VMOS: quiénes invierten, cuánto ganarán y por qué es la obra clave para Vaca Muerta

Hay un número que resume el problema de Vaca Muerta desde hace años: no falta petróleo, falta cómo sacarlo. Ese es exactamente el punto que ataca VMOS, la sigla que en los despachos petroleros ya se pronuncia con naturalidad y que significa Vaca Muerta Oil Sur.

VMOS es una sociedad anónima constituida originalmente por YPF, que hoy funciona como un consorcio estratégico integrado por las principales petroleras del país. Su misión es concreta: construir un oleoducto de 437 kilómetros que una Allen, en Río Negro, con la terminal de exportación de Punta Colorada.

El informe elaborado por los especialistas Débora Aramayo, Santiago Jerez y Bruno Simieli destacan que el trazado no es un detalle menor. Estamos hablando de caños de 30 pulgadas —762 milímetros— capaces de mover volúmenes que hasta hace poco parecían impensados para la Patagonia. En Punta Colorada, además, se levanta una terminal con monoboyas y una playa de tanques que permitirá cargar buques de gran porte.

Con perforación horizontal dirigida, el VMOS conecta Neuquén y Río Negro sin tocar el cauce del río.

Quién pone la plata y quién se queda con la torta

El reparto societario tiene una lógica clara: manda quien más produce. YPF concentra el 25% del consorcio, seguida por Pluspetrol con 17% y PAE con 11%. Vista Energy, Pampa Energía y Chevron tienen 10% cada una, mientras que Shell y Tecpetrol suman 8% cada una y GyP cierra con el 1% restante.

La inversión total ronda los US$ 3.000 millones, y ahí aparece otro dato que no es menor: VMOS fue el primer vehículo de proyecto único en presentarse para acceder a los beneficios del RIGI, el régimen que promete estabilidad normativa por 30 años. El 30% del capital sale del bolsillo de las socias.

El 70% restante llega vía créditos internacionales, con Citi, JP Morgan y Santander como los bancos que financian la obra. Es la clase de estructura que en la city porteña se lee como una señal: si la banca internacional apuesta a treinta años, algo del riesgo país argentino empieza a moverse en otra dirección.

Un cronograma que ya tiene fecha de arranque

Las exportaciones no arrancan de un día para el otro. La etapa inicial está prevista para diciembre de 2026, con una capacidad de 180.000 barriles diarios. Para marzo de 2027 ese número debería subir a 390.000, y recién en el segundo semestre de ese año se llegaría a la capacidad contratada plena: 550.000 barriles por día.

Ese techo, además, no es definitivo. El propio consorcio dejó la puerta abierta para ampliar la capacidad hasta 700.000 barriles diarios si la demanda lo justifica. YPF, Pan American Energy, Vista y Pampa ya comprometieron cerca de 275.000 barriles diarios, y VMOS ofreció opciones a Chevron, Pluspetrol y Shell por otros 230.000.

Lo interesante es leer estos números junto al beneficio impositivo que trae el RIGI: baja de Ganancias del 35% al 25%, amortización acelerada, exención de derechos de importación y de exportación pasados los tres años, y regalías que se negocian entre el 13% y el 17%. Ese combo es, en el fondo, lo que hizo viable el proyecto.

El VMOS completó su última soldadura automática

Lo que está en juego si el barril sostiene los US$ 80

Acá conviene hacer un ejercicio simple. Con un crudo a US$ 80 el barril, un costo de producción de US$ 45, regalías del 15% y el resto de las cargas impositivas, la ganancia neta por barril bajo este esquema queda en US$ 14,25. No suena a fortuna, pero multiplicado por volumen cambia la escala.

En la etapa final, con 550.000 barriles diarios, los ingresos brutos anualizados treparían a US$ 16.060 millones y la ganancia neta rondaría los US$ 2.861 millones. Para YPF, que se queda con la porción más grande, eso implica sumar unos US$ 715 millones anuales solo por este negocio.

Puesto en otra escala: operar VMOS a capacidad plena equivaldría, para YPF, a sumar cerca de un 20% a sus ventas de 2025, que fueron de US$ 18.000 millones. Y el salto en la capacidad de evacuación de crudo argentino sería de más del 18% frente a 2025 y del 20% frente a 2024.

Nadie en el sector duda de que la producción de Vaca Muerta puede crecer más rápido que la infraestructura que la conecta con el mar. Ese desfasaje es, hoy, el verdadero límite. VMOS no resuelve todo, pero sí abre una vía de salida propia, independiente, que hasta hace poco no existía en los planos de nadie.

Exportar o morir: el plan de Petróleos Sudamericanos para ganar en dólares este año

Petróleos Sudamericanos (PS) consolidó un crecimiento exponencial en la producción de petróleo durante el primer trimestre de 2026. La compañía registró un volumen total de 1.206.737 barriles, superando ampliamente los registros del ejercicio anterior. Este desempeño respondió a una estrategia enfocada en la recuperación de campos maduros.

El Directorio de la sociedad destacó que este incremento productivo se fundamentó en la sinergia operativa y el uso de tecnologías avanzadas. Según el balance presentado en la Comisión Nacional de Valores (CNV), la empresa buscó la eficiencia mediante altos estándares de seguridad industrial y medio ambiente. Estas acciones permitieron mitigar las complejidades del escenario macroeconómico local e internacional.

La operadora enfrentó desafíos significativos derivados de la inflación creciente y la presión sobre los costos operativos por paritarias. A pesar de la intervención cambiaria, PS logró avanzar con sus planes de inversión en las cuencas operativas. La firma priorizó la sostenibilidad del negocio mediante una gestión financiera rigurosa en sus activos principales.

