Enap avanza en la Amazonía ecuatoriana y abre una nueva área petrolera

Enap anunció un importante hito en sus operaciones en Ecuador, país donde está presente desde 2003. Se trata del cierre exitoso del proceso exploratorio del Pozo Pambil A-1, ubicado al extremo sur del Bloque 47 en la provincia de Orellana, al oriente de dicho país, en la Amazonía ecuatoriana.

El hallazgo tiene el potencial para Enap de aumentar su producción de petróleo en Ecuador, donde produce en total cerca de 30 mil barriles diarios y es una de las empresas extranjeras más relevantes en ese territorio. El proceso de exploración en este sector comenzó en 2023 con la obtención de los permisos y forma parte de un plan mayor en distintos bloques, en el marco del programa de ampliación de reservas petroleras de Enap en ese país.

Actualmente, la empresa está presente en Ecuador a través de la participación del 100% de los bloques productores de crudo Mauro Dávalos Cordero (MDC), Paraíso Biguno Huachito (PBH) e Intracampos, mediante la figura de contrato de prestación de servicios. A septiembre de este año, Enap alcanzó una producción acumulada de 140 millones de barriles desde los inicios de su operación en Ecuador en 2003, lo que le ha permitido alcanzar un flujo neto a favor – la suma de todas las remesas de dividendos menos los flujos enviados a ese país- equivalente a US$473 millones.

“El desarrollo de operaciones fuera de Chile está inserto en nuestra estrategia Enap 2040, que tiene entre sus pilares acelerar nuevas fuentes de ingresos. Impulsar decididamente este tipo de proyectos es coherente con el desafío que hemos declarado estos años y que apunta a tener una empresa sostenible en el tiempo y con los mejores estándares de la industria”, aseguró el gerente general de Enap, Julio Friedmann.

El pozo exploratorio Pambil A-1 es el primero de su tipo perforado en la zona cercana a la estructura llamada Culebra-Yulebra y abre la puerta a una nueva área de desarrollo de hidrocarburos en ese país. El próximo paso, una vez que se obtengan los resultados de producción, contempla la elaboración de un plan de Desarrollo de Campo por parte de Enap, que luego debe ser revisado y aprobado por el Ministerio de Ambiente y Energía de Ecuador.

Enap es una de las 14 empresas privada que opera ese país y en noviembre de este año recibió un reconocimiento por alcanzar el primer lugar en el Aporte Privado a la Producción Nacional, entregado por el Ministerio de Medio Ambiente y Energía de dicho país.

Enap anticipa nuevos convenios con Vaca Muerta

La firma del mayor contrato en la historia de Enap marcó un antes y un después para las relaciones energéticas entre Chile y Argentina. El acuerdo, sellado el miércoles 3 de diciembre en Buenos Aires, garantiza que el 35% del crudo que consume el país trasandino provendrá de Vaca Muerta, un hito celebrado por ambas naciones.

Julio Friedmann, CEO de la estatal chilena, viajó especialmente para cerrar el entendimiento con YPF, Vista Energy, Shell Argentina y Equinor. En diálogo con La Tercera, el ejecutivo no solo destacó el impacto económico y logístico del convenio, sino que anticipó un panorama con más contratos futuros entre Enap y las operadoras del shale argentino.

Asimismo, el ejecutivo subrayó que Chile todavía no olvida la crisis del gas de 2004. Para Friedmann, ese antecedente sigue condicionando cualquier decisión estratégica y obliga a mantener un plan B que garantice abastecimiento incluso ante interrupciones imprevistas.

Un cambio estructural en el abastecimiento de Enap

Friedmann recordó que, hasta ahora, todo el crudo procesado en Chile llegaba por barco desde Brasil, Ecuador o Estados Unidos. Dependían de licitaciones internacionales, de los tiempos de cada proveedor y del costo logístico de mover cargamentos completos hasta los terminales de Quintero y San Vicente.

