Cómo el proyecto Calcatreu impulsa la economía en Río Negro

La creciente actividad en torno al proyecto minero Calcatreu ya deja señales concretas en la economía de Ingeniero Jacobacci y en otras localidades de Río Negro, con un fuerte impulso al empleo y al compre local.

Según datos suministrados por la empresa Patagonia Gold, entre octubre de 2024 y abril de 2025, las compras en Río Negro alcanzaron los $955 millones. De ese total, más de $242 millones, un 25,36%, se concretaron directamente en Jacobacci. Solo en abril de 2025, las compras locales fueron de $64 millones, en rubros como alojamiento, combustible, ropa de trabajo, alimentación, servicios médicos y talleres mecánicos.

La experiencia del lavadero “El Milagro”, ubicado en el Barrio Matadero, refleja esta dinámica: “Yo estaba por cerrar y me pidieron un presupuesto”, cuenta Patricia, su dueña, quien decidió seguir adelante para responder a la nueva demanda. Como ella, muchos otros pequeños emprendimientos hoy se vinculan al proyecto.

El avance de Calcatreu

A medida que avanza la etapa de construcción, se multiplican los contratos con proveedores locales, generando una red de servicios que incluye gomería, alquileres, transporte, lavandería y venta de repuestos.

Al 30 de abril, 19 personas de Jacobacci y su zona de influencia trabajan de manera directa para Minera Calcatreu S.A.U. A ellas se suman otros seis trabajadores de localidades rionegrinas y de otras provincias. Además, varias empresas proveedoras emplean personal local de forma indirecta.

Este movimiento no solo representa una fuente concreta de ingresos para las familias de la región, sino que comienza a modificar las perspectivas de crecimiento económico de la ciudad.

Obras en marcha

El avance de obra incluye la finalización de caminos de acceso, plateas para instalaciones, y el montaje de puestos de control y polvorines. También se están armando la planta generadora de electricidad y la de combustibles. Estos trabajos consolidan el escenario para una operación minera a mayor escala en el corto plazo.

El impacto de Calcatreu ya se traduce en movimiento económico, oportunidades de trabajo y nuevas expectativas para los habitantes de la Región Sur. Con Calcatreu, la minería empieza a mostrarse como un motor de transformación productiva en la provincia.

El negocio de unos pocos está destruyendo el sistema de riesgos del trabajo

El sistema de riesgos del trabajo fue diseñado para brindar protección integral a los trabajadores frente a accidentes y enfermedades laborales, garantizando cobertura médica, rehabilitación, pago de salarios y compensaciones en caso de incapacidad. En términos generales, la arquitectura normativa vigente permite cumplir ese objetivo. Sin embargo, en la práctica, ese entramado se encuentra en peligro, erosionado por un circuito judicial que se ha ido deformando con el paso del tiempo y se fue distorsionado en su operatividad.

Uno de los aspectos más preocupantes es la designación y remuneración de los peritos médicos judiciales, cuya intervención se ha convertido en el epicentro de una creciente y preocupante litigiosidad.

Tal como lo establece la Ley 27.348, los peritos deberían integrar cuerpos médicos forenses, ser seleccionados por concurso y percibir honorarios fijos por su labor. Lejos de eso, hoy el mecanismo permite que cualquier profesional se inscriba en un listado, sin control de idoneidad, y que su remuneración dependa directamente del resultado económico del juicio en el que interviene. Es decir: del porcentaje de incapacidad que él mismo diagnostica.

Esto ha llevado a que, tanto la Superintendencia de riesgos del trabajo (SRT), como las ART estén realizando esfuerzos investigativos, algunos en instancias avanzadas, para desentramar posibles fraudes que están a la vista de todos. Por citar algunos ejemplos: reclamos de 92% de incapacidad por hernias con el trabajador prestando tareas de manera normal y habitual mientras se desarrolla el proceso. Incluso, hay varios casos donde inexplicablemente la sumatoria de la incapacidad reclamada supera el 100%.

Este sistema genera incentivos distorsivos de una gravedad institucional considerable. En lugar de garantizar imparcialidad, objetividad y rigor técnico, habilita una lógica en la cual mayores niveles de incapacidad asignada se traducen en mayores beneficios económicos para los peritos intervinientes. El conflicto de intereses es evidente, y sus consecuencias están a la vista: indemnizaciones desproporcionadas e irreales, dictámenes inconsistentes y un volumen de juicios que no se condice con la evolución real de los accidentes de trabajo.

