Onshore y offshore: soluciones en lubricación para los desafíos más difíciles del petróleo y del gas

La industria del petróleo y del gas opera en contextos desafiantes. Tanto en operaciones onshore u offshore, con frecuencia enfrentan condiciones extremas; y los tiempos de inactividad no planificados para mantenimiento y reparación pueden perjudicar la productividad. En este sentido, la lubricación es uno de los puntos claves que puede impactar en la continuidad en los procesos.

Por eso, la marca MobilTM, con más de 150 años de experiencia en el segmento de la energía, diseña soluciones para ayudar a las empresas a mantener su equipo en funcionamiento.

Gracias a las formulaciones que acompañan la evolución de los motores, los lubricantes ofrecen soluciones capaces de maximizar la vida útil de los componentes de la máquina, aumentar la confiabilidad del equipo y mejorar la eficiencia energética.

Existen tantos lubricantes como aplicaciones según tipos de motores, exigencias a las que están expuestos y entornos operativos específicos de esta industria. Pero, más allá de contar con el producto adecuado, lo recomendable es disponer de un equipo 24×7 de técnicos expertos en la industria que puedan gestionar correctamente los desafíos que se van presentando. Además de implementar una estrategia integral que permita alcanzar nuevos niveles de seguridad, cuidado ambiental y productividad en las operaciones.

Aceites de motor a gas natural

Entre los desafíos a los cuales se enfrentan los aceites de motor a gas natural para sus aplicaciones específicas incluyen:

  • Es crucial elegir un proveedor en el que se pueda confiar, cuyos lubricantes certifiquen las normas API adecuadas para los motores.
  • El nivel correcto de cenizas sulfatadas contribuye a garantizar una lubricación adecuada, depósitos controlados y ayuda a mitigar la recesión de las válvulas.
  • La resistencia a la nitración ayuda a limitar el aumento de la viscosidad, la acumulación de ácido, el desgaste corrosivo, el lodo, el taponamiento del filtro y los depósitos del motor.
  • La resistencia a la oxidación ayuda a mejorar la vida útil del aceite y el rendimiento del motor al minimizar los depósitos y el consumo de aceite.
  • Se necesita un balance adecuado del paquete de aditivos presentes en el lubricante destinado a lubricar equipos cada vez más sofisticados, diseñados para mejorar la eficiencia y aumentar el rendimiento.

En general, las empresas de lubricantes trabajan codo a codo con los Fabricantes de Equipos Originales (OEM) para el desarrollo de productos que estén a la vanguardia para cada aplicación.

En el universo de los motores a gas natural, existen motores de dos (aunque se están dejando de usar) y cuatro tiempos, que operan a diferentes velocidades, con lubricantes con distintos niveles de cenizas y requerimientos en términos de rendimiento y del tipo de gas con el que funcionan. Por eso es importante comprender que cada tipo de motor tiene sus particularidades y hay un lubricante específico para cada uno de ellos, El producto adecuado garantiza un rendimiento eficiente del motor y asegura su funcionalidad en condiciones exigentes.

Aceites para compresores

Elegir el aceite correcto para un compresor de tornillo rotativo o alternativo es esencial para la eficiencia y la productividad. En estos casos, el lubricante adecuado debe ofrecer suficiente fluidez para un rendimiento confiable a baja temperatura, resistir la coquización a altas temperaturas de operación y, en muchas aplicaciones, proteger los componentes de la corrosión por sulfuro de hidrógeno.

En el caso de compresores reciprocantes, se deben utilizar lubricantes de alto rendimiento, formulados para proporcionar resistencia a la oxidación, estabilidad a altas temperaturas y control de depósitos a fin de mantener una operación productiva. En tanto, para compresores de tornillo rotativo, los lubricantes deben funcionar a pesar de los diseños compactos, las temperaturas extremas de operación y el alto rendimiento. Y deben soportar elementos corrosivos, nitración, oxidación y el riesgo de dilución por gas comprimido, de manera de ayudar a minimizar el tiempo de inactividad por mantenimiento y aumentar la productividad.

Dentro de las recomendaciones en los procesos de lubricación, es prioritario analizar periódicamente el estado de los lubricantes. Controlar el estado del aceite, así como también del equipo, evitará paradas no programadas, reparaciones costosas o, en el peor de los casos, reemplazo de equipos.

