Del Mar Argentino a Brasil: el plan de TotalEnergies para dominar el gas y salir a exportar

Mientras Vaca Muerta concentra la mayor parte de la atención del sector energético, el desarrollo del Mar Argentino se consolida como una pieza clave para fortalecer la matriz gasífera con eficiencia, escala y competitividad. En ese escenario, el consorcio liderado por TotalEnergies logró un avance decisivo en la Cuenca Austral.

El desempeño offshore posicionó a la petrolera francesa como el principal proveedor de gas natural del país, con capacidad no solo para abastecer el mercado interno sino también para proyectar excedentes exportables hacia la región.

Los registros oficiales de la Secretaría de Energía confirman una mejora sostenida en la producción de gas natural frente a las costas de Tierra del Fuego. Entre enero y noviembre de 2025, el promedio diario alcanzó los 21,5 millones de metros cúbicos (MMm3/d).

El dato marca una suba relevante frente a los 17,7 MMm3/d del mismo período de 2024, lo que implica un crecimiento interanual cercano al 21,5%. Al mismo tiempo, se profundizó la concentración operativa en manos del consorcio encabezado por TotalEnergies.

En 2024, la empresa chilena ENAP —cuyos activos pasaron este año a Petrolera Santa María— explicaba una producción de 2,1 MMm3/d. Hacia el cierre de 2025, ese aporte descendió a 1,6 MMm3/d. Como resultado, el consorcio elevó su participación del 88% al 92,5% del total de la producción offshore de la cuenca.

Este salto estuvo impulsado por la puesta en marcha plena, en enero de 2025, de los tres pozos submarinos del Proyecto Fénix. La iniciativa demandó una inversión superior a los US$700 millones y permitió alcanzar un plateau productivo que la compañía prevé sostener durante todo 2026.

TotalEnergies avanza en su parque eólico de Tierra dle Fuego.

TotalEnergies y su visión de futuro

De acuerdo con las proyecciones de TotalEnergies, el aporte de gas desde Tierra del Fuego se ubicó entre 22 y 24 MMm3/d durante los picos de consumo invernal, garantizando el suministro del sistema en momentos críticos. Para el próximo año, la estrategia estará enfocada en optimizar y preservar esos niveles.

Luego del fuerte desembolso en infraestructura offshore, el ciclo 2026 estará dedicado principalmente a tareas de mantenimiento preventivo y técnico, con el objetivo de asegurar la integridad de las instalaciones y la continuidad operativa.

Sin embargo, el futuro del offshore no se limita a la producción actual. En el frente exploratorio, el consorcio avanzará con el procesamiento y análisis de la sísmica adquirida durante 2025 en el bloque MLO 123. El proyecto, compartido con Equinor e YPF, será determinante para evaluar el potencial de recursos en aguas profundas y asegurar nuevos desarrollos más allá de Fénix.

En paralelo, la filial local de TotalEnergies acelera la incorporación de energías renovables a sus operaciones. Para comienzos de 2026 está prevista la inauguración de un parque eólico de 10 MW en Ushuaia.

La iniciativa apunta a electrificar las plantas de tratamiento de gas que reciben la producción offshore, reduciendo la huella de carbono y alineando las operaciones locales con los objetivos globales de sostenibilidad del grupo.

Un antecedente clave se concretó en mayo de este año, cuando la compañía inauguró una Línea de Alta Tensión (LAT) de 43 kilómetros en Vaca Muerta, que conecta la planta Aguada Pichana Este (APE) con la red nacional. El proyecto demandó una inversión de US$33 millones.

Gracias a esa obra, la empresa logró electrificar sus operaciones con energía renovable proveniente del parque solar Amanecer, en Catamarca, tras sumar una inversión adicional de US$11 millones, con una reducción significativa de emisiones.

Harbour Energy se consolida como el quinto productor de gas en Argentina y proyecta un crecimiento sostenido con foco en Vaca Muerta y la Cuenca Marina Austral.

La alternativa de expansión regional

Más allá de la solidez técnica, el crecimiento de la producción está condicionado por variables de mercado y marcos regulatorios. Sergio Mengoni, director general de Total Austral y country chair en la Argentina, señaló recientemente que la expansión depende de la demanda local y, especialmente, de la apertura de mercados externos.

Total fue pionera en abril de 2025 al concretar exportaciones firmes de gas argentino hacia Brasil a través de Bolivia. Sin embargo, para consolidar este corredor, Mengoni remarcó la necesidad urgente de revisar los costos de transporte en los países de tránsito.

“Es clave y urgente que los países con ductos ya amortizados reduzcan sus pretensiones de tarifas, para lograr un esquema de ganar-ganar en toda la cadena”, sostuvo el ejecutivo. Hoy, los peajes en Bolivia y Brasil son hasta cuatro veces más altos que en la Argentina para trayectos equivalentes.

