El hidrógeno verde y la oportunidad para liderar el cambio

En la 10° edición de la Expo Industrial de Comodoro Rivadavia, el panel “Avances y perspectivas de los marcos normativos/regulatorios y certificaciones para la Transición Energética” reunió a destacados referentes políticos y ambientales. La Diputada Nacional Ana Clara Romero, el Diputado Nacional José Glinski, Carina Quispe (Plataforma H2ar) y el concejal comodorense Ezequiel Cufré debatieron sobre los desafíos y oportunidades que presenta el desarrollo del hidrógeno verde en Argentina.

Un marco normativo: del consenso a la urgencia

Ana Clara Romero hizo hincapié en la necesidad de acelerar la aprobación de una ley específica para el hidrógeno, destacando que el consenso político ya existe:
“El marco normativo está dejando de ser importante para ser urgente. Necesitamos estabilidad para atraer inversiones y construir una industria sostenible, como sucedió con las renovables. Hoy, la Unión Europea está mirando a Brasil y Chile, y no podemos perdernos este tren”.

Romero destacó que todos los sectores políticos han presentado proyectos relacionados y subrayó la necesidad de generar reglas claras que garanticen beneficios a largo plazo: “Debemos vender estabilidad. Queremos replicar el modelo de éxito de la ley de renovables, que no solo fue un consenso político sino un ejemplo de ejecución”.

Un liderazgo estratégico para el hidrógeno

José Glinski planteó una mirada crítica sobre los desafíos históricos de la región, enfatizando la importancia de evitar errores del pasado:
“Después de 100 años de actividad petrolera seguimos reclamándole a Nación lo que nos corresponde. Con el hidrógeno debemos preguntarnos desde el inicio qué le vamos a pedir a esta energía y cómo vamos a desarrollar esta industria para no repetir los mismos problemas”.

El diputado insistió en la necesidad de un trabajo conjunto entre el sector público, el privado y los trabajadores, y cuestionó la falta de prioridad del gobierno actual para esta ley: “Si no nos ponemos de acuerdo, vamos a perder nosotros. Esta es una carrera que ya comenzó, y no podemos quedarnos atrás”.

Recursos de clase mundial, falta de liderazgo

Ezequiel Cufré aportó una mirada local, destacando el potencial del Golfo San Jorge y la experiencia de Comodoro Rivadavia en la producción energética. Sin embargo, advirtió sobre los desafíos para posicionar a la región en el contexto global de las nuevas energías:
“Hoy tenemos recursos de clase mundial, como el parque eólico Manantiales Behr, líder en eficiencia a nivel global, y el proyecto Hychico, pionero en hidrógeno verde. Pero lo que falta es liderazgo. Si no lideramos esta agenda, el capital decidirá por nosotros y ya será tarde”.

Cufré instó a la política a tomar un rol activo: “La demanda viene de la Unión Europea y Asia. La carrera hay que empezarla hoy, porque nadie va a pensar la agenda como nosotros. Tenemos que crear un nuevo marco que facilite las inversiones en hidrógeno verde y garantice valor agregado en el territorio”.

Argentina ante una oportunidad histórica

Carina Quispe, integrante de la Plataforma H2ar, destacó la trayectoria de Argentina en políticas energéticas y ambientales, y subrayó la importancia de actuar rápidamente:
“El momento del hidrógeno es ahora. Tenemos una hoja de ruta valiosa, pero necesitamos un marco regulatorio propio para consolidarnos como un proveedor confiable. La Patagonia tiene capacidad instalada y talento en ingeniería; debemos aprovecharlo para construir una industria fuerte y duradera”.

Quispe también abogó por un modelo industrial que priorice el desarrollo local: “Es clave producir bienes manufacturados, no solo exportar materia prima. Tenemos ejemplos exitosos como la ley de biocombustibles y la minera. Hay que pensar en un marco constructivo que mire a largo plazo”.

La transición energética: un desafío compartido

El debate dejó en claro que Chubut iene una oportunidad única para liderar la transición energética global desde la Patagonia. Sin embargo, los desafíos son numerosos: desde generar consensos políticos hasta diseñar un marco normativo que atraiga inversiones y desarrolle una industria local sostenible.

