El GPNK podría duplicar su capacidad transporte

La construcción de la etapa I del Gasoducto Presidente Néstor Kirchner (GPNK), tras comenzar en los últimos días a ingresar gas natural al sistema de transporte, encara el proceso de instalación de dos equipos turbocompresores en las plantas cabeceras, lo que permitirá casi duplicar su capacidad de evacuación del gas de Vaca Muerta.

Fuentes de la empresa Energía Argentina señalaron que las obras a desarrollarse en las plantas Tratayén, en la provincia de Neuquén, y Saturno, en el partido bonaerense de Salliqueló, estarán listas durante el próximo trimestre, de acuerdo al avance de obra registrado por las contratistas.

Según el detalle de la licitación adjudicada en diciembre pasado, la planta Compresora Tratayén estará a cargo de la firma Sacde de Construcción y Desarrollo Estratégico, que tuvo la responsabilidad junto con Techint de dos de los tres tramos del ducto principal de 573 kilómetros del GPNK.

En tanto que la planta Compresora Salliqueló será ejecutada por la UTE Contreras Hermanos-Esuco.

Los dos equipos turbocompresores ya se encuentran en el país desde abril y mayo pasado, y fueron trasladados a las respectivas plantas donde se realizan actualmente las obras de instalación e integración al sistema.

La función de los dos equipos será la de incrementar la capacidad de transporte del gasoducto de los actuales 11 a 21 millones de metros cúbicos/día (MMm3/día), caudal que se asegura estará habilitado para circular antes de que finalice 2023.

La construcción de estas plantas compresoras, proyectadas para completar la etapa I junto a las obras complementarias del GPNK, estaba prevista para 2024, pero fueron adelantadas casi un año.

Para esta licitación habían presentado propuestas cuatro oferentes: BTU, Esuco-Contreras, Sacde y Techint, las que propusieron los detalles técnicos y económicos de las tareas de Ingeniería, provisión de equipos y materiales, y construcción de la planta compresora de gas.

Tras la evaluación de las ofertas técnicas y económicas, la empresa decidió adjudicar el renglón 1 al oferente Sacde por un monto total de $ 19.925.776.438 y el renglón 2 al oferente Contreras Hermanos-Esuco S.A. por un monto total de $ 16.706.271.512.

Todas las obras son parte del proceso de licitación que lleva adelante la empresa estatal Energía Argentina, que permitió finalizar la construcción del GPNK el 9 de julio, para luego comenzar el proceso de llenado con un caudal de 25 MMm3 de gas de Vaca Muerta.

El jueves último, el gasoducto comenzó a inyectar los primeros metros cúbicos de gas natural proveniente de Vaca Muerta a la red troncal de transporte que abastece al Área Metropolitana Buenos Aires (AMBA), con lo que se busca asegurar el abastecimiento del mercado interno y la sustitución de importaciones.

De esta manera, en los próximos días a través del nuevo ducto se estará incorporando al sistema los 11 millones de metros cúbicos (MMm3) diarios de gas, el tope de su capacidad inicial.

De esta manera, la Argentina evitará a partir del año próximo tener que importar Gas Natural Licuado (GNL) a través de la terminal flotante del puerto de Bahía Blanca, lo que significará una sustitución de importaciones que se abastecerá con el incremental productivo de la formación no convencional de Vaca Muerta.

Tan sólo en concepto de disminución de importaciones se prevé un ahorro para este año de alrededor de US$ 1.700 millones, que se incrementará a unos US$ 4.000 millones en 2024, por la disponibilidad del nuevo gas en reemplazo del GNL y los combustibles líquidos importados.

Hace unos diez días, se concretó la habilitación del loop (ampliación) que daba unos 5 MMm3 adicionales de capacidad a ese ducto troncal que nace en la cuenca neuquina, se dirige hasta la ciudad de Bahía Blanca y desde ese nodo, por distintas trazas, hasta el AMBA.