Desde la mirada de la compañía, una reducción de esos costos permitiría liberar recursos para nueva infraestructura y mejorar la competitividad del gas argentino frente a otros proveedores globales.

TotalEnergies mantiene una posición dominante en el país, con una producción cercana a los 38 MMm3/d sumando la Cuenca Austral y su participación en Vaca Muerta. Ese volumen equivale a casi un tercio del gas producido en la Argentina y le permitió consolidarse este año como el principal productor nacional, por encima incluso de YPF.

Para habilitar proyectos de la escala de Fénix, la empresa sigue de cerca el proceso de desregulación económica. La posibilidad de girar dividendos a partir de los resultados de 2025 es vista como una señal clave.

La libre disponibilidad de divisas y un esquema fiscal competitivo son condiciones centrales para que la Argentina pueda desplegar su potencial exportador estimado en 100 MMm3/d hacia los mercados regionales y globales.

TGN anuncia nuevo director Comercial y de Asuntos Regulatorios

TGN informa la designación de, quien asumirá el cargo a partir del 1° de enero de 2026, en reemplazo de Guillermo Cánovas.

Carlos Rabuffetti, Ingeniero Industrial egresado del ITBA, cuenta con una sólida trayectoria en el sector energético. Desde 1987 ha desempeñado diversos cargos en la Organización Techint, destacándose recientemente como Gerente de Desarrollo de Negocios en Tecpetrol, donde se especializó en el desarrollo de proyectos de gas y energía para Latinoamérica.

Por su parte, Guillermo Cánovas ha sido una figura clave en el crecimiento de TGN durante sus 24 años de carrera. Desde 2008 hasta la fecha, ejerció como director Comercial y de Asuntos Regulatorios, liderando iniciativas estratégicas que han contribuido significativamente al posicionamiento de la compañía.

Acerca de TGN

TGN es la operadora regional de ductos y proveedora de soluciones confiables para el desarrollo de proyectos energéticos.

Opera y mantiene alrededor de 11.317 km de gasoductos de alta presión y 22 plantas compresoras y es la responsable de transportar el 40% de gas inyectado en gasoductos troncales argentinos a través de los Gasoductos Norte y Centro Oeste.

Su ubicación geográfica estratégica en el país y en la región la convierte en el único operador que vincula sus gasoductos a nivel regional con Chile, Brasil, Bolivia y Uruguay.

Su sólida experiencia en la industria y un equipo de profesionales altamente calificado le permite brindar servicios de alta especificidad para la industria nacional y regional.

El accionista controlante de TGN es Gasinvest S.A. (una sociedad conformada en partes iguales por Tecpetrol S.L. y Compañía General de Combustibles S.A.) que posee el 56% del capital social; el 24% le pertenece a SouthernCone Energy Holding Company Inc. y el 20% restante cotiza en Bolsas y Mercados Argentinos S.A. (BYMA).

El Gobierno desarma el Plan Gas.Ar y corre al Estado del negocio del gas

El Gobierno nacional dio un paso clave en la reconfiguración del mercado del gas natural al modificar el funcionamiento del Plan Gas.Ar y avanzar en la salida del Estado como intermediario en los contratos de compraventa. La medida quedó plasmada en la Resolución 606/2025 de la Secretaría de Energía, que redefine el rol de Energía Argentina (EA) y acelera el retorno a relaciones contractuales directas entre privados.

La decisión se inscribe en una estrategia más amplia de reducción de la participación estatal en actividades consideradas propias del sector privado. En ese marco, el Ejecutivo busca ordenar el esquema heredado del Plan Gas.Ar, lanzado en un contexto macroeconómico distinto y con un fuerte protagonismo del Estado en la administración del mercado.

Uno de los ejes centrales de la resolución es la cesión de los contratos de compraventa de gas natural que Energía Argentina firmó con los productores. Esos acuerdos, destinados al abastecimiento de la demanda prioritaria, pasarán ahora a manos de las distribuidoras de gas por redes, eliminando la intermediación estatal.

Con este cambio, los productores cobrarán directamente de las distribuidoras el precio del gas incorporado en las tarifas, mientras que el Estado mantendrá el esquema de compensaciones previsto en el Plan Gas.Ar para cubrir la porción subsidiada del precio en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST). El objetivo oficial es que el precio del gas refleje, de manera progresiva, la libre interacción entre oferta y demanda.

La resolución también se vincula con el proceso de privatización total de Energía Argentina, iniciado por decreto en abril de este año. En ese contexto, el Gobierno considera necesario “reconducir” las relaciones contractuales vigentes y evitar intermediaciones que, según el diagnóstico oficial, ya no resultan justificadas.

los subsidios en el centro de la escena.

