Vicuña: San Juan mantiene la actividad mientras escala la disputa con La Rioja

El conflicto judicial por el proyecto Vicuña sumó un nuevo capítulo luego de que la empresa confirmara que mantiene su actividad normal en San Juan, pese a la resolución dictada por la Justicia de La Rioja que ordenó la suspensión de tareas por 30 días. La firma aseguró no haber sido notificada formalmente.

Desde la compañía señalaron que hasta el momento no recibieron ninguna comunicación oficial vinculada con la medida judicial. Esa situación, remarcaron, impide evaluar jurídicamente el alcance del fallo y definir eventuales pasos a seguir en el corto plazo.

“No hemos sido oficialmente notificados de ninguna resolución. Cuando seamos notificados y la estudie el equipo de legales veremos los siguientes pasos”, indicaron desde la empresa, según informó Huarpe.

La operación minera continúa sin cambios

Mientras la controversia crece entre ambas provincias, desde la firma remarcaron que la operación minera no sufrió alteraciones. Según indicaron, las tareas previstas continúan desarrollándose con normalidad en territorio sanjuanino y sin restricciones operativas hasta ahora.

Vicuña va a seguir operando con absoluta normalidad”, afirmaron desde la compañía, descartando por el momento cualquier paralización en el proyecto que se convirtió en uno de los desarrollos más observados de la región cordillerana.

La situación expone un escenario de incertidumbre respecto de la aplicación efectiva de la medida judicial riojana. El fallo exige la presentación de un estudio de impacto ambiental en La Rioja antes de permitir nuevas actividades vinculadas al emprendimiento.

El reclamo ambiental de La Rioja

La acción fue impulsada por la Fiscalía de Estado de La Rioja, que sostuvo que el proyecto podría generar consecuencias ambientales más allá de los límites jurisdiccionales de San Juan. Bajo ese argumento, pidió la suspensión preventiva de actividades relacionadas con Vicuña.

El secretario de Ambiente riojano, Santiago Azulay, defendió la postura provincial y remarcó que el planteo busca garantizar autonomía institucional y control ambiental sobre el territorio involucrado por el desarrollo minero.

“Somos exigentes y pedimos que se respete nuestra soberanía y nuestra autonomía provincial”, sostuvo Azulay al explicar la posición oficial de La Rioja frente al avance del proyecto.

Camino cortado y tensión política

Según explicó el funcionario, la resolución judicial comprende distintas tareas vinculadas con el emprendimiento, incluyendo circulación de vehículos, obras logísticas y actividades que eventualmente puedan producir impactos ambientales directos o indirectos.

En ese marco, también quedó interrumpido el tránsito sobre el camino de unos 140 kilómetros que atraviesa territorio riojano y conecta con la zona del proyecto, incluyendo sectores próximos a la reserva natural Laguna Brava.

“Cualquier actividad que pueda generar impacto queda comprendida dentro de la medida”, afirmó Azulay al referirse al alcance del fallo judicial dispuesto por los tribunales riojanos.

La salida que planteó La Rioja

Pese a la tensión generada, desde La Rioja dejaron abierta una vía rápida de resolución. El gobierno provincial indicó que, si la empresa presenta el estudio ambiental requerido, la suspensión podría levantarse de inmediato.

“Si la empresa presenta el estudio de impacto ambiental, la suspensión se levanta inmediatamente”, aseguró el funcionario, que también señaló que existieron instancias previas de diálogo con la compañía y autoridades sanjuaninas.

El conflicto por Vicuña combina intereses productivos, ambientales y políticos. Mientras San Juan sostiene la continuidad operativa del proyecto, La Rioja exige participación institucional en una discusión que promete seguir escalando.

Josemaría obtiene luz verde ambiental en San Juan

El Gobierno de San Juan aprobó la primera y segunda actualización del Informe de Impacto Ambiental del proyecto Josemaría, ubicado en Iglesia. Con esta decisión, la iniciativa obtuvo la Declaración de Impacto Ambiental necesaria para continuar su desarrollo en la etapa de explotación, consolidándose como uno de los proyectos mineros más relevantes de la provincia.

El emprendimiento se encuentra dentro del distrito minero Vicuña, una zona considerada estratégica por su alto potencial cuprífero. Allí se concentran algunos de los desarrollos más importantes vinculados a la producción de cobre, en un contexto de creciente demanda global por minerales críticos para la transición energética y el desarrollo industrial.

