Llegan insumos clave para el VMOS

Vaca Muerta no solo transforma la balanza comercial del país, sino que impulsa el desarrollo de diferentes terminales del país. El Puerto Quequén es testigo de las mieles del shale ya que rompió su matriz cerealera con una operación vinculada al proyecto VMOS (Vaca Muerta Oil Sur).

El buque BBC Odesa arribó a la terminal marítima con componentes clave para el oleoducto. La maniobra se realizó en el Giro 10, donde se descargaron anclas y cadenas de gran porte que serán utilizadas en el tramo 2 de la terminal offshore de Punta Colorada.

Las autoridades del Consorcio de Gestión supervisaron el despliegue técnico junto a equipos especializados, y destacaron la complejidad de una maniobra que requiere precisión y coordinación entre múltiples actores del sistema portuario.

Un puerto que amplía su rol en la matriz energética

El presidente del Consorcio, Mariano Carrillo, señaló que la operatoria en Puerto Quequén refleja un cambio estructural en el perfil del puerto, históricamente asociado a la exportación de granos. La incorporación de este tipo de cargas abre una nueva etapa en su desarrollo.

“Estamos viviendo un día histórico. Esta operatoria demuestra que Puerto Quequén puede ir mucho más allá de su perfil cerealero y convertirse en un actor clave en la logística energética”, afirmó Carrillo durante la recorrida por el operativo.

Una operación de alta complejidad

El operativo implicó el manejo de piezas de gran dimensión y peso, diseñadas para instalaciones offshore. Cada ancla pesa cerca de 43 toneladas y mide aproximadamente 7,8 metros de largo, mientras que las cadenas alcanzan las 73 toneladas y los 400 metros de extensión.

El material permanecerá en el área logística del puerto, lo que consolida ese sector como un nodo clave para proyectos energéticos. Esta infraestructura permite gestionar cargas especiales y posiciona al puerto en un segmento de mayor valor agregado.

El esquema operativo prevé que el buque MV Skandi Hera traslade el equipamiento hacia Punta Colorada en dos etapas. En una primera instancia llevará parte de la carga y luego completará el traslado en un segundo viaje programado.

Diversificación productiva y nuevas inversiones

Desde el Consorcio destacaron que la diversificación de actividades en Puerto Quequén es uno de los ejes centrales de la gestión. La incorporación de cargas vinculadas a la energía representa un avance concreto en esa estrategia.

“Esto es la punta de un ovillo. No es un hecho aislado, sino el inicio de un camino en el que el puerto comienza a sumar nuevas actividades”, sostuvo Carrillo.

Asimismo, el puerto avanza con obras de infraestructura, entre ellas la mejora de accesos viales y estudios para mitigar la erosión costera. Estas inversiones apuntan a fortalecer la competitividad y acompañar el crecimiento de nuevas líneas operativas.

Un nuevo nodo en la logística energética nacional

La integración de Puerto Quequén al desarrollo de Vaca Muerta refuerza su proyección como un eslabón clave dentro de la logística energética argentina. La articulación entre el sector público y privado resulta central para sostener este tipo de iniciativas.

Además del impacto económico, la operación genera empleo y dinamiza la cadena de valor, ampliando las oportunidades para la región. La incorporación de nuevas cargas también permite reducir la dependencia del negocio cerealero.

VMOS: colocan el primer domo geodésico en Punta Colorada

La colocación del primer domo geodésico en el tanque 404 de la Terminal Punta Colorada marcó un nuevo avance en el proyecto VMOS. El hito permitió completar la primera etapa constructiva de una infraestructura diseñada para ampliar la capacidad logística del shale oil de Vaca Muerta, con estándares técnicos inéditos en la región.

Más de 60 trabajadores participaron del operativo, que incluyó maniobras de izaje de alta precisión para posicionar la estructura sobre el tanque. La tarea fue ejecutada con estrictos protocolos de seguridad y un nivel de coordinación que reflejó la complejidad del proyecto. La instalación del techo geodésico representó un desafío operativo y una validación del ritmo constructivo logrado en la terminal.

