PCR, GeoPark y Patagonia Energy se quedan con nuevas áreas en Vaca Muerta

Mientras las grandes operadoras concentran sus inversiones en el corazón de Vaca Muerta, buena parte del mapa neuquino sigue sin explorar. Ahí apuntan las petroleras independientes que buscan un lugar en el no convencional, y ahí también la Provincia encontró una forma de sumar recursos sin poner un peso: licitar áreas, cobrar el ingreso y quedarse con una parte del negocio.

El gobernador Rolando Figueroa firmó la adjudicación de ocho bloques de la Ronda 1/2026 del Plan Exploratorio Neuquén. Los compromisos suman US$410,8 millones: US$230,1 millones de inversión exploratoria y US$180,7 millones en bonos de acceso para el Tesoro provincial.

El proceso lo impulsó Gas y Petróleo del Neuquén (GyP), la empresa estatal, y recibió 20 ofertas de 10 oferentes. Además de consolidar a petroleras independientes, la ronda abrió la puerta a nuevos consorcios.

PCR, la gran ganadora

Petrolera Comodoro Rivadavia (PCR) fue la que más se llevó: tres áreas, La Tropilla I, Águila Mora Noreste y Santo Domingo II. Comprometió US$55,6 millones en inversiones y US$71,5 millones en bonos, la cifra más alta de la ronda en ese rubro.

Su plan prevé un pozo horizontal por área, con ramas laterales de 1.500 metros y 75 etapas de fractura en total. También registrará 380 kilómetros cuadrados de sísmica 3D.

Patagonia Energy desembarcó en Corralera Noroeste con la mayor inversión directa: US$78,7 millones, más un bono de US$22,1 millones. Su propuesta técnica es la más ambiciosa de la ronda: tres pozos con ramas laterales de 3.000 metros y 150 etapas de fractura.

 

GeoPark, JPM y los consorcios

GeoPark sumó Corralera Noreste a su portafolio. Pagará US$60,5 millones en bonos de acceso e invertirá US$34 millones en exploración. El programa contempla dos pozos horizontales de 2.000 metros de rama lateral y 60 etapas de fractura.

JPM Energía se quedó con Pampa de las Yeguas II NE, con una inversión de US$26,1 millones y un bono de US$18,5 millones. Perforará un pozo de 3.000 metros de rama lateral con 53 fracturas. Allí las regalías serán del 15%, por encima del 12% que se fijó en la mayoría de los bloques.

El consorcio de Phoenix y Continental Resources ganó Corralera Sur. Comprometió US$18,9 millones en inversión y US$7,1 millones de bono, con un pozo de 1.500 metros de rama lateral y 14 fracturas. También procesará 255 kilómetros cuadrados de sísmica 3D.

Selva María Oil completó el mapa con Chasquivil Sur: US$16,8 millones para exploración y US$1 millón de bono, con un pozo de 1.500 metros, 30 etapas de fractura y 110 kilómetros cuadrados de sísmica. En esta área, GyP tendrá un 15% de participación, por encima del 10% del resto.

En noviembre la segunda ronda de Vaca Muerta

Los contratos obligan a las empresas a asociarse con GyP. Así, la Provincia se asegura una parte de la renta petrolera que va más allá de las regalías. En el Gobierno celebraron la respuesta del mercado.

Figueroa adelantó que en noviembre se lanzará la segunda ronda licitatoria. Incluirá las áreas que quedaron desiertas en esta convocatoria y bloques maduros que revirtieron recientemente operadoras como YPF.

Antes de eso falta la firma de los contratos asociativos. Después, el Ministerio de Energía enviará los expedientes al Poder Ejecutivo para el decreto aprobatorio final.

Vaca Muerta: Neuquén recibió propuestas de inversión exploratoria por más U$S 420 millones

Gas y Petróleo del Neuquén (GyP) abrió esta semana los Sobres B de la Ronda N°1/2026 del Plan Exploratorio Neuquén, y ahí quedaron expuestas las cartas de cada oferente. Entre las 17 propuestas presentadas para ocho áreas, la industria comprometió en conjunto más de 420 millones de dólares en trabajos de exploración. El dato es una muestra más del potencial de Vaca Muerta.

El dato no es menor si se piensa que apenas 10 empresas se disputaron esos bloques, algunos de ellos todavía sin certeza geológica. Es plata que las compañías ponen sobre la mesa antes de saber si el área realmente va a producir, apostando a que la Cuenca Neuquina siga dando sorpresas como las de los últimos años.

Ahora empieza la parte menos visible del proceso: GyP tiene que evaluar la consistencia técnica de cada oferta, convertirla en Unidades de Trabajo y cruzarla con el bono ofrecido y la regalía incremental. Esa cuenta va a determinar quién se queda con cada bloque, y no siempre gana el que puso más plata en total.

