Chubut: qué pasó con la reversión del histórico bloque Restinga Alí

La Legislatura de la provincia del Chubut aprobó el jueves el acuerdo firmado entre el Gobierno provincial y la empresa YPF por la reversión del bloque petrolero Restinga Alí, ubicado en la zona costera y marítima del Golfo San Jorge, frente al barrio homónimo de Comodoro Rivadavia.

El convenio contempla el traspaso del área a la administración del Estado chubutense, al tiempo que establece una serie de condiciones respecto al tratamiento de pozos e instalaciones en tierra y en el mar, así como sobre pasivos ambientales generados en décadas anteriores.

El bloque Restinga Alí incluye un total de 559 pozos: 216 en tierra (onshore) y 343 en el mar (offshore). De estos últimos, 84 han sido identificados como “a abandonar”, aunque el artículo 4.1 del acuerdo establece que YPF no deberá realizar tareas de abandono en esos casos. La decisión se basa en recomendaciones técnicas, que sugieren que una intervención podría generar mayores riesgos ambientales, debido a las condiciones actuales de esos pozos.

Además, el convenio incluye 250 pozos offshore que ya fueron clasificados como “abandonados permanentes”. En conjunto, las instalaciones marítimas suman 334 pozos que no serán modificados por la operadora.

En cuanto a los pasivos ambientales, el acuerdo libera a YPF de tareas de remediación sobre instalaciones off shore, como residuos acumulados o tierras empetroladas. Estas situaciones se encuentran identificadas en anexos del acuerdo.

A cambio, YPF abonará a la provincia una compensación de 25 millones de dólares. Según se establece en el convenio, esta cifra representa una cláusula de indemnidad: la provincia renuncia a futuros reclamos contra la empresa por esos pozos y pasivos, excepto en casos de pasivos ocultos o que no hayan sido relevados.

Qué ocurre con los pozos en tierra

Dentro del área onshore se relevaron 216 pozos: 121 ya fueron abandonados en forma permanente, y 95 aún requieren trabajos de abandono en el futuro. El convenio exige que YPF complete el abandono de nueve pozos (siete en tierra y dos en el mar), con un plazo de 90 días desde el inicio de cada tarea, sujeto a disponibilidad de equipos.

También se prevé que el área sea entregada directamente al Estado provincial, que asumirá su administración y definirá el futuro operador.

Restinga Alí será una de las áreas que se desprenderá YPF. Petrominera podría ser su operadora.

Posiciones y reacciones en Chubut

Durante la sesión en la Legislatura, se registraron posturas encontradas. El diputado Gustavo Fita, del PJ, expresó preocupación por los pasivos ambientales y sociales que deja la salida de YPF. En su intervención advirtió que la ciudad de Comodoro Rivadavia atraviesa un contexto complejo, con miles de puestos de trabajo perdidos en la industria, y sostuvo que el monto de la compensación no contempla el verdadero alcance del pasivo ambiental.

Por su parte, el intendente de Comodoro Rivadavia, Othar Macharashvili, envió una carta formal al vicegobernador Gustavo Menna expresando su preocupación por la falta de información oficial y por la no participación del municipio en el debate. La nota, ingresada el mismo jueves por la mañana, plantea la necesidad de preservar la autonomía municipal y garantizar acceso a información completa y oportuna en temas ambientales.

Desde el Gobierno provincial, el ministro de Hidrocarburos, Federico Ponce, explicó que se trata de una zona intermarial con características únicas que requieren cuidados específicos. Afirmó que el acuerdo incluye una garantía de 25 millones de dólares para cubrir posibles contingencias ambientales futuras. Según Ponce, se siguieron recomendaciones técnicas de consultoras especializadas, que aconsejaron no intervenir los pozos clasificados como “a abandonar”.

Qué se discute sobre el uso de los fondos

Uno de los puntos que generó debate es el destino de los 25 millones de dólares. Mientras el gobernador Ignacio Torres señaló que una parte de esos fondos podría destinarse a obras necesarias en Comodoro Rivadavia, dirigentes como el exdiputado Javier Touriñan recordaron que la normativa indica que estos fondos deben utilizarse exclusivamente en la remediación ambiental del área revertida.

También hubo voces que alertaron sobre la necesidad de definir mecanismos de control para el uso de ese dinero y garantizar que se respeten los fines ambientales para los cuales fue entregado.

