Ante más de 20 mil trabajadores, Rucci asumió un nuevo período al frente del Sindicato Petrolero

Ante más de 20 mil personas, asumió la conducción del Sindicato del Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa la lista encabezada por Marcelo Esteban Rucci como secretario general y Ernesto Inal como secretario general adjunto. El nuevo mandato se extenderá hasta el 16 de noviembre de 2029.

El acto se llevó a cabo el lunes en el Centro Recreativo de Rincón de los Sauces (Moisés Gómez) y se destacó por la masiva presencia de trabajadores y trabajadoras que colmaron las instalaciones.

Rucci, quien inicia un nuevo período al frente del gremio, fue electo en los comicios internos del pasado 22 de julio. Aunque hubo lista única para la renovación de autoridades, la participación fue histórica: más del 90% del padrón asistió a las urnas para ratificar la continuidad de la actual conducción.

Luego de la entrega de diplomas que oficializó los cargos, Rucci agradeció la confianza “para que sigamos representando a cada uno de ustedes” y aseguró que la comisión directiva continuará “al lado de cada trabajador”, porque “es un orgullo representarlos”. Subrayó que “no nos mueve otra cosa que defenderlos de la mejor manera” y remarcó los dos pilares fundamentales de la organización: lealtad y unidad.

Por su parte, Ernesto Inal sostuvo que seguirán trabajando “para que todos puedan llevar el pan a su familia”. “Siempre vamos a estar parados en el mismo lugar: del lado de los trabajadores”, afirmó. Y cerró con un mensaje contundente: “Somos los trabajadores los que vamos a hacer que la Argentina salga, de una vez por todas, de estas situaciones”.

Nueva Comisión Directiva

La conducción que representará a los trabajadores petroleros y gasíferos de la Cuenca Neuquina quedó formalmente constituida de la siguiente manera:

  • Secretario General: Marcelo Esteban Rucci
  • Secretario General Adjunto: Ernesto Inal
  • Secretario Administrativo: Juan Pablo Eggers
  • Tesorero: Miguel Ángel Díaz
  • Protesorero: Flavio David Pereyra
  • Secretario Gremial: Daniel Alfredo Andersch
  • Prosecretario Gremial: Cristian Bernales
  • Secretario de Actas, Prensa y Propaganda: Martín Guillermo Pereyra
  • Prosecretario de Actas, Prensa y Propaganda: Ricardo Andrés Jara
  • Secretaria de Turismo, Cultura y Deporte: Celeste Daniela Urrutia
  • Secretario de Previsión Social: Luis Alberto Gordillo
  • Secretaria de la Mujer y la Familia: Mariana Alejandra Cofré
  • Vocales Titulares: Paola Eva Mariana Cabezas (Vocal 1) y Luciano Sebastián Muñoz (Vocal 2)

La Comisión Revisora de Cuentas estará integrada por Néstor Fernando Medel y Hugo Arcadio Zalazar (titulares), y por Ruth Betsabé Sánchez y Patricio Keim García (suplentes).

La asunción se da en un contexto de crecimiento sostenido de la actividad hidrocarburífera en la región, lo que plantea a la conducción gremial el desafío de continuar garantizando los derechos laborales y la seguridad de miles de trabajadores.

Un legado de lucha y unidad

En la previa del acto, una presencia fue imposible de ignorar: la memoria del histórico dirigente petrolero Guillermo Pereyra, cuya figura sigue profundamente arraigada en el sentimiento de la familia petrolera.

“Quiero decirles que Guillermo Pereyra no hizo nada solo, lo hicimos juntos”, resonó la palabra del histórico dirigente en un video homenaje, despertando un aplauso cerrado de las más de 20 mil personas presentes. Fue una frase suya, pronunciada con el corazón en la mano en uno de sus últimos y más conmovedores actos.

“Guillermo Pereyra nos marcó un camino de solidaridad, de respeto hacia los trabajadores y de lucha constante por sus derechos”, recordó Rucci al iniciar su discurso. También destacó que la realidad actual del sindicato se debe al trabajo incansable de dirigentes que ya no están, como Ricardo Astrada, Osvaldo Marín y Richard Dewey.

Rucci: “queremos garantías de que a los trabajadores no les van a quitar derechos”

Asimismo, Rucci se refirió a la posible reforma laboral y aseguró que “aún no hay nada oficial sobre lo cual discutir”. El dirigente afirmó que el gremio siempre está dispuesto al diálogo, aunque dejó en claro que la condición es que no se avasallen derechos adquiridos.

“Lo que queremos escuchar es que a nuestros compañeros no se les van a sacar derechos. Porque Vaca Muerta es posible con los trabajadores adentro, respetando la dignidad, el esfuerzo, las 12 horas, los viajes, la ausencia de la familia y el sacrificio que implica el trabajo en la industria”, señaló.

Rucci remarcó que Vaca Muerta se sostiene gracias al esfuerzo humano y advirtió sobre el costo que ya pagó el sector:

“Hoy se habla de reformas laborales y de muchas otras cosas. Yo quiero recordarles a las empresas y a la política que nosotros pagamos con vida: 84 compañeros en la pandemia, más de 100 desde que empezó Vaca Muerta. No vamos a entregar a ningún trabajador”.

