Oldelval sufrió un ciberataque, pero garantizó el transporte de crudo de Vaca Muerta

La principal red de transporte de crudo de Vaca Muerta fue blanco de un ciberataque, aunque el incidente no afectó la operación del sistema. Oldelval confirmó ante la Comisión Nacional de Valores (CNV) que detectó una vulneración en sus sistemas administrativos y activó de inmediato sus protocolos de respuesta para contener la situación.

La comunicación fue enviada por el responsable de Relaciones con el Mercado de la compañía, Martín Castaño, quien informó la existencia de un “incidente de seguridad informática”. Al mismo tiempo, la empresa aclaró que el ataque no tuvo impacto sobre el transporte de petróleo y que el servicio continuó funcionando con normalidad.

La operación de Oldelval siguió desarrollándose sin interrupciones. Los sistemas industriales encargados de controlar el bombeo de crudo permanecieron aislados del incidente, lo que permitió sostener el flujo de producción desde la Cuenca Neuquina hacia los principales centros de despacho y refinación.

Oldelval ya trabaja en el proyecto Duplicar X y Norte.

El bombeo de petróleo continuó con normalidad

El incidente quedó circunscripto al entorno administrativo de la empresa. Según informó Oldelval, los sistemas operativos de campo, incluidos los utilizados para supervisar y controlar el transporte del petróleo, no fueron comprometidos durante el ataque.

De esta manera, los miles de barriles que cada día salen de Vaca Muerta rumbo a Puerto Rosales y a la refinería de YPF en Luján de Cuyo continuaron su recorrido habitual. La empresa remarcó ante la CNV que el episodio transcurrió “sin impacto ni interrupción del servicio en la operación de transporte”.

El dato no es menor para la industria. Oldelval transporta cerca del 75% del crudo de Vaca Muerta y aproximadamente la mitad del petróleo producido en la Argentina. Cualquier inconveniente en su sistema troncal tendría consecuencias inmediatas sobre la logística de evacuación de la producción neuquina.

Oldelval avanza con el proyecto Duplicar Norte.

Oldelval, la clave del transporte de shale oil

La compañía atraviesa uno de los períodos de mayor expansión de su historia. Tras finalizar el Proyecto Duplicar, que amplió la capacidad de transporte hacia el Atlántico, avanza ahora con Duplicar Norte, una obra que incorpora un nuevo ducto troncal de 24 pulgadas y 207 kilómetros entre las estaciones de bombeo Auca Mahuida y Allen.

Ese proyecto busca acompañar el crecimiento sostenido de la producción de Vaca Muerta, que continúa incrementando los volúmenes de petróleo disponibles para exportación y abastecimiento del mercado interno. La ampliación de la infraestructura es considerada uno de los pilares para sostener ese desarrollo.

Mientras tanto, Oldelval informó que logró restablecer por completo su entorno administrativo corporativo. El personal retomó sus actividades habituales y la empresa concentró sus esfuerzos en la investigación técnica y forense para determinar el origen, el alcance y las características del ciberataque.

La factura oculta de OpenAI: cuánto costará la energía del boom de datos en la Patagonia

La interrupción en un data center es el mayor temor de las grandes tecnológicas que están invirtiendo miles de millones de dólares en inteligencia artificial para, entre otras cosas, fortalecer el cuidado de los datos. Para que una IA generativa pueda operar eficientemente tiene que recurrir no solo a una alta capacidad de procesamiento sino también a una base de datos que sirva como entrenamiento del modelo. Y para todo esto se necesitan data centers.

En ese sentido, la noticia de que OpenAI invertirá 25.000 millones de dólares para construir un data center en la Patagonia, más allá del potencial que significa para el país, pone de relieve un largo debate entre las big tech sobre cómo conseguir un almacenamiento masivo de datos con altos estándares de seguridad y cómo lograr la garantía de un abastecimiento energético adecuado para tal consumo, entre otros desafíos.