La evaluación técnica del informe comenzó el 20 de agosto de 2025 y se realizó de manera conjunta para dos períodos de actualización ambiental. Este esquema permitió unificar criterios de análisis y acortar los tiempos administrativos, en línea con nuevas herramientas implementadas por el gobierno provincial para agilizar procesos sin reducir exigencias.

Vicuña prepara un proyecto ambicioso en San Juan.

Un proceso más ágil para la evaluación ambiental

De acuerdo con fuentes oficiales, la revisión se completó en menos de seis meses, un plazo inferior al habitual para este tipo de procedimientos. La modalidad aplicada se enmarca en el Decreto 07/2024, que habilita el análisis conjunto de actualizaciones ambientales bajo determinadas condiciones técnicas y regulatorias específicas.

El Informe de Impacto Ambiental es un instrumento central para el control de proyectos mineros. A través de sus actualizaciones periódicas, se verifica el cumplimiento de los compromisos asumidos, el funcionamiento de las medidas de mitigación y la evolución de las condiciones ambientales en las áreas de operación del proyecto.

En este caso, la actualización incluyó tanto la revisión de acciones ya implementadas como la incorporación de nuevos aspectos previstos para los próximos dos años. La normativa vigente exige que estos informes se presenten cada dos años, como condición para mantener activa la autorización ambiental del proyecto.

El ministro de Minería de San Juan, Juan Pablo Perea, destacó que la aprobación refleja la capacidad técnica de la provincia para llevar adelante evaluaciones rigurosas en tiempos razonables. Además, subrayó que el objetivo es garantizar que cada proyecto avance bajo controles estrictos y dentro del marco normativo vigente.

Cambios en producción y vida útil del proyecto

El nuevo informe incorpora modificaciones relevantes en el diseño del proyecto. El inventario explotable aumentó hasta alcanzar 1.425 millones de toneladas de mineral, mientras que la tasa de procesamiento nominal se elevó a 175.000 toneladas por día, lo que impacta directamente en la escala operativa prevista.

Como resultado de estos cambios, la vida útil estimada de la mina se extendería hasta aproximadamente 25 años. Este horizonte de largo plazo posiciona a Josemaría como uno de los proyectos más importantes para la minería argentina, especialmente en el segmento del cobre, considerado estratégico a nivel global.

El incremento en la capacidad de procesamiento también implica una expansión en la infraestructura operativa. Esto incluye mayores superficies de instalaciones y un crecimiento del depósito de colas, lo que a su vez genera nuevos desafíos en términos de gestión ambiental y control de impactos asociados a la operación.

Desde el área ambiental minera señalaron que estas actualizaciones permiten monitorear de manera continua la evolución del proyecto. También facilitan la incorporación de ajustes en los planes de gestión ambiental frente a cambios operativos o la aparición de nuevos factores que deban ser considerados en la evaluación técnica.

El desafío del agua y el nuevo diseño hídrico

Uno de los aspectos más relevantes del informe es la actualización del balance hídrico del proyecto. Se evaluaron distintos escenarios, incluyendo un caso base, uno óptimo y otro de sensibilidad, contemplando variables como la recuperación de agua y las condiciones climáticas proyectadas para la región.

En el escenario más conservador, se estima que el requerimiento de agua de reposición externa podría alcanzar un promedio de 1.200 litros por segundo durante los períodos de máxima producción. En total, el flujo de agua durante la vida del proyecto se proyecta en 1.027 hectómetros cúbicos, con predominio de fuentes externas.

Para cubrir esta demanda, el nuevo diseño contempla un sistema de abastecimiento diversificado. A los campos de pozos ya previstos se suma un nuevo desarrollo en La Majadita, mientras que también se evalúa la posibilidad de incorporar agua desalinizada desde Chile, sujeta a futuras autorizaciones.

El informe destaca que el 73% del agua utilizada en el proceso sería recirculada, lo que representa una mejora en eficiencia. Sin embargo, el aumento del tonelaje de mineral y colas, junto con nuevas estimaciones hidrometeorológicas, explican el incremento en la demanda total de agua del proyecto.

Vicuña confirmó una inversión de US$ 7000 millones hasta 2030

La compañía Vicuña Corp, integrada por BHP Group y Lundin Mining, presentó los resultados de su Evaluación Económica Preliminar, que unifica por primera vez los desarrollos de Josemaría y Filo del Sol bajo un único esquema técnico, económico y productivo, denominado oficialmente como “proyecto Vicuña”.