El tanque 404 destaca por su escala industrial y por los materiales involucrados en su construcción. Con 82 metros de diámetro y 35 metros de altura, se trata de una de las unidades de almacenamiento de mayor dimensión en obras energéticas argentinas.

El domo, íntegramente fabricado en aluminio, pesa 57 toneladas y fue diseñado para optimizar la integridad estructural y la eficiencia operativa del sistema de almacenamiento.

Un avance que consolida al VMOS

La construcción total del tanque demandó 1.500 toneladas de acero, 30.000 bulones y más de un millón de pulgadas de soldadura. Una vez operativo, tendrá capacidad para almacenar 120.000 metros cúbicos de petróleo, reforzando el perfil exportador del shale oil argentino y ofreciendo una plataforma más robusta para el desarrollo sostenido del sector energético.

Este hito se suma a otro avance relevante del proyecto VMOS: la finalización de la soldadura automática del Ducto Costero de 38”, ejecutada por la UTE Techint-Sacde. El tramo, construido bajo estrictos estándares de calidad (WPS), consolida la infraestructura de transporte que acompañará la expansión productiva y la futura capacidad de despacho desde Punta Colorada.

La continuidad de estas obras confirma el rol estratégico del yacimiento, la terminal y las empresas involucradas. YPF, CB&I y los equipos técnicos y de servicios celebraron el avance como un paso clave para fortalecer la competitividad energética nacional y acelerar la integración de Argentina en el mercado global de hidrocarburos no convencionales.

VMOS marca un nuevo hito: se probó el tanque principal de Allen

La obra del Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) sumó un avance clave con la finalización de la prueba hidrostática del tanque principal de la Cabecera de Bombeo Allen, una de las infraestructuras centrales del sistema que conectará la producción neuquina con la terminal de Punta Colorada, en Río Negro. El ensayo validó la resistencia estructural y los estándares de seguridad requeridos.

El tanque, con una capacidad de 70.000 metros cúbicos, fue sometido a un proceso de llenado controlado durante 14 días, equivalente al volumen transportado por más de 1.500 camiones cisterna. La prueba, ejecutada por AESA, permitió verificar su integridad y habilitar la siguiente fase del montaje, que contempla la instalación de un domo de aluminio y una membrana flotante.

Para la compañía, el resultado fue presentado como un hito técnico y operativo. El llenado se realizó en los tiempos previstos, sin desvíos y bajo procedimientos coordinados con empresas locales y autoridades provinciales. Este avance consolida el rol de AESA en la ejecución de infraestructura crítica para la expansión logística del petróleo de Vaca Muerta.

Un avance que impulsa la infraestructura exportadora

La prueba hidrostática del tanque de Allen forma parte de una cadena de obras que busca expandir la capacidad de transporte y almacenamiento del shale argentino. El proyecto VMOS, impulsado por las principales compañías del sector, permitirá incrementar los envíos hacia mercados internacionales a través de la terminal de Punta Colorada, actualmente en etapa de adecuación.

El sistema incluye nuevas estaciones de bombeo, ampliación de ductos y desarrollo de infraestructura de superficie. En este contexto, la cabecera de Allen funcionará como punto estratégico de acopio previo al bombeo hacia la costa rionegrina. La instalación del domo y la membrana flotante permitirá reducir venteos y mejorar la seguridad ambiental del complejo.

El avance del proyecto se completa con la finalización del cruce del río Negro, una de las obras más desafiantes del trazado. El cruce, de 800 metros totales y 700 metros de cañería de 30 pulgadas, se realizó mediante un proceso de perforación horizontal dirigida, tecnología que evita abrir zanjas y minimiza el impacto sobre el lecho del río y su entorno.