El esquema cambiará de raíz. El nuevo contrato permitirá que unos 70 mil barriles diarios lleguen directamente desde Vaca Muerta por el Oleoducto Trasandino, que conecta Neuquén con la refinería de Enap en Biobío. Esa cifra equivale al 35% del consumo anual de la empresa, un volumen sin precedentes en la historia energética chilena.

El CEO explicó que la referencia de precios será el marcador internacional de Puerto Rosales, al que se sumarán ajustes logísticos y de calidad. De esta manera, la empresa accede a valores transparentes que ya no dependen del mercado spot, como ocurrió en los últimos meses.

La rehabilitación del oleoducto fue clave. Luego de 17 años de inactividad, su puesta a punto demandó dos años de trabajo y permitió iniciar pruebas con un 5% del abastecimiento antes de avanzar al 35% actual. Con el contrato firmado, el ahorro proyectado es de un dólar por barril, lo que equivale a unos 70 millones de dólares anuales.

Para una compañía que atravesó largos períodos de pérdidas, es un impacto significativo. Friedmann subrayó que Enap enfrenta costos crecientes en servicios, mantenimiento y mano de obra, por lo que contar con un volumen estable y más económico representa un alivio financiero estratégico.

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Chile avanza con nuevos contratos, pero no olvida la crisis del gas de 2004

Cuando se le preguntó por el futuro, Friedmann fue claro: este contrato es solo el primero. Vaca Muerta continúa expandiéndose y nuevas empresas se suman a su desarrollo. El directivo sostuvo que las cuatro operadoras actuales podrían incluso aumentar su producción y ofrecer más crudo en los próximos años.

El CEO aseguró que Enap está abierta a avanzar con nuevos contratos si las condiciones se mantienen estables y ponderó que Argentina tiene capacidad para convertirse en un proveedor clave del Cono Sur durante las próximas décadas.

Sin embargo, la memoria energética chilena tiene cicatrices profundas. Friedmann mencionó, sin rodeos, la crisis del gas de 2004, cuando Argentina interrumpió abruptamente los envíos a Chile tras declarar una “fuerza mayor” que él califica como injustificada. Aunque el país disponía de gas, priorizó el abastecimiento de Buenos Aires ante temores sociales y políticos.

Ese antecedente condiciona cualquier negociación actual. “Hemos aprendido de la historia”, remarcó. Por eso diseñaron un plan de contingencia que permite a Chile volver a la importación marítima inmediata en caso de un corte sorpresivo. También construyeron dos estanques de 50 mil metros cúbicos que fortalecen la capacidad de almacenamiento y brindan mayor resiliencia ante imprevistos.

El contrato, además, está firmado bajo ley de Nueva York y contempla multas por incumplimiento por parte de las compañías argentinas. Friedmann enfatizó que, a diferencia del gasoducto en 2004, la figura de “fuerza mayor política” está expresamente incluida como causal de incumplimiento, lo que obliga a los cargadores a mantener el flujo salvo circunstancias extremas y verificables.

La visión del CEO: integración energética, costos competitivos y más acuerdos en camino

Para Enap, el acuerdo no solo significa ahorro y estabilidad, sino también una apuesta estratégica a la integración energética entre ambos países. Friedmann remarcó que Vaca Muerta ofrece crudos de alta calidad, volumen disponible y costos competitivos que permiten planificar a largo plazo.

El ejecutivo reconoció que el abastecimiento internacional por barco seguirá siendo una pata importante del esquema chileno, pero destacó que la diversificación es la mejor herramienta para evitar crisis como la de hace dos décadas. Con Vaca Muerta, Chile suma una fuente cercana, confiable y con un oleoducto operativo que reduce riesgos logísticos.

Sobre los próximos pasos, explicó que Enap mantendrá conversaciones permanentes con nuevas operadoras. Su expectativa es que la integración energética continúe creciendo, siempre bajo marcos contractuales sólidos y con garantías suficientes para ambos lados de la cordillera.

