La venta de Manantiales Behr es un escandalo total. Las acusaciones cruzadas dejaron de ser incógnita para ganar protagonismo absoluto por parte de los actores de la industria. La licitación de la última joya de YPF en Chubut estuvo marcada de sospechas desde el inicio. Versiones desmentidas, que luego fueron confirmadas por Horacio Marín y generó un cimbronazo en la Cuenca del Golfo San Jorge.
En diciembre se comunicó que Rovella Capital se quedaba con el mítico bloque de la parte sur de Chubut. La información fue ratificada a la Comición Nacional de Valores (CNV), pero el panorama nunca fue claro. En los últimos días, las sospechas sobre la posibilidad de que Rovella no se pueda hacer cargo de los 575 millones de dólares más IVA comprometidos fueron creciendo y preocupando a la industria.
A este panorama se le sumó que Jorge Ávila salió con los tapones de punta contra el pope de YPF. El secretario general del Sindicato de Petroleros Privados de Chubut apuntó que “Marín hizo un negocio con Manantiales Behr” y que es el único responsable que el bloque tenga la actividad paralizada.
“Él fue el que convenció a todo el mundo de que era un negocio rentable, él fue el que dijo que tenían fondos extranjeros, él fue el que dijo que la plata la iba a estar, que la iban a tener. La garantía de inversión hoy no existe y pone a toda la provincia a Chubut jaque mate, porque la caída libre de toda la industria va a golpear inmensamente a los trabajadores”, apuntó Ávila en diálogo con La Petrolera.

Manantiales Behr sin actividad
Según el dirigente gremial, la transición entre operadoras generó un vacío operativo que profundizó la crisis en el yacimiento. “Cuando se decide parar toda la actividad, se paran los equipos y cae la producción. Ya no se agrega polímero y empieza una caída fuerte. Además, caen los contratos de las pymes que siguen manteniendo gente sin trabajar”, sostuvo Ávila.
Asimismo, el titular de petroleros convencionales remarcó que la falta de inversiones y de continuidad operativa transformó a Manantiales Behr en un área prácticamente marginal. “Después de no haber puesto la plata que tenía que poner, Rovella pone en jaque a toda la cuenca. Era la joya de YPF en el sur y hoy está totalmente parada. ¿Quién asegura que ahora va a invertir si no pudo pagar la primera cuota?”, cuestionó el sindicalista.
Ávila también apuntó contra el proceso licitatorio y la falta de controles previos y consideró que no se evaluaron correctamente las condiciones financieras del comprador ni su capacidad para sostener un proyecto de largo plazo en un área compleja como Manantiales Behr.
“Esto es consecuencia de una mala licitación. No se miró en qué condiciones se hacía la venta. Hoy estamos pagando ese error con equipos parados, empresas sin contratos y trabajadores en sus casas esperando que algo se destrabe”, afirmó.

Caída de regalías
Otro de los ejes del reclamo tiene que ver con el impacto fiscal para la provincia. La caída de la producción implica menos regalías y menos recursos para el Estado, en un contexto económico ya condicionado por la baja actividad y el deterioro del empleo en el sector energético.
“Si la producción cae, caen las regalías. Nadie le va a pagar a Chubut por algo que no se saca. El daño no es solo para los petroleros, es para toda la provincia que dio mucho en los últimos años”, expresó Ávila.
El sindicalista también cuestionó el rol de la conducción de YPF durante el proceso. Sostuvo que se presentó la operación como sólida, con respaldo financiero externo, pero que en los hechos no existieron garantías reales que respaldaran esos anuncios.
“Marín convenció a todos de que era un negocio rentable, dijo que había fondos y que la plata estaba. Hoy vemos que esa inversión no existe. Puso a toda la provincia en jaque mate”, remarcó con dureza.
La falta de interlocutores claros también afectó las negociaciones paritarias. Según explicó Ávila, durante meses no hubo una operadora que se hiciera cargo formalmente del área, lo que dificultó cualquier instancia de diálogo con los trabajadores.
“Nos sentamos a discutir paritarias y no se presentó nadie. Decían que el área estaba vendida, pero no estaba vendida porque no apareció la plata. Hoy no saben cómo salir de esta situación”, señaló.

Ávila exige respuestas
Frente a este escenario, el dirigente planteó como alternativa avanzar rápidamente con el segundo oferente del proceso licitatorio, siempre que tenga respaldo financiero comprobable. Para Ávila, prolongar la indefinición solo profundiza el deterioro productivo y social.
“Si hay un comprador, tiene que ser el segundo de la lista. No podemos seguir dando vueltas. Si no, vamos a tener seis meses más de yacimientos parados y trabajadores sin trabajar”, apuntó.
Finalmente, Ávila reclamó una resolución inmediata junto al gobierno provincial y exigió responsabilidades políticas y empresarias por la situación actual. “Esto tiene que resolverse ya. No podemos seguir esperando. Hay miles de familias pendientes de una decisión. Anunciar un negocio y después no cumplir es una vergüenza. Alguien tiene que hacerse cargo”, advirtió.










