VMOS: quiénes invierten, cuánto ganarán y por qué es la obra clave para Vaca Muerta

Hay un número que resume el problema de Vaca Muerta desde hace años: no falta petróleo, falta cómo sacarlo. Ese es exactamente el punto que ataca VMOS, la sigla que en los despachos petroleros ya se pronuncia con naturalidad y que significa Vaca Muerta Oil Sur.

VMOS es una sociedad anónima constituida originalmente por YPF, que hoy funciona como un consorcio estratégico integrado por las principales petroleras del país. Su misión es concreta: construir un oleoducto de 437 kilómetros que una Allen, en Río Negro, con la terminal de exportación de Punta Colorada.

El informe elaborado por los especialistas Débora Aramayo, Santiago Jerez y Bruno Simieli destacan que el trazado no es un detalle menor. Estamos hablando de caños de 30 pulgadas —762 milímetros— capaces de mover volúmenes que hasta hace poco parecían impensados para la Patagonia. En Punta Colorada, además, se levanta una terminal con monoboyas y una playa de tanques que permitirá cargar buques de gran porte.

Con perforación horizontal dirigida, el VMOS conecta Neuquén y Río Negro sin tocar el cauce del río.

Quién pone la plata y quién se queda con la torta

El reparto societario tiene una lógica clara: manda quien más produce. YPF concentra el 25% del consorcio, seguida por Pluspetrol con 17% y PAE con 11%. Vista Energy, Pampa Energía y Chevron tienen 10% cada una, mientras que Shell y Tecpetrol suman 8% cada una y GyP cierra con el 1% restante.

La inversión total ronda los US$ 3.000 millones, y ahí aparece otro dato que no es menor: VMOS fue el primer vehículo de proyecto único en presentarse para acceder a los beneficios del RIGI, el régimen que promete estabilidad normativa por 30 años. El 30% del capital sale del bolsillo de las socias.

El 70% restante llega vía créditos internacionales, con Citi, JP Morgan y Santander como los bancos que financian la obra. Es la clase de estructura que en la city porteña se lee como una señal: si la banca internacional apuesta a treinta años, algo del riesgo país argentino empieza a moverse en otra dirección.

Un cronograma que ya tiene fecha de arranque

Las exportaciones no arrancan de un día para el otro. La etapa inicial está prevista para diciembre de 2026, con una capacidad de 180.000 barriles diarios. Para marzo de 2027 ese número debería subir a 390.000, y recién en el segundo semestre de ese año se llegaría a la capacidad contratada plena: 550.000 barriles por día.

Ese techo, además, no es definitivo. El propio consorcio dejó la puerta abierta para ampliar la capacidad hasta 700.000 barriles diarios si la demanda lo justifica. YPF, Pan American Energy, Vista y Pampa ya comprometieron cerca de 275.000 barriles diarios, y VMOS ofreció opciones a Chevron, Pluspetrol y Shell por otros 230.000.

Lo interesante es leer estos números junto al beneficio impositivo que trae el RIGI: baja de Ganancias del 35% al 25%, amortización acelerada, exención de derechos de importación y de exportación pasados los tres años, y regalías que se negocian entre el 13% y el 17%. Ese combo es, en el fondo, lo que hizo viable el proyecto.

El VMOS completó su última soldadura automática

Lo que está en juego si el barril sostiene los US$ 80

Acá conviene hacer un ejercicio simple. Con un crudo a US$ 80 el barril, un costo de producción de US$ 45, regalías del 15% y el resto de las cargas impositivas, la ganancia neta por barril bajo este esquema queda en US$ 14,25. No suena a fortuna, pero multiplicado por volumen cambia la escala.

En la etapa final, con 550.000 barriles diarios, los ingresos brutos anualizados treparían a US$ 16.060 millones y la ganancia neta rondaría los US$ 2.861 millones. Para YPF, que se queda con la porción más grande, eso implica sumar unos US$ 715 millones anuales solo por este negocio.

Puesto en otra escala: operar VMOS a capacidad plena equivaldría, para YPF, a sumar cerca de un 20% a sus ventas de 2025, que fueron de US$ 18.000 millones. Y el salto en la capacidad de evacuación de crudo argentino sería de más del 18% frente a 2025 y del 20% frente a 2024.

