Vaca Muerta reconfigura su insumo clave y deja a NRG fuera del negocio

El cambio en el modelo de abastecimiento de arena silícea que impulsa la actividad en Vaca Muerta ya tiene consecuencias concretas: la empresa NRG, ubicada en Allen, Río Negro, despidió a unos 230 trabajadores entre mayo y junio y su futuro es incierto.

La firma, que fue pionera en ofrecer una alternativa local al costoso insumo importado, quedó desplazada por una nueva estrategia de las petroleras, que ahora priorizan la calidad por sobre la cercanía. Así lo denunció Kevin Muñoz, delegado del sindicato minero AOMA, quien explicó que “se dice que esa arena ya no sirve y eso llevó a que las operadoras dejaran de comprarla”.

Durante años, NRG fue parte clave del ecosistema de abastecimiento para el fracking en la formación no convencional. La empresa abastecía desde Allen a distintas compañías con arena extraída y procesada en Río Negro. Sin embargo, esa lógica cambió.

Según reconoció el gremio, las operadoras comenzaron a traer arena desde China, Estados Unidos y Brasil, e incluso a adquirirla en Entre Ríos. El modelo de cercanía fue reemplazado por el criterio de rendimiento técnico, dejando atrás a los proveedores locales que no cumplen con los nuevos estándares.

En cada pozo no convencional se utilizan entre 10.000 y 15.000 toneladas de arena, y cada set de fractura puede requerir hasta 100 camiones diarios. La exigencia de calidad creció con el ritmo del desarrollo.

Despidos, deudas y pagos en cuotas

La crisis en NRG no es nueva. La empresa había iniciado en 2023 un plan de reestructuración financiera que incluyó despidos progresivos, reducción de operaciones y el pago de liquidaciones en tres tramos: julio, agosto y septiembre.

En su mejor momento, la planta empleó a más de mil personas. Hoy, la reducción es drástica. Solo en el sector de canteras se confirmaron unos 20 despidos recientes. “Es la tercera vez que cierran el área”, lamentó Muñoz.

En 2022, una crisis similar terminó con 180 trabajadores fuera de la empresa, aunque en aquella ocasión hubo instancias de mediación con la Secretaría de Trabajo de Río Negro y algunos operarios fueron reubicados. Esta vez no ocurrió lo mismo.

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El insumo que define el shale

La arena silícea es esencial para la estimulación hidráulica en Vaca Muerta. En cada etapa se inyectan entre 200 y 300 toneladas, y la demanda no para de crecer: se proyecta un aumento del 20% en los próximos años.

La firma NRG había invertido en una nueva planta de procesamiento y una flota de más de 400 camiones —entre propios y tercerizados— para alcanzar 1.300.000 toneladas de producción. También adquirió equipamiento en Estados Unidos para ampliar su capacidad de bombeo.

Pese a esas apuestas, el cambio de criterio por parte de las operadoras terminó dejándola fuera del negocio. Damián Strier, director de estrategia de la empresa, había defendido en un evento que “aunque no sea tan conductiva la arena de cercanía, cumple las normas y en la formación no se alcanzan presiones tan altas como para que se rompa significativamente”.

No alcanzó. Las petroleras optaron por arenas de mayor resistencia, como las de Entre Ríos o las importadas de Wisconsin, a pesar del mayor costo logístico.

Vaca Muerta acelera

La transformación del esquema de aprovisionamiento en Vaca Muerta es cada vez más notoria. Aunque la actividad se expande, los criterios para participar del negocio cambian rápidamente.

Muñoz advirtió que NRG también arrastra deudas con otras compañías, lo que debilitó su posición financiera. “Perdieron credibilidad. Ya ni aceptan a sus exempleados. La gente quedó desempleada y sin respaldo”, aseguró.

Mientras la demanda de arena sigue en alza, Río Negro queda al margen de un negocio que supo liderar. Vaca Muerta acelera, pero ya no con los mismos socios.

YPF usó por primera vez fibra óptica descartable en fracturas de Vaca Muerta

YPF sigue lideran la revolución productiva de Vaca Muerta. La empresa de mayoría estatal es quien encabeza cada uno de los registros del shale de la mano de sus tres tanques petroleros: Loma Campana, La Amarga Chica y Bandurria Sur.

Este liderazgo también se explica por el avance tecnológico que aplica YPF en cada una de sus operaciones. En esta oportunidad, la operadora dio un nuevo paso en su proceso de transformación tecnológica con la aplicación, por primera vez, de fibra óptica descartable en las operaciones de fractura hidráulica en Vaca Muerta. Así lo anunció su presidente y CEO, Horacio Marín, a través de un posteo en LinkedIn.

Según detalló el ejecutivo, esta tecnología permitió realizar el monitoreo en tiempo real de las etapas de fractura, una de las operaciones clave en el desarrollo de los recursos no convencionales.

