Mientras Vaca Muerta concentra la mayor parte de la atención del sector energético, el desarrollo del Mar Argentino se consolida como una pieza clave para fortalecer la matriz gasífera con eficiencia, escala y competitividad. En ese escenario, el consorcio liderado por TotalEnergies logró un avance decisivo en la Cuenca Austral.
El desempeño offshore posicionó a la petrolera francesa como el principal proveedor de gas natural del país, con capacidad no solo para abastecer el mercado interno sino también para proyectar excedentes exportables hacia la región.
Los registros oficiales de la Secretaría de Energía confirman una mejora sostenida en la producción de gas natural frente a las costas de Tierra del Fuego. Entre enero y noviembre de 2025, el promedio diario alcanzó los 21,5 millones de metros cúbicos (MMm3/d).
El dato marca una suba relevante frente a los 17,7 MMm3/d del mismo período de 2024, lo que implica un crecimiento interanual cercano al 21,5%. Al mismo tiempo, se profundizó la concentración operativa en manos del consorcio encabezado por TotalEnergies.
En 2024, la empresa chilena ENAP —cuyos activos pasaron este año a Petrolera Santa María— explicaba una producción de 2,1 MMm3/d. Hacia el cierre de 2025, ese aporte descendió a 1,6 MMm3/d. Como resultado, el consorcio elevó su participación del 88% al 92,5% del total de la producción offshore de la cuenca.
Este salto estuvo impulsado por la puesta en marcha plena, en enero de 2025, de los tres pozos submarinos del Proyecto Fénix. La iniciativa demandó una inversión superior a los US$700 millones y permitió alcanzar un plateau productivo que la compañía prevé sostener durante todo 2026.

TotalEnergies y su visión de futuro
De acuerdo con las proyecciones de TotalEnergies, el aporte de gas desde Tierra del Fuego se ubicó entre 22 y 24 MMm3/d durante los picos de consumo invernal, garantizando el suministro del sistema en momentos críticos. Para el próximo año, la estrategia estará enfocada en optimizar y preservar esos niveles.
Luego del fuerte desembolso en infraestructura offshore, el ciclo 2026 estará dedicado principalmente a tareas de mantenimiento preventivo y técnico, con el objetivo de asegurar la integridad de las instalaciones y la continuidad operativa.
Sin embargo, el futuro del offshore no se limita a la producción actual. En el frente exploratorio, el consorcio avanzará con el procesamiento y análisis de la sísmica adquirida durante 2025 en el bloque MLO 123. El proyecto, compartido con Equinor e YPF, será determinante para evaluar el potencial de recursos en aguas profundas y asegurar nuevos desarrollos más allá de Fénix.
En paralelo, la filial local de TotalEnergies acelera la incorporación de energías renovables a sus operaciones. Para comienzos de 2026 está prevista la inauguración de un parque eólico de 10 MW en Ushuaia.
La iniciativa apunta a electrificar las plantas de tratamiento de gas que reciben la producción offshore, reduciendo la huella de carbono y alineando las operaciones locales con los objetivos globales de sostenibilidad del grupo.
Un antecedente clave se concretó en mayo de este año, cuando la compañía inauguró una Línea de Alta Tensión (LAT) de 43 kilómetros en Vaca Muerta, que conecta la planta Aguada Pichana Este (APE) con la red nacional. El proyecto demandó una inversión de US$33 millones.
Gracias a esa obra, la empresa logró electrificar sus operaciones con energía renovable proveniente del parque solar Amanecer, en Catamarca, tras sumar una inversión adicional de US$11 millones, con una reducción significativa de emisiones.

La alternativa de expansión regional
Más allá de la solidez técnica, el crecimiento de la producción está condicionado por variables de mercado y marcos regulatorios. Sergio Mengoni, director general de Total Austral y country chair en la Argentina, señaló recientemente que la expansión depende de la demanda local y, especialmente, de la apertura de mercados externos.
Total fue pionera en abril de 2025 al concretar exportaciones firmes de gas argentino hacia Brasil a través de Bolivia. Sin embargo, para consolidar este corredor, Mengoni remarcó la necesidad urgente de revisar los costos de transporte en los países de tránsito.
“Es clave y urgente que los países con ductos ya amortizados reduzcan sus pretensiones de tarifas, para lograr un esquema de ganar-ganar en toda la cadena”, sostuvo el ejecutivo. Hoy, los peajes en Bolivia y Brasil son hasta cuatro veces más altos que en la Argentina para trayectos equivalentes.
Desde la mirada de la compañía, una reducción de esos costos permitiría liberar recursos para nueva infraestructura y mejorar la competitividad del gas argentino frente a otros proveedores globales.
TotalEnergies mantiene una posición dominante en el país, con una producción cercana a los 38 MMm3/d sumando la Cuenca Austral y su participación en Vaca Muerta. Ese volumen equivale a casi un tercio del gas producido en la Argentina y le permitió consolidarse este año como el principal productor nacional, por encima incluso de YPF.
Para habilitar proyectos de la escala de Fénix, la empresa sigue de cerca el proceso de desregulación económica. La posibilidad de girar dividendos a partir de los resultados de 2025 es vista como una señal clave.
La libre disponibilidad de divisas y un esquema fiscal competitivo son condiciones centrales para que la Argentina pueda desplegar su potencial exportador estimado en 100 MMm3/d hacia los mercados regionales y globales.