Como concluyó Romero: “Estamos ante la posibilidad de cambiar el paradigma. Las industrias que agreguen valor al hidrógeno deben desarrollarse aquí, no podemos repetir los errores del petróleo. Es una chance histórica para nuestra región y nuestro país”.

Japón, Corea del Sur y Emiratos Árabes ponen su ficha en el hidrógeno de Chubut

“El que invierte en Chubut está invirtiendo en futuro”. Así lo aseguró Ignacio Torres luego de cumplir una extensa agenda de trabajo que incluyó a los embajadores de Japón, Corea del Sur y Emiratos Árabes Unidos.

Una de las primeras reuniones fue con el embajador de Japón en la Argentina, Hiroshi Yamauchi, donde “se abordó el potencial de Chubut en materia de energía eólica, y la llegada de inversiones de la mano del hidrógeno verde, recordando que tenemos una gran extensión de tierra, los mejores rindes de viento del mundo y puertos de áreas profundas”, aseveró Torres.

La ronda de trabajo continuó con el embajador del Embajador de Emiratos Árabes Unidos en la República Argentina, Saeed Abdulla Alqemzi. “En Chubut hay seguridad jurídica y una matriz fiscal amigable para quienes vengan a invertir”, destacó el mandatario chubutense.

La reunión se basó en la evaluación del desarrollo de una agenda de trabajo basada en proyectos sustentables, inversiones, turismo e hidrocarburos.

La última cumbre fue con el embajador de Corea del Sur en Argentina, Lee Yong Soo, para trabajar sobre cuestiones relacionadas al turismo, las energías limpias y el potencial de la provincia para avanzar en proyectos vinculados al desarrollo productivo e industrial.

Torres precisó los alcances de la reunión, destacando que el embajador Lee Yong Soo “manifestó su interés por la energía eólica, y en este marco no podemos olvidar que somos una provincia bendecida, reconocida por nuestra extensión territorial, los mejores rindes de viento en términos globales y puertos de aguas profundas”.

En el mismo sentido, el mandatario provincial planteó que, a futuro, la colaboración entre Corea del Sur y Chubut podría extenderse a la industria energética, con eje en las energías renovables, “considerando que actualmente son varias las empresas coreanas interesadas en el hidrógeno verde y el potencial de nuestra provincia para su desarrollo”.

Por su parte, el embajador Lee Yong Soo puso en relieve que “las empresas coreanas están interesadas en hidrógeno verde y energía”, y resaltó que “Argentina tiene mucha potencia”.

Asimismo, destacó el esfuerzo de Chubut para promover la llegada de inversiones, en particular en lo que respecta a la energía: “Las empresas coreanas reconocen que es un buen momento para venir a invertir a Chubut”, manifestó, haciendo hincapié en la calidad y capacitación del recurso humano argentino, y en particular del chubutense, como así también en las condiciones naturales de la provincia, entre ellas los rindes de los parques eólicos, para el desarrollo de una industria en plena expansión.

La Ley de Hidrógeno no tiene fecha y no se centrará en el verde

No hay fecha de su presentación y no se focalizará en la generación de hidrógeno verde. Esas fueron las dos premisas que dejó Eduardo Rodríguez Chirillo en el debate sobre la ley del hidrógeno que comenzó en la Cámara de Diputados.

El titular de la Secretaría de Energía había adelantado en julio que Nación trabajaba en una “ley corta”, pero en la Cámara baja del Congreso de la Nación evitó dar una fecha de presentación. “Tendrá forma de proyecto en algún momento”, aseguró.

Uno de los puntos que más se le solicita a la cartera energética es que impulse el desarrollo del hidrógeno verde. Hay varios proyectos que están en carpeta y esperan una hoja de ruta para poder desarrollarlos.

El hidrógeno verde y sus dificultades

Sin embargo, Chirillo se detuvo en los problemas que tiene el hidrógeno verde para desarrollarse masivamente y consideró que “hay barreras tecnológicas derivadas del alto consumo que requieren los electrolizadores y la cantidad de energía que consumen esos electrolizadores”.

“Yo creo que tenemos que pensar para una ley que no sea solamente lo que estamos mirando ahora, sino una ley que va a regular un combustible que nos va a regir los próximos años”, afirmó.

