Empresas de servicios se suman al Instituto Vaca Muerta

Las empresas de servicios que trabajan en la producción no convencional de petróleo y gas en Neuquén se incorporan como socios al Instituto Vaca Muerta (IVM), una iniciativa educativa puesta en marcha por la industria energética para impulsar la formación de alta especialización en Upstream.

El acuerdo fue firmado por los directivos de las trece empresas que se suman como socias: Halliburton, San Antonio Internacional, DLS Archer, Pason DGS, TSB, Oilfield & Production Services, Contreras Hermanos, Calfrac Well Services, Huinoil, Industrias Juan F. Secco, Milicic, Wenlen y Marbar. Actualmente, las empresas operadoras que integran el IVM son YPF, TotalEnergies, Vista Energy y Pluspetrol.

De este modo, con la participación de las empresas más importantes del sector energético, se consolida un ámbito de colaboración y trabajo conjunto de toda la industria con el fin de formar el talento que demandará el Upstream en los próximos años.

El IVM será clave para impulsar la capacitación de los técnicos que necesita el desarrollo de Vaca Muerta y para el proyecto de transformar al país en exportador de energía. Ofrece formación técnica inédita en la región, basada en la práctica, teniendo como premisas fundamentales la seguridad y la excelencia operativa.

Se proyecta que capacite entre 2.000 y 3.000 personas por año en perfiles clave para la operación en Vaca Muerta, en áreas como perforación, fractura, producción, mantenimiento y tratamiento de crudo y gas.

Acompañar el crecimiento de Vaca Muerta

San Antonio es una de las empresas que se suma al instituto. Esta adhesión se inscribe en una visión de largo plazo que pone a la capacitación, la transferencia de conocimiento y el fortalecimiento de capacidades locales en el centro de la competitividad y la sostenibilidad de la industria.

“Vaca Muerta es una oportunidad histórica. El recurso no es el límite; el límite es humano. Por eso San Antonio es parte del Instituto Vaca Muerta y ponemos nuestro propio rig como Pozo Escuela: para formar entre 2.000 y 3.000 personas por año en operación real. Hace 65 años perforamos pozos; hoy formamos a quienes van a hacer posible el futuro energético del país”, destacó Nicolas Ziperovich, CEO de San Antonio Internacional.

El Instituto Vaca Muerta articula al sector productivo con el sistema educativo, con foco en la formación de perfiles técnicos demandados por la industria energética y en la generación de empleo calificado. Su propuesta se caracteriza por una fuerte orientación práctica, orientada a mejorar la empleabilidad, profesionalizar la cadena de valor y acompañar el desarrollo de Vaca Muerta con talento preparado para los desafíos actuales y futuros del sector.

En este contexto, la incorporación de San Antonio refuerza su compromiso con el desarrollo de las comunidades donde opera y con la construcción de un ecosistema de educación técnica alineado a las necesidades reales del sector energético argentino.

Tenaris marca un hito en Vaca Muerta con fracturas alimentadas en más del 80% con gas

Tenaris completó con éxito las dos primeras operaciones de fractura hidráulica alimentadas en más de un 80% con gas, mediante el uso de bombas con tecnología Dynamic Gas Blending (DGB). Las pruebas se llevaron a cabo en una serie de PADs operados por Tecpetrol, marcando un hito para la Cuenca Neuquina y la industria de servicios petroleros en la región.

Las bombas DGB utilizadas en estas operaciones forman parte del tercer set de fractura hidráulica que Tenaris pondrá en funcionamiento en Vaca Muerta durante 2026. Esta tecnología permite sustituir el uso de diésel por gas generando beneficios económicos y ambientales.

“Esto marca un avance en la reducción de emisiones y representa un hito para toda la cuenca. La tecnología DGB se encuentra aún en una etapa inicial de implementación, incluso en cuencas como Permian, Estados Unidos. Haber superado el 80% de reemplazo de diésel por gas es un nivel de eficiencia que ninguna otra compañía de servicios había alcanzado hasta el momento en Argentina”, destacó Francisco Liberatore, Director de Tenaris Oil & Gas Services.

