Santa Cruz lanza un nuevo esquema de incentivos para reactivar su actividad petrolera

La presentación del programa “Más producción y trabajo en el sector hidrocarburífero santacruceño” busca generar nuevas condiciones para impulsar la actividad en Santa Cruz. La propuesta redefine la relación entre el Estado y las operadoras, orientando beneficios a partir de inversiones verificables y actividad incremental.

El acuerdo fue rubricado junto al ministro de Energía y Minería, Jaime Álvarez, y representantes de las principales compañías que operan en la región. La iniciativa apunta a crear un marco técnico y administrativo más preciso para evaluar proyectos y establecer un esquema de incentivos condicionado al cumplimiento de objetivos productivos.

Según explicaron desde el Gobierno provincial, la prioridad es recuperar niveles de actividad en yacimientos que muestran declino y generar las condiciones para atraer nuevas inversiones. El esquema combina estímulos fiscales con un sistema de control técnico que busca asegurar que los beneficios dependan exclusivamente de resultados comprobables.

Regalías atadas a inversión

Uno de los aspectos centrales del acuerdo es la adecuación de las regalías en función del nivel de inversión efectiva. La provincia plantea que no habrá beneficios automáticos, sino que se otorgarán únicamente cuando las empresas presenten planes verificables que impliquen mayor actividad respecto de los compromisos ya asumidos.

Para acceder a condiciones más favorables, las operadoras deberán ejecutar proyectos que incluyan perforaciones adicionales, intervenciones sobre pozos existentes y reactivación de equipos. Cada iniciativa será evaluada técnicamente por el Ministerio de Energía y Minería a través de la Secretaría de Estado de Hidrocarburos.

La autoridad provincial podrá solicitar ampliaciones, ajustes o documentación adicional antes de la aprobación de los proyectos. El objetivo es garantizar que los beneficios estén vinculados al incremento real de la actividad y no a planes teóricos o compromisos ya incluidos en concesiones anteriores.

El foco de la recuperación de Santa Cruz

El programa dedica un capítulo específico a los yacimientos maduros, que constituyen la base de la producción en Santa Cruz y enfrentan desafíos crecientes por el declino natural y los mayores costos operativos. El Gobierno considera que estas áreas requieren una estrategia diferenciada para sostener su aporte a la economía provincial.

El esquema propone un conjunto de acciones orientadas a recuperar productividad mediante perforaciones adicionales, intervenciones sobre pozos existentes y la reactivación de equipos inactivos. Las operadoras deberán presentar propuestas fundamentadas técnicamente para definir la viabilidad de cada proyecto.

La identificación de los yacimientos que requieren intervención se realizará con criterios objetivos vinculados al nivel de declino, la antigüedad de los pozos y el desempeño histórico. De esa forma, la provincia busca priorizar las áreas donde la actividad incremental puede generar mayor impacto inmediato.

Nuevas áreas: Palermo Aike, D-129 y offshore

Además de los yacimientos maduros, el acuerdo contempla incentivos específicos para el desarrollo de nuevas áreas estratégicas, especialmente en segmentos no convencionales y offshore. Entre ellas figura Palermo Aike, considerada una de las formaciones con mayor potencial en la Cuenca Austral.

Otra área incluida en el esquema es D-129, ubicada en el Golfo San Jorge, que podría convertirse en un vector de desarrollo para la provincia si los programas exploratorios confirman el potencial estimado. El objetivo es diversificar la matriz productiva e incorporar tecnologías que permitan ampliar la frontera energética.

En paralelo, se establecen beneficios destinados al desarrollo offshore, un segmento que requiere niveles de inversión elevados y procesos exploratorios más complejos. Los incentivos estarán vinculados al avance efectivo de las actividades y a la presentación de programas de inversión acordes a la magnitud de estos proyectos.

Las pymes de la Cuenca del Golfo San Jorge sufren la caída del convencional.

Condiciones diferenciadas y plazos para acceder a beneficios

El acuerdo fija reglas particulares para cada tipo de producción. Para las áreas maduras, se establece una alícuota general del 12% o la posibilidad de una reducción de hasta tres puntos para la producción convencional, con vigencia entre mayo de 2026 y abril de 2027.

