VMOS acelera la obra offshore: ya se construye el ducto submarino

En el Puerto de San Antonio Este empezaron a moverse los primeros caños del ducto offshore de VMOS, el sistema que va a conectar la Terminal Punta Colorada con dos monoboyas ancladas mar adentro. Es el arranque formal de una obra clave para sacar el shale oil de Vaca Muerta.

Son 7 kilómetros de tubería submarina que van a atravesar el lecho marino frente a la costa rionegrina. La compañía ya recibió 721 caños de acero tri-capa de 38 pulgadas, revestidos en hormigón, fabricados en la provincia de Buenos Aires y trasladados por barco desde el puerto de Dock Sud.

Para soldar esos caños en altamar hace falta equipamiento pesado. Llegó también un combifloat, una plataforma modular autoelevable capaz de soportar 400 toneladas de carga con estabilidad aun en condiciones marítimas exigentes, que va a funcionar como base de apoyo para la soldadura offshore.

El buque que va a soldar el ducto en el fondo del mar

El protagonista de esta etapa es el Seminole, un buque factoría especializado en soldar y depositar los caños directamente en el lecho submarino. Es la nave que le va a dar forma definitiva al ducto, tramo por tramo, hasta unir la costa con las boyas de carga.

Cada pieza que llega a Río Negro forma parte de una cadena logística compleja: producción nacional, transporte marítimo y montaje offshore. Para VMOS se trata de una de las obras de infraestructura energética más grandes que se están construyendo hoy en la Argentina.

Mientras el ducto empieza a tomar forma en tierra, la otra mitad del sistema viaja desde el otro lado del mundo. Las dos monoboyas que van a operar como terminal de carga en altamar ya completaron el cruce del estrecho de Ormuz, uno de los pasos marítimos más vigilados del planeta.

Cómo son las monoboyas del VMOS

Se trata de monoboyas tipo Turret CALM Buoy (Catenary Anchor Leg Mooring), fabricadas por la firma neerlandesa Bluewater. Cada una pesa 272 toneladas, mide 15,3 metros de diámetro y 9,3 metros de altura, y va a quedar anclada frente a la costa de Punta Colorada.

Su función es simple de explicar y compleja de ejecutar: van a permitir cargar petróleo directamente a buques VLCC, los de mayor porte, sin necesidad de puerto ni muelle. El sistema de amarre catenario les da estabilidad aunque haya viento, corrientes u oleaje fuerte.

Las boyas están diseñadas para que el buque gire libremente y se acomode solo a las condiciones del mar, algo que reduce la tensión sobre las líneas de amarre. Esa flexibilidad es la que permite operar en altamar con los mismos estándares de seguridad operativa que en un puerto convencional.

El tramo final del viaje hacia Río Negro

Junto a las monoboyas viajan los PLEM, los manifolds submarinos que conectan la tubería de fondo con cada boya. Miden 24 metros de largo, 8,7 de ancho y 6,8 de altura, pesan 220 toneladas y van a quedar apoyados en el lecho marino.

El primer tramo del traslado lo hace el Topaz Ishim, un buque de carga pesada de 123 metros de eslora, con destino a Omán. Ahí va a ocurrir la maniobra más delicada: pasar las monoboyas de un barco a otro, en altamar.

En Omán las esperará el Jumbo Javelin, un buque grúa de 144 metros equipado con dos grúas Huisman que juntas levantan hasta 1.800 toneladas. Va a ser el encargado de trasladar las boyas hasta la costa rionegrina y de instalarlas en su posición final.

Según las estimaciones de VMOS, las monoboyas van a llegar a Argentina a fines de octubre, cuando se complete el tramo final de una obra que combina soldadura submarina, ingeniería naval y meses de navegación entre continentes.

Las monoboyas de VMOS ya cruzaron el Estrecho de Ormuz y van rumbo a Río Negro

Horacio Marín, presidente y CEO de YPF, confirmó un nuevo avance del proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS): las dos monoboyas que se van a usar para la operación marítima ya cruzaron el Estrecho de Ormuz y siguen rumbo a la Argentina.

El anuncio lo hizo el propio Marín en sus redes sociales, donde contó que las estructuras avanzan hacia Punta Colorada, en Río Negro, con la llegada prevista para fines de octubre. Ahí se va a completar la parte marina de la obra.

El titular de YPF remarcó que el paso por el estrecho era uno de los tramos más críticos de todo el traslado y aseguró que el cronograma del proyecto sigue en pie pese a esa instancia delicada.

Qué son las monoboyas y para qué sirven

Las monoboyas van a ser una pieza central de la infraestructura pensada para ampliar la capacidad de exportación del petróleo que se produce en Vaca Muerta. Con ellas, la idea es poder cargar buques de gran porte directamente desde el mar.

Una vez terminado el proyecto, la apuesta es contar con mayor capacidad de exportación para transportar y embarcar crudo hacia los mercados internacionales, algo que hoy funciona como uno de los cuellos de botella de la producción neuquina.

