La Cuenca del Golfo San Jorge atraviesa un momento de tensión creciente. Dirigentes sindicales de los gremios petroleros, camioneros y la construcción denunciaron una fuerte caída de inversiones. El temor principal es el riesgo sobre miles de empleos directos e indirectos que dependen de la actividad.
En paralelo, trabajadores despedidos de empresas de servicios anunciaron una movilización hacia la sede del sindicato petrolero. El reclamo apunta al incumplimiento en el pago de compensaciones acordadas, especialmente el 120% correspondiente a quienes se acogieron a planes de retiro. El malestar se suma a una serie de críticas hacia la dirigencia gremial por su rol en la crisis.
El encuentro sindical se realizó en la sede de la UOCRA, donde confluyeron Jorge Ávila, José Llugdar, Jorge Taboada y Raúl Silva. Allí se evaluó la situación de los yacimientos vendidos por YPF en el último año y se alertó sobre la falta de inversiones en otras áreas clave. Según los gremios, la reestructuración ya impacta de manera directa en contratistas y trabajadores.
La falta de inversión en el Golfo San Jorge
En un comunicado conjunto, los dirigentes aseguraron que la caída de inversiones durante 2024 y 2025 derivó en reestructuración de servicios y reducción de personal en cada yacimiento de la región. A pesar de los incentivos fiscales, como la reducción de regalías, la producción se encuentra en mínimos históricos y no se vislumbran señales de recuperación.
El documento incluyó un relevamiento sobre las principales operadoras. En el caso de Crown Point se espera cuál será el rol de la operadora en la región. Mientras YPF aplicó retiros voluntarios en Manantiales Behr sin aclarar el destino final del yacimiento, lo que genera incertidumbre sobre el futuro laboral de cientos de trabajadores.
Otras operadoras también fueron cuestionadas. En algunos casos, se denunciaron equipos paralizados durante más de 60 días, retrasos en traspasos de contratos y de personal, así como deudas con contratistas que ponen en riesgo el pago de salarios. A esto se suman reducciones de inversión de Capsa en áreas como Diadema Argentina, Bella Vista Oeste y Pampa del Castillo, claves para el empleo local.

Reclamos cruzados y promesas incumplidas
Los gremios reconocieron que en el último año aceptaron “sacrificios” para sostener la producción, preservar empleos y atraer inversiones que, según denunciaron, nunca se concretaron. Aseguraron que del otro lado solo recibieron “recortes y promesas vacías”, lo que agrava la situación de una cuenca que ya enfrenta el declino natural de sus yacimientos maduros.
La tensión también se refleja en la relación con los trabajadores despedidos. Estos sostienen que el sindicato no los acompañó en su reclamo por los pagos adeudados. Por eso, anunciaron una movilización hacia el barrio Kilómetro 5 para exigir respuestas. “No podemos seguir sosteniendo la paz social en soledad”, remarcaron los gremios en el comunicado.
El malestar se extiende a otros sectores vinculados a la cadena de valor. Camioneros denuncian que gran parte del personal se encuentra en stand by, sin certezas de continuidad, mientras que la UOCRA espera la reactivación de obras paralizadas en distintos yacimientos. La sensación general es que la actividad petrolera se encuentra en una situación de parálisis preocupante.
Convocatoria al Gobernador
Asimismo, los gremios adelantaron que convocarán al gobernador de Chubut, Ignacio Torres, para presentarle el informe elaborado por cada sector. El objetivo es exigir explicaciones sobre los planes de inversión de las operadoras, tanto para lo que resta del año como para 2026. También pidieron un encuentro con el ministro de Hidrocarburos para conocer detalles de las negociaciones en curso.
El reclamo incluye la exigencia de que las compañías cumplan con las actas firmadas en mayo y junio de este año, que establecían compromisos de reconversión productiva y garantías de empleo. Los sindicatos advierten que el incumplimiento de esos acuerdos podría derivar en un conflicto social de magnitud en la región.