En un paso clave para el futuro energético del país, YPF y la italiana ENI firmarán este viernes el acuerdo de ingeniería final del megaproyecto Argentina LNG, la etapa previa a la decisión final de inversión (FID). El acto se realizará en la Torre de Puerto Madero, con la presencia de Horacio Marín, presidente de la petrolera nacional, y Claudio Descalzi, titular de la compañía europea.
El acuerdo marca un avance decisivo en el desarrollo del proyecto que busca transformar el potencial de Vaca Muerta en un polo exportador de gas natural licuado (GNL). La iniciativa contempla la construcción de buques flotantes de licuefacción (FLNG) y un gasoducto troncal de dimensiones inéditas, con el fin de transportar el gas neuquino hasta la costa rionegrina, donde será procesado y exportado.
Dos buques FLNG y una inversión millonaria
Durante su reciente visita a Milán, Marín mantuvo reuniones con la constructora china Wison, donde se definieron detalles técnicos para acelerar la construcción de dos unidades FLNG en asociación con ENI. Cada buque tendrá una capacidad de 6 millones de toneladas anuales (MTPA) y requerirá una inversión de 3.000 millones de dólares.
Las proyecciones indican que ambos buques podrían entrar en operación entre 2029 y 2030, instalados sobre la costa de Río Negro, lo que permitirá a la Argentina ingresar al mercado global del gas licuado con una estructura exportadora propia. Además, el acuerdo habilitaría el acceso a financiamiento chino y costos de producción más competitivos.
En paralelo, YPF mantiene conversaciones con la surcoreana Samsung para sumar un tercer buque flotante, lo que ampliaría la capacidad total de exportación y consolidaría el posicionamiento del país como proveedor de GNL en el hemisferio sur.
La infraestructura más ambiciosa del país
El megaproyecto Argentina LNG contempla una inversión total de 25.000 millones de dólares en infraestructura, incluyendo el transporte de gas desde Neuquén hasta la costa atlántica, donde será licuado para su exportación. A este monto se sumará una inversión similar en Vaca Muerta destinada a sostener la producción y ampliar la capacidad extractiva.
Uno de los hitos más relevantes será la construcción de un gasoducto de 48 pulgadas, el más grande en la historia del país, con una capacidad de transporte de 75 a 100 millones de metros cúbicos diarios, equivalente a toda la producción actual de Neuquén.
Este ducto se complementará con el gasoducto de 36 pulgadas, a cargo del consorcio Southern Energy, cuya licitación se lanzará este año y prevé el inicio de obras en 2026. Ambas infraestructuras conformarán el sistema que abastecerá de gas al complejo exportador y garantizará la continuidad del flujo energético.
Acuerdos internacionales y demanda asegurada
Desde hace un año, YPF viene cerrando acuerdos preliminares con offtakers internacionales para asegurar la demanda de LNG argentino. Las negociaciones incluyen compradores de Estados Unidos, Italia, Corea del Sur, Japón, India y Alemania, consolidando una red global de clientes que dará sustentabilidad al negocio a largo plazo.
Con el acuerdo con ENI y el avance en la ingeniería final, el proyecto Argentina LNG entra en su fase más concreta. Si las proyecciones se cumplen, el país podría duplicar su producción de gas y transformarse en un actor relevante del mercado mundial de GNL hacia el final de la década.
El megaproyecto no solo promete cambiar la escala de Vaca Muerta, sino también redefinir el papel de la Argentina en la geopolítica energética internacional.
