Quintana Energy invertirá U$S39,4 millones en Santa Cruz y apunta al no convencional en la D-129

En el norte de Santa Cruz vuelve a escucharse un equipo de perforación. La operadora Quintana Energy empezó una campaña de cuatro pozos en el área Anticlinal Aguada Bandera, según informó el Ministerio de Energía y Minería provincial. Es el primer paso de un plan comprometido en la prórroga firmada en 2024, con una inversión estimada de 39,4 millones de dólares hasta 2035.

Los cuatro pozos apuntan sobre todo a la formación Bajo Barreal, el reservorio convencional que sostuvo durante décadas la producción de la Cuenca del Golfo San Jorge. Pero algunos servirán también para otra cosa: juntar información sobre la D-129, la roca madre que hoy concentra buena parte de las expectativas de la región.

El dato no es menor. Del lado chubutense, Pan American Energy (PAE) ya produce shale gas de la D-129 en Cerro Dragón. En Santa Cruz, la formación empieza a aparecer en los planes de varias operadoras, que la miran como la próxima frontera del norte provincial.

Un equipo más grande para el no convencional

La segunda etapa ya tiene fecha tentativa. Entre enero y febrero de 2027, Quintana prevé iniciar otra campaña de perforación, esta vez dirigida específicamente a la formación D-129 y con objetivos no convencionales. Para eso planea traer un equipo de mayor capacidad, preparado para llegar a profundidades que el actual no alcanza.

El cronograma surge del Plan de Trabajos Comprometidos del acuerdo de prórroga. Prevé 13 pozos nuevos entre 2024 y 2035, dos operaciones de fractura no convencional en la D-129 y una serie de intervenciones sobre la infraestructura del yacimiento.

La lista de obras incluye la adecuación de instalaciones existentes y la construcción de otras nuevas. También suma una planta de tratamiento de agua, el uso de polímeros y la conversión de pozos para inyección y producción de agua, trabajos habituales en campos maduros que buscan estirar su vida útil.

Qué significa para el empleo santacruceño

En el Gobierno provincial leen la campaña como parte de una etapa distinta para la actividad hidrocarburífera de Santa Cruz. Recuperar los programas de perforación y sumar equipos es, según el Ministerio, la condición para mover la actividad, sostener puestos de trabajo y darle aire a las empresas de servicios petroleros.

Quintana no está sola en el norte. CGC ya perfora su tercer pozo con un equipo incorporado hace poco y Crown Point lleva adelante una campaña de tres pozos, uno de ellos para evaluar la D-129. La provincia mostró ese movimiento en la AOG Patagonia 2026, junto con sus proyectos en Palermo Aike.

Capsa-Capex, del convencional a Vaca Muerta: “Buscamos el litro adicional, ni siquiera el barril”

En la industria petrolera argentina conviven dos mundos que pocas veces se cruzan: el de los yacimientos maduros, que pelean cada barril para que la producción no se caiga, y el de Vaca Muerta, que crece a fuerza de capital y escala. Algunas compañías intentan moverse en los dos al mismo tiempo, con el desafío de no descuidar a ninguno.

Capsa – Capex es una de ellas. Su gerente general, Adolfo Storni, repasó en la AOG Patagonia 2026, cómo una operadora que nació hace 49 años en el convencional del Golfo San Jorge terminó con pozos en Vaca Muerta, una central térmica, parques renovables y una planta de hidrógeno.

La historia arranca en Diadema, al norte de Comodoro Rivadavia, un yacimiento que había sido de Shell. “Producía 140 metros cúbicos y después de 49 años hoy produce 1600”, contó Storni. Sobre el dicho “el modelo Capsa“, aseguró que “lo inventaron los vecinos”.

El modelo Capsa: buscar el litro adicional

En la cuenca se habla del modelo Capsa para describir una forma de trabajar basada en austeridad, eficiencia, control de costos, capital humano e innovación, al punto de tener patentes propias. “A esta altura buscamos el litro adicional, ni siquiera el metro ni el barril”, resumió el ejecutivo.

Operar yacimientos de 80, 90 y 100 años les dio un know-how que después llevaron a la cuenca neuquina, en Neuquén y Río Negro. La obsesión, explicó, es el costo operativo: “En este momento todas las empresas son buenas; cuando el barril vale 60, muchas sufren, se estresan”.

La lógica es fácil de enunciar y difícil de sostener. En el convencional, el declino es fuerte y varía según cada campo. “Si no invertís, se te cae la producción, te termina aumentando el costo unitario, tenés menos flujo y mayores problemas”, describió Storni, que asegura que la compañía trabajó décadas para no entrar en ese círculo.

El encarecimiento de los pozos complica la ecuación. En Chubut, recordó, los pozos someros eran muy baratos, pero su costo se duplicó en los últimos diez años, en buena medida por el volumen de agua que hay que levantar. Con precios bajos, dijo, hoy son más rentables las reparaciones que un pozo nuevo.

Agua, hidrógeno y polímeros en Diadema

Storni no esquiva la ironía cuando describe su negocio. “A veces exagero y digo que estamos en el negocio del agua, y que tenemos un subproducto muy chiquito que es el petróleo”, bromeó. Mover miles de metros cúbicos de agua por día los obligó a volverse obsesivos con la eficiencia energética.

En Diadema generan su propia energía con gas propio, gas comprado, gas que intercambian con YPF e hidrógeno que se mezcla con gas natural. La planta de Hychico, la unidad de renovables del grupo, funciona desde 2009 junto al que Storni definió como el primer parque eólico privado del país.