Minimizar impactos y garantizar seguridad

La perforación dirigida requirió un túnel piloto inicial, que luego fue ampliado mediante sucesivas etapas hasta alcanzar el diámetro necesario para la instalación del ducto. En todo el proceso se utilizaron lodos biodegradables para estabilizar el túnel, remover el suelo y facilitar el desplazamiento del tramo de cañería hacia su posición final en la margen sur del río.

Esta técnica es considerada fundamental para proyectos de transporte energético que deben cumplir con estrictos requisitos ambientales. En el caso de VMOS, su aplicación permitió completar una obra crítica sin afectar el curso del río ni alterar actividades productivas o urbanas cercanas. La perforación en sí fue ejecutada en 28 días, mientras que las tareas totales demandaron cinco meses.

Además del cruce, los avances se distribuyen en varios frentes simultáneos: el oleoducto Vaca Muerta–Río Negro, la estación Cabecera Allen, la estación de bombeo de Chelforó, la estación Santa Rosa y las obras en Punta Colorada. En conjunto, el proyecto registra un avance general del 58%, consolidándose como una de las obras energéticas más importantes del país.

VMOS concretó el cruce del río Negro

El viernes, en el extremo de la margen norte del río Negro, se realizó una presentación del proyecto encabezada por el gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, y la secretaria de Energía y Ambiente, Andrea Confini.

Del encuentro participaron referentes clave de la industria energética, como Marcelo Mindlin (presidente de Pampa Energía), Damián Mindlin (CEO de Sacde), junto a autoridades del proyecto VMOS y representantes de Pluspetrol.

La obra del cruce dirigido tiene una extensión de 800 metros, con 700 metros de cañería de 30 pulgadas de diámetro, instalada a una profundidad de 26 metros por debajo del lecho del río Negro. Los trabajos demandaron cinco meses en la zona, mientras que la perforación se completó en 28 días.

Cómo funciona el cruce horizontal dirigido

El cruce horizontal dirigido es una tecnología clave en la construcción de oleoductos, ya que permite instalar ductos sin abrir zanjas a cielo abierto. Este sistema facilita atravesar obstáculos como ríos, rutas o zonas urbanas sin afectar la superficie.

El proceso comienza con un túnel piloto que define la trayectoria, el cual luego se amplía progresivamente hasta alcanzar el diámetro necesario para la tubería. Durante la perforación se utilizan lodos biodegradables que permiten remover el suelo, estabilizar el túnel y facilitar la instalación del ducto.

Esta técnica es fundamental para proyectos como Vaca Muerta Oil Sur, donde la infraestructura energética debe cumplir con altos estándares ambientales y de seguridad.

Avance de obra y potencial exportador

La construcción del VMOS presenta un avance total del 58%, con progreso en distintos frentes: el oleoducto Vaca Muerta–Río Negro, la estación cabecera Allen, la estación de bombeo Chelforó, la estación Santa Rosa y la terminal en Punta Colorada.

El proyecto Vaca Muerta Oil Sur es impulsado por las principales empresas de la industria oil & gas y permitirá a Argentina generar exportaciones de petróleo por más de 15.000 millones de dólares, consolidando el desarrollo de Vaca Muerta como motor energético del país.

VMOS cruza el Río Negro y acelera la exportación del shale oil

Durante años, el potencial de Vaca Muerta estuvo atado a un problema concreto: la falta de infraestructura para sacar el crudo a los mercados internacionales. El proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) nació para terminar con ese cuello de botella y, semana a semana, demuestra que va camino a lograrlo.

La UTE conformada por Techint y Sacde inició la maniobra de cruce del Río Negro, uno de los desafíos técnicos más complejos del proyecto. La operación se lleva adelante con tecnología de perforación horizontal dirigida (HDD), un método que permite instalar tuberías subterráneas sin intervenir el cauce natural del río. En total, se insertan aproximadamente 700 metros de tubería de 30 pulgadas conectando ambas márgenes.