El documento establece una planificación por etapas consecutivas en territorio argentino y chileno, convirtiendo al emprendimiento en el primer proyecto minero binacional de gran escala en la región. El plan contempla una inversión cercana a los 7.000 millones de dólares hasta 2030 y un desembolso acumulado que podría alcanzar los 18.000 millones de dólares durante su primera década.

La presentación también fue respaldada por el canciller Pablo Quirno, quien destacó el potencial estratégico del emprendimiento para la economía nacional. A través de sus redes sociales, remarcó que Argentina contará con una de las mayores minas de cobre, oro y plata del mundo, con impacto directo en inversiones, exportaciones y generación de empleo.

En la misma línea, el CEO Ron Hochstein definió al proyecto como una oportunidad transformacional. Según explicó, Vicuña reúne condiciones geológicas excepcionales que permiten impulsar el crecimiento de largo plazo mediante capital extranjero, desarrollo tecnológico, empleo calificado y mayores ingresos por ventas externas.

Si bien la vida útil inicial fue estimada en 25 años, los equipos técnicos sostienen que la magnitud de los recursos permitiría extender la explotación por al menos siete décadas. La compañía aseguró que el avance se realizará bajo estándares ambientales y sociales exigentes, con participación activa de autoridades y comunidades locales.

Etapas de desarrollo y proyecciones productivas

El esquema operativo se apoya en una arquitectura progresiva diseñada para administrar el capital y reducir riesgos. La primera fase se concentra en Josemaría, con una mina a cielo abierto y una planta concentradora preparada para futuras ampliaciones, aprovechando que ya cuenta con estudios ambientales aprobados y datos avanzados de exploración.

Esta etapa busca acelerar el inicio productivo para generar flujo de caja temprano y sostener financieramente las fases posteriores. La segunda instancia incorporará los recursos de óxidos de Filo del Sol, junto con una planta específica para recuperar cobre, oro y plata, ampliando así la capacidad total del complejo minero.

La tercera fase prevé la expansión de la planta concentradora y el desarrollo de los sulfuros, con una producción cercana a las 293.000 toneladas diarias. Incluye infraestructura estratégica tercerizada, como una planta desalinizadora, sistemas de transporte y nuevas instalaciones de tratamiento.

En términos productivos, se proyecta un promedio anual de 395.000 toneladas de cobre, 711.000 onzas de oro y 22,2 millones de onzas de plata durante los primeros 25 años. En su primera década, el volumen acumulado consolidará a Vicuña como uno de los principales distritos mineros del mundo.

Vicuña pidió ingresar al RIGI y proyecta la mayor inversión extranjera en la historia argentina

Vicuña Argentina S.A. avanzó esta semana con un paso clave para su desarrollo minero en San Juan: la compañía presentó formalmente su solicitud de ingreso al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), dentro de la categoría destinada a Proyectos de Exportación Estratégica de Largo Plazo. La firma, integrada por BHP y Lundin Mining, definió un plan inicial de inversión que supera los US$ 2.000 millones entre 2026 y 2028 solo para la primera etapa de construcción de infraestructura.

Ese desembolso representa apenas una fracción del verdadero alcance económico del Distrito Vicuña, cuyo potencial total estimado ronda los US$ 15.000 millones. De concretarse, se transformaría en la mayor inversión extranjera directa registrada en Argentina y en uno de los proyectos cupríferos más importantes de la región.

Un distrito binacional con impacto local

El proyecto integra dos depósitos de cobre considerados de clase mundial: Josemaría, controlado en su totalidad por Vicuña, y Filo del Sol, administrado en una proporción 70%-30% entre Lundin Mining y BHP. Ambos yacimientos están ubicados en la cordillera sanjuanina, en el departamento Iglesia, cerca del paso internacional que conecta con Chile.

A pesar del carácter binacional del distrito, la producción correspondiente al lado argentino utilizará infraestructura local para acceder tanto a puertos del Pacífico como del Atlántico. Este esquema permitirá maximizar el valor agregado en el país y generar un impacto económico directo en la región andina.

Ron Hochstein, CEO de Vicuña, resaltó que la presentación ante el RIGI expresa “la magnitud de la inversión requerida y nuestra confianza en Argentina como socio de largo plazo”. También destacó que el régimen “ofrece el marco estable necesario para un desarrollo responsable y beneficios económicos compartidos”.

Desde BHP, Brandon Craig, presidente de la unidad Américas, subrayó la oportunidad global del cobre. “El mundo necesita 10 millones de toneladas adicionales en la próxima década. Vicuña es uno de los mejores descubrimientos de los últimos 30 años y Argentina puede capturar una parte significativa de una oportunidad de US$ 250.000 millones”, afirmó.