En contraparte, las nuevas producciones en proyectos no convencionales y offshore podrán acceder a una alícuota del 5%, con un horizonte de hasta diez años según las condiciones específicas de cada concesión. Este diferencial busca atraer inversiones a sectores que requieren mayores riesgos y plazos de maduración.

La aprobación de estos beneficios dependerá del cumplimiento estricto de los compromisos asumidos por las empresas. El Gobierno provincial mantendrá un sistema de control para verificar que las actividades prometidas se ejecuten en tiempo y forma.

Información estratégica y control técnico permanente

Otro eje del acuerdo es la obligación de las operadoras de presentar información detallada sobre sus planes de actividad. Los datos deberán incluir historiales de producción, programas de inversión, actividad incremental e información operativa relevante, todo con carácter de declaración jurada.

La autoridad provincial podrá solicitar ampliaciones o rechazar proyectos que no cumplan con los criterios establecidos. La consistencia y verificabilidad de los datos será determinante para otorgar beneficios y acompañar el avance de cada iniciativa.

Con este sistema, el Gobierno busca garantizar un equilibrio entre incentivo y control estatal, manteniendo el rol de supervisión sin afectar la dinámica de inversión. El objetivo es asegurar que los recursos públicos se destinen a programas con resultados concretos.

Impacto esperado: producción, empleo y desarrollo

El programa de Santa Cruz apunta a recuperar la producción hidrocarburífera en un contexto desafiante para las cuencas maduras. Entre sus metas figuran el aumento de la actividad en campo, la reactivación de equipos y el fortalecimiento del empleo directo e indirecto asociado al sector.

Las autoridades consideran que la recuperación productiva permitirá dar impulso a la cadena de valor hidrocarburífera, especialmente en servicios especializados y logística. A su vez, se espera que los incentivos contribuyan a sostener la presencia de operadoras y proveedores en la provincia.

Más allá de los efectos inmediatos, el acuerdo plantea una hoja de ruta basada en un análisis técnico y económico de mediano plazo. La provincia busca consolidar un modelo que combine incentivos, planificación y control como herramientas para transformar el potencial energético en más producción, inversión y trabajo.

Explotación Dual: la opción que analiza YPF para tener revancha en el shale de Chubut

El potencial no convencional de Chubut es lo más parecido a un mito. Los proyectos de exploración no brindaron buenos resultados en la Cuenca del Golfo San Jorge y llevó a diferentes pesos pesados de la industria a considerar que “la D-129 no sirve”.

La reconversión de Cerro Dragón y los pozos no convencionales que realiza Pan American Energy (PAE) cambiaron las perspectivas en los últimos meses. Sin embargo, el anuncio de Horacio Marín sorprendió a más de uno de los presentes en New York. En el marco de la Argentina Week, el presidente y CEO de YPF sostuvo que la compañía “proyecta explorar el potencial del D-129 en Chubut”. La declaración de Marín hizo ruido en Estados Unidos, pero también la Cuenca del Golfo San Jorge.

Un interés que no es nuevo

El presidente de YPF remarcó en más de una oportunidad que la compañía sería 100% no convencional y que la salida de los campos maduros representaba una estrategia de crecimiento para la operadora. Pero en el evento Chubut Energía 2050, Marín dejó la puerta abierta para otros proyectos en la provincia.

“Hay que saber salir y Manantiales Behr está en el momento preciso para salir. ¿Para qué? Para que ingresen compañías medianas y tomen el control, porque Manantiales Behr produce 4 mil metros del cúbicos por día, tiene mucho futuro en la terciaria, e YPF no puede continuar invirtiendo comparativamente con Vaca Muerta”, subrayó el ejecutivo sobre el mítico bloque que aun posee la empresa.

No obstante, Marín valoró la exploración en la formación D-129 que lleva adelante PAE y adelantó que se guardaría un as bajo la manga. “En la licitación (de Manantiales Behr) nos vamos a quedar con la opción de pedir la reversión no convencional, y espero que te vaya bien (a Marcos Bulgheroni, CEO de PAE) en Aurora Austral porque eso sería un cambio muy importante”, destacó.

YPF vendió Manantiales Behr.