Esa zona, considerada la de mayor demanda de gas, ya era abastecida por el gas de Vaca Muerta tanto por el sistema del Neuba, y a la zona norte bonaerense y sur de Córdoba y Santa Fe por el gasoducto Centro Oeste.

El GPNK atraviesa las provincias de Neuquén, Río Negro, La Pampa y Buenos Aires, y para su construcción de utilizaron más de 47.700 caños de 12 metros de largo y de 36 pulgadas de diámetro, una obra que se realizó en un tiempo récord de 10 meses, cuando lo usual para este tipo de emprendimientos es que demanden 24 meses.

Ahora el Gobierno nacional encara como prioritarios el llamado a licitación del reversal del Gasoducto Norte, que permitirá que el gas de la cuenca neuquina sustituya en las provincias de aquella región del país las importaciones provenientes de Bolivia, que se encuentran en declino productivo, y luego con la generación de excedentes, comenzar a exportar a Chile y a Brasil.

De la misma manera, el Ministerio de Economía a través de la Secretaría de Energía prevé para septiembre el llamado a licitación correspondiente para la construcción de la Etapa II del Néstor Kirchner.

Este nuevo tramo extenderá la traza otros 467 kilómetros, desde Salliqueló hasta San Jerónimo en el sur de Santa Fe, con lo que se completarán 40 MMm3 y ampliando en un 30% los gasoductos troncales.

Así, al tiempo que se asegura el abastecimiento de las distintas regiones, las obras de transporte permitirán reducir el costo de abastecimiento de la demanda nacional con un efecto de sustitución de importaciones que repercute tanto en la balanza comercial como en los subsidios energéticos.

El Gasoducto, una herramienta clave para la transición energética

El Gasoducto Néstor Kirchner representa una obra histórica. Con estos primeros pasos, comienza a tomar impulso una dinámica de sustitución de importaciones, particularmente de gas natural licuado, combustibles líquidos y energía eléctrica, con el alivio que ello representa en el egreso e ingreso de divisas.

Más adelante empiezan a visualizarse otros objetivos a largo plazo, por caso la consolidación del compromiso argentino rumbo a la transición energética, en base al potencial de Vaca Muerta, como también a las enormes oportunidades de la explotación offshore en las costas bonaerenses.

La puesta en marcha de este tramo del ducto, de 573 km, desde la localidad neuquina de Tratayen hasta la bonaerense de Salliqueló, propiciará aportes de gas natural equivalentes al 17 por ciento del consumo anual por día del país.

Este proyecto de desarrollo hidrocarburífero es un crecimiento asegurado para la economía argentina. Primero, vamos a dejar de importar gas para ser autosuficientes en la producción y consumo. Puntualmente, a partir de la reconfiguración de las redes troncales, se ampliará la capacidad de transporte.

Luego podremos volcar al mercado local y de exportación 44 millones de M3 adicionales, el equivalente al 40% de la producción actual de gas natural, alcanzando un ahorro anual de U$S 4.200 millones. Aquí cumplen un papel central las grandes inversiones, como aquellas destinadas a la renovación de las plantas de licuefacción de Bahía Blanca, punto vital en la ruta hacia los destinos de ultramar.

Se atacará directamente el problema de la falta de dólares, en virtud de que el Gasoducto es ahorrar por un lado y exportar por el otro. En un par de años llegarán divisas por la exportación de gas licuado, con la posibilidad real de dar vuelta la balanza energética.

Sobre esta base, es imperativo poner el foco en otra producción como la del offshore, que tendrá lugar frente a las costas del norte bonaerense. El potencial de esta explotación se compara únicamente con Vaca Muerta. Ambas iniciativas pueden convertirse en claves tanto para la economía como para la transición energética.

Dentro de esta línea actividad offshore aporta nuevas ventajas, como la cercanía entre los sitios de extracción, las plantas de licuefacción y los puertos de la provincia, desde donde partiría la producción al exterior. Es otra solución que contribuiría drásticamente en la carrera por frenar el drenaje de divisas.