El HDD tiene más de cuatro décadas de evolución tecnológica y es considerado el método más seguro y sustentable para este tipo de obras. Funciona con herramientas de perforación dirigidas y lodos biodegradables que estabilizan el terreno. En este caso, el sistema incluye 660 metros de túnel subterráneo, monitoreo electromagnético en tiempo real y pruebas de integridad con cero tolerancia a fugas.

Con este cruce, el VMOS conecta físicamente la producción de petróleo de Neuquén con el sistema de transporte y exportación de Río Negro, completando un eslabón clave de los 437 kilómetros de ducto que unirán Vaca Muerta con el Mar Argentino, en la terminal portuaria de Punta Colorada.

54% de avance y miles de empleos en marcha

El proyecto acumula un 54% de avance total y trabaja simultáneamente en todos sus frentes. En Punta Colorada, dos de los seis tanques de almacenamiento ya registran una importante progresión. Estas estructuras tendrán dimensiones inéditas en el país, con una capacidad total de 720.000 metros cúbicos, suficiente para sostener operaciones de exportación a gran escala de forma continua.

El impacto humano del proyecto es igual de significativo. Más de 2.500 personas trabajan de forma directa en la obra, mientras que otras 7.500 lo hacen de manera indirecta. Además, 500 aprendices ya fueron capacitados y recalificados, en una apuesta concreta por el desarrollo de talento local. En ese marco, el proyecto inauguró nuevas oficinas en Sierra Grande, afianzando su presencia en la provincia de Río Negro.

A fin de año, el sistema comenzará a operar con una capacidad inicial de 180.000 barriles diarios, con proyección de alcanzar los 550.000 barriles en 2027. El VMOS, primer proyecto RIGI de la industria petrolera argentina, es el resultado del trabajo conjunto de las principales productoras del país y tiene en la mira más de 15.000 millones de dólares anuales en exportaciones de shale oil.

La noruega DOF instalará las monoboyas del VMOS

La empresa noruega DOF Group ASA fue adjudicada para ejecutar la instalación de las dos monoboyas del proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), una obra clave para el nuevo esquema de exportación del shale oil desde la costa de Río Negro hacia los principales mercados internacionales.

Según informó la compañía a la Bolsa de Oslo, el contrato fue calificado como “sustancial”, con un valor estimado de entre 25 y 50 millones de dólares. El proyecto contempla operaciones offshore en dos campañas durante 2026, previstas para el segundo trimestre y el período comprendido entre el tercer y cuarto trimestre del año.

Las tareas incluyen la preinstalación de amarres, la instalación de colectores de extremo de tubería, el montaje de bobinas de unión, la conexión de los sistemas y el precomisionamiento de dos boyas tipo CALM. Además, se sumarán servicios de buceo y gestión integral de la construcción.

Según informó Argenports, los buques especializados Skandi Hera y Skandi Patagonia serán los encargados de realizar las tareas que se extenderán durante 250 días en aguas argentinas. La empresa también aportará servicios de ingeniería, logística, gestión de proyectos y supervisión técnica desde su división submarina de América del Norte.

La obra se desarrollará frente a las costas de Punta Colorada, en cercanías de Sierra Grande, donde se concentra una parte fundamental de la infraestructura portuaria vinculada al VMOS. Desde allí se habilitará la carga directa de buques petroleros de gran porte en mar abierto.

VMOS: una pieza central del esquema exportador

La instalación de las monoboyas permitirá conectar los ductos submarinos con los buques tanque sin necesidad de ingresar a puertos tradicionales, lo que ampliará de manera significativa la capacidad logística del sistema. Esta modalidad resulta clave para sostener el crecimiento sostenido de la producción no convencional de Vaca Muerta.

Desde la compañía destacaron que los preparativos ya están en marcha y que el proyecto contará con una coordinación integral entre equipos locales e internacionales. La ejecución offshore estará liderada por la unidad regional de DOF, con soporte técnico permanente durante las distintas etapas operativas.

El desembarco de DOF en el VMOS consolida la participación de contratistas globales en proyectos estratégicos de la Argentina. La firma cuenta con amplia experiencia en sistemas de amarre, infraestructura submarina, tendido de líneas flexibles y ejecución de obras complejas en entornos marítimos exigentes.

