Chile enviará gas a Argentina para que pueda afrontar la ola de calor

Las altas temperaturas golpean los planes del Gobierno nacional. Se esperan que en los próximos días alcance los 43 grados en el noroeste argentino (NOA), por lo que se deberá importar gas desde Chile para afrontar la demanda energética.

“Gracias a la colaboración de los ministerios de Energía, Relaciones Exteriores y la Empresa Nacional del Petróleo (ENAP), Chile suministrará gas natural a Argentina para afrontar la alta demanda energética, que verá incrementado su consumo producto de una ola de calor pronosticada para la zona norte de dicho país en los próximos días”, informó la Cancillería de Chile mediante un comunicado.

“La exportación, realizada por una solicitud de la Secretaría de Energía de Argentina a la embajada de Chile en ese país, consta de un envío de 1 MMm3/d de gas natural y abastecerá a las provincias de Salta y del Chaco, a través del Gasoducto NorAndino de Chile y el sistema de la Transportadora de Gas del Norte (TGN), del país vecino”, subrayó.

“Este hecho es un reflejo de la cooperación activa entre ambas naciones y da cuenta de la importancia de una integración más estrecha en esta materia, que trae beneficios directos a la población. También, destaca la necesidad de seguir avanzando en aquellos desafíos comunes, donde el fortalecimiento de la relación bilateral es indispensable para encontrar soluciones efectivas”, aseguró.

Gas para pasar el verano

La ola de calor también genera que la administración de Javier Milei negocie con Bolivia para afrontar la demanda energética. “Estamos en una negociación para hacer un contrato interrumpible, estamos hablando el tema”, sostuvo el presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Armin Dorgathen Tapia.

Las exportaciones de gas natural de Bolivia a Argentina terminaron en septiembre después de casi dos décadas, debido a que Argentina está incrementando su producción de gas gracias al desarrollo de Vaca Muerta.

La producción de gas de Bolivia también ha estado disminuyendo durante los últimos años, con pocos descubrimientos nuevos. Desde el año pasado, YPFB ya no tiene un contacto activo de suministro con Argentina.

Pero el calor extremo que azotó a Buenos Aires y varias otras provincias esta semana ha provocado un repunte en la demanda de energía, que se utiliza para poner en funcionamiento aires acondicionados y ventiladores, ejerciendo presión sobre el suministro interno.

Bolivia a la espera

El presidente de YPFB afirmó que Bolivia tiene capacidad para enviar gas a Argentina como parte de un posible contrato interrumpible de corto plazo durante 6 a 12 meses.

Bolivia ya tiene comprometidos envíos de gas a Brasil como parte de un acuerdo reciente hasta 2027, pero algunos clientes no demandan tanto, por lo que el país puede ser flexible, dijo Tapia.

El funcionario agregó que Bolivia podría incluso generar electricidad propia para venderla a Argentina. “Soluciones hay”, agregó Tapia.

Sin embargo, una deuda que mantiene Argentina con la empresa puede complicar la negociación. Argentina recibió el suministro, pero no pagó una deuda de 10,6 millones de dólares con vencimiento el 10 de enero.

“Evidentemente para nosotros se complica tener confianza de poder mandar gas a Argentina sabiendo que el momento que hay que pagar no lo va a hacer”, señaló Tapia.

Mayaya, el yacimiento que podría revitalizar al gas de Bolivia

La compañía YPFB anunció el descubrimiento del yacimiento Mayaya, el mayor de este tipo en casi dos décadas, que podría convertirse en el tercer bloque productor del país. Las proyecciones marcan que el pozo Mayaya Centro X1 tendría un potencial de 1,7 trillones de pies cúbicos (TCF, por sus siglas en inglés) de gas natural.

En este marco, el presidente de Bolivia, Luis Arce, afirmó que que se trata del mayor descubrimiento en el país desde 2005 y que la economía del país está en proceso de recuperación.