En definitiva, la combinación de lubricantes adecuados con buenas prácticas operativas y de mantenimiento permite alcanzar niveles superiores de eficiencia, con beneficios en tres dimensiones: seguridad, sustentabilidad y productividad. Una mayor vida útil del aceite y del equipo contribuye a reducir las tareas de mantenimiento y los riesgos asociados; al mismo tiempo, prolongar los intervalos de cambio minimiza la generación de residuos y el potencial de derrames, favoreciendo el cuidado del medio ambiente. Por último, al disminuir el tiempo de inactividad no programado, se potencia la disponibilidad y el rendimiento del negocio.

Parques eólicos: lubricación inteligente para un rendimiento sin pausa

El 2024 continuó con el desarrollo de las energías renovables en Argentina, con avances tanto en generación como en capacidad instalada. En este contexto, donde la exigencia está puesta en el funcionamiento continuo de los parques eólicos, tanto los procesos de lubricación como los productos adecuados para cada componente crítico, adquieren un rol estratégico dentro del mantenimiento preventivo de las turbinas, clave para alcanzar la eficiencia operativa.

Sin embargo, este proceso suele ser subestimado y este error -que es muy frecuente- puede tener graves consecuencias, ya que todo sistema con partes móviles requiere de lubricación. Es por esto que la marca de lubricantes Mobil™, avalados por más de 150 años en el mercado, comparte recursos y su know how para concientizar y capacitar a los responsables de estas tareas.

Estas turbinas de los parques eólicos están instaladas en áreas aisladas y operando en ambientes con contextos de temperatura ambiente variables y extremos (de entre -30 hasta +45), cambios de temperaturas operativas (con distintas tolerancias dependiendo si se trata del cojinete principal, el del generador o el de cabeceo y viraje) y condiciones extras como humedad alta, entre otras.

Desafíos

Estas situaciones se traducen en un conjunto de retos exigentes para los lubricantes de este tipo de turbinas de los parques eólicos como:

  • Una mayor producción por unidad requiere equipos más grandes con mayor capacidad de resistencia de cargas más altas y, por consiguiente, más protección contra el desgaste que se genera sobre los cojinetes.
  • Las instalaciones en lugares remotos hacen que el acceso sea limitado y los ciclos de lubricación más extendidos. Por tal motivo, el tipo de lubricación debe ser resistente al envejecimiento provocado por la oxidación.
  • Las turbinas que operan mar afuera requieren lubricantes que ofrezcan una sólida protección contra la oxidación por el agua salada.
  • El cambio de temperatura ambiente y el funcionamiento intermitente requieren lubricantes que actúen dentro de un amplio rango de temperaturas operativas y proporcionen una sólida protección contra la corrosión.
  • Las grandes diferencias en la velocidad y dirección del viento demandan lubricantes que ofrezcan protección contra daños provocados por las cargas de choque y variaciones.
  • Frente a este escenario es importante seleccionar el tipo lubricante que no sólo ofrezca una vida útil más prolongada y sea confiable, sino que además contribuya a maximizar la productividad de las turbinas y minimizar el tiempo de inactividad no programada.

 

Los desafíos de los parques eólicos

Una de las principales recomendaciones de Mobil™ para mejorar el ciclo de vida de estas turbinas (que implican un diseño de alta ingeniería y una maquinaria sofisticada) es identificar la lubricación adecuada (ya sea grasas o aceites lubricantes) para cada tipo de componente -principalmente aquellos considerados críticos-. Además, resulta fundamental seleccionar el tipo de producto a utilizar en función de cada pieza o de las exigencias que enfrenta.

En el caso de los parques eólicos, los componentes de las turbinas que requieren lubricación son: caja de engranajes principal; mecanismos de cabeceo y viraje; cojinetes de cabeceo y viraje; cojinetes del eje principal; cojinetes del generador; sistema hidráulico; y engranajes abiertos.

Un lubricante que se adapte a cada una de estas piezas debe tener formulaciones bien balanceadas y cumplir no sólo con numerosos -y a menudo contradictorios- requisitos, sino también a exhaustivas pruebas de laboratorio y de campo que garanticen su uso a gran escala.

En este sentido, al momento de seleccionar un lubricante, los responsables de mantenimiento deben contemplar productos que puedan desempeñarse bien en múltiples dimensiones con el objetivo de obtener resultados significativos. Una formulación bien balanceada implica:

  • Estabilidad mecánica /liberación de aceite
  • Bombeabilidad a bajas temperaturas
  • Resistencia al agua
  • Compatibilidad
  • Presión extrema contra el desgaste
  • Protección contra la corrosión
  • Alta temperatura
  • Consistencia
  • Tecnologías que acompañan las tendencias del mercado

Dentro de las alternativas de lubricación, tanto las grasas como los aceites lubricantes evolucionan en sus diseños y fórmulas para acompañar el avance en cuanto a la sofisticación de las máquinas.