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La oferta que se despegó del resto

Si hay una propuesta que marca la escala de esta ronda, es la de Patagonia Energy por Corralera Noroeste. La empresa comprometió una inversión exploratoria de U$S 78,7 millones, casi el doble de lo que ofreció Geopark por la misma área y muy por encima del promedio general de los sobres abiertos.

Lo llamativo es que Patagonia Energy no acompañó ese número con el bono más alto: ofreció U$S 22,1 millones al Tesoro provincial, una cifra similar a la de Geopark, que apostó menos en el terreno exploratorio. La diferencia entre ambas ofertas queda toda del lado del trabajo comprometido en el subsuelo.

El resto del mapa de ofertas

El resto de las propuestas también arma un mosaico interesante. PCR fue la más constante de toda la ronda: presentó ofertas por tres áreas distintas —Águila Mora Noreste, La Tropilla I y Santo Domingo II— con inversiones exploratorias siempre en el rango de U$S 17,7 a U$S 19,3 millones, sin grandes saltos entre una y otra.

Phoenix-Continental, la sociedad que armaron Phoenix Global Resources y Continental Resources tras la compra del 50% de la primera por parte de la segunda, fue la que más áreas cubrió: presentó ofertas en seis de los ocho bloques. Pero sus montos de inversión exploratoria, de entre U$S 9,7 y U$S 18,9 millones, quedaron siempre por debajo de los de sus competidores directos en cada área.

En La Tropilla I, la sorpresa vino de Patagonia Resources, que ofreció U$S 20,9 millones en exploración, la cifra más alta para ese bloque, acompañada además por la regalía incremental más alta de toda la ronda: 16%. Fue la única oferta que combinó ese nivel de inversión con esa concesión adicional al Estado provincial.

Por su parte, JPM Energía propuso U$S 26,1 millones por Pampa de las Yeguas II NE, un monto intermedio que quedó por debajo de Ingeniería Multipiping pero por encima de la mayoría de las ofertas de Phoenix-Continental. Y Selva María Oil fue la única que se presentó por Chasquivil Sur, con US$16,8 millones en exploración y la mayor participación de GyP ofrecida en toda la ronda, del 15%.

JPM Energía y Central Puerto desembarcan en Vaca Muerta.

Cuando la pyme iguala al gigante

Lejos de la escala de Patagonia Energy, otras dos ofertas llamaron la atención por otro motivo: Ingeniería Multipiping y Bentia Energy, dos nombres poco habituales en las rondas de Vaca Muerta, comprometieron inversiones exploratorias casi idénticas a las de jugadores mucho más conocidos.

Ingeniería Multipiping ofreció U$S 34 millones en trabajos exploratorios por Pampa de las Yeguas II NE, exactamente lo mismo que propuso Geopark para Corralera Noreste. Bentia Energy, por su parte, comprometió U$S 32,7 millones por Santo Domingo II, apenas por debajo de esas dos cifras.

Lo que separa a estas empresas de las más grandes no es el compromiso de trabajo, sino el resto del paquete: ambas ofrecieron bonos bajos, apenas U$S 0,5 millones, y regalías algo más altas que el piso del 15%. Es una forma distinta de competir, sin la billetera de un jugador consolidado.

 

Lo que sigue después de los números

Ahora el expediente pasa a la etapa de análisis integral, donde GyP mide cada propuesta contra el Pliego de Bases y Condiciones. La apertura de los sobres no adjudica nada por sí sola, y la provincia todavía tiene que revisar la capacidad técnica y financiera de cada oferente antes de definir ganadores.

Ese informe de pre-adjudicación va a llegar al Directorio de GyP, que tiene la última palabra sobre qué empresa se queda con cada bloque. Recién ahí se sabrá si el monto exploratorio más alto, como el de Patagonia Energy, terminó pesando más que el resto de las variables.

En paralelo, GyP ya trabaja en la Ronda N°2/2026, enfocada en la ventana de gas de Vaca Muerta, con convocatoria prevista para noviembre. Otra oportunidad para que pymes y gigantes vuelvan a medir fuerzas en el terreno exploratorio.

Central Puerto presentó el borrador técnico para explotar sus bloques en Vaca Muerta

Central Puerto ya dio el primer paso administrativo serio para meterse en Vaca Muerta: presentó un borrador técnico para la Concesión de Explotación No Convencional de Hidrocarburos, más conocida como CENCH. Así fue informado por la compañía en conversación con los inversores.

La CENCH es el trámite que otorga la provincia de Neuquén para poder explotar recursos hidrocarburíferos no convencionales, y es un paso obligatorio para cualquier compañía que quiera operar formalmente en la formación. Central Puerto lo inició este año.

