Vaca Muerta no para: el fracking sigue cerca de las 2.400 punciones

Vaca Muerta no detiene su marcha. La roca madre rompe todos los estándares y se prepara para seguir empujando su techo de cara a una nueva etapa marcada por las exportaciones. Un parámetro para medir los proyectos en la formación son las etapas de fractura.

Según el informe de Luciano Fucello, country manager de NCS Multistage, en febrero se realizaron 2.371 punciones, lo que significó una leve baja del 1,25% con respecto a enero. Las punciones se repartieron entre 464 destinas al gas y 1907 vinculadas al petróleo.

Además, la marca se acomodó en el podio de los mejores registros del fracking de Vaca Muerta. La cifra más alta fue de 2.588 punciones y se registró en mayo del año pasado. Le sigue la marca alcanzada en enero cuando se anotaron 2.401 etapas de fractura.

En el detalle por operadoras se detecta que YPF volvió a superar las mil punciones en Vaca Muerta. La empresa de mayoría estatal realizó 1.087 fracturas, lo que implica el 46% del total de las operaciones.

Vista Energy se ubicó en segundo lugar con 284 etapas de fractura. La empresa liderada por Miguel Galuccio registró el 12% de las punciones. Muy cerca se ubicó Pampa Energía. La compañía registró 238 operaciones lo que explica el 10% de la actividad en Vaca Muerta.

Golpe de timón en Vaca Muerta: SLB destronó a Halliburton en el fracking

El mapa de Vaca Muerta

Asimismo, Tecpetrol y Pluspetrol Cuenca Neuquina superaron las 150 fracturas durante febrero. La empresa petrolera de Grupo Techint realizó 174 punciones mientras que la compañía que adquirió los activos de ExxonMobil contabilizó 162 operaciones.

Un escalón más abajo se posicionó TotalEnergies y Pluspetrol (destinada a los trabajos en La Calera). La compañía francesa registró 140 etapas de fractura y la empresa de capitales nacionales sumó 131 punciones. Si se tomaran todas las operaciones de Pluspetrol, se contabilizaría 293 fracturas.

El cierre es para Pan American Energy (PAE), Shell y Phoenix Global Resources, quienes no superaron las 100 operaciones. PAE sumó 90 punciones, Shell contabilizó 54 fracturas y PGR registró 11 trabajos.

Cómo se movieron los sets de fractura

En lo que respecta a empresas de servicio se destaca que Halliburton y SLB concentraron el 71% de las operaciones en Vaca Muerta. La empresa de mamelucos rojos recuperó el primer lugar en el fracking del shale argentino que perdió en 2025.

Halliburton contabilizó 982 etapas de fractura que se dividieron entre 528 para YPF, 238 para Pampa Energía, 162 para Pluspetrol CN y 54 para Shell. Asimismo, SLB sumó 715 operaciones distribuidas entre 559 para YPF y 156 para Vista Energy.

En tercer lugar se ubicó Tenaris. La compañía del Grupo Techint se afianza en el servicio que exige el no convencional. En febrero se ocupó de 325 etapas de fractura repartidas entre 174 para Tecpetrol, 140 de TotalEnergies y 11 de PGR.

Además, Calfrac completó 218 fracturas que se distribuyeron entre 128 de Vista Energy y 90 de PAE.

Servicios Petroleros Integrados (SPI) fue quien cerró el informe con 131 punciones y todas fueron para Pluspetrol.

Empresas de servicios se suman al Instituto Vaca Muerta

Las empresas de servicios que trabajan en la producción no convencional de petróleo y gas en Neuquén se incorporan como socios al Instituto Vaca Muerta (IVM), una iniciativa educativa puesta en marcha por la industria energética para impulsar la formación de alta especialización en Upstream.

El acuerdo fue firmado por los directivos de las trece empresas que se suman como socias: Halliburton, San Antonio Internacional, DLS Archer, Pason DGS, TSB, Oilfield & Production Services, Contreras Hermanos, Calfrac Well Services, Huinoil, Industrias Juan F. Secco, Milicic, Wenlen y Marbar. Actualmente, las empresas operadoras que integran el IVM son YPF, TotalEnergies, Vista Energy y Pluspetrol.