Las cifras hablan por sí solas. Solo en este año se estima que se superarán los 132.000 juicios por riesgos del trabajo, un récord histórico que no puede explicarse únicamente por la conflictividad laboral. Detrás de ese número se esconde una cadena de incentivos económicos que desvía el espíritu del sistema: estudios jurídicos que promueven demandas con expectativa de altos retornos, peritos que maximizan evaluaciones, y un circuito que convierte la reparación del daño en una oportunidad de renta.

El impacto de esta situación no es abstracto. La creciente litigiosidad compromete la sostenibilidad financiera del sistema, encarece los costos laborales, desalienta la inversión y pone en riesgo la generación de empleo formal al mismo tiempo que pone en jaque la seguridad jurídica y competitividad de las provincias. Las ART se ven obligadas a destinar recursos crecientes a afrontar litigios en lugar de fortalecer los programas de prevención y mejora continua. Las empresas, en especial las pequeñas y medianas, enfrentan un entorno de creciente incertidumbre jurídica y económica. Y los trabajadores, paradójicamente, son los más perjudicados cuando el sistema pierde capacidad de respuesta ante los casos genuinos.

La solución no pasa por legislar más o nuevas normas, sino por aplicar lo que ya está vigente. La justicia debe conformar los cuerpos médicos forenses en un sistema abierto y transparente, garantizar que los peritos actúen con independencia técnica y que sus honorarios no estén condicionados al resultado del proceso. Solo así podrá restaurarse la confianza en un sistema que nació para proteger a muchos y no para enriquecer a unos pocos.

Es tiempo de poner fin a estas prácticas que desvirtúan la esencia del sistema de riesgos del trabajo. Porque cuando los mecanismos de control fallan, y se transforma en negocio lo que debiera ser un resguardo, el daño ya no es individual: es estructural.

TGN reconocida entre las 25 mejores empresas por Great Place To Work

TGN fue reconocida recientemente por Great Place to Work entre las empresas que ponen a las personas en el centro de su estrategia, privilegiando el bienestar laboral. El ranking evaluó a 340 empresas argentinas y, en la categoría de 251 a 1000 colaboradores, TGN fue reconocida entre los Mejores Lugares para Trabajar (GPTW).

La encuesta realizada por la prestigiosa ONG arrojó óptimos resultados que reflejan las experiencias y emociones de quienes integran el plantel de TGN:

  • 89% de sus empleados considera que es un excelente lugar para trabajar, un porcentaje superior al promedio de las empresas del mercado que se sitúa en el 85%;
  • 92% de los empleados considera que los líderes de Transportadora de Gas del Norte gestionan el negocio de manera honesta y ética;
  • 89% valora la flexibilidad para equilibrar su vida personal y profesional;
  • 90% del personal percibe un trato justo sin importar su posición dentro de la empresa;
  • 93% se siente orgulloso de trabajar allí;
  • 89% asegura que puede mostrarse tal cual es en su lugar de trabajo.

Estos guarismos adquieren mayor relevancia si se tiene en cuenta que en la plantilla de TGN conviven cuatro generaciones distintas con una vasta heterogeneidad entre sus colaboradores.

Alejandro Pacini, director de Recursos Humanos de TGN, expresó: “Trabajamos en cultivar una mentalidad que impulse a las personas a pensar diferente y atreverse a probar ideas que nos lleven a un siguiente nivel como organización. Para esto, es clave que se sientan seguras de expresarse, opinar y cuestionar, estimulando la creatividad a través de la combinación de perfiles y experiencias. Es un win-win, en donde las personas tienen la oportunidad de aprender de otros y a la vez trabajamos para acompañar a la estrategia de la compañía”.

TGN recibe con orgullo este reconocimiento, que pone en valor la gestión diaria y las actividades que se llevan adelante para promover un buen clima laboral que potencie el crecimiento profesional de cada uno de los integrantes de la compañía.

 

Acerca de TGN

TGN es la operadora regional de ductos y proveedora de soluciones confiables para el desarrollo de proyectos energéticos.

Opera y mantiene 11.256 km de gasoductos de alta presión y 22 plantas compresoras y es la responsable de transportar el 40% de gas inyectado en gasoductos troncales argentinos a través de los Gasoductos Norte y Centro Oeste.