Los trabajos adjudicados se apoyan en estudios previos realizados durante 2025 por el buque Fugro Resilience, reconvertido en Noruega por el astillero Ulstein Verft. Estas tareas permitieron analizar el lecho marino y definir las ubicaciones más seguras para las boyas.

Las investigaciones geotécnicas se desarrollaron bajo supervisión de la Prefectura Naval Argentina, en un área ubicada entre cinco y nueve kilómetros mar adentro. Los relevamientos fueron determinantes para garantizar la estabilidad y seguridad de las futuras instalaciones.

VMOS, el proyecto que en un año sentó las bases para duplicar la producción de Vaca Muerta

El impulso de Vaca Muerta como motor del crecimiento energético argentino encontró en el Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) una pieza clave para consolidar ese salto. A un año del inicio de su construcción, el oleoducto ya muestra avances determinantes que permiten transformar el potencial productivo en capacidad real de transporte, exportación y generación de divisas.

VMOS cumple su primer aniversario como el primer proyecto del sector petróleo y gas enmarcado en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). En apenas doce meses, la iniciativa se consolidó como la obra de transporte de hidrocarburos más relevante de las últimas décadas y como el eslabón indispensable para duplicar la producción de petróleo de Vaca Muerta.

El proyecto contempla la construcción de 437 kilómetros de ducto que conectan la cuenca neuquina con el Mar Argentino, además de una terminal portuaria en Punta Colorada con una capacidad de almacenamiento de 720.000 metros cúbicos. En su configuración final, permitirá exportaciones anuales por más de 15.000 millones de dólares en shale oil.

Desde su concepción, el VMOS fue pensado como una solución estructural al principal cuello de botella del shale argentino: la falta de infraestructura para evacuar volúmenes crecientes de producción. La magnitud del proyecto refleja ese objetivo, al integrar ducto, estaciones de bombeo, instalaciones eléctricas y una terminal marítima preparada para operaciones a gran escala.

Avances técnicos y logros del primer año

Durante 2025, la obra avanzó de manera sostenida en sus distintos frentes. En la Estación Cabecera Allen se alcanzaron hitos relevantes en la construcción de tanques, con el levantamiento de las últimas virolas en el TK 7 y el cierre de soldaduras finales en el TK 8, además de progresos generales en infraestructura y servicios.

En paralelo, la Estación de Bombeo 1 Chelforó registró avances significativos en obra civil, tanto en la estación de bombeo como en la estación transformadora. Se completaron instalaciones de bases, premoldeados, piping y drenajes, consolidando una etapa fundamental para el funcionamiento integral del sistema de transporte.

 

El tendido del oleoducto también alcanzó un punto clave: se completaron todas las soldaduras de línea regular y las pruebas hidráulicas correspondientes. Además, se ejecutaron 76 cruces especiales que incluyeron caminos, arroyos y otras intersecciones, un desafío técnico central para garantizar la integridad del ducto.

En la Terminal Punta Colorada, los trabajos continuaron tanto en tanques como en obra civil. Se finalizaron virolas en los tanques TK 404 y TK 401, mientras avanzaron las tareas de movimiento de suelos, cañeros, campamentos y vallado perimetral, preparando el terreno para la futura operación portuaria.

Proyecciones 2026 y la etapa exportadora

Las proyecciones para 2026 marcan el inicio de una fase decisiva del proyecto. Entre los hitos previstos se destaca el Cruce Horizontal Dirigido del Río Negro y nuevas pruebas hidráulicas del ducto durante el primer bimestre del año, además del inicio de la obra marina a lo largo de todo el período.

También está previsto el comienzo de las obras de la Estación de Bombeo 2 Santa Rosa y de una tercera estación, con arranque durante el primer trimestre de 2026. En simultáneo, continuarán los trabajos de finalización en Allen, Chelforó y Punta Colorada, con la mirada puesta en la inauguración operativa en enero de 2027.