YPF y la chance de una Explotación Dual

Hay una posibilidad de que Chubut rompa la estructura petrolera y avance con una explotación dual. Esto significa que una operadora se dedique al no convencional y otra explote el convencional. Esa es una de las variables que maneja YPF y que contaría con el visto bueno del Gobierno de Chubut.

La venta de Manantiales Behr todavía no está sellada. Si bien hay avances entre YPF y PECOM, falta que se presente la operación de venta formal ante la administración de Ignacio Torres.

En este sentido, el gobernador de Chubut destacó la posibilidad de que empresas de los Estados Unidos se asocien a firmas locales para potenciar y fortalecer la exploración no convencional. Sumando más condimentos a la posibilidad de que la explotación dual o la conformación de UTE sea una realidad.

El modelo que mira Chubut es el que se aplica en Canadá. Alberta y British Columbia fueron las primeras jurisdicciones en avanzar con estas medidas. Allí, la regulación permite que los derechos sobre el subsuelo se asignen considerando distintas formaciones geológicas o profundidades.

Esto ocurre dentro de Western Canada donde existen múltiples capas con petróleo y gas, algunas explotadas con técnicas convencionales y otras mediante etapas de fractura.

Gracias a esa diversidad geológica, es posible que diferentes compañías desarrollen reservorios ubicados a distintas profundidades. Una empresa puede producir shale, mientras otra explota recursos convencionales. Este esquema no solo permite ampliar la producción, sino también aprovechar infraestructura existente y reducir riesgos de inversión.

PAE desafía los límites del shale en la D-129: “Hay que dar ese salto de fe”

La apuesta de Pan American Energy (PAE) por el desarrollo no convencional en la Cuenca del Golfo San Jorge busca generar un nuevo centro de producción shale en el país. La empresa perforó recientemente un pozo horizontal en la formación Aurora Austral o D-129, una roca con características plásticas que requiere técnicas diferentes a las utilizadas en Vaca Muerta.

Según explicó Fausto Caretta, Upstream Managing Director de PAE, se trata de un proyecto que hubiera sido imposible hace apenas una década, pero que hoy es posible gracias al know-how adquirido en la cuenca neuquina.

“Esto hace 12, 13 años capaz que no se podía haber hecho. Hoy podemos geonavegar pozos a 3.500 metros, identificar con precisión el shale y caracterizarlo mucho mejor”, aseguró Caretta en el evento Energía Chubut 2050. El ejecutivo destacó que la estrategia de la compañía fue trasladar las mejores prácticas y tecnologías desarrolladas en Vaca Muerta hacia esta formación emergente.

Una geología más compleja

El nuevo pozo perforado por PAE en Río Chico tiene 1.500 metros de rama horizontal y fue estimulado con 25 fracturas. Aunque la operación fue exitosa desde el punto de vista técnico, los resultados iniciales expusieron desafíos geológicos. “Vimos que la zona tenía fallas subsísmicas que no conocíamos. Eso impactó en la efectividad del volumen estimulado”, explicó Caretta, aludiendo al bajo Stimulated Rock Volume (SRV) obtenido.

La formación D-129, según detalló el directivo, es más plástica que Vaca Muerta, lo cual complica la fractura hidráulica. “Necesita más energía para crear la fractura y, como es plástica, tiende a cerrarse y absorber la arena”, advirtió. Esto obliga a repensar el diseño de los tratamientos de estimulación, ya que las “recetas” que funcionan en la cuenca neuquina no se trasladan directamente.

La nueva vida para el convencional.

Del pozo piloto al modelo económico

Caretta fue cauto al hablar de la productividad del pozo. “No importa dónde perforemos porque vamos a producir. Lo importante es ver si podemos ser económicos a la hora de perforar y fracturar”, afirmó. La clave, explicó, está en despejar variables geológicas y técnicas para identificar zonas más homogéneas y con mayor presión interna, lo que facilitaría el desarrollo a escala.

A pesar del bajo SRV, el ejecutivo se mostró optimista: “Si prorrateo la producción obtenida y le aplico el nivel de eficiencia que tenemos en Vaca Muerta, tendría un pozo competitivo”. En ese sentido, la experiencia se convierte en una combinación de aprendizaje empírico y conocimiento acumulado, con foco en interpretar mejor la geología y adaptar las técnicas de fractura a cada contexto.