De este modo, con la participación de las empresas más importantes del sector energético, se consolida un ámbito de colaboración y trabajo conjunto de toda la industria con el fin de formar el talento que demandará el Upstream en los próximos años.

El IVM será clave para impulsar la capacitación de los técnicos que necesita el desarrollo de Vaca Muerta y para el proyecto de transformar al país en exportador de energía. Ofrece formación técnica inédita en la región, basada en la práctica, teniendo como premisas fundamentales la seguridad y la excelencia operativa.

Se proyecta que capacite entre 2.000 y 3.000 personas por año en perfiles clave para la operación en Vaca Muerta, en áreas como perforación, fractura, producción, mantenimiento y tratamiento de crudo y gas.

Acompañar el crecimiento de Vaca Muerta

San Antonio es una de las empresas que se suma al instituto. Esta adhesión se inscribe en una visión de largo plazo que pone a la capacitación, la transferencia de conocimiento y el fortalecimiento de capacidades locales en el centro de la competitividad y la sostenibilidad de la industria.

“Vaca Muerta es una oportunidad histórica. El recurso no es el límite; el límite es humano. Por eso San Antonio es parte del Instituto Vaca Muerta y ponemos nuestro propio rig como Pozo Escuela: para formar entre 2.000 y 3.000 personas por año en operación real. Hace 65 años perforamos pozos; hoy formamos a quienes van a hacer posible el futuro energético del país”, destacó Nicolas Ziperovich, CEO de San Antonio Internacional.

El Instituto Vaca Muerta articula al sector productivo con el sistema educativo, con foco en la formación de perfiles técnicos demandados por la industria energética y en la generación de empleo calificado. Su propuesta se caracteriza por una fuerte orientación práctica, orientada a mejorar la empleabilidad, profesionalizar la cadena de valor y acompañar el desarrollo de Vaca Muerta con talento preparado para los desafíos actuales y futuros del sector.

En este contexto, la incorporación de San Antonio refuerza su compromiso con el desarrollo de las comunidades donde opera y con la construcción de un ecosistema de educación técnica alineado a las necesidades reales del sector energético argentino.

Tenaris marca un hito en Vaca Muerta con fracturas alimentadas en más del 80% con gas

Tenaris completó con éxito las dos primeras operaciones de fractura hidráulica alimentadas en más de un 80% con gas, mediante el uso de bombas con tecnología Dynamic Gas Blending (DGB). Las pruebas se llevaron a cabo en una serie de PADs operados por Tecpetrol, marcando un hito para la Cuenca Neuquina y la industria de servicios petroleros en la región.

Las bombas DGB utilizadas en estas operaciones forman parte del tercer set de fractura hidráulica que Tenaris pondrá en funcionamiento en Vaca Muerta durante 2026. Esta tecnología permite sustituir el uso de diésel por gas generando beneficios económicos y ambientales.

“Esto marca un avance en la reducción de emisiones y representa un hito para toda la cuenca. La tecnología DGB se encuentra aún en una etapa inicial de implementación, incluso en cuencas como Permian, Estados Unidos. Haber superado el 80% de reemplazo de diésel por gas es un nivel de eficiencia que ninguna otra compañía de servicios había alcanzado hasta el momento en Argentina”, destacó Francisco Liberatore, Director de Tenaris Oil & Gas Services.

Además de contribuir a la reducción de emisiones de CO₂, la tecnología DGB permite optimizar los costos de combustible, ya que los equipos pueden ser abastecidos con el mismo gas producido en las perforaciones del pad o en pads cercanos, mejorando la eficiencia integral de las operaciones.

Las primeras 10 bombas DGB probadas en estas operaciones forman parte de una inversión de 110 millones de dólares, anunciada por Tenaris en marzo del año pasado, destinada a fortalecer sus capacidades de fractura hidráulica en Argentina. El proyecto contempla la incorporación de un tercer equipo de fractura con 28 bombas y 70.000 hhp, además de su correspondiente equipo de coiled tubing.

