El mapa productivo de Vaca Muerta volvió a ofrecer una sorpresa para la industria petrolera argentina. El pozo más productivo de la formación no se encuentra en Neuquén, el corazón histórico del shale, sino en la provincia de Río Negro.
Según el informe de GtoG ENERGY, el pozo PET.RN.CoS.x-3(h), operado por Phoenix Global Resources en el bloque Confluencia Sur, registró una producción cercana a 2.720 barriles diarios. Con ese nivel de rendimiento se posicionó como el pozo petrolero más productivo de Vaca Muerta durante el primer mes de 2026.
Más allá del ranking productivo, el dato revela una tendencia relevante para el desarrollo de la cuenca. Phoenix fue una de las compañías que decidió apostar de forma temprana al sector este de Vaca Muerta, dentro del territorio rionegrino, una zona que durante años quedó fuera del foco principal del shale argentino.
El shale empieza a cambiar la matriz petrolera de Río Negro
Los resultados obtenidos en los bloques Confluencia Norte y Confluencia Sur comienzan a respaldar esa estrategia. Al analizar la evolución de la producción de la provincia se observan tres tendencias claras que muestran un cambio estructural en la actividad petrolera.
Durante más de una década la producción total de Río Negro registró un proceso de declinación sostenida. Sin embargo, el crecimiento reciente proviene principalmente del desarrollo no convencional, mientras que los bloques del área Confluencia empiezan a consolidarse como el nuevo núcleo productivo del shale provincial.
En la actualidad el petróleo no convencional aporta cerca de 10.000 barriles diarios dentro de una producción total que ronda los 24.000 barriles por día. Esto significa que más del 40% del crudo provincial ya proviene del shale, con Phoenix posicionándose como uno de los principales motores de ese crecimiento.
El desempeño del pozo PET.RN.CoS.x-3(h) también deja una señal más amplia para la industria energética. En Vaca Muerta, cada nuevo pozo excepcional no solo suma producción, sino que también redefine el mapa del potencial y abre la posibilidad de descubrir nuevos sweet spots fuera de las áreas históricamente desarrolladas.