En total, se implementó en 27 etapas sin que se registraran incidentes. Durante ese proceso, se identificaron 40 eventos de frac-hits, es decir, situaciones que pueden afectar la eficiencia o seguridad de la operación. A pesar de ello, no se reportaron pérdidas de tiempo ni horas operativas, lo que resalta la efectividad del sistema aplicado.

“Un nuevo avance en nuestra transformación tecnológica para seguir consolidando a YPF SA como una compañía líder en eficiencia e innovación”, aseguró Marín.

Tal como viene informando YPF, este tipo de iniciativas forman parte del Plan 4×4 que busca dedicarse 100% al no convencional, elevar los estándares operativos de la empresa y fortalecer su posicionamiento como actor destacado en el sector energético.

 

 

El crecimiento del shale

Según los datos del informe del country manager de NCS Multistage, Luciano Fucello, YPF confirmó en mayo su poder productivo en Vaca Muerta. En el quinto mes del año, las operadoras completaron 2.588 etapas de fractura en el segmento shale marcando una nueva marca histórica para el no convencional.

El informe del también presidente de la Fundación Contactos Petroleros estableció que en mayo se superó el registro de abril donde el nivel máximo de actividad había quedado en 2.214 punciones.

La tercera marca histórica de Vaca Muerta se registró en febrero de este año cuando las empresas completaron 1.978. El crecimiento de la actividad consolida el crecimiento y atractivo de la roca madre para las principales compañías del sector.

La marca de YPF

En el plano de las operadoras en Vaca Muerta no hubo mayores cambios en cuanto a quien lidera la actividad. YPF es quien solicitó más operaciones en el shale argentino. La empresa de mayoría estatal requirió 1.333 operaciones en la roca madre. Esto se traduce en el 60% de las punciones en la formación.

Las operaciones fueron solicitadas a tres empresas de servicio: Halliburton, SLB y Calfrac. Los trabajadores de mamelucos rojos realizaron 580 etapas de fractura mientras que los operarios de SLB completaron 476 punciones. Las 277 fracturas restantes estuvieron a cargo de Calfrac.

Vaca Muerta mantiene su promedio de etapas de fracturas

Pese a la baja disponibilidad de equipos, los proyectos de Vaca Muerta siguen poniendo la vara cada vez más alta. El fracking es un claro ejemplo de ritmo de actividad que mantiene el no convencional. En abril se completaron 1600 etapas de fractura en el segmento shale, lo que representa una baja del 2,6% con respecto a marzo.

En la comparación interanual, las operaciones marcaron un incremento del 37% ya que en el mismo mes del año pasado se registraron 1168 etapas de fractura.

Tal como viene informando eolomedia, el próximo cuello de botella que deberá resolver Vaca Muerta es la disponibilidad de perforadores. La falta de equipos pone dudas sobre el cumplimiento de los planes de inversión de las compañías, pero en los últimos meses la actividad está por arriba del promedio esperado. Es que el primer trimestre del año se conectaron 98 pozos en el no convencional.

Para tener un parámetro de lo que es la actividad, el año pasado se tuvo que bajar un cambio en la velocidad de las etapas de fractura. Es que los sets no tenían pozos para fracturar debido a que los perforadores no cumplieron con la demanda de las empresas.

En este sentido, el country manager de NCS Multistage, Luciano Fucello, proyectó que para este año se planean unas 18.000 etapas de fractura en la formación no convencional. Esto significa cerca de 4 mil punciones más que el año pasado con un promedio de entre 1.200 y 1.400 fracturas por mes.

Las operadoras de Vaca Muerta

En el informe que elabora el también presidente de la Fundación Contactos Petroleros se establece que YPF sigue marcando el ritmo de la actividad. La empresa de mayoría estatal solicitó 814 punciones durante el cuarto mes del año.

La diferencia es amplia con las demás compañías. Shell fue la segunda operadora más activa durante abril y alcanzó las 225 punciones. Mientras que Vista realizó 213 fracturas y Tecpetrol contabilizó las 154 operaciones.

En tanto, Pan American Energy (PAE) desarrolló 120 punciones, ExxonMobil completó 40 fracturas y TotalEnergies cerró el registro con 34 operaciones.

Las más solicitadas

En lo que respecta a las empresas de servicio, Halliburton volvió a ser la más requerida por las operadoras. Los trabajadores de mameluco rojo completaron 652 etapas de fractura que se dividieron en 387 para YPF, 225 para Shell y 40 para ExxonMobil.

Detrás se posicionó Schlumberger con 432 punciones que se distribuyeron entre 219 para YPF y 213 para Vista. Asimismo, Weatherford completó 208 operaciones y todas fueron para YPF.

En tanto, Tenaris completó 188 fracturas de las cuales 154 fueron para Tecpetrol, su compañía hermana del Grupo Techint. Los 34 restantes fueron para TotalEnergies.

El informe fue cerrado por Calfrac. Los operarios de mameluco verde realizaron 120 punciones y todas fueron para PAE.

Otro dato para tener en cuenta es que San Antonio Internacional (SAI) volvió a prestar servicios en el no convencional. La empresa de servicio realizó 29 etapas de fractura para YPF en el segmento tight.