Su ubicación geográfica estratégica en el país y en la región la convierte en el único operador que vincula sus gasoductos a nivel regional con Chile, Brasil, Bolivia y Uruguay.

Su sólida experiencia en la industria y un equipo de profesionales altamente calificado le permite brindar servicios de alta especificidad para la industria nacional y regional.

El accionista controlante de TGN es Gasinvest S.A. (una sociedad conformada en partes iguales por Tecpetrol S.L. y Compañía General de Combustibles S.A.) que posee el 56% del capital social; el 24% le pertenece a SouthernCone Energy Holding Company Inc. y el 20% restante cotiza en Bolsas y Mercados Argentinos S.A. (BYMA).

La industria minera lleva 29 meses consecutivos de creación de empleo

El empleo minero durante mayo alcanzó los 38.853 puestos de trabajo, lo que representó un crecimiento del 6,8% respecto a mayo de 2022 y marcó 29 meses consecutivos con incrementos interanuales, de acuerdo a un reporte de la Secretaría de Minería. Esta variación implica la creación de 2.480 puestos de trabajo formales directos en la industria en dicho periodo, y con este nivel de empleo en mayo, la minería representó el 0,6% del empleo total. De esta manera, el sector marcó 29 meses consecutivos con incrementos interanuales en la cantidad de puestos de trabajo.

En la precisión por rubros, durante mayo se registraron 11.202 puestos de trabajo vinculados a los proyectos metalíferos en producción, siendo este el que mayor cantidad de empleo formal directo posee en el sector minero, explicando el 28,8% del total. En comparación con mayo de 2022 este segmento tuvo una disminución del 2,3% interanual.

El segundo rubro minero con más empleo es el de los servicios y actividades relacionadas con la minería, que explicó un total de 8.624 puestos de trabajo (22,2% del total). Este apartado tuvo respecto a mayo de 2022 un incremento interanual del 7,6%, equivalente a 612 nuevos puestos.

En tercer lugar se destacó el rubro de las rocas de aplicación con 6.197 puestos de trabajo durante mayo de 2023, el 15,9% del total, con un incremento interanual del 3,3% por unos 199 nuevos puestos.

En cuarto lugar se encontró la producción de minerales no metalíferos con 3.412 puestos de trabajo (8,8% del total), teniendo un incremento interanual del 6,5% equivalente a 208 nuevos puestos.

En quinto lugar se ubicó la producción del litio con 2.898 puestos de trabajo y el 7,5% del total, marcando un incremento interanual del 36,6% o 777 nuevos puestos.

Estos números definen que el del litio es el rubro a nivel interanual que más empleo generó en términos absolutos, y también se destaca como el rubro de producción minera que mayor tasa de crecimiento interanual presentó.

En cuanto a las empresas de la industria, se contabilizaron un total de 1.038 sociedades mineras, 24 menos que en mayo de 2022, marcando una disminución interanual de 2,3% en la cantidad de empresas del sector.

Dado el nivel de empleo mencionado se observa que la empresa minera promedio posee 37 empleados.

El 34,8% (361) de las empresas en mayo correspondieron al rubro de rocas de aplicación; en segundo lugar se ubicaron las del rubro de servicios y actividades relacionadas con la minería explicando el 31,4% (326).

En tercer lugar sigue el rubro producción de minerales no clasificados previamente con un 17,9% (186) y, en cuarto lugar, la producción de minerales no metalíferos con un 7,8% (81) del total.

Finalmente, en el mismo periodo, el empleo minero femenino alcanzó los 4.375 puestos de trabajo, lo que representó un 11,3% del empleo minero total.

Este número implicó un incremento del 20,2% interanual (735 puestos adicionales), mientras que el empleo minero masculino aumentó un 5,3% interanual con 1.745 nuevos empleos para el sector.

De esta manera, entre los meses de enero y mayo de 2023 la minería generó 242 nuevos puestos de trabajo para las mujeres argentinas, a un ritmo promedio de 48 puestos al mes.

En mayo de 2023, la industria de los proyectos metalíferos en producción fue el que más mujeres ocupó con 1.251 (28,6% del empleo minero femenino) puestos de trabajo que representan el 11,2% de empleo del rubro, y con un incremento del 7,3% interanual.