Así las cosas, la Argentina se encuentra ante una oportunidad inédita. Tenemos que apurarnos a producir petróleo porque en los próximos 30 años veremos una transición energética que va a pasar al consumo de otras fuentes. Este cambio requiere de una visión estratégica en la que el Gasoducto sea una herramienta más para la transformación.

Con este horizonte, nuestra Federación participó de una serie de encuentros en la ciudad de Amsterdam, de Países Bajos, donde junto con empresarios, gremios y representantes de la Universidad Católica Argentina y el Instituto Argentino del Petróleo y el Gas, entre otros, profundizó todo lo relacionado en materia de transición energética.

La agenda representó una oportunidad invaluable para el intercambio de conocimientos y experiencias para hacer que en la Argentina sea más sostenible el sector “downstream”, aquel a cargo de las tareas de refinamiento del petróleo y purificación del gas natural. En ese marco, se realizaron recorridas por el Centro de Investigación de Tecnología hacia Energías Renovables y las instalaciones que posee Shell en esa ciudad.

Es indudable que hay que ir hacia una energía más sustentable, con los trabajadores como uno de los elementos fundamentales de este proceso de transformación. En ese sentido, la Federación visitó la central obrera de los Países Bajos para ver cómo manejaron allí esta cuestión. En los próximos años las modificaciones en las refinerías serán muy grandes y las relaciones laborales indefectiblemente atravesarán cambios, que se deberán afrontar.

No hay más excusas para no desarrollar energía sustentable, o nos iremos quedando fuera del sistema financiero. Argentina está ante un momento bisagra. Tenemos que adaptarnos a la realidad que demanda el planeta. Queda en nosotros la decisión de hacerlo en pleno control de nuestros recursos, como protagonistas de la transformación y desde una posición favorecida como potencia energética.

“El GPNK se inició en el 2014 y Macri no lo continuó”

Saliqueló, la localidad que se encuentra a 500 kilómetros de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), será donde se llevará a cabo este domingo el acto de inauguración del Gasoducto Presidente Néstor Kirchner (GPNK).

La portavoz de la presidencia, Gabriela Cerruti, confirmó que el presidente Alberto Fernández, la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner y el ministro de Economía de la Nación, Sergio Massa, encabezarán la inauguración formal de la obra.

La funcionaria valoró que el GPNK, que tiene una extensión de 573 kilómetros, se haya concluido en ocho meses y en un “tiempo récord”.

“Es la obra de infraestructura más grande de la historia argentina y esto permitirá que en solo este año se recuperen 200 millones dólares de lo que se gasta en energía y que para el 2024 se van a ahorrar 4.200 millones en importaciones”, indicó la funcionaria.

Cerruti sostuvo que el gasoducto generó durante su puesta en marcha “más de 50.000 puestos de trabajo, y anticipó que “cambiará la matriz productiva” en función de “un compromiso” asumido por el Estado.

Asimismo, cuestionó que el gasoducto “se había iniciado en 2014 durante el Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner”, pero la gestión de Mauricio Macri no lo continuó.

“Y nosotros tuvimos (que hacer la obra) después de la pandemia y tras el difícil acuerdo” que se alcanzó con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para renegociar “la deuda que había contraído el gobierno de Macri”.

Cerruti también recordó que en un momento de las negociaciones -y tal cómo lo consignara Massa días atrás- el organismo de crédito internacional pidió que “se parara la obra pública para bajar el déficit” del país, lo que implicaba detener la puesta en marcha del gasoducto.

Pero, subrayó que el gobierno de “todas maneras decidió llevarlo adelante y el próximo domingo con mucho orgullo estaremos inaugurando la obra que va a cambiar para siempre a la Argentina”.

“La segunda etapa del GPNK será responsabilidad de la próxima gestión”

La secretaria de Energía de la Nación, Flavia Royón, destacó que la puesta en marcha del Gasoducto Presidente Néstor Kirchner (GPNK), cuya inauguración está prevista para el 9 de julio próximo, “es un primer gran paso a la autonomía energética”.

