Petroleros quiere que la CEOPE abandone Chubut

La crisis petrolera en Chubut ya no golpea únicamente a la perforación o la producción. Ahora el foco está puesto en las operaciones especiales, un segmento que perdió a buena parte de sus principales compañías y que atraviesa un proceso de achicamiento que, según el Sindicato de Petroleros Privados, amenaza con dejar sin trabajo a decenas de operarios.

En ese escenario, el secretario general del gremio, Jorge Ávila, sostuvo que la CEOPE dejó de representar una salida para la Cuenca del Golfo San Jorge y afirmó que prefiere que los servicios pasen directamente a manos de las operadoras.

“Nosotros lo que podemos es que la CEOPE se vaya. No me interesa tenerla en una situación tan difícil. Prefiero que lo hagan las operadoras. Prefiero que lo haga Pan American, CAPSA o PECOM“, afirmó Ávila en diálogo con La Voz del Sindicato.

Menos empresas y más incertidumbre

El dirigente sindical describió un escenario que viene deteriorándose desde hace varios años y recordó la salida de Halliburton, Weatherford y Calfrac, mientras que ahora se suma la decisión de Expro de abandonar Comodoro Rivadavia. Para el gremio, cada empresa que deja la Cuenca reduce aún más las posibilidades de sostener el empleo.

“Hoy tenemos, no sé si llegamos a 10 empresas de operaciones especiales en la Cuenca. Si seguimos perdiendo empresas, lo único que hacemos es rifar quién se va y quién se queda”, sostuvo Ávila al describir la situación que atraviesa uno de los sectores más castigados de la industria.

Además, el secretario general reveló que Expro ya notificó oficialmente su salida y que esa decisión deja un nuevo frente abierto para el sindicato, que ahora busca reubicar a los trabajadores afectados antes de que se pierdan puestos laborales.

“Expro ya notificó que se va. Ahí hay 28 personas para sacar. Si nosotros no tenemos cómo ubicar esos 28 compañeros, ya empezamos a perder trabajadores”, aseveró.

Jorge Ávila pidió mantener los puestos de trabajo en Chubut.

La discusión por el modelo de trabajo

Para Ávila, la crisis también obliga a revisar un esquema laboral que durante años funcionó con elevados niveles de horas extras, adicionales y francos acumulados, pero que hoy, con una actividad mucho menor, dejó de ser sostenible para muchas empresas.

El dirigente recordó que hubo compañías donde los trabajadores llegaron a acumular hasta cinco años de vacaciones sin tomar y que los traslados terminaban generando jornadas con adicionales del 140%, 160% o hasta el 180%. A su entender, esa realidad ya no puede repetirse.

“No podemos seguir sosteniendo una actividad que genera sueldos altos para unos y bajos para otros. Hay que demostrar que eso terminó y que tenemos que encontrar un camino que nos sirva a todos”, consideró.

Ávila insistió en que la prioridad dejó de ser mantener esquemas salariales extraordinarios y pasó a ser la preservación del empleo y explicó que la caída de la perforación redujo drásticamente la demanda de servicios especiales y muchas bases operativas prácticamente dejaron de trabajar.

Operadoras en lugar de empresas de servicios

El sindicalista planteó que las propias operadoras podrían asumir las tareas que actualmente realizan las compañías de operaciones especiales. Desde su mirada, ese camino permitiría evitar nuevas quiebras y abrir una negociación distinta para sostener los puestos de trabajo.

“Las empresas de operaciones especiales están dejando el servicio y las que quieren hacerlo son las propias operadoras. Entonces no van a quedar empresas de operaciones especiales. ¿Con quién vamos a discutir después?”, se preguntó.

Ávila fue todavía más allá y aseguró que, si las empresas continúan funcionando bajo los costos actuales, muchas no podrán sobrevivir. En ese caso, advirtió, el conflicto dejará de ser salarial para convertirse directamente en un problema de pérdida de empleo.

“Si seguimos así vamos a fundir todas las empresas. Y los que se van a quedar sin trabajo son los trabajadores. Hoy la prioridad es defender lo que tenemos.”

La tecnología también cambió la industria

Otro de los cambios que mencionó el dirigente tiene que ver con la incorporación de nuevas tecnologías en los equipos petroleros. Según explicó, muchas tareas que antes requerían un importante esfuerzo físico hoy se realizan mediante sistemas mecanizados, modificando la organización del trabajo.

Ese proceso, indicó, también cambió el perfil de quienes ingresan a la actividad. Incluso recordó que, durante la reubicación del personal de Calfrac, varias mujeres fueron incorporadas a equipos donde años atrás era impensado desempeñarse.