El funcionario nacional también puso énfasis en que en la ley puede estar industria y muchos otros sectores, pero “será esencialmente energética”. “Las bajas emisiones lo que pretende es ampliar el espectro, es decir, poder aprovechar otros tipos. Lo que te permite aprovechar el hidrógeno rosa que es el proveniente del nuclear, la energía nuclear, o el gris que es tratado con baja emisión de CO2. Entonces el espectro es más amplio”, subrayó.

El ejemplo de la región

“Nosotros no focalizamos en el hidrógeno verde que sería lo importante”, aseveró y puso de ejemplo el camino que transitan los demás países de la región. “Tengo Brasil que es uno de los que sacó en bajas emisiones de carbono, Chile a lo sumo sacó un reglamento de seguridad de instalaciones de hidrógeno. Colombia recién declara al H2O de utilidad pública y lo cual le permite la imposición de servidumbres y expropiación”, destacó.

Chirillo aseguró que prefiere leyes similares a la 24.075 o la 17.319 y pidió tener una mentalidad a futuro ya que “es bastante difícil porque no sabemos cómo tecnológicamente va a cambiar la producción del hidrógeno”.

“No es que le quitemos importancia al hidrógeno verde, todos buscamos el hidrógeno verde, el problema es las dificultades que tiene”, aseveró.

Una ley de inversión

Por su parte, Mariela Beljansky, subsecretaria de Planeamiento Energético, explicó que entre el 65% y 70% de la inversión en proyectos de hidrógeno bajo en emisiones está relacionada con energías renovables. “Es un proyecto que se industrializa en el país, ya que el hidrógeno es muy liviano para exportarlo, por lo que exportaremos derivados producidos localmente”, aseguró, destacando la oportunidad de desarrollo industrial.

Para Beljansky, es esencial facilitar los trámites entre Nación y provincias mediante una “ventanilla única” que agilice la implementación de proyectos. “No hay proyectos de hidrógeno bajo en emisiones en ejecución todavía, y debemos evitar trabas burocráticas”, afirmó.

La funcionaria nacional ponderó que Argentina tiene experiencia en el manejo de hidrógeno a partir del gas natural y destacó que los proyectos de hidrógeno bajo en emisiones son de gran envergadura y necesitan estabilidad. “El RIGI ofrece certidumbre jurídica y estabilidad por 30 años, lo que es fundamental para atraer inversiones”, manfiestó Beljansky.

Europa pide que la ley de hidrógeno tenga incentivos a la producción

La Cámara de Diputados comenzó a discutir el marco regulatorio para la industria del hidrógeno verde. La jornada permitió intercambiar conceptos para darle respaldo jurídico a las inversiones que demandará el combustible del futuro. Uno de los disertantes fue Amador Sánchez Rico, embajador de la Unión Europea en Argentina.

Según el diplomático, “el momento es ahora” para avanzar en esta industria clave, ya que Argentina tiene un enorme potencial para la producción de hidrógeno verde.

El embajador subrayó que, desde la perspectiva de la Unión Europea, “no hay tiempo que perder”. Aunque países vecinos como Brasil y Chile también están muy activos en este campo, Sánchez Rico consideró que Argentina tiene ventajas significativas. “Este país ofrece todavía mucho más que los vecinos”, afirmó, destacando la posibilidad de que Argentina lidere la competencia regional en el sector.

Una ley con incentivos

Además, hizo hincapié en la necesidad de un marco regulatorio integral que abarque todos los aspectos del desarrollo del hidrógeno, desde la producción hasta la distribución y el consumo.

“Pensamos que el desarrollo exitoso del sector del hidrógeno requiere un marco regulatorio integral que aborde múltiples aspectos desde la producción hasta la distribución, el consumo, y la integración en el mercado”, subrayó.

En este sentido, Sánchez Rico señaló que, para que el hidrógeno renovable sea competitivo a nivel global, es esencial contar con incentivos que reduzcan los costos de producción y con normas que permitan la integración a la red de energía, así como la construcción de infraestructuras necesarias, como oleoductos y estaciones de repostaje.

“Pueden ser o son necesarios incentivos para reducir el coste de producción, también regulaciones de seguridad que prioricen la integración a la red, así como normas que apoyen la construcción de oleoductos de hidrógeno, instalaciones de almacenamiento, estaciones de repostaje, y puertos, puertos en este caso en Argentina para la exportación del hidrógeno”, aseveró.