Además de contribuir a la reducción de emisiones de CO₂, la tecnología DGB permite optimizar los costos de combustible, ya que los equipos pueden ser abastecidos con el mismo gas producido en las perforaciones del pad o en pads cercanos, mejorando la eficiencia integral de las operaciones.

Las primeras 10 bombas DGB probadas en estas operaciones forman parte de una inversión de 110 millones de dólares, anunciada por Tenaris en marzo del año pasado, destinada a fortalecer sus capacidades de fractura hidráulica en Argentina. El proyecto contempla la incorporación de un tercer equipo de fractura con 28 bombas y 70.000 hhp, además de su correspondiente equipo de coiled tubing.

Entre 2020 y 2026, Tenaris habrá invertido aproximadamente 240 millones de dólares en el desarrollo de su unidad de negocios de servicios petroleros en el país. Actualmente, la compañía se posiciona como el tercer proveedor de servicios de la cuenca, con más de 6.000 etapas de fractura realizadas.

Vista incrementó un 59% su producción en Vaca Muerta

Vista informó a los mercados que sus reservas probadas y estimadas de petróleo y gas al 31 de diciembre de 2025 totalizaron 588 millones de barriles de petróleo equivalente (MMboe), que se tradujeron en un incremento interanual de 57%.

Las adiciones a las reservas probadas, tras la adquisición de los activos de Petronas en Vaca Muerta en abril pasado, fueron 255.1 MMboe, lo cual significó un índice de reemplazo de reservas de 605%. El índice de reemplazo de reservas de Vista excluyendo adquisiciones fue 260%.
Vista aumentó la producción en vaca Muerta

En su comunicado a la bolsa, Vista informó una actualización de sus métricas operativas. Durante el cuarto trimestre de 2025, la compañía alcanzó una producción diaria promedio de 135.414 barriles de petróleo equivalente por día, un 59% de incremento año contra año y un aumento del 7% respecto al trimestre anterior.

A su vez, registró una producción de crudo de 118.285 barriles de petróleo por día durante el trimestre, 8% por encima del trimestre anterior. Dicha producción fue impulsada por la inversión en pozos nuevos y las buenas productividades registradas. La compañía conectó 40 pozos nuevos durante el tercer y cuarto trimestre de 2025.

Vista Energy prevé un cierre de año aumentando su producción.

El mapa de Vista Energy

En abril del año pasado, la compañía que dirige Miguel Galuccio concretó la adquisición del 50% de La Amarga Chica, uno de los principales bloques de petróleo no convencional del país. Tras la operación, se consolidó como el mayor productor independiente de crudo y el principal exportador de petróleo de la Argentina.

Días atras, Vista Energy dio otro gigantesco paso en su expansión al acordar la compra de los activos de Equinor en Vaca Muerta por un pago inicial neto de las cesiones a YPF de 712 millones de dólares. Como resultado de la operación, la empresa incorporá una participación del 25,1% en el bloque Bandurria Sur y del 35% en Bajo del Toro.

La compañía acumula inversiones a la fecha por más de USD 6.500 millones en Vaca Muerta, y el acuerdo se enmarca en la estrategia de crecimiento rentable que viene desplegando para el desarrollo de la formación.

Una vez completados los procesos legales en marcha y concretado el cierre de la transacción, que se estima para el segundo trimestre de 2026, Vista sumará aproximadamente 22.000 barriles equivalentes de petróleo por día, y llevará su producción total proyectada por encima de los 150.000 boe/d agregando. Además, sumará 54 millones de barriles equivalentes de reservas probadas. También, incorporaría 27.730 acres netos en el epicentro de Vaca Muerta y un robusto inventario de pozos, que reforzarán su posicionamiento en las zonas más productivas de la formación.

