Josemaría obtiene luz verde ambiental en San Juan

El Gobierno de San Juan aprobó la primera y segunda actualización del Informe de Impacto Ambiental del proyecto Josemaría, ubicado en Iglesia. Con esta decisión, la iniciativa obtuvo la Declaración de Impacto Ambiental necesaria para continuar su desarrollo en la etapa de explotación, consolidándose como uno de los proyectos mineros más relevantes de la provincia.

El emprendimiento se encuentra dentro del distrito minero Vicuña, una zona considerada estratégica por su alto potencial cuprífero. Allí se concentran algunos de los desarrollos más importantes vinculados a la producción de cobre, en un contexto de creciente demanda global por minerales críticos para la transición energética y el desarrollo industrial.

La evaluación técnica del informe comenzó el 20 de agosto de 2025 y se realizó de manera conjunta para dos períodos de actualización ambiental. Este esquema permitió unificar criterios de análisis y acortar los tiempos administrativos, en línea con nuevas herramientas implementadas por el gobierno provincial para agilizar procesos sin reducir exigencias.

Vicuña prepara un proyecto ambicioso en San Juan.

Un proceso más ágil para la evaluación ambiental

De acuerdo con fuentes oficiales, la revisión se completó en menos de seis meses, un plazo inferior al habitual para este tipo de procedimientos. La modalidad aplicada se enmarca en el Decreto 07/2024, que habilita el análisis conjunto de actualizaciones ambientales bajo determinadas condiciones técnicas y regulatorias específicas.

El Informe de Impacto Ambiental es un instrumento central para el control de proyectos mineros. A través de sus actualizaciones periódicas, se verifica el cumplimiento de los compromisos asumidos, el funcionamiento de las medidas de mitigación y la evolución de las condiciones ambientales en las áreas de operación del proyecto.

En este caso, la actualización incluyó tanto la revisión de acciones ya implementadas como la incorporación de nuevos aspectos previstos para los próximos dos años. La normativa vigente exige que estos informes se presenten cada dos años, como condición para mantener activa la autorización ambiental del proyecto.

El ministro de Minería de San Juan, Juan Pablo Perea, destacó que la aprobación refleja la capacidad técnica de la provincia para llevar adelante evaluaciones rigurosas en tiempos razonables. Además, subrayó que el objetivo es garantizar que cada proyecto avance bajo controles estrictos y dentro del marco normativo vigente.

Cambios en producción y vida útil del proyecto

El nuevo informe incorpora modificaciones relevantes en el diseño del proyecto. El inventario explotable aumentó hasta alcanzar 1.425 millones de toneladas de mineral, mientras que la tasa de procesamiento nominal se elevó a 175.000 toneladas por día, lo que impacta directamente en la escala operativa prevista.

Como resultado de estos cambios, la vida útil estimada de la mina se extendería hasta aproximadamente 25 años. Este horizonte de largo plazo posiciona a Josemaría como uno de los proyectos más importantes para la minería argentina, especialmente en el segmento del cobre, considerado estratégico a nivel global.

El incremento en la capacidad de procesamiento también implica una expansión en la infraestructura operativa. Esto incluye mayores superficies de instalaciones y un crecimiento del depósito de colas, lo que a su vez genera nuevos desafíos en términos de gestión ambiental y control de impactos asociados a la operación.

Desde el área ambiental minera señalaron que estas actualizaciones permiten monitorear de manera continua la evolución del proyecto. También facilitan la incorporación de ajustes en los planes de gestión ambiental frente a cambios operativos o la aparición de nuevos factores que deban ser considerados en la evaluación técnica.

El desafío del agua y el nuevo diseño hídrico

Uno de los aspectos más relevantes del informe es la actualización del balance hídrico del proyecto. Se evaluaron distintos escenarios, incluyendo un caso base, uno óptimo y otro de sensibilidad, contemplando variables como la recuperación de agua y las condiciones climáticas proyectadas para la región.

En el escenario más conservador, se estima que el requerimiento de agua de reposición externa podría alcanzar un promedio de 1.200 litros por segundo durante los períodos de máxima producción. En total, el flujo de agua durante la vida del proyecto se proyecta en 1.027 hectómetros cúbicos, con predominio de fuentes externas.

