Vista aumentó su producción en Vaca Muerta un 59%

Vista, el mayor productor independiente de crudo de la Argentina, reportó en el cuarto trimestre de 2025 una producción total de 135.414 barriles equivalentes por día (boe/d), lo que representa un crecimiento interanual del 59% y de 7% con respecto al trimestre anterior. La producción de petróleo alcanzó los 118.825 barriles por día (bbl/d), registrando un crecimiento interanual del 61% y de 8% contra el tercer trimestre.

Los ingresos totales del trimestre fueron de USD 689 millones, 46% por encima los registrados en el mismo periodo del año anterior. La compañía exportó el 64% de sus volúmenes en ventas de crudo.

Además, la empresa que dirige Miguel Galuccio continúa optimizando su estructura de costos: el lifting cost fue de USD 4,1 por boe en el cuarto trimestre de 2025, lo que siginfica una reducción del 8% respecto del trimestre anterior.

El EBITDA ajustado alcanzó USD 444 millones, un incremento del 62% en comparación con el mismo periodo del año anterior, explicado principalmente por el crecimiento en la producción de petróleo en los bloques operados por la compañía y la adquisición del 50% de La Amarga Chica en abril de 2025. El margen de EBITDA ajustado se ubicó en 64%, 8 puntos porcentuales por encima del registrado en el cuarto trimestre de 2024.

La empresa generó un free cash flow positivo de USD 76 millones en el trimestre. La utilidad neta del periodo fue de USD 86 millones, comparada con USD 94 millones en el cuarto trimestre de 2024.

Cuánto invirtió Vista en Vaca Muerta

Durante 2025, Vista invirtió USD 1,331 millones para perforar y poner en producción 74 pozos de petróleo no convencional. La compañía lleva invertidos en Vaca Muerta más de USD 6,500 millones para acelerar crecimiento.

Las reservas probadas totales al 31 de diciembre de 2025 alcanzaron 588 MMboe, un incremento del 57% comparado con 375 MMboe al cierre de 2024. La producción total fue 115,479 boe/d, un 66% mayor a la de 2024. Vista exportó 22.2 MMbbl de petróleo, un incremento interanual del 109%, representando el 61% del volumen vendido de petróleo. Este hito representó ingresos superiores a USD 1.400 millones.

El costo operativo fue 4.4 $/boe durante 2025, por debajo del 4.6 $/boe durante 2024, reflejando los beneficios de una mayor escala y el foco continuo en la eficiencia.

Los ingresos totales durante 2025 fueron USD 2,444 millones, un aumento del 48% comparado con USD 1,648 millones durante 2024, explicado por el crecimiento en la producción de petróleo en los bloques operados y la adquisición de La Amarga Chica.

Durante 2025, Vista redujo la intensidad de emisiones de GEI, de alcance 1 y 2, en 23% comparada con 2024, de 8.8 kg CO2e/boe a 6.8 kg CO2e/boe.

El EBITDA ajustado para 2025 fue USD 1,596 millones, resultando en un margen de EBITDA ajustado de 65%, y un aumento del 46% comparado con el EBITDA ajustado de USD 1,092 millones durante 2024. La utilidad neta de 2025 alcanzó USD 719 millones, comparada con USD 478 millones en 2024

El IAPG alertó que Argentina puede quedar relegada en la competencia global

La industria hidrocarburífera llegó al Día del Petróleo con indicadores que muestran la transformación acelerada del sector en los últimos dos años. Durante el tradicional almuerzo organizado por el Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG), su presidente, Ernesto López Anadón, destacó los avances productivos y la consolidación del perfil exportador argentino. Sin embargo, dejó una advertencia clara: Argentina está en carrera, pero el resto del mundo también compite por financiamiento e inversiones.

El directivo celebró que la producción de petróleo haya superado por primera vez el pico alcanzado a fines de los años noventa, un hito que confirma la maduración del desarrollo no convencional. También remarcó que las exportaciones de crudo y gas atraviesan uno de sus mejores momentos, gracias al aumento de la producción y a la ampliación de la infraestructura de transporte.

