Qué dijo Galuccio sobre el impacto de las elecciones en las operaciones de Vista

La discusión sobre el impacto político en la industria energética argentina volvió al centro de la escena con las elecciones de medio término. En ese contexto, Vista Energy, uno de los principales productores de shale oil en Vaca Muerta, fue consultada por inversores sobre cómo la coyuntura podría influir en su estrategia. Miguel Galuccio, fundador, presidente y CEO de la compañía, dejó un mensaje claro: el plan de crecimiento no cambia.

La pregunta surgió durante una sesión con analistas, cuando Michael Furrow, de Pickering Energy Partners, pidió conocer la visión de la empresa sobre los posibles efectos políticos. El ejecutivo remarcó que Vaca Muerta es un recurso estratégico para el país y consultó si el resultado electoral podría modificar las operaciones de Vista en el corto y mediano plazo.

“Las elecciones no cambian nuestro plan”

Galuccio comenzó su respuesta subrayando que la compañía ha atravesado diversos ciclos políticos sin alterar su rumbo. “Hemos estado creciendo Vista desde cero hasta donde estamos hoy, participando en cuatro administraciones diferentes”, dijo. Recordó además que buena parte del equipo directivo regresó al país en 2012 con una mirada de largo plazo sobre el desarrollo energético.

El CEO destacó que Vista contribuyó a transformar a la Argentina en un exportador neto estructural de hidrocarburos, lo que refuerza su rol en la economía. Según sostuvo, el hecho de realizar su Día del Inversor apenas dos semanas después de las elecciones es una señal de la confianza en la solidez del negocio. “Nuestro modelo de negocio es sólido, está dolarizado y estamos aumentando la cantidad de ventas al mercado de exportación”, afirmó.

Galuccio también resaltó que la compañía cuenta con financiamiento asegurado para sostener su plan de expansión y que no enfrenta vencimientos financieros significativos en los próximos años. Además, aseguró que los servicios clave para la actividad —como perforación, terminaciones y disponibilidad de equipos de fractura— están garantizados mediante contratos flexibles.

“Las elecciones pueden afectar la percepción del país, pero no afectan a Vaca Muerta ni nuestra capacidad de seguir ejecutando nuestro plan”, concluyó.

CapEx para mantener y expandir la producción

Otro punto relevante de la conversación giró en torno al nivel de inversión necesario para sostener la producción actual. Tasso Vasconcellos, de UBS, consultó sobre el CapEx requerido para mantener estable la producción y cómo variaría a medida que Vista escala su volumen operativo.

Galuccio explicó que, tomando como referencia una producción de 100.000 barriles equivalentes por día, el CapEx anual para mantener niveles constantes rondaría los 700 millones de dólares. Esa inversión implicaría perforar entre 50 y 55 pozos por año. “Si estamos en un rango de 130.000 a 150.000 barriles diarios, deberíamos considerar un CapEx cercano a los 800 millones, con un número de pozos entre 55 y 60”, detalló.

El ejecutivo aclaró que esos valores pueden variar en función de la eficiencia operativa, el contexto de precios y las condiciones de la cadena de servicios. Sin embargo, remarcó que la compañía ya incorporó estos escenarios en sus modelos internos.

Rucci: “No votar es dejar la silla vacía cuando más necesitamos estar todos juntos”

En medio del proceso electoral del Sindicato de Petroleros Privados de Río Negro, Neuquén y La Pampa, el secretario general Marcelo Rucci llamó a los afiliados a participar masivamente en los comicios que se celebrarán el próximo 22 de julio.

Aunque se presenta una sola lista, Rucci subrayó que el sentido del acto electoral trasciende la competencia de nombres y se vincula con la legitimidad de una conducción sindical que se define por su historia de lucha y compromiso con los trabajadores.

“Nos preparamos con la misma responsabilidad y seriedad con la que defendemos cada derecho de nuestros compañeros”, aseguró el dirigente. “Este no es un trámite más, es un acto de compromiso con la historia de nuestro sindicato”, agregó.

Según Rucci, la masividad del voto es una herramienta política clave para sostener con fuerza las negociaciones, los reclamos y los avances del gremio. “Cuando el voto es masivo, la conducción se fortalece para pelear, para negociar, para avanzar. Y eso se logra con participación”, explicó.

