Cacciola: “La oportunidad para desarrollar la minería en Argentina es ahora”

La minería atraviesa un escenario más favorable que el de un año atrás, impulsada por la implementación del RIGI y los recientes cambios regulatorios vinculados a la Ley de Glaciares. Así lo planteó el presidente de la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM), Roberto Cacciola, durante una jornada sobre competitividad de la cadena de valor minera.

El dirigente empresario consideró que el sector logró posicionarse en un lugar diferente dentro de la agenda económica nacional. “Hoy el sector está bastante mejor que hace un año porque se ha avanzado con los proyectos del RIGI y la reciente modificación de la Ley de Glaciares”, sostuvo Cacciola frente a empresarios y representantes de proveedores.

Además, remarcó que estos avances deben ser interpretados como señales positivas para el desarrollo de nuevas inversiones. Según explicó, la consolidación de reglas más claras y previsibles es uno de los factores que pueden permitir que la minería gane escala y mejore su competitividad frente a otros mercados internacionales.

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Proveedores y estándares internacionales

Uno de los ejes centrales de la exposición estuvo enfocado en el desarrollo de proveedores mineros. Para Cacciola, las compañías demandan estándares internacionales de operación y seguridad que deben ser cumplidos por toda la cadena de valor para poder integrarse al negocio.

El presidente de CAEM explicó que las empresas buscan “estándares de clase mundial” y aclaró que no se trata únicamente de una discusión vinculada a costos o precios. “Esto no es una cuestión de precio, es una cuestión de riesgo bajo”, afirmó durante su exposición.

En ese sentido, vinculó la competitividad con la necesidad de alcanzar niveles de “cero accidentes”, avanzar en certificaciones y profundizar procesos de digitalización y automatización. También sostuvo que las exigencias que se aplican a las empresas mineras deben extenderse de igual manera a los proveedores locales.

Educación, ciencia e integración regional

Cacciola también destacó la necesidad de fortalecer el vínculo entre la industria, el sistema educativo y el sector científico. A su entender, la formación técnica y la innovación serán determinantes para que Argentina pueda desarrollar proveedores capaces de competir en proyectos de gran escala.

“Nos tenemos que poner a trabajar y no hay otro camino”, señaló el titular de la cámara minera, quien insistió en la importancia de concentrarse en los temas estructurales que condicionan el crecimiento de la actividad en el país.

Otro de los puntos que remarcó fue la necesidad de lograr una verdadera integración federal minera. Para Cacciola, el desafío pasa por garantizar que el desarrollo de la actividad tenga impacto concreto en las comunidades y regiones donde se ejecutan los proyectos extractivos.

La Mesa Federal Minera y el reclamo tributario

En ese marco, recordó el lanzamiento de la Mesa Federal Minera realizado el 7 de mayo en San Juan. Según explicó, el objetivo será elaborar un documento consensuado que permita definir prioridades y ordenar el trabajo conjunto entre provincias, empresas y proveedores.

El dirigente señaló que uno de los principales temas será revisar la carga impositiva que enfrentan las compañías. “Las provincias van a tener que hacer un esfuerzo para que las empresas puedan competir”, advirtió al referirse al peso de Ingresos Brutos, sellos y tasas municipales.

Para Cacciola, cumplir con estándares internacionales no alcanza si luego la estructura tributaria termina afectando la competitividad. “No sirve cumplir con los estándares si después con la carga tributaria no somos competitivos; no nos van a contratar”, sostuvo.

El desafío social de la minería

El presidente de CAEM también planteó que la expansión de la actividad traerá aparejados nuevos conflictos sociales y económicos. En ese contexto, consideró que la capacidad para administrar y resolver esas tensiones será clave para consolidar el crecimiento del sector.

“Las crisis del crecimiento van a traer conflicto”, afirmó Cacciola, quien remarcó que el éxito de la industria dependerá de la forma en que se enfrenten esos desafíos y de la capacidad para generar beneficios visibles en términos de empleo y desarrollo regional.