El compromiso por el hidrógeno

El embajador también destacó el papel clave que tiene el sector privado en este proceso. “El sector privado tiene un papel determinante que desempeñar en el desarrollo de estas infraestructuras”, aseguró.

La Unión Europea, según explicó, lleva meses trabajando de manera intensa con Argentina en colaboración con la Secretaría de Energía, en busca de acelerar estos desarrollos.

Sánchez Rico recordó la visita de la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, quien firmó un memorándum de entendimiento con Argentina en 2023, relacionado con el hidrógeno verde. Este acuerdo refuerza la confianza de la UE en Argentina como socio estratégico para cumplir sus metas energéticas, que incluyen que el 10% de su demanda final de energía en 2050 provenga de hidrógeno renovable.

Asimismo, el embajador reiteró el compromiso de la Unión Europea con el desarrollo del hidrógeno en Argentina, a través de iniciativas como el Global Gateway, una plataforma de inversión responsable que busca generar valor agregado y empleo en el país. Subrayó que es crucial contar con “una buena normativa” que ofrezca confianza a los operadores y permita un desarrollo sostenible a mediano y largo plazo.

“Sería un grave error perder la oportunidad del hidrógeno”

El gobernador del Chubut, Ignacio Torres, fue uno de los oradores en la reunión de la Comisión de Energía y Combustibles desarrollada este martes en la Cámara de Diputados de la Nación. Invitado especialmente a disertar sobre el proyecto que plantea un marco regulatorio en la industria del hidrógeno renovable y de bajas emisiones en Argentina, el mandatario consideró que “estamos ante una oportunidad histórica de ponernos de acuerdo en lo que puede ser el combustible del futuro y que, además, atraería inversiones de miles de millones de dólares al país”.

Ante funcionarios nacionales, legisladores y expertos en la temática, el titular del Ejecutivo chubutense aseguró que “hoy Argentina es pionera en el mundo en hidrógeno verde”, por lo que “sería una lástima perder una oportunidad histórica de picar en punta con un marco normativo amigable que no implica un costo fiscal”.

En este marco, el gobernador instó a “escuchar a los que saben, a esos ingenieros argentinos que son escuchados en todo el mundo”, y destacó la importancia de “poner a disposición este proyecto para que salga una ley que nos ponga en el lugar que tenemos que estar, aprovechando esas ventajas competitivas que tenemos como país”.

Hidrógeno: inversión  y trabajo

Asimismo, Torres reconoció que, si bien “hay incertidumbre, también es cierto que hay muchas iniciativas para invertir”, e indicó que “lo estamos planteando como una política de estado, como un combustible estratégico entendiendo que tenemos ventajas comparativas que son realmente importantes, tenemos extensión de tierras, tenemos los mejores rindes de vientos del mundo, tenemos puertos de aguas profundas, y ahora tenemos que tener la capacidad de poder ponernos de acuerdo”.

El mandatario consideró que, con una legislación acorde, “a corto y mediano plazo se podrán ver resultados tangibles con inversiones que generen empleos de calidad”, y manifestó que es un paso absolutamente necesario para “ser pioneros, hacer punta en el mundo y atraer inversiones de millones de dólares que necesita la Argentina”.

Fomentar el desarrollo

En tanto, la diputada nacional Ana Clara Romero reveló que “en Chubut ya se está produciendo hidrógeno verde” e indicó que “es una muestra de que esto puede ser una realidad en el resto del país”. Manifestó, asimismo, que “es una industria nueva que no tiene techo”.

“Queremos que las industrias se empiecen a desarrollar en los lugares donde se producen”, expresó la legisladora en su mensaje, y destacó que “tenemos la oportunidad no solo de impulsar el hidrógeno verde en las provincias sino también de generar trabajo, inversiones y desarrollo”.

De igual manera, Romero sostuvo que “los inversores nos están diciendo que necesitan un marco legal específico. El mensaje es claro, hay que pensar en una legislación que respalde el desarrollo de cada una de las provincias”. Y subrayó las medidas adoptadas por el gobernador Ignacio Torres “que está trabajando en una plataforma estratégica de hidrógeno verde y planteando una mesa interministerial en Chubut”.

“Argentina puede ser un gran proveedor de hidrógeno verde al mundo”

El Calafate fue sede del Foro Hidrógeno Verde: Condiciones para su Desarrollo, organizado por el Gobierno de Santa Cruz y la Plataforma H2 Argentina y cofinanciado por la Unión Europea. El encuentro reunió cerca de 300 asistentes entre autoridades provinciales y nacionales, representantes de delegaciones extranjeras en el país, empresas, academia y organizaciones de la sociedad civil.