El acuerdo fue aprobado con 15 votos a favor y 8 en contra, en un contexto de fuerte discusión sobre el futuro del área y el rol de la provincia en la gestión de pasivos ambientales. Desde Comodoro Rivadavia ya se anticipa una revisión de la normativa ambiental municipal, con el objetivo de elevar las exigencias para tareas de remediación y garantizar un mayor control sobre áreas revertidas.

La reversión del bloque Restinga Alí marca el cierre de una etapa para YPF en la zona y el inicio de una nueva responsabilidad para el Estado chubutense. El desafío estará en asegurar la gestión ambiental, el cumplimiento de los compromisos asumidos y la articulación con los municipios afectados.

“YPF es la responsable de todos los pasivos ambientales”

La polémica reversión del bloque Restinga Alí dejó mucha tela por cortar en Chubut. Hubo acusaciones cruzadas y el plan de remediación de YPF dejó más dudas que certezas. Sin embargo, el intendente de Comodoro Rivadavia, Othar Macharashvili, fue contundente al referirse al proyecto aprobado en la Legislatura chubutense.

En diálogo con la prensa, el jefe comunal afirmó sin rodeos: “YPF es la responsable de todos los pasivos ambientales”, y exigió mayor transparencia en los procesos de desinversión y transferencia de áreas.

Asimismo, Macharashvili cuestionó la falta de documentación oficial que detalle la magnitud de los pasivos ambientales generados en Restinga Alí, como también en los clústers transferidos a PECOM. Aunque reconoció que esta última también debe asumir su parte, Macharashvili fue enfático: “La responsabilidad primaria es de quien genera esos pasivos”.

Además, sostuvo que la Municipalidad aún no recibió información técnica precisa por parte de la operadora estatal. “Nos habían informado que se estaba trabajando, pero no con la documentación. Por ese motivo dijimos que queremos la documentación para tenerla, analizarla y hacer las evaluaciones”, explicó.

Reclamos en la toma de decisiones

El intendente explicó que el municipio viene trabajando junto a la provincia en el proceso de reversión, pero señaló que la participación local no puede limitarse a recibir decisiones ya tomadas. “Debemos tener información anticipada de cómo se trabajó esa detección de los pasivos, los análisis de todo eso y no enterarnos ya con los hechos consumados”, remarcó.

Macharashvili reclamó poder intervenir activamente junto con las áreas técnicas provinciales para evaluar la situación ambiental del bloque y garantizar que los datos también lleguen a los concejales y a la ciudadanía. “Vamos a seguir trabajándolo porque nadie queda exento de la responsabilidad de esos pasivos”, advirtió.

Frente a la compensación de 25 millones de dólares que YPF se comprometió a aportar por la reversión, el intendente evitó dar una evaluación definitiva hasta contar con el detalle completo del acuerdo. No obstante, adelantó que parte de esos fondos serán destinados a remediación y obras sensibles para la ciudad.

YPF y su visión para Chubut

Consultado sobre el futuro de la compañía en Chubut, Macharashvili confirmó que “YPF se va del convencional”, pero que mantendrá presencia en otros segmentos clave: “Se va a quedar con YPF Luz, con YPF Energía, porque se está trabajando en energías, en plantas modulares nucleares”. También señaló que la petrolera conservará algunas áreas no convencionales para evaluar su potencial en función de los resultados obtenidos por Pan American Energy en la formación D-129.

El intendente vinculó este proceso a un cambio estructural en toda la Patagonia. “Obviamente nos preocupa. No solamente en esta cuenca, sino en todas las áreas hidrocarburíferas que han tenido sus cuencas convencionales”, alertó. Recordó que el declino productivo era previsible, pero cuestionó que no se haya planificado a tiempo una reconversión económica.

Según Macharashvili, el avance tecnológico, que reduce la necesidad de mano de obra, aceleró una transición que no encontró a las comunidades preparadas. “Lo que se hacía con 20 personas, hoy se hace con 10 o con 5”, ilustró. Por eso, insistió en la necesidad de generar nuevos empleos vinculados a la innovación: “Tenemos que tener la capacidad de la reconversión y ser más eficientes. Eso es lo que se está buscando con la innovación tecnológica, trabajando con el CONICET, con la universidad, con empresarios privados”.