Entre 2020 y 2026, Tenaris habrá invertido aproximadamente 240 millones de dólares en el desarrollo de su unidad de negocios de servicios petroleros en el país. Actualmente, la compañía se posiciona como el tercer proveedor de servicios de la cuenca, con más de 6.000 etapas de fractura realizadas.

Diego Trabucco asumió al frente de la empresa que tomó el control de los activos de DLS

Nova Energy Argentina Ltd. Sucursal Argentina informó el inicio de una nueva etapa tras el cambio de control accionario de DLS Argentina Ltd. Sucursal Argentina, como resultado del ingreso de nuevos accionistas y la adopción de la denominación Nova Energy Argentina.

La operación fue realizada por una sociedad controlada por un grupo económico regional, conformado por Vientos del Sur S.A. y SGA Servicios S.A., junto con Aconcagua Energía Ltd., consolidando una nueva estructura accionaria con fuerte anclaje regional y una visión de largo plazo para el desarrollo del negocio.

Nova Energy Argentina continuará prestando los servicios de workover y pulling en las provincias de Chubut y Santa Cruz, manteniendo su operación en la Cuenca del Golfo San Jorge y operando desde su base en Comodoro Rivadavia, con foco en la continuidad operativa, la seguridad y la eficiencia de las operaciones.

En este contexto, Diego Trabucco fue designado Presidente y CEO de Nova Energy Argentina, quien señaló: “Iniciamos esta nueva etapa con una mirada de largo plazo sobre el Golfo San Jorge, con foco en la continuidad operativa, la seguridad y la eficiencia, y con el compromiso de fortalecer las operaciones, acompañar el desarrollo de nuestros equipos y generar valor sostenible para nuestros clientes y la región.”

La compañía continuará desarrollando sus actividades con un fuerte compromiso con el arraigo regional, la excelencia operativa y una visión industrial de largo plazo enfocada en fortalecer la sustentabilidad del negocio convencional.

Hay que recordar que DLS Archer informó que vendió su negocio de workover y pulling en las provincias de Chubut y Santa Cruz, que incluye 12 equipos de workover, 12 unidades de pulling y aproximadamente 750 empleados.

Confirmado: DLS vende 24 equipos en el Golfo San Jorge

DLS Archer informó que vendió su negocio de workover y pulling en las provincias de Chubut y Santa Cruz, que incluye 12 equipos de workover, 12 unidades de pulling y aproximadamente 750 empleados. “Esta decisión forma parte de la estrategia corporativa para concentrar sus inversiones en Vaca Muerta”, subrayaron desde la compañía confirmado lo adelantado por eolomedia.

Las partes involucradas han acordado mantener en reserva el valor de la transacción. Gerardo Molinaro, vicepresidente de DLS Archer para Land Drilling, comentó: “Queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento a todos los colaboradores que han demostrado una performance operativa excepcional a lo largo de los años, basada en la seguridad, la excelencia y la mejora continua. Estamos convencidos de que esta transición será positiva para su desarrollo bajo un nuevo grupo accionista con una sólida presencia en la región. También agradecemos a nuestros clientes y líderes sindicales, quienes nos han acompañado en este camino”.

“Tras esta operación, DLS Archer concentrará sus actividades en servicios de perforación y workover en el yacimiento no convencional de Vaca Muerta, donde recientemente se anunció la adjudicación de un contrato estratégico con YPF de alta relevancia para la compañía”, destacaron desde la empresa.

La firma también brindará servicios en proyectos especiales de perforación no convencional en la formación Palermo Aike y proyectos exploratorios de perforación profunda.

DLS vende sus activos en la Cuenca del Golfo San Jorge

DLS se suma a la lista de compañías que dejan la actividad convencional en la Cuenca del Golfo San Jorge. La empresa especializada en equipos petroleros concretó la venta de sus activos en la región a un consorcio empresario de origen regional encabezado por el empresario Pablo Pires.

Según pudo reconstruir eolomedia, la confirmación oficial de la operación se realizará en las próximas horas y se inscribe en el proceso de reconfiguración que atraviesa la industria en Chubut y Santa Cruz, marcado por la salida progresiva de grandes jugadores del negocio convencional.