El acuerdo actual, dijo, marca solo el comienzo de una nueva etapa. “Este es el primer contrato”, insistió, dejando claro que Enap ya mira hacia los próximos desarrollos que pueda ofrecer el shale argentino.

Refinería Aconcagua de Enap cumple 70 años de operaciones 

La Refinería Aconcagua de Enap, primera en entrar en operaciones en Chile, cumplió este miércoles 70 años desde su inauguración, período en que ha cumplido un rol fundamental en el abastecimiento de combustibles del país.

Inaugurada el 12 de noviembre de 1955, la Refinería Aconcagua cuenta con una capacidad instalada de 102.000 barriles diarios de petróleo crudo, lo que la posiciona como una de las principales fuentes del abastecimiento energético nacional. Junto al Terminal Marítimo Quintero, que entró en operación al mismo tiempo, producen, almacenan y entregan la mayor parte de los combustibles que consume la zona centro-norte, con una operación que trabaja un equipo de más de 800 personas.

Enap, una historia de crecimiento

En el marco de la celebración de siete décadas, la presidenta del Directorio de la estatal, Gloria Maldonado, relevó el rol de esta operación a lo largo de su historia como centro neurálgico de producción y distribución de combustibles y la proyección como protagonista en la transición hacia una matriz más sostenible, siempre anclado en el compromiso de las trabajadoras y trabajadores.

“Desde el Directorio, celebramos que este aniversario nos encuentra en un momento de madurez organizacional, con una estrategia clara: nuestro plan Enap 2040. En este compromiso, Refinería Aconcagua ocupa un lugar central, tanto por su capacidad técnica, como por su potencial de liderar la transición energética desde lo local hacia lo global, y qué mejor muestra de ello es el desarrollo que hemos hecho de nuevos combustibles como el diésel renovable”, señaló Maldonado.

La estatal está impulsando proyectos emblemáticos como la producción del Diésel Renovable Enap en la planta de Concón, iniciativa pionera en América Latina que ha permitido transformar aceite usado de cocina en combustible renovable avanzado, reduciendo hasta en 80% las emisiones de CO₂ equivalente, lo que reafirman el compromiso de la compañía con la innovación, la eficiencia energética y el cuidado del medioambiente.

“Nuestro diseño estratégico asigna a la Refinería Aconcagua un papel relevante en el futuro de Enap. Junto con ser clave en el suministro actual de combustibles, aspiramos a que sea un espacio donde podamos innovar en el desarrollo energético, equilibrando tradición y vanguardia. Estamos convencidos de que, con visión, disciplina operacional y valores compartidos, seguiremos transformando desafíos en oportunidades y escribiendo el próximo capítulo de la energía en Chile”, señaló el gerente general, Julio Friedmann.

Energía que mueve a Chile

  • A los pocos años del descubrimiento del petróleo en 1945 en Tierra del Fuego, en la Región de Magallanes, era cada vez más imprescindible para el desarrollo del país contar con una refinería de crudo.
  • A fines de la década del 40, Valparaíso y San Antonio se disputaban palmo a palmo su construcción. En mayo de 1949 el gobierno del presidente Gabriel González Videla determinó que fuera en el entorno de Valparaíso.
  • En 1953 la refinería comenzaba a adquirir forma. La logística para movilizar equipos de gran tamaño era compleja y demandaba una precisa planificación. La Torre Fraccionadora de Topping, por ejemplo, fue transportada por tierra desde Valparaíso, atravesando sectores como Reñaca, causando gran expectación entre los habitantes del sector.
  • El desembarco de las estructuras mayores tuvo lugar en las cercanías de Playa Amarilla de Concón, y su traslado a la planta se hizo con apoyo de grúas y tractores, maniobras que marcaron un hito en la ingeniería nacional.
  • Simultáneamente, la construcción de los primeros estanques de agua y las fundaciones del horno, junto al montaje del Topping, avanzaban con rapidez.
  • La tarde del sábado 12 de noviembre de 1955, la refinería fue finalmente inaugurada por el presidente Carlos Ibáñez del Campo.