La ruta que trazó YPF para el offshore

La exploración offshore, la alianza estratégica con Eni y el potencial geológico del Atlántico Sur fueron los principales ejes de la exposición del presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, durante su visita a la Bolsa de Comercio de Córdoba. Allí explicó por qué la compañía decidió priorizar la búsqueda de nuevos recursos costa afuera.

El ejecutivo sostuvo que la estrategia responde a criterios geológicos y a la experiencia obtenida en otras regiones del mundo, donde los descubrimientos recientes alimentan las expectativas sobre el potencial que podrían tener las cuencas marítimas de Argentina y Uruguay.

“Gestión activa del portafolio e YPF se está dedicando en exploración al offshore. Todo lo que da en África da en América y todo lo que da en América da en África“, subrayó.

YPF apuesta al potencial del Atlántico Sur

Marín explicó que los descubrimientos realizados frente a las costas africanas fortalecen la hipótesis de que existen condiciones similares del lado sudamericano, debido a la evolución geológica que compartieron ambos continentes antes de su separación.

Según describió, los recientes hallazgos registrados en Namibia y otros sectores del continente africano representan una referencia para orientar la estrategia exploratoria que desarrolla YPF junto con sus socios internacionales.

“Encontraron ahora en Namibia cualquier cantidad de petróleo. Si tengo que jugar una ficha, la juego y la vamos a jugar con Eni. Creo que a fines de 2027 o principios de 2028 iremos en Uruguay y, si da bien, venimos a la Argentina“, aseveró.

Marín sostuvo que el desarrollo de estos proyectos podría modificar la escala de producción hidrocarburífera del país y abrir una etapa completamente distinta para la industria energética, siempre condicionada al éxito de las campañas exploratorias previstas.

YPF y Eni avanzan con el offshore en las costas uruguayas

La geología como fundamento de la estrategia offshore

Durante su exposición, el CEO de YPF dedicó varios minutos a explicar las características geológicas que respaldan la apuesta de la compañía y señaló que determinados procesos sedimentarios permitieron la formación de sistemas petroleros comparables en ambos márgenes del Atlántico.

“Esto puede ser muchísimo más grande que Vaca Muerta si esto se da… puede llevar a millones y millones de barriles de producción”, ponderó.

El directivo indicó que la compañía procura concentrar inicialmente sus esfuerzos en las áreas donde existe mayor probabilidad de éxito, antes de avanzar hacia regiones que presentan un riesgo exploratorio superior.

“Lo que tenés que hacer en la vida es no innovar, primero ir a lo más seguro y después vamos al otro”, destacó.

Marín agregó que la elección de las áreas prioritarias también responde al interés demostrado por empresas internacionales con amplia experiencia en exploración offshore, un aspecto que consideró un respaldo adicional para la estrategia que impulsa YPF.

El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, aseguró que Vaca Muerta ya alcanza estándares internacionales de productividad

Una estrategia que también destacó en Democracia y Desarrollo

Las definiciones formuladas en Córdoba se complementan con las expresadas días atrás durante el ciclo Democracia y Desarrollo, donde el presidente de YPF volvió a ubicar al offshore como uno de los pilares del crecimiento futuro de la compañía.

“Es mucho más seguro que del lado este. A Eni lo trajimos y se acaba de comprar la opción con Apache al lado. Los tipos encontraron cualquier cantidad en Namibia. Entonces yo digo: puede dar.”

En ese encuentro, Marín afirmó que la petrolera profundizará las inversiones destinadas a la exploración marítima y sostuvo que el desarrollo de esos recursos podría generar un impacto mucho mayor al que actualmente proyecta el mercado.

“Nosotros nos vamos a concentrar mucho en el offshore. El offshore puede dar vuelta a la Argentina mucho más de lo que todos creen”, aseguró el pope de la empresa de mayoría estatal.

Offshore en Argentina: entre el potencial geológico y el desafío político

La exploración offshore se consolida como uno de los principales ejes de discusión dentro de la industria energética global. Según un informe reciente de la Universidad Austral, los márgenes continentales siguen siendo áreas críticas para garantizar seguridad energética, atraer inversiones y sostener la transición ordenada hacia matrices más diversificadas, especialmente en países con fuerte dependencia de hidrocarburos.

En ese contexto, el Atlántico Sur volvió a posicionarse como una de las regiones más prometedoras para la exploración de hidrocarburos. La reactivación de licencias en Argentina, Uruguay y el sur de Brasil consolidó un corredor geológico que, pese a sus distintos niveles de madurez, concentra expectativas técnicas, estratégicas y políticas dentro de la industria regional.

