La estrategia de MEOPP ART Mutual para reducir a la mitad las licencias médicas en Vaca Muerta

El desarrollo acelerado de Vaca Muerta consolidó en los últimos años una nueva etapa de crecimiento para la industria energética. La expansión de los proyectos de infraestructura, el aumento de perforaciones y la llegada constante de inversiones demandan cada vez más mano de obra calificada, especializada y con acceso a sistemas de cobertura médica acordes a la complejidad del sector.

En ese escenario, la salud laboral se volvió un factor estratégico. La intensidad del trabajo, los turnos extensos y los riesgos propios de la actividad petrolera hacen que cada accidente tenga impacto en la vida del trabajador y en la operación de las empresas. Reducir los tiempos de recuperación se transformó en un objetivo central.

En este marco, MEOPP ART Mutual decidió avanzar con la compra de un edificio propio en Neuquén para instalar un centro médico integral. La iniciativa busca concentrar prestaciones, reducir demoras y fortalecer un modelo de atención directa, sin intermediarios, orientado a mejorar la calidad del servicio.

El gerente general de la entidad, Gonzalo de la Sierra, explicó que el proyecto forma parte de un proceso más amplio de fortalecimiento institucional, iniciado hace más de un año, con el foco puesto en la eficiencia operativa y la mejora de la atención a los trabajadores.

“Seguimos trabajando ya hace un año y medio en un plan de fortalecimiento institucional donde por un lado se mejore la calidad del servicio a los asociados, empresas y trabajadores, y al mismo tiempo lograr una eficiencia operativa. Esto es mejorar costos para dar más prestaciones y eliminar ciertos intermediarios”, destacó en diálogo con eolomedia.

La iniciativa cuenta con el respaldo del presidente de la mutual y secretario general del sindicato, Marcelo Rucci, quien destacó la importancia de articular esfuerzos entre las distintas áreas vinculadas a los trabajadores para garantizar respuestas concretas en un contexto laboral cada vez más exigente.

Prestaciones propias y reducción de tiempos

El nuevo centro contará con consultorios médicos, área de kinesiología, rehabilitación, gimnasio terapéutico y atención psicológica. Según estimaciones de la entidad, cerca del 80% de las prestaciones habituales podrán resolverse en el propio edificio, especialmente las vinculadas a traumatología, que son las más frecuentes en la industria.

De la Sierra explicó que el objetivo central es mejorar los tiempos de atención y recuperación. “Lo primero es mejorar la calidad de la atención del trabajador. Al dar la prestación directa, pensamos también en mejorar los tiempos, que el trabajador tenga su atención en el momento oportuno”, afirmó.

“Buscamos que los procesos de curación sean los reales, los razonables, los óptimos, para que el trabajador vuelva en la mejor condición y en el mejor tiempo posible. Eso mejora la atención y también los tiempos en que vuelve a trabajar para el empleador”, agregó.

Trabajo integrado en Vaca Muerta

En ese sentido, remarcó que muchas demoras no están vinculadas a la gravedad de las lesiones, sino a problemas administrativos. “En algunas clínicas los procesos tardan meses por una demora en la gestión de los turnos. Nosotros queremos acercarnos a los plazos que marcan los protocolos”, explicó.

“Básicamente, nosotros lo que tratamos de hacer con dar las prestaciones propias es que sea exclusivo de los accidentados que damos cobertura. Si por protocolo un esguince son quince días, estaremos cerca de esos quince días para que retorne al trabajo, y no como nos ha pasado en algunos lugares que está rodando los cuarenta y cinco o cincuenta días”, añadió.

Desde MEOPP consideran que esta reducción de tiempos impacta directamente en los costos laborales. Menos ausencias prolongadas implican menos reemplazos, mayor continuidad operativa y mejores condiciones para sostener equipos de trabajo capacitados en un sector altamente especializado.

La estrategia también dialoga con el enfoque planteado por el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, quien sostuvo que el crecimiento del shale requiere sistemas que acompañen el desarrollo productivo con responsabilidad, formación y condiciones laborales adecuadas.

Salud integral y prevención como ejes

Además del abordaje físico, el centro médico incorporará espacios destinados a la salud mental. De la Sierra remarcó que los accidentes también generan efectos emocionales y psicológicos que deben ser atendidos dentro del proceso de recuperación.

“Vemos no solo la carga física del trabajo, sino la carga global. Tiene mucho que ver la carga psicológica y emocional. Por eso también vamos a tener consultorios psicológicos y psiquiatras”, señaló.

“Dentro de este centro médico no solo vamos a atender lo traumatológico, que es el ochenta por ciento de las prestaciones. También vamos a atender torceduras, esguinces, quebraduras, golpes, y todo lo que tiene que ver con la carga emocional del trabajador, para acompañarlo en todo el proceso”, consideró.