El grupo comprador estaría liderado por Pires, vinculado a firmas como Vientos del Sur y SGA, acompañado por otras empresas de capitales regionales. A la estructura societaria también se suman dos referentes del ex Grupo Aconcagua —hoy Tango Energy—, Diego Trabuco y Javier Basso, quienes participan del esquema que asumirá el control de la operación.

La transacción incluiría alrededor de una veintena de equipos operativos, en su mayoría destinados a tareas de workover y pulling, fundamentales para sostener la producción en los campos maduros del Golfo San Jorge. Según fuentes consultadas, queda saber qué pasará con los perforadores que tiene la firma en la región.

La salida de DLS no es un hecho aislado. Como viene informando este medio, compañías como Halliburton, SLB, YPF, Tecpetrol, Calfrac y Weatherford ya abandonaron el convencional para concentrarse en la mayor rentabilidad que ofrece Vaca Muerta.

En ese contexto, DLS Archer firmó recientemente un contrato considerado histórico con YPF para avanzar en la perforación de pozos no convencionales. Bajo esta estrategia, la compañía enfocará sus operaciones en atender la demanda de los grandes jugadores del shale, dejando atrás su participación en las cuencas maduras.

Por su parte, Pablo Pires no es un actor nuevo en el negocio petrolero del Golfo San Jorge. El empresario comodorense fue uno de los fundadores de NCY (Nacimos con YPF), una firma creada para cubrir la demanda operativa de PECOM en el clúster El Trébol–Escalante, áreas que la compañía adquirió a YPF en 2024.

Mientras tanto, los actores de la cuenca siguen con atención el impacto que tendrá el retiro de DLS del convencional. En un contexto de actividad deprimida, varios referentes del sector coinciden en que el ingreso de nuevos jugadores regionales podría representar una bocanada de aire fresco para sostener la operación y preservar fuentes de empleo en una región altamente dependiente del petróleo.

Halliburton se prepara para un posible regreso al mercado venezolano

Halliburton superó las estimaciones de los analistas en su beneficio del cuarto trimestre de 2025, impulsada por una sólida demanda de sus servicios y equipos en mercados internacionales.

La empresa con sede en Houston informó un beneficio ajustado de 69 centavos por acción para el trimestre cerrado el 31 de diciembre. Se ubicó por encima de los 55 centavos esperados por el mercado. Al mismo tiempo, reportó unos ingresos de 5,700 millones de dólares, también superiores a las previsiones.

El crecimiento internacional fue un motor clave: los ingresos provenientes de fuera de Norteamérica aumentaron gracias a mayores ventas de herramientas de completación en Brasil, el Mar del Norte y el Caribe, junto con fuertes ventas de software en México.

Asimismo, el incremento de la actividad de pozos en África y la estimulación en Angola contribuyeron a los resultados positivos.

En contraste, la actividad en Norteamérica se mantuvo relativamente estancada, con ingresos de 2,2 mil millones de dólares y expectativas de un descenso de un solo dígito en 2026 debido a la baja en la actividad de perforación y servicios en esa región.

Tras presentar resultados, las acciones de Halliburton registraron un alza significativa, reflejando la confianza de los inversionistas en la fortaleza de su negocio internacional y en su capacidad operativa global.

Un foco de atención clave para la compañía es su posible reingreso al mercado venezolano. Halliburton ha señalado que está lista para regresar a Venezuela “rápido” una vez que se resuelvan los términos comerciales y legales, incluida la certeza de pago, y que podría mover equipos con agilidad para retomar operaciones. Este interés se produce en un contexto más amplio de conversaciones entre empresas energéticas y autoridades estadounidenses sobre inversiones en Venezuela tras recientes cambios políticos.

La compañía destacó que, aunque el mercado venezolano es actualmente más pequeño que el que representaba hace una década, existe un alto interés por parte de clientes en contar con sus servicios. El director ejecutivo, Jeff Miller, afirmó que están evaluando cómo y dónde empezarían las operaciones en el país sudamericano, subrayando la potencial rapidez de su despliegue una vez obtenido el marco regulatorio y comercial adecuado.

