La oportunidad que Vaca Muerta puede perder si no aprende del colapso venezolano

La reciente captura de Nicolás Maduro no provocó un shock en el mercado petrolero internacional. El precio del Brent se mantuvo cerca de los USD 60 por barril, confirmando que Venezuela ya no influye en la oferta global. Para el análisis energético, este dato es más relevante que cualquier interpretación política o diplomática del acontecimiento. Vaca Muerta en el horizonte.

Según explicó Gustavo Pérego, director de ABECEB, “el problema venezolano no es de reservas, sino de instituciones”. La afirmación resume dos décadas de deterioro estructural. Venezuela posee una de las mayores dotaciones de crudo del planeta, pero carece del marco económico y jurídico necesario para transformarlas en producción sostenible.

El mercado absorbió la noticia sin sobresaltos porque ya no espera una recuperación rápida del petróleo venezolano. Washington, de hecho, dejó claro que la operación no implicaba un cambio de régimen inmediato. La lógica dominante es ordenar el tablero geopolítico, sin apostar a una reinserción acelerada del crudo caribeño.

El perfil del petróleo venezolano también explica parte del problema. La mayor parte proviene de la Faja del Orinoco, con crudos extra pesados y alto contenido de azufre. “Es petróleo caro de producir, caro de transportar y caro de refinar”, señaló Pérego, subrayando su desventaja frente a otros crudos pesados del continente.

A esa dificultad técnica se suma el colapso institucional. PDVSA perdió infraestructura, talento y credibilidad. “Recuperar los niveles de producción de los noventa no es un problema técnico, sino financiero e institucional”, advirtió Pérego, quien estimó inversiones necesarias entre USD 80.000 y 100.000 millones en más de una década.

Rubén Zárate analizó la intervención de Estados Unidos en Venezuela y afirmó que el conflicto revela una disputa global por energía, rutas estratégicas y control del petróleo pesado.

Guyana, el espejo que incomoda

El contraste regional resulta inevitable. Mientras Venezuela se estanca, Guyana avanza con reglas claras, contratos estables y seguridad jurídica. El resultado es una producción offshore que crece con rapidez y costos competitivos. Para los inversores, Guyana se convirtió en el verdadero motor incremental de oferta en el hemisferio occidental.

Pérego remarcó que el mercado no castiga la geología, sino la incertidumbre. “Sin protección de la propiedad privada y respeto contractual, Venezuela seguirá siendo una potencia petrolera en los papeles, pero irrelevante en los flujos reales”, sostuvo. Esa frase resume el drama estructural del país caribeño.

En este escenario, la captura de Maduro no revaloriza al petróleo venezolano. Por el contrario, refuerza la percepción de que, sin un cambio jurídico profundo, el capital internacional no regresará. Las grandes compañías priorizan previsibilidad, acceso financiero y reglas de largo plazo por sobre cualquier promesa política.

La consecuencia es directa: el capital que no va a Venezuela busca otros destinos. Shale norteamericano, Brasil offshore, Guyana y, potencialmente, Argentina aparecen como alternativas. La competencia por inversiones energéticas ya no se define solo por reservas, sino por credibilidad institucional.

Vaca Muerta, en ese contexto, juega en otra liga. Produce crudos medianos y livianos, más fáciles de refinar, con costos en descenso y curvas de aprendizaje consolidadas. Además, compite en un sistema global donde cada proyecto es evaluado bajo la misma vara macroeconómica y regulatoria.

Vaca Muerta y la mirada sobre la reforma laboral.

Lecciones para Vaca Muerta

Para Pérego, la ventana de oportunidad argentina no se abre porque Venezuela caiga, sino porque no puede volver sin reformarse. “Si la transición venezolana no redefine sus instituciones, el capital no regresará”, advirtió. Y ese capital, inevitablemente, buscará alternativas más previsibles.

