Qué dice el acuerdo que modificará el régimen de exportaciones del convencional

El Gobierno nacional y la provincia de Chubut firmaron un acta estratégica que redefine el esquema fiscal aplicable a la exportación de petróleo convencional. El acuerdo llega en un momento sensible: la producción de las cuencas maduras continúa en descenso y los técnicos del sector alertan que, de no revertirse esta tendencia, Argentina podría enfrentar en tres años la necesidad de importar crudo pesado para abastecer su sistema de refinación.

La preocupación por el avance del declive llevó a Nación, Chubut y la Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos (CEPH)a consensuar un mecanismo de trabajo conjunto. La iniciativa no elimina los derechos de exportación, sino que modifica el régimen vigente para mejorar la competitividad del petróleo extraído en yacimientos convencionales o maduros.

Según el acta, la Secretaría de Energía definirá las posiciones arancelarias alcanzadas y la adecuación del esquema fiscal.

El documento firmado afirma que la producción convencional enfrenta un escenario complejo producto del agotamiento natural de los yacimientos, los mayores costos operativos y el impacto de las condiciones macroeconómicas internacionales. En ese marco, el acuerdo busca frenar una caída que podría tener consecuencias económicas y estratégicas para el país.

Los incentivos de las provincias

El acta establece que la provincia de Chubut y la CEPH deberán presentar en un plazo de 60 días un detalle de las medidas ya implementadas y las que aplicarán para acompañar el esfuerzo nacional. Entre estas acciones se mencionan reducciones de regalías y cánones en áreas maduras, la reconversión de concesiones de explotación y acuerdos de alivio laboral y tributario destinados a sostener la actividad en la Cuenca del Golfo San Jorge.

El texto destaca que estas medidas provinciales constituyen un eje fundamental para recuperar la competitividad de los yacimientos convencionales. El declive de estas áreas no solo afecta los niveles de producción: también impacta en la recaudación, los ingresos por regalías y la estabilidad laboral en las regiones petroleras. Por eso, el acuerdo subraya la importancia de mantener y actualizar los esquemas de incentivos vigentes.

Además, Chubut deberá garantizar la continuidad de los beneficios fiscales existentes e incorporar nuevos estímulos para proyectos que demuestren inversiones verificables en producción convencional o que aporten a la extensión del horizonte productivo de las cuencas maduras. Esta obligación busca asegurar que el esfuerzo fiscal tenga un correlato en la actividad real.

El convencional pide un marco regulatorio.

Las operadoras deberán reinvertir

Uno de los puntos más relevantes del acuerdo es el compromiso asumido por las operadoras. El acta establece que las compañías deberán destinar la totalidad de los recursos derivados de la modificación de los derechos de exportación, así como los ingresos adicionales provenientes de la recomposición de precios internos, exclusivamente a nuevas inversiones en producción convencional.

El documento detalla que dichas inversiones deberán priorizar proyectos orientados a incrementar la producción de hidrocarburos mediante desarrollo, recuperación secundaria o terciaria, reactivación de equipos de torre, perforación de nuevos pozos y puesta en valor de pozos inactivos o de baja productividad. También resalta la necesidad de incorporar tecnologías que contribuyan a mejorar la eficiencia operativa y a reducir costos.

Para garantizar estos compromisos, Chubut será la responsable del seguimiento, fiscalización y control del cumplimiento por parte de las empresas, sin perjuicio de la normativa federal vigente. Asimismo, dentro de los próximos 60 días, la provincia y las operadoras deberán definir criterios precisos para calcular los valores de inversión obligatorios que surgirán de los beneficios fiscales.

Este esquema implica que cualquier mejora económica derivada de la modificación del régimen exportador no podrá destinarse al saneamiento de balances, distribución de dividendos u otros fines corporativos: deberá transformarse directamente en actividad, servicios y empleo en la cuenca.

Las medidas de fuerza se suspenden en Vaca Muerta.

Un marco para sostener el empleo

La firma del acta se inscribe en un contexto de preocupación creciente por la pérdida de puestos de trabajo vinculados al declive del convencional. Las cuencas maduras han atravesado en los últimos años caídas sostenidas de actividad, derivadas tanto de la baja del crudo como del envejecimiento natural de los pozos, con consecuencias directas sobre la actividad de equipos de torre, contratistas y servicios especializados.

El acuerdo reconoce expresamente que los esfuerzos provinciales, empresariales y sindicales requieren un acompañamiento nacional para sostener la competitividad del sector. Por eso, el compromiso de reinversión obligatoria se vincula de manera directa con la necesidad de frenar el deterioro del empleo y recomponer la cadena de actividad que sostiene la producción convencional.

Además del compromiso fiscal y regulatorio, el acta reconoce que las empresas asociadas a la CEPH y las organizaciones sindicales de la Cuenca del Golfo San Jorge han celebrado acuerdos orientados a mejorar la competitividad y contribuir a la sostenibilidad del sector. Estos acuerdos, menciona el documento, incluyen medidas laborales y operativas que se alinean con la necesidad de sostener la actividad.

El acta también deja planteado un objetivo de fondo: abrir un nuevo ciclo de inversiones que permita recomponer el nivel de equipos activos, reactivar pozos inactivos y extender la vida útil de yacimientos que, sin incentivos, se encuentran en franca declinación.