Los caños del San Matías Pipeline llegaron a Río Negro y ocupan las 18 hectáreas del Puerto de San Antonio Este

En el Puerto de San Antonio Este ya no queda espacio vacío. Sobre las 18 hectáreas destinadas al acopio, los operarios acomodan hilera tras hilera los caños del San Matías Pipeline, la obra que va a conectar la producción de Vaca Muerta con la costa rionegrina. El paisaje portuario cambió en semanas.

El jueves arrancó la descarga del segundo buque de los doce programados. Se llama Turbo S, vino desde India y trajo 3.340 caños de 36 pulgadas, la medida exacta que pide esta etapa del gasoducto. La tarea va a demandar unos seis días de trabajo continuo, sin pausas.

El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, recorrió la terminal y no disimuló el entusiasmo. “El movimiento en el puerto es impresionante. Esta es la demostración de que Río Negro ya está participando activamente en la transformación energética de la Argentina”, aseguró el mandatario.

Una playa de acopio que no existía

La nueva zona de acopio se armó porque la infraestructura anterior del puerto ya no alcanzaba. La demanda logística creció más rápido de lo previsto y obligó a repensar cada metro disponible dentro de las 18 hectáreas que hoy ocupan los caños.

“Cada caño o chapa descargada para los grandes proyectos energéticos significa empleo, inversión y la posibilidad de proyectarnos como protagonistas del futuro”, sostuvo Weretilneck.

San Antonio Este se transforma en el puerto patagónico con mayor capacidad de acopio. “Todo este espacio va a estar lleno de caños para los distintos gasoductos que se van a construir en Río Negro. Esto también es orgullo rionegrino”, aseguró.

 

El cronograma que llega hasta abril

Este Turbo S es apenas el segundo de los doce buques que van a traer los caños de esta etapa del proyecto. Los arribos van a ser progresivos y se van a extender hasta abril, sin pausas largas entre uno y otro.

Cada descarga exige coordinación fina entre grúas, camiones y la zona de acopio. No es la primera vez que el puerto maneja estos volúmenes, pero la escala actual, con barcos llegando desde India, puso a prueba la logística de una manera distinta.

El San Matías Pipeline va a recorrer 472 kilómetros dentro de la provincia, con capacidad para transportar hasta 27 millones de metros cúbicos diarios desde Vaca Muerta hasta la costa rionegrina. Ahí, el gas va a abastecer las unidades flotantes de licuefacción proyectadas para el Golfo San Matías.

Un puerto que ya no es el mismo

La seguidilla de barcos convirtió a la terminal en una pieza imposible de ignorar dentro de la nueva etapa energética de Río Negro. Descarga, almacenamiento y camiones entrando y saliendo generan un movimiento que antes no existía en este volumen.

Sin el gasoducto San Matías, el proyecto de exportación de gas natural licuado desde el Golfo simplemente no puede funcionar. Por eso cada buque que llega, cada caño que se acopia en el puerto, forma parte de un engranaje mayor que todavía está en marcha.

Weretilneck ya lo había dicho en otra recorrida y volvió a repetirlo frente a los caños recién descargados: “Río Negro tiene rumbo, tiene futuro. Lo estamos haciendo entre todos para ser protagonistas de la Argentina que viene”.

Qué impronta tendrá el puerto de San Antonio Este en el Vaca Muerta Sur

El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, insistió en la importancia de las grandes obras e inversiones vinculadas a los hidrocarburos que “cambiarán la realidad del golfo”, con la generación de mayor desarrollo y puestos laborales. Vaca Muerta Sur, GNL y las oportunidades de cara al mundo.“Más allá de lo que se escucha por ahí, estos proyectos son realidades. No estamos hablando de promesas, son realidades”, remarcó.

Lo hizo al encabezar la apertura de sobres con ofertas para la repavimentación de la Avenida Río Negro de Las Grutas, una obra que mejorará las condiciones de circulación y que forma parte de una agenda conjunta que busca sumar mayor infraestructura a la localidad.

“Estamos pensando en el futuro del golfo y todo lo que se viene. Desde el Puerto de San Antonio Este hasta Sierra Grande. Argentina tiene la segunda reserva mundial de gas y la quinta reserva mundial de petróleo, y hay mucho interés en el mundo y en la industria en la exportación de estos dos productos. Esto va a cambiar la realidad del golfo por completo”, manifestó Weretilneck.

Detalló que la primera obra de estas características es el oleoducto Vaca Muerta Sur “teniendo en cuenta que todos los materiales e insumos, empezando por los 580 kilómetros de caño, van a ser descargados en el puerto de operación que es el de San Antonio Este” y auguró que “desde febrero o marzo del año que viene, veremos más movimiento”.

El impacto de Vaca Muerta Sur

Hay que recordar que el primer tramo de la obra tiene 128 kilómetros y se extiende desde el área Loma Campana hasta Allen. Su objetivo es incrementar la producción de petróleo no convencional y fortalecer la capacidad exportadora de energía de Argentina.

En los primeros días de septiembre, YPF comenzó con el despliegue de los caños en los primeros kilómetros del suelo rionegrino, lo que significó un avance decisivo en la materialización del proyecto, que en su totalidad permitirá transportar hasta 390 mil barriles diarios de crudo hacia las refinerías y puertos de exportación.

La inversión prevista en esta etapa inicial es de unos 190 millones de dólares y generará 500 empleos en el pico de la construcción, contribuyendo al desarrollo económico local.

Vale añadir que Punta Colorada, lugar donde se ubicará la terminal de exportación, presenta características naturales que la posicionan como un punto de exportación de clase mundial para el crudo de la Cuenca Neuquina. Gracias a sus condiciones distintivas, la terminal será apta para buques petroleros de gran tamaño conocidos como VLCC, abriendo acceso a mercados más competitivos a nivel internacional.

Este nuevo complejo brindará una solución integral de transporte, almacenaje y exportación con altos niveles de disponibilidad durante todo el año, diversificando los puntos de salida con su nueva terminal onshore y offshore, vinculada al sistema actual en Allen.

El GNL

También confirmó que YPF sostiene la decisión de avanzar con la construcción de planta de GNL en la zona de Punta Colorada “más allá de lo que puede pasar con Petronas” porque “hay otras empresas a nivel mundial que serán socias”. A eso, se suma la confirmación de la llegada del buque “Hilli Episeyo” de Pan American Energy y Golar, que producirá GNL para ser exportado.

“Hablamos de tres emprendimientos que harán que el puerto tenga un movimiento permanente y cotidiano, que complemente otras actividades económicas históricas como la pesca y el turismo. Estos proyectos son realidades, no estamos hablando de promesas. Son realidades”, remarcó.

“Estamos a la puerta de algo muy importante y que nos va a cambiar para siempre. No solo al golfo, sino también a la provincia y a la Argentina. Lo importante es que podamos trabajar coordinadamente todos, como nos exige este momento de la historia”.