El Gobierno Nacional reunió a inversores nacionales e internacionales para presentar la licitación de AMBA I

En el marco del Plan Nacional de Ampliación del Transporte Eléctrico, se realizó la Conferencia “La Reconstrucción del Sistema Argentino de Transmisión Eléctrica”, en la que participaron el viceministro de Economía de la Nación, José Luis Daza; el Secretario Coordinador de Energía y Minería, Daniel González; la Secretaria de Energía, María Tettamanti, el subsecretario de Energía Eléctrica, Damián Sanfilippo, además de otros representantes del sector público, autoridades del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), embajadores e inversores nacionales e internacionales.

La apertura estuvo a cargo del viceministro de Economía, quien destacó las transformaciones que está viviendo el país en materia económica. Daza señaló que en las reuniones del G20 la Argentina es mencionada como un modelo, al ser el único país con superávit fiscal y externo, también energético, y el único en el que la deuda como porcentaje del producto está bajando. En ese sentido, remarcó que el programa de estabilización está avanzando tan bien, o mejor, de lo que se esperaba.

Durante la jornada, los funcionarios nacionales y los equipos técnicos expusieron frente a inversores, CEO’s de empresas y embajadores los detalles técnicos, financieros, legales y regulatorios de la licitación de AMBA I, abriendo un espacio de diálogo con los actores del sector privado. Esta obra constituye un hito fundamental en la política de infraestructura nacional orientada a garantizar la seguridad, confiabilidad y calidad del abastecimiento eléctrico en el Área Metropolitana de Buenos Aires y en el Sistema Argentino de Interconexión (SADI) en general.

Daniel González explicó que las obras necesarias para transformar, actualizar y modernizar el sector de transmisión eléctrica ya estaban identificadas, y que la decisión fue que el Estado no las lleve adelante en forma directa. Por eso, indicó, se generó un mecanismo de concesión de obra, a través del cual el sector privado será quien invierta.

Por su parte, Damián Sanfilippo, subsecretario de Energía Eléctrica de la Nación, explicó que el Plan Nacional de Ampliación del Transporte Eléctrico es un plan federal, con líneas y obras en varias regiones del país, y que existe consenso de mercado sobre cuáles son las obras prioritarias para el desarrollo del transporte eléctrico. Detalló que AMBA I contempla obras en distintas líneas de tensión —500, 220 y 132 kV—, un total de 270 kilómetros de línea, la incorporación de 2.160 MVA de potencia, un valor aproximado de USD 800 millones y un plan de inversión estimado en 52 meses para las dos etapas.

El proyecto de AMBA I, además, cuenta con condiciones que fortalecen su financiamiento y previsibilidad: contempla el respaldo de una garantía del BID, que se encuentra actualmente en proceso de aprobación, y habilita al adjudicatario a solicitar su adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), lo que permite reducir riesgos, atraer inversión privada y asegurar reglas claras de largo plazo.

En este sentido, Viviana Alva Hart, representante del Grupo BID en Argentina, destacó que para el organismo es muy importante acompañar al Gobierno en esta iniciativa, combinando instrumentos financieros con conocimiento técnico. Explicó que el BID está trabajando junto al Gobierno en la estructuración de una propuesta de garantía, sujeta a la aprobación de su Directorio Ejecutivo, que, de aprobarse, contribuiría a mitigar determinados riesgos y a facilitar la movilización de inversión privada. Asimismo, señaló que el Banco viene aportando conocimiento y asistencia técnica en aspectos vinculados al proceso de licitación y al diseño contractual.

AMBA I es la primera de 16 iniciativas estratégicas del Plan Nacional de Ampliación del Transporte Eléctrico —que contempla inversiones por más de USD 6.600 millones y la incorporación de 5.610 km de líneas de 500 kV en todo el país— y marca un avance en el proceso de normalización del sector energético argentino, reemplazando años de desinversión por reglas de mercado claras y capital privado genuino.

La convocatoria reunió en un mismo encuentro a bancos, fondos de inversión, constructoras, estudios de abogados y embajadores de países con fuerte presencia inversora en la región, reflejando el interés que despierta en el mercado financiero internacional el Plan Nacional de Ampliación del Transporte Eléctrico. Con la finalización de esta etapa de presentación a inversores, el cronograma de la licitación de AMBA I continúa su curso según lo previsto, con la publicación de los pliegos y la apertura del proceso de evaluación de ofertas en las próximas semanas.

AMBA I es la primera de las 16 iniciativas estratégicas del plan, y el Gobierno Nacional ya anticipó que repetirá este formato de roadshow con los principales actores financieros y empresariales del sector para cada una de las próximas licitaciones, consolidando una agenda sostenida de convocatoria a la inversión privada en infraestructura eléctrica.

Rio Tinto consiguió financiamiento de US$1.175 millones para Rincón

Rio Tinto, que ya cuenta con el RIGI aprobado, anunció que obtuvo un paquete de financiamiento de $1.175 millones de dólares de cuatro prestamistas internacionales para apoyar el desarrollo del proyecto de litio Rincón en Salta.