“Este campo reaviva nuevamente el espíritu en todo el país de que la economía está en franco proceso de recuperación. 1,7 TCF no lo hace un campo pequeño, es desde 2005 el descubrimiento más grande que estamos haciendo”, afirmó el mandatario boliviano.

Arce indicó que la recuperación de la economía estará acompañada con un plan estratégico para la inversión de los recursos que se obtengan con la explotación del pozo Mayaya Centro-X1.

“Ahora que vamos a recuperar esa economía, vamos a tener que hacer un plan estratégico para invertir bien toda es plata que vamos a generar, esta vez no nos tenemos que equivocar, esta vez tenemos que invertir adecuadamente todos esos recursos que vamos a generar de este pozo para beneficiar a la población adecuadamente”, explicó.

Arce apuntó contra la gestión anterior por no realizar inversiones en la industria hidrocarburífera y consideró que esta decisión derivó en la reducción en la producción de gas que en 2014 llegó cerca de los 60 millones de metros cúbicos día (MMm3d) y actualmente está por debajo de los 40 MMm3d.

Mayaya es la nueva gran esperanza para la industria hidrocarburífera de Bolivia.

Dos pozos nuevos

En tanto, el presidente de YPFB, Armin Dorgathen, informó que ya se realizan los trabajos de topografía para trasladar los hidrocarburos hasta la estación de Sica Sica.

“Ya estamos trabajando en la topografía para ver cómo evacuar el hidrocarburo que saldría desde Mayaya hasta Sica Sica que sería la evacuación primera que tendríamos del hidrocarburo, ya estamos haciendo las primeras obras topográficas para ver cómo se va a evacuar el producto”, informó en su visita al pozo.

De acuerdo con el plan, se tiene previsto perforar dos pozos de delimitación: el X2 y el X3, pero también se desarrollarán los trabajos para poder evacuar los hidrocarburos producidos.

El potencial de Mayaya

Reiteró que en el área existe un total de cinco estructuras con un potencial de 1,7 trillones de TCF cada uno, haciendo una suma de 7 TCF.

Dorgathen estimó de tres a cuatro años para realizar la infraestructura que permita evacuar los hidrocarburos desde Mayaya hasta Sica Sica. Además, se realizará el diseño de un ducto para este propósito.

Afirmó que los trabajos correrán por cuenta de la petrolera estatal ya que fue la quien realizó el 100% de la inversión para la exploración del pozo Mayaya Centro-X1.

“Una vez que se ha descubierto el pozo se tienen que hacer las inversiones necesarias. Todo lo que significa esas inversiones podrían superar los 1.300 (millones) a 1.500 millones de dólares de inversión”, dijo el ministro de Hidrocarburos y Energías de Bolivia, Franklin Molina.

En contrapartida, afirmó que la explotación de ese pozo hidrocarburífero generará una renta petrolera aproximada de 6.000 millones de dólares.

Asimismo, el funcionario anunció que se desarrollarán tres pozos delimitadores y la construcción del ducto de interconexión para la producción de hasta 10 millones de metros cúbicos (MMm3) de gas natural y de 500 a 1.000 barriles de petróleo por día. Lo que se traducirá en ingresos de aproximadamente de 6.800 millones de dólares “en la vida total de este proyecto”.

Bolivia ya está lista para transportar el gas de Vaca Muerta a Brasil

YPFB comunicó que, a partir de octubre, está en condiciones de transportar 3 millones de metros cúbicos diarios del gas de Vaca Muerta hacia Brasil. Además, la compañía destacó que trabaja en otros proyectos para impulsar el volumen de transporte, que en el mediano plazo podría superar los 10 millones de metros cúbicos de gas por día.

En días recientes, el presidente de YPFB, Armin Dorgathen, informó que la empresa valora la posibilidad de arrendar gasoductos a Argentina para exportar su producción hacia el mercado brasileño.

Transportar gas

“Llevar gas, ¿qué va a hacer?, nos va a traer más recursos a todos los bolivianos, vamos a alquilar los ductos para que pueda pasar gas”, sostuvo el presidente de YPFB.