Para cubrir esta demanda, el nuevo diseño contempla un sistema de abastecimiento diversificado. A los campos de pozos ya previstos se suma un nuevo desarrollo en La Majadita, mientras que también se evalúa la posibilidad de incorporar agua desalinizada desde Chile, sujeta a futuras autorizaciones.

El informe destaca que el 73% del agua utilizada en el proceso sería recirculada, lo que representa una mejora en eficiencia. Sin embargo, el aumento del tonelaje de mineral y colas, junto con nuevas estimaciones hidrometeorológicas, explican el incremento en la demanda total de agua del proyecto.

El proyecto Vicuña presentará un informe técnico en el primer trimestre de 2026

En el marco de la presentación de megaproyectos minerales para la Argentina, el presidente Javier Milei recibió a los ejecutivos del proyecto Vicuña, que explotará una de las mayores reservas de cobre, oro y plata del mundo, en la provincia de San Juan.

La empresa incluye una alianza de dos gigantes de la minería como BHP -la más grande del mundo- y Lundin Mining, y aplicaron al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI).

Vicuña trabaja a más de 4.200 metros de altura sobre el nivel del mar en los depósitos Josemaria y Filo del Sol.

Ahora, busca que el Gobierno lo declare como un Proyecto de Exportación Estratégica de Largo Plazo (PEELP) para proteger jurídicamente su actividad y destinar unos 2.000 millones de dólares en los primeros dos años a partir de que se apruebe su solicitud de RIGI.

El total de la inversión garantizada rondaría los US$ 15.000 millones, una de las mayores inversiones extranjeras directas de la historia argentina, pero el número certero se conocerá a lo largo de este año.

En el primer trimestre de 2026, Vicuña presentará un informe técnico donde se definirá cómo funcionará el proyecto, las campañas de perforación, los objetivos, la infraestructura necesaria y otros servicios asociados.

En 2025, las mineras BHP (Australia) y Lundin Mining (Canadá) desembolsaron unos US$ 400 millones en San Juan, cifra que aproximadamente duplicó lo del año anterior y que en 2026 podría volver a duplicarse.

Los fondos serán destinados a campañas de perforación; trabajos previos necesarios antes de comenzar la pre-construcción, como, por ejemplo, caminos hacia la mina y el campamento-; y la contratación de proveedores, en gran parte locales, como el servicio de catering, que fue adjudicado a la sanjuanina Caterwest, del empresario Martín Ossa.

Junto a Milei en Casa Rosada estuvo el canciller, Pablo Quirno, y por parte de las empresas participaron Jack Lundin, CEO de Lundin Mining; Carlos Ramírez, vicepresidente en BHP de la Joint Venture Vicuña y presidente del Directorio; Ron Hochstein, CEO de Vicuña Corp.; y José Morea, director para Argentina y Chile de Vicuña Corp.

Según se comunicó, “durante el encuentro se destacó la importancia de continuar avanzando con la agenda de reformas para acelerar inversiones de gran escala, con previsibilidad y reglas claras”.

Entre ellas está la adaptación de la “Ley de Glaciares”, cuya discusión se reactivará en el Congreso a partir de febrero.

Vicuña pidió ingresar al RIGI y proyecta la mayor inversión extranjera en la historia argentina

Vicuña Argentina S.A. avanzó esta semana con un paso clave para su desarrollo minero en San Juan: la compañía presentó formalmente su solicitud de ingreso al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), dentro de la categoría destinada a Proyectos de Exportación Estratégica de Largo Plazo. La firma, integrada por BHP y Lundin Mining, definió un plan inicial de inversión que supera los US$ 2.000 millones entre 2026 y 2028 solo para la primera etapa de construcción de infraestructura.

Ese desembolso representa apenas una fracción del verdadero alcance económico del Distrito Vicuña, cuyo potencial total estimado ronda los US$ 15.000 millones. De concretarse, se transformaría en la mayor inversión extranjera directa registrada en Argentina y en uno de los proyectos cupríferos más importantes de la región.

Un distrito binacional con impacto local

El proyecto integra dos depósitos de cobre considerados de clase mundial: Josemaría, controlado en su totalidad por Vicuña, y Filo del Sol, administrado en una proporción 70%-30% entre Lundin Mining y BHP. Ambos yacimientos están ubicados en la cordillera sanjuanina, en el departamento Iglesia, cerca del paso internacional que conecta con Chile.