Penta Energy apunta a reducir los costos en los campos maduros.

Expansión en Mendoza y Neuquén

Durante el periodo analizado, la compañía incrementó sustancialmente su actividad en Mendoza y en diversos bloques de la Cuenca Neuquina. Ejecutó una exitosa campaña de reparación de pozos que resultó determinante para elevar los niveles de extracción de crudo. Estas intervenciones técnicas apuntaron a cumplir los compromisos de inversión asumidos con las autoridades provinciales.

El reporte subrayó que se realizaron obras de infraestructura críticas para mejorar la eficiencia de costos en Río Negro y Neuquén. La empresa señaló textualmente: “PS ha continuado con obras de infraestructura para lograr una mayor eficiencia operativa y de costos“. Este enfoque técnico permitió optimizar los procesos de recolección y tratamiento de hidrocarburos.

Las estadísticas revelaron un salto notable en la producción total en barriles equivalentes, alcanzando las 1.325.159 unidades físicas. Esta cifra contrastó con los 343.481 barriles registrados en el mismo trimestre del año previo. El crecimiento reflejó la maduración de proyectos de explotación convencional iniciados durante los ejercicios anteriores en Argentina.

Estrategia exportadora

PS capitalizó el aumento de los precios internacionales del crudo, impulsados globalmente por el persistente conflicto en Medio Oriente. La firma exportó el 15% de su producción neuquina, accediendo a valores de mercado superiores a los domésticos. Esta dinámica comercial consolidó su posición como actor relevante en el comercio exterior de energía regional.

Respecto a la comercialización, el informe oficial puntualizó que el 85% del volumen se destinó al mercado interno regulado. La gerencia afirmó que lograron “abrir mercados en el exterior con mejores condiciones a los del mercado local“. Esta diversificación de destinos resultó vital para sostener el flujo de ingresos en un contexto de alta volatilidad.

En el plano financiero, la empresa obtuvo una ganancia operativa superior a los 10.000 millones de pesos argentinos. No obstante, el resultado neto final arrojó una pérdida contable debido al impacto de los resultados financieros negativos. La estructura patrimonial mostró un incremento sustancial en el activo total, reflejando la fuerte capitalización del periodo.

El acuerdo en Medio Oriente apagó el escenario de alzas.

Proyecciones sobre el convencional

Las perspectivas para el resto del año indicaron una profundización de la estrategia de crecimiento en activos de petróleo y gas. La dirección planeó evaluar la incorporación de energías renovables para diversificar su cartera de proyectos estratégicos actuales. El objetivo central se mantuvo en elevar el índice de reposición de reservas mediante exploraciones focalizadas.

La compañía proyectó potenciar su capacidad exportadora aprovechando el ajuste de los precios locales hacia la paridad internacional de exportación. El Directorio ratificó su compromiso de “continuar invirtiendo y generando negocios mediante sus programas de inversión” vigentes. Esta visión de largo plazo buscó consolidar el desarrollo sostenible mostrado durante los últimos ciclos operativos.

Asimismo, el análisis de los índices de liquidez y solvencia mostró una gestión prudente de los recursos financieros y operativos disponibles. Aunque la rentabilidad fue negativa, la inmovilización de capital disminuyó levemente respecto al cierre del ejercicio anterior.

De Comodoro Rivadavia a Hawai: así se concretó la exportación de crudo de Vaca Muerta y Chubut

El Puerto de Comodoro Rivadavia volvió a posicionarse como un punto clave de la logística energética nacional tras concretar una nueva exportación de petróleo crudo mediante un buque tipo Suezmax. La operación se realizó desde la monoboya de Caleta Córdova y tuvo como destino el mercado internacional, integrando producción de Vaca Muerta y de la Cuenca del Golfo San Jorge.

La maniobra estuvo a cargo del tanquero de bandera griega “María”, una embarcación de gran porte con más de 275 metros de eslora, preparada para transportar volúmenes significativos de hidrocarburos. El buque participó de una operación exportadora que combinó shale neuquino con petróleo convencional.

El proceso de carga se inició en Puerto Rosales, en la provincia de Buenos Aires, donde el petrolero incorporó cerca de 100.000 toneladas de crudo Medanito. Se trata de una variedad liviana y dulce, altamente valorada por refinerías del exterior por su calidad y facilidad de procesamiento.

Tras completar esa primera etapa, la embarcación continuó su recorrido hacia el sur del país. Frente a las costas de Comodoro Rivadavia, el Suezmax arribó a la monoboya de Caleta Córdova para sumar aproximadamente 40.000 toneladas de crudo Escalante, procedente de los campos de la Cuenca del Golfo San Jorge.

En los últimos años, Caleta Córdova se consolidó como una infraestructura estratégica para la operatoria de buques de gran porte. Su capacidad para atender embarcaciones tipo Suezmax y trabajar con tanques segregados permite ejecutar maniobras de alta complejidad técnica sin afectar la calidad de los distintos crudos embarcados.

La utilización de compartimentos independientes resulta clave para evitar mezclas entre calidades y cumplir con los estándares comerciales exigidos por el mercado internacional. Este sistema facilita el acceso a refinerías de alta complejidad, que demandan especificaciones precisas en la materia prima.

Operada por empresas especializadas, la monoboya forma parte de un esquema logístico-portuario que en los últimos años movilizó millones de toneladas de hidrocarburos. Este entramado posiciona al Puerto de Comodoro Rivadavia como un actor central dentro del mapa exportador energético argentino.

Con la carga completa, el buque “María” tiene previsto iniciar su travesía hacia Estados Unidos, con destino probable en refinerías de la costa oeste, entre ellas la planta de Par Hawaii Refining, que ya recibió crudo argentino en operaciones anteriores.