Con estos resultados, Halliburton inicia 2026 con expectativas de estabilidad en sus ingresos internacionales, aunque anticipa desafíos en Norteamérica, y con la mirada puesta en nuevas oportunidades de crecimiento global, incluida una posible reentrada al mercado venezolano.

Fracking en retirada: Chubut no logró llegar a las mil fracturas en todo 2025

Chubut cerró su peor año en su historia en industria petrolera. El 2025 será recordado como un año negro marcado por el retiro de empresas, programas de retiros voluntarios y el cierre de pymes históricas vinculadas al convencional. El impacto fue directo sobre el empleo, la cadena de servicios y la estructura productiva de la Cuenca del Golfo San Jorge.

Los indicadores fueron pálidos y los actores de la parte norte de la cuenca esperan que 2026 ofrezca una salida para un camino que hoy aparece lleno de obstáculos. La caída del convencional no comenzó en 2025: los vaivenes se arrastran desde hace al menos tres años y se profundizaron con la falta de nuevas inversiones.

Las etapas de fractura son un buen termómetro para medir el deterioro del aparato productivo. Si bien el fracking se utiliza tanto en pozos no convencionales como, en menor escala, en pozos convencionales, en estos últimos su aplicación puede resultar clave para sostener o mejorar la productividad de campos maduros.

Según el informe elaborado por Luciano Fucello, Country Manager de NCS Multistage, el pico de actividad en Chubut se registró en 2022, cuando se superaron las 1.400 punciones. En 2025, en cambio, se alcanzó el nivel más bajo del período analizado.

Los datos procesados por eolomedia indican que en 2020 se realizaron 1.301 etapas de fractura, en 2021 se desarrollaron 1.618 punciones, en 2022 se llegó a 1.472 operaciones, en 2023 se completaron 1.306 fracturas, en 2024 se registraron 1.240 punciones y en 2025 se contabilizaron apenas 927 operaciones.

La Cuenca del Golfo San Jorge frente a una nueva oportunidad.

El registro por operadoras

El informe del presidente de la Fundación Contactos Petroleros establece que Pan American Energy (PAE) domina ampliamente la parte norte de la Cuenca del Golfo San Jorge. La operadora de Cerro Dragón solicitó 6.778 etapas de fractura en los últimos cinco años, lo que representa el 86% del total.

En el mismo período, YPF quedó en segundo lugar. La empresa de mayoría estatal, que el viernes firmó su salida del convencional en Chubut, requirió 616 operaciones, equivalentes al 8% de las punciones del lustro.

El tercer puesto fue para Tecpetrol, que también vendió sus activos en la cuenca y solicitó 244 etapas de fractura. Luego se ubicaron Capsa con 81 operaciones, Capex con 64 y Capetrol con 46 punciones.

El 2025 marcó además el debut de Pecom en el convencional. La compañía del Grupo Pérez Companc, que asumió el clúster El Trébol–Escalante a fines de 2024, solicitó 20 etapas de fractura durante el año pasado.

El cierre del listado correspondió a Pilgrim, con ocho punciones –todas en 2025–, y a Colhue Huapi, con siete fracturas.

Las medidas de fuerza se suspenden en Vaca Muerta.

El servicio en el convencional

En el segmento de operaciones especiales, Chubut sufrió el deterioro de equipos, personal y cantidad de compañías dispuestas a prestar servicios. La reducción del mercado terminó de expulsar a varios jugadores históricos.

Calfrac fue la empresa con más operaciones en los últimos cinco años, con 3.041 punciones. Es una de las tres compañías que aún continúan activas en la provincia.

En segundo lugar, se ubicó Latitud 45, que completó 2.016 operaciones y proyecta crecer en 2026.

Aunque no presta servicios desde marzo de 2021, Baker Hughes completa el podio con 1.117 etapas de fractura realizadas antes de su salida del país.

La base que la empresa tenía en el barrio Industrial de Comodoro Rivadavia hoy apenas conserva un par de camionetas y un cartel de “se vende”, una postal que resume el retroceso del sector.