Asimismo, destacó que durante la obra, proceso que “nadie creía que iba a durar 10 meses, trabajaron 500 personas a lo largo de los 573 km que atravesaban las cuatro provincias”.

La funcionaria precisó que “el pasado 20 de junio abrió la primera válvula, y que ya comenzó la quinta etapa de llenado con la apertura de la quinta válvula”, y añadió que “el domingo es la inauguración con el presidente” Alberto Fernández.

Para Royón, el gasoducto “no es gasto público, es una inversión”, y remarcó que se trata de “una apuesta a un país que empezó a cambiar, en donde el primer paso es el salto de crecimiento de Vaca Muerta y todo un sector de trabajo, que luego derivará en que (la producción de gas) va a consolidarse como segundo generador de divisas de la Argentina, lo que permitirá también generar ahorro”.

Además, explicó que “esto permitirá también que los precios de la energía estén más relacionados con los costos del mercado interno”, con lo cual destacó que se podrá “tener una posición de fortaleza frente a shocks internacionales”.

Royón explicó también que “el primer paso inmediato es lo que llamamos la reversión de Bolivia, que es llevar el gas de Vaca Muerta al norte del país”.

“Hoy existe este gasoducto, pero tiene un sentido de flujo desde Bolivia y Salta hacia el centro del país y eso va a posibilitar que no necesitemos importar más gas de Bolivia”, afirmó la secretaria.

Agregó que el siguiente paso será la obra del “segundo tramo del GPNK, que va desde Buenos Aires hasta Santa Fe, y que va a volver a duplicar el volumen de producción de Vaca Muerta”.

La segunda etapa ya será responsabilidad de la próxima gestión“, dijo la funcionaria, por lo que manifestó la urgencia de “dejarla comprometida, para que realmente el año que viene puedan continuar y terminarse estas dos obras”.

En tanto, el ministro de Economía de la Nación, Sergio Massa, afirmó que el GPNK es una “obra que cambia la historia” y que, pese a que “dijeron que era imposible hacerlo en ocho meses”, los trabajadores “lo hicieron posible”.

“Dijeron que era imposible hacerlo en ocho meses, pero ellos y miles como ellos, lo hicieron posible”, afirmó Massa en Twitter, a modo de felicitación a los trabajadores que participaron de la construcción del gasoducto.

En su mensaje, el ministro difundió un video en donde se muestra a un grupo de obreros celebrando la finalización de la obra.

“Estamos inyectando, falta casi nada para inaugurar el Gasoducto Presidente Néstor Kirchner, una obra que cambia la historia”, agregó el titular del Palacio de Hacienda.

“El Gasoducto no se hizo antes por falta de coraje”

Con la apertura de la primera válvula, este martes comenzó el proceso de llenado del Gasoducto Néstor Kirchner, que llevará el gas desde la planta de Tratayén, en Vaca Muerta, a la localidad de Salliqueló en la provincia de Buenos Aires.

El plan de llenado contempla que lo que se habilitó es el tramo que va desde el kilómetro 0 del GPNK hasta el kilómetro 29.

En este marco, el ministro de Economía de la Nación, Sergio Massa, sostuvo que “cuando hay coraje y decisión, una obra que cambia la historia de la matriz energética y productiva argentina se puede hacer”.

En la red social Twitter, el funcionario nacional señaló que “dijeron que era una obra de 24 meses. Y era imposible hacerla en 8”, y recordó que “esta obra estaba planificada en el 2015”.

Se paró años por falta de visión estratégica y por falta de coraje“, aseguró y dijo que con la concreción del primer tramo “hicimos lo imposible posible”.

Por su parte, el presidente de la empresa estatal Energía Argentina (Enarsa), Agustín Gerez, cuestionó al exministro de Economía de la Nación, Martín Guzmán, por haber colocado “impedimentos” a la hora de comenzar el proyecto.

“Anoche me tocó leer una columna que se publicó en uno de los portales de información más importantes que fue escrita por el (ex) ministro Guzmán, y yo no podía creer el nivel de caradurez y lo sinvergüenza que fue al expresar con absoluta naturalidad de un proyecto en el que fue uno de los impedimentos más grandes que tuvo para poder concretarse”, dijo.