Se trata de activos que durante 2025 generaron un EBIDTA estimado en USD 269 millones y que suman flujo de caja positivo desde 2026 en adelante, apuntalando de manera directa los objetivos anunciados de generación de caja de la compañía. La transacción profundizará el perfil exportador de Vista.

Petróleos Sudamericanos compró tres equipos de pulling de San Antonio

Petróleos Sudamericanos S.A. informó a la Comisión Nacional de Valores (CNV) la adquisición de tres equipos de torre de pulling a la empresa San Antonio Internacional (SAI), cuya transferencia se concretó el pasado 3 de febrero de 2026. La operación se enmarca dentro de su estrategia de fortalecimiento operativo en la provincia de Mendoza.

Según detalló la compañía en el comunicado enviado al mercado, la incorporación de estos activos forma parte de un proceso de optimización estructural que viene desarrollando en distintas áreas productivas del norte mendocino. Entre ellas se encuentran Mesa Verde, Ceferino, Vizcacheras, Barrancas, Río Tunuyán y La Ventana.

Desde la empresa explicaron que esta inversión apunta a mejorar la eficiencia y autonomía de sus operaciones convencionales, en un contexto en el que busca sostener las capacidades productivas del segmento y consolidar su infraestructura operativa en la región. La adquisición de los equipos permitirá reforzar la gestión técnica y reducir la dependencia de servicios externos.

Inversión y fortalecimiento de la cadena de valor local

En el documento remitido a la CNV, Petróleos Sudamericanos destacó que la operación responde a una estrategia orientada al fortalecimiento de la cadena de valor local. A través de inversiones directas, la compañía busca consolidar su presencia en territorio provincial y promover el desarrollo de capacidades técnicas propias.

La firma subrayó que mantener los equipos afectados al desarrollo productivo local contribuye a garantizar la estabilidad y continuidad de las operaciones en Mendoza. En ese sentido, remarcó que los activos permanecerán destinados a los yacimientos que opera en la provincia, reforzando su estructura operativa.

Asimismo, la empresa señaló que esta política permite generar mayor previsibilidad en sus actividades, mejorar los tiempos de respuesta ante contingencias operativas y sostener el nivel de actividad en los campos maduros que administra.

Vaca Muerta impulsaría un superávit energético de U$S 10 mil millones

Vaca Muerta se encamina a vivir un año récord de la mano de los proyectos de infraestructura que están camino a finalizarse y ponerle fin a los cuellos de botella a la producción de petróleo y gas. Esos números top permitirán alcanzar un superávit energético.

Según informó Reuters, las proyecciones alcanzarían un saldo positivo del comercio energético que podría ubicarse entre los 8.500 millones y los 10.000 millones de dólares en 2026.

El fortalecimiento de las exportaciones de energía y la reducción de la dependencia del gas importado se consolidaron como objetivos centrales del Gobierno nacional. Estas metas buscan incrementar el ingreso de divisas, reforzar las reservas del Banco Central y mejorar la percepción de los inversores sobre la economía argentina.

Durante 2025, Argentina registró un superávit energético récord de 7.800 millones de dólares, con exportaciones que alcanzaron los 11.100 millones, casi un 13% más que en 2024. En paralelo, las importaciones cayeron un 18%, hasta ubicarse en 3.300 millones de dólares.

El desarrollo de Vaca Muerta fue clave para revertir el déficit energético que había alcanzado casi los 7.000 millones de dólares en 2013. En 2025, la producción de petróleo del yacimiento se ubicó en torno a los 600.000 barriles diarios.

El impacto del shale

“El motor del crecimiento es Vaca Muerta, ya que el resto de las cuencas convencionales se encuentra en declive, con una caída del 4,9% en la producción durante 2025”, afirmó Fernando Bazán, de la consultora Abeceb.

El analista destacó además que las exportaciones de crudo, que representaron el 86% del superávit energético en 2025, seguirán siendo el principal sostén del balance comercial del sector en los próximos años.

En ese contexto, el superávit comercial total del país durante 2025 alcanzó los 11.300 millones de dólares, con una participación creciente del complejo energético dentro del resultado global.