Detrás se ubicó Halliburton, que anunció su retiro del convencional en marzo de 2025 y cerró el lustro con 923 punciones. En el terreno, donde se solían ver los equipos del gigante petrolero, solo quedaron un par de camiones viejos.

San Antonio Internacional (SAI) se mantuvo activa con 691 operaciones, mientras que SLB cerró el listado con 76 fracturas registradas hasta marzo de 2020.

El último año de Chubut

Entre 2024 y 2025, la actividad cayó un 27,5%. En 2024 se habían contabilizado 1.240 etapas de fractura y en 2025 se desarrollaron 899 punciones, lo que implica una diferencia de 341 operaciones.

La baja alcanzó a casi todas las operadoras, con la única excepción de Capex. La firma pasó de 25 fracturas en 2024 a 35 en 2025.

Colhue Huapi registró la mayor caída porcentual, con un descenso del 60%, al pasar de cinco etapas en 2024 a dos en 2025. Capsa también mostró un fuerte retroceso, con una baja del 59%, al reducir sus operaciones de 32 a 13.

YPF registró una caída del 47%, al pasar de 1.105 operaciones en 2024 a 808 en 2025. En tanto, PAE redujo su actividad un 27%, con 297 fracturas menos entre un año y otro. Tecpetrol cerró con una baja del 14%, al pasar de siete operaciones en 2024 a seis en 2025.

SLB es el nuevo rey del fracking de Vaca Muerta

Los números de 2025 en el fracking de Vaca Muerta dejó varias cuestiones para analizar. La industria completó casi 24 mil etapas de fracturas en el segmento shale estableciendo un crecimiento del 34% con respecto al 2024. El nivel de actividad se mantuvo acorde a lo proyectado, pero hubo cambios de liderazgo entre las empresas de servicio.

Tal como viene informando eolomedia, SLB le arrebató el primer puesto a Halliburton en el fracking de la roca madre. La tendencia se consolidó en el segundo semestre ya que, en la primera parte del año, los trabajadores de mamelucos rojos mantuvieron el histórico liderazgo en las punciones por una diferencia mínima de 200 etapas de fractura. Esa distancia quedó en el olvido ni bien comenzó julio.

Según el informe del country manager de NCS Multistage, Luciano Fucello, seis empresas de servicio estuvieron presentes en Vaca Muerta en 2025. SLB y Halliburton fueron las más requeridas, Tenaris se consolidó en el tercer puesto y un nuevo actor irrumpió en la escena del shale neuquino.

SLB, el nuevo rey del fracking

En 2025, SLB se quedó con el trono de las etapas de fracturas. Los trabajadores de mamelucos azules completaron 9.312 operaciones frente a las 9.023 de Halliburton. Este crecimiento estuvo asociado a la implementación de tecnologías avanzadas, como el Dual Frac.

Las fracturas en simultaneo permitió que se realicen 401 punciones en un mes con un solo crew y reducir el tiempo muerto logrando incrementar la eficiencia operativa en un 26%. Además, el Real Time Intelligence Center de YPF le permitió obtener visibilidad y coordinación en tiempo real, optimizando la gestión de las operaciones en campo.

SLB cosechó cuatro clientes a lo largo de 2025. YPF fue la compañía que más requirió sus servicios. La empresa de mayoría estatal solicitó 6.350 etapas de fractura. Detrás se ubicó Vista Energy con 2.655 punciones, Capex con 202 etapas de fractura y Pampa Energía con 105 operaciones.

Dinamismo en las etapas de fractura

Halliburton fue quien dominó históricamente el fracking de Vaca Muerta y quién implementó por primera vez el Dual Frac en la Cuenca Neuquina. Es un peso pesado de la industria a nivel mundial y su nombre está asociado a la eficiencia.

En este marco, los trabajadores de mameluco rojo cosecharon 5.557 etapas de fractura en todo 2025 gracias a los trabajos solicitados por cinco compañías.