Finalmente, el dirigente volvió a insistir en que la minería argentina todavía enfrenta el desafío de consolidar legitimidad social. “Si no hacemos las cosas bien, la gente se va a aburrir de nosotros”, advirtió. Y concluyó con una definición que buscó transmitir urgencia: “Hay que ponerse a trabajar y la oportunidad es ahora”.

Cómo se ve el progreso medible en sostenibilidad

Cada año, la historia de la sostenibilidad se repite: nuevas promesas, avances en los titulares y la misma inquietante conclusión de que el progreso se estanca.

Pero ¿y si ese diagnóstico fuera erróneo? ¿Y si el problema no fuera la falta de progreso, sino que estamos buscando en los lugares equivocados?

La infraestructura que no acapara titulares

Mientras el mundo espera soluciones milagrosas, ya se están produciendo avances reales. No en anuncios llamativos, sino en la modernización de las redes eléctricas, el auge de los clústeres industriales digitales y las discretas transformaciones de la infraestructura que rara vez llegan a primera plana. Estos cambios están acelerando los resultados a gran escala.

No nos falta progreso. Simplemente necesitamos una perspectiva diferente.

La verdadera limitación no es la innovación. Es si la infraestructura puede seguir el ritmo. Y en ningún lugar es esto más evidente que en la red eléctrica. Porque cuando la infraestructura se convierte en el cuello de botella, los próximos avances no se basan en nuevos inventos. Se basan en conexiones más inteligentes.

Los motores ocultos del impulso

No se trata solo de la red eléctrica. Los clústeres digitales que integran datos, energía y operaciones están empezando a transformar la forma en que operan las industrias, a menudo de forma discreta. A nivel mundial, los operadores de la red eléctrica se ven presionados para gestionar el aumento de la demanda de energías renovables y, al mismo tiempo, equilibrarla en tiempo real. Sin una coordinación más inteligente, la energía limpia se desperdicia en lugar de utilizarse. Al mismo tiempo, el aumento de los costes de la energía está frenando el crecimiento industrial en muchas zonas, especialmente en Europa. Allí, el impulso hacia la electrificación está intensificando la presión sobre la infraestructura existente. Las herramientas digitales están ayudando a abordar ambos desafíos, mejorando la visibilidad, optimizando los flujos y liberando capacidad en todo el sistema para fortalecer la eficiencia energética industrial.

Y los resultados se están acumulando. En Energy Queensland, el mayor distribuidor de electricidad de Australia, los operadores de la red utilizaron clasificaciones dinámicas y datos en tiempo real para aprovechar la capacidad de red no utilizada. El resultado fueron mejoras potenciales en la utilización de activos de más del 20% . Mientras tanto, en Schneider Electric, la gestión energética digitalizada permitió una reducción del 26% en el consumo de energía y un ahorro del 20% en el consumo de agua en todas las operaciones.

Estos ejemplos no son casos aislados. Señalan un cambio más profundo. Un cambio donde la sostenibilidad se integra en las operaciones, en lugar de sumarse como un añadido. Se convierte en parte del funcionamiento de las industrias, no en una iniciativa secundaria. Pero dado que este impulso se manifiesta en capacidades, no solo en reducciones de emisiones, las métricas tradicionales no están diseñadas para captarlo.

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¿Por qué las métricas lineales no detectan el progreso no lineal?

La sostenibilidad no avanza en línea recta. Sin embargo, muchas de las métricas actuales la miden como si lo hiciera.

Varios paneles de control ESG se basan en gran medida en totales anuales y líneas de base estáticas, en lugar de captar el impulso en tiempo real. Los avances reales se producen cuando se eliminan las limitaciones de la red eléctrica, los flujos de datos predictivos permiten la optimización en tiempo real y la colaboración entre clústeres industriales aumenta los ahorros. Estos cambios son no lineales por naturaleza. Generan transformaciones radicales, no tendencias lineales.

Pero también introducen complejidad, lo que dificulta la coordinación en una economía interconectada y basada en datos. Por eso la digitalización se vuelve tan esencial.

Permite a las industrias gestionar un sistema de sistemas cada vez más complejo, que constituye la base de nuestra economía industrial conectada.