Finalmente, el informe señaló que el empleo en la provincia de Catamarca alcanzó los 2.546 puestos de trabajo (incremento del 30,2% interanual); Salta alcanzó 4.761 puestos (44,6%); Jujuy 3.447 puestos (18,2%); Buenos Aires 4.490 (6,4%) y Córdoba 2.284 puestos (8,5%).

El Gasoducto Norte generará más de 15 mil puestos de trabajo

La Reversión del Gasoducto Norte posibilitará que Argentina “no dependa más del gas de Bolivia”, destacó la secretaria de Energía, Flavia Royon, al participar del lanzamiento de la licitación para las obras en la localidad cordobesa de Tío Pujio, con una inversión de 710 millones de dólares.

“Esta obra va a posibilitar que no dependamos más de Bolivia en la importación de gas, un ahorro de importaciones, una sustitución de un gas mucho más barato”, expresó Royon durante el acto encabezado por el ministro de Economía, Sergio Massa, y del que participó el presidente de Energía Argentina (Enarsa), Agustín Gerez, y gobernadores de las provincias del Norte.

En esta línea, la secretaria remarcó que la Reversión del Gasoducto “habla de futuro, de crecimiento, de infraestructura energética que posibilita el desarrollo del norte del país”.

“Nos da previsibilidad”, enfatizó la funcionaria, quien afirmó: “Todos los años tener que negociar cuánto volumen tenía era una situación que en el norte nos quitaba previsibilidad y esa visión de futuro”.

La obra también “va a generar empleo, casi 15.000 puestos entre trabajos directos e indirectos”, precisó Royon.

La secretaria de Energía le agradeció al ministro Massa, “que entendió que la mirada de este sector no es una mirada de corto plazo, sino estratégica y de mediano plazo”.

“Esta obra fue priorizada para empezarla lo antes posible, antes que el segundo tramo (del gasoducto Presidente Néstor Kirchner), porque es realmente urgente y necesitamos resolver el invierno que viene”, señaló la funcionaria, oriunda de Salta.

Por último, ponderó: “En medio de un escenario complejo, electoral, necesitamos esa mirada para crecer, podernos parar en proyectos de desarrollo, en puntos de encuentro, y poner el interés de los argentinos y del norte argentino por sobre estas discusiones políticas”.

Las decisión de avanzar de manera prioritaria en la obra responde a que Bolivia manifestó que no está en condiciones para 2024 de garantizar los volúmenes de gas natural en firme que requieren las provincias del norte, lo que forma parte de la nueva adenda que negocian ambos países.

Las obras demandarán una inversión de 710 millones de dólares, gran parte de la cual se cubre con un crédito del Banco de Desarrollo para América Latina y el Caribe (CAF), con un aporte de 540 millones de dólares.

El conjunto de los trabajos consiste en la construcción de un nuevo ducto de 122 km de extensión entre las localidades de Tío Pujio y La Carlota (Córdoba) para el que se utilizarán caños de 36 pulgadas de diámetro y 2 loops (ampliaciones) de 62 km junto al Gasoducto Norte, con caños de 30 pulgadas de diámetro. A su vez, se realizará la reversión del sentido de inyección del gas en 4 plantas compresoras existentes en Córdoba, Santiago del Estero y Salta.

La Reversión del Gasoducto Norte llevará el gas de Vaca Muerta a las industrias de Córdoba, Tucumán, La Rioja, Catamarca, Santiago del Estero, Salta y Jujuy. También permitirá la conexión de hogares a las redes de gas natural y el desarrollo a escala de nuevas actividades industriales, especialmente la minería de litio.

En forma complementaria la Reversión impactará en una baja del costo de generación eléctrica y del gas natural para las industrias de la región. Además, viabilizará la realización de exportaciones hacia el norte de Chile, al centro de Brasil y a Bolivia.

Con su habilitación prevista para antes del invierno 2024, gracias a esta obra se generarán 3.000 puestos de trabajo directos, 12.000 indirectos y el país obtendrá un ahorro anual de 1.960 millones de dólares.

La Argentina precisa contar con envíos en firme de gas natural al menos un año más de manera de asegurar el abastecimiento de la demanda, no solo para el consumo residencial e industrial sino para la generación de electricidad de las usinas térmicas que sólo funcionan con ese combustible.

La inestabilidad de Bolivia como proveedor de gas a la región responde al declino de producción que comenzó hace una década cuando pasó de producir un pico de 63 MMm3/d a los 40 MMm3/d del año pasado y a los 38 MMm3/d que se estiman para el presente.