Sin embargo, la oportunidad para Vaca Muerta no es automática. El caso venezolano demuestra que las reservas no alcanzan. Argentina puede tener uno de los mejores shales del mundo, pero sin seguridad jurídica, estabilidad regulatoria y reglas claras de salida, el desarrollo energético pierde atractivo para el capital internacional.

“La discusión no es geológica, es institucional”, enfatizó Pérego. La frase condensa la enseñanza central. El petróleo no fluye hacia donde hay más recursos, sino hacia donde existen más reglas. La competitividad energética ya no depende solo del subsuelo, sino del marco legal que lo rodea.

Venezuela confirma que el siglo XXI no premia al que tiene petróleo, sino al que sabe organizarlo. La producción energética moderna exige contratos confiables, financiamiento internacional, integración logística y previsibilidad macroeconómica. Sin esos elementos, incluso los mayores reservorios quedan atrapados en el potencial.

Para Vaca Muerta, la lección es clara. Argentina puede transformarse en un proveedor relevante de crudo y gas, pero solo si entiende que el verdadero upstream comienza en el derecho y no en la roca. El desafío no es perforar más, sino construir confianza.

En síntesis, el colapso venezolano no altera el equilibrio petrolero global, pero sí ilumina el camino. Vaca Muerta tiene la oportunidad de aprender de ese error histórico. El futuro energético argentino dependerá menos de su geología que de su capacidad para garantizar reglas, contratos y estabilidad.

Frenaron el plan de Petrobras en el Amazonas

Petrobras no superó una parte clave de la prueba necesaria para obtener la licencia de perforación en la cuenca Foz do Amazonas, según informó el organismo ambiental de Brasil (Ibama) en un dictamen hecho público este miércoles.

Aunque la petrolera pasó la evaluación general, el reporte técnico exigió que la compañía vuelva a presentar su plan de rescate animal, considerado un paso obligatorio para avanzar con la autorización en una región de alta sensibilidad ecológica.

“El plan propuesto no garantiza acciones adecuadas para el cuidado de los animales”, escribió Ibama en su informe.

En declaraciones a Reuters, el regulador confirmó que Petrobras deberá cumplir con lo solicitado en el documento, aunque no será necesario realizar otra simulación antes de que se emita la licencia.

La petrolera informó que presentará el nuevo plan de emergencia antes del viernes. Además, explicó que Ibama indicó que, una vez otorgada la licencia, se requerirá una simulación adicional durante la fase de perforación, algo habitual en los procesos de licenciamiento ambiental.

Petrobras mira hacia Vaca Muerta.

El plan de Petrobras

Pese a este obstáculo, la obtención de la licencia es “inevitable”, aseguró a Reuters un alto directivo de Petrobras que prefirió mantener el anonimato por tratarse de un tema sensible.

La zona donde Petrobras busca perforar, frente a la costa del estado amazónico de Amapá, es considerada su frontera petrolera más prometedora. Comparte características geológicas con la vecina Guyana, donde ExxonMobil ya logró importantes hallazgos.

Según el reporte, la simulación de rescate provocó tres incidentes reales, ya que Petrobras trasladó muñecos que simulaban animales durante la noche en un río, con un plazo de 24 horas para llevarlos a un centro veterinario.

En el trayecto, una embarcación quedó atrapada en una red de pesca, otra encalló en un banco de arena y se produjo un casi choque con otra nave.

El informe de Ibama también señaló que los pilotos de aeronaves no contaban con equipos de seguridad adecuados para protegerse de vapores tóxicos emanados por animales contaminados con petróleo.

Guyana se convierte en contribuidor clave en el crecimiento de la oferta mundial de petróleo

Guyana aumentó su producción de crudo en una media anual de 98.000 bpd entre 2020 y 2023, lo que la convierte en el tercer país productor no perteneciente a la OPEP con mayor crecimiento durante este periodo.

La producción de crudo ha sido el mayor contribuyente al crecimiento económico de Guyana en los últimos años.

