Fuerte baja a las retenciones al convencional

La producción de petróleo convencional viene sufriendo una caída sostenida en los últimos años, afectada por el agotamiento natural de los reservorios, el aumento de los costos operativos y la pérdida de competitividad frente a Vaca Muerta. Este declino golpea con fuerza a las cuencas como la del Golfo San Jorge, donde la actividad resulta clave para sostener empleo, inversiones y economías regionales.

En ese contexto, el Gobierno nacional decidió avanzar con una modificación del esquema de derechos de exportación al crudo convencional, con el objetivo de mejorar los márgenes de las compañías y frenar la caída productiva. La medida quedó formalizada a través del Decreto 59/2026, publicado en el Boletín Oficial, que introduce cambios relevantes en la forma de calcular las retenciones aplicables al sector.

La medida se apoya en un diagnóstico compartido por provincias productoras y empresas operadoras, que vienen alertando sobre la situación crítica de los yacimientos maduros. Campos con décadas de explotación enfrentan menores niveles de productividad, mayores requerimientos de inversión y un contexto internacional que presiona sobre los precios y la rentabilidad del negocio convencional.

En los últimos años, las provincias implementaron distintos esquemas de alivio fiscal, reducción de regalías y flexibilización de compromisos para sostener la actividad. Sin embargo, esos esfuerzos encontraron un límite sin una adecuación del marco nacional, especialmente en materia de derechos de exportación, que impactan directamente sobre el flujo de caja de los proyectos.

La baja de retenciones aparece así como una herramienta clave para mejorar la competitividad del crudo convencional frente a otras alternativas de inversión. El Gobierno busca evitar el cierre de campos, preservar el nivel de actividad y sostener los puestos de trabajo en regiones donde el petróleo sigue siendo un pilar central del entramado productivo local.

Las retenciones al convencional serían eliminadas en los próximos días. Santa Cruz y Neuquén firmaron la baja de retenciones.

Un esquema diferencial para el convencional

El decreto establece una actualización de los valores que determinan la alícuota de los derechos de exportación para el petróleo crudo proveniente de yacimientos convencionales. A partir de ahora, el Valor Base se fija en 65 dólares por barril y el Valor de Referencia en 80 dólares, ambos calculados sobre el precio internacional del Brent de primera línea.

Con este nuevo esquema, cuando el precio internacional del crudo sea igual o inferior al Valor Base, la alícuota de retenciones será del 0%. En tanto, si el precio alcanza o supera el Valor de Referencia, se aplicará una tasa del 8%. Entre ambos valores, la alícuota se determinará mediante una fórmula específica prevista en la normativa.

La medida apunta a proteger a la producción convencional en escenarios de precios internacionales bajos o intermedios, donde los márgenes se ven más comprometidos. De este modo, se busca reducir el impacto fiscal sobre campos maduros que operan con costos más elevados y menor productividad en comparación con los desarrollos no convencionales.

Otro punto central del decreto es el mecanismo de control de los volúmenes alcanzados por el beneficio. La Secretaría de Energía será la encargada de definir las pautas para determinar la proporción de crudo convencional dentro de cada área de concesión, asegurando que el esquema se aplique únicamente a la producción que efectivamente provenga de esos yacimientos.

La resolución también deja sin efecto, para el crudo convencional, la alícuota prevista en el Decreto 488/2020, que regía hasta ahora. Además, encomienda a la Secretaría de Energía el dictado de las normas complementarias necesarias para la implementación del nuevo régimen, en un plazo máximo de sesenta días desde su publicación en el Boletín Oficial.

“Con el cambio en los derechos de exportación se frenan los despidos en la cuenca”

La modificación del régimen de exportación para el crudo convencional abrió un nuevo escenario en la Cuenca del Golfo San Jorge. Así lo planteó Jorge Ávila, secretario general del Sindicato del Petróleo y Gas Privado de Chubut, quien aseguró que el cambio impulsado por el Gobierno nacional marcará un punto de inflexión para los trabajadores de la provincia.

Ávila sostuvo que el compromiso del Ejecutivo de ajustar los derechos de exportación —sin garantizar su eliminación total— representa un alivio inmediato para la industria. Según afirmó, esta medida permitirá frenar la pérdida de puestos laborales que golpeó con fuerza al sector en los últimos meses.

“Se terminaron los despidos”

El dirigente sindical fue contundente al analizar el impacto de la decisión del Gobierno nacional. “Creo que esta ayuda es beneficiosa porque se terminan los despidos en la provincia de Chubut”, afirmó. Para Ávila, el cambio abre una etapa completamente distinta, donde el principal desafío será transformar ese alivio económico en empleo.