La apertura estuvo a cargo del responsable de cartera energética y minera santacruceña, Jaime Álvarez; Ilse Cougé, jefa de sección de Cooperación de la Unión Europea en Argentina; Juan Carlos Villalonga, de la Plataforma H2 Argentina; y el gobernador de la Provincia de Santa Cruz, Claudio Vidal.

En este marco, el mandatario santacruceño subrayó la riqueza natural y el potencial de la provincia y realizó un llamado directo a los empresarios presentes: “Estamos dispuestos a cambiar, estamos preparados para producir, para recuperar nuestra cultura de trabajo. Estamos convencidos de que fortalecer nuestra economía se basa en la producción. Les pedimos que confíen en nosotros, queremos salir adelante a través del esfuerzo y del trabajo”.

El hidrógeno como vector del futuro

Por su parte, Ilse Cougé, aseguró que el hidrógeno verde es de suma importancia, tanto en lo geopolítico, como en la seguridad energética, lo comercial, climático y ambiental. Remarcó que los países de la Unión ya cuentan con una estrategia a 2030, para aumentar la producción local pero también las importaciones de socios confiables como la Argentina.

“La descarbonización del sector industrial es inevitable y la Argentina tiene todos los atributos para ser un gran proveedor de hidrógeno verde al mundo”, afirmó.

Asimismo, el ministro Álvarez destacó la experiencia de trabajo local en energías gaseosas y líquidas, como el hidrógeno: “la suma de estas factibilidades hace de Santa Cruz uno de los mejores lugares en el mundo para atraer inversiones en la producción de hidrógeno verde y en la creación de energía eléctrica que puede ser transportada a otros continentes”.

A su turno, Juan Carlos Villalonga, asesor del Círculo de Políticas Ambientales y representante de la Plataforma H2 Argentina, recordó que “la conversación en torno al hidrógeno tuvo algunas etapas y desafíos”.

“Hay una primera etapa en 2019, en la que vimos que las inversiones en materia de hidrógeno verde tenían un interés particular en la Argentina y que a nivel global la hipótesis se convertía en planes concretos. Luego, en una segunda instancia, se avanza con una conversación más estructurada y profunda, que tuvo su punto culmine con la estrategia nacional. Este Foro se enmarca en una tercera etapa, tenemos que construir política pública en materia de hidrógeno, avanzar con la regulación”, consideró.

Los mitos del uso del agua para producir hidrógeno

El mundo comenzó a transitar un camino para bajar las emisiones de carbono. La industria energética migra hacia un mix entre renovables y no renovables donde las energías limpias comienzan a ganar protagonismo. Bajo ese escenario, el hidrógeno está llamado a ser el combustible del futuro, pero las dudas están puestas sobre el uso del agua.

Según la Agencia Internacional de Energía (IEA, por sus siglas en inglés), se necesitan aproximadamente 9 litros de agua para producir un kilogramo de hidrógeno verde a través de electrólisis.

En tanto, para producir un kilo de hidrógeno azul, que se produce a partir de gas natural con la captura y almacenamiento de carbono (CCUS), la cantidad de agua utilizada puede ser mayor debido a las necesidades adicionales de refrigeración y procesamiento en las plantas que emplean esta tecnología.

Otro punto que señala IEA es que, a medida que la producción de hidrógeno crece, es crucial gestionar adecuadamente el uso del agua, especialmente en regiones con estrés hídrico. “A largo plazo, las políticas deben enfocarse en minimizar el impacto ambiental, no solo en términos de emisiones de dióxido de carbono, sino también en el uso sostenible de recursos hídricos”, subraya la agencia.

“Pedir prestada el agua”

En la Patagonia saben que deben utilizar el agua de forma inteligente. La época de derroche quedó en el pasado y la industria energética trabaja en base a la eficiencia. Una de esas premisas consiste en buscar la manera de producir hidrógeno, pero devolver el recurso a la sociedad.

La alternativa que se baraja en la Cuenca del Golfo San Jorge es desalinizar el agua del mar. El primer paso ya fue dado en Comodoro Rivadavia. El concejal Ezequiel Cufré, presentó un proyecto para declarar de interés municipal y legislativo un estudio de factibilidad para la instalación de una planta desalinizadora de agua de mar.