Asimismo, Dorgathen consideró que, desde un punto de vista netamente comercial, la mejor salida de la producción argentina, “por donde se vea, es Bolivia”.

En este sentido, el presidente de YPFB subrayó que existen varios proyectos de otros países para exportar el gas de la formación no convencional, pero el “más viable, el más barato, que ya está construido, es el de Bolivia”.

Y afirmó que el país andino ya está listo para alquilar su infraestructura y que corresponde a Argentina decidir por donde exportará su gas. “Si modifican su normativa para poder exportar gas, pueden elegir la ruta que quieran”, aseveró.

Dorgathen también subrayó que los gasoductos bolivianos en la actualidad tienen una capacidad de transportación “bastante amplia y muy eficiente”, y acotó que incluso pueden incrementar ese potencial a través de estaciones de compresión.

YPFB en Vaca Muerta

El directivo insistió en que el alquiler del gasoducto a Argentina significaría más recursos económicos para Bolivia y anunció que YPFB quiere invertir en Vaca Muerta con el objetivo de “producir gas natural y llevarlo hasta el mercado de Brasil”.

En este marco, Dorgathen opinó que son varias las oportunidades que se abren para YPFB en Vaca Muerta. “Es algo muy bueno, es algo que nos va a potenciar y nos va a permitir llevar gas hasta Brasil”, aseguró el presidente de YPFB.

Lógico y económico

En la misma línea, Álvaro Ríos Roca, exministro de Hidrocarburos de Bolivia y socio director de Gas Energy Latinoamérica, aseguró que la posibilidad de que Argentina envíe gas a Brasil utilizando ductos bolivianos “ha cobrado relevancia en el contexto actual”.

Ríos Roca destacó la lógica y la viabilidad económica de utilizar los ductos bolivianos, que actualmente están subutilizados, para transportar gas argentino hacia Brasil. “No usar los ductos bolivianos para llevar gas competitivo que se produce en Argentina sería totalmente ilógico y antieconómico”, afirmó Ríos Roca. Explicó que construir nueva infraestructura por otras rutas, como Paraguay o Uruguayana, demandaría mucho más tiempo y recursos.

“Yo creo que Bolivia debe decidirse a poner una tarifa a sus ductos, condiciones regulatorias propicias para que el transporte se dé. No solamente en un mes, sino en cinco, seis, siete, ocho, nueve años. Estamos con una capacidad ociosa en la mayoría de los gasoductos grandes que tenemos de transporte de alrededor de 55, yendo a 60%. Y el gas argentino está llegando a la frontera en octubre. Tenemos excedentes en verano y algunas limitaciones en invierno. Pero eso se puede superar”, agregó.

Qué pide Bolivia para que el gas de Vaca Muerta llegue a Brasil

Empresas de Argentina y Brasil han iniciado conversaciones para revertir el flujo de gas hacia el sur de una red de ductos que conecta a los tres países desde Bolivia, mientras un déficit regional del hidrocarburo amenaza con empujar a Brasil a importaciones más costosas.

Una propuesta preliminar sobre el cambio del gasoducto no ha logrado ganar terreno en el gobierno de Bolivia dejando a Brasil cada vez más expuesto a la oscilación de los precios del gas natural licuado (GNL).

Según informó Reuters, Brasil ha dejado claro en los últimos meses que necesitará gas de Argentina teniendo en cuenta que las exportaciones de Bolivia, que alguna vez fue un productor destacado en la región, han disminuido rápidamente y es posible que no estén disponibles después de 2029.

La opción más rápida y económica para abordar el déficit regional puede ser exportar gas desde Vaca Muerta, revirtiendo una red de gasoductos bolivianos que han llevado el gas al sur.

Sin embargo, el gobierno de Javier Milei debe terminar la reversión del Gasoducto del Norte para llevar su gas a la frontera con Bolivia y construir el marco comercial necesario para negociar tarifas.

El gobierno de Bolivia y la empresa estatal YPFB rechazaron recientemente una propuesta inicial de Argentina y Brasil de pagar un peaje por el paso del gas argentino a través de su territorio.