El secretario general subrayó que los trabajadores y el gremio “ya hicieron el esfuerzo” cuando las condiciones lo exigieron: “Los acompañamos con una veda, los acompañamos con un plan de sustentabilidad y empleo, los acompañamos en la pandemia. ¿Qué más quieren que hagamos?”

En esa línea, destacó la responsabilidad y el equilibrio con que se condujo históricamente la organización, pero lanzó una advertencia: “Cuidado. Mucho cuidado. Porque si tenemos que salir a dar la lucha, vamos a salir a darla. No tengan ninguna duda”.

Durante su discurso también se refirió a los trabajadores de las empresas Petreven, NRG y El Portón, a quienes agradeció por su presencia en la asamblea y adelantó que “a fin de mes empiezan todos nuevamente, vuelven a la actividad”.

Finalmente, Rucci anticipó que se aproximan momentos complejos, pero pidió confianza y unidad: “No venimos acá a ocupar un lugar de comodidad, venimos a ocupar un lugar de responsabilidad, al lado de cada uno de los petroleros. Donde tengamos que estar, ahí vamos a estar”, concluyó.

Qué impacto tendría la reforma laboral en Vaca Muerta

La industria petrolera vive un ciclo de expansión marcado por la producción récord en Vaca Muerta, la construcción de infraestructura clave y la necesidad de incorporar mano de obra calificada. El sector se apoya en mejoras de eficiencia y en la ampliación de inversiones para sostener el crecimiento. En medio de esta dinámica, el Gobierno nacional avanza con un proyecto de reforma laboral que promete cambiar reglas históricas del mercado de trabajo argentino.

El paquete propone flexibilizar la organización del empleo, reducir la litigiosidad y ofrecer incentivos fiscales para nuevos puestos. Aunque la normativa no nombra explícitamente al sector hidrocarburífero, su impacto puede ser directo, especialmente en rubros que dependen de contratistas y turnos rotativos para sostener operaciones continuas.

Las empresas de servicios y las compañías operadoras siguen de cerca el debate. La incertidumbre reside en cómo convivirán los cambios con los convenios colectivos petroleros, reconocidos por tener estándares laborales elevados y una fuerte presencia sindical.

Mayor flexibilidad laboral: ¿una ventaja para la productividad?

Uno de los ejes principales del proyecto es la capacidad de los empleadores para introducir cambios en formas y modalidades de trabajo, siempre que no afecten elementos esenciales del contrato. Esa potestad apunta a mejorar la reorganización interna, en línea con sectores donde las condiciones operativas se modifican de manera constante.

En el shale neuquino, donde la planificación diaria depende de la disponibilidad de equipos, el clima y la logística, las compañías suelen ajustar tareas y cronogramas sobre la marcha. La flexibilidad normativa podría agilizar procesos como la rotación de cuadrillas, la variación de funciones o cambios de locación dentro de un mismo bloque productivo.

No obstante, sindicatos petroleros ya expresaron preocupación por una posible transferencia de costos y riesgos hacia los trabajadores. Plantean que sin control adecuado, la flexibilización podría derivar en jornadas más exigentes, menor previsibilidad para el personal y desgaste físico.

El proyecto también habilita la creación de bancos de horas y esquemas compensatorios acordados en la negociación colectiva. En el sector hidrocarburífero, estos mecanismos son frecuentes debido a los extensos turnos de campo, tiempos de traslado y paradas técnicas. La reforma ampliaría las herramientas legales para adaptarlas a nuevos escenarios operativos, aunque siempre sujetas al pacto sindical.

Menor litigiosidad: clave de la reforma laboral

Otro punto central del texto es limitar los intereses en juicios laborales y los honorarios profesionales. Se propone un tope basado en la inflación más un 3% anual, junto con restricciones en las costas del litigio. El objetivo declarado del Gobierno es disminuir la conflictividad judicial y la imprevisibilidad en los costos laborales.

Para un sector como el petrolero, que requiere inversiones millonarias de recuperación lenta, la seguridad jurídica es determinante. La producción no convencional implica realizar pozos más costosos y operar bajo coordenadas complejas. Cualquier reducción en los riesgos asociados a reclamos judiciales es valorada como un elemento favorable para atraer capital.

Sin embargo, el impacto real dependerá de la aplicación judicial y del alcance que tengan los cambios en las resoluciones de conflictos ya iniciados. La transición entre regímenes normativos suele generar interpretaciones diversas en tribunales laborales.

La oportunidad para las proveedoras de Vaca Muerta

El proyecto incorpora beneficios fiscales para empleadores que aumenten su dotación. Micro, pequeñas y medianas empresas, que constituyen la base del entramado de servicios para las operaciones petroleras, pueden acceder a rebajas de hasta el 100% de las contribuciones patronales durante un año por cada nueva contratación. En el caso de grandes compañías, la reducción es del 25%.