Es fácil ver que para reconocer esta magnitud de progreso, necesitamos cambiar nuestra perspectiva sobre el problema. Necesitamos una que analice cómo evolucionan los sistemas, no solo cómo disminuyen las emisiones. De lo contrario, corremos el riesgo de confundir el verdadero impulso con una desaceleración y de pasar por alto las lecciones que pueden replicarse en sectores enteros.

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Repensando qué significa progreso

La COP30 no será como siempre. Celebrada en Belém, Pará, al borde de la Amazonía, la cumbre ya está cambiando el enfoque de las promesas a las pruebas y de la ambición a los resultados. El objetivo es construir infraestructura que no solo descarbonice, sino que también se adapte y perdure. El llamado de Brasil a un mutirão, un esfuerzo colectivo, refleja lo que observamos en toda la industria: un progreso estructural, no simbólico, sustentado en una colaboración radical.

El reto ahora es verlo. Los avances que están transformando la energía, la manufactura y las cadenas de suministro rara vez son noticia, pero están ocurriendo. Los clústeres digitales, la coordinación de la red eléctrica y el intercambio de datos operativos están impulsando silenciosamente el cambio en todos los sectores.

Lograr este tipo de transformación depende de una integración más inteligente. Esto significa conectar datos, infraestructura y operaciones a lo largo de toda la cadena de valor. Lo hemos visto de primera mano en AVEVA, donde una mejor integración de datos está ayudando a los proveedores de energía y a los fabricantes a mejorar la visibilidad y coordinar recursos en tiempo real. El resultado: las energías renovables pueden escalar más rápidamente, las mejoras en la eficiencia se multiplican y la descarbonización se acelera en segundo plano, donde se realiza el trabajo fundamental.

Un ejemplo proviene de Brasil. El operador del sistema nacional ONS utilizó el Sistema PI de AVEVA, integrado con una plataforma de gestión energética, para recuperar 211.000 MWh de energía renovable. Esto equivale al consumo eléctrico promedio de aproximadamente 20.000 hogares durante un año. La mayor visibilidad también contribuyó a evitar pérdidas por valor de 11,4 millones de dólares estadounidenses al maximizar el aprovechamiento de la energía limpia.

De las promesas a las pruebas

La sostenibilidad no se detiene. Está pasando de la intención a la infraestructura, de los titulares al cableado, de la ambición a la ejecución.

Este cambio ya está transformando las expectativas, y la COP30 lo pondrá de relieve. En Belém, el debate se centrará en la implementación, abordando cómo financiar la resiliencia climática, digitalizar la transición energética y construir la infraestructura que impulse tanto el crecimiento como la descarbonización.

Cumplir con estos objetivos dependerá de la eficacia con que conectemos los sistemas que ya impulsan el cambio. Porque el verdadero progreso en la transición energética depende interconectar de sistemas industriales que funcionan, coordinar los próximos pasos y avanzar en soluciones que perduren.

YPF lanza pagos en dólares desde su app

YPF dio un nuevo paso en su estrategia de transformación digital con el lanzamiento de una función inédita en su aplicación móvil: ahora los usuarios pueden pagar en dólares sus consumos de combustible, productos y servicios en todas las estaciones del país.

La compañía presentó la actualización de la APP YPF, que permite realizar transacciones en moneda extranjera utilizando fondos transferidos desde cuentas bancarias en USD. De esta forma, los clientes podrán abonar combustible, productos en tiendas FULL y servicios en Boxes, directamente desde su teléfono celular.

El pago en dólares brinda a nuestros clientes mayor flexibilidad y transparencia a la hora de elegir cómo gestionar sus consumos. Incorporamos una solución segura, ágil y respaldada por Banco Santander, que refuerza nuestro compromiso con la innovación digital”, afirmó Guillermo Garat, presidente de YPF Digital (YDI), la sociedad que administra los activos tecnológicos de la petrolera.

Cómo funciona el pago en dólares en la APP YPF

El nuevo sistema está disponible para todos los usuarios que tengan activada la función Dinero en Cuenta (DeC) dentro de la app y dispongan de una cuenta bancaria en dólares a su nombre.