Menos controles y alivio regulatorio para los productores

Además de la cesión de contratos, la norma introduce cambios relevantes en las obligaciones que pesaban sobre los productores adheridos al Plan Gas.Ar. Entre ellos, se elimina la obligación de informar trimestralmente el avance de los planes de inversión comprometidos, aunque se mantiene la exigencia de cumplir con esas inversiones.

La Secretaría de Energía conservará la facultad de solicitar información puntual si lo considera necesario, pero el alivio administrativo apunta a reducir cargas regulatorias en un contexto de normalización del mercado. Esta flexibilización no alcanza a los compromisos asumidos en las rondas más recientes del plan, que seguirán bajo el régimen vigente.

Otro cambio técnico de peso es la eliminación del factor de división por 0,7 en el cálculo de los compromisos de inyección de gas para los productores que adhieran a la resolución. Esta modificación impacta directamente en las obligaciones de entrega y es vista por el sector como una señal de mayor previsibilidad operativa.

En paralelo, el Gobierno elevó al 90% el porcentaje de pago provisorio de las compensaciones que perciben los productores por las entregas realizadas, sobre la base de las declaraciones juradas mensuales. El ajuste busca mejorar el flujo financiero del sector sin alterar los objetivos centrales del esquema.

El shale gas cada vez más cerca de Brasil.

Nuevo esquema contractual y rol del ENARGAS

La resolución también ordena la asignación de volúmenes correspondientes a la Ronda 4.2 del Plan Gas.Ar. En este proceso, el Ente Nacional Regulador del Gas (ENARGAS) tendrá un rol de supervisión, garantizando que la transición contractual se realice de manera ordenada.

Energía Argentina deberá informar a los productores cómo se distribuirán los volúmenes entre las distintas distribuidoras y, eventualmente, CAMMESA. La prioridad será asegurar el abastecimiento del denominado “Gas de Pico” para los años 2024 y 2025, clave para cubrir la demanda invernal.

La adhesión al nuevo esquema será voluntaria, tanto para productores como para distribuidoras, pero no admitirá condiciones parciales. Quienes acepten deberán formalizar nuevos contratos directos, que deberán ser presentados ante la Secretaría de Energía y el ENARGAS.

Según el Gobierno, los cambios no implican un impacto directo en las tarifas finales de los usuarios, ya que se trata de modificaciones instrumentales. Sin embargo, la resolución marca un punto de inflexión: el inicio del desarme del Plan Gas.Ar tal como fue concebido y un paso más en la salida del Estado del negocio del gas.

Se enfría el boom de Vaca Muerta pese a un año récord en petróleo

La producción de petróleo en la provincia del Neuquén alcanzó en noviembre de 2025 un total de 590.339 barriles diarios, con una leve mejora mensual que permitió sostener los niveles elevados observados en los últimos meses. El volumen representó un incremento del 0,54 % en comparación con octubre y una suba interanual del 28,64 %, consolidando el crecimiento sostenido del desarrollo de Vaca Muerta. En el acumulado entre enero y noviembre, la producción muestra una expansión del 24,29 % frente al mismo período de 2024.

Las cifras reflejan la continuidad del esquema productivo provincial y la solidez de los proyectos en marcha, con un aporte decisivo de los desarrollos no convencionales. Durante noviembre, el petróleo no convencional llegó a 572.423 barriles por día y explicó el 96,97 % del total producido en Neuquén, ratificando su rol central dentro de la matriz hidrocarburífera local.

El desempeño mensual estuvo respaldado por la actividad de áreas estratégicas como Loma Campana, La Angostura Sur II, Bajo del Choique–La Invernada, Bajada del Palo Este y Bandurria Sur. Estos bloques lograron sostener los volúmenes de producción y aportaron estabilidad operativa al conjunto del sistema, en un contexto de alta exigencia técnica y logística.

Vaca Muerta sigue creciendo.

Estabilidad en la producción de gas en Vaca Muerta

En lo que respecta al gas natural, la producción provincial durante noviembre fue de 81,22 millones de metros cúbicos diarios. Este nivel implicó una baja del 1,73 % respecto de octubre y una caída interanual del 2,96 %. No obstante, el acumulado entre enero y noviembre de 2025 registra un crecimiento del 1,05 % en relación con igual período de 2024, lo que permite mantener una evaluación positiva del desempeño anual.

El gas no convencional concentró 73,13 millones de metros cúbicos diarios, equivalente al 90,04 % del total producido en la provincia. Dentro de ese segmento, el gas shale fue el principal aporte, con 63,97 millones de metros cúbicos por día (78,77 %), mientras que el gas tight sumó 9,16 millones de metros cúbicos diarios, representando el 11,28 %.