La principal operadora que requirió sus servicios fue YPF con 5.557 punciones. Detrás se ubicó Pampa Energía con 1.486 operaciones y Pluspetrol con 313. Además, completó 883 etapas de fractura para Shell y 784 para Chevron.

Asimismo, Tenaris se afianzó en el tercer puesto del fracking de Vaca Muerta. La compañía del Grupo Techint realizó tareas para tres compañías del shale neuquino y sumó 2.134 operaciones durante el año pasado. Las operadoras que requirieron sus equipamientos fueron Tecpetrol – su hermana del Grupo Techint- con 1.414 fracturas, TotalEnergies con 418 punciones y Phoenix Global Resources (PGR) con 302 operaciones.

Calfrac fue otra de las compañías que tuvo una fuerte presencia en Vaca Muerta. La compañía de mamelucos verdes realizó 1.740 operaciones en la roca madre que se explica gracias al trabajo completado para dos operadoras: YPF y Pan American Energy. Para la empresa de mayoría estatal realizó 531 etapas de fractura y para PAE completó 1.209 operaciones.

El visto bueno para Vaca Muerta Asimismo, rechazó la intención de invertir la carga probatoria y calificó de inverosímil el planteo según el cual correspondería a las empresas demostrar la inexistencia de daño ambiental. Para los jueces, la actora no justificó por qué estaría eximida de precisar las circunstancias de los hechos denunciados. El tribunal tampoco consideró suficiente el relevamiento técnico presentado por ASSUPA, al señalar que no menciona pasivos ambientales concretos ni vincula daños con eventos específicos atribuibles a los demandados. Con esa evaluación, la Corte descartó el pedido y mantuvo la continuidad de las operaciones en Vaca Muerta.

Un nuevo viejo actor

Servicios Petroleros Integrados (SPI) y Weatherford son los encargados de cerrar el listado de las empresas de servicio en Vaca Muerta. Sin embargo, hay que hacer una salvedad sobre el desempeño de ambas compañías.

En febrero, Pluspetrol adquirió la división de servicios de fractura de Weatherford, conocida como Newco. El acuerdo implicó que se respeten los compromisos comerciales asumidos con clientes y contratistas por parte de Weatherford. La compañía continuará proveyendo tecnologías y servicios en el país. De esta manera, Pluspetrol conformó su propia empresa de servicios que denominó SPI.

Según el documento de la Fundación Contactos Petroleros, Weatherford prestó servicios hasta abril mientras que SPI empezó sus tareas en mayo.

Los trabajadores de mameluco rojo realizaron 427 operaciones en la roca madre y todas fueron para Pluspetrol. En tanto, SPI realizó 1.148 etapas de fractura, todas ejecutadas para Pluspetrol.

YPF abandona Chubut y deja contratos en el aire: el drama de Montajes Industriales

Montajes Industriales, una empresa con más de tres décadas de trayectoria en la Cuenca del Golfo San Jorge, atraviesa uno de los momentos más críticos de su historia. La decisión de YPF de retirarse de la región dejó contratos inconclusos, proveedores en vilo y un impacto directo sobre el empleo local.

La firma, especializada en servicios metalúrgicos y mantenimiento para la industria petrolera, pasó en pocos meses de ser una estructura consolidada a enfrentar un escenario que su propio socio gerente define como orientado al cierre. La incertidumbre supera hoy cualquier certeza operativa.

En diálogo con Jornada Radio, Luis González, socio gerente de Montajes Industriales, describió que la situación se fue agravando con el correr del último año. La empresa había logrado sostener un plantel estable durante décadas, incluso en contextos adversos para la cuenca.

Históricamente, Montajes Industriales llegó a emplear a más de 160 trabajadores. En los últimos cinco años, el número se mantenía entre 140 y 150 personas, reflejando un nivel de actividad consistente y un horizonte laboral de mediano plazo.

Ese escenario cambió de manera abrupta en 2024, cuando YPF avanzó con su decisión de retirarse del Golfo San Jorge. La petrolera comenzó a ceder contratos y a reconfigurar su presencia en la cuenca, impactando de lleno en su red de proveedores históricos.