La advertencia de Rucci

Frente a la posible apatía que puede despertar una elección sin listas opositoras, el líder sindical fue enfático: “No se vota solo para elegir, se vota para respaldar un modelo de sindicato que no se arrodilla, que pelea con dignidad y que no se olvida de dónde viene”.

Para Rucci, cada voto es una forma de reafirmar la pertenencia y el compromiso colectivo en un momento donde se requieren señales de unidad y firmeza.

“Les digo a los compañeros que no votar es dejar la silla vacía cuando más necesitamos estar todos juntos”, sentenció. En ese marco, sostuvo que el acto electoral debe ser entendido como un mensaje contundente a quienes intentan dividir al movimiento obrero: “Cada voto es una mano en el hombro de los que estamos dando la cara todos los días, pero sobre todo, es una manera de decir: acá estoy, sigo siendo parte”.

También subrayó que el sindicato no pertenece a una conducción sino a la totalidad de los trabajadores que lo construyeron “con esfuerzo, con lucha, y también con dolor. Pero nunca con indiferencia”.

Más pelea y más derechos

De cara al futuro inmediato, el dirigente gremial dejó en claro que la agenda gremial no se detiene. “Lo que viene es más pelea por lo que nos corresponde. Acá no hay descanso”, afirmó.

La defensa del convenio colectivo, la mejora del salario y las condiciones laborales, la seguridad y la salud en los yacimientos, así como el respaldo a cada trabajador en las tres provincias que abarca el gremio, forman parte del horizonte trazado por la conducción.

“Ningún petrolero va a quedar solo”, remarcó. En su visión, el contexto nacional impone mayores desafíos, y por eso la organización sindical debe mostrarse firme, unida y movilizada. “Nuestro compromiso es con cada compañero y con las provincias que nos dieron identidad y trabajo. Vamos a defenderlos donde sea y como sea”, ponderó.

“La agenda está clara: trabajo, salud, seguridad y dignidad. Y por eso el 22 de julio no será un trámite, sino un grito colectivo que dirá: los petroleros seguimos de pie y organizados”, consideró Rucci.

Petroleros lanzó su partido político y apuesta por el 2027

Fuerza Neuquina y Federal. Así se llama el partido político que lanzó el Sindicato de Petroleros Privados de Río Negro, Neuquén y La Pampa para ser parte de las discusiones en las elecciones y comenzar a tener un rol más activo en la mesa chica de la política.

Tal como viene informando +e, la primera intención del gremio era ser parte de las elecciones de medio termino de este año, pero el sindicato liderado por Marcelo Rucci decidió replantear su estrategia de cara al 2027.

Sin embargo, el objetivo sigue siendo el mismo: ocupar espacios de decisión con referentes surgidos del mundo laboral: “Nosotros entendemos que hay lugares que tienen que ocupar los trabajadores. Hemos empezado a trabajar en un nuevo partido político, donde el foco esté puesto en defender los intereses de los trabajadores”, subrayó en La Pampa tras el conflicto desatado por los operarios cesanteados en el yacimiento El Medanito.

Petroleros Privados al frente

Fuerza Neuquina y Federal será el partido que nucleará a todos los trabajadores del sector energético para encontrar un representante que escuche los reclamos de los obreros. Es que, según el gremio, muchos dirigentes “vienen a buscar votos y después se olvidan”.

“Sería bueno que la gente tenga en estos puestos a un representante más del pueblo, más trabajador. Como lo fue Guillermo (Pereyra) en su momento”, destacó Rucci.

Según el dirigente gremial, los papales para la conformación del partido ya fueron presentados y se espera que en los próximos días se comience a trabajar arduamente para sumar voluntades.

Petroleros Privados paralizará Vaca Muerta.

“Nosotros creemos que hay un montón de temas donde no hay sensibilidad con los que trabajan”, explicó Rucci en declaraciones radiales.

Hace prácticamente un año, el dirigente gremial alentó a los trabajadores a luchar por un representante que defienda sus intereses en las discusiones políticas. El puntapié fue la decisión de los representantes nacionales en la votación por la Ley Bases.