Los beneficios del régimen y su impacto en la competitividad

El RIGI se consolidó como una herramienta determinante para proyectos de gran escala, especialmente en minería y energía. Entre sus principales incentivos figuran la estabilidad fiscal y regulatoria durante 40 años, una reducción de la alícuota del Impuesto a las Ganancias, la eliminación progresiva de las retenciones a las exportaciones a partir del cuarto año, la exención de derechos de importación para bienes de capital y un mecanismo acelerado de devolución del IVA.

El régimen también habilita acceso a arbitraje internacional, un punto muy valorado por los inversores frente a un escenario global con fuerte competencia por capital minero. Para proyectos de cobre con horizontes de producción de varias décadas, estos beneficios resultan decisivos.

Próximos hitos y definiciones regulatorias

Mientras avanza su ingreso al RIGI, Vicuña trabaja en los estudios de prefactibilidad integrados del distrito. La compañía anticipó que publicará el Informe Técnico 43-101 consolidado durante el primer trimestre de 2026, paso esencial para delinear el diseño final de la operación y el cronograma de construcción.

En paralelo, el sector minero espera que el Congreso trate una modificación a la Ley de Glaciares que permita a las provincias asumir la gestión ambiental de las áreas periglaciares. La medida, reclamada por San Juan, apunta a armonizar el cuidado de los recursos hídricos con el desarrollo de proyectos estratégicos en zonas cordilleranas.

Empleo, proveedores y el rol del cobre en la transición energética

Una vez en operación, el Distrito Vicuña generará miles de puestos de trabajo directos e indirectos, además de expandir la red de proveedores especializados en San Juan y provincias vecinas. Su escala lo convertiría en un actor relevante del mercado cuprífero regional, en un contexto donde la transición energética impulsa la demanda global del mineral.

El cobre es indispensable para redes eléctricas, parques renovables, baterías de litio, vehículos eléctricos y sistemas de telecomunicaciones 5G. Con un horizonte de consumo internacional en crecimiento, proyectos como Vicuña aparecen como una oportunidad histórica para que Argentina capture valor agregado y consolide su perfil exportador.

La presentación ante el RIGI marca un hito para la compañía y para el país. Vicuña ratifica su compromiso de largo plazo con Argentina y abre un nuevo capítulo en la llegada de grandes inversiones mineras. En ese escenario, el cobre argentino se prepara para tener un rol protagónico en el mapa energético global.

Vicuña proyecta traer agua del Pacífico para Josemaría

La disponibilidad de agua se ha convertido en un factor decisivo para la minería en la cordillera sanjuanina. La escasez en la región obliga a las compañías a diseñar estrategias de abastecimiento innovadoras y, en ese contexto, Vicuña Corp. presentó un proyecto que podría marcar un antes y un después para la minería binacional.

La empresa, integrada por BHP y Lundin Mining, busca utilizar agua desalinizada del océano Pacífico para abastecer al yacimiento Josemaría, ubicado en el norte de San Juan. La propuesta, incluida en la actualización de la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) presentada en julio, se apoya en el Tratado de Integración y Complementación Minera firmado entre Argentina y Chile.

Un marco binacional con antecedentes

El proyecto Josemaría forma parte del distrito Vicuña, donde también se encuentra el yacimiento Filo del Sol, con reservas que se extienden hasta la Región de Atacama en Chile. Esa ubicación fronteriza permite a la compañía ampararse en los protocolos binacionales que, desde el año 2000, habilitan operaciones transfronterizas en minería.

Lundin Mining ya expresó su interés en convertirse en la primera empresa en aplicar el tratado para transportar agua desalinizada desde Chile hacia un proyecto en Argentina. La compañía cuenta con antecedentes relevantes: desde 2013 opera la planta desalinizadora de la mina Candelaria, en Caldera, con capacidad de 500 litros por segundo y una red de 108 kilómetros de acueductos y líneas eléctricas. Esa experiencia logística y técnica se considera clave para planificar un sistema de provisión hídrica hacia Josemaría.

La ruta del agua y las dificultades geográficas

El trazado que permitiría transportar agua del Pacífico hasta San Juan no está exento de complicaciones. Desde Caldera hasta Caserones, en Chile, el recorrido abarca alrededor de 160 kilómetros. A partir de allí, para cruzar hacia Argentina, serían necesarios otros 25 kilómetros hasta llegar a Josemaría.