La iniciativa tiene como objetivo fortalecer el abastecimiento de agua potable, pero también podrá ser una herramienta para la posible instalación de plantas de hidrógeno en la región.

Instalar la industria en la Patagonia

La asociación civil Transición Energética Sostenible (TES) trabaja para que los proyectos de hidrógeno verde sean una realidad en el país. El combustible del futuro puede ayudar a descarbonizar la economía, pero para ello hay que crear una industria que ayude a su desarrollo.

Si bien todavía falta una Ley de Hidrógeno, el interés de la Unión Europea por el potencial de los vientos de la Patagonia genera una oportunidad única para diversificar la matriz productiva.

Los grandes consumidores comienzan a ponerle restricciones a las importaciones que fueron producidas generando emisiones de carbono, por lo que se estima que la demanda internacional de hidrógeno de cara al 2035 será de 210 millones de toneladas. La región patagónica tiene una gran oportunidad para satisfacer la energía que demandará el mundo ya que, según estudio de TES, si se utiliza el 2,52% de la superficie de la región se puede llegar a proveer el 0,9% de la demanda global.

En Chubut ya se habla de crear dos hubs: norte (Puerto Madryn, Rawson y Trelew) y sur (Comodoro Rivadavia). La idea es dar respuesta a la demanda que requerirá la economía del hidrógeno con dos puertos de exportación. Los actores de la industria dicen que lo único que falta es que el Gobierno provincial adopte una estrategia integral.

A tiempo

Tal como sucede con el gas natural licuado (GNL), la logística es la gran desventaja que tendría el hidrógeno argentino frente a los demás proyectos del mundo. Sin embargo, los vientos de clase mundial permiten planificar que ese obstáculo puede ser compensado gracias al objetivo de ser cada vez más eficientes.

La carrera por el hidrógeno verde ya ha comenzado. Chile, Uruguay y Brasil ya largaron, pero en la industria energética consideran que el país todavía está a tiempo de alcanzarlos y superarlos. “Si Argentina tiene constancia en los proyectos, en dos años puede recuperar terreno”, consideraron desde TES.

La meta pasa por convencer a las autoridades que el momento de actuar es ahora y conformar una agenda que permita conectar la demanda de Europa con el potencial de la Patagonia.

Las condiciones para que despeguen los proyectos de hidrógeno

Vientos de clase mundial, superficie disponible y una historia en la industria energética son el pack que presentan las autoridades de la Patagonia en cada reunión con representantes de la Unión Europea (UE). Las conversaciones entre los actores son constantes y el vínculo es fluido, pero la conclusión es siempre la misma: sin estabilidad macroeconómica y sin un marco regulatorio robusto no se puede avanzar con los proyectos de hidrógeno verde.

El caso simbólico es Fortescue. La compañía australiana anunció, en 2021, la instalación de una planta de hidrógeno en Río Negro. La iniciativa implica una inversión de 8.400 millones de dólares, pero siempre se advirtió que la inyección de capital estaba atada al desarrollo de la economía del país.

La buena noticia es que Fortescue ratificó su interés por continuar con el Proyecto Pampas y adelantó que se están realizando “estudios de impacto ambiental y otros de ingeniería, que incluyen la instalación de mástiles de medición de vientos, para el desarrollo del Parque Eólico Cerro Policía”.

El interés que despierta el hidrógeno

En los últimos meses se intensificaron los contactos entre las autoridades patagónicas y los representantes del viejo continente. Chubut es una de las provincias que busca acelerar con los proyectos de energías renovables.

La inestabilidad político-económica que vive el país atentan contra cualquier plan para que el interés de las compañías se transforme en un contrato o una posibilidad de instalar la industria del hidrógeno en la provincia que supo ser meca de los hidrocarburos en el país.

Tal como informó eolomedia, el Foro de Transición Energética e Hidrógeno Verde que se realizó en Comodoro Rivadavia permitió trazar una hoja de ruta que reclamaban los actores. Con la visita de representantes de la Unión Europea y de las cámaras empresariales del viejo continente, se logró que el Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI) incluya a los proyectos de hidrógeno verde.