En 2022, el PIB de Guyana creció un 62,3%, el mayor crecimiento real del PIB en el mundo ese año, según el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Esto es según los datos publicados por la Administración de Información de Energía de Estados Unidos esta semana que mostraron que Guyana tuvo la tercera tasa de crecimiento de producción más rápida a nivel mundial, después de Estados Unidos y Brasil.

La estimación más reciente de los recursos recuperables de petróleo y gas natural de Guyana es de más de 11.000 millones de barriles equivalentes de petróleo, y los promotores siguen explorando las aguas marinas del país.

Los recursos de petróleo y gas natural descubiertos en Guyana se encuentran actualmente en la cuenca Guyana-Surinam del océano Atlántico.

El primer descubrimiento significativo de petróleo en alta mar en Guyana fue realizado por ExxonMobil en 2015 en lo que ahora es el proyecto Liza en el bloque Stabroek.

Desde entonces, ExxonMobil y sus socios, Hess y China National Offshore Oil Corporation (CNOOC), han realizado más de 30 descubrimientos adicionales de petróleo y gas natural en alta mar dentro del bloque Stabroek.

Según Exxon, la producción del bloque Stabroek alcanzará un millón de barriles diarios en 2027.

La producción de petróleo de Guyana procede de tres buques flotantes de producción, almacenamiento y descarga (FPSO): Liza Destiny, Liza Unity y Prosperity. Estos buques producen petróleo y gas natural de los proyectos Liza y Payara.

Todo el gas natural asociado se reinyecta en pozos para apoyar su producción y se utiliza como combustible in situ. Un proyecto propuesto llevaría el gas natural asociado a tierra firme hasta las instalaciones de procesamiento mediante un gasoducto.

Actualmente, los socios del bloque prevén que la capacidad de producción combinada alcance aproximadamente 1,3 millones de bpd a finales de 2027, con planes para desarrollar tres proyectos adicionales: Yellowtail, Uaru y Whiptail.

De hacerse realidad, el aumento de la producción convertiría a Guyana en el segundo mayor productor de crudo de Centroamérica y Sudamérica, por detrás de Brasil.

El gobierno de Guyana prevé una producción de petróleo de unos 1,64 millones de barriles diarios en 2030, ya que está ansioso por rentabilizar sus recursos de hidrocarburos antes de que se produzca el pico de demanda, tal y como predicen los analistas, que ven con éxito una transición energética que se aleje del petróleo y el gas.

Si las previsiones de demanda máxima no se materializan, Guyana seguirá siendo un gran productor si sus planes dan resultado.

El futuro de la asociación empresarial en el bloque Stabroek es incierto. La adquisición por Chevron de Hess, que posee una participación del 30% en el bloque Stabroek, puede sufrir retrasos debido a las demandas de arbitraje presentadas por los actuales socios del bloque, ExxonMobil y CNOOC, que reclaman derechos preferentes sobre la participación de Hess en el bloque. ExxonMobil tiene una participación del 45% en el bloque Stabroek y CNOOC del 25%.

El debate pone de relieve la importancia de Guyana como destino de las inversiones de las grandes petroleras: Chevron ha admitido que es la joya de la corona de Hess lo que realmente quiere con la propuesta de adquisición.

Exxon explotaría el bloque Stabroek después de 2029

Exxon está considerando la posibilidad de producir gas natural licuado en Guyana, lo que sería el primer proyecto de su tipo en la cuenca de petróleo de mayor crecimiento del mundo.

Un desarrollo centrado en el gas es “una de las tres opciones que Exxon está considerando para su séptimo proyecto en Guyana”, dijo el gerente del país, Alistair Routledge, en una entrevista en Georgetown el miércoles. Las otras dos son desarrollos adicionales de petróleo a partir de descubrimientos existentes y nuevos, dijo.

Exxon perforará cinco pozos en la parte sureste del Bloque Stabroek, cerca de la frontera con Surinam, este año para comprender mejor los “recursos sustanciales” de gas, dijo Routledge. La compañía también está trabajando en varios conceptos de producción y métodos de envío del gas a clientes globales.

