Las empresas de servicios apuestan a la fractura a gas y la IA

En la séptima edición de la AOG Patagonia 2026 se dejó en claro que la industria ya no habla de Vaca Muerta como una promesa, sino como una operación que exige escala. Las empresas de servicios petroleros llegaron con el mismo libreto: más equipos, más gas y gente preparada.

Tenaris, del caño al set de fractura

Para Tenaris, la apuesta fuerte de los últimos años fue meterse en los servicios de fracking. “Es algo que nació en la Argentina y que el mundo mira con mucho cariño”, dijo Andrea Previtali, presidente de Tenaris Cono Sur. La compañía arrancó hace cinco años y este año sumó su tercer set de fractura.

En la locación, la empresa opera con gas sin tratar para alimentar las bombas: cerca del 80% de la energía de ese equipo sale del gas. Tiene además tres sets de coiled tubing y trabaja para cubrir la demanda de las operadoras. “Estamos arriba de las 22 horas de bombeo continuo”, destacó Previtali.

El objetivo es ofrecer un servicio llave en mano que baje la demanda de rigs en la cuenca, con un trabajo paralelo sobre datos para mejorar la performance de los equipos. “Argentina es un país donde nos gusta probar la innovación. Invertimos fuerte y vimos que podemos hacer más”, agregó.

Todo a gas y hecho en el país

En Calfrac, el director general Adrián Martínez describió una expansión en varios frentes. Hoy operan dos sets de fractura, además de cementación y coiled tubing, y acaban de sumar wireline. “Somos la única división de Calfrac que da cuatro servicios”, remarcó.

La migración ya está en marcha: los equipos fueron adaptados para bombear a gas y la meta es llegar al 100%. También cambia la forma de operar. “La idea es instalar bombas más grandes y que la inteligencia artificial nos avise antes de que el equipo falle”, contó Martínez.

El segundo set se construyó en la Argentina y antes de fin de año llegarán doce bombas más, con la mira en un tercer set de fractura. En coiled tubing tendrán siete unidades y en cementación se aprobaron tres equipos nuevos. “Todos nuestros equipos los construimos acá”, subrayó.

Cien años y la presión de los costos

Patricio Whitney, managing director de SLB, aseguró que la compañía cubre en el país todo el espectro de servicios. En perforación, dijo, ya diseñan “desde Vaca Muerta hacia el mundo” para recortar tiempos, mientras pasan los equipos de fractura a gas y marcan récords en etapas de fractura.

La empresa integra fractura y válvulas, trae plantas modulares y suma una capa digital “para tomar decisiones más rápidas y mejores”. En el año de su centenario, y con más de 90 años en la Argentina, anticipó la llegada de dos equipos full gas y la reconversión del resto de la flota.

La visita del CEO global dejó una buena impresión, admitió Whitney, aunque con condiciones. “Hay un foco importante en la Argentina, pero nos piden cierta rentabilidad”, reconoció. Por eso trabajan en bajar los costos de servicio y en dos desafíos que, según él, marcan la agenda: capacidad y productividad.

La llegada del Zeus

Halliburton cumple 70 años en el país. Su vicepresidente, Héctor Gutiérrez, ordenó la estrategia en tres ejes: eficiencia, subsuelo y capital humano. “Cualquier mejora mínima se convierte en un impacto tremendo”, explicó al presentar el Zeus, el primer set de fractura eléctrico que trabajará fuera de Estados Unidos. El equipo opera para YPF en el marco de un contrato de cinco años.

El cambio obligó a reentrenar a los operarios, que ahora trabajan con alta tensión. Gutiérrez apuntó a más confiabilidad y menos emisiones. En perforación, su sistema rotativo resuelve el tramo vertical y el horizontal en una sola carrera, con un promedio del 95%. “Competimos con Permian y debemos estar a esos niveles”, sostuvo.

Bajo tierra, la compañía usa fibra óptica para seguir la fractura en tiempo real (temperaturas, presiones, comunicación entre pozos) y alimentar algoritmos que mejoren la operación. “Hay mucha visibilidad en la Argentina. Se puede competir con Permian”, insistió el directivo.

El talento, el verdadero cuello de botella

Si en algo coincidieron los cuatro fue en el recurso humano. “Uno puede traer equipos, pero el talento demora años”, resumió Whitney. SLB trabaja en planes de diversidad, en sumar más mujeres, mejorar la accesibilidad de sus bases e incorporar personas con distintas capacidades.

Halliburton entrevista para tomar a doce jóvenes profesionales que, tras un año de entrenamiento, saldrán al campo. Los operarios pasan una semana intensiva antes de sumarse y la capacitación sigue después, incluso en habilidades blandas. Gutiérrez atribuyó a ese trabajo las más de 22 horas de bombeo alcanzadas.

