Litio: por qué Argentina debería evitar competir con China en baterías

El mercado global del litio muestra una fuerte concentración en pocos países y una expansión acelerada de la demanda, impulsada por la transición energética. Argentina comienza a consolidarse como uno de los principales protagonistas de cara a la próxima década.

De acuerdo con el análisis de Ernesto Díaz, vicepresidente de Rystad Energy para Latinoamérica, el país tiene condiciones para posicionarse entre los mayores productores mundiales junto con Australia hacia 2030.

“Los datos recientes sobre producción global de litio dejan algo claro: el mercado ya está altamente concentrado y dominado por pocos actores, con Australia, Chile, China y Argentina liderando la oferta. Al mismo tiempo, la expansión proyectada de capacidad muestra que el crecimiento vendrá principalmente de operaciones upstream”, señaló.

El dilema sobre la cadena de valor

En paralelo al crecimiento de la producción de litio, se abre un debate central sobre el modelo de desarrollo que debería adoptar Argentina. La discusión gira en torno a avanzar en la industrialización o consolidar su rol como proveedor de productos procesados.

En ese sentido, Díaz plantea que la decisión debe basarse en criterios de competitividad y no en aspiraciones industriales que podrían implicar mayores riesgos.

“En este contexto, surge una pregunta clave para Argentina: ¿debería avanzar hacia la integración vertical y competir en la fabricación de componentes de baterías, o consolidarse como proveedor competitivo de carbonato e hidróxido de litio?”, advirtió.

“Mi visión es clara: Argentina debería profundizar su posicionamiento en la producción de litio grado batería, en lugar de intentar competir aguas abajo con China”, agregó.

Ventajas comparativas y enfoque productivo

El análisis destaca que Argentina cuenta con ventajas estructurales dentro del denominado “triángulo del litio”, lo que le permite competir en costos y calidad de recursos. Esto refuerza la idea de priorizar el desarrollo del segmento upstream.

El desafío, según el especialista, pasa por escalar la producción, mejorar la eficiencia y capturar valor en el procesamiento químico del mineral, donde existe una demanda global sostenida.

“Argentina forma parte del triángulo del litio, con recursos de clase mundial y costos competitivos. La prioridad debería ser escalar producción, mejorar eficiencia y capturar valor en el procesamiento químico, donde ya existe demanda global sostenida”, explicó.

Las barreras para fabricar baterías

Uno de los puntos centrales del análisis es la dificultad de avanzar en la fabricación de baterías. Se trata de una industria que requiere no solo inversión, sino también un ecosistema productivo complejo y altamente integrado.

La cadena de valor incluye desde la producción de cátodos hasta la fabricación de celdas, con fuertes vínculos con la industria automotriz y un alto nivel de desarrollo tecnológico.

“La fabricación de cátodos, celdas y baterías requiere ecosistemas industriales integrados, proximidad a fabricantes de autos, escala, tecnología y know-how acumulado. China no solo domina capacidad, sino toda la cadena de suministro”, sostuvo.

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Riesgos y costos de la integración vertical

El avance hacia una integración vertical también implica mayores niveles de inversión y riesgos asociados a la volatilidad del mercado y a los cambios tecnológicos. Esto podría afectar la competitividad del país en el mediano plazo.

En este sentido, el especialista advierte que una estrategia de este tipo podría desviar recursos de los segmentos donde Argentina ya tiene ventajas consolidadas.

“Integrarse verticalmente implica inversiones significativamente mayores, ciclos de retorno más largos y mayor exposición a riesgos tecnológicos y de mercado. Para Argentina, esto podría diluir el foco y reducir la competitividad”, afirmó.

La ventana de oportunidad en el upstream

El crecimiento de la demanda global de litio abre una oportunidad concreta para expandir la producción en el corto plazo. La necesidad de abastecimiento inmediato refuerza el rol de los países productores en la cadena global.

En contraposición, los segmentos downstream aparecen más saturados y con mayor competencia, lo que limita las posibilidades de ingreso para nuevos actores.

“La demanda de litio está creciendo rápidamente y necesita oferta confiable hoy. Hay una ventana clara para capturar valor expandiendo producción upstream, mientras que downstream está más saturado y competitivo”, indicó.

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Una estrategia pragmática para el desarrollo

El planteo de Díaz no descarta la industrialización, pero propone abordarla de manera selectiva, a través de alianzas estratégicas y mejoras en la calidad del producto. Esto permitiría avanzar sin asumir riesgos excesivos.

El foco, en este esquema, debería estar en mejorar la infraestructura, garantizar estabilidad regulatoria y atraer inversiones que potencien el desarrollo del sector.