La inversión supera los 400 millones de pesos y se prevé que el centro esté operativo en los próximos meses. Una vez puesta en marcha esta etapa, la mutual planea avanzar en nuevos proyectos vinculados a accidentología y prevención.

Vaca Muerta y la mirada sobre la reforma laboral.

El siguiente paso para MEOPP

En ese marco, De la Sierra adelantó el desarrollo de programas de “prevención 4.0”, orientados a incorporar tecnología en los procesos de seguridad. “Ya tenemos un proyecto de tecnología aplicada a prevención para mitigar riesgos y que lleguen menos trabajadores accidentados”, explicó.

Actualmente, MEOPP brinda cobertura a más de 22.000 trabajadores, principalmente en la Patagonia, Vaca Muerta y la cuenca del Golfo San Jorge. La estrategia apunta a consolidar un modelo basado en prestaciones propias, gestión eficiente y cercanía con el trabajador.

“Nuestra intención es seguir siendo la ART de la Patagonia, la ART del petróleo y la ART mutual, en manos de los trabajadores. Trabajar antes del accidente, mejorar la atención y que el trabajador vuelva en las mejores condiciones posibles”, afirmó De la Sierra.

MEOPP ART Mutual: por unanimidad, se aprobó la memoria y balance 2024-2025

En una asamblea que colmó el décimo piso del auditorio del edificio de MEOPP, los trabajadores petroleros aprobaron este miércoles por unanimidad la memoria y balance del ejercicio 2024-2025 de MEOPP ART Mutual, la primera aseguradora de riesgos del trabajo administrada por sus propios trabajadores de Argentina y el mundo.

El encuentro fue encabezado por el secretario adjunto del Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa, y primer vocal titular de la ART, Ernesto Inal, quien estuvo acompañado por Daniel Andersch, secretario gremial y secretario de la ART Mutual, y por Celeste Urrutia, secretaria de Turismo, Cultura y Deportes del gremio y tesorera de la entidad.

Durante la presentación, el gerente general de la ART, Gonzalo De la Sierra, destacó que a pesar de los condicionantes macroeconómicos y la creciente litigiosidad del mercado a nivel nacional, a niveles generales los resultados de la ART fueron positivos.

“Hemos demostrado que los trabajadores somos capaces de administrar nuestra propia ART, levantando las banderas de la solidaridad y siendo eficientes en la gestión. Logramos superávit en los principales indicadores financieros y de solvencia, en un contexto nacional de enorme complejidad”, sostuvo.

Un año desafiante, con resultados sólidos

Según el informe aprobado, la ART Mutual cerró el período con más de 21.000 trabajadores protegidos y 170 empresas aseguradas, consolidando su posición como referente en la industria del Oil and Gas y la Patagonia.

Pese a que el resultado operativo fue negativo producto del incremento de prestaciones, la suba de los montos de indemnizaciones y las elevadas reservas por reclamos judiciales irreales, la entidad mantuvo superávit financiero, de capitales mínimos y de cobertura, además de una cartera de inversiones que supera los 15.000 millones de pesos, respaldando la cobertura integral de los asegurados.

En el cierre de la asamblea, Ernesto Inal valoró el esfuerzo de los equipos técnicos y administrativos para sostener la solidez de la ART, y advirtió sobre los desafíos que enfrenta el sistema de riesgos del trabajo a nivel nacional.

“Esta fue una lucha de los trabajadores. Nos costó mucho construir esta ART, que nació con una idea de Guillermo Pereyra, y debemos cuidarla. Hay que estar atentos a los ‘caranchos’ que hacen de esto un negocio, aprovechándose de los juicios contra nuestra propia ART”, expresó.

“Cumplimos todas las obligaciones y revertimos la situación”

En su intervención, De la Sierra repasó los ejes de la gestión y resaltó el compromiso de los trabajadores que integran la organización.

“Habíamos empezado el ejercicio económico en un contexto hostil, con una macroeconomía inestable y un proceso de recesión que afectaba muchísimo a la ART Mutual. Con mucho trabajo y dedicación logramos revertir la situación y hoy retomamos un sendero de estabilidad y crecimiento”, explicó.

El gerente general subrayó que, pese a las dificultades, la entidad “nunca dejó de hacer prevención ni de cumplir con sus obligaciones”.

“Ser la primera ART mutual de Argentina y en el mundo administrada por los trabajadores es una responsabilidad enorme. Cumplimos con todas las obligaciones económicas y financieras, y alcanzamos superávit en los cuadros técnicos más complejos para una aseguradora en Argentina. Lo que había que corregir, ya se corrigió”, aseguró.

El directivo también se refirió a la alta judicialidad que afecta al sistema, y confirmó que la entidad avanza con investigaciones y denuncias penales contra profesionales vinculados a maniobras fraudulentas.