En tanto, Previtali ubicó la formación en el centro de Tenaris: becas, una escuela propia y la planta de Campana como base. Destacó el vínculo con Neuquén, el apoyo a iniciativas que lideran Tecpetrol y Vista, y el Instituto Vaca Muerta. “Es uno de los desafíos más importantes que estamos teniendo”, dijo.

Zeus llegó a Vaca Muerta y Halliburton ya formó a su equipo para operarlo

Zeus comienza a escribir una nueva etapa en Vaca Muerta. El set de fractura que incorporó Halliburton busca reemplazar los motores diésel en los proyectos del shale neuquino para aumentar la eficiencia y bajar las emisiones de carbono en los yacimientos. “La era de la fractura eléctrica ya es una realidad en Argentina y en Halliburton ya estamos listos”, subrayó Alejandra Zamorano, Coordinadora de Performance Devep-Maint de la empresa de servicio.

En su cuenta de LinkedIn, la directiva también ponderó que la llegada del equipo “reafirma nuestro compromiso con la innovación tecnológica y la eficiencia operativa” en el no convencional argentino.

Pero la tecnología sola no alcanza. Por eso, el equipo de IEM de la compañía completó una capacitación intensiva de 10 días enfocada en los generadores G3520, la maquinaria que sostiene la generación eléctrica del Zeus en cada locación donde opera.

La formación repasó tres ejes centrales: operación en baja y media tensión, diagnóstico de fallas y estrategias de mantenimiento preventivo, y sistemas de generación eléctrica y motores a gas. Son los pilares que sostienen el funcionamiento diario de un equipo que reemplaza por completo la lógica del diésel.

“Agradecemos a nuestro aliado estratégico O&G Solutions por acompañarnos en este proceso de formación. Nos preparamos hoy para los desafíos del mañana, impulsando una industria del Oil & Gas cada vez más eficiente, sostenible y tecnológica”, destacó Zamorano.

El equipo que cambia la lógica de Vaca Muerta

La llegada de Zeus a Vaca Muerta marca la primera casa afuera de Estados Unidos para la tecnología de Halliburton. Sin embargo, el arribo del set de fractura es un dato técnico menor para la industria local.

La diferencia central está en la generación in situ: el equipo reemplaza los motores a diésel por unidades eléctricas que generan energía en el propio sitio de trabajo. Un spread completo de fractura necesita entre 20 y 30 megavatios, casi lo que consume una ciudad de 30.000 habitantes.

Las unidades de bombeo entregan hasta 5.000 caballos de fuerza de forma sostenida, con ajustes de presión y caudal instantáneos. Menos piezas mecánicas también significa menos paradas por mantenimiento, algo que los técnicos que operan Zeus en Estados Unidos vienen confirmando en el terreno.

Un contrato plurianual con YPF

La llegada del equipo también forma parte de un acuerdo plurianual entre YPF y Halliburton que incluye además OCTIV Auto Frac, la plataforma de automatización que estandariza cada etapa de fractura en el pozo.

“Estamos incorporando la última tecnología disponible en el mundo para seguir mejorando la productividad, la eficiencia y la competitividad de nuestras operaciones”, señaló Matías Farina, vicepresidente ejecutivo de Upstream de YPF, sobre el rumbo que busca la compañía en el no convencional.

Todo esto se enmarca en la estrategia 4×4 de YPF, el plan que apunta a acelerar el desarrollo de los recursos shale con tecnología que reduce tiempos de operación y mejora los estándares ambientales de cada pozo en Vaca Muerta.

Uno de los cambios que más se nota en el día a día de una locación es la baja circulación de camiones cisterna. Al no depender de combustible diésel para los motores, se reduce buena parte del transporte logístico que antes era necesario en cada etapa de bombeo.

También cambia el paisaje sonoro del yacimiento. Los operarios que trabajaron con sistemas eléctricos en Estados Unidos hablan de una diferencia notable en los niveles de ruido, algo que impacta directo en las condiciones de trabajo diario en locación.

YPF incorpora el primer equipo de fractura eléctrica de Vaca Muerta

El ruido de los motores diésel de los sets de fractura lentamente comienza a tener fecha de vencimiento. YPF anunció la incorporación del primer set de fractura eléctrica para operaciones no convencionales que llega al país. El equipo, bautizado Zeus, fue desarrollado por Halliburton y hasta ahora solo había funcionado en Estados Unidos. Vaca Muerta es la primera casa afuera.

La diferencia con los equipos tradicionales no es un detalle técnico menor. El Zeus reemplaza los motores a diésel por unidades eléctricas que generan la energía en el propio sitio de trabajo, algo que en la jerga de la industria se conoce como generación in situ.

Un spread completo de fractura necesita entre 20 y 30 megavatios de potencia, una cifra que equivale más o menos a la que consume una ciudad de 30.000 habitantes. Generar esa energía en el lugar, sin depender de una red externa, fue el desafío técnico que resolvió Halliburton.

