HIF construirá un parque eólico clave para la industria del hidrógeno verde de Magallanes

La región de Magallanes dará un paso clave en su transición energética con la puesta en marcha de su primer parque eólico de gran escala. Se trata del Proyecto Parque Eólico Faro del Sur, que contempla una inversión estimada en US$500 millones para la instalación de 62 aerogeneradores de tres aspas en el sector de Cabo Negro.

La iniciativa es impulsada por la empresa HIF y ya cuenta con la aprobación unánime de su Estudio de Impacto Ambiental por parte de la Comisión de Evaluación Ambiental regional. Con este aval, el emprendimiento se posiciona como el primer complejo eólico de gran envergadura en la zona austral de Chile.

El parque tendrá una potencia nominal de 372 megavatios, que estarán destinados exclusivamente a abastecer a la industria del Hidrógeno Verde en Magallanes. La energía generada aprovechará los fuertes vientos característicos de la región para alimentar la producción de combustibles neutros en carbono, considerados estratégicos para la descarbonización.

El hidrógeno verde está llamado a ser el combustible del futuro.

Certezas para la industria del hidrógeno

Tras la aprobación, el Delegado Presidencial Regional, José Ruiz Pivcevic, valoró el resultado de la evaluación y sostuvo que representa una señal de confianza para los inversores internacionales. Según indicó, este tipo de decisiones refuerzan la imagen de estabilidad institucional y regulatoria del país.

“Es una muestra de las certezas que entrega nuestro país y nuestra región a una industria como esta. Cuando una empresa trabaja de manera responsable y responde a las observaciones de la ciudadanía, se alcanzan estos resultados”, expresó la autoridad, de acuerdo a declaraciones publicadas por El Pingüino.

En la misma línea, el seremi de Medio Ambiente, Enrique Rebolledo, destacó que el proyecto contribuirá a diversificar la matriz productiva regional. Además, explicó que el fortalecimiento del Servicio de Evaluación Ambiental, con la incorporación de 15 nuevos profesionales, permitió acelerar el análisis tanto del parque eólico como de la Planta de e-combustibles Cabo Negro.

Ambos emprendimientos estarán conectados a través de una línea de transmisión de más de 12 kilómetros, lo que permitirá integrar la generación renovable con los procesos industriales asociados al hidrógeno verde.

Desde HIF, el gerente Juan Eduardo Gallardo remarcó que el diseño definitivo del proyecto es el resultado de un proceso de diálogo de más de tres años con autoridades y comunidades locales. En ese marco, sostuvo que se incorporaron mejoras técnicas para reducir impactos ambientales.

“Este es el parque eólico con mayor nivel tecnológico del país”, afirmó, al tiempo que destacó las medidas adoptadas para proteger la avifauna y optimizar la gestión de residuos durante la construcción y operación.

La planta de hidrógeno verde de Enap presenta un 72% de avance

La Empresa Nacional del Petróleo (Enap) lleva un 72% de avance en la construcción de la primera planta dedicada a la producción de hidrógeno verde (H2v) del país, ubicada en el complejo industrial Cabo Negro, en la Región de Magallanes.

El proyecto está en la fase final de obras civiles, mientras avanza la fabricación en Belo Horizonte, Brasil, de los principales equipos que comenzaron a arribar a Chile este mes. Entre ellos, destacan el electrolizador PEM de 1 MW, el compresor y el sistema de almacenamiento, desarrollados por la empresa alemana Neuman & Esser, responsable del diseño y construcción del sistema.

En el Complejo Industrial Cabo Negro de Enap ya fueron instaladas las fundaciones prefabricadas que recibirán los módulos de la planta, junto a las interconexiones a las redes de agua, energía eléctrica y gas natural, que permitirán la operación integrada del proyecto.

Hidrógeno verde de calidad

El gerente corporativo de Desarrollo y Planificación Estratégica de Enap, Nicolás Correa, precisó que la estatal prevé la finalización total del proyecto e inicio de su operación para el primer trimestre de 2026.

“Este proyecto no sólo nos posiciona como pioneros, sino que también habilita una nueva etapa de desarrollo para Enap. Estamos construyendo capacidades tecnológicas, operativas y humanas que nos permitirán abrir nuevos negocios energéticos sostenibles y proyectar a la compañía hacia el futuro, del mismo modo que hace 80 años Enap fue pionero en la producción de hidrocarburos”, afirmó.

El ejecutivo destacó que desde que la empresa anunció el año pasado su Plan de Descarbonización, “uno de los principales ejes fue proponernos ambiciosas metas para avanzar tanto en la producción de combustibles de baja huella de carbono en refinerías, como en los proyectos de infraestructura habilitante para el hidrógeno verde en Magallanes”.

El hidrógeno verde está llamado a ser el combustible del futuro.

Etapas y producción

La construcción de la planta, que contempla una inversión cercana a los USD $14 millones, está a cargo de la empresa alemana Neuman & Esser y fue diseñada en un formato modular para permitir su reubicación en el futuro. Además de ser los fabricantes, sus especialistas aportaron con su experiencia para capacitar a equipos multidisciplinarios de Enap en la operación técnica y en la mantención con el fin de asegurar una eficiente puesta en marcha y funcionamiento.

La planta operará con un electrolizador PEM -Proton Exchange Membrane- de 1 MW. Para su funcionamiento, se alimentará de energía renovable proveniente del parque eólico Vientos Patagónicos, del cual Enap es accionista mayoritario (con el 66%).

La planta tendrá una capacidad de producción de 19 kilos de hidrógeno por hora, lo que equivale a lo que necesita un bus o un camión para circular 300 kilómetros. “Esta producción no sólo servirá para Enap, sino también para el desarrollo de aplicaciones con terceros, proyectos especiales del Centro Tecnológico de Hidrógeno Verde en Magallanes y movilidad, entre otros”, dijo Correa.

Cabe mencionar que la planta de hidrógeno verde es una de las diversas iniciativas de Enap en el ámbito de la sostenibilidad, como son la incorporación de camiones a Gas Natural Licuado (GNL), la producción del Diésel Renovable Enap -en base a aceite usado de cocina- y la llegada del primer remolcador eléctrico de Latinoamérica. Con ello, la estatal reafirma su compromiso con un modelo de crecimiento diversificado, sostenible y basado en la creación de capacidades tecnológicas y humanas para el futuro energético del país.