“Marcelo Rucci, presidente de la Mutual, y toda la comisión directiva se han puesto al frente de esta lucha y nos han dado instrucciones para avanzar con denuncias contra algunos profesionales que, a costa de los trabajadores, se estaban llenando los bolsillos. Tenemos casos de reclamos judiciales por 120% de incapacidad, algo absurdo y así mismo firmado por profesionales. Estamos poniendo un punto final a esa actividad ilícita, que estafa a los trabajadores”, afirmó.

MEOPP: revención, gestión y compromiso social

De la Sierra destacó que MEOPP ART “estuvo en el campo, en cada delegación, acompañando a los compañeros petroleros con el fin de prevenir accidentes y preservar la calidad de vida en el trabajo de todas las personas”.

“Hicimos campañas de prevención, bajamos los índices de accidentabilidad y hoy contamos con 21.000 trabajadores y 170 PyMEs bajo cobertura. El desafío que sigue es combatir la judicialidad ilícita y continuar en la senda de desarrollo que marcó nuestro secretario general”, concluyó.

La entidad, que ya lleva ocho años de funcionamiento, reafirmó su compromiso de seguir expandiendo su presencia territorial, profundizar la cultura preventiva y sostener una gestión solidaria, eficiente y transparente.

“Nada es más importante que la vida”, sintetizó Inal al cierre de la asamblea.

El negocio de unos pocos está destruyendo el sistema de riesgos del trabajo

El sistema de riesgos del trabajo fue diseñado para brindar protección integral a los trabajadores frente a accidentes y enfermedades laborales, garantizando cobertura médica, rehabilitación, pago de salarios y compensaciones en caso de incapacidad. En términos generales, la arquitectura normativa vigente permite cumplir ese objetivo. Sin embargo, en la práctica, ese entramado se encuentra en peligro, erosionado por un circuito judicial que se ha ido deformando con el paso del tiempo y se fue distorsionado en su operatividad.

Uno de los aspectos más preocupantes es la designación y remuneración de los peritos médicos judiciales, cuya intervención se ha convertido en el epicentro de una creciente y preocupante litigiosidad.

Tal como lo establece la Ley 27.348, los peritos deberían integrar cuerpos médicos forenses, ser seleccionados por concurso y percibir honorarios fijos por su labor. Lejos de eso, hoy el mecanismo permite que cualquier profesional se inscriba en un listado, sin control de idoneidad, y que su remuneración dependa directamente del resultado económico del juicio en el que interviene. Es decir: del porcentaje de incapacidad que él mismo diagnostica.

Esto ha llevado a que, tanto la Superintendencia de riesgos del trabajo (SRT), como las ART estén realizando esfuerzos investigativos, algunos en instancias avanzadas, para desentramar posibles fraudes que están a la vista de todos. Por citar algunos ejemplos: reclamos de 92% de incapacidad por hernias con el trabajador prestando tareas de manera normal y habitual mientras se desarrolla el proceso. Incluso, hay varios casos donde inexplicablemente la sumatoria de la incapacidad reclamada supera el 100%.

Este sistema genera incentivos distorsivos de una gravedad institucional considerable. En lugar de garantizar imparcialidad, objetividad y rigor técnico, habilita una lógica en la cual mayores niveles de incapacidad asignada se traducen en mayores beneficios económicos para los peritos intervinientes. El conflicto de intereses es evidente, y sus consecuencias están a la vista: indemnizaciones desproporcionadas e irreales, dictámenes inconsistentes y un volumen de juicios que no se condice con la evolución real de los accidentes de trabajo.

Las cifras hablan por sí solas. Solo en este año se estima que se superarán los 132.000 juicios por riesgos del trabajo, un récord histórico que no puede explicarse únicamente por la conflictividad laboral. Detrás de ese número se esconde una cadena de incentivos económicos que desvía el espíritu del sistema: estudios jurídicos que promueven demandas con expectativa de altos retornos, peritos que maximizan evaluaciones, y un circuito que convierte la reparación del daño en una oportunidad de renta.

El impacto de esta situación no es abstracto. La creciente litigiosidad compromete la sostenibilidad financiera del sistema, encarece los costos laborales, desalienta la inversión y pone en riesgo la generación de empleo formal al mismo tiempo que pone en jaque la seguridad jurídica y competitividad de las provincias. Las ART se ven obligadas a destinar recursos crecientes a afrontar litigios en lugar de fortalecer los programas de prevención y mejora continua. Las empresas, en especial las pequeñas y medianas, enfrentan un entorno de creciente incertidumbre jurídica y económica. Y los trabajadores, paradójicamente, son los más perjudicados cuando el sistema pierde capacidad de respuesta ante los casos genuinos.