Desde el gobierno provincial señalaron que los indicadores de noviembre permiten anticipar un cierre de año marcado por la continuidad productiva y la estabilidad operativa. En ese marco, destacaron que la elevada participación del no convencional y el sostenimiento de la actividad en las principales áreas productivas fortalecen la planificación energética de Neuquén y aportan previsibilidad al abastecimiento.

Vaca Muerta y el dilema exportador: potencial enorme, riesgo político persistente

Vaca Muerta enfrenta una tensión estructural en su política energética: necesita acelerar exportaciones para generar divisas y reducir subsidios, pero la incertidumbre política, fiscal y regulatoria frena inversiones estratégicas.

Esa tensión quedó expuesta en el informe Energy Insights del Baker Institute, que analiza la relación entre potencial exportador y riesgo político en jurisdicciones con recursos no convencionales. El documento concluye que la geología argentina es competitiva, pero las condiciones institucionales continúan siendo el talón de Aquiles.

Vaca Muerta aparece como el caso testigo de este dilema. Con reservas abundantes, aprendizajes operativos y costos decrecientes, podría posicionarse como proveedor regional y global de LNG. Sin embargo, el riesgo país, la volatilidad cambiaria y la fragilidad de reglas de largo plazo desalientan proyectos de inversión intensiva.

El informe describe una paradoja: aun con retornos teóricos atractivos, la exposición al riesgo político reduce la disposición del capital global a comprometer inversiones por décadas. La necesidad de dólares obliga a pensar en exportaciones; el riesgo institucional, en cautela.

Vista aumentó su producción en Vaca Muerta.

El potencial exportador de Vaca Muerta y su ventana temporal

El Baker Institute subraya que la demanda global de gas licuado podría crecer en las próximas dos décadas, antes de un eventual declive asociado con la transición energética. Para Argentina, esa ventana no es indefinida.

Los proyectos de licuefacción requieren inversiones multimillonarias, acuerdos contractuales estables y acceso garantizado a divisas para repago de deuda.

El informe advierte que mientras otros productores consolidan posiciones competitivas, países con recursos pero sin estabilidad institucional corren riesgo de perder la oportunidad. En ese escenario, el potencial exportador argentino se vuelve un activo condicionado por decisiones administrativas.

El crecimiento reciente de producción en Vaca Muerta demuestra capacidad técnica, pero el salto exportador exige infraestructura: gasoductos, plantas de LNG y regulaciones previsibles.

El tiempo aparece como variable crítica. Si Argentina no avanza antes de que la transición energética reduzca el horizonte del gas, el potencial se diluirá.

Vaca Muerta sumó más infraestructura.

Riesgo político: la variable que redefine las inversiones

El informe señala que el riesgo político impacta en cuatro dimensiones: acceso a divisas, continuidad contractual, volatilidad tributaria y controles a exportaciones.

Las empresas evalúan no solo retornos esperados, sino probabilidad de que esos retornos puedan realizarse. En ese sentido, un entorno regulatorio cambiante pesa más que la calidad geológica del recurso.

El riesgo país encarece financiamiento externo y eleva los costos de capital. Esto obliga a proyectos a requerir tasas de retorno más altas o contratos con garantías soberanas que Argentina históricamente evitó.

La incertidumbre electoral aumenta la percepción de riesgo. El informe indica que la falta de consensos políticos transversales limita la previsibilidad necesaria para inversiones con horizontes de 20 o 30 años.

Incluso con incentivos fiscales, la ausencia de estabilidad complica la viabilidad de grandes proyectos de LNG.

Infraestructura y estrategias para reducir riesgo

El Baker Institute plantea que algunos mecanismos podrían atenuar el riesgo político percibido. Entre ellos, se destacan contratos dolarizados con garantías internacionales, esquemas de gobernanza corporativa transparentes y participación de organismos multilaterales en financiamiento.

El desarrollo de infraestructura modular aparece como alternativa. Los sistemas FLNG, señala el informe, reducen costos hundidos porque permiten trasladar unidades ante cambios regulatorios. Esta flexibilidad mitiga el riesgo soberano y podría acelerar inversiones.

Los gasoductos internos y plantas de tratamiento también requieren planificación coordinada. La fragmentación de proyectos aumenta costos y multiplica riesgos. Un marco integral, independiente del ciclo electoral, es condición para atraer capital sostenido.

Los consensos legislativos, la independencia regulatoria y la estabilidad macro son elementos claves para reducir la percepción de riesgo en el sector del gas.

Loma Campana es uno de los bloques más productivos de Vaca Muerta. Neuquén sigue creciendo en producción.

Un camino posible para Argentina

El país enfrenta una disyuntiva histórica. Si logra reducir riesgo político y fortalecer instituciones, podría aprovechar el momento y consolidarse como exportador de LNG.