Según expuso, la reducción del 45% en las importaciones de gas fue producto directo del crecimiento de Vaca Muerta y de la nueva capacidad del sistema troncal. Este proceso permitirá cerrar 2025 con un superávit energético superior a los 7.000 millones de dólares, cifra que podría triplicarse en pocos años si se mantienen las condiciones actuales.

Vista compró el 50% de la participación de Petronas en La Amarga Chica

Un sector que se expande con infraestructura y nuevos proyectos

López Anadón dedicó buena parte de su exposición a enumerar los avances en infraestructura que hoy sostienen la curva de producción. Mencionó la ampliación del sistema de transporte de crudo de Oldelval, la construcción del oleoducto Vaca Muerta Sur y el nuevo puerto de exportación que acompañará su puesta en marcha. También destacó que dos proyectos de GNL avanzan en distintas etapas, uno impulsado por Pan American Energy y otro por YPF.

Para el titular del IAPG, el otorgamiento de permisos de exportación de gas por 30 años constituye un cambio estructural. Según dijo, desde la década del ’90 no se emitían autorizaciones de esa duración, un factor clave para sostener inversiones de largo plazo en un mercado que exige previsibilidad y estabilidad regulatoria.

En paralelo, celebró el trabajo de la Secretaría de Energía para reinstalar los mercados mayoristas de gas y electricidad, y la incorporación del Enargas en la revisión de mecanismos para ampliar las redes de transporte. Ambos procesos, afirmó, buscan corregir las distorsiones acumuladas y preparar el sistema para un ciclo de expansión exportadora.

Sin embargo, aclaró que estos avances requieren continuidad y una política energética que priorice la competitividad del sector frente a otros polos globales, en especial aquellos con costos más bajos y condiciones más estables para invertir.

Tenaris sumó un nuevo set de fractura en Vaca Muerta.

Un crecimiento que moviliza empleo, proveedores y grandes volúmenes de insumos

El presidente del IAPG marcó que la ruta hacia los 1,5 millones de barriles diarios de petróleo y la duplicación de la producción de gas implica un desafío monumental. Según el estudio del instituto, será necesario movilizar entre 20 y 30 millones de metros cúbicos de áridos, 3 millones de metros cúbicos de cemento y hasta 6 millones de toneladas de acero.

Además, se requerirán entre 120.000 y 170.000 kilómetros de ductos, junto a un parque de 20 a 30 millones de caballos de potencia en equipos. Solo la fase de perforación y completamiento demandará, en el pico de actividad, hasta 36.000 trabajadores, mientras que los proyectos de construcción necesitarán entre 180.000 y 240.000 operarios.

López Anadón recordó que la industria funciona sobre una cadena de valor extensa que abarca 10.000 empresas proveedoras, de las cuales el 78% son pymes que emplean a más de 220.000 personas. Entre 2019 y 2021, estos proveedores facturaron en promedio 4.000 millones de dólares anuales, lo que refleja la magnitud del sistema productivo que sostiene la expansión energética.

Para el directivo, la ecuación es clara: el mercado interno está abastecido, por lo que cada incremento en la inversión solo se justifica para sostener proyectos de exportación. Desde los pozos hasta los ductos y la logística marítima, toda la cadena apunta a consolidar a Argentina como un proveedor estable de energía.

La planta de tratamiento de TGS

Competencia global, costos altos y la urgencia de financiamiento

Además de reconocer el avance de la actividad, López Anadón planteó tres desafíos centrales: el financiamiento internacional, los costos operativos y la necesidad de sostener condiciones competitivas a escala global. Recordó que el sector deberá invertir entre 20.000 y 30.000 millones de dólares anuales para cumplir las metas productivas, cifra que solo puede alcanzarse con acceso a capital externo.

El titular del IAPG destacó el rol del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) como herramienta para financiar proyectos de infraestructura, como Vaca Muerta Oil Sur. Pero advirtió que el resto de las inversiones requerirá esfuerzos adicionales y marcos regulatorios consistentes, que no desvíen a las empresas de su objetivo principal: desarrollar recursos de manera eficiente.