Nadie en el sector duda de que la producción de Vaca Muerta puede crecer más rápido que la infraestructura que la conecta con el mar. Ese desfasaje es, hoy, el verdadero límite. VMOS no resuelve todo, pero sí abre una vía de salida propia, independiente, que hasta hace poco no existía en los planos de nadie.

VMOS: San Antonio Este recibió los caños para la obra que cambiará las exportaciones

El Puerto de San Antonio Este inició esta semana la descarga y acopio de 721 tubos de acero destinados al ducto marino del proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS).

Los caños, fabricados por SIAT/Tenaris y con revestimiento especializado de Socotherm, permanecerán acopiados en un predio de 10 hectáreas dentro del Puerto de San Antonio Este, operado por Patagonia Norte hasta su traslado a Punta Colorada.

Del total de materiales recibidos, 658 tubos cuentan con revestimiento de hormigón, una condición clave para su futura instalación offshore. Esta infraestructura formará parte del sistema submarino que conectará la terminal de Punta Colorada con las monoboyas de exportación ubicadas mar adentro.

Río Negro, puerta de salida de la energía argentina

La llegada de estos materiales representa un nuevo avance del proyecto VMOS, una de las obras energéticas más importantes del país y central para el futuro productivo de Río Negro.

El ducto marino permitirá vincular la infraestructura costera con el sistema de carga offshore, desde donde operarán buques de gran porte para la exportación de crudo hacia mercados internacionales.

Este nuevo movimiento portuario consolida el rol estratégico de San Antonio Este y de la Región Atlántica dentro de la nueva etapa energética de la provincia. No se trata solo de una operación logística: es parte de una transformación que genera empleo, movimiento económico y nuevas oportunidades para Río Negro.

Los trabajos del VMOS

Hay que recordar que el VMOS completó una etapa determinante en sus obras submarinas frente a las costas de Punta Colorada. Con el arribo del segundo cargamento de equipamiento y la colocación de cadenas y anclas en el lecho marino, la iniciativa cierra una fase crítica del sistema de fondeo que sostendrá las monoboyas destinadas a la carga de crudo para exportación.

El gobierno de Río Negro destacó el avance como un hito estratégico para la provincia y para el país. La instalación offshore forma parte de una infraestructura pensada para operar en altamar con buques de gran porte, transformando a Punta Colorada en el principal punto de salida de la producción hidrocarburífera argentina hacia los mercados internacionales.

El sistema de fondeo no es un componente menor. Las cadenas y anclas instaladas en el fondo del mar son las estructuras que fijarán las monoboyas en posición permanente, garantizando condiciones operativas seguras para la carga de crudo en mar abierto. Sin esta base submarina, la operación de exportación no tiene punto de apoyo.

La fase offshore demanda tecnología de última generación, embarcaciones especializadas y equipos técnicos con capacitación específica para trabajar en entornos marinos de alta exigencia. La campaña prevé la participación de más de 120 técnicos y especialistas y contempla casi 250 días de trabajo en total. Se trata de una operación de escala mayor, con lógica industrial propia y requerimientos que trascienden lo que la región costera de Río Negro movilizó históricamente.

VMOS: Dock Sud despachó 721 tubos con destino a Río Negro

El Consorcio de Gestión del Puerto Dock Sud fue escenario de una operación logística de gran envergadura vinculada al oleoducto VMOS (Vaca Muerta Oil Sur), que busca ampliar la capacidad de transporte y exportación de crudo de Vaca Muerta.

En la terminal portuaria se cargaron 721 tubos de acero a bordo del buque MV Athanasia, de los cuales 658 contaban con revestimiento de hormigón. Los materiales forman parte de la infraestructura offshore que se instalará en Punta Colorada, Río Negro.

“Esta operación demuestra el valor estratégico de Dock Sud dentro de la cadena logística que acompaña el desarrollo energético argentino. Nuestro puerto aporta infraestructura, conectividad y capacidad operativa para proyectos que son fundamentales para el crecimiento del país”, señaló la presidenta del Consorcio, Mónica Litza.

Industria, logística y energía

Los tubos, provistos por Tenaris, arribaron inicialmente a Dock Sud en una operación que involucró más de 10.100 toneladas de materiales. Una vez en el puerto, fueron almacenados en la zona fiscalizada de Loginter.

Parte del material fue trasladado luego a la planta de Socotherm, en Escobar, donde recibió un revestimiento especial de hormigón antes de regresar a Dock Sud para su embarque final.