En Vaca Muerta, donde los picos de actividad generan una fuerte demanda de personal en perforación, transporte y mantenimiento, los incentivos podrían promover nuevas incorporaciones. Sobre todo en empresas que enfrentan altos costos laborales y que dependen de la continuidad operativa para sostener márgenes positivos.

También se incluye la posibilidad de empalmar planes sociales con empleo registrado por un plazo de hasta 13 meses. Esa medida apunta a formalizar a trabajadores de actividades informales o estacionales, algo relevante en provincias con rotación de mano de obra entre sectores productivos.

Control del ausentismo y beneficios sociales sin impacto salarial

El ausentismo laboral es un asunto relevante para el sector energético debido a que la falta de personal calificado puede detener operaciones enteras. La reforma propone mecanismos de control más estrictos sobre las licencias por enfermedad y auditorías estatales sobre certificados médicos.

La medida podría optimizar la gestión de recursos humanos, pero también incrementar tensiones con los trabajadores, especialmente en áreas remotas como la Cuenca Austral, donde el acceso a servicios de salud no siempre es inmediato.

En paralelo, se amplía el listado de beneficios que no se consideran remunerativos, como vivienda cercana al yacimiento, guarderías, conexión a internet, clubes o gimnasios. En regiones patagónicas, donde el costo de vida es más alto y los equipos necesitan permanecer cerca de los pozos, estas prestaciones pueden mejorar la retención del talento.

Los trabajadores son el nuevo cuello de botella de Vaca Muerta.

La reforma laboral llega en un momento clave para el desarrollo energético. Argentina busca escalar la producción de hidrocarburos, construir más infraestructura de evacuación y aumentar las exportaciones. La competitividad internacional depende no solo de los recursos geológicos, sino también de la estructura de costos y de la previsibilidad del marco normativo.

Las compañías destacan como positivos los incentivos fiscales, la baja de litigiosidad y la posibilidad de adaptar procesos. Pero los sindicatos insisten en que el crecimiento del sector debe conservar derechos laborales conquistados y garantizar condiciones de seguridad, esencial en una industria que maneja riesgos elevados.

El desafío será encontrar un punto de equilibrio. Si la reforma logra acompañar la expansión de Vaca Muerta sin generar conflictividad sostenida, podría convertirse en un factor de impulso. De lo contrario, la falta de consenso podría afectar la continuidad operativa y generar costos mayores a los ahorros buscados.

“No hace falta ninguna reforma laboral impulsada por el Estado”

El impuesto a las Ganancias, la reforma laboral y la pérdida del poder adquisitivo fueron los temas que se abordaron en la reunión entre la Confederación Argentina de Trabajadores y Empleados de los Hidrocarburos, Energía, Combustibles, Derivados y Afines (Catheda) y el secretario de Trabajo de la Nación, Omar Yasín.

Tras el encuentro, el presidente de Catheda, Guillermo Pereyra, dijo que el pleno de organización estuvo presente en el encuentro y cada sindicato pudo plantear su situación en el contexto del país.

Independientemente de la descripción de cada representación, hubo temas que hacen a toda la actividad, entre ellos la posibilidad de reimponer el Impuesto a las Ganancias (IIGG) a la cuarta categoría. “Planteamos que no pueden ser los trabajadores los que financien los déficits de las provincias y dejamos muy claro que vamos a tomar todas las medidas necesarias y tendremos todo el diálogo que haga falta para resistir a ese impuesto tan injusto”, afirmó.

 

 

Además, se puso sobre la mesa el tema de la “reforma laboral“. Sobre el tópico, y ante el argumento del Gobierno de que hay que terminar con el 40% de informalidad laboral,  Pereyra aseguró que “está muy claro que no hace falta ninguna reforma impulsada desde el Estado porque son las organizaciones y las empresas quienes están habilitados a negociar los cambios que hagan falta en los Convenios Colectivos de Trabajo y así cumplir con la legislación nacional y los convenios internacionales de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que tienen rango constitucional”.

En ese sentido, el dirigente aseguró que “los principales generadores de trabajo informal son los diferentes estamentos del estado que promueven contratos precarios con monotributistas, que no tienen los aportes necesarios para sostener el sistema provisional y de salud”.

“Hace falta trabajar en capacitación de los trabajadores para que se puedan incorporar al sistema de trabajo formal”, agregó Pereyra. Y añadió que invitaron a Yasín a recorrer la Cuenca Neuquina para que vea de primera mano el sacrifico de los trabajadores del petróleo y gas para generar ingresos con viajes de horas, jornadas extenuantes y alto riesgo de vida, que luego son confiscados por el Estado a través del impuesto a las Ganancias.

Del encuentro participaron, entre otros, Jorge Taboada (Camioneros), Sergio Sasia (Unión Ferroviaria), Juan Manuel García (estaciones de servicio), Guillermo Moser (Luz y Fuerza), Oscar Mangone (gas), Fabián Hermoso (químicos), Juan Carlos Crespi (Supeh) y Julio Schiantarelli (Federación del Gas).