“El momento que vive la industria energética argentina es extraordinario”. Con esa frase, Federico Veller, subsecretario de Combustibles Líquidos y Gaseosos de la Nación, definió con claridad el escenario actual del sector.
En su presentación en el evento “Integración Gasífera en el Mercosur + Chile: Perspectivas”, organizado por el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) y la Organización Latinoamericana de Energía (OLADE), el funcionario transmitió un mensaje cargado de optimismo y sostuvo que “esta vez vamos en la dirección correcta”.
Veller, que asumió hace seis meses el cargo pero cuenta con más de 27 años de experiencia en el sector, afirmó que en este corto período presenció “una integración impresionante” entre gobiernos, empresas públicas y privadas, e instituciones. “Hay un esfuerzo común por convertir los recursos en oportunidades concretas”, subrayó.
De los recursos a la acción
Para el subsecretario, ya no hay dudas sobre la calidad y el volumen de los recursos energéticos del país. La clave ahora es transformar ese potencial en exportaciones sostenidas, a través de una mirada que vaya más allá del mercado interno. “La región está dando pasos concretos para convertirse en un bloque energético competitivo a nivel global”, explicó.
En esa línea, Veller destacó la aprobación de la Ley Bases, que impulsa la libertad de mercado, otorga estabilidad jurídica a los exportadores y promueve contratos de largo plazo. “No se trata solo de recursos. Se necesitan reglas claras, acuerdos sólidos y una visión ambiciosa para atraer inversiones a gran escala”, dijo.
La publicación de la resolución del 15 de abril, que proyecta el uso de los recursos gasíferos durante los próximos 25 años, también marca un antes y un después. Según esa estimación, la Argentina cuenta con 273 TCF de gas. Con exportaciones crecientes mediante ductos y proyectos de Floating LNG, el país podría abastecer su demanda interna y externa durante décadas.

La esperanza de Veller
El funcionario remarcó la velocidad con la que se están tomando decisiones clave. En pocas semanas, el Gobierno aprobó la primera exportación de gas por 30 años a Southern Energy y autorizó el primer proyecto de gas natural licuado flotante (Floating LNG), con una inversión de más de 6.900 millones de dólares. Pocos días después, Golar anunció un segundo barco exportador.
“La velocidad es impresionante. Esto genera una dinámica positiva y demuestra que el sector privado responde cuando el marco es claro”, dijo Veller, que también señaló que el Gobierno respetará todos los compromisos firmados en el marco del Plan Gas hasta 2028.
De cara a ese horizonte, se están preparando nuevas reglas para facilitar exportaciones en los años 2026, 2027 y 2028. Veller adelantó que habrá un nuevo esquema de precios mínimos más previsible, basado en los valores promedio del mercado local (PIST), para facilitar la toma de decisiones de largo plazo.
Una integración que se construye
El funcionario aseguró que la voluntad de integración energética no es solo un discurso. En sus viajes a Brasil y Chile, Veller encontró el mismo entusiasmo por consolidar un sistema energético regional. “La infraestructura necesaria para avanzar requiere financiamiento. Y ese financiamiento solo llega si hay contratos firmes a largo plazo”, explicó.
Por eso, hizo un llamado a los actores privados para que presenten propuestas que amplíen los volúmenes enviados a Chile y permitan abastecer en gran escala a Brasil. “Las condiciones están dadas. Solo falta que llegue la solicitud, la vamos a evaluar en base a la resolución de recursos gasíferos y, si no pone en riesgo la seguridad energética, la vamos a aprobar rápidamente”, prometió.
Para cerrar, Veller volvió a la palabra que eligió al inicio: esperanza. “Tengo mucha esperanza. Creo sinceramente que esta vez estamos haciendo las cosas bien. Tenemos recursos, tenemos consenso, tenemos reglas claras y tenemos proyectos en marcha. Es el momento de transformar todo ese potencial en resultados reales para el país y para toda la región”.