La operación articuló a distintos actores industriales, logísticos y energéticos: Tenaris en la provisión de materiales, Loginter en el acopio y estiba, Socotherm en el proceso industrial especializado y Arendal en la coordinación logística y el transporte marítimo

Los materiales serán trasladados hasta San Antonio Este, desde donde serán instalados mediante una embarcación especializada como parte de la infraestructura submarina del proyecto VMOS.

“El desarrollo necesita infraestructura, inversión y articulación entre el sector público y el sector privado. Esta operación refleja precisamente esa capacidad de trabajo conjunto”, agregó Litza.

El impacto del VMOS

La iniciativa contempla la construcción de un oleoducto de 437 kilómetros entre Allen y Punta Colorada, junto con infraestructura de almacenamiento y carga offshore para operar buques de gran porte. Con una inversión estimada en USD 3.000 millones, el desarrollo aparece como una de las obras energéticas más importantes actualmente en marcha en Argentina.

El proyecto es desarrollado por un consorcio integrado por YPF, Vista, Pan American Energy (PAE), Pampa Energía, Chevron, Pluspetrol, Shell y Tecpetrol.

La infraestructura permitirá transportar crudo desde Vaca Muerta hasta una nueva terminal exportadora sobre la costa atlántica de Río Negro, preparada para operar buques tipo VLCC (Very Large Crude Carriers).

En su etapa inicial, el sistema podrá transportar entre 180.000 y 190.000 barriles diarios. Luego escalará progresivamente hasta un rango de entre 550.000 y 700.000 barriles por día.

La terminal portuaria en construcción en Punta Colorada es uno de los nodos centrales del proyecto. Allí se concentrará el almacenamiento y despacho del crudo destinado a mercados internacionales.

El plan contempla la construcción de seis tanques de almacenamiento con capacidad total cercana a 720.000 metros cúbicos, además de infraestructura offshore con monoboyas conectadas mediante ductos submarinos.

Ese esquema permitirá realizar operaciones de carga en mar abierto y operar buques de gran escala para exportación de petróleo.

 

VMOS avanza en Punta Colorada con el inicio de las obras submarinas

La construcción del proyecto VMOS (Vaca Muerta Oil Sur) sumó una nueva etapa con la llegada del primer cargamento de cadenas y anclas destinadas a las futuras instalaciones offshore en Punta Colorada, sobre la costa atlántica de Río Negro. El operativo marca el inicio de las obras submarinas que formarán parte del sistema de exportación de crudo proveniente de Vaca Muerta.

Frente a Sierra Grande ya se encuentra operando el buque especializado Skandi Hera, encargado de las tareas iniciales en el mar. La embarcación participa de un complejo despliegue logístico que permitirá instalar la infraestructura necesaria para el funcionamiento de las futuras terminales de carga en altamar.

La llegada de estos equipos representa un paso relevante dentro del cronograma previsto para el desarrollo del oleoducto VMOS, una obra diseñada para ampliar la capacidad de evacuación y exportación de petróleo desde la cuenca neuquina hacia los mercados internacionales.

 

Comenzó la instalación de la infraestructura offshore

Según informó YPF, la carga fue preparada en Puerto Quequén y está compuesta por cadenas y anclas que serán colocadas en el lecho marino mediante embarcaciones especializadas de la firma noruega DOF Group ASA, contratada para ejecutar las tareas submarinas.

La infraestructura permitirá asegurar la posición de dos monoboyas que integrarán el sistema de carga de petróleo en alta mar. Estas estructuras serán un componente central del esquema logístico previsto para exportar producción de Vaca Muerta desde la costa rionegrina.

De acuerdo con los datos difundidos por la compañía, la primera campaña incluyó el traslado de seis anclas del tipo High Holding Power, de aproximadamente 42 toneladas cada una, junto con seis cadenas de fondeo de 400 metros de longitud y cerca de 72 toneladas por unidad.

Una operación de gran escala técnica

Las tareas previstas demandarán la participación de más de 120 técnicos y especialistas durante alrededor de 250 días. El operativo involucra embarcaciones de apoyo, equipamiento de posicionamiento submarino y sistemas de instalación diseñados para trabajar en condiciones marítimas complejas.

YPF también indicó que en las próximas semanas se realizará una segunda campaña logística con materiales de características similares. El objetivo es completar el conjunto de elementos necesarios para el sistema de fondeo de las monoboyas proyectadas frente a Punta Colorada.