El paquete incluye préstamos de la Corporación Financiera Internacional (CFI), BID Invest, Export Finance Australia (EFA) y el Banco Japonés para la Cooperación Internacional (JBIC).

Los ingresos se utilizarán para respaldar el desarrollo del proyecto de litio Rincon, de 2.500 millones de dólares, que apunta a una capacidad anual de carbonato de litio de grado batería de aproximadamente 60.000 toneladas 1.

La construcción de la planta comenzó el año pasado, incluyendo las obras de expansión del campamento y el desarrollo de la infraestructura del sitio. Se espera que la primera producción comience en 2028, con un período de tres años para alcanzar su capacidad máxima.

Jérôme Pécresse, director ejecutivo de Aluminio y Litio de Rio Tinto, declaró: «Este paquete de financiación amplía nuestras fuentes de financiación para el proyecto Rincon y respalda la ejecución continua de nuestra cartera de proyectos de litio, respaldada por las atractivas perspectivas a largo plazo impulsadas por la transición energética. Agradecemos el firme apoyo de IFC, BID Invest, Export Finance Australia y JBIC para el avance del proyecto Rincon».

La compañía estima un objetivo de producción de aproximadamente 53 kt de carbonato de litio de grado batería al año durante un período de 40. Además prevé alcanzar una capacidad de 60 kt de carbonato de litio de grado batería al año, con programas de desbloqueo y mejora programados para liberar esta capacidad adicional.

Genneia consigue financiamiento por hasta U$S 320 millones para nuevos proyectos

Genneia y BID Invest anunciaron la firma de un acuerdo de financiamiento por 185 millones de dólares, en el marco de una estructura ampliable hasta 320 millones de dólares, con plazos de vencimiento de entre 7 y 15 años. Este acuerdo no solo consolida el liderazgo de Genneia en la transición energética, sino que se posiciona como un catalizador fundamental para la competitividad industrial y el crecimiento del sector minero en regiones estratégicas.

Esta inversión facilitará la ejecución de 4 Parques Solares: San Rafael (180 MW) y San Juan Sur (129 MW) en Cuyo, junto a Lincoln y Junín (20 MW cada uno) en Buenos Aires. Además, el préstamo permitirá avanzar en la instalación de un sistema de almacenamiento de energía con baterías (BESS) de 40 MW en el nodo Maschwitz en la provincia de Buenos Aires optimizando la estabilidad de la red frente a picos de demanda.

La confianza del mercado internacional con Genneia

Un diferencial clave de este acuerdo es el enfoque en el norte argentino. BID Invest brindará asistencia técnica y económica para apoyar estudios de proyectos de transmisión eléctrica vinculados con nuevas inversiones en minerales críticos (litio y cobre).

Esta infraestructura es esencial para que los proyectos mineros en la Puna y la región andina operen con energía limpia y competitiva, reduciendo la huella de carbono de las exportaciones argentinas y cumpliendo con las crecientes exigencias de sostenibilidad de los mercados globales.

“Este acuerdo con BID Invest reafirma la confianza del mercado internacional en nuestra capacidad de ejecución y en el potencial renovable de Argentina. Estamos no solo generando energía limpia y eficiente, sino construyendo la infraestructura necesaria para que sectores estratégicos como la minería puedan crecer de manera sustentable”, destacó Bernardo Andrews, CEO de Genneia.

El líder de las renovables

Hay que recordar que Genneia inauguró en febrero el Parque Solar Anchoris en el departamento de Luján de Cuyo, Mendoza. El proyecto, que demandó una inversión de 160 millones de dólares, representa un paso clave en la estrategia de expansión de la compañía, sumando 180 MW de capacidad instalada destinados a abastecer a grandes usuarios industriales a través del Mercado a Término de Energías Renovables (MATER).

El Parque Solar Anchoris cuenta con 360.000 módulos solares bifaciales de última generación, una tecnología que permite captar la radiación directa y la reflejada por el suelo, maximizando la eficiencia. Se estima que el parque producirá anualmente 497.000 MWh, lo que equivale al consumo de 125.000 hogares y permitirá evitar la emisión de más de 220.000 toneladas de dióxido de carbono al año.

En términos de impacto social, durante su fase de construcción el proyecto generó más de 350 puestos de trabajo, fomentando el desarrollo de capacidades técnicas en la comunidad de Luján de Cuyo y zonas aledañas.

Con la puesta en marcha de Anchoris y la reciente operatividad de los primeros 140 MW del Parque Solar San Rafael, Genneia ya totaliza 630 MW de capacidad solar en la región de Cuyo, integrando los activos de Ullum, Sierras de Ullum, Tocota III y Malargüe I.

La proyección para el cierre de 2026 es alcanzar los 800 MW solares en la región con la finalización del proyecto San Juan Sur (130 MW), consolidando una matriz energética limpia, eficiente y orientada a la descarbonización de la economía argentina.