La aplicación de los lubricantes

En el caso de los aceites lubricantes, los sintéticos proporcionan beneficios superiores comparados con los aceites minerales. Los sintéticos tienen un índice de viscosidad más alto y el cambio de viscosidad que provoca la temperatura es menor a uno mineral. Esto proporciona una mejor movilidad a bajas temperaturas, así como una mejor protección contra el desgaste debido a la creación de una película de lubricante más gruesa a altas temperaturas.

Al tener una mejor capacidad a altas temperaturas, proporciona mejores características de oxidación y estabilidad térmica, y por lo tanto, una vida útil más larga. Asimismo, tienen menores coeficientes de tracción, lo que se traduce en una mejora de la eficiencia energética y en la protección contra el desgaste.

Por su parte, las grasas lubricantes, son ideales para su uso en donde la relubricación es poco frecuente o económicamente injustificable debido a la configuración física del mecanismo, el tipo de movimiento o de sello. Por su consistencia semisólida, pueden aplicarse en componentes instalados en posición vertical, sin riesgo de escurrimiento.

En conclusión, el mantenimiento de los equipos eólicos va mucho más allá de la simple detección de fallas: requiere un enfoque integral basado en la proactividad. Estar al día con el mantenimiento, cumplir con los períodos de cambio y análisis de aceite, programar paradas preventivas e implementar inspecciones periódicas son buenas prácticas para asegurar la eficiencia y prolongar la vida útil de las turbinas.

Sector marítimo: ¿por qué es importante migrar a lubricantes ambientalmente aceptables?

Las diversas modalidades de transporte que utilizan combustible, en el que se contempla también la industria naviera, generan impacto en el medioambiente, en el cambio climático y sus consecuencias.

Para mitigar esta situación es que existen sistemas que imponen normas medioambientales con el objetivo de proteger la biodiversidad y ecosistemas marinos. Incluso en Argentina hay varios decretos destinados a conservar áreas protegidas.

La combinación de regulaciones, la demanda de las empresas de cadenas de suministro sostenibles y la presión de los fabricantes han llevado a la implementación de productos y servicios sustentables. En el caso de los lubricantes se amoldaron con tecnologías que acompañan esta tendencia.

Las hélices de paso controlable, propulsores, cojinetes de hélice y cápsulas de propulsión son algunos de los equipos a bordo cuyos sellos o superficies tienen potencial de liberar aceite al agua, por ello es que hay que poner especial consideración a qué lubricantes se utilizan. Y en este sentido, los ambientalmente aceptables son los más adecuados disponibles hoy en el mercado.

Ahora bien, ¿qué significa y qué requerimientos debe cumplir un lubricante para que sea Ambientalmente Aceptable?

Para clarificar varios de los conceptos, así como también para asesorar sobre procesos y buenas prácticas, la marca de lubricantes MobilTM detalla algunos puntos que son de utilidad para quienes están a cargo de estas tareas en los buques.

Las certificaciones internacionales establecen que, para ser clasificados como lubricantes ambientalmente aceptables, deben basarse en tres criterios: biodegradables, mínimamente tóxicos y no bioacumulativos.

  • Biodegradable: el lubricante debe cumplir con un mínimo de 60 % de biodegradación a un plazo de 28 días al 90 % de una formulación de aceite o al 75 % de una formulación de grasa lubricante.
  • Mínimamente tóxico: bajos niveles de toxicidad. El lubricante debe pasar las pruebas de toxicidad aguda de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) 201, 202 y 203, o OCDE 210 y OCDE 211.
  • No bioacumulativo: no contiene sustancias que los organismos vivos no puedan eliminar. Es decir, para calificar como no bioacumulativa, una sustancia no debe ser capaz de se acumulan a niveles tóxicos.

Para cumplir con estas normas, se pueden utilizar varios aceites base, entre los que se encuentran los Polialquilenglicol, Triglicéridos y Ésteres sintéticos. Sin embargo, son estos últimos (los ésteres sintéticos) los que son más eficaces, dado que funcionan bien en una amplia gama de temperaturas, tienen un alto índice de viscosidad, buena lubricación, proporcionan una excelente protección anticorrosión y tienen una alta estabilidad oxidativa. Ofrecen, además, una excelente biodegradabilidad y pueden tener una buena estabilidad hidrolítica dependiendo del éster.