Del lado sudamericano, la Ronda Argentina Costa Afuera 1, lanzada en 2018, marcó el inicio de una nueva etapa exploratoria. A partir de 2019, las operadoras priorizaron la adquisición de sísmica 2D y 3D en las cuencas Austral, Malvinas Oeste y Argentina Norte, configurando la mayor base de datos marina del país.

Entre 2019 y 2025 se relevaron cerca de 35.000 kilómetros de sísmica 2D y más de 40.000 kilómetros cuadrados de sísmica 3D. Empresas como TGS, PXGeo y BGP lideraron las campañas, trabajando para operadoras internacionales y nacionales como ExxonMobil, TotalEnergies, Shell, Equinor, YPF y Tullow Oil.

El primer hito operativo de esta etapa fue el pozo Argerich.x-1, perforado en 2024 por Equinor junto a YPF y Shell. Se trató del primer pozo en aguas ultraprofundas de la Argentina, con 1.500 metros de columna de agua y 4.000 metros de profundidad total, utilizando el drillship Valaris DS-17.

Aunque el resultado no fue comercialmente exitoso, la operación aportó información geológica clave para calibrar los modelos exploratorios. En la industria, este tipo de resultados no implica el descarte del área, sino una etapa necesaria de aprendizaje dentro de cuencas prácticamente vírgenes desde el punto de vista exploratorio.

Luego de Argerich, el offshore busca una nueva etapa.

Una pausa que es técnica, no estratégica

Tras la finalización del pozo Argerich y de las campañas sísmicas comprometidas, la información pública sobre offshore disminuyó de forma notable. Sin embargo, esta baja exposición mediática no refleja una paralización de la actividad, sino una fase de interpretación técnica que demanda tiempo, rigurosidad y análisis integrado de grandes volúmenes de datos.

Las compañías ingresaron en una etapa donde se definen decisiones estratégicas y económicas de largo plazo. Antes de fines de 2026 vencerán los primeros períodos exploratorios de la ronda offshore, momento en el cual las operadoras deberán decidir si avanzan hacia una segunda fase con nuevos pozos o si revierten sus áreas.

En paralelo, el proceso exploratorio estuvo acompañado por un esquema inédito de participación pública. Entre 2021 y 2024 se realizaron consultas tempranas y audiencias públicas que involucraron a empresas, ONGs, universidades, cámaras empresarias, sindicatos y ciudadanos, generando un debate sin precedentes sobre la actividad offshore.

Los resultados evidenciaron una fuerte polarización. Mientras los sectores productivos destacaron el impacto en empleo, divisas, soberanía energética y desarrollo tecnológico, los sectores críticos enfatizaron los riesgos ambientales, la pesca, el turismo y la desconfianza institucional respecto al control de impactos.

Este proceso derivó en la emisión de Declaraciones de Impacto Ambiental que habilitaron proyectos bajo un marco regulatorio homogéneo. Sin embargo, también quedaron áreas pendientes, como el bloque MLO-122 de Tullow Oil, que aún no cuenta con una definición administrativa final sobre su continuidad.

En contraste, ExxonMobil y Qatar Petroleum devolvieron formalmente varias áreas en Malvinas Oeste durante 2024, reflejando la dinámica normal de una exploración de frontera, donde no todos los proyectos avanzan hacia etapas de perforación o desarrollo.

Shell y una nueva oportunidad para el offshore.

Producción, logística y el espejo regional

Mientras la exploración offshore avanzaba en el norte, el sur argentino recuperó protagonismo con el proyecto Fénix, operado por TotalEnergies en la Cuenca Austral Marina. Entre 2023 y 2024 se perforaron tres pozos de desarrollo que hoy aportan cerca de 10 millones de metros cúbicos diarios de gas al sistema nacional.

Con este aporte, la producción offshore representa aproximadamente el 20% del gas del país, considerando también los históricos yacimientos Carina y Vega Pléyade. Este desempeño reafirma la capacidad técnica y operativa de Argentina para sostener proyectos marinos de escala relevante.

No obstante, el país aún carece de una cadena de suministros específicamente desarrollada para abastecer proyectos offshore de gran magnitud. La logística, los servicios especializados y la infraestructura portuaria siguen siendo uno de los principales desafíos para capitalizar futuras inversiones.

En este sentido, Uruguay aparece como un ejemplo regional de planificación. Con bloques adjudicados a compañías majors, marcos regulatorios estables y compromisos de perforación asumidos, el país logró posicionarse como un actor avanzado dentro del margen atlántico sudamericano.