El cambio que propone PAE

Para la compañía, la exploración en D-129 no es sólo un ensayo técnico, sino una muestra de una nueva actitud frente al subsuelo. “Yo desafío a los geólogos a que busquen más allá de lo ya hecho. A tomar ese leap of faith para decir ‘vamos a hacer un pozo horizontal en la D-129’”, lanzó Caretta, reflejando el espíritu innovador que impulsa este tipo de iniciativas.

Aunque todavía es temprano para hablar de desarrollo masivo, los primeros resultados permiten comenzar a entender los límites y posibilidades del shale en la Cuenca del Golfo San Jorge. “Esto es solo el principio. Hay que seguir estudiando, probando y ajustando. Pero si logramos aplicar todo lo aprendido en Vaca Muerta, podemos abrir una nueva frontera de producción en el país”, aseguró.

Un nuevo pozo en la D-129 replicará el “modelo Vaca Muerta”

La exploración de la formación D-129 sigue su curso. El proyecto liderado por Pan American Energy (PAE), que busca confirmar el potencial de desarrollo no convencional en la Cuenca del Golfo San Jorge y examinará replicar el modelo Vaca Muerta.

Tras la finalización del primer pozo exploratorio, que arrojó resultados positivos con producción de gas y petróleo, se inicia ahora una etapa clave con la perforación de un segundo pozo, considerado “el más importante” en la región. Así lo confirmó Jorge Ávila, secretario general del Sindicato de Petroleros Privados de Chubut, quien aseguró que el futuro de la cuenca podría depender de esta nueva etapa.

Un modelo similar a Vaca Muerta

El dirigente gremial explicó que aunque el hallazgo no tiene la magnitud de un yacimiento como Vaca Muerta, sí abre la puerta a un modelo de producción similar: “Si hay buenos resultados, no será como Vaca Muerta, pero sí del tipo modelo Vaca Muerta. Es un horizonte enorme para nosotros”.

Uno de los mayores desafíos es la complejidad geológica de la D-129. Según el dirigente, se trabaja en nuevas técnicas de fractura y punzado que permitan atravesar la arcilla y capas de arena que hasta ahora habían sido impenetrables. “Quizás ahí podamos tener el bingo que estamos esperando”, consideró.

Una apuesta estratégica y urgente

El titular de petroleros convencionales dejó en claro que esta apuesta no es opcional sino necesaria. “No tenemos muchas alternativas. Hoy es buscar eso o resignarse a una caída”, dijo Ávila, en referencia a la falta de nuevos desarrollos frente al avance de la producción en Vaca Muerta. La situación laboral en la cuenca también es motivo de preocupación por los recientes despidos y la migración de empresas hacia Neuquén.

A pesar de ello, Ávila remarcó que la decisión de PAE de continuar apostando por Chubut es significativa: “Que Marcos Bulgheroni (CEO de PAE) apueste a Chubut, con todos los beneficios que tiene en Vaca Muerta, muestra que esto puede ser positivo para la cuenca”.

El cuello de botella

Uno de los problemas centrales es la falta de equipamiento. “Hoy en Comodoro Rivadavia no hay un perforador que pueda hacer esos pozos”, advirtió Ávila. El pozo en cuestión tendrá una longitud de entre 6.500 y 7.000 metros, lo que obliga a importar maquinaria desde otras regiones o países. La solución, por ahora, es comenzar con lo disponible, mientras se gestiona la llegada de un equipo adecuado.

Según el sindicalista, los resultados de esta nueva perforación podrían determinar el rumbo económico y laboral de toda la provincia: “Si encontramos algo importante, estamos hablando de otra cosa. Puede ser el eje principal de una cuenca que nace en Río Chico y muere en la costa. Para nosotros, tiene un gran significado”.

La formación D-129 ya produce gas y algo de petróleo, pero las expectativas están puestas en comprobar si el potencial no convencional puede sostenerse a largo plazo. Si la respuesta es positiva, Chubut podría tener una nueva oportunidad de revitalizar su industria energética.