La dificultad principal está en la altura. Mientras la planta en Caldera se encuentra a 650 metros sobre el nivel del mar, el yacimiento argentino está a más de 4.200 metros. El bombeo en altura, con condiciones climáticas extremas, implica altos costos energéticos, un mantenimiento complejo y una operación de gran envergadura técnica.

Obstáculos políticos y sociales en Chile

Más allá de los desafíos de ingeniería, la iniciativa enfrenta cuestiones políticas sensibles. El acueducto debería atravesar terrenos privados en territorio chileno, lo que exige acuerdos de servidumbre con múltiples propietarios. Además, el hecho de que el agua dulce se destine a un proyecto argentino podría generar resistencia social en Chile, considerando que la salmuera del proceso quedaría en su litoral.

El contexto hídrico chileno agrega tensión al debate. Según el Senado de ese país, el 70% de la población vive en zonas con déficit de agua. Hoy existen 24 plantas desalinizadoras en operación, de las cuales el 85% abastecen a la minería, y hay más de 17 proyectos en carpeta. Las discusiones sobre el impacto ambiental en los ecosistemas marinos son cada vez más frecuentes, lo que anticipa un escenario de fuerte discusión pública.

Una oportunidad para San Juan

En la provincia argentina, sin embargo, la iniciativa es vista como estratégica. Reemplazar el uso de fuentes locales por agua desalinizada significaría preservar las reservas hídricas para otros sectores y garantizar la sustentabilidad de un proyecto cuprífero de gran escala como Josemaría.

Chile ya definió que, en un plazo de cinco años, toda la minería deberá operar exclusivamente con agua desalinizada. Esa medida podría alinear intereses y favorecer inversiones conjuntas en infraestructura, con beneficios que trasciendan las fronteras.

En definitiva, el desafío no radica únicamente en lo técnico. El éxito del proyecto dependerá de la capacidad de coordinación política binacional, de superar las diferencias regulatorias y de lograr aceptación social en Chile. Si Vicuña consigue sortear estos obstáculos, Josemaría podría transformarse en un caso testigo de cooperación hídrica para la minería de cobre en la región andina.

Vicuña Corp: la alianza entre BHP y Lundin para el cobre argentino

BHP y Lundin Mining crearon Vicuña Corp., una nueva empresa dedicada al desarrollo conjunto de los proyectos cupríferos Filo del Sol y Josemaría, ubicados en la provincia de San Juan.

El objetivo principal de Vicuña Corp. es establecer un distrito cuprífero de clase mundial. La proximidad entre los proyectos permitirá optimizar recursos y lograr economías de escala, además de facilitar futuras expansiones y nuevas exploraciones en el área.

Según comunicados de ambas empresas, Vicuña Corp. operará de forma independiente y será responsable de la planificación, operación y administración de los proyectos. Esta estrategia marca el inicio de una alianza minera a largo plazo con miras a consolidar su posición en el sector global del cobre.

El directorio de Vicuña Corp.

Los directivos decidieron conformar la cúpula de Vicuña Corp. por representantes de las dos compañías: Jack Lundin: presidente y CEO de Lundin Mining; Teitur Poulsen vicepresidente ejecutivo y CFO de Lundin; Brandon Craig, presidente de BHP para América; y  Carlos Ramírez, vicepresidente de Vicuña JV BHP.

La dirección general estará a cargo de Dave Dicaire, un veterano con más de 40 años de experiencia en minería, ingeniería y construcción. Dicaire liderará el desarrollo del plan estratégico para el distrito, garantizando la continuidad operativa gracias a la incorporación de equipos clave de los proyectos Josemaría y Filo del Sol.

Inversiones para este año

Para 2025, el presupuesto inicial asciende a 312 millones de dólares y el enfoque estratégico también contempla avanzar en los requisitos para adherirse al Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI) en Argentina, aprovechando las ventajas fiscales y normativas disponibles.

Las actividades de perforación ya están en marcha, con objetivos clave como las zonas de Bonita y Aurora en Filo del Sol y nuevas exploraciones en Cumbre Verde. Los resultados iniciales apuntan a un significativo potencial de expansión, respaldando la visión de convertir este distrito en uno de los más importantes del sector cuprífero global.

Con una inversión total que supera los 4.000 millones de dólares canadienses y una operación conjunta con derechos de voto iguales entre BHP y Lundin, Vicuña Corp. se perfila como un actor clave en la producción de cobre. Este mineral es fundamental para la transición energética global y la electrificación.

La consolidación de Vicuña Corp. representa un paso importante hacia la creación de un complejo minero de nivel internacional, alineado con las tendencias de sostenibilidad y eficiencia en el sector.