Allí también opera el primer almacenamiento subterráneo de gas de la Argentina, fruto de un acuerdo con YPF que lleva más de 20 años. Por la diferencia de consumo y de precios entre invierno y verano, Storni lo ve como un negocio “muy interesante” y espera que Capsa lo opere desde fines del año próximo.

La empresa también fue pionera en recuperación terciaria. “La primera planta de polímeros la hicimos nosotros”, recordó. Después YPF llevó la técnica a Manantiales Behr, que hoy opera Pecom. Con proveedores, además, impulsaron el uso de bombas electrosumergibles, una tecnología que en esos años no era habitual en la cuenca.

El salto a Vaca Muerta

El no convencional, admitió, es otro negocio: las buenas prácticas se trasladan en lo cultural, pero no tanto en lo técnico. Storni agradeció la ayuda de Tecpetrol, su vecino, y reconoció que ningún plan actual sería posible “sin los tres que estuvieron antes”, junto a las compañías de servicios y los transportistas.

La diferencia también está en el financiamiento. “El convencional se autofinancia”, explicó, mientras que en Vaca Muerta llegar a un flujo positivo lleva años. Por eso Capex sumó socios en Agua del Cajón, Trafigura y SLB, y salió al endeudamiento con bancos y obligaciones negociables, en el mercado local e internacional.

En Agua del Cajón, en Neuquén, ya tienen nueve pozos conectados y acaban de perforar tres más. Todavía no alcanzaron el esquema factoría, que esperan lograr recién en 2028. En Río Negro sumaron una concesión nueva donde prevén empezar el año próximo. “El crecimiento de producción de petróleo vendrá por el no convencional”, anticipó.

Un portafolio más equilibrado

En el convencional, la meta es mantener o crecer levemente, y el salto podría venir de nuevos yacimientos. “No hemos tenido la suerte de comprar ninguno, pero no le tenemos miedo a ningún yacimiento de la Argentina. Sabemos que podemos mejorar la secundaria y la terciaria y bajar los costos”, afirmó.

Hoy el petróleo explica dos tercios de los resultados del grupo y, sumado a la central térmica, llega al 75%. El resto busca su lugar: además del no convencional, la compañía tiene un proyecto solar en San Luis y se prepara para construir otro en Neuquén, junto a la usina de Agua del Cajón.

Storni tampoco descartó seguir ampliando la generación térmica cuando se den las condiciones. En el panel se mencionó además la formación D-129, que debe su nombre a un pozo perforado hace décadas en Diadema y que hoy Pan American Energy explora en Chubut con objetivo no convencional.

PAE reveló que produce shale gas en Cerro Dragón hace casi dos años

La AOG Patagonia 2026 dejó claro desde el primer día que Neuquén ya no es solo la capital de Vaca Muerta, sino la vidriera donde la industria muestra lo que viene. La séptima edición reunió a más de 300 empresas en el Espacio DUAM, la abrió Javier Milei y tuvo una particularidad: no todos los anuncios hablaron de la cuenca neuquina.

Uno de ellos llegó desde el sur. En el panel de CEOs del martes, Marcos Bulgheroni, group CEO de Pan American Energy (PAE), contó algo que la compañía no había hecho público: hace más de un año y medio que produce shale gas en Cerro Dragón, el yacimiento más emblemático de la cuenca del Golfo San Jorge.

“Hoy estamos produciendo shale gas. No se sabe, no se anuncia, no se dice, pero es la realidad. Hace más de 18 o 20 meses que estamos produciendo”, dijo frente a un auditorio que, hasta ese momento, venía escuchando hablar de GNL y de exportaciones.

El shale llega a Cerro Dragón: PAE ya perforó su primer horizontal y evalúa nuevos pozos.

“Estamos en el Vaca Muerta de 2007”

Lo que sale de esos pozos es gas húmedo, y el ejecutivo no lo presentó como un hallazgo cerrado. “Abre una posibilidad muy interesante, pero todavía no es suficiente”, admitió. Y eligió una comparación que en la sala se entendió enseguida: “Estamos en Vaca Muerta en 2007, 2008, 2009”.

El punto de partida fue la formación D-129, conocida durante décadas como la roca generadora de la cuenca. PAE estudió presión, temperatura y contenido orgánico, y avanzó primero con un pozo vertical y después con uno horizontal. En abril de 2025, junto al gobernador Ignacio Torres, la empresa ya había confirmado la presencia de shale gas en el área.

Aquel pozo exploratorio tenía una rama lateral de 1.500 metros y 25 etapas de fractura, según informó entonces la compañía. El plan piloto contempla cinco pozos y una inversión de US$250 millones. Además, el área se reconvirtió en una concesión no convencional por 35 años, con la posibilidad de sumar otros diez.

El tercer pozo y una rama lateral de 2.000 metros

Los resultados todavía no conforman a la empresa. “Estamos produciendo, pero la productividad no es la que nosotros quisiéramos”, reconoció Bulgheroni. La respuesta fue acelerar: el tercer pozo ya está perforado y de él se sacaron coronas para estudiar la roca en detalle.

Con esa información, los equipos técnicos rediseñaron el pozo. El próximo paso es una rama lateral de 2.000 metros, más larga que las anteriores. “Son todos los muchachos los que diseñaron”, aclaró el ejecutivo, que durante todo el panel evitó quedarse con el crédito de cada avance.