“Creemos que el GNL debe estar en la mezcla porque no hay un mercado grande cerca dentro de un rango económico de infraestructura de tuberías”, dijo Routledge. Exxon está “afinando los rangos de concepto” este año y debería tener una mejor idea de los plazos del proyecto para 2025, dijo.

Exxon planea duplicar la producción de petróleo de Guyana a 1,2 millones de barriles al día para 2027 a partir de cinco proyectos aprobados y uno programado para su aprobación más adelante este año. Pero el gobierno del país también está ansioso por monetizar sus grandes reservas de gas, que hasta ahora han sido de menor importancia que el petróleo. El vicepresidente Bharrat Jagdeo dijo el martes que es imperativo que Guyana desarrolle rápidamente sus estimadas 16 billones de pies cúbicos de recursos de gas a medida que el mundo se transición a una energía más limpia.

“Creemos que podemos encontrar suficiente gas allí para monetizarlo ahora”, dijo Jagdeo. Exxon ha “comenzado a analizar eso y las señales son positivas”.

Guyana también quiere hacerse fuerte en gas

El gobierno de Guyana y ExxonMobil pretenden fijar un calendario para explotar algunos de los recursos de gas de la parte oriental del bloque Stabroek. Se cree que la parte oriental del bloque tiene más gas que la occidental, donde se encuentran los proyectos petrolíferos de la compañía estadounidense.

Guyana quiere impulsar su industria de exploración y producción de gas lo más pronto posible, teniendo en cuenta la campaña mundial de reducción a cero y los llamamientos a abandonar los combustibles fósiles.

Junto a los proyectos de producción de petróleo, la exploración y desarrollo de gas natural es una prioridad clave tanto para ExxonMobil como para el gobierno de Guyana, según declararon altos ejecutivos de la empresa y funcionarios del gobierno a Energy Intelligence en entrevistas realizadas la semana pasada.

“Entre las actividades de exploración y evaluación, y el trabajo conceptual que estamos llevando a cabo, tendremos una mejor idea del calendario para desarrollar el gas hacia finales de este año”, declaró a Energy Intelligence el presidente de ExxonMobil Guyana, Alistair Routledge.

El vicepresidente de Guyana, Bharrat Jagdeo, declaró: “La primera prioridad ahora es debatir con Exxon el desarrollo”, los volúmenes y el calendario del suministro de gas.

Debido a la urgencia de llevar el recurso a los mercados mientras la demanda de gas sigue creciendo, “necesitamos que compartan nuestra opinión de que estos recursos deben desarrollarse, y desarrollarse urgentemente, debido a este calendario”, declaró Jadgeo a Energy Intelligence, refiriéndose a Exxon.

Guyana se ha convertido en los últimos años en una región clave para la exploración y el desarrollo petrolíferos después de que Exxon encontrara más de 11.000 millones de barriles equivalentes de petróleo frente a las costas del país sudamericano.

Exxon, que lidera un consorcio con la estadounidense Hess Corporation, produce actualmente todo el crudo de Guyana, la nación productora de petróleo más reciente del mundo.

La producción total de petróleo de los tres primeros proyectos del bloque Stabroek supera actualmente los 550.000 barriles diarios (bpd) y se espera que alcance más de 600.000 bpd a finales de este año, según Exxon.

El último proyecto de Exxon, Payara, así como los proyectos Liza Fase 1 y Liza Fase 2, están diseñados para eliminar la quema rutinaria utilizando el gas producido para alimentar el buque flotante de producción, almacenamiento y descarga (FPSO), y reinyectando el resto del gas en el yacimiento para mejorar la recuperación de petróleo, señala el supergrande.

Exxon sigue encontrando más petróleo en Stabroek y desarrollando nuevos proyectos, pero ahora también está estudiando la parte más gaseosa del bloque para desarrollar planes de producción de gas natural.

La empresa y el gobierno de Guyana ya están trabajando en un proyecto de conversión de gas en energía, cuya puesta en marcha está prevista para finales de 2024 y tiene el potencial de reducir significativamente el coste de la electricidad en Guyana, afirma Exxon.

