El litio impulsó otro salto de la minería: los minerales crecieron hasta 54% en mayo

La minería argentina volvió a mostrar señales de fortaleza durante mayo. El Índice de Producción Industrial Minero (IPI minero) registró un crecimiento interanual de 9,2%, impulsado principalmente por la expansión del petróleo, el gas natural y el litio, mientras que el acumulado de los primeros cinco meses del año alcanzó una mejora de 7,8%, según informó el INDEC.

El desempeño del sector también dejó una señal positiva en la comparación mensual. La serie desestacionalizada mostró un incremento de 0,4% respecto de abril, mientras que la tendencia-ciclo avanzó 0,3%, lo que refleja que la actividad mantiene una trayectoria ascendente más allá de las variaciones propias de cada mes.

Detrás de esos números aparecen dos motores cada vez más determinantes para la producción minera. Por un lado, el crecimiento del petróleo no convencional, impulsado por el desarrollo de Vaca Muerta. Por otro, la expansión sostenida del litio, que continúa ganando peso dentro del mapa exportador argentino y explica buena parte del avance de los minerales industriales.

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El petróleo volvió a sostener el crecimiento

La categoría que reúne la extracción de petróleo crudo, gas natural y servicios de apoyo creció 6,7% frente a mayo de 2025 y acumuló una mejora de 5,6% en lo que va del año. Sin embargo, el dato más relevante volvió a concentrarse en el comportamiento del petróleo, que continúa siendo el principal impulsor de la actividad minera nacional.

La producción de petróleo crudo aumentó 19,2% interanual y acumula un crecimiento de 17,6% durante los primeros cinco meses del año. En cambio, el gas natural mostró un avance mucho más moderado, con una mejora de 5,5%, mientras que los servicios de apoyo para la extracción retrocedieron 21,4%, constituyendo el principal dato negativo dentro del segmento hidrocarburífero.

Las cifras oficiales muestran además el cambio estructural que atraviesa la producción argentina. En mayo se extrajeron 3,05 millones de metros cúbicos de petróleo no convencional, un volumen 38,5% superior al registrado un año antes. En contraste, la extracción de crudo convencional cayó 9,5%, una diferencia que refleja el creciente protagonismo de Vaca Muerta dentro del sector energético.

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Litio y minerales industriales mantuvieron el impulso

Otro de los pilares del crecimiento fue la extracción de minerales no metalíferos y rocas de aplicación, que registró una suba interanual de 42,9% y acumuló un incremento de 34,2% entre enero y mayo. Dentro de ese grupo sobresalieron especialmente la producción de litio, la extracción de sal y los minerales destinados a la industria química, actividades que continúan expandiéndose al ritmo de la demanda industrial y energética global.

La categoría de minerales para la fabricación de productos químicos fue una de las que más creció dentro del informe. En mayo registró una suba interanual de 54,2%, mientras que el acumulado de los primeros cinco meses alcanzó un incremento de 52,9%. El principal aporte volvió a estar explicado por el carbonato de litio y otros minerales de litio, cuya producción aumentó 57,3% respecto del mismo mes de 2025.

También se destacó la extracción de sal, que exhibió el mayor crecimiento entre las principales actividades relevadas por el INDEC. La producción avanzó 128,9% en la comparación interanual y acumuló una mejora de 98,4% en lo que va del año, impulsada principalmente por el incremento de la producción de salmuera destinada a procesos industriales.

En paralelo, la extracción de minerales metalíferos mostró un comportamiento más moderado. El índice creció 1,5% frente a mayo del año pasado y acumuló un avance de 1,3%. Dentro del segmento sobresalió el aumento de 3,2% en la producción de plata y oro en concentrados, aunque el bullón doré registró una caída de 4,7%.

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Algunas actividades todavía no logran recuperarse

El informe también dejó en evidencia que no todos los rubros evolucionan al mismo ritmo. La extracción de rocas ornamentales cayó 19,7% interanual y acumula una baja de 6,1% en los primeros cinco meses del año. La mayor contracción correspondió a la producción de piedra laja, que registró un desplome de 95,7% respecto de mayo de 2025.

Otro segmento que permaneció en terreno negativo fue la extracción de piedra caliza y yeso, cuyo índice retrocedió 14,1% interanual. La principal incidencia estuvo vinculada a la menor producción de roca caliza destinada a la elaboración de cal y cemento, aunque el clínker mostró una mejora de 6,7% en el mismo período.

La extracción de arcilla y caolín también registró un desempeño desfavorable. El indicador descendió 13,1% frente a mayo de 2025 y acumula una retracción de 14% en el año. Entre los productos con mayores bajas figuró la zeolita natural y el limo arcilloso para ladrillos y cerámicas, con una caída de 44,5%.

Derrumbe de los metalíferos y boom de los no metalíferos: qué pasó en la minería argentina

La industria minera argentina cerró 2025 con un panorama marcado por fuertes contrastes entre sus principales segmentos productivos. Mientras algunos rubros mostraron señales de recuperación y crecimiento sostenido, otros atravesaron un período de marcada retracción. Los últimos datos oficiales reflejan un escenario complejo, influido por factores económicos, productivos y comerciales.

Según el Índice de Producción Industrial Minero (IPI Minero) elaborado por el INDEC, el sector registró en diciembre una suba interanual del 4,6%. Sin embargo, ese crecimiento general ocultó importantes diferencias internas, especialmente entre la extracción de minerales metalíferos y la producción de minerales no metalíferos y rocas de aplicación.