Durante cada operación, los fondos se transfieren a la cuenta corriente en USD de YPF Digital, que se encuentra en Banco Santander, entidad que actúa como respaldo operativo. Al momento de la compra, la aplicación muestra el equivalente en pesos y el tipo de cambio de referencia, que corresponde al dólar comprador del Banco Nación.

La empresa aclaró que los fondos en dólares solo pueden destinarse a consumos dentro del ecosistema YPF, sin posibilidad de retiros en efectivo, transferencias a terceros ni pagos combinados con pesos. Además, no implica una operación de cambio, ya que no se realiza compra ni venta de divisas.

En caso de una devolución, el reintegro se efectúa únicamente a la cuenta bancaria de origen, lo que refuerza la trazabilidad y seguridad de las transacciones.

La app de YPF, una billetera digital en expansión

Con esta nueva funcionalidad, YPF consolida su aplicación como una billetera digital completa, que ya permite realizar pagos, acumular beneficios y gestionar consumos de manera integrada. Desde abril, la app funciona como una herramienta de pagos electrónicos en estaciones de servicio y en todos los puntos de atención de la compañía.

Desde YDI estamos listos para transformarnos en una billetera digital. La APP de YPF siempre lideró la digitalización de la experiencia de nuestros consumidores. Ahora, con esta novedad, volvemos a ubicarnos a la vanguardia tecnológica del mundo de la movilidad”, señaló Garat.

Un paso más hacia la digitalización del consumo energético

El avance de la digitalización en la industria energética está redefiniendo la relación entre empresas y consumidores. Los procesos que antes requerían intervención manual ahora se gestionan con sistemas automatizados, mejorando la eficiencia y reduciendo los tiempos de espera tanto para los clientes como para los operadores.

En paralelo, los medios de pago también atraviesan una evolución profunda. La menor circulación de efectivo impulsa el uso de herramientas tecnológicas que permiten concretar transacciones de manera más ágil y segura. Los códigos QR, las aplicaciones móviles y las plataformas electrónicas reemplazan cada vez más al dinero físico, extendiendo la digitalización incluso a gestos cotidianos como la propina o las compras rápidas.

Con el pago en dólares desde su app, YPF no solo suma una opción innovadora para sus usuarios, sino que refuerza su posicionamiento como líder en la transformación digital del sector energético argentino.

Las minas del futuro serán digitales, automatizadas y controladas de forma centralizada

La minería enfrenta hoy retos crecientes: desde la necesidad de aumentar la producción de minerales críticos que impulsan la transición energética mundial, hasta las estrictas regulaciones medioambientales, el control de costos y la escasez de talento especializado. Ante este panorama, las compañías están acelerando su transformación digital para mantenerse competitivas.

“Los datos en tiempo real, la analítica avanzada, la optimización de la producción, el mantenimiento predictivo, la gestión energética y la automatización se han convertido en aliados clave para impulsar la productividad, reducir riesgos y atraer a la próxima generación de ingenieros y operadores”, sostuvo Glenn Kerkhoff, director global del sector minero, metalúrgico y mineral de AVEVA.

De los informes mensuales a la toma de decisiones inmediata

Uno de los cambios más relevantes es el acceso a datos operativos en tiempo real. Gracias a plataformas digitales, las empresas pueden monitorear y optimizar el desempeño de flotas móviles, plantas de procesamiento, equipos y consumo energético.

Esto significa que, en lugar de esperar informes de fin de mes, los supervisores pueden identificar problemas como un bajo rendimiento en una pala o un desfase en los objetivos de producción, y responder de inmediato. El resultado: menos tiempos de inactividad, mayor productividad y una operación más colaborativa y ágil.

Además, la minería depende de equipos pesados y costosos cuya disponibilidad es vital para la operación. La inteligencia artificial y el análisis predictivo permiten a las empresas anticiparse a fallos, planificar mantenimientos con antelación y optimizar inventarios de repuestos. “Al detectar señales tempranas de posibles fallos en los datos de sensores, las compañías pueden prolongar la vida útil de los activos, reducir riesgos y mejorar la seguridad de los trabajadores”, explicó el directivo de AVEVA.