Si no lo hace, el potencial de Vaca Muerta permanecerá restringido a ciclos internos, sin acelerar el salto exportador.

El informe del Baker Institute enfatiza que cambiar la percepción internacional es tan importante como construir infraestructura. La credibilidad regulatoria, la estabilidad fiscal y el acceso garantizado a divisas son condiciones tan esenciales como el recurso geológico.

El potencial está. La oportunidad existe. Pero el riesgo político define el ritmo y la dirección de la inversión.

Ante esto, Argentina deberá optar entre continuidad estratégica o improvisación coyuntural. La respuesta marcará el futuro energético y macroeconómico del país.

Baker Institute: por qué Vaca Muerta no despega como el Permian

Argentina convive con una paradoja energética: posee uno de los recursos de shale más competitivos del planeta, pero no logra consolidar un proceso de desarrollo pleno. Vaca Muerta es la segunda reserva mundial de gas no convencional y la cuarta de petróleo no convencional. Aun así, continúa atrapada entre ciclos de inversión intermitentes, incertidumbre macroeconómica y tensiones regulatorias persistentes.

El informe Energy Insights 2025, elaborado por el Baker Institute, sostiene una conclusión categórica: si Vaca Muerta estuviera ubicada en Texas, ya estaría plenamente desarrollada. El documento atribuye esa afirmación a la combinación de geología favorable y menores riesgos regulatorios y políticos existentes en Estados Unidos.

El contraste con Texas y el Permian

Texas consolidó la revolución del shale por condiciones que trascienden la geología. El Permian Basin se expandió con rapidez por seguridad jurídica, financiamiento privado disponible, estabilidad contractual e infraestructura adecuada para evacuar producción.

En Argentina, el desarrollo energético choca con riesgos macroeconómicos estructurales. La volatilidad inflacionaria, el cepo cambiario, controles a las exportaciones y subsidios cruzados afectan la planificación. Los cambios frecuentes en impuestos y regulaciones complican inversiones a largo plazo.

La infraestructura también constituye un límite. Los proyectos de gasoductos y plantas de LNG requieren compromisos por 20 o 30 años. Las empresas evalúan riesgos políticos, acceso a divisas para repago de deuda y certeza contractual. Sin esos elementos, los avances se ralentizan.

Para especialistas internacionales, la productividad del shale neuquino ya se asemeja a niveles observados en cuencas estadounidenses. La diferencia crucial no está bajo tierra, sino arriba: estabilidad institucional y económica sostenida.

El potencial exportador de Vaca Muerta

El mercado mundial del gas vive transformaciones. La demanda futura de LNG se proyecta creciente, impulsada por Asia y la transición energética. Argentina podría ocupar un lugar relevante si acelera infraestructura y certidumbre para atraer capital.

El informe del Baker Institute señala que, ante elevados costos hundidos y horizonte extendido, la previsibilidad es determinante. Sin estabilidad, las inversiones se fragmentan o migran hacia proyectos de menor madurez temporal.

Las alternativas como el FLNG ganan terreno como esquemas menos expuestos a riesgo país. Su traslado entre cuencas y menores costos hundidos ofrecen flexibilidad ante eventuales cambios políticos o regulatorios. Varias compañías analizan trenes flotantes vinculados a YPF, Shell y ENI para reducir incertidumbre.

Sin embargo, incluso con avances tecnológicos y estrategias contractuales, la incertidumbre electoral pesa. Las legislativas de 2025 y la presidencial de 2027 definirán la continuidad de reformas y señales de largo plazo al mercado energético.

Tenaris sumó un nuevo set de fractura en Vaca Muerta.

Una ventana que podría cerrarse

El riesgo de perder competitividad frente a otros productores es real. Si no se reduce el riesgo país y no se consolidan instituciones estables, el capital global optará por jurisdicciones previsibles. En ese escenario, países con geología menos favorable pero mayor estabilidad podrían capturar inversiones destinadas a la transición energética.

El Baker Institute advierte que la oportunidad argentina es enorme, pero el tiempo es limitado. La ventana podría cerrarse si los avances no se concretan antes de que el mercado global se reconfigure con nuevos oferentes.

Vaca Muerta tiene geología probada y curvas de aprendizaje que permiten eficiencias crecientes. La demanda internacional existe y la infraestructura comienza a expandirse. Pero el factor decisivo será institucional: continuidad, estabilidad y reglas claras.

Pluspetrol proyecta exportar gas de Vaca Muerta a Chile hasta 2078

La industria energética argentina recibió una señal de previsibilidad inédita a partir de una decisión estratégica de Pluspetrol. La compañía presentó una oferta para exportar gas natural desde Vaca Muerta hacia Chile durante 52 años, con un horizonte que se extiende hasta 2078.