Gerez hizo referencia al artículo de opinión titulado “Un gasoducto para el desarrollo”, que fue escrito por Guzmán y publicado en el portal Infobae.

“Tuvo en su despacho 84 días paralizado el Decreto de Necesidad y Urgencia que nos instruía a nosotros a comenzar este proyecto”, afirmó, y señaló que la llegada posterior de Massa al Palacio de Hacienda “le dio un dinamismo y una impronta (a la obra) sin la cual no se podría haber realizado en tiempo récord como la realizamos”.

“Este proyecto podría haber estado listo 84 días antes si no hubiéramos sido rehenes de los caprichos de una persona”, criticó Gerez.

“El GNK permitirá el salto de producción de Vaca Muerta”

El Gasoducto Néstor Kirchner (GNK) tiene una extensión de 573 kilómetros, los trabajos se realizaron en tiempo récord y significará “el primer paso para dar vuelta la balanza energética”. Así lo sostuvo la secretaria de Energía de la Nación, Flavia Royón.

A partir de la apertura de la primera válvula se tardarán unos 20 días para el llenado del ducto. El gas fluirá desde la planta de Tratayén, en Vaca Muerta, hasta la localidad de Salliqueló en la provincia de Buenos Aires. El plan de llenado contempla que lo que se habilita este martes es el tramo que va desde el kilómetro 0 del GNK hasta el kilómetro 29.

En este marco, Royón destacó que la obra se hizo “en tiempo récord”, y afirmó que permitirá dar “un salto de producción” en Vaca Muerta y llevará a la Argentina al autoabastecimiento energético.

“Es una obra muy importante porque se hizo en tiempo récord, fue importantísimo el trabajo que se llevó adelante entre Enarsa, las contratistas que estuvieron involucradas, los trabajadores, el ministro (Sergio) Massa, que estuvo personalmente encima de esta obra para que se pueda ejecutar en este tiempo récord”, afirmó en diálogo con Télam Radio.

En tanto, la titular de la cartera energética manifestó que “Vaca Muerta es la segunda reserva de gas no convencional del mundo y está en la Argentina y teníamos una limitante de infraestructura para poderla aprovechar” y que “a partir de la construcción del GNK, se va a poder dar un salto de producción“.

Además, señaló que permitirá “ya con esta primera obra que Argentina no vuelva a hacer compras importantes de GNL, de gas licuado desde otros puntos del mundo”, y “cuando ya esté terminada la segunda etapa, va a llevar a la Argentina a un autoabastecimiento de más de 95%“.

“Esto va a repercutir en que vamos a tener una matriz más robusta, no vamos a depender de los precios internacionales o de las crisis internacionales. Va a posibilitar que podamos exportar primeramente gas a nuestros países vecinos”, ponderó.

Aseguró que esta obra “va a posibilitar también el desarrollo del petróleo asociado, y así nuestra balanza energética va a pasar de ser negativa este año, a estar en equilibrio y de ahí empieza a ser positiva hasta un 2030 que proyectamos 18 mil millones de dólares positivo”.

El sector energético se va a consolidar como el segundo sector generador de divisas para nuestro país“, remarcó.

En este sentido, Royón que “Argentina necesita diversificar su matriz exportadora que hoy está más concentrada en el agro, ahí va a jugar el sector energético, pero claramente para poder pensar en la exportación”.

Power China podría financiar la segunda parte del GNK

En su segunda jornada de trabajo en la República Popular de China, la secretaria de Energía de la Nación, Flavia Royón, repasó los ejes de los encuentros que sostuvo junto al ministro de Economía de la Nación, Sergio Massa, con foco en asegurar las inversiones necesarias para completar la infraestructura de transporte en materia hidrocarburífera y eléctrica.

“Ayer (por el martes) trabajamos en el financiamiento de la segunda etapa del gasoducto a partir de un crédito preacordado con la empresa Power China, cuando se complete el total de la obra nuestro país va a ahorrar casi 8.000 millones de dólares anuales”, explicó la titular de la cartera energética.

