Chubut apuesta a un proyecto de U$S 3.300 millones para convertirse en un hub digital

Durante años, Chubut fue identificada por su producción petrolera, la generación de energía eólica y la industria del aluminio. Ahora busca sumar un nuevo capítulo a esa matriz productiva. La provincia presentó un proyecto que apunta a convertirla en uno de los principales polos de infraestructura digital del país, apoyado en una inversión estimada en U$S 3.300 millones.

La iniciativa fue expuesta por el gobernador Ignacio Torres durante un encuentro realizado en la Embajada de Polonia, donde participaron representantes de empresas tecnológicas, organismos nacionales e inversores vinculados al desarrollo de centros de datos. El objetivo fue mostrar las condiciones que ofrece la provincia para captar inversiones asociadas al crecimiento de la inteligencia artificial.

El proyecto forma parte del programa Chubut Hub Digital 2030 y contempla la construcción de un Data Center en la Zona Franca de Trelew. Además de la infraestructura informática, prevé desarrollar nuevas conexiones de fibra óptica que permitan mejorar la conectividad internacional y transformar a la provincia en un nuevo nodo de telecomunicaciones.

Argentina, entre los mercados emergentes para data centers, pero con un obstáculo clave

Un negocio que crece al ritmo de la inteligencia artificial

La expansión de la inteligencia artificial disparó una carrera global por construir nuevos centros de datos. Estas instalaciones requieren enormes cantidades de energía, disponibilidad de suelo, conectividad internacional y estabilidad regulatoria, factores que distintos gobiernos buscan combinar para atraer inversiones de largo plazo.

En ese escenario, Chubut intenta posicionarse aprovechando una ventaja que ya explotan otras industrias: su potencial para generar energía eólica. La provincia concentra algunos de los mejores factores de capacidad del mundo, una condición especialmente valorada por compañías que buscan reducir la huella de carbono de sus operaciones digitales.

El proyecto también contempla convertir a la provincia en un segundo punto de anclaje nacional para las telecomunicaciones mediante nuevas obras de fibra óptica. Esa infraestructura permitiría mejorar la salida internacional de datos y fortalecer la conectividad tanto para empresas tecnológicas como para otros sectores productivos.

“Nuestra provincia cuenta con ventajas comparativas muy importantes para este tipo de industrias, entre ellas los mejores rindes de viento del mundo, extensión territorial y energía a buen costo. Pero nada de eso tendría valor sin calidad institucional”, sostuvo Ignacio Torres durante su exposición.

TotalEnergies podría construir un parque eólico en Chubut.

Green Capital mostró interés en desarrollar el proyecto

Uno de los datos más relevantes del encuentro fue el interés manifestado por Green Capital, firma internacional dedicada al desarrollo de proyectos vinculados con infraestructura sustentable y tecnología. La compañía analizó la propuesta presentada por la provincia y abrió la posibilidad de avanzar con capitales privados para el desarrollo del hub digital.

Si bien todavía no existe una decisión definitiva de inversión, la presencia de la empresa le otorgó otra dimensión a la presentación. En un mercado donde los grandes operadores evalúan múltiples destinos para instalar nuevos centros de datos, captar el interés de un desarrollador internacional representa un primer paso importante.

La iniciativa fue presentada ante el Gobierno nacional y se articula con organismos como ENACOM, además de empresas tecnológicas, cámaras empresarias y actores del sistema científico. La intención es consolidar un ecosistema capaz de acompañar una inversión de gran escala.

“Cuando hablamos de inteligencia artificial suele haber más incertidumbres que certezas, pero de lo que sí estamos seguros es de que representa una oportunidad económica enorme”, afirmó Torres al defender el potencial del proyecto.

Chubut y el futuro de los data centers.

Energía, seguridad jurídica y conectividad

Los grandes Data Centers consumen cantidades crecientes de electricidad y necesitan garantizar abastecimiento durante las 24 horas del día. Ese requisito explica por qué la disponibilidad energética se convirtió en uno de los principales factores que analizan los inversores al elegir dónde instalar este tipo de infraestructura.

En ese punto, el Gobierno provincial sostiene que la combinación entre generación renovable, disponibilidad territorial y el marco normativo vigente puede transformarse en una ventaja competitiva frente a otros destinos de la región.

Torres también destacó el papel del Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI) como herramienta para ofrecer previsibilidad a proyectos que requieren desembolsos multimillonarios y plazos de recuperación de varias décadas.

“Estamos trabajando junto al Gobierno nacional para agilizar los procesos y desburocratizar todo lo necesario para que estas inversiones puedan llegar rápidamente”, señaló el mandatario.

El desafío de crear un nuevo perfil productivo

Más allá del anuncio, el proyecto también busca instalar un debate sobre el perfil productivo que podría desarrollar Chubut durante los próximos años. La demanda mundial de infraestructura para inteligencia artificial abrió oportunidades para regiones capaces de ofrecer energía abundante y competitiva.

La provincia sostiene que, además de los recursos naturales, cuenta con otro activo estratégico: la formación de profesionales. Torres destacó el papel de las universidades locales y consideró que el recurso humano será determinante para acompañar el crecimiento de una industria intensiva en tecnología.

La expectativa oficial es que la construcción de un centro de datos de gran escala genere un efecto multiplicador sobre otros proyectos vinculados con servicios tecnológicos, infraestructura energética y nuevas inversiones privadas.

“Toda inversión genera empleo, pero además trae infraestructura que abre la puerta a nuevos proyectos. El momento para avanzar es ahora”, expresó Torres durante el encuentro.