La iniciativa apunta a asegurar capacidad de transporte en firme y blindar la comercialización futura de su producción. Se trata de una apuesta de largo plazo que no tiene antecedentes en la historia reciente de la Cuenca Neuquina.

El movimiento se dio en el marco de una licitación abierta, conocida como open season, organizada por Transportadora de Gas del Norte (TGN). El proceso buscaba asignar capacidad de exportación solicitada por la generadora chilena Colbún.

Sin embargo, Pluspetrol aprovechó la instancia para presentar una oferta propia. La propuesta garantiza la evacuación de su producción de gas a partir del 1 de enero de 2026 y durante más de cinco décadas, utilizando el sistema de transporte que conecta con el gasoducto Gasandes.

La decisión no solo impacta en el mercado argentino, sino que también refuerza el vínculo energético con Chile. El acuerdo permite consolidar flujos de exportación estables y previsibles en un contexto regional marcado por la necesidad de seguridad de abastecimiento.

En términos estratégicos, la jugada busca transformar recursos no convencionales en contratos de largo plazo. De ese modo, la empresa gana previsibilidad para sus inversiones y para el desarrollo masivo de sus áreas productivas en Vaca Muerta.

Pluspetrol presentó su informe de sustentabilidad.

Volúmenes, tarifas y capacidad disponible para exportación

Fuentes vinculadas al proceso detallaron los principales aspectos técnicos y económicos de la oferta. Pluspetrol espera la adjudicación de 4,1 millones de metros cúbicos diarios de gas natural para exportación.

El volumen total puesto a disposición en el sistema alcanzaba los 4,8 millones de metros cúbicos diarios. No obstante, la distribuidora EcoGas solicitó 700.000 metros cúbicos diarios para cubrir la demanda residencial prioritaria de la provincia de Mendoza.

Al contar con prioridad normativa, ese volumen quedará destinado al consumo interno. De esta manera, el saldo disponible para exportación se reduce a los 4,1 millones de metros cúbicos diarios solicitados por la operadora.

Desde la compañía también precisaron el costo logístico asociado a la operación. La tarifa de transporte pactada con TGN para estos envíos de exportación fue fijada en 0,57 dólares por millón de BTU.

Ese valor resulta clave para evaluar la competitividad del gas argentino en el mercado chileno. La combinación de costos de transporte y precios regionales define el atractivo de Vaca Muerta frente a otras fuentes de abastecimiento.

El contrato no requiere, en principio, nuevas obras de ampliación de gasoductos. El open season asigna capacidad existente, aunque la magnitud de la demanda podría abrir la puerta a futuras expansiones de infraestructura.

El shale gas cada vez más cerca de Brasil.

El mercado chileno y el respaldo productivo de Vaca Muerta

La magnitud del acuerdo responde a una lectura precisa del mercado energético chileno. El consumo de gas en la zona central del país trasandino ronda los 10 millones de metros cúbicos diarios.

Actualmente, cerca del 60% de ese volumen se abastece con gas proveniente de Argentina. El 40% restante se cubre mediante importaciones de gas natural licuado, una alternativa más costosa y expuesta a la volatilidad internacional.

Con esta operación, Pluspetrol busca capturar una porción estructural de esa demanda. La empresa apunta a posicionar moléculas de Vaca Muerta como una fuente estable y competitiva para el mercado chileno.

Para cumplir con el compromiso asumido, la compañía se apoyará en la producción de dos áreas clave de su portafolio: La Calera y Bajo del Choique. Ambas resultan centrales para su estrategia de crecimiento.

La iniciativa también ratifica el perfil expansivo de Pluspetrol tras la reciente adquisición de los activos de ExxonMobil en Neuquén por 1.700 millones de dólares. A partir de esa operación, la firma se consolidó como un actor de peso en el segmento gasífero.

Ahora resta que el Enargas valide la propuesta presentada por EcoGas. Con esa aprobación, se formalizará la adjudicación final y se dará inicio a un contrato que marcará el ritmo de las exportaciones de gas argentino durante las próximas cinco décadas.

Camuzzi anunció que a partir de enero se habilitarán nuevas conexiones de gas en la Cordillera

Camuzzi informó que las obras de repotenciación del Sistema de Cordillerano Patagónico – que actualmente la Distribuidora está ejecutando – se encuentran avanzando conforme lo planificado. En ese marco, a partir del 05 de enero del 2026, la compañía se encuentra en condiciones de liberar las factibilidades de gas natural en toda la región.

La medida implica que todos aquellos vecinos que deseen conectarse al gas natural y cuenten con la aprobación técnica de sus instalaciones internas podrán, desde la fecha indicada, solicitar suministro.