A pesar del carácter binacional del distrito, la producción correspondiente al lado argentino utilizará infraestructura local para acceder tanto a puertos del Pacífico como del Atlántico. Este esquema permitirá maximizar el valor agregado en el país y generar un impacto económico directo en la región andina.

Ron Hochstein, CEO de Vicuña, resaltó que la presentación ante el RIGI expresa “la magnitud de la inversión requerida y nuestra confianza en Argentina como socio de largo plazo”. También destacó que el régimen “ofrece el marco estable necesario para un desarrollo responsable y beneficios económicos compartidos”.

Desde BHP, Brandon Craig, presidente de la unidad Américas, subrayó la oportunidad global del cobre. “El mundo necesita 10 millones de toneladas adicionales en la próxima década. Vicuña es uno de los mejores descubrimientos de los últimos 30 años y Argentina puede capturar una parte significativa de una oportunidad de US$ 250.000 millones”, afirmó.

Los beneficios del régimen y su impacto en la competitividad

El RIGI se consolidó como una herramienta determinante para proyectos de gran escala, especialmente en minería y energía. Entre sus principales incentivos figuran la estabilidad fiscal y regulatoria durante 40 años, una reducción de la alícuota del Impuesto a las Ganancias, la eliminación progresiva de las retenciones a las exportaciones a partir del cuarto año, la exención de derechos de importación para bienes de capital y un mecanismo acelerado de devolución del IVA.

El régimen también habilita acceso a arbitraje internacional, un punto muy valorado por los inversores frente a un escenario global con fuerte competencia por capital minero. Para proyectos de cobre con horizontes de producción de varias décadas, estos beneficios resultan decisivos.

Próximos hitos y definiciones regulatorias

Mientras avanza su ingreso al RIGI, Vicuña trabaja en los estudios de prefactibilidad integrados del distrito. La compañía anticipó que publicará el Informe Técnico 43-101 consolidado durante el primer trimestre de 2026, paso esencial para delinear el diseño final de la operación y el cronograma de construcción.

En paralelo, el sector minero espera que el Congreso trate una modificación a la Ley de Glaciares que permita a las provincias asumir la gestión ambiental de las áreas periglaciares. La medida, reclamada por San Juan, apunta a armonizar el cuidado de los recursos hídricos con el desarrollo de proyectos estratégicos en zonas cordilleranas.

Empleo, proveedores y el rol del cobre en la transición energética

Una vez en operación, el Distrito Vicuña generará miles de puestos de trabajo directos e indirectos, además de expandir la red de proveedores especializados en San Juan y provincias vecinas. Su escala lo convertiría en un actor relevante del mercado cuprífero regional, en un contexto donde la transición energética impulsa la demanda global del mineral.

El cobre es indispensable para redes eléctricas, parques renovables, baterías de litio, vehículos eléctricos y sistemas de telecomunicaciones 5G. Con un horizonte de consumo internacional en crecimiento, proyectos como Vicuña aparecen como una oportunidad histórica para que Argentina capture valor agregado y consolide su perfil exportador.

La presentación ante el RIGI marca un hito para la compañía y para el país. Vicuña ratifica su compromiso de largo plazo con Argentina y abre un nuevo capítulo en la llegada de grandes inversiones mineras. En ese escenario, el cobre argentino se prepara para tener un rol protagónico en el mapa energético global.

Vicuña proyecta traer agua del Pacífico para Josemaría

La disponibilidad de agua se ha convertido en un factor decisivo para la minería en la cordillera sanjuanina. La escasez en la región obliga a las compañías a diseñar estrategias de abastecimiento innovadoras y, en ese contexto, Vicuña Corp. presentó un proyecto que podría marcar un antes y un después para la minería binacional.

La empresa, integrada por BHP y Lundin Mining, busca utilizar agua desalinizada del océano Pacífico para abastecer al yacimiento Josemaría, ubicado en el norte de San Juan. La propuesta, incluida en la actualización de la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) presentada en julio, se apoya en el Tratado de Integración y Complementación Minera firmado entre Argentina y Chile.