Más allá de las dudas sobre la productividad, Bulgheroni habló con seguridad del futuro del Golfo San Jorge. “Estoy convencido de que va a aparecer una nueva cuenca no convencional. No hay duda de eso”, afirmó. Y se adelantó a la comparación obvia: “No va a ser Vaca Muerta, ni mejor ni peor. No importa”.

Para el CEO, la cuenca chubutense tendrá condiciones propias, del mismo modo que Permian no se parece a la formación neuquina. También recordó que Vaca Muerta arrancó con pozos verticales, mucho antes de los desarrollos horizontales que hoy sostienen los récords de producción del país.

La Cuenca del Golfo San Jorge frente a una nueva oportunidad. Chubut recibirá nuevas inversiones con Cerro Dragón como punta de lanza.

Drones e inteligencia artificial en un yacimiento maduro

El shale es la tercera pata de un plan más amplio para Cerro Dragón, un yacimiento maduro que PAE no quiere dejar declinar. Que sea maduro, planteó, no significa quedarse quieto. El desafío de estos años fue cambiar “prácticamente la filosofía” con la que la compañía encara el desarrollo del área.

La primera pata es tecnológica. El yacimiento tiene unos 6.000 activos para monitorear, entre ellos 4.200 pozos productores. Antes se controlaban con patrullas y camionetas que recorrían el campo. “Eso hoy ya no lo podemos pagar. Guste o no guste, no lo podemos pagar”, dijo.

Hoy vuelan casi 20 drones que todos los días toman fotos térmicas y convencionales. Las imágenes van a un sistema de inteligencia artificial que, con agentes y algoritmos, detecta fallas, pérdidas y oportunidades para mejorar la producción. Después interviene una persona. “Son 500 fotos por día, un número así absurdo”, describió.

La recuperación terciaria (EOR) dejó de ser una incógnita para las compañías.

Polímeros para recuperar 50 millones de barriles

La segunda pata es la recuperación terciaria. Cerro Dragón es un yacimiento de secundaria que mueve, según dijo, más de un millón y medio de barriles de líquido por día. El agua empuja el petróleo, pero hasta cierto punto. Los polímeros cambian la viscosidad y permiten barrer lo que queda en la roca.

El proyecto ya está aprobado: US$1.200 millones, 22 plantas de polímeros, unos 100 pozos nuevos y cientos de intervenciones. Hay dos o tres pilotos en producción que ya muestran incrementos. “Nuestro objetivo es capturar al menos 50 millones de barriles de petróleo”, precisó.

GNL flotante y la cadena de valor del gas

Antes de hablar del sur, Bulgheroni repasó el proyecto de GNL flotante que PAE comparte con YPF, Pampa, Harbour y Golar. “Hace cuatro o cinco años veníamos diciendo que había que hacer algo, que tenía que ser nacional, liderado por YPF, y que todas las empresas tenían que estar metidas”, recordó.

Elegir un barco flotante como el Hilli, explicó, les dio ventaja en el time to market y bajó las suspicacias de socios, compradores y financistas en un país “que no tenía ninguna historia de esto”. La geopolítica hizo el resto: que Europa deje de comprarle gas a Rusia posiciona a la Argentina como proveedor confiable.

Con el gas que sobra, planteó, el país pasa de la escasez a la abundancia y queda obligado a pensar la cadena de valor. Mencionó los fertilizantes y, sobre todo, los data centers. “En cualquier análisis de una fuente de energía para este tipo de proyectos, el gas va a ser central”, sostuvo.

La Patagonia, agregó, suma tierra, agua y gas en abundancia, lejos de los conflictos que cambiaron el mapa global. “No tenés el problema de la gente que no quiere”, dijo, y pidió que la Argentina piense esa oportunidad “no solo desde el punto de vista privado”.

Las cuatro razones del boom de Vaca Muerta

La AOG Patagonia 2026, séptima edición de la exposición que el IAPG organiza en Neuquén, dejó en su acto inaugural uno de los datos más relevantes de la semana. El presidente del instituto, Ernesto López Anadón, anunció que la entidad hizo, a pedido de la Secretaría de Energía, la evaluación de los recursos técnicamente recuperables de Vaca Muerta.

El estudio arrojó 258 billones de pies cúbicos de gas y 30.600 millones de barriles de petróleo. “Son muy abundantes y superan con creces los 100 años de consumo de gas y petróleo de Argentina”, afirmó el titular del IAPG ante el auditorio del Espacio DUAM.

Para López Anadón, ese volumen define el perfil del desarrollo: “Por eso decimos que Vaca Muerta es un proyecto neto de exportación por muchos años por venir”. Pero aclaró que no se trata de los recursos más grandes del mundo. “Estamos compitiendo por inversiones y por mercados con desarrollos en otras regiones del planeta”, advirtió.

Sin Vaca Muerta, la Argentina importaría

El directivo planteó qué pasaría sin esa producción. “Sin estos recursos no convencionales, Argentina estaría importando todos los días del año gas y petróleo por un valor de unos 30.000 millones de dólares al año”, señaló. Y agregó que la cifra crecería con el declino de los yacimientos convencionales.

Hoy el escenario es el opuesto. La industria estima que el saldo de la balanza comercial energética rondará este año los US$10.000 millones, y que en el futuro podría llegar a entre US$30.000 y US$40.000 millones. “Es un aporte importantísimo a la economía”, resumió.