Es importante destacar que en julio de 2022 y ante la falta de concreción de las obras necesarias para acompañar el crecimiento de la demanda – ajenas a Camuzzi – la compañía se vio obligada a restringir el acceso de nuevos usuarios a la red. Esta medida tuvo como objetivo garantizar el suministro a los vecinos ya conectados por sobre las futuras conexiones, en cumplimiento de lo establecido por el marco regulatorio.

El proyecto de Camuzzi

Gracias al trabajo articulado por Camuzzi con las provincias del Neuquén, Rio Negro y Chubut, y tras una inversión que será superior a los $51.800 millones de pesos (de los cuales casi $25.000 millones fueron financiados por los bancos provinciales del Chubut y Neuquén), la obra pudo reiniciarse para dar solución definitiva a esta problemática energética que atravesaba la región.

La repotenciación del Sistema Cordillerano Patagónico contempla la construcción de una nueva Planta Compresora en Alto Rio Senguer, otra Planta Compresora en la localidad de Holdich, como así también el montaje de un nuevo equipo de compresión en la actual Planta Compresora que Camuzzi posee en la localidad de Gobernador Costa.

En paralelo, ya se concretó otro hito clave de esta obra: la interconexión del Gasoducto Patagónico con el Gasoducto General San Martín. Esta vinculación permitió dejar atrás la inyección de gas desde un único yacimiento cercano a Comodoro Rivadavia y conectar de manera directa y permanente la infraestructura regional con el sistema troncal de gasoductos de la Argentina, fortaleciendo la confiabilidad y la sostenibilidad del servicio.

Camuzzi y las provincias patagónicas avanzan con una inversión clave para habilitar nuevas conexiones de gas en 25 localidades.

Las localidades beneficiadas

El Sistema de Transporte y Distribución de gas natural Cordillerano-Patagónico cuenta con casi 1.500 km. de gasoductos troncales y más de 200 km. de loops, superando los 1.700 km. de extensión de cañerías con diámetros de 3”, 4”,6”,8”,10” y 12 pulgadas. El Sistema abastece a un total de 25 localidades de las provincias de:

  • Chubut: Río Mayo, Alto Río Senguer, Lago Puelo, José de San Martín, Gobernador Costa, Río Pico, Corcovado, Tecka, Trevelin, Esquel, El Maitén, Cholila, Epuyén, El Hoyo de Epuyen.
  • Río Negro: Ñorquinco, Pilcaniyeu, Dina Huapi, Comallo, Onelli, Ingeniero Jacobacci, El Bolsón y Bariloche.
  • Neuquén: Villa La Angostura, San Martín de los Andes y Junín de los Andes.

La culminación de esta obra, pendiente durante tantos años, refuerza el compromiso de Camuzzi con el desarrollo de toda la región, posibilitando que en el corto plazo miles de usuarios, comercios e industrias puedan conectarse al gas natural y, de esta forma, potenciar el crecimiento del país en su conjunto.

PAE exporta gas de Vaca Muerta a Uruguay para generación eléctrica

Pan American Energy (PAE) dio un nuevo paso en la consolidación del gas natural argentino en los mercados regionales al firmar un contrato con la Administración Nacional de Usinas y Trasmisiones Eléctricas (UTE) de Uruguay para la exportación de gas proveniente de Vaca Muerta, destinado a la generación térmica de energía eléctrica.

Las exportaciones se concretan a través del Gasoducto Cruz del Sur, la infraestructura que une Punta Lara, en la provincia de Buenos Aires, con las ciudades de Colonia y Montevideo, en Uruguay.

El ducto es operado por un consorcio integrado por Pan American Energy, la empresa estatal uruguaya ANCAP, Harbour Energy y Shell, lo que garantiza una plataforma binacional clave para el intercambio energético entre ambos países.

Según informaron las compañías, PAE ya entregó más de 7 millones de metros cúbicos de gas natural, y se prevé que los volúmenes exportados se incrementen durante los meses de verano, en función de la demanda del sistema eléctrico uruguayo.

El gas exportado se utiliza para alimentar la central de ciclo combinado de Punta del Tigre, una de las principales usinas térmicas de Uruguay. La sustitución de combustibles líquidos más costosos por gas natural permite reducir significativamente los costos de generación y disminuir las emisiones asociadas, fortaleciendo la eficiencia y sustentabilidad del sistema energético del país vecino.

Desde el punto de vista argentino, la operación refuerza el posicionamiento del gas de Vaca Muerta como un insumo competitivo en la región y contribuye a la generación de divisas.

Pan American Energy es uno de los principales productores de gas natural del país y abastece tanto al mercado interno como a los mercados regionales, aprovechando excedentes estacionales de producción.

En paralelo, la compañía avanza en su estrategia de largo plazo en el mercado internacional de gas. A partir de 2027, PAE formará parte del consorcio Southern Energy, con el que apunta a convertirse en uno de los actores relevantes de Argentina en el negocio global de Gas Natural Licuado (GNL), ampliando las oportunidades de exportación a mercados de mayor escala.