De la hoja de cálculo a la analítica proactiva

Históricamente, los informes en minería se elaboraban manualmente, con hojas de cálculo y datos dispersos en silos. Hoy, sistemas como AVEVA PI System, integrados con plataformas como Microsoft Power BI, permiten unificar datos, estandarizar KPIs y generar reportes automatizados que evolucionan de ser retrospectivos a convertirse en una herramienta de mejora continua.

Para que la digitalización realmente impacte en la operación, la información debe llegar de forma clara y accesible a quienes toman decisiones en terreno. Los paneles digitales permiten a supervisores y equipos de control visualizar el estado de los activos mediante indicadores simples, como los clásicos rojo-amarillo-verde.

Además, la movilidad es esencial: los supervisores necesitan acceder a la información en cualquier momento y lugar, desde su dispositivo móvil, para monitorear en tiempo real la producción y el desempeño de los equipos.

Las minas del mañana

La transformación digital de la minería no es una opción, es una necesidad. Con operaciones cada vez más conectadas y soportadas por inteligencia artificial, la industria se dirige hacia un modelo más productivo, seguro y sostenible.

Por supuesto, ninguna tecnología funciona si no se utiliza. Esto significa que las empresas mineras deben involucrar a la dirección, los operadores y los ingenieros desde el principio del proceso, recabando opiniones y requisitos, realizando ajustes personalizados y ofreciendo una formación clara.

Comenzar con casos de uso pequeños y específicos ayuda a demostrar el valor, genera confianza y reduce la resistencia. Alinear las herramientas y soluciones digitales con los problemas operativos reales es importante para su adopción a largo plazo. El acceso digital empodera a toda la plantilla al aprovechar la información de los datos para transformar las operaciones.

“Las empresas mineras están adoptando un enfoque híbrido: mejorar las habilidades de los trabajadores experimentados que conocen los procesos y los equipos, al tiempo que contratan nuevos talentos con conocimientos en ciencia de datos e inteligencia artificial. Los empleados actuales pueden aportar un importante contexto operativo y experiencia, mientras que los nuevos talentos pueden aportar conocimientos técnicos y un pensamiento innovador”, subrayó.

Sobre el papel que desempeñan las plataformas de Microsoft en la transformación digital de las operaciones mineras, el directivo sostuvo: “El ecosistema de Microsoft está ayudando a las empresas mineras a salvar la brecha histórica entre TI y TO. Azure proporciona la infraestructura de nube necesaria para agregar grandes volúmenes de datos operativos, mientras que Power BI convierte esos datos en información útil tanto para la sala de control como para la sala de juntas. Integradas con las plataformas industriales de AVEVA, estas herramientas permiten supervisar de forma continua el estado de los activos, el consumo energético y el rendimiento de las plantas en múltiples emplazamientos”.

Las soluciones combinadas de AVEVA funcionan para apoyar a equipos más conectados y basados en datos. Estos son atributos esenciales en industrias geográficamente dispersas y operativamente intensas como la minería. Como aseguró Glenn Kerkhoff: “Las minas del futuro serán digitales, automatizadas y centralizadas. La clave está en aprovechar los datos para tomar decisiones más rápidas, inteligentes y responsables”.

Digitalización en Oil & Gas: las claves para acelerar el cambio

La digitalización es la respuesta a múltiples necesidades de la industria, sin embargo, la mayoría de las empresas no implementa al cien por ciento sus proyectos de transformación digital. ¿Cuáles son los ejes para consolidar la transición?

Las empresas de Oil & Gas enfrentan actualmente una serie de presiones, entre las que se destacan las variaciones en el precio del petróleo debido al aumento en la demanda, la inestabilidad geopolítica y los problemas en la cadena de suministro. Además, la transición energética a nivel mundial pone bajo la lupa a gran parte de su cadena de valor. Por consiguiente, esta industria en su totalidad está llamada a mejorar la eficiencia y reducir sus emisiones directas de carbono.