Un marco binacional con antecedentes

El proyecto Josemaría forma parte del distrito Vicuña, donde también se encuentra el yacimiento Filo del Sol, con reservas que se extienden hasta la Región de Atacama en Chile. Esa ubicación fronteriza permite a la compañía ampararse en los protocolos binacionales que, desde el año 2000, habilitan operaciones transfronterizas en minería.

Lundin Mining ya expresó su interés en convertirse en la primera empresa en aplicar el tratado para transportar agua desalinizada desde Chile hacia un proyecto en Argentina. La compañía cuenta con antecedentes relevantes: desde 2013 opera la planta desalinizadora de la mina Candelaria, en Caldera, con capacidad de 500 litros por segundo y una red de 108 kilómetros de acueductos y líneas eléctricas. Esa experiencia logística y técnica se considera clave para planificar un sistema de provisión hídrica hacia Josemaría.

La ruta del agua y las dificultades geográficas

El trazado que permitiría transportar agua del Pacífico hasta San Juan no está exento de complicaciones. Desde Caldera hasta Caserones, en Chile, el recorrido abarca alrededor de 160 kilómetros. A partir de allí, para cruzar hacia Argentina, serían necesarios otros 25 kilómetros hasta llegar a Josemaría.

La dificultad principal está en la altura. Mientras la planta en Caldera se encuentra a 650 metros sobre el nivel del mar, el yacimiento argentino está a más de 4.200 metros. El bombeo en altura, con condiciones climáticas extremas, implica altos costos energéticos, un mantenimiento complejo y una operación de gran envergadura técnica.

Obstáculos políticos y sociales en Chile

Más allá de los desafíos de ingeniería, la iniciativa enfrenta cuestiones políticas sensibles. El acueducto debería atravesar terrenos privados en territorio chileno, lo que exige acuerdos de servidumbre con múltiples propietarios. Además, el hecho de que el agua dulce se destine a un proyecto argentino podría generar resistencia social en Chile, considerando que la salmuera del proceso quedaría en su litoral.

El contexto hídrico chileno agrega tensión al debate. Según el Senado de ese país, el 70% de la población vive en zonas con déficit de agua. Hoy existen 24 plantas desalinizadoras en operación, de las cuales el 85% abastecen a la minería, y hay más de 17 proyectos en carpeta. Las discusiones sobre el impacto ambiental en los ecosistemas marinos son cada vez más frecuentes, lo que anticipa un escenario de fuerte discusión pública.

Una oportunidad para San Juan

En la provincia argentina, sin embargo, la iniciativa es vista como estratégica. Reemplazar el uso de fuentes locales por agua desalinizada significaría preservar las reservas hídricas para otros sectores y garantizar la sustentabilidad de un proyecto cuprífero de gran escala como Josemaría.

Chile ya definió que, en un plazo de cinco años, toda la minería deberá operar exclusivamente con agua desalinizada. Esa medida podría alinear intereses y favorecer inversiones conjuntas en infraestructura, con beneficios que trasciendan las fronteras.

En definitiva, el desafío no radica únicamente en lo técnico. El éxito del proyecto dependerá de la capacidad de coordinación política binacional, de superar las diferencias regulatorias y de lograr aceptación social en Chile. Si Vicuña consigue sortear estos obstáculos, Josemaría podría transformarse en un caso testigo de cooperación hídrica para la minería de cobre en la región andina.

El cobre y las renovables como puente al futuro

El cobre es uno de los minerales de la transición energética y San Juan es una de las provincias claves para el futuro. La provincia está comenzando la segunda etapa de su historia minera, esta vez con una mirada más amplia, enfocada en la diversificación, la sustentabilidad y la consolidación del mineral de cara a lo que viene.

Josemaría, Filo del Sol, Altar, Los Azules y El Pachón son los proyectos de clase mundial que se destacan. Estos representan no solo inversiones significativas, sino también una apuesta por un desarrollo sostenible que aproveche al máximo los recursos naturales sin comprometer el equilibrio ambiental. El cobre, esencial para tecnologías limpias como paneles solares, turbinas eólicas y vehículos eléctricos, es hoy el puente hacia un futuro más verde y eficiente.