“Esto no implica renunciar a industrialización, sino priorizar la mejora en calidad, el desarrollo de infraestructura, la estabilidad regulatoria y la atracción de inversión extranjera, con integración selectiva”, aseguró.

Y-TEC adquiere litio para el desarrollo de baterías

La secretaria de Minería de la Nación, Fernanda Ávila, y el presidente de Y-TEC, Roberto Salvarezza, anunciaron la compra de litio a la empresa estadounidense Livent, para el desarrollo de baterías a nivel nacional.

Ávila afirmó que “el desarrollo de la cadena de valor alrededor de la actividad minera es prioridad para el gobierno y tal cual lo indica Sergio Massa debemos generar las condiciones para que el país sea un actor clave a nivel mundial.

La obtención de carbonato de litio grado batería es un proceso que conlleva un altísimo valor agregado, mientras impulsa el desarrollo de proveedores locales y genera empleo formal y bien remunerado en las comunidades donde se inserta.

“Nuestro país cuenta con el capital humano y científico, y una industria nacional robusta, para poder seguir avanzando en la cadena de valor. Este es un ejemplo concreto de ello y de que cuando la coordinación entre provincia, empresas privadas y nación es virtuosa y las decisiones son firmes, podemos tener resultados concretos y beneficios para nuestro país”, agregó Ávila.

A principios de 2023, a partir del trabajo en conjunto de la provincia de Catamarca e Y-TEC, se firmó un convenio por el cual Livent proveerá el carbonato de litio para abastecer a UNILIB, la primera planta de desarrollo tecnológico de celdas y baterías de Latinoamérica, que se pondrá en marcha en conjunto con la Universidad Nacional de La Plata.

Por su lado, Salvarezza, destacó: “En breve pondremos en marcha UNILIB y comenzaremos a producir las primeras celdas de baterías de ion litio en el país. Es importante para nosotros contar con el carbonato de litio para hacer realidad un emprendimiento que tiene más de 12 años de investigación científica. De esta manera, las primeras celdas argentinas serán producidas con carbonato de litio catamarqueño”.

La planta que se pondrá en marcha en septiembre de este año, tendrá una capacidad de producción anual -medida en energía almacenada- de 15 MWh, equivalente a 2000 baterías para almacenamiento estacionario de energías renovables o unos 300 para autos eléctricos.

Las tres plantas de litio en funcionamiento -dos en la provincia de Jujuy y otra en la provincia de Catamarca- posicionan a nuestro país como el cuarto productor a nivel mundial luego de Australia, Chile y China.

A la vez, el país es el segundo en recursos (concentración de un material de interés económico), solo superado por Bolivia, mientras que, en materia de reservas (que son los recursos con viabilidad económica de explotación), se posiciona como el tercer país, por debajo de Chile y Australia.

A partir de agosto se producirán baterías de litio

El director de la empresa tecnológica Y-Tec, Roberto Salvarezza, sostuvo que en agosto comenzará a operar la planta nacional de celdas y baterías de litio (UniLiB), destinadas al sector público y a proyectos estratégicos, con una capacidad instalada que alcanzaría en un año 15 MWh/año.

“Entre agosto y septiembre pondremos en marcha la planta nacional de celdas y baterías de litio (UniLiB), donde se fabricará baterías de ion-litio destinadas al sector público, entre ellos: el equipamiento a las fuerzas armadas y el abastecimiento de energía para poblaciones rurales”, sostuvo Salvarezza durante un panel realizado en la Facultad de Ingeniería de la UBA.

Asimismo, anticipó que la planta ubicada en predio del Polo Productivo Tecnológico “Jorge Alberto Sábato” en La Plata, tendrá una capacidad de producción anual -medida en energía almacenada- de 15 MWh, equivalente a mil baterías para almacenamiento estacionario de energías renovables o unas 50 para colectivos eléctricos.

El exministro de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación precisó que estas baterías se destinarán a “demandas concretas” como equipamiento de comunicación de las fuerzas armadas, electromovilidad o energía estacionaria complementando las energías renovables como la eólica o la solar para abastecer ciudades de menor tamaño que cuentan sin energía.

Al respecto, reveló que en conjunto con la provincia de Buenos Aires se realiza un proyecto piloto para abastecer una población cercana a Berisso (la isla Paulino) que está desconectada de energía eléctrica, por lo que, “con baterías de litio y paneles solares se producirá un paquete de soluciones que abastecerán aproximadamente 150 viviendas“.

“Tenemos probadas nuestras baterías acopladas con el parque solar y será toda una experiencia desde el punto de vista social porque implica pensar en cómo se van a administrar esos parques y cómo se va a cobrar una tarifa cuando no consume electricidad de red; sin embargo, no obstante hay sectores como las fábricas de motos eléctricas como City Car que están pidiéndonos baterías para garantizar la disponibilidad de baterías”, amplió.