“Cada vez falta menos para que todo el potencial de Vaca Muerta se transforme en más producción, más exportaciones y más trabajo para los argentinos”, dijo Marín, en referencia al impacto que espera el proyecto sobre la economía del país.

 

El mapa completo del proyecto VMOS

El proyecto Vaca Muerta Oil Sur contempla la construcción de un oleoducto de 437 kilómetros que va a unir Allen, en Río Negro, con Punta Colorada, ya sobre la costa atlántica. Ahí se suma también una terminal de almacenamiento.

El sistema marítimo con las dos monoboyas va a permitir cargar grandes buques petroleros directamente desde el Golfo San Matías, sin pasar por otros puertos intermedios, lo que agiliza bastante la logística de exportación.

Toda esta infraestructura busca ampliar de forma considerable la capacidad de evacuación del crudo de Vaca Muerta y destrabar uno de los principales límites que enfrenta hoy la formación neuquina para seguir creciendo.

El diseño del sistema contempla una capacidad de transporte de hasta 550.000 barriles diarios, con margen para ampliarse a 700.000, un número que convertiría a Río Negro en un punto clave para las exportaciones de petróleo argentino.

Cómo son los buques que instalarán las monoboyas del VMOS

La empresa noruega DOF Group ASA será la encargada de instalar las monoboyas del proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) y escribir un nuevo capítulo en la industria hidrocarburífera de la región. El proyecto consolidará a Punta Colorada como un verdadero polo exportador.

La elección de DOF no es casual. La compañía, con sede en Noruega, cuenta con una extensa trayectoria en servicios offshore y en operaciones complejas en aguas profundas. Su flota incluye embarcaciones diseñadas para tareas de instalación, anclaje y soporte, claves para proyectos de infraestructura vinculados al petróleo y al gas.

Dentro de este esquema, dos buques cumplen un rol central en el despliegue previsto para el VMOS: el Skandi Hera y el Skandi Patagonia. Ambas unidades forman parte del portafolio de la empresa y fueron seleccionadas por sus capacidades técnicas y operativas, que permiten afrontar trabajos de alta exigencia en entornos marítimos complejos.

Las características de los gigantes noruegos

El Skandi Hera pertenece a la categoría de buques AHTS, especializados en manejo de anclas, remolque y apoyo a plataformas. Construido en 2013, posee una eslora cercana a los 94 metros y una potencia que le permite desarrollar tareas de gran porte. Su capacidad de tracción y su equipamiento lo convierten en una pieza clave para operaciones offshore.

Según datos técnicos de la flota de DOF, el Skandi Hera cuenta con una fuerza de tiro superior a las 300 toneladas, además de sistemas de posicionamiento dinámico que garantizan estabilidad durante maniobras delicadas. Estas características resultan fundamentales para la instalación y el mantenimiento de estructuras como las monoboyas del proyecto.

Por su parte, el Skandi Patagonia es un buque multipropósito con perfil submarino, diseñado para trabajos de buceo, inspección y soporte técnico. Fue construido en el año 2000 y combina capacidades de remolque con equipamiento para tareas bajo el mar, incluyendo campana de buceo, grúas y sistemas de posicionamiento.

Con una eslora de más de 93 metros y capacidad para alojar a casi 60 personas, el Skandi Patagonia está preparado para operaciones prolongadas. Su diseño le permite intervenir tanto en instalaciones como en tareas de mantenimiento, lo que amplía su valor estratégico dentro de proyectos de largo plazo como el VMOS.

Un aliado con visión global

La instalación de monoboyas es una etapa crítica para habilitar la carga directa de petróleo en buques de gran porte, reduciendo costos logísticos y mejorando la competitividad de las exportaciones provenientes de Vaca Muerta.

Desde el punto de vista operativo, la combinación entre el Skandi Hera y el Skandi Patagonia permite cubrir distintas fases del proyecto. Mientras uno se enfoca en el posicionamiento, anclaje y remolque, el otro aporta soporte técnico, inspección submarina y asistencia especializada durante el montaje.

Este esquema integrado busca minimizar riesgos y optimizar tiempos. En proyectos offshore, cada jornada cuenta, y contar con embarcaciones versátiles reduce la necesidad de sumar terceros actores. Para DOF, además, implica consolidar su presencia en el mercado sudamericano y ampliar su cartera de contratos.

Además, la participación de una firma con experiencia global también aporta previsibilidad al desarrollo del VMOS.

La noruega DOF instalará las monoboyas del VMOS

La empresa noruega DOF Group ASA fue adjudicada para ejecutar la instalación de las dos monoboyas del proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), una obra clave para el nuevo esquema de exportación del shale oil desde la costa de Río Negro hacia los principales mercados internacionales.

Según informó la compañía a la Bolsa de Oslo, el contrato fue calificado como “sustancial”, con un valor estimado de entre 25 y 50 millones de dólares. El proyecto contempla operaciones offshore en dos campañas durante 2026, previstas para el segundo trimestre y el período comprendido entre el tercer y cuarto trimestre del año.