El senador nacional Agustín Monteverde también proyectó una fuerte contribución del sector en los próximos años, impulsada por una mayor capacidad para evacuar la producción desde Vaca Muerta hacia los mercados externos.

“La ampliación de la capacidad de transporte, tanto para petróleo como para gas, va a fortalecer las exportaciones y reducir la dependencia del gas importado. Además, estamos viendo un crecimiento de los envíos no solo en la región, sino también hacia Estados Unidos, que se consolida como principal comprador”, sostuvo.

Empresas apuestan al crecimiento en Vaca Muerta

Las principales compañías del sector continúan invirtiendo en el aumento de la producción petrolera. YPF, junto con Pan American Energy, Pluspetrol, Vista y Pampa Energía, impulsa el proyecto Vaca Muerta Oil Sur, que contempla un oleoducto con capacidad para transportar 550.000 barriles diarios.

La iniciativa incluye además una planta y tanques de almacenamiento en la terminal de Punta Colorada, en Río Negro, y ya aseguró un financiamiento de 2.000 millones de dólares.

En enero, el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, afirmó que el proyecto permitirá generar más de 15.000 millones de dólares anuales en exportaciones, consolidando a la Argentina como un proveedor relevante de crudo a nivel internacional.

En el segmento del gas, se incorporó nueva capacidad al sistema troncal de transporte desde Vaca Muerta y avanzan las obras para revertir el gasoducto del norte. Esto permitirá abastecer al norte argentino, reemplazar importaciones desde Bolivia y ampliar las exportaciones hacia Brasil.

En paralelo, el país busca posicionarse como exportador global de gas natural licuado, lo que demandará importantes inversiones en infraestructura para trasladar el gas hasta un puerto atlántico, donde será licuado y embarcado.

A pesar del avance del desarrollo no convencional, los analistas consideran que Argentina todavía necesitará importar gas durante los picos de consumo invernal para garantizar el abastecimiento interno.

“Las principales promesas de un salto significativo en la producción de gas se verán después de 2027”, concluyó Bazán.

Los activos de Shell en Vaca Muerta podrían llegar a valer U$S 3 mil millones

Los rumores sobre una posible venta de los activos de Shell en Vaca Muerta volvieron a sacudir al mercado energético en las últimas semanas. En ese contexto, un informe de Rystad Energy analizó en detalle el portafolio shale de la compañía en Argentina, que podría alcanzar un valor de hasta 3.000 millones de dólares, según estimaciones preliminares.

Si bien el momento elegido para una eventual desinversión puede resultar llamativo, el estudio sostiene que no es completamente inesperado. “Desde 2022, la supermajor con sede en el Reino Unido ha ido reduciendo silenciosa pero sostenidamente su actividad de perforación en la cuenca”, señala el reporte, que traza un recorrido detallado de su desempeño reciente.

El análisis también recuerda que Shell se retiró en 2024 del proyecto de exportación de GNL en Argentina, apenas un año después de firmar un acuerdo de desarrollo con YPF. Esa decisión fue interpretada como una señal de revisión estratégica sobre su compromiso de largo plazo con Vaca Muerta y con el país.

Durante el mismo período, sostener el ritmo operativo se volvió cada vez más complejo. La producción en sus principales activos se mantuvo mayormente estable desde 2022, a pesar de que anteriormente la empresa era considerada un par de Vista Energy, hoy el segundo mayor operador de la formación no convencional.

A estas dificultades se sumó una marcada inestabilidad en la conducción local. Entre 2022 y 2025, Shell Argentina tuvo tres directores ejecutivos distintos, un dato que, según Rystad, refleja los problemas para sostener una estrategia consistente en un entorno competitivo y cambiante como el de la Cuenca Neuquina.

Shell analiza irse de Vaca Muerta.

La historia de Shell en Vaca Muerta

Shell opera en Argentina desde hace más de 111 años y fue una de las pioneras en el desarrollo temprano del shale en Vaca Muerta. Actualmente, posee participación en siete bloques, cuatro operados y tres no operados, que abarcan unas 179.700 acres netas, principalmente en zonas productoras de petróleo y condensados.