Otra señal fue una cumbre con los gremios de ATE y UOCRA. “Debemos empezar a reunirnos con los cuerpos orgánicos de las organizaciones para trabajar en tener nuestros propios representantes en la política”, afirmó Rucci después del cónclave con sus pares.

El protagonismo de los trabajadores

Para el dirigente gremial, este nuevo espacio político buscará dar respuesta a los demás partidos que terminan respondiendo a otros sectores. “Nosotros queremos responder a los intereses de los trabajadores y decidimos formar un partido que los represente, que sean ellos los que se representen y representen a sus compañeros”, afirmó.

En ese sentido, aclaró que el objetivo no es que la conducción sindical ocupe cargos políticos. “Tampoco, y ya lo hemos dicho, queremos nosotros ocupar esos lugares. Creo que tenemos compañeros trabajadores que son muy valiosos”, sostuvo.

Si bien el partido ya está en marcha, Rucci anticipó que el foco estará puesto en las elecciones provinciales y nacionales de 2027.  “Nosotros estamos armando todo para el 2027. Vamos a jugar en los lugares que haya interés de la gente que quiera participar. Esa es la idea”, aseguró.

Rucci alentó a lo Petroleros Privados a quedarse con una banca en el Congreso

La asamblea en Añelo no solo fue una advertencia para las cámaras empresariales, sino un aviso para la clase política: el Sindicato de Petroleros Privados de Río Negro, Neuquén y La Pampa va por una banca en el Congreso de la Nación.

El primer aviso se dio en la cumbre con los gremios de ATE y UOCRA. “Debemos empezar a reunirnos con los cuerpos orgánicos de las organizaciones para trabajar en tener nuestros propios representantes en la política”, afirmó Marcelo Rucci después del conclave con sus pares. Ahora, ese deseo comienza a tomar forma.

En la asamblea que se realizó este jueves en el corazón de Vaca Muerta, la comisión directiva del gremio de Petroleros Privados alentó a sus trabajadores a ocupar los lugares que la clase política y el empresariado les niega.

“Un nido de ratas inmundas”

La primera critica que realizó Rucci fue la aprobación de la Ley Bases. “No hay un solo artículo que sea beneficioso para los trabajadores. Todos hablan de quitarnos derechos, de volver a poner el impuesto a las Ganancias, de quitarnos la libertad de expresión, el derecho a huelga o el derecho a manifestarnos”, consideró.

El dirigente gremial reconoció que la administración de Alberto Fernández fracasó, pero afirmó que “a veces queremos que en ese cambio vamos a empezar a crecer, pero al final nosotros terminamos pagando las fiestas”.

En este sentido, marcó un punto en común con Javier Milei. “Si hay algo que comparto con el presidente de la Nación, es que en el Senado y en la Cámara de Diputados está lleno de ratas inmundas. Porque nosotros lo elegimos para que defienda los intereses de los argentinos y de los trabajadores. Y fíjense cómo nos pagan”, criticó.

La llegada al Congreso

Rucci pidió que dejar de “hablar por hablar” y tomar acciones concretas. “Nos terminamos refugiando en el gremio. Y nos estamos dando cuenta todos que nos están metiendo la mano en el bolsillo”, aseguró.

“¿Cuál es el camino que nosotros tenemos que tomar para que podamos tener la fortaleza de parar estos avances de los empleados de las grandes corporaciones?”, se preguntó el dirigente gremial. La respuesta fue clara: llegar al Congreso de la Nación.

“Hoy, el Senado de la Nación y la Cámara de Diputados son empleados de las corporaciones. Nosotros necesitamos tener gente adentro. ¿Y saben por qué necesitamos tener gente adentro? Porque tenemos gente muy potable. Ellos no quieren que ustedes estén ahí porque el laburante, que le cuesta romperse el lomo, tiene convicciones”, subrayó.

“Ninguno de ustedes va a traicionar a un compañero después de haber compartido situaciones todos los días en el campo. Y cuando uno puede cumplir una tarea, tenemos que volver al llano. Entonces empecemos a ocupar los espacios nosotros. Porque esto no se trata de partidos políticos. Se trata de la presencia en defensa de los trabajadores”, afirmó.

