La producción de gas de Pampa Energía no solo crece, sino que marca hitos que reconfiguran la confianza energética en la región. Durante julio, la compañía alcanzó un nuevo récord histórico de 17,4 millones de metros cúbicos diarios, impulsado por los pozos de shale en Sierra Chata. Este desempeño la convierte en un socio estratégico para Chile, que vuelve a mirar al gas argentino como fuente confiable y competitiva frente al gas natural licuado (GNL).
En diálogo con los inversores, el director Ejecutivo de Exploración y Producción, Horacio Turri, y el CEO Gustavo Mariani compartieron los avances de la compañía. Ambos destacaron el rol de Pampa en el abastecimiento regional y la consistencia de un plan de inversión que se sostiene incluso frente a la volatilidad internacional.
Sierra Chata, motor del récord productivo de Pampa Energía
En lo que va del año, Pampa perforó cuatro pozos y conectó tres en Sierra Chata. Gracias a esa estrategia, el 57% de la producción del segundo trimestre provino de shale gas, consolidando a este bloque como la piedra angular del crecimiento. En junio, tres pozos interconectados alcanzaron juntos un pico de 2,7 millones de metros cúbicos diarios, lo que confirma la competitividad de su desarrollo.
La compañía también avanza en exploración con un pozo horizontal en Parva Negra Este, cuya licencia fue extendida hasta 2027. Esta apuesta por nuevas fronteras de producción fortalece el perfil de largo plazo y alimenta la expectativa de un mayor caudal para la exportación.
Los precios del gas se mantuvieron estables en torno a los 4 dólares por millón de BTU, con mejoras en el segmento minorista e industrial que compensaron la influencia del Brent. Según Mariani, el escenario actual no sorprende: “Hace un año se proyectaban precios más bajos que los del año pasado. Nuestros proyectos siguen siendo rentables a estos niveles”.

Exportaciones crecientes y confianza en Chile
El músculo productivo de Pampa tiene un destino cada vez más claro: Chile. Desde mayo, la compañía incrementó los envíos a través de los gasoductos GasAndes y Pacífico, aprovechando la competitividad de su gas frente al GNL importado. Para junio, las exportaciones alcanzaron los 1,1 millones de metros cúbicos diarios, volumen que se mantiene en la actualidad.
La mitad de la producción de Pampa se entrega a CAMMESA bajo el Plan Gas Ar, aportando el 17% del gas consumido para generación eléctrica en Argentina. Pero es la diversificación hacia el mercado chileno lo que consolida su perfil regional. Con el récord de julio y la proyección de mayores flujos, la compañía se posiciona como un actor indispensable en la recomposición de la confianza energética tras años de intermitencias en las exportaciones.
Turri remarcó que la solidez de los resultados en Sierra Chata permite pensar en una participación directa en el proyecto de GNL que impulsa Southern Energy. “Estamos en conversaciones, buscando la mejor solución”, afirmó
De cara a 2028, Pampa proyecta sumar 6 millones de metros cúbicos diarios adicionales para abastecer los dos buques de GNL previstos en Argentina. El CapEx asociado ronda los 400 millones de dólares, dividido en partes iguales entre la planta de procesamiento y el desarrollo de pozos.
Este horizonte sitúa a la compañía como un garante de estabilidad para la integración energética con Chile. Mientras otros actores ajustan inversiones por la volatilidad del crudo, Pampa sostiene su plan y refuerza la confianza del mercado.