Según explicó González, la salida de la compañía que dirige Horacio Marín desencadenó una cadena de decisiones que la empresa no tenía previstas. El contrato vigente, que se extendía hasta fines de 2026 con posibilidad de prórroga, quedó en los hechos desdibujado por el nuevo esquema operativo.

En ese contexto, Montajes Industriales pasó de 140 empleados a apenas 35 en la actualidad. El proceso de reducción continúa y, de no mediar cambios, la empresa quedará con una dotación que no superará la docena de personas.

El pasivo ambiental en Chubut es un tema de agenda.

El retiro de YPF y la caída del empleo en la cuenca

La reducción de personal no respondió a una decisión estratégica interna, sino a un achique forzado por la pérdida de actividad. González remarca que el retiro de YPF fue el punto de inflexión que alteró por completo el funcionamiento de la compañía.

Parte de los trabajadores optó por retiros voluntarios para iniciar otros proyectos laborales. Cerca de 50 empleados fueron absorbidos por otra empresa. Sin embargo, un grupo significativo quedó directamente sin trabajo.

Hoy, la actividad que mantiene Montajes Industriales está vinculada exclusivamente a Manantiales Behr, el último yacimiento que YPF conserva en la provincia de Chubut. Ese contrato residual es el único sostén operativo de la firma.

La falta de definiciones sobre el futuro del área profundiza la incertidumbre. Si bien existen versiones firmes sobre la venta de Manantiales Behr, la compañía no recibió información oficial por parte de YPF.

Tal como informó de manera exclusiva eolomedia, Rovella Energía es la posible nueva operadora del bloque. Sin embargo, para Montajes Industriales, el dato central no es el nombre, sino el modelo que adoptará quien tome el control del yacimiento.

González explicó que no saben si la futura operadora mantendrá proveedores locales, si traerá sus propias contratistas o si evaluará la continuidad de empresas con arraigo en la cuenca. Esa indefinición paraliza cualquier planificación.

Mientras tanto, la empresa inició un proceso de venta de activos. La decisión no responde a una reconversión productiva, sino a la necesidad de sostener una estructura mínima frente a la caída abrupta de ingresos.

Manantiales Behr y la espera por Rovella Energía

La palabra “transición” genera inquietud dentro de Montajes Industriales. Según las versiones que circulan, el traspaso de Manantiales Behr podría implicar un período de 90 días, un lapso que la empresa asocia con más reducción de actividad.

Las experiencias previas de transición en la cuenca, señaló González, siempre fueron de mayor a menor. En ese proceso, la compañía pasó de una dotación plena a un núcleo operativo mínimo.

El optimismo, admite, está en descenso. La empresa aún mantiene la expectativa de continuar trabajando si la nueva operadora decide sostener contratos locales. Sin embargo, la falta de señales concretas debilita esa esperanza.

Montajes Industriales fue fundada hace 33 años y tuvo un recorrido amplio dentro del sector energético. En sus inicios, estuvo orientada a la construcción para la industria petrolera, con obras como tanques e intercambiadores de calor.

Con el tiempo, migró hacia los servicios petroleros y el mantenimiento metalúrgico. Cañerías, pequeñas obras y trabajos especializados formaron parte de su cartera durante décadas, siempre vinculados a la actividad hidrocarburífera.

La empresa también había avanzado en un proceso de renovación interna. González destacó que se conformó un equipo joven con la idea de asegurar el relevo generacional y la continuidad del proyecto empresarial.

Hoy, ese plan quedó truncado por un contexto que excede a la compañía. De los 23 socios originales, ninguno permanece activo, salvo González. La intención era dejar una estructura sólida, pero las condiciones operativas y comerciales lo impidieron.

El caso de Montajes Industriales refleja una problemática más amplia en el Golfo San Jorge. El retiro de YPF no solo reconfigura el mapa productivo, sino que deja a empresas históricas atrapadas en un limbo contractual.

La definición sobre Manantiales Behr será clave. Para Montajes Industriales, no se trata solo de un contrato, sino de la posibilidad de sostener empleo, conocimiento acumulado y una presencia industrial construida durante más de tres décadas en la cuenca.