Otro hito que se estableció fue que los legisladores nacionales se comprometieron a que se comience a discutir un marco regulatorio. El primer paso fue dado por el secretario de Energía, Eduardo Rodríguez Chirillo, que aseguró que se trabaja en una serie de modificaciones para presentar una “ley corta

Europa mira a Argentina para invertir.

Nuevos encuentros

Agosto puede significar una primavera para el hidrógeno. Habrá dos cumbres importantes que podrían marcar una nueva etapa para los proyectos. El primero se llevará a cabo el 19 y 20 en Puerto Madryn y Rawson donde dirán presentes compañías socias de la Cámara de Industria y Comercio Argentino-Alemana (AHK Argentina). La transición energética e hidrógeno verde coparán la agenda de las jornadas.

En tanto, el segundo encuentro denominado “Foro Hidrógeno Verde, condiciones para su desarrollo” se llevará a cabo el 30 de agosto en El Calafate. El evento es organizado por el Gobierno de Santa Cruz y la Plataforma H2 Argentina, con el cofinanciamiento de la Unión Europea.

El encuentro contará con la presencia de autoridades provinciales, representantes de la industria y cámaras industriales, de universidades y de delegaciones extranjeras.

El evento tiene como objetivo retomar las conversaciones iniciadas en el “Foro Transición Energética e Hidrógeno Verde” y avanzar en lineamientos concretos para la promoción del desarrollo de la industria del hidrógeno en la Argentina.

Una hoja de ruta

Las empresas están interesadas en invertir en la Patagonia, pero necesitan un marco jurídico que les brinde previsibilidad a sus inversiones. El compromiso de los legisladores es avanzar en una ley que despeje todos los fantasmas y permita que la industria del hidrógeno sea una realidad.

Según pudo saber eolomedia, las intenciones del Gobierno nacional es que el proyecto de ley se trate antes de fin de año. Los diputados y senadores patagónicos también buscan que el marco normativo pueda ser una realidad y sea una herramienta central para el combustible del futuro.

Nación trabaja en una “ley corta” de hidrógeno

Argentina tiene todas las cualidades para cubrir la demanda energética de Europa, pero para cumplir con esa premisa, el país debe brindar seguridad jurídica a los proyectos. Los recursos naturales permiten posicionar al país como un futuro polo productivo de hidrógeno verde. Nación quiere aprovechar esta oportunidad y ya trabaja en una ley corta y una actualización de la Estrategia Nacional.

Esas fueron algunas de las conclusiones que dejó el secretario de Energía, Eduardo Rodríguez Chirillo, en el panel sobre transición energética e hidrógeno verde que organizó el Círculo de Políticas Ambientales, el CEARE (Centro de Estudios de la Actividad Regulatoria Energética) y la Unión Europea.

La mirada de Nación

El funcionario señaló las dificultades enfrentadas por las leyes de hidrógeno en el pasado. “En materia de hidrógeno hubo leyes que no funcionaron. Tuvimos desde el 2006, una que ni siquiera se reglamentó y hubo un intento en el 2023 que tuvo media sanción, que creaba régimen de incentivos, pero que era extremadamente burocrática y que no contemplaba la posibilidad de hacer proyectos de hidrógeno de pequeña escala, eran todos de grandes escalas”, explicó.

Asimismo, el titular de la cartera energética destacó la importancia de desarrollar el hidrógeno verde en Argentina debido a la demanda proyectada por el viejo continente.

“La Unión Europea de cara al 2030, tiene que adquirir 10 millones de toneladas de energía de hidrógeno verde en países asociados. Y ahí nosotros podemos decir presente”, afirmó Chirillo.

“Tenemos los recursos renovables, los tenemos en materia eólica y los tenemos en materia solar. Tenemos el agua para la electrólisis, tenemos las grandes superficies disponibles, como lo vamos a ver ahora, tenemos cierta infraestructura de puertos que hay que mejorar y tenemos que ser capaces de dar los permisos en un esquema de ventanilla única para que los proyectos vuelen”, consideró.

Oportunidades

En particular, Chirillo mencionó el potencial de Chubut, una provincia con dos millones de hectáreas disponibles para la producción de hidrógeno verde.

Además, destacó la capacidad de Argentina para exportar derivados del hidrógeno, conocidos como PTX, como el amoníaco, el metanol y los combustibles sintéticos como el SAF para la aviación. “Argentina siempre es más competitiva con respecto de otros países”, añadió.