El secretario general recordó que, tras la crisis desatada por la baja del crudo, la cuenca atravesó uno de los momentos más complejos de su historia reciente. En ese contexto, consideró clave la gestión conjunta entre el gobernador, el Ministerio de los Carburos y todos los actores que “pusieron el hombro” para impulsar la nueva normativa. “El gran trabajo que nos queda es construir para que esos 240 millones de dólares que se van a recuperar queden en puestos de trabajo para la provincia de Chubut”, subrayó.

Ávila comparó el momento actual con los acuerdos que permitieron el desarrollo inicial de Vaca Muerta a comienzos de los años 2000. Recordó que aquella experiencia incluyó sacrificios laborales, adendas y negociaciones que muchos hoy prefieren olvidar. En ese paralelismo, planteó que la provincia necesita ahora reflejar ese esfuerzo en la recuperación de su propia industria, especialmente ante la desocupación estructural que afecta a Comodoro Rivadavia.

La expectativa

El líder petrolero insistió en que la modificación del régimen de exportación permitirá “encontrar un camino” para que numerosos trabajadores regresen a la actividad. Según expresó, la estabilidad laboral debe consolidarse a partir de un nuevo ciclo de inversiones que impulse la actividad convencional.

“Somos un sindicato golpeado”, afirmó, al recordar que Petroleros, Camioneros y otros gremios atravesaron años de pérdidas y conflictos en toda la cuenca. Sin embargo, destacó que el esfuerzo reciente del gobernador permitió proyectar beneficios no solo para Chubut, sino también para otras provincias productoras como Santa Cruz, Neuquén y Mendoza, que podrían aprovechar una normativa que también abre puertas al no convencional.

Ávila insistió en que la prioridad ahora es “pelear por la continuidad laboral y recuperar muchos de los puestos que se perdieron”. En ese sentido, subrayó que la provincia recibirá un monto económico significativo que debe ser orientado exclusivamente a inversión productiva. “La nueva inversión son puestos de trabajo”, remarcó.

En esa línea, señaló que el nuevo escenario permitirá incluso el regreso de un pequeño grupo de trabajadores que había quedado fuera del sistema. La posibilidad de reincorporar personal representa, destacó, un elemento central del nuevo ciclo que se abre para la actividad.

La conversión del Golfo San Jorge en la mira.

“Es el final de una historia y comienza un nuevo camino”

Ávila describió el momento como un punto de quiebre para la provincia y para el sindicalismo petrolero. “Hoy se da y lo recibimos con mucha alegría porque creemos que es el final de una historia y comienza un nuevo camino”, aseguró. El dirigente destacó la presencia de toda la comisión directiva y de los delegados, a quienes agradeció por “poner la cara” y sostener al sector durante la crisis.

También anticipó que el decreto ya firmado permitirá iniciar negociaciones con las operadoras para actualizar las condiciones laborales y definir un “nuevo alcance” que favorezca la reactivación. “Acá estamos, poniendo el hombro y de pie como siempre lo hicimos”, expresó.

En uno de los pasajes más enfáticos de su discurso, Ávila recordó que el sindicato acompañó todos los procesos complejos de la industria, desde la venta de YPF hasta distintos reordenamientos de la actividad. Sin embargo, dejó claro que la defensa de los trabajadores seguirá siendo su principal responsabilidad. “Nunca voy a dejar que critiquen a nadie por la responsabilidad que tengo yo. Es mi responsabilidad defender a los trabajadores y lo voy a hacer como siempre lo hice”, concluyó.

Qué dice el acuerdo que modificará el régimen de exportaciones del convencional

El Gobierno nacional y la provincia de Chubut firmaron un acta estratégica que redefine el esquema fiscal aplicable a la exportación de petróleo convencional. El acuerdo llega en un momento sensible: la producción de las cuencas maduras continúa en descenso y los técnicos del sector alertan que, de no revertirse esta tendencia, Argentina podría enfrentar en tres años la necesidad de importar crudo pesado para abastecer su sistema de refinación.

La preocupación por el avance del declive llevó a Nación, Chubut y la Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos (CEPH)a consensuar un mecanismo de trabajo conjunto. La iniciativa no elimina los derechos de exportación, sino que modifica el régimen vigente para mejorar la competitividad del petróleo extraído en yacimientos convencionales o maduros.