La solución no pasa por legislar más o nuevas normas, sino por aplicar lo que ya está vigente. La justicia debe conformar los cuerpos médicos forenses en un sistema abierto y transparente, garantizar que los peritos actúen con independencia técnica y que sus honorarios no estén condicionados al resultado del proceso. Solo así podrá restaurarse la confianza en un sistema que nació para proteger a muchos y no para enriquecer a unos pocos.

Es tiempo de poner fin a estas prácticas que desvirtúan la esencia del sistema de riesgos del trabajo. Porque cuando los mecanismos de control fallan, y se transforma en negocio lo que debiera ser un resguardo, el daño ya no es individual: es estructural.

Meopp ART Mutual, la aseguradora que crece a paso firme en todo el país

Meopp ART Mutual está enfocada en un ambicioso plan estratégico de gestión para los años 2024-2025, con énfasis en la expansión territorial y el fortalecimiento de sus servicios a nivel nacional.

Gonzalo de la Sierra, gerente general de la organización, explicó que tienen previsto incrementar su cartera en un 30% durante este periodo. “Nos estamos preparando para una fuerte expansión, especialmente en la región patagónica y en toda la cuenca de Vaca Muerta”, afirmó De la Sierra en diálogo con eolomedia.

La ART cuenta con una extensa red de más de 200 prestadores a nivel país, trabajando en estrecha colaboración con aliados estratégicos y profesionales especializados en seguridad e higiene. “Nuestro enfoque está en optimizar la cobertura y mejorar la calidad del servicio para nuestros asociados en diferentes regiones del país”, aseveró el gerente general.

Planes de expansión y desarrollo territorial

La estrategia de Meopp ART Mutual para los próximos años se centra en consolidar su presencia en la Patagonia y Vaca Muerta, áreas de significativo crecimiento económico. “El 90% de nuestros esfuerzos estarán dirigidos hacia esta región, donde vemos un gran potencial de desarrollo”, subrayó De la Sierra.

Además, la ART continuará expandiendo sus servicios en otras partes del país, asegurando una cobertura nacional integral.

Ante los desafíos económicos y la coyuntura actual, De la Sierra ponderó la importancia de la eficiencia operativa. “Este año hemos puesto un énfasis particular en mejorar nuestra eficiencia sin comprometer la calidad de nuestras prestaciones”, afirmó.

Meopp ART Mutual ha implementado tecnología avanzada para la prevención de riesgos laborales y un nuevo sistema operativo con alertas y sistemas de alarmas. “Esto nos permite optimizar nuestros recursos y mejorar continuamente nuestros servicios”, describió De la Sierra.

Estrategias de Gestión

En términos financieros, Meopp ART Mutual ha mantenido balances trimestrales positivos durante los últimos dos años. “Esto refleja nuestra sólida posición financiera y el éxito de nuestras estrategias de gestión”, destacó De la Sierra.

La ART se ha enfocado en ampliar su oferta de servicios, destacándose en la realización de exámenes periódicos a trabajadores, lo que facilita la detección temprana de enfermedades profesionales.

Meopp ART Mutual mantiene vínculos estrechos con más de 150 empleadores y cubre a más de 19.000 trabajadores en todo el país. “Nuestro enfoque en la atención personalizada nos ha permitido mantener una tasa de ‘runoff’ del 0%, lo que significa que no hemos perdido clientes en seis años”, explicó De la Sierra.

Asimismo, la ART realiza reuniones periódicas con sus clientes para identificar áreas de mejora y reducir accidentes laborales.

El Compromiso de Meopp ART Mutual

Como parte de su compromiso con la prevención de riesgos laborales, Meopp ART Mutual ofrece el Departamento de Bienestar Laboral como un servicio complementario y gratuito para todos sus asociados. Este departamento ofrece capacitaciones certificadas en RCP, actividades recreativas, pausas activas, y corrección ergonómica.

“Nuestro objetivo es reducir los índices de incidencia de accidentes y enfermedades ocupacionales entre nuestros asociados”, aseguró.

Al ser una ART que nace del sindicato de petroleros privados, Meopp ART Mutual asegura una cobertura del 100% para los trabajadores y una atención cercana durante todo el proceso de recuperación.

“Nuestros bajos índices de quejas y reclamos reflejan el alto nivel de satisfacción entre nuestros clientes”, sostuvo.

La organización cuenta con un área dedicada a la atención al asociado y la gestión de siniestros, garantizando una comunicación fluida y efectiva con los trabajadores y empleadores.

Mirando hacia el futuro, Meopp ART Mutual se compromete a seguir mejorando sus servicios y fortaleciendo su posición en el mercado de las ART. “Estamos enfocados en innovar y adaptarnos a las necesidades cambiantes de nuestros clientes y del entorno económico”, subrayó De la Sierra.