Entre los bloques operados se destacan Cruz de Lorena, Coirón Amargo Sur Oeste, Bajada de Añelo y Sierras Blancas, mientras que Bandurria Sur, Rincón La Ceniza y La Escalonada corresponden a participaciones no operadas. Varios de estos activos integran el llamado “Core Hub”, una zona madura con infraestructura consolidada.

El informe destaca que esta área se beneficia de su cercanía a instalaciones clave, como el oleoducto Sierras Blancas–Allen, conectado directamente al sistema de Oldelval. Esta ventaja logística permitió a Shell sostener durante años una operación eficiente, con costos relativamente competitivos frente a otros jugadores del mercado.

La compañía comenzó a explorar Vaca Muerta en 2012 y perforó su primer pozo shale en 2013. Sin embargo, fue recién después de la pandemia cuando avanzó con mayor decisión hacia un desarrollo a escala. Hoy, produce alrededor de 30.000 barriles diarios en activos operados y unos 20.000 barriles netos en áreas no operadas.

En total, la producción ronda los 50.000 barriles diarios, con volúmenes que se mantuvieron estables desde 2022, aunque con cambios internos entre bloques. La última gran inversión en infraestructura se remonta a 2021, cuando amplió su capacidad de procesamiento hasta 42.000 barriles por día.

En 2024, Shell había anunciado un objetivo de 70.000 barriles diarios para 2025, meta que finalmente no logró cumplir. “Esta brecha entre las ambiciones declaradas y los resultados reales subraya los desafíos operativos que enfrenta la compañía”, remarca el informe de Rystad Energy.

Shell busca bajar sus emisiones de carbono en Vaca Muerta.

Menor actividad y señales de repliegue

El retroceso en los niveles de actividad fue uno de los puntos más notorios. Entre 2016 y 2022, Shell incrementó progresivamente su perforación hasta alcanzar un pico de 37 pozos iniciados en 2022. Luego, la cifra cayó de forma abrupta, con apenas cuatro pozos en 2024.

Para 2025, solo se reportaron cuatro pozos, aunque Rystad aclara que los retrasos en los datos sugieren que el número real podría acercarse a diez. La compañía suele operar uno o dos equipos, pero en 2025 sufrió un contratiempo adicional cuando su principal torre colapsó durante el traslado.

Desde el punto de vista geológico, el desempeño de los pozos se ubica cerca del promedio de Vaca Muerta, aunque con tasas de declinación algo más pronunciadas. Cruz de Lorena lidera los resultados, seguido por Sierras Blancas y CASO, según detalla el análisis.

En términos de recuperación final estimada por pie lateral, Shell alcanza unos 94 barriles, frente a un promedio de la cuenca cercano a los 117. Esta diferencia refleja un rendimiento aceptable, pero por debajo de los líderes del mercado en productividad por pozo.

La salida del proyecto de GNL refuerza, para Rystad, el giro estratégico. En 2024, Shell había sido anunciada como socia de YPF en la segunda fase del proyecto de Argentina LNG. Un año después, abandonó la iniciativa por cambios en el alcance y la escala.

El proyecto pasó de una idea inicial de 12 millones de toneladas anuales a unas 6 millones, alterando sustancialmente su rentabilidad. Esta situación guarda similitudes con la salida previa de Petronas, que luego vendió su participación en La Amarga Chica a Vista por 1.500 millones de dólares.

Posibles compradores y protagonismo regional

Si Shell decide finalmente desprenderse de sus activos, la operación abriría una oportunidad poco frecuente. Se trata de bloques contiguos, desarrollados, con infraestructura, producción en marcha y un inventario significativo de ubicaciones de perforación aún disponibles.

Desde 2023, los actores regionales concentraron alrededor del 72% del valor total de las operaciones en Vaca Muerta, con inversiones cercanas a los 4.900 millones de dólares. Este dato refleja el creciente protagonismo local frente al repliegue de varias compañías internacionales.