La exposición llega con una producción de petróleo cercana al millón de barriles diarios, empujada por el no convencional. Aun así, López Anadón pidió no olvidar al convencional. Sus crudos, algo más pesados que los de Vaca Muerta, son “fundamentales para balancear la carga de nuestras refinerías y también para aumentar la producción de gasoil”.

También destacó que los analistas internacionales ya tienen en cuenta a la Argentina cuando calculan la oferta global de energía. “Estamos en el mapa de la energía a nivel global”, afirmó. Según su mirada, ese salto se explica por tres factores.

Tecnología, eficiencia y clima de negocios

El primero es la aplicación de alta tecnología en las operaciones. El segundo, la eficiencia operativa: “Esto lo recalco fuertemente, porque es uno de los puntos donde se centra la competitividad de la cuenca neuquina y de las otras cuencas, sobre todo cuando enfrentemos competencia a nivel global”.

El tercero es un nuevo clima de negocios: “Un clima adecuado, consolidado por la Ley de Bases, también por herramientas como el RIGI, y sobre todo con un diálogo muy fluido público-privado y con respeto al inversor”. Para el titular del IAPG, ese punto fue clave.

Ese marco, explicó, permitió invertir en yacimientos, plantas de tratamiento, oleoductos, gasoductos, plantas de separación de líquidos, proyectos de gas natural licuado, puertos y fertilizantes. “Es crecimiento con inversión, con trabajo y con una excelente articulación público-privada”, dijo.

Cadena de valor y empleo

Un estudio anterior del IAPG determinó que las 37 principales operadoras se abastecen de cerca de 10.000 proveedores, el 80% de ellos pymes. Esas firmas, repartidas entre Neuquén y otras provincias, les facturan en promedio unos US$4000 millones al año. Con más actividad, esa cadena de valor crecerá y llevará mejoras económicas a todo el país.

En empleo, el sector registra unos 70.000 trabajadores directos. Los indirectos van de 250.000 a 300.000 y, si se suman los inducidos, sobre todo en las zonas de actividad, la cifra se duplica. Como la demanda seguirá creciendo, la AOG presenta planes de capacitación para operaciones, construcción y servicios.

López Anadón comparó el rol de la industria con el del campo. “Durante muchos años el agro fue el sostén de las cuentas públicas en todo el país. Entonces es justo ahora que nuestra actividad también sirva para fortalecerlas”, sostuvo.

“El mundo necesita gas y petróleo”

Según el titular del IAPG, Vaca Muerta traccionará la economía con inversión, empleo, más recaudación y una mejora en la balanza comercial. A ese saldo lo definió como un problema endémico de la Argentina desde siempre.

Y llamó a aprovechar el momento: “El mundo necesita litio, cobre para completar la electrificación, necesita alimentos para una población creciente y necesita gas y petróleo para su seguridad energética”. La Argentina, añadió, puede ofrecer todo eso a través del agro, la minería y la industria de los hidrocarburos.

Esta séptima edición reúne a más de 550 empresas expositoras en unos 25.000 metros cuadrados, cifras récord para la AOG Patagonia. López Anadón las describió como “una pequeña muestra del conjunto total” de una industria “de la cual nos sentimos profundamente orgullosos”.

Vaca Muerta no para de crecer: Neuquén produjo 685.316 barriles por día en agosto

Vaca Muerta se convirtió en el motor de la matriz energética argentina. La roca madre explica hoy la mayor parte del crecimiento de la producción de hidrocarburos del país y viene marcando récords mes a mes en petróleo y gas. Agosto no fue la excepción y los números del Ministerio de Energía de Neuquén así lo reflejan.

En el octavo mes del año, la provincia produjo un promedio de 685.316 barriles de petróleo por día, un 25,1% más que en el mismo mes de 2025. La producción de gas, por su parte, creció un 2,07% en términos interanuales y llegó a los 115,47 millones de metros cúbicos diarios.

La producción de hidrocarburos de la provincia del Neuquén mantuvo en agosto su crecimiento interanual, tanto en petróleo como en gas. El petróleo registró el mayor incremento, con una producción de 685.316 barriles diarios, un 25,1% más que en el mismo mes de 2025.

El volumen también representó una suba del 4,05% respecto de julio y marcó un nuevo máximo histórico para la provincia. De esta manera, durante los primeros ocho meses de 2026 la producción petrolera acumuló un crecimiento del 30,39% en comparación con igual período del año anterior.

Rincón de Aranda es uno de los proyectos clave de Pampa Energía en Vaca Muerta.

Los bloques más productivos de Vaca Muerta

El crecimiento registrado estuvo impulsado principalmente por el desempeño de las concesiones: Bandurria Sur, que sumó 10.707 barriles diarios; Loma Campana (+7.074 barriles diarios); La Angostura Sur I (+5.073 bbl/d); Rincón de Aranda (+3.646 bbl/d); y Bajo del Toro Norte (+3.242 bbl/d).

En el caso del gas, la producción de agosto fue de 115,47 millones de metros cúbicos diarios, un 2,2% menos que en julio. Esta disminución responde, principalmente, a factores estacionales vinculados con la demanda del sector residencial. En la comparación interanual, la producción se ubicó un 2,07% por encima de agosto de 2025, mientras que el acumulado de los primeros ocho meses del año registró un crecimiento del 5,7%.

La variación respecto del mes anterior respondió principalmente a una menor producción en las concesiones: La Calera y Loma La Lata-Sierra Barrosa. También se registraron disminuciones en El Mangrullo, Rincón del Mangrullo, Fortín de Piedra y Río Neuquén.