El contexto global refuerza la importancia de este mineral. Según proyecciones, la demanda mundial de cobre podría alcanzar los 50 millones de toneladas anuales para 2050, un aumento del 70% respecto a la demanda actual. Este crecimiento está impulsado por tres factores principales: la transición energética, que requiere cobre para redes eléctricas, turbinas eólicas y autos eléctricos; el desarrollo digital, con un aumento exponencial en centros de datos y tecnologías 5G; y el crecimiento económico en mercados emergentes. Sin embargo, la oferta enfrenta desafíos, ya que la mitad del cobre necesario para 2035 aún no tiene proyectos concretos en marcha.

Una provincia sinónimo de cobre

En este escenario, la visión del gobernador Marcelo Orrego resulta fundamental para la minería de San Juan. Con un enfoque claro hacia la diversificación y la sostenibilidad, Orrego ha llevado el potencial minero de San Juan al escenario internacional. En Alemania y otros países, destacó cómo la provincia puede liderar en la transición energética y la electromovilidad, consolidando así el cobre como recurso estratégico. Se conformó la Mesa del Cobre integrada por las principales provincias referentes y más recientemente, en reuniones con representantes de la Unión Europea en Buenos Aires, se subrayó el rol de la minería en la transformación de la matriz energética de la provincia.

Este enfoque no solo busca atraer inversiones extranjeras, sino también consolidar a San Juan como un modelo de minería moderna. La provincia está preparada para ser un ejemplo de cómo la innovación y la acción gubernamental pueden transformar su potencial geológico en un motor de desarrollo económico y ambiental. Con un liderazgo activo y políticas que promueven la sustentabilidad, San Juan está posicionada para liderar en la producción de cobre, fortaleciendo su papel en la descarbonización global.

Vicuña Corp: la alianza entre BHP y Lundin para el cobre argentino

BHP y Lundin Mining crearon Vicuña Corp., una nueva empresa dedicada al desarrollo conjunto de los proyectos cupríferos Filo del Sol y Josemaría, ubicados en la provincia de San Juan.

El objetivo principal de Vicuña Corp. es establecer un distrito cuprífero de clase mundial. La proximidad entre los proyectos permitirá optimizar recursos y lograr economías de escala, además de facilitar futuras expansiones y nuevas exploraciones en el área.

Según comunicados de ambas empresas, Vicuña Corp. operará de forma independiente y será responsable de la planificación, operación y administración de los proyectos. Esta estrategia marca el inicio de una alianza minera a largo plazo con miras a consolidar su posición en el sector global del cobre.

El directorio de Vicuña Corp.

Los directivos decidieron conformar la cúpula de Vicuña Corp. por representantes de las dos compañías: Jack Lundin: presidente y CEO de Lundin Mining; Teitur Poulsen vicepresidente ejecutivo y CFO de Lundin; Brandon Craig, presidente de BHP para América; y  Carlos Ramírez, vicepresidente de Vicuña JV BHP.

La dirección general estará a cargo de Dave Dicaire, un veterano con más de 40 años de experiencia en minería, ingeniería y construcción. Dicaire liderará el desarrollo del plan estratégico para el distrito, garantizando la continuidad operativa gracias a la incorporación de equipos clave de los proyectos Josemaría y Filo del Sol.

Inversiones para este año

Para 2025, el presupuesto inicial asciende a 312 millones de dólares y el enfoque estratégico también contempla avanzar en los requisitos para adherirse al Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI) en Argentina, aprovechando las ventajas fiscales y normativas disponibles.

Las actividades de perforación ya están en marcha, con objetivos clave como las zonas de Bonita y Aurora en Filo del Sol y nuevas exploraciones en Cumbre Verde. Los resultados iniciales apuntan a un significativo potencial de expansión, respaldando la visión de convertir este distrito en uno de los más importantes del sector cuprífero global.

Con una inversión total que supera los 4.000 millones de dólares canadienses y una operación conjunta con derechos de voto iguales entre BHP y Lundin, Vicuña Corp. se perfila como un actor clave en la producción de cobre. Este mineral es fundamental para la transición energética global y la electrificación.

La consolidación de Vicuña Corp. representa un paso importante hacia la creación de un complejo minero de nivel internacional, alineado con las tendencias de sostenibilidad y eficiencia en el sector.