Una apuesta que todavía debe convertirse en obra

El proyecto todavía atraviesa una etapa de desarrollo institucional y búsqueda de inversores. Para avanzar será necesario completar estudios técnicos, consolidar el esquema de financiamiento y ejecutar las obras de conectividad y energía previstas para abastecer al complejo.

Durante la jornada realizada en la Embajada de Polonia también se firmó un Memorándum de Entendimiento (MoU) entre Green Capital y el Gobierno de Chubut. Del acto participaron representantes de empresas como Wärtsilä, Schneider, Envision y Ore Energy, que acompañan el desarrollo de soluciones tecnológicas y energéticas vinculadas al proyecto.

En paralelo, la provincia continuará promoviendo Chubut Hub Digital 2030 como una plataforma para captar inversiones relacionadas con la inteligencia artificial, los centros de datos y la infraestructura digital, un mercado que concentra parte de las mayores apuestas de capital que hoy se observan a nivel global.

La factura oculta de OpenAI: cuánto costará la energía del boom de datos en la Patagonia

La interrupción en un data center es el mayor temor de las grandes tecnológicas que están invirtiendo miles de millones de dólares en inteligencia artificial para, entre otras cosas, fortalecer el cuidado de los datos. Para que una IA generativa pueda operar eficientemente tiene que recurrir no solo a una alta capacidad de procesamiento sino también a una base de datos que sirva como entrenamiento del modelo. Y para todo esto se necesitan data centers.

En ese sentido, la noticia de que OpenAI invertirá 25.000 millones de dólares para construir un data center en la Patagonia, más allá del potencial que significa para el país, pone de relieve un largo debate entre las big tech sobre cómo conseguir un almacenamiento masivo de datos con altos estándares de seguridad y cómo lograr la garantía de un abastecimiento energético adecuado para tal consumo, entre otros desafíos.

Según datos de Uptime Institute, el 54% de las interrupciones en centros de datos cuestan más de US$100.000, y el 20% supera el millón de dólares. “En un mundo donde la IA depende de la continuidad, la seguridad va mucho más allá de proteger los datos de un ciberataque sino de asegurar la no interrupción del suministro”, comenta Daniel Fiorda, Director de Operaciones de SkyOnline, empresa de data center que se soporta en GPUs Nvidia para procesos de IA.

“Un corte, por breve que sea, no es un simple inconveniente; es una cascada de consecuencias económicas que se miden en miles de dólares por minuto, además del daño reputacional”, agrega Fiorda. Dentro del sector se conoce muy bien que la inactividad se paga muy cara. Más aún en la alta competencia tecnológica. Las empresas de Fortune Global 500 pierden aproximadamente 1.500 millones de dólares cada año por tiempos de inactividad no planificados, según un estudio de Siemens.

¿Cuánta energía necesitará OpenAI?

El data center que la firma de Sam Altman abrirá en la Patagonia tiene proyectado alcanzar 500 MW (megawatts) de potencia, lo que lo ubicaría entre los más grandes del mundo.

Para dimensionar la escala, esto implicaría un consumo anual de 4,38 TWh (teravatio-hora), mientras que el consumo total de electricidad en Argentina en el año 2024 se situó en aproximadamente en 138,8 TWh, según cifras de CAMMESA, la entidad que administra el mercado eléctrico mayorista en el país. Con éstos números, el consumo del data center equivaldría a cerca del 3% del consumo eléctrico total de Argentina.

El proyecto de OpenAI será desarrollado junto a la empresa argentina Sur Energy. Aunque todavía se desconoce quién será el “cloud developer” (profesional que diseña, desarrolla y mantiene aplicaciones y servicios en la nube) que acompañará la inversión, algunos grandes proveedores energéticos como Central Puerto y Genneia aparecen como alternativas.

Fiorda estima que el proyecto podría generar presiones en el sistema, pero que el país tiene mucho potencial de generación, incluso en fuentes renovables. También aclara que el problema excede a Argentina y se trata de una disyuntiva global. Según un informe publicado por The Guardian, la IA demandará para fines de este año 23 gigavatios, el doble de lo que consumen países europeos enteros como Países Bajos, Suiza o Austria.

La fiebre por la IA está redefiniendo el futuro energético porque la infraestructura de datos exige mucha demanda. Las cargas de trabajo que requieren, por ejemplo, las GPUs de Nvidia para el aprendizaje automático, consumen hasta 40 veces más energía que los servidores tradicionales.

¿Una posible salida?

El gobierno de Javier Milei lanzó en diciembre pasado un programa para alimentar con energía nuclear la futura demanda de energía por IA. El programa está a cargo de Demian Reidel, presidente de Nucleoeléctrica Argentina, empresa que opera los tres reactores del país: Atucha I, Atucha II y Embalse. El proyecto oficial baraja la incorporación de reactores nucleares modulares (SMR) para garantizar un suministro escalable y estable, además de vender el 44% de las acciones en licitaciones internacionales.

La apuesta por la energía nuclear es uno de los principales atractivos para abastecer la demanda. Sin embargo, Fiorda explica: “Un reactor nuclear por más chico que fuere requiere tiempo, lo mismo una línea de transmisión, un parque eólico o solar y ni que hablar una represa”. Y agrega: “Todo lo que es energía está sobredemandado y tienen tiempos de entrega mucho más extendidos de lo normal”.

“El mundo está rediseñando por completo los sistemas de refrigeración y las redes eléctricas para abastecer los data centers, por lo que cualquier nueva oportunidad energética podría ser de gran ayuda si logra concretarse en el tiempo”, dice Fiorda esperanzado. Aunque, sin embargo, enciende algunas luces de alerta: “A la par hay que asegurarse la llegada de los equipos de soporte y generadores, sin eso por más que tengas la energía no se puede desarrollar la actividad”.