El avance de esta etapa se enmarca dentro del desarrollo integral del VMOS, considerado uno de los principales proyectos de infraestructura energética vinculados al crecimiento de la producción de petróleo no convencional en Vaca Muerta.

Puerto Quequén se suma a Vaca Muerta con una operación clave para el proyecto VMOS

Punta Colorada y el esquema exportador

La iniciativa busca convertir a Punta Colorada en uno de los puntos de salida para las exportaciones de crudo argentino. La ubicación estratégica sobre la costa atlántica permitirá operar buques de gran porte y ampliar la capacidad logística disponible para la industria hidrocarburífera.

El desarrollo de esta infraestructura también genera expectativas en sectores vinculados a los servicios petroleros, la actividad portuaria, la logística y la contratación de proveedores asociados a las distintas etapas de construcción y operación del proyecto.

Mientras avanzan las obras terrestres y marítimas, la instalación de las futuras monoboyas aparece como uno de los hitos técnicos más relevantes del cronograma. Con el inicio de los trabajos submarinos, el proyecto continúa sumando etapas para completar la conexión entre la producción de Vaca Muerta y los mercados internacionales.

Llegan insumos clave para el VMOS

Vaca Muerta no solo transforma la balanza comercial del país, sino que impulsa el desarrollo de diferentes terminales del país. El Puerto Quequén es testigo de las mieles del shale ya que rompió su matriz cerealera con una operación vinculada al proyecto VMOS (Vaca Muerta Oil Sur).

El buque BBC Odesa arribó a la terminal marítima con componentes clave para el oleoducto. La maniobra se realizó en el Giro 10, donde se descargaron anclas y cadenas de gran porte que serán utilizadas en el tramo 2 de la terminal offshore de Punta Colorada.

Las autoridades del Consorcio de Gestión supervisaron el despliegue técnico junto a equipos especializados, y destacaron la complejidad de una maniobra que requiere precisión y coordinación entre múltiples actores del sistema portuario.

Un puerto que amplía su rol en la matriz energética

El presidente del Consorcio, Mariano Carrillo, señaló que la operatoria en Puerto Quequén refleja un cambio estructural en el perfil del puerto, históricamente asociado a la exportación de granos. La incorporación de este tipo de cargas abre una nueva etapa en su desarrollo.

“Estamos viviendo un día histórico. Esta operatoria demuestra que Puerto Quequén puede ir mucho más allá de su perfil cerealero y convertirse en un actor clave en la logística energética”, afirmó Carrillo durante la recorrida por el operativo.

Una operación de alta complejidad

El operativo implicó el manejo de piezas de gran dimensión y peso, diseñadas para instalaciones offshore. Cada ancla pesa cerca de 43 toneladas y mide aproximadamente 7,8 metros de largo, mientras que las cadenas alcanzan las 73 toneladas y los 400 metros de extensión.

El material permanecerá en el área logística del puerto, lo que consolida ese sector como un nodo clave para proyectos energéticos. Esta infraestructura permite gestionar cargas especiales y posiciona al puerto en un segmento de mayor valor agregado.

El esquema operativo prevé que el buque MV Skandi Hera traslade el equipamiento hacia Punta Colorada en dos etapas. En una primera instancia llevará parte de la carga y luego completará el traslado en un segundo viaje programado.

Diversificación productiva y nuevas inversiones

Desde el Consorcio destacaron que la diversificación de actividades en Puerto Quequén es uno de los ejes centrales de la gestión. La incorporación de cargas vinculadas a la energía representa un avance concreto en esa estrategia.

“Esto es la punta de un ovillo. No es un hecho aislado, sino el inicio de un camino en el que el puerto comienza a sumar nuevas actividades”, sostuvo Carrillo.

Asimismo, el puerto avanza con obras de infraestructura, entre ellas la mejora de accesos viales y estudios para mitigar la erosión costera. Estas inversiones apuntan a fortalecer la competitividad y acompañar el crecimiento de nuevas líneas operativas.

Un nuevo nodo en la logística energética nacional

La integración de Puerto Quequén al desarrollo de Vaca Muerta refuerza su proyección como un eslabón clave dentro de la logística energética argentina. La articulación entre el sector público y privado resulta central para sostener este tipo de iniciativas.

Además del impacto económico, la operación genera empleo y dinamiza la cadena de valor, ampliando las oportunidades para la región. La incorporación de nuevas cargas también permite reducir la dependencia del negocio cerealero.