Vaca Muerta volvió a romper récords. El GNL ya está reglamentado.

El peso del no convencional

El desarrollo no convencional continúa concentrando la mayor parte de la producción provincial. En petróleo aportó 668.414 barriles diarios, equivalentes al 97,54% del total, mientras que en gas alcanzó los 105,92 millones de metros cúbicos por día, el 91,73% de la producción neuquina.

Dentro de la producción no convencional de gas, 82,64% correspondió a la producción shale (95,43 millones de metros cúbicos diarios) y 10,49 MMm3/d a tight gas.

Los niveles alcanzados durante agosto reafirmaron el liderazgo de Neuquén en el escenario energético nacional: la provincia aportó el 74% del petróleo y el 75% del gas del país.

¿Vuelve YPF al Golfo San Jorge? El plan para desarrollar las formaciones D-129 y Neocomiano

A principios de 2024 se conoció que YPF vendía sus campos maduros para centrarse en Vaca Muerta y convertirse en una empresa dedicada 100% al no convencional. Esa estrategia implicó que nuevos actores aparecieran en el mapa petrolero argentino, pero que muchas provincias sufrieran coletazos en sus actividades económicas. Casi tres años después del Plan Andes, se busca que la empresa de mayoría estatal regrese a la Cuenca del Golfo San Jorge para seguir explorando el potencial de las formaciones D-129 y Neocomiano.

Mediante un comunicado, el senador nacional por Santa Cruz, José María Carambia, pidió formalmente el regreso de YPF a la zona norte de la provincia para desarrollar el potencial de petróleo y gas no convencional. “Me reuní con Rafael Güenchenen para trabajar en un proyecto que permita desarrollar el enorme potencial de petróleo no convencional que tiene la Zona Norte de Santa Cruz”, subrayó el legislador.

El senador sostuvo que la magnitud del desafío técnico y financiero que exige el no convencional solo la puede afrontar una compañía con la espalda de la petrolera de mayoría estatal. “La vuelta de YPF a Zona Norte es indispensable porque solo una empresa de la magnitud, la espalda financiera y la capacidad tecnológica de YPF puede hacer viable la enorme inversión que exige el desarrollo del petróleo y gas no convencional“, planteó Carambia.

 

El reclamo, con condiciones incluidas

El pedido no es incondicional. Carambia remarcó que el regreso de la compañía a la zona no puede significar borrón y cuenta nueva: exige que YPF también responda por lo que dejó atrás en su paso anterior por esos yacimientos santacruceños.

“Vamos a impulsar el desarrollo de D-129 y Neocomiano y trabajar para que YPF vuelva a la Zona Norte, sin dejar de exigir que cumpla con sus responsabilidades por los pozos abandonados y el pasivo ambiental“, advirtió el senador en su comunicado.

Según el legislador, el diagnóstico de fondo es que la provincia tiene todo lo necesario salvo la decisión política de ponerlo en marcha. “Tenemos los recursos, los trabajadores y el potencial. Necesitamos una política seria que transforme esa oportunidad en inversión, producción y empleo santacruceño”, aseveró.

Una posición que suma peso

El pedido de Carambia se suma a la postura adoptada por el Sindicato de Petroleros Privados de Santa Cruz. El gremio que conduce Rafael Güenchenen no solo respalda la vuelta de YPF, sino que busca apoyo de su par de Neuquén para apostar por el desarrollo del no convencional en el Golfo San Jorge.

“Me reuní con el compañero Marcelo Rucci para fortalecer la unidad entre nuestras organizaciones y avanzar en una agenda conjunta para desarrollar el no convencional en Santa Cruz”, confirmó el sindicato, en referencia al titular del gremio petrolero neuquino.

El documento identifica tres formaciones puntuales sobre las que la provincia debería trabajar sin más demoras: Palermo Aike, D-129 y el Neocomiano. Para el sindicato, ahí está la oportunidad que Santa Cruz no puede seguir postergando.

“En el no convencional está todo por hacer. Tenemos el potencial de Palermo Aike, D-129 y el Neocomiano. El desafío es convertirlo en proyectos concretos que abran una nueva etapa para la provincia. Y el momento es ahora, no mañana”, afirmó el gremio santacruceño.

YPF revolucionó su modelo de trabajo.

Falta de incentivos para Santa Cruz

Asimismo, el Sindicato de Petroleros Privados de Santa Cruz dejó en claro sus diferencias con el Gobierno de Claudio Vidal al denunciar que el Ejecutivo toma medidas que frenan la recuperación de la actividad petrolera.

“En las últimas horas, el Gobierno provincial adoptó medidas que están paralizando parte de una actividad que nos costó muchísimo esfuerzo comenzar a recuperar. Hoy tenemos equipos que no pueden subir y compañeros a la espera porque las operaciones están bloqueadas”, remarcaron.

El sindicato fue más allá y apuntó directamente contra la falta de una política hidrocarburífera provincial sostenida en el tiempo. “Llevamos más de dos años y medio esperando y, a juzgar por las medidas que se siguen tomando, esa decisión no va a llegar”, advirtió el gremio.

El Gobierno de Mendoza busca modernizar la ley de hidrocarburos y sumar a Vaca Muerta

El Gobierno de Mendoza mandó a la Legislatura un proyecto para reformar la ley de hidrocarburos vigente. La idea es reforzar el dominio provincial sobre los recursos, pero puesta al día con los cambios productivos y tecnológicos de las últimas dos décadas, incluida la Ley Bases.