Para aprovechar estas oportunidades, el secretario de Energía subrayó la necesidad de un marco normativo adecuado y mencionó la necesidad de revisar y actualizar la Estrategia Nacional de Hidrógeno.

“Además de tener las normas estructurales del RIGI y de la iniciativa privada, es muy posible que presentemos un proyecto de ley de hidrógeno acotado, donde traten temas más vinculados a las normas técnicas, a los esquemas de certificación, al hidrógeno en redes de gas, cómo hacer el blending, etcétera”, explicó.

“Nuestra hoja de ruta sigue con el dictado de normas técnicas para terminar con los esquemas de certificación. Y en ese sentido, estamos trabajando con la plataforma de CertHiLAC del BID, que nos va a permitir que los productos derivados del hidrógeno sean aceptados en los países importadores que nos compran el hidrógeno”, indicó.

El secretario de Energía ponderó que Argentina y la Unión Europea tienen una oportunidad inmejorable para colaborar en el desarrollo del hidrógeno verde y preparar una hoja de ruta.

La búsqueda de desarrollar una industria energética en la Patagonia

“Nuestra visión apunta a dar un salto en nuestra historia, crear una industria que transforme la energía en productos exportables como H2 Verde, amoníaco, metanol entre otros, impulsando el desarrollo regional y generando nuevos empleos”. Así, la asociación civil Transición Energética Sostenible (TES) brindó un panorama de cómo proyecta el futuro de la Patagonia.

Mediante un posteo en su perfil de Linkedin, TES destacó el potencial que tiene la región para convertirse en el faro de la industria energética teniendo como eje al hidrógeno, el combustible del futuro.

“En el mar la región de Chubut se caracteriza por su clave de la energía eólica podría estar en el mar la región de Chubut se caracteriza por su fuerte vientos. Hoy tiene más de 1.400 megavatios instalados y podría tranquilamente crecer más de 10 veces ese valor, pero la idea de la región no es simplemente generar energía y ahí entra el mar”, aseveró la asociación en un video.

“El truco está en usar la energía eólica para hacer electrólisis, básicamente usar la electricidad generada para vivir el hidrógeno del oxígeno en la molécula de agua de esta forma transforman energía en productos exportables como el hidrógeno verde, el amoníaco o el metanol, buscamos romper un paradigma no solo producir y transportar la energía a centros de consumo, sino trasladar e instalar la industria en la Patagonia nuestra visión apunta a dar un salto en nuestra historia y crear una industria verde que impulsa el desarrollo regional y creen nuevos empleos”, detalló.

Pensar la industria

Como informó eolomedia, el secretario de TES, Ismael Retuerto, había adelantado que se debe comenzar a pensar en que “es tanta la cantidad de energía renovable de la región, que no resulta lógico trasladarla fuera de Patagonia, hay que trasladar la industria a la Patagonia”

En este sentido, el especialista destacó el inmenso potencial de Chubut en el campo de las energías renovables, mencionando factores de producción extraordinarios a nivel mundial y condiciones de baja huella de carbono. A esto se suma la notable capacidad industrial y humana necesaria para los dos grandes hubs que se planifican en la provincia.

“Imaginamos el norte con cabecera en Puerto Madryn y el sur con cabecera en Comodoro Rivadavia, con el fin de establecer este nuevo paradigma,” subrayó Retuero.

Según Retuerto, los vientos de la Patagonia ofrecen una oportunidad única que va más allá de la construcción de la línea de 500 Kv. “Es útil y necesario, pero disponemos de tanta energía que sería inviable y sin sentido trasladarla al norte. Hacerlo solo concentraría más capital, personal, demografía y recursos en los grandes núcleos urbanos, dejando desatendidas y despobladas regiones como la Patagonia,” afirmó.

Otro aspecto crucial son los costos, ya que cada línea de transmisión cuesta más de mil millones de dólares y la región tiene suficiente energía para alimentar de 10 a 20 líneas. “No debemos trasladar la energía, sino trasladar la industria,” aseguró.

“Chubut puede liderar esta nueva faceta del desarrollo en las próximas décadas. Es fundamental crear un ecosistema productivo, sociopolítico y socioeconómico que fomente los emprendimientos especializados que requieren energía, así como servicios especializados,” subrayó.