La nación andina habría propuesto importar gas argentino y revenderlo a empresas de Brasil. Este plan fue rechazado por las contrapartes porque implicaría costos de importación significativamente mayores para Brasil. “Es un problema comercial”, dijo Mauricio Tolmasquim, director de transición energética de Petrobras, uno de los mayores receptores de gas de Bolivia. “Tenemos que encontrar algún punto en común”, agregó.

La posición de Bolivia

Argentina quiere resolver los cuellos de botella del transporte interno este año para equilibrar su balanza comercial energética y comenzar a planificar sus exportaciones. Por su parte, Bolivia tendría que negociar los términos para facilitar el paso del gas por su territorio.

Si ambas cosas suceden, el gas argentino podría comenzar a fluir hacia Brasil el próximo año durante la temporada de baja demanda en Argentina, dijo Álvaro Ríos, director de la consultora Gas Energy Latin America.

Los precios del GNL alcanzaron un máximo histórico en 2022, provocado por la invasión de Rusia a Ucrania, pero han caído a su nivel más bajo en casi tres años debido a una demanda más débil de lo esperado por un invierno suave y grandes reservas en Estados Unidos, Europa y Japón.

Petrobras preferiría recibir más gas para llenar su gasoducto desde Bolivia, que actualmente funciona a aproximadamente el 60% de su capacidad, dijo Tolmasquim en el marco de la CERAWeek que se celebró en Houston.

“Si Bolivia puede aumentar (el suministro) para Brasil, sería perfecto porque entonces podemos buscar otra manera de traer el gas desde Argentina, (como) construir otro gasoducto al sur de Brasil o podemos recurrir al GNL”, agregó.

Sin embargo, la nación andina hasta el año pasado no pudo cumplir con los volúmenes negociados con Brasil. En diciembre, Petrobras acordó modificar su contrato de gas boliviano para mantener las importaciones en hasta 20 millones de metros cúbicos por día.

Los planes de Argentina

El acuerdo también permitió flexibilidad estacional y amplió el plazo para lograr el suministro total. Argentina podría suspender sus importaciones en octubre si completa la reversión del Gasoducto del Norte y logra expandir su propia red para llevar más gas desde Vaca Muerta hacia el norte.

“El cuello de botella actual está en los gasoductos de Argentina. Pueden querer negociar con Bolivia, pero primero deben revertir el flujo de sus propios gasoductos y asegurar el gas hasta la frontera”, dijo Ríos.

El suministro de Bolivia a Argentina ha disminuido a tan solo 2 millones de metros cúbicos por día, una fracción del consumo de 130 millones de metros cúbicos por día de Argentina, afirmó Ricardo Markous, director ejecutivo de Tecpetrol, que produce gas en Argentina y Bolivia.

Ríos consideró que es poco probable que en los próximos años aumenten las exportaciones de gas de Bolivia, cuya producción ha caído alrededor de un 45% en los últimos ocho años a unos 34 millones de metros cúbicos por día.

“Bolivia para el 2029 ya no tendrá gas para exportar porque la demanda interna igualará la capacidad de producción. La caída de la producción se ha ido acelerando cada año”, explicó.

Se espera que esa caída aumente la presión para buscar fuentes alternativas especialmente si los precios del GNL, que ha sido la alternativa para Brasil y Argentina en los últimos años, suban nuevamente.

La producción de gas de Bolivia “tocó fondo”

El presidente de Bolivia, Luis Arce, admitió que la producción de gas de su país registra un declino desde 2014 que generó una caída que hoy lleva a “tocar fondo” y que la industria petrolera “no tiene capacidad de producir más”, por la falta de inversiones en la exploración de nuevas reservas.

Al participar de un acto en la ciudad de Oruro, Arce dijo que “hay desde 2014 una declinación en la producción, que lamentablemente ha ido cayendo hasta tocar fondo. No se han repuesto esas reservas de gas y el país por lo tanto no tiene capacidad para producir más”.