VMOS: colocan el primer domo geodésico en Punta Colorada

La colocación del primer domo geodésico en el tanque 404 de la Terminal Punta Colorada marcó un nuevo avance en el proyecto VMOS. El hito permitió completar la primera etapa constructiva de una infraestructura diseñada para ampliar la capacidad logística del shale oil de Vaca Muerta, con estándares técnicos inéditos en la región.

Más de 60 trabajadores participaron del operativo, que incluyó maniobras de izaje de alta precisión para posicionar la estructura sobre el tanque. La tarea fue ejecutada con estrictos protocolos de seguridad y un nivel de coordinación que reflejó la complejidad del proyecto. La instalación del techo geodésico representó un desafío operativo y una validación del ritmo constructivo logrado en la terminal.

El tanque 404 destaca por su escala industrial y por los materiales involucrados en su construcción. Con 82 metros de diámetro y 35 metros de altura, se trata de una de las unidades de almacenamiento de mayor dimensión en obras energéticas argentinas.

El domo, íntegramente fabricado en aluminio, pesa 57 toneladas y fue diseñado para optimizar la integridad estructural y la eficiencia operativa del sistema de almacenamiento.

Un avance que consolida al VMOS

La construcción total del tanque demandó 1.500 toneladas de acero, 30.000 bulones y más de un millón de pulgadas de soldadura. Una vez operativo, tendrá capacidad para almacenar 120.000 metros cúbicos de petróleo, reforzando el perfil exportador del shale oil argentino y ofreciendo una plataforma más robusta para el desarrollo sostenido del sector energético.

Este hito se suma a otro avance relevante del proyecto VMOS: la finalización de la soldadura automática del Ducto Costero de 38”, ejecutada por la UTE Techint-Sacde. El tramo, construido bajo estrictos estándares de calidad (WPS), consolida la infraestructura de transporte que acompañará la expansión productiva y la futura capacidad de despacho desde Punta Colorada.

La continuidad de estas obras confirma el rol estratégico del yacimiento, la terminal y las empresas involucradas. YPF, CB&I y los equipos técnicos y de servicios celebraron el avance como un paso clave para fortalecer la competitividad energética nacional y acelerar la integración de Argentina en el mercado global de hidrocarburos no convencionales.

VMOS marca un nuevo hito: se probó el tanque principal de Allen

La obra del Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) sumó un avance clave con la finalización de la prueba hidrostática del tanque principal de la Cabecera de Bombeo Allen, una de las infraestructuras centrales del sistema que conectará la producción neuquina con la terminal de Punta Colorada, en Río Negro. El ensayo validó la resistencia estructural y los estándares de seguridad requeridos.

El tanque, con una capacidad de 70.000 metros cúbicos, fue sometido a un proceso de llenado controlado durante 14 días, equivalente al volumen transportado por más de 1.500 camiones cisterna. La prueba, ejecutada por AESA, permitió verificar su integridad y habilitar la siguiente fase del montaje, que contempla la instalación de un domo de aluminio y una membrana flotante.

Para la compañía, el resultado fue presentado como un hito técnico y operativo. El llenado se realizó en los tiempos previstos, sin desvíos y bajo procedimientos coordinados con empresas locales y autoridades provinciales. Este avance consolida el rol de AESA en la ejecución de infraestructura crítica para la expansión logística del petróleo de Vaca Muerta.

Un avance que impulsa la infraestructura exportadora

La prueba hidrostática del tanque de Allen forma parte de una cadena de obras que busca expandir la capacidad de transporte y almacenamiento del shale argentino. El proyecto VMOS, impulsado por las principales compañías del sector, permitirá incrementar los envíos hacia mercados internacionales a través de la terminal de Punta Colorada, actualmente en etapa de adecuación.

El sistema incluye nuevas estaciones de bombeo, ampliación de ductos y desarrollo de infraestructura de superficie. En este contexto, la cabecera de Allen funcionará como punto estratégico de acopio previo al bombeo hacia la costa rionegrina. La instalación del domo y la membrana flotante permitirá reducir venteos y mejorar la seguridad ambiental del complejo.

El avance del proyecto se completa con la finalización del cruce del río Negro, una de las obras más desafiantes del trazado. El cruce, de 800 metros totales y 700 metros de cañería de 30 pulgadas, se realizó mediante un proceso de perforación horizontal dirigida, tecnología que evita abrir zanjas y minimiza el impacto sobre el lecho del río y su entorno.