La iniciativa busca sumar herramientas para atraer inversiones, subir la producción en las áreas maduras y abrir condiciones para el desarrollo no convencional de Vaca Muerta en la provincia. La presentó la ministra de Energía y Ambiente, Jimena Latorre, en la Cámara de Diputados, junto al presidente del cuerpo, Andrés Lombardi, y los directores Lucas Erio y Bruno De Pasquale.

“El objetivo es actualizar la norma a las necesidades actuales de una industria que está pasando por una gran reconversión y en la que Mendoza debe proyectarse para los próximos 50 años”, dijo Latorre. La funcionaria remarcó que la provincia seguirá con reglas claras y políticas de largo plazo para las empresas del sector.

Quintana Energy y TBS seguirán explorando el potencial no convencional de Mendoza.

Dos realidades productivas

El proyecto reemplaza una norma que ya tiene casi 20 años y la adapta a las dos realidades de la producción mendocina. En las cuencas de la provincia hay yacimientos convencionales maduros, donde el desafío es sostener la actividad y estirar la vida útil de los pozos con tecnología nueva.

En la Cuenca Neuquina, sobre todo en Malargüe, el potencial está atado al desarrollo no convencional de la lengua mendocina de Vaca Muerta, que pide inversiones de otra escala y condiciones pensadas para el largo plazo. Son dos lógicas distintas y la ley busca contemplar ambas.

Por eso el proyecto habilita un régimen más flexible para definir regalías, incentivos e inversiones según las características de cada área. También suma de manera expresa la explotación no convencional, actualiza las obligaciones ambientales y prioriza a proveedores y trabajadores locales.

Uno de los cambios más fuertes está en el sistema de regalías. Hoy la ley fija una regalía general del 12% sobre la producción, con la posibilidad de bajarla hasta el 5% según el proyecto.

La nueva norma propone otra lógica para las futuras licitaciones: la regalía de referencia sube al 15%, pero las empresas podrán ofrecer un porcentaje mayor o menor al presentar sus propuestas. Así, la Provincia podría pedir más en proyectos con mejores números o aceptar menos para destrabar una inversión en campos maduros.

La adjudicación, además, no dependerá solo de la regalía ofrecida: también pesarán el valor total del proyecto, la producción prevista y el monto de inversión comprometido, que tendrá un peso central en la fórmula final.

Mendoza se reconfigura.

Incentivos para reactivar pozos y exploración

El texto habilita incentivos para movilizar inversión en áreas donde recuperar producción es más difícil. El Ejecutivo podrá bajar regalías para reactivar pozos inactivos, sumar exploración complementaria o impulsar crudos pesados y proyectos de recuperación mejorada.

En esos casos puntuales, las regalías podrían caer incluso por debajo del 5%, siempre con un fundamento técnico detrás. También se podrá compensar parte del canon de explotación cuando una empresa arriesgue en exploración, si invierte al menos el doble de lo que busca compensar.

Para los permisos de exploración, el canon de una prórroga podrá reducirse hasta un 80%. Son herramientas pensadas para destrabar proyectos que hoy no cierran los números con la normativa actual.

Otro cambio central es la llegada de las concesiones de explotación no convencional, una figura que la ley de 2006 ni contemplaba. El proyecto habilita que las concesiones existentes se reconviertan a este régimen, siguiendo la legislación nacional.

Esto tiene un peso especial para Malargüe y para la lengua mendocina de Vaca Muerta, donde desarrollar los recursos exige inversiones intensivas, plazos más largos y reglas distintas a las de un yacimiento convencional ya maduro.

Más obligaciones ambientales para las empresas

El proyecto también endurece las responsabilidades ambientales durante todo el ciclo de vida de un yacimiento, desde la exploración hasta el cierre y el abandono definitivo del pozo.

Las compañías deberán prevenir y mitigar impactos, hacer los monitoreos correspondientes y, si hace falta, recomponer el ambiente. También tendrán que prever el cierre de pozos, instalaciones y ductos, y el saneamiento de los pasivos que dejen atrás.

La ley marca, además, que irse de un área no borra las obligaciones ambientales generadas mientras se operó ahí. Cada dos años, las empresas deberán presentar una Declaración Jurada de Buenas Prácticas, pública, sobre comunidad, ambiente, proveedores locales y seguridad.

La iniciativa suma reglas para ordenar la superposición entre derechos mineros y proyectos hidrocarburíferos, algo cada vez más frecuente por el crecimiento de la exploración minera en la provincia.

Quintana Energy apuesta a infraestructura y sinergias para acelerar el desarrollo.

Como principio, ambas actividades deberán buscar la coexistencia y compatibilizarse a nivel técnico, ambiental y operativo. La superposición de proyectos, por sí sola, no hace caer ningún derecho: las partes deberán intercambiar información y buscar la forma de convivir.

Cuando la convivencia sea imposible o genere riesgos para la seguridad o el ambiente, el Poder Ejecutivo resolverá con intervención de ambas autoridades y previa audiencia a los interesados, mirando las inversiones ya hechas y las comprometidas a futuro.

La reforma cambia también el sistema de multas, hoy expresado en pesos y desactualizado. Las nuevas sanciones tomarán como referencia el precio de la nafta súper y clasificarán las infracciones en leves, graves, muy graves y gravísimas.