Las unidades de bombeo del equipo entregan de forma sostenida hasta 5.000 caballos de fuerza, algo que en potencia hidráulica pocos sistemas logran mantener sin perder rendimiento. Los ajustes de presión y caudal se hacen de manera instantánea, sin los tiempos muertos típicos de los motores mecánicos.

Menos piezas mecánicas también significa menos paradas por mantenimiento. Los técnicos que operan estos equipos en Estados Unidos vienen señalando algo similar: la confiabilidad operativa mejora porque hay menos componentes que puedan fallar en medio de una etapa de bombeo.

El contrato y la apuesta de YPF

La llegada del Zeus no es un hecho aislado. Forma parte de un acuerdo plurianual entre YPF y Halliburton que contempla, además, la implementación de OCTIV Auto Frac, una plataforma de automatización que estandariza la ejecución de cada etapa de fractura.

“Estamos incorporando la última tecnología disponible en el mundo para seguir mejorando la productividad, la eficiencia y la competitividad de nuestras operaciones”, señaló Matías Farina, vicepresidente ejecutivo de Upstream de YPF, sobre el objetivo de convertir a la compañía en líder mundial del no convencional.

Todo esto se enmarca en la estrategia 4×4 de la compañía, el plan que busca acelerar el desarrollo de los recursos shale mediante tecnología que reduzca tiempos de operación y mejore los estándares ambientales de cada pozo.

Menos camiones, menos ruido, más escala

Uno de los cambios que más se nota en el día a día de una locación es la baja circulación de camiones cisterna. Al no depender de combustible diésel para los motores, se reduce buena parte del transporte logístico que antes era necesario en cada etapa.

También cambia el paisaje sonoro del yacimiento. Los operarios que trabajaron con sistemas eléctricos en Estados Unidos hablan de una diferencia notable en los niveles de ruido, algo que impacta directo en las condiciones de trabajo diario en locación.

El monitoreo remoto desde los centros de control de YPF se vuelve, con este tipo de tecnología, una herramienta central: permite seguir cada parámetro de la operación en tiempo real y reducir la exposición del personal en el campo.

Vaca Muerta eleva la vara: los clientes ya exigen un rendimiento al nivel de EEUU

La actividad en Vaca Muerta atraviesa una fase de mayor sofisticación operativa, impulsada por el avance tecnológico y la necesidad de elevar estándares de ejecución. En su visita a la roca madre, el vicepresidente de Producción de Halliburton, Eric Holley, destacó el rol creciente de la disciplina operativa y la consistencia en el desarrollo no convencional.

Holley remarcó que el shale ingresa en una nueva etapa de expansión. Según su visión, el crecimiento del sector no depende únicamente de la ambición, sino de la capacidad de ejecución sostenida.

“El desarrollo no convencional no escala solo con ambición. Requiere ejecución disciplinada, tecnología adecuada y personas con experiencia en los roles correctos trabajando de manera coordinada.
Esa combinación es la que permite lograr un rendimiento consistente”, aseveró.

El fracking en Vaca Muerta bajó en abril, pero sigue por encima de 2025.

 

El salto de exigencia de Vaca Muerta

En su análisis, Holley subrayó que el mercado argentino se acerca a niveles de exigencia similares a los de Estados Unidos, donde la consistencia operativa es un factor determinante en la productividad. La comparación con el mercado norteamericano aparece como referencia para medir eficiencia y desempeño.

El ejecutivo sostuvo que los clientes esperan resultados estables en cada etapa de la operación, con continuidad entre turnos y procesos. Esa demanda redefine la forma en que se planifican y ejecutan los trabajos en el segmento no convencional.

“Los clientes esperan un rendimiento al nivel de Norteamérica, lo que significa consistencia etapa tras etapa y turno tras turno. Ese nivel de exigencia se convierte en el nuevo estándar operativo en el shale”, ponderó.

Holley también señaló que la tecnología solo genera valor cuando está respaldada por una ejecución sólida, capaz de sostener resultados en entornos complejos y de alta intensidad operativa.

El petróleo de Vaca Muerta va por el mercado asiático.

Tecnología, ejecución y transformación operativa

En ese marco, Halliburton avanza con la implementación de su flota eléctrica ZEUS y el sistema OCTIV Auto Frac en Argentina. El despliegue busca integrar digitalización y eficiencia en las operaciones de fractura hidráulica.

Holley destacó que la colaboración con los clientes es un factor crítico para sostener el crecimiento de largo plazo en el desarrollo no convencional. La coordinación entre operadores, proveedores y equipos técnicos aparece como un eje central del nuevo esquema operativo.

El ejecutivo también puso en valor el desempeño de los equipos locales en Argentina, a los que atribuyó un rol clave en la evolución de los proyectos en curso. Según indicó, el talento, la capacitación y el foco en la ejecución marcan una diferencia tangible.

“El talento, la formación y el foco en la ejecución del equipo en Argentina son evidentes. Ese nivel de compromiso es lo que impulsa el rendimiento en el campo”, subrayó.