Minimizar impactos y garantizar seguridad

La perforación dirigida requirió un túnel piloto inicial, que luego fue ampliado mediante sucesivas etapas hasta alcanzar el diámetro necesario para la instalación del ducto. En todo el proceso se utilizaron lodos biodegradables para estabilizar el túnel, remover el suelo y facilitar el desplazamiento del tramo de cañería hacia su posición final en la margen sur del río.

Esta técnica es considerada fundamental para proyectos de transporte energético que deben cumplir con estrictos requisitos ambientales. En el caso de VMOS, su aplicación permitió completar una obra crítica sin afectar el curso del río ni alterar actividades productivas o urbanas cercanas. La perforación en sí fue ejecutada en 28 días, mientras que las tareas totales demandaron cinco meses.

Además del cruce, los avances se distribuyen en varios frentes simultáneos: el oleoducto Vaca Muerta–Río Negro, la estación Cabecera Allen, la estación de bombeo de Chelforó, la estación Santa Rosa y las obras en Punta Colorada. En conjunto, el proyecto registra un avance general del 58%, consolidándose como una de las obras energéticas más importantes del país.

VMOS concretó el cruce del río Negro

El viernes, en el extremo de la margen norte del río Negro, se realizó una presentación del proyecto encabezada por el gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, y la secretaria de Energía y Ambiente, Andrea Confini.

Del encuentro participaron referentes clave de la industria energética, como Marcelo Mindlin (presidente de Pampa Energía), Damián Mindlin (CEO de Sacde), junto a autoridades del proyecto VMOS y representantes de Pluspetrol.

La obra del cruce dirigido tiene una extensión de 800 metros, con 700 metros de cañería de 30 pulgadas de diámetro, instalada a una profundidad de 26 metros por debajo del lecho del río Negro. Los trabajos demandaron cinco meses en la zona, mientras que la perforación se completó en 28 días.

Cómo funciona el cruce horizontal dirigido

El cruce horizontal dirigido es una tecnología clave en la construcción de oleoductos, ya que permite instalar ductos sin abrir zanjas a cielo abierto. Este sistema facilita atravesar obstáculos como ríos, rutas o zonas urbanas sin afectar la superficie.

El proceso comienza con un túnel piloto que define la trayectoria, el cual luego se amplía progresivamente hasta alcanzar el diámetro necesario para la tubería. Durante la perforación se utilizan lodos biodegradables que permiten remover el suelo, estabilizar el túnel y facilitar la instalación del ducto.

Esta técnica es fundamental para proyectos como Vaca Muerta Oil Sur, donde la infraestructura energética debe cumplir con altos estándares ambientales y de seguridad.

Avance de obra y potencial exportador

La construcción del VMOS presenta un avance total del 58%, con progreso en distintos frentes: el oleoducto Vaca Muerta–Río Negro, la estación cabecera Allen, la estación de bombeo Chelforó, la estación Santa Rosa y la terminal en Punta Colorada.

El proyecto Vaca Muerta Oil Sur es impulsado por las principales empresas de la industria oil & gas y permitirá a Argentina generar exportaciones de petróleo por más de 15.000 millones de dólares, consolidando el desarrollo de Vaca Muerta como motor energético del país.

VMOS cruza el Río Negro y acelera la exportación del shale oil

Durante años, el potencial de Vaca Muerta estuvo atado a un problema concreto: la falta de infraestructura para sacar el crudo a los mercados internacionales. El proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) nació para terminar con ese cuello de botella y, semana a semana, demuestra que va camino a lograrlo.

La UTE conformada por Techint y Sacde inició la maniobra de cruce del Río Negro, uno de los desafíos técnicos más complejos del proyecto. La operación se lleva adelante con tecnología de perforación horizontal dirigida (HDD), un método que permite instalar tuberías subterráneas sin intervenir el cauce natural del río. En total, se insertan aproximadamente 700 metros de tubería de 30 pulgadas conectando ambas márgenes.

El HDD tiene más de cuatro décadas de evolución tecnológica y es considerado el método más seguro y sustentable para este tipo de obras. Funciona con herramientas de perforación dirigidas y lodos biodegradables que estabilizan el terreno. En este caso, el sistema incluye 660 metros de túnel subterráneo, monitoreo electromagnético en tiempo real y pruebas de integridad con cero tolerancia a fugas.