Según lo proyectado, el oleoducto iniciará su operación con un bombeo de 180.000 barriles diarios, para luego escalar hasta los 550.000 barriles diarios en una segunda fase de ampliación. Ese salto consolidará a la Argentina como un jugador competitivo en el mercado energético global.

VMOS acelera las obras tras completar las soldaduras automáticas

El Oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) atraviesa una nueva etapa decisiva. La obra insignia para ampliar la capacidad de transporte y exportación del petróleo argentino completó la última soldadura automática en línea regular, pero el trabajo continúa con múltiples frentes activos que aceleran su avance hacia la puesta en marcha prevista para fines de 2026.

El hito se alcanzó en el ingreso a la Terminal Portuaria de Punta Colorada, donde se almacenará el crudo que llegará desde Allen para su exportación. Con esta tarea concluida, el equipo de la UTE Techint – Sacde deja atrás la fase de soldaduras automáticas en los 437 kilómetros del ducto, pero mantiene el foco en las obras civiles, hidráulicas y de montaje industrial que restan ejecutar.

El VMOS a toda marcha

En la cabecera de bombeo de Allen, el ritmo no se detiene. Allí se realizan movimientos de suelo, montaje de tanques, fundaciones eléctricas y el prefabricado de cañerías y drenajes. Estas tareas permitirán poner en funcionamiento la infraestructura responsable de impulsar el crudo desde el corazón de Río Negro hacia la costa atlántica.

A la par, en la estación de bombeo de Chelforó (EB1) se trabaja en bases premoldeadas, pórticos eléctricos, bandejas de conducción y fundaciones para la sala técnica. Las obras de hormigón muestran progresos constantes y se completan soldaduras de ajuste esenciales para dar continuidad al sistema de transporte.

En los tramos iniciales del oleoducto, entre Allen y Chelforó, ya finalizaron las pruebas hidráulicas y hoy avanza el soplado de fibra óptica y los empalmes de cañería. En el tramo Chelforó–Punta Colorada se ultiman permisos y preparativos para su fase constructiva final, incluido el cruce del río Negro, que será ejecutado una vez autorizada la traza definitiva.

Punta Colorada concentra el mayor despliegue

La mayor parte de la actividad actual se concentra en Punta Colorada, en pleno Golfo San Matías. Allí se construyen seis tanques de 120.000 metros cúbicos cada uno, fundamentales para almacenar la producción de Vaca Muerta antes de la carga a buques de gran porte. Dos de ellos ya completaron sus estructuras principales, mientras los restantes avanzan en protección catódica, impermeabilización y montaje de domos.

El predio también suma caminos internos, drenajes y servicios, además de las monoboyas mar adentro que permitirán exportar petróleo argentino desde Río Negro al mundo.

Con una inversión estimada en USD 2.000 millones, VMOS contempla cuatro estaciones de bombeo, 28 válvulas de bloqueo y una capacidad inicial de 390.000 barriles por día, ampliable a 550.000 en 2027. Su grado de avance ronda hoy el 38%, según lo informado por la compañía.

VMOS completó su última soldadura automática

El Oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) finalizó hoy la última soldadura automática en línea regular en el ingreso a la Terminal Portuaria de Punta Colorada, donde se almacenará el crudo de Vaca Muerta, para su futura exportación a partir de diciembre de 2026.

Con este nuevo hito, VMOS culminó los trabajos de soldadura automática del oleoducto de 437 kilómetros de extensión y 30 pulgadas (762 mm) de diámetro que conecta la localidad de Allen, en el Alto Valle de Río Negro, con Punta Colorada, en la zona atlántica de la provincia, y en cercanías a la ciudad de Sierra Grande.

Los trabajadores de la UTE Techint Sacde, a cargo de la obra, celebraron este nuevo hito, luego de haber alcanzado en octubre un récord de soldadura en línea regular de 175 uniones en una sola jornada, lo que equivale a más de 4 km de avance en un único día.