Hacia fines de junio se estima que ya esté en funcionamiento el primer tramo del gasoducto que transportará el gas de Vaca Muerta hasta la provincia de Buenos Aires, luego, se continuará con la obra desde Saliqueló hasta la localidad santafesina de San Jerónimo.

“Ya en esta segunda mitad de 2023, con el gasoducto operativo, ahorraremos 2.000 millones de dólares, eso se duplicará para el año siguiente, con una mejora fiscal de 4.200 millones”. Y destacó: “La construcción de la primera etapa es un esfuerzo íntegro del Estado argentino, que puso todos los recursos para su financiamiento”.

A esto se suman obras complementarias como la reversión del Gasoducto Norte y la instalación de plantas compresoras que consolidarán la capacidad de transporte local y los flujos necesarios para alcanzar el autoabastecimiento en materia de gas.

“Cuando esté todo completo vamos a estar habilitados para comenzar a exportar un volumen considerable de gas tanto a Chile como también a Brasil y Uruguay”, aseguró Royón.

La secretaria hizo hincapié en que las obras en curso apuntan a revertir una balanza energética negativa, donde la sustitución de importaciones impactará positivamente en las cuentas públicas y en la mejora de la competitividad industrial del interior de la Argentina.

“En particular, el sector energético en particular tiene la posibilidad de brindarnos un costo de gas mucho más competitivo, lo que le permite al estado nacional un ahorro en subsidios. Además, el Gasoducto Néstor Kirchner no impactará positivamente sólo en el sector de usuarios residenciales, también es fundamental para el desarrollo de nuestra industria, porque otras ramas de la actividad económica, como la minería en el Norte, van a contar con gas”, consideró la secretaria de Energía de la Nación.

Techint logra destrabar el financiamiento la segunda etapa del GNK

Un fallo de la justicia brasileña destrabó la posibilidad de que la empresa Techint acceda a financiamiento, para la fabricación en ese país de los materiales necesarios para la construcción de la segunda etapa del gasoducto Néstor Kirchner.

“Luego de las gestiones que realizamos con el equipo de Embajada y el grupo Techint se van resolviendo las controversias que permitirán el financiamiento de los materiales brasileños para la construcción de la segunda. etapa del gasoducto Néstor Kirchner”, indicó el embajador argentino en Brasil, Daniel Scioli, a través de Twitter.

El TCU (Tribunal de Cuentas de la Unión) reconoció el miércoles el fin de la sanción de descrédito (pena que prohíbe a las empresas firmar acuerdos con las autoridades públicas) de la empresa Techint Engenharia e Construção.

La empresa fue responsabilizada en 2021 por fraude en licitaciones realizadas por Petrobras en la implantación de Rnest (Refinaria Abreu e Lima), en Pernambuco.

Como resultado, fue condenada a cumplir un período de tres años en la lista de empresas de mala reputación, que ahora llegó a su fin.

La construcción del Gasoducto Presidente Néstor Kirchner (GPNK) alcanzó el viernes pasado un hito fundamental al concretarse la última soldadura de ductos, y registró así un significativo avance en el objetivo de ampliar la capacidad de transporte de gas en toda la Argentina y transformar la matriz energética del país.

El nuevo hito se alcanzó en el kilómetro 232 de la traza a la altura de la provincia de La Pampa, a partir de lo cual se ponen en marcha las primeras pruebas para su puesta en funcionamiento, prevista para el próximo 20 de junio.

La segunda etapa del gasoducto irá de Salliqueló, en la provincia de Buenos Aires, a San Jerónimo, en la de Santa Fe, y la idea es que para fin de año estén iniciados los trabajos.

Cuántas divisas permitirá ahorrar el Gasoducto Néstor Kirchner

El presidente de Enarsa, Agustín Gerez, afirmó que el primer tramo del Gasoducto Néstor Kirchner estará operativo a partir del 20 de junio próximo y permitirá ahorrar unos US$ 2.100 millones en importaciones de energía hasta fin de año.