Con este cruce, el VMOS conecta físicamente la producción de petróleo de Neuquén con el sistema de transporte y exportación de Río Negro, completando un eslabón clave de los 437 kilómetros de ducto que unirán Vaca Muerta con el Mar Argentino, en la terminal portuaria de Punta Colorada.

54% de avance y miles de empleos en marcha

El proyecto acumula un 54% de avance total y trabaja simultáneamente en todos sus frentes. En Punta Colorada, dos de los seis tanques de almacenamiento ya registran una importante progresión. Estas estructuras tendrán dimensiones inéditas en el país, con una capacidad total de 720.000 metros cúbicos, suficiente para sostener operaciones de exportación a gran escala de forma continua.

El impacto humano del proyecto es igual de significativo. Más de 2.500 personas trabajan de forma directa en la obra, mientras que otras 7.500 lo hacen de manera indirecta. Además, 500 aprendices ya fueron capacitados y recalificados, en una apuesta concreta por el desarrollo de talento local. En ese marco, el proyecto inauguró nuevas oficinas en Sierra Grande, afianzando su presencia en la provincia de Río Negro.

A fin de año, el sistema comenzará a operar con una capacidad inicial de 180.000 barriles diarios, con proyección de alcanzar los 550.000 barriles en 2027. El VMOS, primer proyecto RIGI de la industria petrolera argentina, es el resultado del trabajo conjunto de las principales productoras del país y tiene en la mira más de 15.000 millones de dólares anuales en exportaciones de shale oil.

La noruega DOF instalará las monoboyas del VMOS

La empresa noruega DOF Group ASA fue adjudicada para ejecutar la instalación de las dos monoboyas del proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), una obra clave para el nuevo esquema de exportación del shale oil desde la costa de Río Negro hacia los principales mercados internacionales.

Según informó la compañía a la Bolsa de Oslo, el contrato fue calificado como “sustancial”, con un valor estimado de entre 25 y 50 millones de dólares. El proyecto contempla operaciones offshore en dos campañas durante 2026, previstas para el segundo trimestre y el período comprendido entre el tercer y cuarto trimestre del año.

Las tareas incluyen la preinstalación de amarres, la instalación de colectores de extremo de tubería, el montaje de bobinas de unión, la conexión de los sistemas y el precomisionamiento de dos boyas tipo CALM. Además, se sumarán servicios de buceo y gestión integral de la construcción.

Según informó Argenports, los buques especializados Skandi Hera y Skandi Patagonia serán los encargados de realizar las tareas que se extenderán durante 250 días en aguas argentinas. La empresa también aportará servicios de ingeniería, logística, gestión de proyectos y supervisión técnica desde su división submarina de América del Norte.

La obra se desarrollará frente a las costas de Punta Colorada, en cercanías de Sierra Grande, donde se concentra una parte fundamental de la infraestructura portuaria vinculada al VMOS. Desde allí se habilitará la carga directa de buques petroleros de gran porte en mar abierto.

VMOS: una pieza central del esquema exportador

La instalación de las monoboyas permitirá conectar los ductos submarinos con los buques tanque sin necesidad de ingresar a puertos tradicionales, lo que ampliará de manera significativa la capacidad logística del sistema. Esta modalidad resulta clave para sostener el crecimiento sostenido de la producción no convencional de Vaca Muerta.

Desde la compañía destacaron que los preparativos ya están en marcha y que el proyecto contará con una coordinación integral entre equipos locales e internacionales. La ejecución offshore estará liderada por la unidad regional de DOF, con soporte técnico permanente durante las distintas etapas operativas.

El desembarco de DOF en el VMOS consolida la participación de contratistas globales en proyectos estratégicos de la Argentina. La firma cuenta con amplia experiencia en sistemas de amarre, infraestructura submarina, tendido de líneas flexibles y ejecución de obras complejas en entornos marítimos exigentes.

Los trabajos adjudicados se apoyan en estudios previos realizados durante 2025 por el buque Fugro Resilience, reconvertido en Noruega por el astillero Ulstein Verft. Estas tareas permitieron analizar el lecho marino y definir las ubicaciones más seguras para las boyas.

Las investigaciones geotécnicas se desarrollaron bajo supervisión de la Prefectura Naval Argentina, en un área ubicada entre cinco y nueve kilómetros mar adentro. Los relevamientos fueron determinantes para garantizar la estabilidad y seguridad de las futuras instalaciones.