Rucci hizo hincapié en las diferencias que marca la clase política y el empresariado para alentar a las bases a encarar un proyecto propio.

“Somos una clase social diferente a la de ellos. Entendámoslo. En buena hora que podemos cambiar el autito, pero nunca vamos a ser como ellos. Porque nunca nos van a dar ese espacio. Entonces, empecemos a defender y a interpretar para qué estamos”, destacó.

Los motivos del pase de Ávila a Juntos por el Cambio

Yo soy un gremialista que intenta hacer política”. Así se define Jorge Ávila, secretario general del Sindicato de Petroleros Privados de Chubut. La frase la repitió en cada una de las entrevistas que dio a lo largo de las últimas semanas.

La principal consulta era para qué equipo iba a jugar en las elecciones a gobernador en la provincia que aún gobierna Mariano Arcioni. “Tomaré la decisión con la comisión directiva y mi familia”. Era la respuesta de una decisión que se fue tomando fuerza en los últimos días: Ávila será candidato a diputado nacional por Juntos por el Cambio y apoyará a Horacio Rodríguez Larreta en su candidatura a presidente, a Ignacio Torres para que sea gobernador de Chubut y a Ana Clara Romero como intendenta de Comodoro Rivadavia.

La decisión no fue fácil. Hubo tres plenarios con la cúpula del gremio y reuniones constantes con su círculo más íntimo. Ávila es un peronista reconocido y siempre fue muy crítico con la gestión de Mauricio Macri y de las acciones de la principal alianza opositora, pero los motivos del “pase del año” en Chubut datan de 2019. Se podría decir que el titular de petroleros convencionales se cansó de no ser escuchado, desprestigiado y, por momentos, ninguneado por los miembros del Partido Justicialista (PJ).

La principal herida fue la expulsión del partido que reivindica los ideales de Juan Domingo Perón antes de las elecciones a gobernador de Chubut en 2019. Quien tomó esta decisión fue el actual presidente del PJ de Chubut y actual senador nacional, Carlos Linares, debido a que el Sindicato de Petroleros Privados de Chubut fue el único gremio con sede en Comodoro Rivadavia que apoyó la fórmula de Mariano Arcioni y Ricardo Sastre – quien repetirá su candidatura a vicegobernador en una lista de unidad con el intendente de la Capital Nacional del Petróleo, Juan Pablo Luque-. El Justicialismo perdió y Ávila pasó a ser mala palabra para el peronismo chubutense.

“A mí me echaron del partido. Me echaron los mismos que decían que no tenía que acompañar (la formula Arcioni – Sastre) y ahora se unen a ellos. Resulta que ahora son todos hermanos de sangre y nosotros (por Petroleros) quedamos afuera. Los que bregamos por la unión y un mejor camino para Chubut, siempre quedamos afuera”, sostuvo Ávila en diálogo con La Voz del Sindicato.

Los meses pasaron. Llegó la pandemia y la crisis petrolera. Ávila comenzaba a luchar contra la baja de equipos, la falta de incentivos a la Cuenca del Golfo San Jorge y la migración de las empresas hacia Vaca Muerta en busca de la rentabilidad del shale. “Necesitamos una Ley de Hidrocarburos que proteja los campos maduros”, afirmó en más de una oportunidad el dirigente gremial.

La primera prueba de fuego fue el proyecto de ley denominado Promoción de Inversiones Hidrocarburíferas que centraba toda su atención en la formación no convencional de la Cuenca Neuquina y que dejaba afuera a la Cuenca del Golfo San Jorge. La región levantó la guardia y logró que la iniciativa contemple incentivos para los yacimientos maduros.

Llegaron las elecciones legislativas de 2021. Ávila y Petroleros Privados de Chubut fueron convocados a militar la campaña del Justicialismo. Las peleas parecían quedar atrás y el panorama parecía más claro, pero los resultados de las PASO (Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias) fueron un golpe a todas las aspiraciones del PJ.