Según datos de Uptime Institute, el 54% de las interrupciones en centros de datos cuestan más de US$100.000, y el 20% supera el millón de dólares. “En un mundo donde la IA depende de la continuidad, la seguridad va mucho más allá de proteger los datos de un ciberataque sino de asegurar la no interrupción del suministro”, comenta Daniel Fiorda, Director de Operaciones de SkyOnline, empresa de data center que se soporta en GPUs Nvidia para procesos de IA.

“Un corte, por breve que sea, no es un simple inconveniente; es una cascada de consecuencias económicas que se miden en miles de dólares por minuto, además del daño reputacional”, agrega Fiorda. Dentro del sector se conoce muy bien que la inactividad se paga muy cara. Más aún en la alta competencia tecnológica. Las empresas de Fortune Global 500 pierden aproximadamente 1.500 millones de dólares cada año por tiempos de inactividad no planificados, según un estudio de Siemens.

¿Cuánta energía necesitará OpenAI?

El data center que la firma de Sam Altman abrirá en la Patagonia tiene proyectado alcanzar 500 MW (megawatts) de potencia, lo que lo ubicaría entre los más grandes del mundo.

Para dimensionar la escala, esto implicaría un consumo anual de 4,38 TWh (teravatio-hora), mientras que el consumo total de electricidad en Argentina en el año 2024 se situó en aproximadamente en 138,8 TWh, según cifras de CAMMESA, la entidad que administra el mercado eléctrico mayorista en el país. Con éstos números, el consumo del data center equivaldría a cerca del 3% del consumo eléctrico total de Argentina.

El proyecto de OpenAI será desarrollado junto a la empresa argentina Sur Energy. Aunque todavía se desconoce quién será el “cloud developer” (profesional que diseña, desarrolla y mantiene aplicaciones y servicios en la nube) que acompañará la inversión, algunos grandes proveedores energéticos como Central Puerto y Genneia aparecen como alternativas.

Fiorda estima que el proyecto podría generar presiones en el sistema, pero que el país tiene mucho potencial de generación, incluso en fuentes renovables. También aclara que el problema excede a Argentina y se trata de una disyuntiva global. Según un informe publicado por The Guardian, la IA demandará para fines de este año 23 gigavatios, el doble de lo que consumen países europeos enteros como Países Bajos, Suiza o Austria.

La fiebre por la IA está redefiniendo el futuro energético porque la infraestructura de datos exige mucha demanda. Las cargas de trabajo que requieren, por ejemplo, las GPUs de Nvidia para el aprendizaje automático, consumen hasta 40 veces más energía que los servidores tradicionales.

¿Una posible salida?

El gobierno de Javier Milei lanzó en diciembre pasado un programa para alimentar con energía nuclear la futura demanda de energía por IA. El programa está a cargo de Demian Reidel, presidente de Nucleoeléctrica Argentina, empresa que opera los tres reactores del país: Atucha I, Atucha II y Embalse. El proyecto oficial baraja la incorporación de reactores nucleares modulares (SMR) para garantizar un suministro escalable y estable, además de vender el 44% de las acciones en licitaciones internacionales.

La apuesta por la energía nuclear es uno de los principales atractivos para abastecer la demanda. Sin embargo, Fiorda explica: “Un reactor nuclear por más chico que fuere requiere tiempo, lo mismo una línea de transmisión, un parque eólico o solar y ni que hablar una represa”. Y agrega: “Todo lo que es energía está sobredemandado y tienen tiempos de entrega mucho más extendidos de lo normal”.

“El mundo está rediseñando por completo los sistemas de refrigeración y las redes eléctricas para abastecer los data centers, por lo que cualquier nueva oportunidad energética podría ser de gran ayuda si logra concretarse en el tiempo”, dice Fiorda esperanzado. Aunque, sin embargo, enciende algunas luces de alerta: “A la par hay que asegurarse la llegada de los equipos de soporte y generadores, sin eso por más que tengas la energía no se puede desarrollar la actividad”.