El trámite llega después de que la compañía comprara, en abril de 2026, Patagonia Energy S.A., dueña de la concesión sobre los bloques Aguada del Chivato y Aguada Bocarey, en la cuenca neuquina, por un total de U$S 50 millones.

Lo que dijo la empresa sobre este paso

En la conferencia con analistas del segundo trimestre, el CEO Fernando Bonnet fue concreto sobre en qué etapa está el proceso: “en abril, cerramos la adquisición de los bloques de petróleo y gas. Por ahora, estamos llevando a cabo la debida diligencia técnica previa a la CENCH”.

Esa frase deja algo claro: la presentación del borrador técnico no es el final del camino, sino una instancia previa. Todavía falta que avance la diligencia técnica completa antes de que la concesión definitiva quede aprobada por la provincia.

En paralelo al trámite, la compañía sigue en proceso de consolidación del equipo que va a llevar adelante este negocio, algo esperable en una empresa que hasta ahora se dedicó pura y exclusivamente a la generación eléctrica.

Por qué este trámite importa tanto

La lógica detrás de todo esto es simple: sin la CENCH aprobada, Central Puerto no puede avanzar hacia una etapa de desarrollo real de los bloques, con perforación y producción. Por eso, la presentación del borrador técnico funciona como el primer filtro del proyecto.

La compañía habla de estos activos como parte de un plan para “des-riskear” la zona, es decir, reducir la incertidumbre geológica antes de comprometer inversiones más grandes. El trámite de la CENCH es el paso que ordena todo lo demás.

Central Puerto desembarca en Vaca Muerta con la compra de Aguada del Chivato

La compañía Central Puerto oficializó la adquisición del 100% de Patagonia Energy S.A. (PESA), en una operación que le permite acceder a la concesión del área Aguada del Chivato / Aguada Bocarey y marcar su ingreso en el segmento de upstream en la Cuenca Neuquina.

La transacción fue informada a la Comisión Nacional de Valores (CNV) mediante un Hecho Relevante fechado el 12 de abril de 2026, en el que la empresa detalló los alcances de la operación y su impacto en la estrategia corporativa.

De esta manera, la firma da un paso clave hacia la diversificación de su negocio, históricamente centrado en la generación eléctrica, y avanza en su posicionamiento dentro del sector de los hidrocarburos en Argentina.

Estrategia de diversificación y crecimiento

El acuerdo de compraventa fue suscripto con Patagonia Assets Limited, en una operación que responde a la necesidad de ampliar la base de activos y fortalecer la competitividad de la compañía en el mediano plazo.

Desde la empresa señalaron que la adquisición apunta a diversificar los ingresos y reducir la exposición a riesgos asociados a la concentración en sus actividades tradicionales, en un contexto de transformación del mercado energético.

En esa línea, el desembarco en el upstream aparece como una apuesta estratégica para capturar valor en toda la cadena y posicionarse en el desarrollo de recursos no convencionales.

JPM Energía y Central Puerto desembarcan en Vaca Muerta.

Un activo con potencial en Vaca Muerta

El bloque Aguada del Chivato / Aguada Bocarey abarca una superficie de aproximadamente 110 km² y se ubica en el centro-norte de Neuquén, en las cercanías de Rincón de los Sauces. Si bien se trata de un área con historia productiva, su principal atractivo radica en su ubicación sobre la ventana de petróleo de Vaca Muerta.

En términos operativos, el área cuenta con una base de producción sustentada en pozos convencionales, desarrollados anteriormente por empresas como Medanito e YPF.

De acuerdo con los últimos datos oficiales, en febrero el bloque registró una producción cercana a los 168 barriles diarios de crudo y unos 20.571 metros cúbicos de gas natural.

Las cifras reflejan un marcado declino frente a los niveles de un año atrás, cuando la producción alcanzaba los 442 barriles diarios de petróleo y los 230 mil metros cúbicos de gas.

Primeros pasos en el desarrollo shale

Más allá del desempeño actual, el activo presenta condiciones favorables para avanzar en el desarrollo no convencional, un aspecto central en la estrategia de la compañía.

El yacimiento ya cuenta con dos pozos perforados al shale, uno de carácter vertical y otro horizontal, lo que representa una ventaja inicial para acelerar la curva de aprendizaje.

En ese sentido, la experiencia previa acumulada en el área podría facilitar la transición hacia un esquema de explotación orientado a maximizar el potencial de Vaca Muerta.

Condiciones y próximos pasos

El cierre definitivo de la operación se encuentra sujeto al cumplimiento de las condiciones precedentes habituales en este tipo de transacciones, un proceso que podría extenderse durante los próximos meses.

Una vez completada la adquisición, Central Puerto deberá definir el plan de desarrollo del área, incluyendo inversiones, estrategia operativa y eventuales asociaciones.