Al momento que cada buque determina qué aceite usar, deben considerar los lubricantes que son más adecuados para la aplicación y pueden ayudar a mejorar la eficiencia de la operación. Asimismo, entre otros puntos a tener en cuenta es que si deciden migrar de un aceite mineral a uno ambientalmente aceptable, es esencial que el proceso de transición sea lo más fácil posible de gestionar. Los operadores de embarcaciones querrán evitar la necesidad de lavado con solvente y al mismo tiempo garantizar que su nuevo lubricante esté a la altura del trabajo.

También se les recomienda que seleccionen los lubricantes más adecuados para cada tarea. Esto no sólo garantizará un funcionamiento óptimo; sino que además puede ayudar a mantener el rendimiento del lubricante, reduciendo costos de mantenimiento y aumentando la eficiencia general.

Por último, otras de las recomendaciones para embarcaciones es el mantenimiento y análisis del aceite usado, porque reducirá los costos de mantenimiento, disminuirá el consumo/desperdicio de lubricante y mejorará la confiabilidad del equipo. Este análisis simplifica los procesos y da una guía clara que ayuda a los operadores a identificar situaciones antes de que se conviertan en problemas.

Innovación en energía: el impacto del uso del lubricante correcto en las centrales eléctricas

Ser más eficientes en el consumo de energía eléctrica, tanto en las industrias como en el uso personal, para una mayor optimización y ahorro de costos, actualmente es un tema importante. Sin embargo, ¿qué sucede en las centrales termoeléctricas? ¿Qué prácticas, procesos y recursos pueden emplear estas instalaciones para mejorar su productividad y funcionamiento?

Es claro que la energía está presente en casi todas las actividades cotidianas y esenciales para el funcionamiento de la sociedad, desde suministro en los hogares hasta su aplicación irremplazable en las industrias, sin perder de vista la respuesta en los momentos de más alta demanda, manteniendo la estabilidad de todo el sistema de la red eléctrica.

Ahora bien, para que esto suceda, no se debe perder de vista que las centrales térmicas tienen un papel vital en la generación de este recurso. En este contexto, y al igual que cualquier otro segmento, esta industria también busca reducir consumos a través de la evaluación de los distintos procesos como de la implementación de nuevas tecnologías que las ayuden a hacer más con menos recursos. Dentro de esas alternativas, una es la revisión de los lubricantes, debido a que su correcta implementación puede ayudar a mejorar la confiabilidad del equipo y el tiempo de funcionamiento, es decir, aumentar la productividad.

Ese fue el caso de una central térmica brasileña, que planteaba la necesidad de una mayor eficiencia energética y operativa, al tiempo que precisaba reducir costos operativos relacionados con los lubricantes. Entre los desafíos que el cliente le planteó a los responsables de lubricantes Mobil™, se especificaba una reducción en la cantidad de reposición a nivel del cárter, ampliación del periodo de llenado y mayor estabilidad incluso con aceite recuperado.

Luego de un análisis del área de servicio de Mobil™, se determinó que aceite de alta estabilidad Mobil Pegasus™ 1005 Energia era un aceite con una actualización tecnológica más adecuada para ese tipo de motores .

La migración fue concretada por etapas: un primer ciclo utilizando 100 % el Mobil Pegasus™ 805 durante 14 meses. Luego, una segunda instancia implicó la transición hacia el Pegasus™ 1005 durante un período de dos meses; mientras que la tercera parte constó de cambiar a Pegasus™ 1005 solamente a todos los motores Wärtsilä 20V34SG durante los siguientes 50 meses.

Los resultados arrojaron una reducción del 20,4 % en el consumo específico (l/MWh) de aceite en los motores, generando un ahorro de R$ 1,6 millones para la planta en 5 años.

Dentro de los beneficios extras que proporciona Pegasus™ 1005 (aceite con 40.000 horas de pruebas globales que demuestran su estabilidad), se destacan el aumento de la vida útil de los lubricantes en los motores y una reducción del riesgo de accidentes, debido a que se evita el ingreso del personal al espacio de los motores.

Mobil Pegasus™ 1005 está diseñado para proporcionar los más altos niveles de protección para motores de cuatro tiempos de alta potencia y bajas emisiones. Por lo tanto, ayuda a los clientes a mantener el equipo funcionando sin problemas y durante más tiempo.