APA Corporation y Chevron ya anunciaron actividades sísmicas y compromisos exploratorios entre 2025 y 2027 en aguas uruguayas, lo que anticipa un nuevo ciclo de exploración activa en la región. En paralelo, el sur de Brasil reactivó su Cuenca de Pelotas mediante rondas licitatorias permanentes.

Del otro lado del Atlántico, Namibia consolidó descubrimientos comerciales que reforzaron el interés global por este sistema conjugado. Ambos márgenes comparten una historia geológica común desde la apertura del Atlántico Sur, lo que fortalece el atractivo exploratorio del corredor regional.

YPF descartó que tenga negociaciones abiertas con Petrobras.

Una frontera que exige continuidad

El potencial energético del offshore argentino permanece intacto. La información sísmica, los datos de pozo, la experiencia operativa y los avances regulatorios conforman una base sólida para una nueva etapa exploratoria, siempre que exista continuidad institucional y visión estratégica a largo plazo.

Explorar el Atlántico Sur no implica únicamente una apuesta hidrocarburífera. Representa una oportunidad para fortalecer la soberanía energética, el desarrollo tecnológico, la formación de recursos humanos y la integración industrial, en un contexto donde la energía sigue siendo un factor central para el crecimiento económico.

La ventana de oportunidad está abierta. Convertir el conocimiento acumulado en progreso concreto dependerá de sostener políticas estables, reglas claras y una planificación que trascienda los ciclos políticos. En esa ecuación, el offshore argentino sigue siendo una de las cartas más relevantes del tablero energético nacional.

YPF y Eni explorarán un bloque a 200 km de las costas de Uruguay

YPF y Eni firmaron un acuerdo para explorar conjuntamente el bloque OFF-5, ubicado en aguas profundas a 200 km de la costa de Uruguay. Con una extensión aproximada de 17.000 km2 y una profundidad máxima de agua de 4.100 metros, el OFF-5 se encuentra en una zona considerada estratégica por su potencial geológico.

Estudios recientes indican similitudes con la cuenca Orange sobre el margen africano, en Namibia, donde se han realizado importantes descubrimientos de petróleo y gas. Ambos márgenes compartieron la misma evolución geológica antes de la separación continental, lo que, sumado a las similitudes observadas luego de la apertura del Atlántico, abre un importante potencial exploratorio en el Margen Americano.

“Este acuerdo con Eni nos permite dar un paso hacia la exploración offshore. Incorporamos conocimiento global y capacidades que nos posicionan para aprovechar oportunidades en una región con gran potencial, reafirmando nuestra visión de crecimiento y liderazgo en proyectos innovadores”, afirmó Horacio Marín, presidente y CEO de YPF.

Mediante el acuerdo suscrito, Eni Uruguay Ltd. adquiere una participación del 50% en el bloque OFF-5 y asumirá la operación tras el cierre de la transacción, sujeta a la aprobación de las autoridades uruguayas.

Este entendimiento refuerza el compromiso de ambas compañías con el desarrollo energético en la región y marca un paso importante en la cooperación internacional para proyectos offshore. Además, YPF y Eni firmaron recientemente un contrato para avanzar con la ingeniería de la etapa más grande del proyecto Argentina LNG, consolidando una relación estratégica que combina experiencia global y capacidades locales para impulsar el desarrollo energético en la región.

YPF y ENI, un vínculo estratégico

El avance en Uruguay se suma al trabajo conjunto que ambas compañías desarrollan en el país. El mes pasado, YPF y Eni firmaron en Buenos Aires el contrato de ingeniería de la etapa más relevante del proyecto Argentina LNG, que apunta a construir la mayor planta de licuefacción del país.

Ese documento define el diseño técnico y operativo de una iniciativa que prevé una inversión total estimada de 40.000 millones de dólares. De esa cifra, unos 25.000 millones se orientarán a la construcción de la terminal de licuefacción y la infraestructura asociada, mientras que otros 15.000 millones financiarán el desarrollo de tres bloques de gas húmedo en Vaca Muerta. El contrato representa un paso técnico previo a la Decisión Final de Inversión (FID), que se espera para el primer semestre de 2026.

El esquema de alianzas en torno al proyecto también registró un avance en noviembre, durante la feria energética ADIPEC 2025. En ese ámbito, YPF y Eni firmaron un “Framework Agreement” con XRG, el brazo internacional de inversiones energéticas de ADNOC, la petrolera de Abu Dhabi.