“La matriz energética está experimentando una transformación significativa, con la incorporación de nuevos elementos. Esto incluye la creciente influencia del proconsumidor, los compromisos de descarbonización adoptados por ciertos países de cara a 2030, así como los esfuerzos gubernamentales que buscan acompañar el proceso de sostenibilidad. Todo esto, sumado al crecimiento de las energías renovables, lleva a que la industria esté encarando su transformación tratando de acompañar la rapidez  en el cambio de la matriz energética”, señala Fabián Bosquiazzo, Global SVP of Utilities & Energy Industry en Softtek.

La digitalización emerge como clave para desbloquear los distintos frentes: durante la última década, los avances en el análisis de datos, la inteligencia artificial (IA) y el Internet de las cosas (IoT) han ayudado a los actores de muchos sectores a optimizar procesos complejos, rastrear fuentes de pérdida e ineficiencia y responder de manera más efectiva a la volatilidad y las interrupciones.

Para Ian Bogado, CEO de la startup de climatech Uali, la curva de adaptación y aprendizaje digital dentro de grandes empresas del sector es más lenta que en otras áreas pero, las compañías ya han adaptado su estructura para que el impacto de sus estrategias y las necesidades de sus clientes puedan ser cubiertas por la transformación digital. “En el caso de Oil & Gas, las geografías a cubrir pueden ser uno de los principales desafíos, ya que la conectividad no llega a cubrir las necesidades actuales”, agrega. En cualquier caso, en este contexto y para seguir siendo competitivas, las empresas se esfuerzan por transformar sus operaciones, mejorando la confiabilidad y disponibilidad de sus activos mientras reducen emisiones.

Principalmente, las ventajas de la digitalización se observan en cuatro grandes ejes:

Por un lado, la eficiencia operativa: mediante el uso de tecnologías digitales como sensores, inteligencia artificial y automatización, se pueden recopilar y analizar datos en tiempo real para tomar decisiones más informadas y rápidas. Esto puede ayudar a reducir costos, optimizar recursos y minimizar los riesgos operativos.

También es útil en lo que refiere a gestión de activos: la digitalización permite una mejor gestión de pozos, plataformas y tuberías. Mediante el uso de tecnologías de monitoreo remoto, se pueden recopilar datos sobre el rendimiento y el estado de los activos en tiempo real. Esto ayuda a predecir y prevenir fallas, optimizar el mantenimiento y prolongar la vida útil de los activos.

En cuanto a seguridad y medio ambiente, el monitoreo remoto, los sistemas de detección temprana y las tecnologías de control pueden ayudar a prevenir accidentes y minimizar los impactos ambientales. Además, la digitalización permite una mejor gestión de la seguridad en tiempo real, proporcionando a los operadores información actualizada y alertas en caso de situaciones peligrosas.

Finalmente, desempeñan un gran rol en la optimización de la cadena de suministro: desde la exploración y producción hasta el transporte y distribución. Mediante el uso de tecnologías como el análisis de datos, la inteligencia artificial y la optimización de rutas, se pueden identificar oportunidades para mejorar la eficiencia en el transporte, minimizar los tiempos de espera y reducir los costos de logística.

La marcha hacia el cambio

De acuerdo con una Investigación de McKinsey si bien casi todas las empresas del sector han ejecutado proyectos de digitalización en diversas partes de sus operaciones, el 70% de ellas no ha pasado de la fase piloto.

Puede que las empresas no vean resultados en lo inmediato, justamente, ese punto representa un desafío a superar para la industria. “Para nuestra industria, los proyectos realmente importantes y con mayor capacidad de impacto son los largoplacistas. En este sentido, las mejoras que trae la transformación digital en los procesos internos y en el usuario final, alcanzan un punto máximo en implementaciones en varios meses, incluso años”, destacan desde Uali.

Desde Uali sostienen además que de cara a la transformación digital, un punto central son equipos de trabajo multidisciplinarios y transversales a todas las compañías. “Las empresas del sector han invertido en ampliar y mejorar su staff y su perspectiva global respecto de transformación digital en varias verticales de su organización”.