Josemaría actualizó su Informe de Impacto Ambiental

La empresa DEPROMIN S.A. (Desarrollo de Prospectos Mineros Sociedad Anónima), subsidiaria de Lundin Mining, presentó ante la autoridad minera provincial la actualización de su Informe de Impacto Ambiental (IIA) conteniendo detalles de las actividades desarrolladas durante el periodo 2022/2024 (en curso), junto a la proyección a realizar en el período 2024/2025 en el proyecto de cobre Josemaría, ubicado en el departamento Iglesia.

De esta manera cumple con lo dispuesto por la legislación vigente en el Código de Minería, en lo concerniente a actualizar los datos contenidos en el IIA inicial en un plazo no mayor a 2 años, incluyendo estudios ambientales y evaluación de impacto de obras y actividades desarrolladas en el área.

Lo que se declara en una actualización de Informe de Impacto Ambiental son las actividades, la gestión ambiental, los resultados de los monitoreos de todos los componentes propuestos en el Plan de Monitoreo de los dos años anteriores. También si hubiera cambios en la descripción del ambiente que se declaró en el IIA con la Línea de Base Ambiental, incluyendo el cumplimiento de los requerimientos detallados en la DIA.

También, se describen las actividades que se realizarán en los próximos dos años, y en caso de actividades nuevas que resulten en hechos significativos, se debe agregar la evaluación ambiental correspondiente a ese hecho.

Las actualizaciones de informe de impacto ambiental son revisadas y evaluadas por la Comisión Interdisciplinaria de Evaluación Ambiental Minera (CIEAM). Los organismos miembros de la misma realizarán informes técnicos de evaluación, los cuales serán contenidos en un Informe Final Unificado, que servirá de base para la confección de la nueva DIA.

La CIEAM está integrada por 14 instituciones encargadas de evaluar los aspectos puntuales y específicos de cada detalle del proyecto, entre las que se destaca la DEAM ( Dirección de Evaluación Ambiental Minera ), el Ministerio de Salud Pública, el Departamento de Hidráulica, INACRAS, la Dirección de Planeamiento y Desarrollo Urbano, la Dirección de Recursos Energéticos, CIPCAMI, INPRES, UNSJ, UCCuyo, la Secretaría de Ambiente con tres direcciones (Dirección de Gestión Ambiental, Dirección de Conservación y Áreas Protegidas, Dirección del Parque de la Biodiversidad); INTA y la Secretaría de Agroindustria y Ganadería.

Josemaría es un proyecto minero pórfido de cobre y oro localizado en el extremo noroeste de la provincia de San Juan, sobre la cordillera iglesiana frontal a 4.295 msnm, uno de los cuatro proyectos cupríferos de gran escala que posee San Juan.

Cuenta con recursos por 6,7 millones de libras de cobre; 7,0 millones de onzas de oro y 31 millones de onzas de plata. La vida útil del yacimiento ha sido estimada en 19 años más uno de destape del yacimiento.

La producción de Josemaría será una mina a cielo abierto que alimentará una planta de proceso convencional de 152,000 toneladas por día durante la vida útil del yacimiento, lo que arrojaría una producción anual de 136,000 toneladas de cobre (“Cu”), 231,000 onzas de oro (“Au”) y 1, 164,000 onzas de plata (“Ag”) por año.

Qué impacto tendrá Josemaría en la industria del cobre

Tras el cierre de Bajo la Alumbrera (Catamarca), el proyecto Josemaría se encamina ser un verdadero pilar para que el país vuelva a posicionarse como un productor y proveedor de cobre, otro mineral fundamental para la transición energética.

Josemaría es un proyecto minero pórfido de cobre y oro localizado en el extremo noroeste de la provincia de San Juan, sobre la cordillera iglesiana frontal a 4.295 msnm, uno de los cuatro proyectos cupríferos de gran escala que posee San Juan.

Cuenta con recursos por 6,7 millones de libras de cobre; 7,0 millones de onzas de oro y 31 millones de onzas de plata. La vida útil del yacimiento ha sido estimada en 19 años más uno de destape del yacimiento.

