La secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, dependiente del Ministerio de Capital Humano, dispuso este martes dictar la conciliación obligatoria para suspender el paro de Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa.
Según comunicó la cartera que conduce Sandra Pettovello, el objetivo es “promover una solución pacífica y garantizar la continuidad del servicio”. En ese sentido, “se dispuso el inicio de un período de conciliación obligatoria por el término de 15 días”, detallaron.
La medida rige desde las 9 de este miércoles 30 de julio del 2025, “a fines de preservar la paz social y garantizar la continuidad de la producción en una actividad estratégica para el país, como es la explotación de petróleo y gas no convencional en Vaca Muerta”, precisa el comunicado publicado en los canales oficiales del Gobierno.
Por último, desde Capital Humano explicaron que “durante este período, deberán cesar toda medida de acción directa y asegurar la normal prestación de servicios”.
Las razones detrás del paro en Vaca Muerta
Tal como informó eolomedia, la reunión que mantuvieron el lunes la cúpula del gremio y los representantes de las distintas empresas que están vinculadas al shale en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA). Según denunció el gremio, la reunión duró menos de una hora y no hubo acuerdo, por lo que el paro quedó confirmado.
Las partes no lograron acercar posiciones y se espera que el Gobierno nacional dicte conciliación obligatoria para que no se vea perjudicada la producción. Es que el gremio denunció que el ajuste en las dotaciones por parte de las operadoras ya dejó fuera del sistema a más de 1.200 trabajadores, mientras otros 2.000 se encuentran suspendidos, sin tareas y percibiendo solo el salario básico.
La respuesta del sindicato no se hizo esperar. El 23 de julio confirmó un paro general afectando directamente la producción del shale. Ese mismo día también se realizó la denuncia formal por conflicto colectivo ya fue presentada ante el Ministerio de Trabajo de la Nación. La medida de fuerza implicaba paralizar las actividades desde el miércoles 30 de julio a las 20 horas —coincidiendo con el cambio de turno— hasta el viernes 1 de agosto.