Por otro lado, este tipo de transformaciones requieren el desarrollo de nuevas habilidades de parte del talento y los empleados. En esos casos, muchas veces este tipo de transiciones o son resistidas o las personas no reciben la capacitación y el apoyo adecuados para llevarlas a cabo. Sin embargo, la tecnología más avanzada no puede lograr nada por sí misma. El valor surge como una combinación de la herramienta y las personas que la operan. Es por eso que las transformaciones digitales exitosas tienen un enfoque que prioriza a las personas.

Bosquiazzo, uno los referentes globales en temas en energía e industria de servicios públicos de Softtek, explica que en la industria todavía se observan resistencias: “por un lado, en aquello que tenga que ver con la automatización, porque hay mucho ‘dueño’ de proceso que siente que sus cosas no pueden ser automatizadas, quizás por miedo a perder su trabajo o sólo por temer que le cambien sus funciones. Por otro, para poder avanzar en proyectos cross se precisa la estandarización de procesos y la analítica del dato”.

Otro grupo de obstáculos pueden venir de que este tipo de iniciativas no pueden ser intentos aislados sino que deben integrarse perfectamente con una infraestructura más amplia de IT de la organización. La infraestructura tecnológica en la mayoría de las empresas de petróleo y gas es compleja y fragmentada, con una combinación de sistemas modernos y heredados, y sus datos críticos para el negocio se distribuyen a través de esos sistemas. Esos datos pueden ser de difícil acceso, difíciles de interpretar y de calidad inconsistente. En efecto, se trata de cimientos inestables para una transformación digital que necesitan ser revisados.

También es necesario tener en cuenta que en las transformaciones digitales exitosas, la creación de valor siempre está en el centro. En este sentido, hay que tener muy claro cuáles son los problemas comerciales u operativos que la organización desea abordar y los resultados que se desean lograr con sus programas de digitalización.

No menos importante es que para asegurarse de que se dan cuenta del valor potencial de sus inversiones digitales, las empresas necesitan un mecanismo para rastrear el progreso y el impacto final de cada proyecto. Las bases de cualquier mecanismo de este tipo incluyen una comprensión clara de objetivos y avances, KPI robustos y herramientas de visualización que permiten una toma de decisiones rápida y basada en hechos.

“Los KPIs de esta vertical deben ser trazados según la organización y sus equipos, teniendo en cuenta sus necesidades, objetivos y recursos. En general se busca medir en cuánto tiempo mejora un proceso que antes se hacía manual vs uno digitalizado en varios puntos del desarrollo, cuánto tiempo se tardó en implementar y que beneficio trae ese tiempo en términos monetarios. De todas formas, la implementación de estos índices son claves para la transformación digital en las empresas de la industria”, apunta Bogado.

En la mirada de Bosquiazzo hay ciertas tecnologías que se están desarrollando con más fuerza que otras. “Hay empresas que invirtieron en operaciones inteligentes en Europa y ahora lo están haciendo en Latinoamérica. Entonces todas las empresas avanzan, pero a su manera. En adopción digital, hay definiciones que las empresas están obligadas a hacer: contar con la nube para poder tener mejor acceso a los datos y saberlos gobernar y analizar. De la mano de todo esto está la ciberseguridad. Algunas compañías están desarrollando lo que es inteligencia artificial para el análisis de factibilidad de exploración y extracción de crudo. Otros están aplicando tecnología para el mantenimiento correctivo y preventivo de sus activos”.

Por último, si bien es esencial incorporar a la fuerza laboral existente, la digitalización a gran escala generalmente también requiere nuevos talentos. Los proyectos digitales necesitan desarrolladores de software, científicos de datos e incluso startups y talento externo que pueda convertir los conocimientos analíticos en acciones operativas.

Las tecnologías digitales han demostrado su potencial en el sector del petróleo y el gas a la hora de reducir costos, aumentar la producción y mejorar la eficiencia en toda la cadena de valor de extremo a extremo. Sin embargo, para lograr éxito realmente necesitan mejorar las capacidades de las personas y el diseño de su infraestructura de información, mientras se mantienen enfocados en garantizar que sus esfuerzos digitales generen valor real.