Por último, esta industria no es ajena al contexto y también enfrenta desafíos -y objetivos- en relación con el impacto ambiental. Es así que el cambio de producto generó un uso mucho más racional, con 292.532 litros menos de lubricante consumido en 5 años, lo que conlleva a un menor desecho de envases y a una reducción en la producción y transporte (CO2).

De esta manera, se demuestra una vez más la necesidad de evaluar cuál es el lubricante adecuado para cada maquinaria y operación para mejorar el rendimiento y eficiencia, a la vez que se buscan incorporar tecnologías más sostenibles para la generación de energía.

Lograr más sostenibilidad en la industria del papel a través de una lubricación más eficiente

El papel es un insumo clave que impacta, a su vez, en una multiplicidad de industrias que pueden ir desde la editorial hasta el packaging de cualquier negocio, sin contar la vida cotidiana. Esto pone en evidencia la necesidad de que este sector pueda abastecer la mayor demanda del mercado, produciendo más en menos tiempo y cuidando los recursos.

En todo este contexto, el desafío aquí es evolucionar aún más en eficiencia y productividad, aplicando tecnologías y servicios a medida para aprovechar al máximo los equipos, sin desperdicios.

Paralelamente, la producción de papel suele estar asociada a los potenciales impactos medioambientales, que le generan una presión extra para la sostenibilidad de la empresa y de la industria en general.

Desde el punto de la lubricación se pueden abarcar estos dos ejes (eficiencia + planeta) con productos y recomendaciones que favorezcan a la expansión del negocio, así como también cubrir los efectos del medioambiente a través de la optimización de tecnologías en los lubricantes.

Hay que considerar que esta industria abarca varios tipos de operaciones. Por un lado, las áreas forestales y, por el otro, las plantas de producción.

Los equipos móviles utilizados en grandes radios de acción entre las inmensas plantaciones están expuestos a condiciones de operación severas. Para este segmento, los aceites y grasas adecuados ayudarán a proteger motores y juntas de los equipos, asegurando más horas de operación con reducción de consumo y desperdicios. Por ejemplo, una empresa brasileña, al cambiar hacia un aceite de calidad de alto desempeño, optimizó en 61 mil litros de aceite al año en su flota de 33 motorsierras.

Desde el punto de vista del área industrial, los equipos también pueden llegar a trabajar en condiciones críticas de humedad y temperatura, por lo cual, se requiere de una lubricación robusta para operar con la máxima eficiencia.

¿En qué se puede poner atención y mejorar?

Expertos de la marca de lubricantes MOBIL elaboran una serie de recomendaciones de lubricación para algunas de los sistemas y maquinarias implicadas:

  • Las máquinas de papel: son el corazón de la planta y requieren de máximos cuidados. Por eso las grasas y aceites de alta tecnología garantizan la protección y eficiencia de la operación.
  • Sistemas hidráulicos: la industria papelera, al funcionar con sistemas a alta temperatura y que conviven con el riesgo de formación de lodos y barnices, es crítico el tipo de lubricante que utilicen, ya que podría detenerse la operación. En estas situaciones, el uso de aceites hidráulicos de mayor calidad hará la diferencia.
  • Turbogeneradores: al generar electricidad para la operación de la planta, los turbogeneradores juegan un papel vital en esta industria. Con componentes críticos y condiciones de funcionamiento exigentes, estos dispositivos requieren de un aceite robusto y duradero, ya que son particularmente sensibles a las fallas causadas por la formación de barnices. Entre las mejores prácticas para mitigar la ocurrencia de casos, se sugiere la realización frecuente de pruebas específicas para evaluar el potencial del barniz en el aceite en uso.

Mobil lubricantes tiene un portafolio de productos específico para esta industria, como -por ejemplo- el Mobil DTE PM Excel, Mobilith SHC PM, Mobil DTE 10 Excel y Mobil DTE 20 Ultra.

Considerando que es una industria cuya una operación involucra mucha agua y humedad, la prevención de la contaminación del lubricante debería ser rutinaria para evitar poner en peligro el rendimiento del producto y el equipo. Es habitual que las plantas hagan este control a través de análisis de crepitación, que tienen baja precisión, o que necesiten recurrir al análisis de laboratorio que tardan días en proporcionar el resultado.

Si bien hay una gran variedad de productos para cada maquinaria y tipo de utilización, con beneficios que van desde intervalos de cambio más prolongados, mayor vida útil de los equipos hasta protección contra la oxidación o ahorro de costos por reducir los tiempos de inactividad, los procesos de lubricación, así como los aceites adecuados para cada maquinaria y utilización, contribuirán a la sostenibilidad de las empresas.