La producción será una mina a cielo abierto que alimentará una planta de proceso convencional de 152,000 toneladas por día durante la vida útil del yacimiento, lo que arrojaría una producción anual de 136,000 toneladas de cobre (“Cu”), 231,000 onzas de oro (“Au”) y 1, 164,000 onzas de plata (“Ag”) por año.

Josemaría es un emprendimiento de DEPROMIN S.A, (Desarrollo de Prospectos Mineros Sociedad Anónima), subsidiaria de Lundin Corp, que obtuvo su informe final único de la declaración de impacto ambiental el pasado mes de abril del 2023, en cuyo análisis participaron 14 instituciones de la provincia en diferentes especialidades, a partir del cual se encuentra gestionando los permisos sectoriales que requiere cada etapa y detalle de su construcción.

La empresa se comprometió a invertir 4100 millones de dólares y a contratar más de 4 mil trabajadores en la etapa de construcción, además de unos 2000 en la operación del proyecto, que prevé 19 años de operación.

Dentro de esas inversiones se encuentra la construcción de un camino de acceso a la futura mina, instalaciones de campamento, red de caminos internos, planta de procesos, instalaciones de tratamiento de agua, aguas residuales y de suministro, distribución de energía y agua, entre otras.

El acceso al sitio, denominado Corredor Norte, será por la Ruta Provincial 143, de aproximadamente 220 km desde la localidad de Rodeo (Iglesia), que se construirá como parte del programa de obras iniciales. La entrada segura a la ruta estará ubicada cerca de la ciudad de Rodeo y su recorrido hasta la mina estará dentro de la provincia.

 

 

Un paso fundamental para concretar esta iniciativa, la compañía presentó el informe de impacto ambiental del “Corredor Norte” ante el Ministerio de Minería de San Juan.

Esta instancia administrativa consiste en un proceso que se desarrolla de la siguiente manera: la presentación se concreta por parte de la empresa minera -en este caso Luis Sotomayor, abogado del área de Legales de DEPROMINSA-, al Ministerio de Minería –autoridad de aplicación a cargo del ministro Juan Pablo Perea Fontivero-, que toma conocimiento y lo deriva al área de Legales de la cartera minera.

Legales dictamina y a posterior transmite que el IIA debe ser evaluado por la Secretaría de Gestión Ambiental y Control Minero –a cargo del ingeniero Denis Monardez-, a través de la Dirección de Evaluación Ambiental Minera (DEAM) bajo la dirección del Lic Roberto Moreno. La Dirección inicia la evaluación teniendo en cuenta los tiempos pertinentes.

Se trata de un paso administrativo fundamental para comenzar el proceso de evaluación ambiental de la obra del futuro acceso terrestre al proyecto, situado a 435 km de la ciudad de San Juan y a aproximadamente 238 km de Rodeo. Esto permitirá al proyecto contar con una vía de acceso netamente por la provincia de San Juan, además de dotar de mayor seguridad a los trabajadores mineros.

El documento que la empresa presentó ante el Ministerio de Minería de San Juan, detalla las actividades a desarrollar para la construcción y puesta en operación del Corredor Norte, desde una perspectiva ambiental en la que se analizan sus impactos y eventuales medidas de prevención y mitigación.

Además, el proyecto cuenta con las mejores condiciones de trabajo. Así que fue confirmado por el personal de Policía Minera al recorrer las instalaciones de Josemaría.

Las autoridades constataron las condiciones de las instalaciones y personal que se desempeña en el pañol de Boart Longyear (área en donde se ubican las maquinarias vinculadas a perforación y elementos la tarea diaria en altura); la plataforma de perforación BADH 001; plataforma de Perforación BAD 002; Pañol de Ecominera en el Campamento Batidero; la loguera que alberga al material de Geotecnia de Exploración; la plataforma de exploración CPA-EXT-05 de hidrogeología; patio de residuos de Batidero; y finalmente inspección ocular de la Fase I del Campamento Josemaría, en proceso de construcción.

En su tarea de inspección el personal de Policía Minera encontró condiciones adecuadas de higiene y seguridad en las plataformas de perforación observadas, en tanto indicó la necesidad de remediaciones en materia de cartelería y adecuada clasificación de elementos en el patio de acopio, determinando plazos para su remediación en términos inmediatos o a corto plazo de acuerdo a su importancia.