“Este año como el gasoducto va a estar operativo a partir de junio el ahorro va a ser de unos US$ 2.100 millones, es un aporte significativo para la infraestructura energética y para el desarrollo económico, comercial y humano de nuestro país”, señaló Gerez a Radio 10.

Afirmó que “el 20 de junio está prevista la inauguración, que el gasoducto esté operativo”, y destacó que “es un proyecto que son más de US$ 2.500 millones financiados por el Estado”.

“Es un proyecto que nos va a permitir abastecernos con propia energía, propio gas que se produce en Vaca Muerta y se va a ir a los grandes centros de consumo, lo que nos permite sustituir importaciones”, indicó Gerez.

Detalló con la puesta en marcha de esta primera etapa el gasoducto “va a permitir ahorrar US$ 4.200 millones por año“, y que actualmente “Argentina es un país que anualmente importa entre US$ 10.000 y US$ 12.000 millones de energía“.

Acerca de las próximas etapas, dijo que se trabaja en los pliegos licitatorios para la reversión del gasoducto norte y se iniciará “esta semana la compra de la tubería; posteriormente la licitación de la obra tiene que estar previsto para el primer trimestre del año que viene”.

“La producción de gas de Bolivia que abastece todo el norte está en caída y eso es preocupante para el abastecimiento de nuestro país, así que tiene que ser ejecutado con un nivel de rapidez a la altura de lo que fue esta primera etapa”, agregó el funcionario.

Asimismo, sostuvo que “quedaría terminar de hacer un tramo de la provincia de Buenos Aires hasta la de Santa Fe que es lo que denominamos la segunda etapa del Gasoducto Néstor Kirchner, que estamos trabajando con el Ministerio de Economía para lograr el financiamiento, son unos US$ 3.000 millones “.

Con esa segunda etapa “se lograría hacer el cierre de lo que sería el autoabastecimiento gasífero para nuestro país”, remarcó el titular de Enarsa.

Además señaló que “entre 2015 y 2019 no se amplió la infraestructura gasífera en Argentina, veníamos con un promedio de incremento de 300 kilómetros por año de construcción de gasoductos similares a este”.

“Este proyecto viene a reactivar todo un sector que estaba paralizado, calculamos que generó en total unos 10.000 empleos directos y 50.000 entre directos e indirectos”, concluyó Gerez.

Los trabajos de la reversión del Gasoducto Norte comenzarían en agosto

La Secretaría de Energía de la Nación tiene previsto avanzar esta semana en el llamado a licitación de las primeras obras para el proyecto de reversión del Gasoducto del Norte, lo que complementará la infraestructura necesaria para llevar el gas de Vaca Muerta a 6 millones de usuarios de las provincias de esa región del país.

El llamado a licitación pública se realizará a través de la empresa Energía Argentina, tal como ocurrió con el Gasoducto Presidente Néstor Kirchner (GPNK), que se encuentra en avanzado estado de ejecución.

Según informó Télam, en el caso del Gasoducto del Norte la idea es que las obras estén en marcha en agosto próximo.

La previsión es que el trabajo que demandaría entre 12 y 18 meses se pueda acortar en sus plazos, debido a la experiencia adquirida con la primera etapa del GPNK que se está realizando en 10 meses y que contenía incluso una mayor complejidad.

La decisión fue dada a conocer el viernes por el ministro de Economía de la Nación, Sergio Massa, en ocasión de la última soldadura del GPNK que se realizó en el kilómetro 232 de la traza, a la altura de la localidad pampeana de La Reforma.

El estado avanzado de la obra permite a las autoridades nacionales confiar en que el 20 de junio próximo se pueda cumplir con la entrada en operación técnica y de seguridad del ducto.

La llamada reversión del Gasoducto del Norte tiene como obra principal la construcción de un ducto de 30 pulgadas que permitirá unir a la altura de la provincia de Córdoba los dos grandes sistemas que abastecen al país operados por las transportadoras Gas del Norte y Gas del Sur.