Las tareas incluyen la preinstalación de amarres, la instalación de colectores de extremo de tubería, el montaje de bobinas de unión, la conexión de los sistemas y el precomisionamiento de dos boyas tipo CALM. Además, se sumarán servicios de buceo y gestión integral de la construcción.

Según informó Argenports, los buques especializados Skandi Hera y Skandi Patagonia serán los encargados de realizar las tareas que se extenderán durante 250 días en aguas argentinas. La empresa también aportará servicios de ingeniería, logística, gestión de proyectos y supervisión técnica desde su división submarina de América del Norte.

La obra se desarrollará frente a las costas de Punta Colorada, en cercanías de Sierra Grande, donde se concentra una parte fundamental de la infraestructura portuaria vinculada al VMOS. Desde allí se habilitará la carga directa de buques petroleros de gran porte en mar abierto.

VMOS: una pieza central del esquema exportador

La instalación de las monoboyas permitirá conectar los ductos submarinos con los buques tanque sin necesidad de ingresar a puertos tradicionales, lo que ampliará de manera significativa la capacidad logística del sistema. Esta modalidad resulta clave para sostener el crecimiento sostenido de la producción no convencional de Vaca Muerta.

Desde la compañía destacaron que los preparativos ya están en marcha y que el proyecto contará con una coordinación integral entre equipos locales e internacionales. La ejecución offshore estará liderada por la unidad regional de DOF, con soporte técnico permanente durante las distintas etapas operativas.

El desembarco de DOF en el VMOS consolida la participación de contratistas globales en proyectos estratégicos de la Argentina. La firma cuenta con amplia experiencia en sistemas de amarre, infraestructura submarina, tendido de líneas flexibles y ejecución de obras complejas en entornos marítimos exigentes.

Los trabajos adjudicados se apoyan en estudios previos realizados durante 2025 por el buque Fugro Resilience, reconvertido en Noruega por el astillero Ulstein Verft. Estas tareas permitieron analizar el lecho marino y definir las ubicaciones más seguras para las boyas.

Las investigaciones geotécnicas se desarrollaron bajo supervisión de la Prefectura Naval Argentina, en un área ubicada entre cinco y nueve kilómetros mar adentro. Los relevamientos fueron determinantes para garantizar la estabilidad y seguridad de las futuras instalaciones.

VMOS acelera las obras tras completar las soldaduras automáticas

El Oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) atraviesa una nueva etapa decisiva. La obra insignia para ampliar la capacidad de transporte y exportación del petróleo argentino completó la última soldadura automática en línea regular, pero el trabajo continúa con múltiples frentes activos que aceleran su avance hacia la puesta en marcha prevista para fines de 2026.

El hito se alcanzó en el ingreso a la Terminal Portuaria de Punta Colorada, donde se almacenará el crudo que llegará desde Allen para su exportación. Con esta tarea concluida, el equipo de la UTE Techint – Sacde deja atrás la fase de soldaduras automáticas en los 437 kilómetros del ducto, pero mantiene el foco en las obras civiles, hidráulicas y de montaje industrial que restan ejecutar.

El VMOS a toda marcha

En la cabecera de bombeo de Allen, el ritmo no se detiene. Allí se realizan movimientos de suelo, montaje de tanques, fundaciones eléctricas y el prefabricado de cañerías y drenajes. Estas tareas permitirán poner en funcionamiento la infraestructura responsable de impulsar el crudo desde el corazón de Río Negro hacia la costa atlántica.

A la par, en la estación de bombeo de Chelforó (EB1) se trabaja en bases premoldeadas, pórticos eléctricos, bandejas de conducción y fundaciones para la sala técnica. Las obras de hormigón muestran progresos constantes y se completan soldaduras de ajuste esenciales para dar continuidad al sistema de transporte.

En los tramos iniciales del oleoducto, entre Allen y Chelforó, ya finalizaron las pruebas hidráulicas y hoy avanza el soplado de fibra óptica y los empalmes de cañería. En el tramo Chelforó–Punta Colorada se ultiman permisos y preparativos para su fase constructiva final, incluido el cruce del río Negro, que será ejecutado una vez autorizada la traza definitiva.

Punta Colorada concentra el mayor despliegue

La mayor parte de la actividad actual se concentra en Punta Colorada, en pleno Golfo San Matías. Allí se construyen seis tanques de 120.000 metros cúbicos cada uno, fundamentales para almacenar la producción de Vaca Muerta antes de la carga a buques de gran porte. Dos de ellos ya completaron sus estructuras principales, mientras los restantes avanzan en protección catódica, impermeabilización y montaje de domos.

El predio también suma caminos internos, drenajes y servicios, además de las monoboyas mar adentro que permitirán exportar petróleo argentino desde Río Negro al mundo.

Con una inversión estimada en USD 2.000 millones, VMOS contempla cuatro estaciones de bombeo, 28 válvulas de bloqueo y una capacidad inicial de 390.000 barriles por día, ampliable a 550.000 en 2027. Su grado de avance ronda hoy el 38%, según lo informado por la compañía.