El texto fija criterios para graduar cada sanción según la gravedad, el daño generado, el beneficio económico de la empresa y su conducta para corregir la falta. Se crea, además, una Tasa de Control de la Actividad Hidrocarburífera para financiar inspecciones y fiscalización, que no podrá superar el 0,8% de las regalías.

La autoridad de aplicación seguirá siendo el Ministerio de Energía y Ambiente, a través de la Dirección de Hidrocarburos, encargada de controlar la producción y supervisar los pozos desde la perforación hasta su abandono definitivo.

La carrera por los 12 pads: Vaca Muerta acelera con 42 rigs

Hay un número que empieza a circular entre los operadores de Vaca Muerta y que hasta hace poco parecía inalcanzable: 12 pads en un mismo mes. Según el último relevamiento de TecnoPatagonia, la roca madre cerró agosto con 42 rigs activos en shale y sumaría tres equipos más en el corto plazo, lo suficiente para acercarse a ese techo inédito.

El envión se explica también por el número total: los rigs operativos en todo el país pasaron de 54 a 55, con 42 puestos exclusivamente al no convencional y 13 trabajando en yacimientos convencionales. Detrás de ese movimiento hay un reordenamiento silencioso entre las empresas que prestan el servicio de perforación en la región.

DLS incorporó el equipo que ya tenía comprometido con YPF y quedó como su principal proveedor de rigs, con siete unidades en la cuenca. H&P, en tanto, ganó terreno en Vista Energy con un contrato que hasta el mes pasado era territorio exclusivo de Naibors, un movimiento que mueve el tablero comercial del sector.

Vista Energy sigue creciendo de la mano de Vaca Muerta.

Con la mirada puesta en 2027

Los 42 equipos que hoy trabajan en shale son apenas un punto de partida. El plan de las operadoras contempla llegar a entre 48 y 50 rigs perforando de forma sostenida hacia 2027, un salto que reordenaría por completo la escala del desarrollo no convencional argentino.

Ese horizonte incluye la perforación de más de 620 pozos nuevos, que se sumarían a los casi 4.000 pozos que la cuenca tendrá en producción hacia fines de 2026. Son cifras que empiezan a parecerse más a las de una cuenca madura que a las de un proyecto todavía en expansión.

Nada de esto sale gratis. Modernizar un equipo de perforación implica una inversión de entre 1,5 y 3 millones de dólares, un desembolso que permite tomar decisiones técnicas en tiempo real desde salas de monitoreo remoto conectadas directamente con el pozo.

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El pulso de los servicios al pozo

Mientras la perforación suma equipos, los servicios de workover, pulling y sets también tocaron un techo: 176 unidades trabajando en simultáneo, el número más alto de toda la serie que releva la consultora. El workover llegó a 50 equipos y el pulling escaló hasta 74 en todo el país.

El fenómeno no queda encerrado en el shale: las cuencas convencionales del sur también empiezan a moverse, con 51 equipos de pulling reactivando pozos parados en Santa Cruz y Chubut, que concentran casi el 70% de esa actividad a nivel nacional.

En la etapa de terminación, los sets de fractura trabajaron el 58,2% del tiempo disponible, escalando desde el 50% de julio. La técnica Simul Frac, que permite fracturar dos pozos en simultáneo, sigue concentrando el negocio en pocos equipos de alta eficiencia, con Halliburton como jugador dominante.

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De la fractura a las exportaciones

El mes cerró con 2.378 etapas de fractura, con 2.262 correspondientes al shale, una recuperación clara frente a las 2.010 de julio. YPF se quedó con el 44% de esas etapas, seguida de cerca por Vista Energy, Tecpetrol, Shell y Pluspetrol, mientras las etapas caídas retrocedieron a 1.657 desde las 1.779 del mes anterior.

Todo ese movimiento ya impacta en los volúmenes: la producción no convencional ronda 1,3 millones de BOE diarios entre petróleo y gas, un nivel que supera las proyecciones iniciales para esta etapa del año. Con la logística de evacuación más despejada, el objetivo de superar los USD 20.000 millones de exportaciones anuales dejó de ser una meta lejana.

El ritmo diario de etapas confirma la tendencia: pasó de 67 en 2025 a 79 en lo que va de 2026, con agosto en 73 frente a las 65 de julio. La proyección anual también subió, a 33.945 etapas para todo 2026 y 40.959 hacia 2027, sin contemplar eventuales trabas logísticas en el camino.

YPF incorpora el primer equipo de fractura eléctrica de Vaca Muerta

El ruido de los motores diésel de los sets de fractura lentamente comienza a tener fecha de vencimiento. YPF anunció la incorporación del primer set de fractura eléctrica para operaciones no convencionales que llega al país. El equipo, bautizado Zeus, fue desarrollado por Halliburton y hasta ahora solo había funcionado en Estados Unidos. Vaca Muerta es la primera casa afuera.

La diferencia con los equipos tradicionales no es un detalle técnico menor. El Zeus reemplaza los motores a diésel por unidades eléctricas que generan la energía en el propio sitio de trabajo, algo que en la jerga de la industria se conoce como generación in situ.

Un spread completo de fractura necesita entre 20 y 30 megavatios de potencia, una cifra que equivale más o menos a la que consume una ciudad de 30.000 habitantes. Generar esa energía en el lugar, sin depender de una red externa, fue el desafío técnico que resolvió Halliburton.