En conocimiento de esta situación, el Gobierno argentino decidió priorizar las obras de reversión del Gasoducto del Norte para poder abastecer a las provincias argentinas con gas de Vaca Muerta y eliminar la dependencia del gas proveniente de Bolivia, con quien tiene un contrato de abastecimiento hasta 2026.

Actualmente, ambos países negocian la séptima adenda al acuerdo que firmaron en 2006 los presidentes Néstor Kirchner y Evo Morales, que comprometía exportaciones a la Argentina en volúmenes crecientes que nunca se cumplieron y que vienen siendo revisados en los últimos años periódicamente a la baja.

En el mismo sentido que Arce, el presidente de la estatal petrolera YPFB, Armin Dorgathen, también reconoció que “a partir del año 2014 ha comenzado una declinación en la producción de gas natural en el país”, y eso fue producto de que “no hubo una gran cantidad de proyectos exploratorios que se lleven adelante”.

La producción de gas cayó de 59 millones de metros cúbicos diarios (mmcd) en 2014 a 37 mmcd actualmente, según el presidente de YPFB, lo cual expone al país ya que además de abastecer la creciente demanda del mercado interno, el gas boliviano se vende a la Argentina y a Brasil.

Bolivia exporta a Brasil 14 millones de metros cúbicos día (MMm3/d) y a Argentina este año sólo pudo comprometerse a enviar un promedio de 8 MMm3/d para los meses de invierno en que se registra el pico de demanda estacional.

Según el independiente Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), las ventas de gas representaron 2.973 millones de dólares, por delante de la minería y el sector agropecuario.

La reversión significará una inversión de US$ 710 millones por parte del Gobierno, de los cuales US$ 540 millones provienen de un crédito del Banco de Desarrollo para América Latina y el Caribe (CAF), y el gasoducto estará en funcionamiento antes del invierno de 2024.

EL proceso está conformado por tres obras diferentes, que son complementarias a la etapa 2 del Gasoducto Presidente Néstor Kirchner (GPNK).

La primera de ellas es la construcción de un gasoducto entre las localidades de Tío Pujio y La Carlota en la provincia de Córdoba, en cercanías de Villa María, que consiste en 122 kilómetros con caños de 36 pulgadas.

Las otras dos son ampliaciones sobre el Gasoducto Norte, de 62 kilómetros y con caños de 30 pulgadas, y además, se realizará la reversión del sentido de inyección de gas en cuatro plantas compresoras existentes en Ferreyra y Dean Funes (Córdoba), Lavalle (Santiago del Estero) y Lumbreras (Salta).

De cumplimentarse las etapas previstas de la licitación, las ofertas para realizar las obras de la reversión se estarían recibiendo hasta el 29 de septiembre, el 16 de octubre se firmarían los contratos para en noviembre comenzar la construcción y tener el gasoducto operativo en mayo.

Las estimaciones oficiales indican que la obra una vez en operación permitirá al país un ahorro de US$ 2.000 millones por sustitución de importaciones de gas natural y de combustibles líquidos que se utilizan para la generación eléctrica.

A mediados de julio, YPFB informó y notificó formalmente a la empresa Energía Argentina (Enarsa) que a partir de 2024 no estará garantizado el abastecimiento en firme de gas natural y que desde la fecha citada el servicio pasará a condición de interrumpible en su totalidad.

Esa posición fue ratificada por Dorgathen, en la reunión que semanas atrás mantuvo en Buenos Aires con la secretaria de Energía Flavia Royon como parte de las negociaciones que se llevan adelante para alcanzar una nueva adenda que garantice la provisión mínima de gas que requiere el norte de país para 2024.

Cuándo Argentina comenzaría a exportar gas a Bolivia

Los envíos de gas de Bolivia a Argentina estuvieron en duda en los últimos meses. La Secretaría de Energía de la Nación puso en duda el cumplimiento de los contratos de YPFB y se encendieron las alarmas.

Si bien las autoridades de la empresa estatal boliviana confirmaron que no habrá inconvenientes, el Gobierno nacional avanza con la reversión del Gasoducto Norte para abastecer la demanda del norte argentino y apuntar hacia el mercado brasileño.