Durante el último tramo del año, la actividad minera mostró una combinación de estabilidad y desequilibrios sectoriales. La evolución mensual fue moderada, pero algunos segmentos lograron consolidar una tendencia positiva, impulsados por la demanda interna, el dinamismo de la construcción y el crecimiento de sectores industriales estratégicos.

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Fuerte retroceso en la producción metalífera

La extracción de minerales metalíferos fue uno de los rubros más afectados en diciembre de 2025. De acuerdo con el informe oficial, este segmento registró una caída interanual del 32,9%, acumulando además una baja del 8,3% en el balance anual, con un impacto directo sobre los principales complejos productivos del país.

Dentro de este grupo, el retroceso más significativo se observó en la producción de oro, plata y doré, que mostró descensos superiores al 30% respecto del mismo mes del año anterior. La menor actividad en algunos yacimientos, las dificultades operativas y el contexto internacional influyeron en este resultado negativo.

Este desempeño también afectó a las economías regionales vinculadas a la minería metalífera, donde la reducción de la producción impactó en el empleo, los servicios asociados y la cadena de proveedores. En varias provincias, el sector cerró el año con niveles de actividad inferiores a los registrados en períodos previos.

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El crecimiento sostenido de los no metalíferos

En contraste con el desempeño de los metalíferos, los minerales no metalíferos y las rocas de aplicación registraron una suba interanual del 22,8% en diciembre, con un crecimiento acumulado del 8,2% en 2025. Este segmento se consolidó como uno de los principales impulsores del índice general.

El avance estuvo liderado por la extracción de arenas, triturados pétreos, minerales químicos y sal, todos insumos clave para la construcción, la industria y el desarrollo energético. En particular, las arenas de fractura y los minerales para productos químicos mostraron un fuerte dinamismo.

La expansión de la obra pública, el repunte de proyectos privados y el crecimiento de actividades vinculadas al gas y el petróleo impulsaron la demanda de estos materiales. Este contexto permitió que varias explotaciones alcanzaran niveles récord de producción durante el segundo semestre.

El desempeño positivo de los no metalíferos también se reflejó en mayores inversiones, incorporación de tecnología y ampliación de capacidades productivas. En muchas regiones, este segmento se transformó en un factor clave para sostener el empleo y la actividad económica local.

La extracción de arenas para Vaca Muerta aumentó un 3%

La cadena de provisión para la actividad de Vaca Muerta volvió a mostrar un papel central en el desempeño minero de agosto. Según el Índice de Producción Industrial Minero (IPI minero) del INDEC, la extracción de arenas, canto rodado y triturados pétreos registró una suba de 3,3% interanual, mientras que en el acumulado enero-agosto alcanzó un incremento de 14,1% respecto del mismo período de 2024.

Este segmento es clave para la industria energética porque provee insumos esenciales para la estimulación hidráulica en los pozos no convencionales, donde las arenas de fractura constituyen un insumo estratégico. Si bien el relieve nacional muestra variaciones geológicas y logísticas significativas, los desarrollos asociados a Vaca Muerta explican buena parte del movimiento en este rubro

La demanda de arenas acompaña la dinámica del shale

La extracción de arena común para construcción registró un salto interanual del 44,8%, reflejando no solo el movimiento energético, sino también un repunte de obras asociadas a infraestructura industrial, rutas y montaje dentro del propio clúster neuquino.

En cambio, las arenas industriales y gravas silíceas mostraron una contracción de -16,9% interanual, lo que señala que el crecimiento no fue homogéneo dentro de la categoría. Las arenas de fractura, específicas para el shale, presentaron una baja de -3,8% interanual, aunque el acumulado del año se mantiene positivo, con un aumento de 12%.

El comportamiento mensual puede explicarse por la variación en los ritmos de perforación y completación de pozos, que suele ajustarse en función de precios internacionales, disponibilidad de equipos y estrategias de desarrollo por ventana geológica.

Más presión sobre la logística y los costos

La provisión de arenas para fractura tiene una particularidad estructural: depende tanto de la producción minera como del transporte, ya que estos materiales deben ser trasladados en grandes volúmenes desde las regiones productoras hacia Neuquén.

En los últimos años, una parte de la industria avanzó en plantas de procesamiento y clasificación dentro del propio territorio neuquino y en provincias como Río Negro, lo que permitió reducir costos logísticos frente al esquema tradicional basado en arena importada.

Sin embargo, la capacidad instalada aún se encuentra en expansión y el crecimiento del shale sigue presionando la infraestructura. Las inversiones en trenes, rutas y centros de transferencia son determinantes para evitar cuellos de botella en la provisión.

Un aporte decisivo al desempeño minero general

Mientras las arenas vinculadas al shale muestran dinamismo, el resto del panorama minero exhibe comportamientos dispares. El IPI minero general aumentó 4,4% interanual en agosto y acumula una mejora del 3,5% en lo que va del año.

La extracción de petróleo crudo creció 15,2% interanual, impulsada por la expansión del no convencional. El gas natural, en cambio, tuvo un incremento más moderado del 3,6%.

Entre los minerales metalíferos, la producción mostró un avance del 5,7%, principalmente explicado por oro y plata. Sin embargo, la extracción de carbón y turba se desplomó 54,6%, y los servicios de apoyo para la extracción de petróleo y gas cayeron 17,2%, lo que marca puntos de tensión dentro de la cadena de servicios energéticos.

El segmento de minerales para la fabricación de productos químicos, donde está incluido el litio, registró un crecimiento notable del 44,7%, con el carbonato de litio aumentando 49,3% interanual. Aunque se trata de dinámicas distintas, el litio y las arenas para fractura comparten un rasgo: son insumos estratégicos para industrias en expansión, tanto la transición energética como la producción de shale.