También remarcó que, pese al aumento de fracturas y a las mejoras en eficiencia, Argentina aún opera con costos superiores a los del Permian, el principal polo petrolero de Estados Unidos. Señaló la rigidez laboral, la carga impositiva y los costos de importación como factores que encarecen la actividad.

Según enfatizó, la competencia no solo es interna. El mundo está desarrollando proyectos similares, por lo que cualquier demora o medida que genere ineficiencias puede relegar a Argentina en una carrera donde el tiempo es un factor crítico.

Una advertencia final para no perder la oportunidad

El mensaje de cierre de López Anadón fue directo: Argentina tiene recursos y decisiones recientes que fortalecen su posición, pero debe evitar exigencias que no correspondan a la actividad, así como superposiciones regulatorias que generen incertidumbre o costos adicionales.

Aseguró que perder tiempo en esta etapa equivale a perder oportunidades de crecimiento económico, en un contexto donde las inversiones globales están altamente disputadas y donde los países competidores avanzan con marcos estables y estrategias claras.

El Día del Petróleo dejó así un mensaje contundente: la industria está en carrera, pero necesita condiciones firmes para no quedar relegada en un escenario global competitivo y dinámico.

Chubut perdió 56% de los pozos perforados y enfrenta su mayor crisis petrolera en décadas

La industria petrolera convencional atraviesa un deterioro profundo, visible en todas las cuencas maduras del país. El informe de la Consultora Economía & Energía advierte que la contracción alcanzó niveles inéditos durante los últimos dos años, con Chubut como la provincia más expuesta al impacto productivo y laboral.

A lo largo de la última década, la producción de petróleo convencional cayó 39% en Argentina. En paralelo, la de gas natural retrocedió 38%. Ese declino se aceleró entre 2014 y 2024 y volvió más evidente la dependencia creciente del país respecto de la Cuenca Neuquina y Vaca Muerta.

El Golfo San Jorge, corazón productivo de Chubut, experimenta una caída sostenida en los últimos años. El dato más crítico se observa en la perforación: entre enero y agosto de 2025 se perforaron 45% menos pozos que en el mismo período de 2024, y 56% menos que en 2023.

Un declive prolongado

La pérdida de actividad perforadora no es un episodio aislado sino parte de un proceso de larga duración. Desde hace veinte años, la producción convencional muestra un ritmo de caída cada vez más agudo, y en la última década este declino adoptó una pendiente más pronunciada.

Mientras tanto, la curva ascendente de Vaca Muerta transformó la composición de la oferta energética nacional. En 2024, el shale promedió 373.000 barriles diarios de petróleo y 68 millones de metros cúbicos diarios de gas. Más de la mitad de la producción del país proviene hoy del no convencional.

Este cambio en la matriz productiva generó una consecuencia adicional: la subutilización de la infraestructura instalada en las cuencas maduras, desarrollada principalmente entre las décadas de 1960 y 1990. Gasoductos, oleoductos y plantas que antes operaban a carga plena hoy funcionan con capacidad ociosa y costos crecientes.

En contraste, la infraestructura neuquina experimentó un proceso inverso: ampliaciones, nuevas obras y mayores volúmenes. Entre ellas, el gasoducto en construcción que complementa el sistema existente y la ampliación de Oldelval para evacuar crudo no convencional.

Tres factores que explican el derrumbe de la inversión

Según el informe, la caída de actividad perforadora responde a tres factores centrales. El primero es la baja sustancial del precio del crudo en el mercado internacional desde finales de 2024, que redujo la rentabilidad de los proyectos convencionales.

El segundo factor es el aumento de los costos en dólares en la economía argentina. La inflación en moneda dura comprimió aún más los márgenes operativos y afectó las decisiones de inversión.

El tercer elemento es la propia madurez de los yacimientos. En Chubut, muchos campos muestran una curva de declino natural elevada, lo que exige inversiones intensivas para sostener niveles básicos de producción. Con menor perforación y menos reparación de pozos, la caída se acelera.

La combinación produjo lo que la consultora describe como “una contracción inédita” del capital destinado al convencional. Y anticipa que el impacto se verá con más fuerza en 2026, cuando los pozos que no se perforaron en 2024 y 2025 comiencen a manifestarse en la producción disponible.