El CEO de VMOS, Gustavo Chaab, destacó la importancia de este logro y expresó su agradecimiento “a las empresas que lo hicieron posible y a todos sus trabajadores”.

La obra de construcción del oleoducto implicó un importante desafío para lograr 76 cruces especiales de rutas y arroyos, como así también el traslado de más de 200 equipos pesados y tres campamentos móviles de 1.500 trabajadores en total a lo largo de toda la traza. Esta etapa del proyecto se completará con trabajos de soldaduras lineales y el cruce subterráneo del río Negro,
previsto a partir de diciembre de 2025, por medio de tecnologías dirigidas de última generación (HDD), que garantizan la integridad de las operaciones.

El Oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) es el proyecto de infraestructura energética más relevante de los últimos 50 años en Argentina. Su capacidad de transporte permitirá despachar 180.000 barriles diarios de petróleo, en una primera fase, para luego alcanzar los 550.000 barriles diarios.

El desarrollo de VMOS marca un paso decisivo en la consolidación de Vaca Muerta como polo exportador y en el fortalecimiento de la infraestructura energética que permitirá incrementar la producción de petróleo y generar exportaciones por 15.000 millones de dólares adicionales para la Argentina en los próximos años.

VMOS fortalece sus vínculos con proveedores locales en Río Negro

En Cipolletti, las autoridades del consorcio Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) identificó demandas específicas para el proyecto y detallaron especificaciones técnicas a las cámaras, PYMES y empresas de servicios locales.

Gustavo Chaab, CEO de VMOS, y Lucía Griffi, gerenta de Compras, Contrataciones y Logística, brindaron una charla en la Secretaría de Energía de Río Negro, en un encuentro organizado junto a la Cámara de Empresas de Servicios de la Provincia.

Allí, se compartieron los avances del Oleoducto Vaca Muerta Sur (VMOS) y se explicaron las precisiones técnicas a empresas locales que podrían formar parte de la etapa de producción y mantenimiento del oleoducto.

En detalle, las necesidades van desde servicios a la operación, así como otras generales hacia el personal asociados a alquileres de vehículos y maquinaria, limpieza, servicios de catering y gastronomía, limpieza, y otros vinculados a monitoreos ambientales y servicios de consultoría.

Las empresas interesadas pueden acercarse a la compañía desde la Cámara de Empresas de Servicios de Río Negro, la Academia de YPF y el listado de proveedores de la Secretaría de Río Negro.

Durante la jornada, el CEO de VMOS, Gustavo Chaab, explicó que esta instancia marca el inicio de la etapa operativa del proyecto, donde se requerirá una amplia red de servicios locales. “Formamos nuestro equipo de compras y contrataciones y vinimos a buscar proveedores para todos los servicios de operación y mantenimiento del ducto”, señaló. Entre los rubros mencionó mantenimiento de instalaciones, servicios eléctricos e instrumentales, transporte, alimentación, vestimenta, monitoreos ambientales, consultorías, salud y seguridad.

Chaab destacó además que el alcance de la convocatoria “abarca todo el mapa de Río Negro”, con operaciones distribuidas entre el Valle y la zona Atlántica, donde se emplaza la terminal de exportación en Punta Colorada. En este sentido, remarcó los cuatro valores que guían la gestión del consorcio y que serán centrales para la selección de proveedores: seguridad, sustentabilidad, eficiencia e integridad.

El consorcio VMOS está integrado por las principales operadoras de Vaca Muerta: YPF (25%), Pluspetrol (17%), Vista (10%), Shell (8%), Chevron (10%), Tecpetrol (8%), Pan American Energy (11%), Pampa Energía (10%) y GyP (1%), lo que lo convierte en la alianza industrial más grande del país en infraestructura petrolera.

El oleoducto, de 437 kilómetros, conectará Allen con Punta Colorada, y su terminal contará con seis tanques de 120.000 m³ cada uno, destinados al almacenamiento de crudo para exportación.