En ese escenario, Rystad menciona a Pluspetrol, Vista Energy, YPF y Pan American Energy como posibles interesados. Por el tamaño del portafolio, no se descarta que surjan consorcios o alianzas, incluso con participación directa de la petrolera estatal.

El informe también señala que empresas estadounidenses enfocadas en shale podrían evaluar su ingreso, atraídas por unas 1.000 locaciones de perforación en bloques operados. Continental Resources ya dio una señal en ese sentido, y otras firmas analizan oportunidades en la formación.

Según Rystad Energy, varios operadores norteamericanos están estudiando inversiones en Vaca Muerta, en busca de inventario internacional de calidad. En ese contexto, el futuro de los activos de Shell se inscribe en un mercado cada vez más dinámico, con fuerte competencia regional y creciente interés externo.

“Vaca Muerta nunca fue para tibios”

El año comenzó con dos movimientos fuertes en el mapa de Vaca Muerta. La venta de activos se consolido en la roca madre y tuvo como protagonistas a players de peso para el shale argentino. Entre las operaciones se destacó que Equinor se retiró del plano onshore y cedió sus participaciones en la Cuenca Neuquina a Vista Energy.

El fenómeno no es nuevo y no es exclusivo de Vaca Muerta. Las fusiones globales, reacomodamientos empresariales y estrategias de largo plazo son comunes en la industria hidrocarburífera a nivel mundial.

En este marco, el vicepresidente para América Latina de Rystad Energy, Ernesto Díaz, remarcó que “la consolidación en Vaca Muerta no es una señal de debilidad”, sino “el momento de definir quién jugará el partido largo”. Para el analista, las empresas deben tomar decisiones estratégicas que marcarán su futuro en el shale argentino.

Según el directivo, los movimientos recientes de grandes compañías no deben interpretarse como una retirada masiva, sino como un proceso de reposicionamiento. “Mientras observamos movimientos estratégicos de grandes operadores globales recalibrando sus portfolios en Argentina, la pregunta que todos se hacen es: ¿están saliendo o están reposicionándose?”, escribió. Para Díaz, la respuesta depende del perfil de cada empresa y de su capacidad para sostener inversiones en el tiempo.

La planta de tratamiento de TGS

Permian como espejo

El análisis se apoya en un contexto internacional marcado por fusiones y reestructuraciones. Díaz destacó que “Devon y Coterra acaban de anunciar una fusión de 58 mil millones de dólares”, mientras que “Continental Resources cierra operaciones en el Bakken después de 30 años por márgenes comprimidos”.

Asimismo, el especialista remarcó que “el Permian sigue consolidándose en pocas manos que buscan escala y eficiencia operativa”. Estos movimientos, sostuvo, tienen impacto directo en la forma en que se evalúa el desarrollo de Vaca Muerta.

Para el ejecutivo, el shale neuquino no es un negocio pensado para apuestas rápidas. “Vaca Muerta exige escala, continuidad operativa y visión de largo plazo”, afirmó.

En ese sentido, advirtió que “no es un play para exploración especulativa ni para ciclos cortos de inversión”, sino para compañías que entienden que “el mejor acreage premium en una formación world-class se asegura ahora, no cuando todos quieran volver”.

Las condiciones para crecer de Vaca Muerta

Díaz también señaló que el país atraviesa una etapa diferente desde el punto de vista estructural. “Las condiciones finalmente están alineadas”, sostuvo, al mencionar “precios liberados que reflejan valor real, acceso a financiamiento con costos de capital normalizándose y mayor previsibilidad macroeconómica”.

Además, resaltó que el actual contexto genera “un ambiente propicio para M&A que antes era prácticamente imposible”.