Se trata de un tramo de unos 150 kilómetros entre La Carlota y Tío Pujio que iría casi en paralelo a la ruta provincial 4, para vincular el Gasoducto Central Norte (TGS) proveniente de la Cuenca Neuquina y el Gasoducto del Norte (TGN) que se extiende desde Campo Durán, en Salta justo en el límite con Bolivia, y la localidad bonaerense de General Pacheco.

Además de la construcción del nuevo ducto será necesario que el flujo de gas que actualmente lleva el fluido importado desde Bolivia desde la Cuenca Noroeste al centro del país se revierta y permita que la producción de Vaca Muerta llegue a las provincias del NOA.

Las estimaciones oficiales indican que la obra una vez en operación permitirá al país un ahorro de US$ 2.000 millones por sustitución de importaciones de gas natural y de combustibles líquidos que se utilizan para la generación eléctrica.

La obra requirió en los últimos dos años carácter de “urgente y prioritario”, tal como definen las autoridades nacionales, debido al declino de producción de los yacimientos bolivianos que en este invierno podrán enviar al país hasta un máximo comprometido de 8 MMm3/día.

Esos volúmenes que la Argentina le compra a Bolivia vienen en fuerte declino en los últimos años, ya que en 2022 alcanzaron un pico de 14MMm3/d, frente a los 18 MMm3/d de 2021, pero siempre lejos de los 27 MMm3/d que por el contrato original se debía entregar a partir de 2010.

El gasoducto troncal del norte -que se encuentra operativo desde 1960- tiene 1.454 kilómetros de extensión, y mediante la presión que le otorgan sus 12 plantas compresoras, logra una capacidad de transporte de 28 millones de metros cúbicos por día (MMm3/día), aunque se asegura que en la actualidad tiene capacidad ociosa.

Sobre parte del ducto existente, la empresa TGN ya comprometió y recibió a comienzos de año la autorización de la Secretaría de Energía para iniciar las obras de reversión, mediante fondos propios y la toma de deuda corporativa.

No obstante, el grueso de la obra contará con el financiamiento ya firmado a fines de abril, en Montevideo, por el ministro Massa con el Banco de Desarrollo de América Latina-CAF por un monto de US$ 540 millones, lo que permitirá acelerar el proyecto en procura de poder culminarla en el invierno de 2024.

Las mismas fuentes explicaron que llegar con el gas desde Vaca Muerta a las provincias del norte argentino permitirá, en primera instancia, abastecer la demanda de 6 millones de usuarios y de la generación eléctrica de las centrales térmicas que actualmente dependen del gas de Bolivia.

Pero tras la consolidación de ese abastecimiento permitirá pensar en la exportación de gas natural a Chile por el Gasoducto NorAndino, ubicado a la altura de la provincia de Jujuy, y -acuerdos mediante- de llegar a los mercados industriales del sur de Brasil a través de la infraestructura existente por Bolivia.

El Gasoducto NorAndino fue construido en 1997 para la venta de gas al vecino país, pero tras la interrupción de las exportaciones sólo volvió a ser utilizado por el Gobierno de Mauricio Macri para importar gas natural a partir de la planta de licuefacción instalada en la ciudad chilena de Mejillones.

Otra de las opciones que se abren para la búsqueda de mercados del gas no convencional plantea que la reversión del Gasoducto Norte permitirá las exportaciones a Brasil a través del gasoducto de Integración Juana Azurduy.

Ese ducto de 52 kilómetros de extensión vincula al Gasoducto Norte con el yacimiento en Bolivia de Campo Grande, y desde ahí se podría utilizar la infraestructura existente en el vecino país para transportar el gas hacia Brasil, debido a que este último también resultó afectado por el declino de producción boliviano.

Dentro del plan de reversión también está contemplado el inicio de construcción de un gasoducto regional que se vinculará al troncal del Norte para abastecer de gas a los proyectos mineros de las provincias de Jujuy, Salta y Catamarca, en particular los orientados a la producción de litio.