Una muestra de ello se dio el 15 de septiembre cuando Martín Guzmán, exministro de Economía, Darío Martínez, exsecretario de Energía de la Nación, y el presidente Alberto Fernández, presentaban la tan ansiada Ley de Promoción de Inversiones Hidrocarburíferas, que iba a darle previsibilidad a las inversiones, pero principalmente estabilidad laboral a las cuencas productivas. Mientras el extitular del Palacio de Hacienda describía el proyecto ante los directivos de las principales operadoras petroleras, los funcionarios que responden a Cristina Fernández de Kirchner pusieron a disposición su renuncia generando la primera crisis institucional del gobierno del Frente de Todos. Esa situación “cajoneó” la ley, que fue reducida a DNUs que solo apuntaron a Vaca Muerta.

Ávila reclamaba acciones. Nadie contestaba. Hubo reuniones con Martínez y con Flavia Royón, actual titular de la cartera energética, pero solo se encontró con promesas vacías. El titular de petroleros privados se sentía cada vez más lejos de quienes tomaban decisiones. La defensa de la Cuenca corría por su cuenta.

Los meses pasaron y Chubut empezó a sufrir los coletazos de la macroeconomía y los despidos por parte de las compañías. El tramo final del 2022 fue duro. Neuquén se consolidó como la principal productora de crudo y capturaba la atención de todos. La parte norte de la Cuenca del Golfo San Jorge debía conformarse con las migajas que dejaban las visitas de los principales funcionarios del gabinete nacional.

Weatherford, Calfrac, Superior y San Antonio Internacional fueron las compañías que anunciaron sus intenciones de levantar sus bases debido a que Chubut no era una zona de rentabilidad. El panorama puso a todos en jaque. El gremio de petroleros convencionales se movió rápidamente y gestionó una mesa para defender la Cuenca. Estuvieron los principales actores de la región, pero faltaron legisladores nacionales.

Las críticas de Ávila se centraron en que los diputados y senadores que representan a Chubut no hacían nada para mantener activa la actividad hidrocarburífera. El principal apuntado fue Santiago Igón, presidente de la comisión de Energía en la Cámara de Diputados y precandidato a intendente de Esquel por La Cámpora, por su falta de capacidad para defender la Cuenca y su nulo interés por interiorizarse de los problemas de los petroleros. Además, los pares de Igón lo denunciaron por no convocar a comisión para tratar temas vitales referidos al sector energético.

El panorama mejoró, pero el gremio estaba cansado de la falta de acciones de los principales actores. Mientras en el Ministerio de Hidrocarburos de Chubut se hacían malabares para mantener las inversiones, en la intendencia de Comodoro Rivadavia -principal motor de la industria hidrocarburífera- solo se hablaba de la transición energética dejando de lado o evitando hablar de petróleo. La Cuenca fue perdiendo peso.

“Cuando los tuyos te cierran la puerta, te cierran la ventana y después ni siquiera te invitan a las reuniones, uno dice ‘hay que ir para otro lado’. Hicimos campaña para el senador (por Linares) pensando que nos iban a abrir la puerta para sentarnos a discutir. No nos abrieron la puerta y no nos invitaron a nada”, cuestionó Ávila.

De esta manera, el líder de petroleros convencionales se fue acercando a Torres y Romero, principales dirigentes del Pro en Chubut. Las negociaciones fueron cada vez más constantes y Ávila terminó cerrando su pase a Juntos por el Cambio. La promesa que terminó volcando la balanza fue el compromiso de un plan para reactivar la actividad en la Cuenca del Golfo San Jorge.

El primero en enterarse de esta decisión fue el intendente de Comodoro Rivadavia. “Le dije ‘tengo este ofrecimiento’. Ellos tenían otro esquema y parece que nunca le importamos”, aseguró Ávila.

La candidatura del dirigente gremial está lanzada. Juntos por el Cambio sumó un sindicato que ha logrado conquistar derechos. El PJ de Chubut volvió a demostrar que los hidrocarburos no son su punto fuerte. “Voy a trabajar para que Nacho Torres sea gobernador de la provincia y para que Ana Clara sea una buena intendenta para Comodoro. Lo voy a pelear yo porque el plan lo discutí con Torres, Ana Clara, (Patricia) Bullrich y Larreta”, destacó.

La campaña en Chubut dejará mucha tela por cortar.