Por su parte, UTE, la empresa pública responsable del sector eléctrico uruguayo, cumple un rol central en la generación, transmisión, distribución y comercialización de energía eléctrica en el país.

La incorporación de gas natural importado desde Argentina se inscribe en su estrategia para garantizar el abastecimiento, contener costos y ofrecer energía accesible, en un contexto de transición hacia una matriz más eficiente y sostenible.

Nación analizará incluir las inversiones para el upstream de Vaca Muerta en el RIGI

La provincia del Neuquén solicitó al gobierno nacional la incorporación de las inversiones vinculadas al upstream de petróleo y gas natural -particularmente aquellas destinadas a generación incremental de producción- dentro del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI). El principal objetivo es impulsar el desarrollo de Vaca Muerta.

Durante un encuentro que mantuvieron en la ciudad de Neuquén, el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, le entregó la solicitud al ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo. El mandatario provincial destacó que la propuesta permitiría contribuir significativamente al superávit de la balanza energética, garantizar mayor recaudación fiscal nacional y provincial y fortalecer la integración energética regional con Chile, Brasil y Uruguay.

El mandatario también le transmitió a Caputo la necesidad de extender el alcance del RIGI a actividades de upstream específicas, que incluye la liberación gradual del cepo cambiario; el congelamiento de las normas tributarias, mantenimiento de tasa impositiva por 30 años; la reducción de la alícuota del Impuesto a las Ganancias; y la exención de aranceles por la importación de bienes de capital (repuestos e insumos esenciales).

“Neuquén y la Argentina pueden escalar rápidamente su producción si se incentivan las inversiones en upstream dentro de un marco como el RIGI que ofrezca horizonte de largo plazo y reglas uniformes”, destacó el gobernador en la nota que entregó a Caputo.

 

Vaca Muerta como punta de lanza

Se refirió al impacto directo en divisas, exportaciones y balanza energética y aseguró que la inclusión de proyectos de upstream dentro del RIGI permitiría “acelerar el ingreso de capital en perforación y completación de pozos; generar producción incremental de petróleo con impacto exportador inmediato; aumentar la oferta de gas natural, clave para sustituir combustibles líquidos importados; multiplicar los saldos exportables de crudo y gas en los próximos 3-5 años; contribuir significativamente al superávit de la balanza energética; y garantizar mayor recaudación fiscal nacional y provincial”.

Entre los fundamentos, Figueroa destacó que “el desarrollo de petróleo y gas natural, y en especial el no convencional, constituye el principal motor económico de la República Argentina en términos de generación de divisas, sustitución de importaciones, empleo, actividad industrial asociada e ingresos fiscales”.

Además, explicó que su dinámica requiere elevadas tasas de reinversión anual, con ciclos de inversión continua; escalabilidad para sostener curvas de producción crecientes; financiamiento intensivo, en dólares, para perforación, completación, infraestructura de superficie y transporte; y reducción del riesgo macroeconómico, en particular acceso a divisas, estabilidad fiscal y previsibilidad de largo plazo.

“El RIGI fue diseñado precisamente para habilitar decisiones de inversión de gran escala bajo condiciones estables y financiables, y entendemos que el segmento upstream de hidrocarburos cumple con todos los criterios objetivos del régimen, tanto por magnitud como por impacto económico”, indicó el gobernador.

El mandatario neuquino explicó que a nivel global y regional existen regímenes de promoción permanentes a la explotación de hidrocarburos, como por ejemplo en Brasil bajo el esquema de REPETRO, que reconoce la necesidad de contar con un esquema de incentivo a este tipo de inversiones.

“Asimismo, las condiciones actuales de mercado (precios, acceso a mercados) dificultan la elegibilidad de nuevos proyectos de inversión en el upstream de nuestro país, siendo en este contexto necesario generar condiciones equiparables al resto del mundo para hacer de Argentina un destino para nuevas inversiones”, expresó.

 

El futuro

Figueroa remarcó que la previsibilidad regulatoria que brinda el RIGI permite acelerar proyectos vinculados a nuevos usos del gas, tales como GNL modular y a gran escala, orientado a exportación; fertilizantes nitrogenados, clave para la competitividad agroindustrial; ampliación petroquímica, con impacto en valor agregado; GNC pesado / gas para transporte, sustituyendo gasoil importado; integración energética regional (Chile, Brasil, Uruguay); y producción de hidrógeno azul, con captura de carbono asociada.

“Todos estos sectores dependen críticamente de la disponibilidad de gas incremental, que solo puede asegurarse si la inversión upstream se acelera. Por ello, la incorporación al RIGI no solo favorece al sector productor, sino que habilita a toda la cadena energética e industrial”, finalizó.