Según el acta, la Secretaría de Energía definirá las posiciones arancelarias alcanzadas y la adecuación del esquema fiscal.

El documento firmado afirma que la producción convencional enfrenta un escenario complejo producto del agotamiento natural de los yacimientos, los mayores costos operativos y el impacto de las condiciones macroeconómicas internacionales. En ese marco, el acuerdo busca frenar una caída que podría tener consecuencias económicas y estratégicas para el país.

Los incentivos de las provincias

El acta establece que la provincia de Chubut y la CEPH deberán presentar en un plazo de 60 días un detalle de las medidas ya implementadas y las que aplicarán para acompañar el esfuerzo nacional. Entre estas acciones se mencionan reducciones de regalías y cánones en áreas maduras, la reconversión de concesiones de explotación y acuerdos de alivio laboral y tributario destinados a sostener la actividad en la Cuenca del Golfo San Jorge.

El texto destaca que estas medidas provinciales constituyen un eje fundamental para recuperar la competitividad de los yacimientos convencionales. El declive de estas áreas no solo afecta los niveles de producción: también impacta en la recaudación, los ingresos por regalías y la estabilidad laboral en las regiones petroleras. Por eso, el acuerdo subraya la importancia de mantener y actualizar los esquemas de incentivos vigentes.

Además, Chubut deberá garantizar la continuidad de los beneficios fiscales existentes e incorporar nuevos estímulos para proyectos que demuestren inversiones verificables en producción convencional o que aporten a la extensión del horizonte productivo de las cuencas maduras. Esta obligación busca asegurar que el esfuerzo fiscal tenga un correlato en la actividad real.

El convencional pide un marco regulatorio.

Las operadoras deberán reinvertir

Uno de los puntos más relevantes del acuerdo es el compromiso asumido por las operadoras. El acta establece que las compañías deberán destinar la totalidad de los recursos derivados de la modificación de los derechos de exportación, así como los ingresos adicionales provenientes de la recomposición de precios internos, exclusivamente a nuevas inversiones en producción convencional.

El documento detalla que dichas inversiones deberán priorizar proyectos orientados a incrementar la producción de hidrocarburos mediante desarrollo, recuperación secundaria o terciaria, reactivación de equipos de torre, perforación de nuevos pozos y puesta en valor de pozos inactivos o de baja productividad. También resalta la necesidad de incorporar tecnologías que contribuyan a mejorar la eficiencia operativa y a reducir costos.

Para garantizar estos compromisos, Chubut será la responsable del seguimiento, fiscalización y control del cumplimiento por parte de las empresas, sin perjuicio de la normativa federal vigente. Asimismo, dentro de los próximos 60 días, la provincia y las operadoras deberán definir criterios precisos para calcular los valores de inversión obligatorios que surgirán de los beneficios fiscales.

Este esquema implica que cualquier mejora económica derivada de la modificación del régimen exportador no podrá destinarse al saneamiento de balances, distribución de dividendos u otros fines corporativos: deberá transformarse directamente en actividad, servicios y empleo en la cuenca.

Las medidas de fuerza se suspenden en Vaca Muerta.

Un marco para sostener el empleo

La firma del acta se inscribe en un contexto de preocupación creciente por la pérdida de puestos de trabajo vinculados al declive del convencional. Las cuencas maduras han atravesado en los últimos años caídas sostenidas de actividad, derivadas tanto de la baja del crudo como del envejecimiento natural de los pozos, con consecuencias directas sobre la actividad de equipos de torre, contratistas y servicios especializados.

El acuerdo reconoce expresamente que los esfuerzos provinciales, empresariales y sindicales requieren un acompañamiento nacional para sostener la competitividad del sector. Por eso, el compromiso de reinversión obligatoria se vincula de manera directa con la necesidad de frenar el deterioro del empleo y recomponer la cadena de actividad que sostiene la producción convencional.

Además del compromiso fiscal y regulatorio, el acta reconoce que las empresas asociadas a la CEPH y las organizaciones sindicales de la Cuenca del Golfo San Jorge han celebrado acuerdos orientados a mejorar la competitividad y contribuir a la sostenibilidad del sector. Estos acuerdos, menciona el documento, incluyen medidas laborales y operativas que se alinean con la necesidad de sostener la actividad.

El acta también deja planteado un objetivo de fondo: abrir un nuevo ciclo de inversiones que permita recomponer el nivel de equipos activos, reactivar pozos inactivos y extender la vida útil de yacimientos que, sin incentivos, se encuentran en franca declinación.