En este nuevo escenario, el mercado comienza a dividirse entre dos tipos de jugadores. Por un lado, “los que ven volatilidad y buscan salida con retorno aceptable”. Por otro, “los que ven volatilidad y duplican su apuesta para capturar valor cuando otros dudan”. Para el directivo, “ambos están tomando decisiones racionales para sus estrategias corporativas”, aunque solo algunos lograrán consolidarse.

“La pregunta no es quién se va. La pregunta es quién se queda y qué va a hacer con esa posición”, planteó Díaz. Desde su visión, el futuro de Vaca Muerta estará marcado por la capacidad de sostener inversiones y mejorar la eficiencia. “En cinco años, cuando Vaca Muerta esté produciendo un millón de barriles diarios y compitiendo codo a codo con el Permian, solo un grupo selecto habrá asegurado las posiciones que importan”, anticipó.

“Las formaciones de clase mundial no esperan”, advirtió, y consideró: “Vaca Muerta no es para tibios. Nunca lo fue”.

Equinor proyecta incrementar su producción en un 3%

El proceso de reordenamiento del portafolio global se consolidó como uno de los principales ejes estratégicos de Equinor durante 2025. La compañía noruega profundizó su política de desinversiones selectivas, reducción de riesgos y foco en proyectos de alto valor, con el objetivo de fortalecer su posición financiera y mejorar su capacidad para enfrentar un escenario energético marcado por la volatilidad.

En ese marco, la empresa confirmó la venta de sus activos en Vaca Muerta, una decisión que se inscribe dentro de su estrategia de “high-grading” del portafolio internacional. Según su presentación de resultados del cuarto trimestre y del ejercicio completo, la operación fue valuada en aproximadamente 1.100 millones de dólares, con un pago inicial de 550 millones de dólares al cierre.

El propio Anders Opedal, presidente y CEO de Equinor, remarcó que la operación forma parte de un proceso más amplio de optimización. “Esto supone otro paso importante en la continua calificación de alta calidad de cartera que hemos llevado a cabo durante el último año, que es un tema clave en la presentación de los resultados del cuarto trimestre y del año completo”, sostuvo, en referencia al enfoque adoptado por la compañía.

En paralelo al reordenamiento de activos, Equinor alcanzó en 2025 el mayor nivel de producción de su historia. La empresa informó una producción récord impulsada por el desempeño operativo y la entrada en funcionamiento de nuevos desarrollos, como Johan Castberg y Bacalhau, además del crecimiento en gas en Estados Unidos y Noruega.

Producción récord y nuevas apuestas para 2026

“Logramos la producción máxima histórica en 2025. Nunca en la historia de la empresa hemos producido tanto petróleo, gas y energía en un solo año”, destacó Opedal en su cuenta de LinkedIn.

La compañía también anticipó que este récord podría ser superado en el corto plazo. “Nuestra producción récord se debió a un sólido rendimiento operativo y a la aparición de nuevos campos, como Johan Castberg y Bacalhau. Sin embargo, probablemente el récord no dure mucho, ya que esperamos alcanzar un nuevo nivel récord de producción en 2026”, señaló el ejecutivo.

Según el informe financiero, Equinor proyecta un crecimiento cercano al 3% en la producción de petróleo y gas durante 2026, respaldado por nuevas inversiones, exploración en el Mar del Norte, Brasil y Angola, y un portafolio con más de 30 pozos planificados. A esto se suma una reducción de costos operativos y una baja del capex en áreas de menor rentabilidad.

El crecimiento de Equinor

En materia financiera, la empresa reportó en 2025 un flujo de caja operativo después de impuestos de casi 18.000 millones de dólares, una deuda neta controlada y una posición de liquidez superior a USD 19.000 millones. Estos indicadores permitieron sostener dividendos, programas de recompra de acciones y nuevas inversiones estratégicas.

Opedal contextualizó los resultados dentro del escenario global. “Estos resultados llegan en un momento de continua volatilidad en el precio del petróleo y tensión geopolítica. Sin embargo, con un flujo de caja reforzado y una mayor producción, estamos bien preparados para navegar la incertidumbre, gestionar periodos de precios más bajos y convertir las fluctuaciones del mercado en oportunidades”, afirmó.