Por último, en cuanto a la electromovilidad, la subsecretaria de Asuntos Estratégicos (SAE), Verónica Robert, afirmó que la Argentina tiene la capacidad para equipar a los vehículos eléctricos y, por ello, está en un lugar preferente.

“Somos capaces de hacer algo de esos vehículos eléctrico y eso nos pone en un lugar preferente; por ejemplo, las baterías de litio, que sí se pueden hacer en la Argentina y que constituyen el 30% del valor del vehículo, en este contexto resulta fundamental el sector tecnológico para industrializar el litio”, concluyó.

Presentaron el primer ómnibus con baterías de litio

El primer ómnibus a propulsión eléctrica con baterías de litio del país, financiado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación y desarrollado por la Facultada de Ingeniería de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), fue presentado en el marco del Día Mundial del Ambiente.

El ministro Daniel Filmus participó de la presentación de la unidad reconvertida por profesionales y técnicos de la Facultad de Ingeniería y de la Empresa Nueve de Julio S.A.T.

El ómnibus tiene una autonomía de 200 kilómetros y para su desarrollo contó con un aporte de 49 millones de pesos otorgado por la Agencia I+D+i, que funciona bajo la órbita del Ministerio de Ciencia.

Filmus felicitó a los trabajadores de la empresa y a los profesionales de la UNLP, y destacó que es “sustantivo y fundamental que trabajemos en cuidar un mundo que, si no tomamos medidas drásticas, vamos a sufrir consecuencias aún más dramáticas que las que ya padecemos, como la sequía”.

“Este Día del Ambiente tiene el sentido de tomar conciencia de que solo es posible resolver las problemáticas actuales por medio de la ciencia y la tecnología”, subrayó.

El funcionario resaltó que uno de los desafíos “es evitar abordar este tema desde una perspectiva colonial” y remarcó que “basta ver cómo las regulaciones de la Unión Europea y los países centrales, bajo el argumento del cambio climático, también funcionan como una barrera aduanera para-arancelaria que impide a nuestros países, que no tienen las mismas condiciones para desarrollar ciencia y tecnología, colocar nuestros productos en el mercado global”.

“Los efectos del cambio climático los sufrimos todos los países, pero los producen fundamentalmente los países del hemisferio norte”, sostuvo.

Filmus destacó la importancia de la articulación público-privada y advirtió: “Si no articulamos no tenemos destino, tenemos que defender las conquistas imprescindibles que la ciencia y la tecnología colocan al servicio de nuestra gente”.

Agregó que “la electromovilidad tiene un impacto enorme en la calidad de vida de nuestra sociedad” y señaló que “hace falta que el Estado genere mecanismos de incentivo fiscal” que “permita que haya inversiones serias de empresarios, del Estado nacional y las provincias”.

“Es urgente una ley de electromovilidad. Tenemos que tener una perspectiva de desarrollo tecnológico propio”, expresó.

Por su parte, el vicepresidente de la UNLP, Fernando Tauber, resaltó que “hoy es un día histórico para nuestra ciudad” y agradeció a “los sectores del Gobierno que nos vienen acompañando en proyectos tan ambiciosos para construir soberanía desde el conocimiento”.

La Facultad de Ingeniería y la empresa realizaron un primer prototipo de micro eléctrico en diciembre del 2020, que llegaba a recorrer hasta 60 kilómetros. Los trabajos se llevaron adelante en las instalaciones del Centro Tecnológico Aeroespacial (CTA-UNLP). En cuanto al tiempo de carga de la batería, el ómnibus cuenta con un cargador de 40 kW se puede realizar entre 4 y 6 horas.

Para la reconversión del micro, se sacó todo el sistema de propulsión a combustión, motor, tanque de combustible y sistemas de refrigeración y se dejó la instalación eléctrica original y la instalación del sistema neumático, encargada de los frenos y la suspensión.

Se le colocó la batería, el motor y un nuevo compresor que se adaptó para el sistema de neumáticos y se acomodó la instalación eléctrica para compatibilizar los dos sistemas (el nuevo y el de fábrica) y que puedan coexistir en el coche, indicaron.

Participaron del proyecto los ingenieros Alejandro Patanella (aeronáutico), Guillermo Garaventta (electrónico) y Bautista Nebbia (electromecánico), además de los estudiantes de Ingeniería Electromecánica Javier Eguren, Juan Pablo Ane, Juan Ignacio Cuenca y Francisco Tiberi y el técnico electro-mecánico y estudiante de Ingeniería Electrónica Alejandro Epifanio.