Las unidades de bombeo del equipo entregan de forma sostenida hasta 5.000 caballos de fuerza, algo que en potencia hidráulica pocos sistemas logran mantener sin perder rendimiento. Los ajustes de presión y caudal se hacen de manera instantánea, sin los tiempos muertos típicos de los motores mecánicos.

Menos piezas mecánicas también significa menos paradas por mantenimiento. Los técnicos que operan estos equipos en Estados Unidos vienen señalando algo similar: la confiabilidad operativa mejora porque hay menos componentes que puedan fallar en medio de una etapa de bombeo.

El contrato y la apuesta de YPF

La llegada del Zeus no es un hecho aislado. Forma parte de un acuerdo plurianual entre YPF y Halliburton que contempla, además, la implementación de OCTIV Auto Frac, una plataforma de automatización que estandariza la ejecución de cada etapa de fractura.

“Estamos incorporando la última tecnología disponible en el mundo para seguir mejorando la productividad, la eficiencia y la competitividad de nuestras operaciones”, señaló Matías Farina, vicepresidente ejecutivo de Upstream de YPF, sobre el objetivo de convertir a la compañía en líder mundial del no convencional.

Todo esto se enmarca en la estrategia 4×4 de la compañía, el plan que busca acelerar el desarrollo de los recursos shale mediante tecnología que reduzca tiempos de operación y mejore los estándares ambientales de cada pozo.

Menos camiones, menos ruido, más escala

Uno de los cambios que más se nota en el día a día de una locación es la baja circulación de camiones cisterna. Al no depender de combustible diésel para los motores, se reduce buena parte del transporte logístico que antes era necesario en cada etapa.

También cambia el paisaje sonoro del yacimiento. Los operarios que trabajaron con sistemas eléctricos en Estados Unidos hablan de una diferencia notable en los niveles de ruido, algo que impacta directo en las condiciones de trabajo diario en locación.

El monitoreo remoto desde los centros de control de YPF se vuelve, con este tipo de tecnología, una herramienta central: permite seguir cada parámetro de la operación en tiempo real y reducir la exposición del personal en el campo.

Calfrac completó casi 23 horas de bombeo continuo en Vaca Muerta

El 16 de agosto, Calfrac metió un número que nadie había tocado antes en la compañía: 22,52 horas de bombeo efectivo en una sola jornada de etapas de fractura bajo modalidad zipper en Vaca Muerta. En el shale neuquino, donde cada hora de equipo detenido cuesta caro, ese dato no es un detalle técnico menor.

El registro superó ampliamente la marca anterior de la empresa y se logró con la modalidad zipper, un esquema que permite bombear en dos pozos de forma alternada sin perder tiempo entre etapas. Detrás del número hay meses de ajustes en la coordinación entre áreas, algo que en esta industria se nota en cada minuto de bombeo ganado.

Para Calfrac, el hito confirma una tendencia: la compañía viene apostando fuerte a mejorar sus tiempos operativos en un mercado donde la competencia por horas de equipo disponible es cada vez más dura.

El camino hasta llegar acá

El récord de agosto no salió de la nada. En junio de 2025, la compañía ya había marcado un antecedente fuerte: 29 días de bombeo sin interrupciones, con 530 horas totales y un promedio de 20,5 horas diarias. En ese período se completaron 300 etapas de fractura, a un ritmo de 13 por jornada.

En abril de 2026 llegó otro cambio clave: la implementación del bombeo continuo, una metodología que usa válvulas para transferir el flujo de un pozo a otro sin cortar la operación. La idea es simple pero exigente: no perder ni un minuto entre etapa y etapa.

Ese sistema apunta a usar el ciento por ciento del tiempo disponible de los equipos, eliminando los tiempos muertos que suelen aparecer entre una etapa y la siguiente. Sin esa base tecnológica, difícilmente se hubiera llegado a las 22,52 horas de agosto.

Wireline propio, un servicio más bajo el mismo techo

El otro dato que marcó el primer semestre del año fue la llegada de un equipo propio de wireline a la operación argentina. El anuncio se hizo el 10 de abril, cuando la compañía confirmó que un nuevo equipo se preparaba para salir a terreno.

Semanas después, ya en el segundo trimestre, Calfrac completó su primer trabajo de wireline en la Argentina con unidad propia. La empresa lo definió como un hito clave en su oferta de servicios integrados, un paso que le permite sumar otra pata al negocio sin depender de terceros.

Hasta ese momento, la compañía tercerizaba ese servicio en sus operaciones en el país. Contar con equipo propio cambia la ecuación: menos tiempos de espera, más control sobre la logística y una oferta más completa para los operadores de Vaca Muerta.

Calfrac en Vaca Muerta.

 

La otra cara del año de Calfrac

El calendario de récords no se limita a la fractura. En enero, entre el 24 y el 26, Calfrac ejecutó diez cementaciones en menos de tres días en un esquema de operaciones simultáneas, algo que exige coordinar equipos, materiales y personal en distintos pozos al mismo tiempo.

Puertas afuera, ese número quizás llame menos la atención que las 22,52 horas de bombeo. Puertas adentro, en Calfrac lo leen como parte del mismo proceso: capacidad de planificación y ejecución bajo estándares técnicos exigentes, sin resignar seguridad en ninguna etapa.

En la Cuenca Neuquina, Calfrac opera hoy unos 180.000 caballos de fuerza de bombeo, diez unidades de cementación, cinco equipos de coiled tubing y la unidad de wireline incorporada este año, la base sobre la que apoya estos récords.