El gobierno de Guyana ha elaborado la llamada «Estrategia de monetización del gas de Guyana» e invitó a principios de este mes a empresas privadas a presentar propuestas sobre el diseño, la construcción y la explotación de sistemas de captación de gas en alta mar.

“Para monetizar y maximizar oportunamente el valor de todos los recursos de O&G de Guyana, es necesario desarrollar nuevas opciones y soluciones de monetización del gas, incluida la participación de otros actores en la cadena de valor de O&G, además de los promotores de proyectos upstream”, declaró Guyana en el borrador del plan de gas.

“Hay muchos beneficios asociados al gas natural y los productos derivados, pero el tiempo es esencial debido a las fuerzas del mercado y las incertidumbres asociadas con el ritmo de la transición energética y la garantía de que los nuevos productores de O&G tengan una oportunidad justa y equitativa de desarrollar sus recursos naturales”, según la estrategia de gas natural del Gobierno.

Existe una oportunidad inmediata de monetizar los recursos de gas natural si Guyana pretende monetizar y maximizar el valor de sus recursos de petróleo y gas, afirma el Gobierno, que, al igual que Exxon, se centra este año no sólo en impulsar la producción de petróleo, sino también en avanzar en los planes de exploración y desarrollo de las reservas de gas natural.

Guyana e India firmaron un histórico acuerdo de cooperación en petróleo y gas

El Gobierno indio aprobó el viernes la firma de un acuerdo con su par de Guyana sobre cooperación en el sector de los hidrocarburos.

Según informó el gobierno indio en un comunicado, el acuerdo cubre toda la cadena de valor del sector de los hidrocarburos, incluyendo el abastecimiento de petróleo crudo de Guyana, la participación de empresas indias en el sector de exploración y producción (E&P) de Guyana, la cooperación en las áreas de refinado de petróleo crudo, la creación de capacidad, el fortalecimiento del comercio bilateral, la colaboración en el sector del gas natural, entre otros aspectos relacionados con el sector energético.

El convenio ayudará a India a diversificar sus fuentes de crudo, impulsando la seguridad energética y de abastecimiento del país, declaró el gabinete de India, que importa alrededor del 85% de todo el crudo que consume y que ha estado buscando diversificar el abastecimiento y adquirir crudo al precio más barato posible.

El contrato tendrá una duración inicial de cinco años y se renovará automáticamente si los dos países no se oponen a su renovación.

El impacto del acuerdo

El memorándum reforzará el comercio bilateral, fomentará la inversión en ambos países y contribuirá a diversificar las fuentes de crudo, aumentando así la seguridad energética y de suministro de India.

También ofrecerá a las empresas indias la oportunidad de participar en el sector E&P de Guyana, adquiriendo experiencia al trabajar con empresas globales de petróleo y gas en proyectos upstream, fomentando así la visión del primer ministro de la India, Narendra Modi, y su gobierno con relación a los planes de desarrollo económico y autosuficiencia del país.

Guyana, por su parte, tiene un enorme potencial para aumentar su producción y exportación de petróleo esta década. El país se convirtió en el productor de petróleo más nuevo del mundo en 2019, después de que ExxonMobil y su socio Hess Corp iniciaran la producción del bloque Stabroek, donde las empresas han encontrado más de 11.000 millones de barriles de petróleo equivalente hasta la fecha.

En la actualidad, Guyana produce unos 380.000 barriles diarios (bpd) de crudo, todos ellos procedentes de pozos operados por Exxon. Y espera triplicar esa producción y bombear 1,2 millones de bpd para 2027.

Se espera que Guyana, junto con Estados Unidos y Brasil, encabece el crecimiento de la producción de petróleo y el aumento de la capacidad de los productores no pertenecientes a la OPEP ni a la alianza OPEP+ esta década, según afirma la Agencia Internacional de la Energía (AIE) en su informe anual Oil 2023, con proyecciones hasta 2028.