En diálogo con eolomedia, Álvaro Ríos Roca, ex ministro de Hidrocarburos de Bolivia, sostuvo que se adelantó la fecha de la finalización de contratos entre YPFB y Argentina por dos razones: el declino de la producción y el crecimiento del gas de Vaca Muerta.

“Bolivia no puede entregarle los volúmenes que establece el contrato original, porque deberíamos estar entregando 23 millones de metros cúbicos día este año, y apenas estamos entregando entre 4 y 8 (millones de metros cúbicos). Además, está la llegada del gas de Vaca Muerta, que se han demorado los gasoductos en Argentina y, por esa razón, diría que estamos rascando la olla para sacarle un poquito más a Bolivia”, subrayó.

“Argentina no ha hecho su trabajo en los gasoductos oportunamente para llevar el gas al norte del país considerando que Bolivia estaba declinando. Además, tiene el producto que es mejor producir que importarlo”, agregó.

En este sentido, el socio director de Gas Energy Latin America adelantó una posible fecha de cuándo Argentina comenzaría a exportar gas a Bolivia. “Al ritmo que vamos, hemos declinado considerablemente. En el 2015 estábamos en 62 millones de metros cúbicos y este año vamos a estar produciendo un promedio de 36 millones de metros cúbicos. Y, en 2029, vamos a estar con una producción de 15 millones de metros cúbicos día y, básicamente, solo se atenderá la demanda interna”, afirmó.

“Yo he estado manifestando que ya se ve en el horizonte que Bolivia va a tener que importar gas natural de Argentina por la cantidad de recursos que tiene Vaca Muerta, por el costo que se tiene y esto creo que ya se va tornando una realidad y ojalá que los ductos de Bolivia puedan ser utilizados para mover el gas argentino hacia el mercado de Brasil y, más adelante, a su mercado interno”, destacó Ríos Roca.

“Vamos a tener un gas cuatro veces más barato que el de Bolivia”

El ministro de Economía, Sergio Massa, afirmó que la obra de reversión del Gasoducto Norte le permitirá a la Argentina llevar el gas de Vaca Muerta a la región Centro y Norte del país a un costo en pesos que resulta hasta “cuatro veces menor que el que se importa actualmente desde Bolivia”.

En un acto en el que lanzó la licitación para esa obra, en la localidad cordobesa de Tío Pujio, Massa aseguró que esta decisión del Gobierno nacional permitirá “cuidar los dólares de las reservas, fomentar y promover el trabajo argentino, garantizar el abastecimiento energético y abaratar costos”.

En este contexto, señaló que “así como algunos tomaron deuda para financiar la fuga de capitales y la timba financiera, nosotros la tomamos para construir el desarrollo del gas y del hidrocarburo en la Argentina”, en referencia al crédito otorgado por el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF).

Además, sostuvo que el país “está terminando de recorrer la salida de la crisis” y aseguró que “lo que viene para Argentina es desarrollo, inclusión, la construcción de un país federal en la suma de capital y trabajo”.

El 10 de diciembre “viene el tiempo de abrazar a todos y convocar a un gobierno de unidad nacional”, agregó.

La reversión del Gasoducto Norte permitirá llevar el gas de Vaca Muerta a las industrias de las provincias de Córdoba, Tucumán, La Rioja, Catamarca, Santiago del Estero, Salta y Jujuy.

Como también la conexión de hogares de esas siete provincias a las redes de gas natural y el desarrollo a escala de nuevas actividades industriales, especialmente la minería de litio, según informaron fuentes oficiales.

Toda la reversión del Gasoducto Norte generará 3.000 puestos de trabajo directos y 12.000 indirectos.

Una vez concluida la obra, habrá un ahorro anual de US$ 1.960 millones para el Estado; una baja el costo de generación eléctrica y del gas natural para las industrias del norte argentino; y exportaciones hacia el norte de Chile, al centro de Brasil y a Bolivia.