“Hoy el trabajo cambió. Antes había que poner el hombro durante doce horas. Ahora la actividad se maneja con grúas y con otra tecnología. Eso hizo que muchas tareas sean distintas.”

Ávila señaló que el sindicato tuvo que gestionar nuevas oportunidades laborales para trabajadores que provenían de operaciones especiales y terminaron desempeñándose en equipos de workover o pulling, muchas veces en funciones completamente diferentes a las que realizaban anteriormente.

Una negociación que recién empieza

Para el gremio, el desafío inmediato pasa por evitar que la crisis continúe expulsando empresas de la Cuenca. La preocupación ya no está solamente en las compañías que cerraron, sino también en aquellas que sobreviven con contratos de corto plazo o con dificultades para afrontar sus costos operativos.

“Hay empresas que ya están changueando, que consiguieron un contrato por un mes y ni siquiera tienen plata para pagarlo. Nosotros tenemos que ver cómo defendemos la cantidad de trabajadores que todavía quedan dentro de la industria”, sostuvo Ávila.

Capsa invertirá US$121 millones en Chubut y proyecta un nuevo gasoducto

Capsa-Capex redefinió su estrategia para la Cuenca del Golfo San Jorge con un incremento de su programa de inversiones, la continuidad de equipos de perforación y reparación, además de nuevos proyectos de infraestructura orientados a sostener su producción en Chubut.

El nuevo esquema contempla mantener actividad durante todo el año en distintos yacimientos operados por la compañía. Entre las medidas previstas figura la continuidad de un perforador, dos equipos de workover y un pulling que actualmente opera en el área de Pampa del Castillo.

“Las novedades son que el perforador va a seguir todo el año y va a trabajar en distintos yacimientos (Bella Vista Oeste, Pampa del Castillo–La Guitarra y Pampa del Castillo). También van a mantener dos workover y un equipo de pulling”, señaló Jorge Ávila, secretario general del Sindicato de Petroleros Privados de Chubut.

Más inversión y obras de infraestructura

La compañía había presentado inicialmente un programa de desembolsos por 81 millones de dólares, aunque posteriormente elevó la cifra hasta los 121 millones de dólares. Parte de esos recursos estarán destinados a infraestructura vinculada al almacenamiento y manejo de crudo.

Entre las obras previstas figura la reparación de tanques, un aspecto considerado clave para garantizar capacidad de almacenamiento en los campos maduros de la Cuenca del Golfo San Jorge. La iniciativa representa uno de los puntos más destacados dentro del nuevo esquema de inversiones de la operadora.

“Ellos primero habían presentado un plan de inversión de 81 millones de dólares y lo mejoraron a 121 millones de dólares”, indicó Ávila. También destacó que la reparación de tanques “no se está haciendo hace mucho tiempo” dentro de la actividad convencional.

El proyecto de polímeros y el nuevo gasoducto

El programa también incorpora nuevos proyectos industriales. Entre ellos se encuentra el desarrollo de una planta de polímeros destinada a abastecer áreas operadas por la compañía en la zona central de Chubut. La iniciativa apunta a mejorar procesos de recuperación en yacimientos convencionales.

Según explicó el dirigente sindical, el proyecto contempla sumar nueva materia prima sin modificar las instalaciones históricas existentes. La incorporación de polímeros es una de las tecnologías utilizadas para optimizar la extracción de crudo en campos maduros.

“Van a armar una planta de polímero que abastezca toda el área sin tocar las viejas plantas que antes estaban”, explicó Ávila sobre el proyecto que impulsa Capsa-Capex en la región.

Otro de los ejes centrales del plan será la construcción de un nuevo gasoducto, obra que permitirá ampliar la infraestructura energética y generar nuevas conexiones para distintas áreas productivas dentro de la provincia de Chubut.

La libre importación de polímeros es un viejo pedido del convencional.

El impacto del precio internacional del crudo

El escenario internacional del petróleo también aparece como un factor determinante para el avance de nuevos proyectos. El incremento del precio del barril mejoró las condiciones económicas para sostener inversiones en la cuenca.

En este sentido, Ávila consideró que el contexto actual permite a las operadoras evaluar nuevos desembolsos y sostener actividad en campos maduros que venían atravesando dificultades de rentabilidad durante los últimos años.

“Gracias a que el barril hoy cuesta más de 100 dólares hay un proyecto distinto para incentivar y meter más plata para que tenga rentabilidad la cuenca”, sostuvo el titular de petroleros convencionales.