Impacto laboral: la mayor preocupación en Chubut

Chubut depende en forma directa e indirecta del empleo petrolero. Una caída del 56% en la perforación implica menos equipos, menos cuadrillas y una reducción que ya empieza a sentirse en la actividad diaria.

El informe subraya que la producción convencional continúa siendo estratégica para el abastecimiento local. Sin embargo, la crisis de inversión amenaza la estabilidad laboral, especialmente en las provincias donde el shale no aparece como alternativa inmediata.

El Golfo San Jorge registra el declino más marcado y una vulnerabilidad mayor, dado que el empleo allí se sostiene sobre actividades intensivas en trabajo como perforación, workover y servicios especiales.

La fotografía del gas natural reproduce la misma tendencia. La única excepción reciente fue el aporte de los pozos del área Fénix en Cuenca Austral, pero el fenómeno fue puntual y no modifica el panorama general.

Aluvional trasladará su planta de procesamiento de arenas al corazón de Vaca Muerta

Aluvional trasladará su planta de procesamiento de arena al yacimiento Bajada del Palo, en Vaca Muerta. Con esta reubicación, la compañía busca optimizar la logística y garantizar un suministro más eficiente de arenas a las operaciones en la Cuenca Neuquina.

La empresa cambiará su modelo operativo para poder tomar arenas de distintas locaciones, incorporando arenas de cercanía.

Los trabajos de traslado comenzarán en el cuarto trimestre de 2025, y se prevé que la planta entre en operación en su nueva localización durante el primer trimestre de 2026.

Aluvional opera una planta de procesamiento que, a través de sistemas de atrición, lavado y filtrado en húmedo, permite eliminar impurezas —como la arcilla— y obtener arenas silíceas con la granulometría requerida para la estimulación hidráulica de pozos no convencionales. Actualmente, la planta procesa unas 130 toneladas de arena cruda por hora.

Aluvional, un actor clave en Vaca Muerta

La fractura hidráulica en Vaca Muerta, al igual que en otras cuencas productoras, se basa en inyectar agua, arena y aditivos a alta presión para abrir microcanales en la roca madre. En ese proceso, la arena cumple un rol clave: mantiene abiertos esos conductos para que el petróleo y el gas puedan fluir hacia la superficie.

Uno de los cambios más importantes en esta etapa operativa es la sustitución de la arena seca por arena húmeda. A diferencia de la primera, que debe someterse a un costoso proceso de lavado y secado en hornos alimentados a gas, la arena húmeda conserva hasta un 6 % de agua, evitando así todo ese circuito industrial previo.

La mejora genera un doble beneficio. Por un lado, reduce las emisiones de gases de efecto invernadero al eliminar el uso de hornos para el secado. Por otro, implica un ahorro económico significativo para las operadoras. Hoy, el costo de una tonelada de arena ronda los 180 dólares cuando proviene de Entre Ríos y cerca de 140 dólares si llega desde Río Negro. Con la adopción de arena húmeda, las proyecciones apuntan a reducir el valor a unos 115 dólares ya colocada en el pozo.

A gran escala, ese cambio representa cifras concretas: cada pad de cuatro pozos demanda alrededor de 45.000 toneladas de arena, lo que podría traducirse en un ahorro de medio millón de dólares por pozo y hasta 2 millones por pad.

Una técnica probada en EEUU

La fractura hidráulica en Vaca Muerta se realizó tradicionalmente con arena seca. Sin embargo, desde 2019 en Estados Unidos y en los últimos dos años en Argentina, comenzó a probarse con arena húmeda, una alternativa más económica y sustentable.

La pionera en incorporar esta tecnología en el país fue Vista Energy, que perforó sus primeros pozos bajo esta modalidad. A partir de esa experiencia, la compañía optimizó sus operaciones: reemplazó las sand boxes iniciales, incorporó camiones tolva para el transporte y rediseñó el sistema dosificador de arena, lo que mejoró la fluidez y la eficiencia en cada etapa del proceso de fractura.