La reversión significará una inversión de US$ 710 millones por parte del Gobierno, de los cuales US$ 540 millones provienen de un crédito del Banco de Desarrollo para América Latina y el Caribe (CAF), y el gasoducto estará en funcionamiento antes del invierno de 2024.

El proceso está conformado por tres obras diferentes, que son complementarias a la etapa 2 del Gasoducto Presidente Néstor Kirchner (GPNK).

La primera de ellas es la construcción de un gasoducto entre las localidades de Tío Pujio y La Carlota en la provincia de Córdoba, en cercanías de Villa María, que consiste en 122 kilómetros con caños de 36 pulgadas.

Las otras dos son ampliaciones sobre el Gasoducto Norte, de 62 kilómetros y con caños de 30 pulgadas.

Además, se realizará la reversión del sentido de inyección de gas en cuatro plantas compresoras existentes en Ferreyra y Dean Funes (Córdoba), Lavalle (Santiago del Estero) y Lumbreras (Salta).

Solicitaron informes sobre los envíos de gas de Bolivia

La producción de gas en Bolivia entró en un declino difícil de contrarrestar en el corto tiempo. Esto llevó a que Yacimientos Petrolíferos Bolivianos (YPFB) ponga en dudas el cumplimiento de los contratos de exportación de gas con Argentina y Brasil y alertó a las autoridades del Gobierno nacional.

En este marco, la diputada nacional Jimena Latorre presentó un proyecto de resolución solicitando al Gobierno nacional información sobre la posible suspensión del contrato con YPFB.

En el pedido de informes se destaca el cronograma de licitación y de obras previsto para las tareas de reversión del Gasoducto del Norte y los planes de contingencia para el abastecimiento de gas y centrales térmicas de generación eléctrica de la región centro y norte del país, afectada por la suspensión unilateral del contrato por parte de YPFB del contrato que mantiene con Energía Argentina.

En este sentido, Latorre solicitó que Nación informe sobre el número de usuarios en alto riesgo de abastecimiento, detallando usuarios residenciales, comerciales e industriales en la región.

Asimismo, la legisladora pidió que se le comunique qué multas se aplicaron a YPFB por incumplimiento de contrato y cuál fue el temperamento y las medidas tomadas por Energía Argentina ante la notificación de transformar en interrumpible un contrato de abastecimiento en firme como es el vigente y cuáles son las consecuencias de que YPFB deje de entregar gas firme en el próximo pico de consumo invernal.

 

 

La diputada acompañada por su par Pamela Verasay también pidió al Ejecutivo que ponga a disposición los estudios de reservas comprobadas en Bolivia que garantizaron la construcción del Gasoducto del GNEA y que informe cuál será la función del gasoducto GNEA sin abastecimiento de gas boliviano.

Por último, Latorre reclamó que se ponga a disposición de la Cámara de Diputados de la Nación el texto de la sexta adenda suscripta entre ENARSA e YPFB.

Hay que recordar que la Secretaría de Energía de Nación instruyó a la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico Sociedad Anónima (CAMMESA) y a Energía Argentina Sociedad Anónima (ENARSA) a realizar una operación de crédito reintegrable que garantice la disponibilidad de la totalidad de los fondos necesarios para ejecutar la obra “Proyecto de Revisión del Gasoducto Norte – Obras Complementarias al Gasoducto Presidente Néstor Kirchner”.

Entre los fundamentos de esa instrucción, la cartera energética destaca que “Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) informó y notificó formalmente a ENARSA que a partir del año 2024 no estará garantizado el abastecimiento en firme de gas natural y que desde la fecha citada el servicio pasará a condición de interrumpible en su totalidad. Que la circunstancia descripta posiciona en condiciones de alto riesgo de desabastecimiento de gas natural y energía eléctrica a los usuarios del centro y norte del país, habida cuenta que las principales centrales termoeléctrica radicadas en dicha región dependen del gas importado desde el Estado Plurinacional de Bolivia para poder generar y no tienen como alternativa la posibilidad de utilizar combustibles líquidos”.