Vaca Muerta no se detiene: enero marcó el segundo mayor nivel de fracking de la historia

Enero suele ser un mes sin grandes novedades, pero Vaca Muerta es la exención a cualquier regla. La actividad en la roca madre no se toma vacaciones y sigue arrojando números récord para la industria hidrocarburífera. El año comenzó con la impactante cifra de 2.401 etapas de fractura en la formación.

El número es superlativo por dos cuestiones. El primero se basa en que es la segunda marca más alta en la historia del fracking en Vaca Muerta. El más alto fue alcanzado en mayo del año pasado cuando se contabilizaron 2.588 punciones.

La segunda razón es que se registró una suba del 36% con respecto al mismo mes del 2025, cuando las compañías completaron 1.761 fracturas.

Los datos del informe de country manager de NCS Multistage, Luciano Fucello, establece que de las 2.401 operaciones 433 estuvieron vinculadas al gas y 1.968 fueron a la ventana petrolera.

Las compañías del primer mes del año

Como suele suceder en Vaca Muerta, YPF es la compañía que lidera la actividad en el no convencional. La empresa de mayoría estatal registró 1.092 etapas de fractura. Las operaciones fueron encargadas a Halliburton que realizó 545 punciones y SLB que completó 547 facturas.

La segunda operadora más activa fue Vista Energy. La compañía liderada por Miguel Galuccio realizó 296 operaciones, que fueron distribuidas entre 49 de Calfrac y 247 de SLB.

El podio fue completado por Pluspetrol Cuenca Neuquina, división que se encarga de los activos adquiridos a ExxonMobil. La compañía de capitales nacionales realizó 224 etapas de fractura, que fueron realizadas por Halliburton.

El informe posiciona a TotalEnergies con 196 punciones. La operadora francesa encargó el total de sus operaciones a Tenaris.

Debajo se ubicó Tecpetrol. El brazo petrolero del Grupo Techint completó 192 etapas de fractura y todas las punciones fueron completadas por Tenaris, su compañía hermana.

En tanto, Pan American Energy (PAE) realizó 179 fracturas que fueron completadas por Calfrac. Mientras que Pampa Energía desarrolló 163 operaciones, que fueron llevadas a cabo por Halliburton.

Asimismo, Pluspetrol cerró la actividad con 59 punciones y todas fueron realizadas por Servicios Petroleros Integrados (SPI), la empresa que fue creada por la compañía tras adquirir los servicios de fractura de Weatherford en Argentina.

YPF trabaja en un polímero para Vaca Muerta.

Un horizonte de crecimiento

Hay que recordar que el 2025 terminó de la mejor manera para Vaca Muerta. El informe de Fucello marcó que las compañías realizaron 23.784 punciones, lo que se traduce en un crecimiento del 34% con respecto al 2024. La diferencia entre un año y otro fue de 5.988 operaciones.

Las proyecciones para este año solo marcan una tendencia: seguir creciendo. De acuerdo con el relevamiento elaborado por Fundación Contactos Petroleros se estima que las compañías alcanzarán las 28 mil en 2026, marcando un nuevo récord en la roca madre. Esto representaría un incremento interanual del 22%.

El relevamiento toma como base el desempeño de las operadoras durante el 2025 y sus programas ya definidos para este 2026.

Phoenix suma un perforador en Vaca Muerta

Phoenix Global Resources dio un salto cualitativo en su capacidad operativa al incorporar un segundo equipo de perforación en sus operaciones en Vaca Muerta. La decisión se apoya en el reciente éxito de un pozo que alcanzó una producción superior a los 3.100 barriles diarios en el borde de la cuenca, en territorio rionegrino, marcando un hito para la compañía.

Según informó +e, la nueva torre incorporada integra el sistema de control OMROM en su versión más avanzada y se destaca por haber sido convertida íntegramente en la Argentina, bajo estándares tecnológicos de la firma H&P. Este desarrollo local refuerza la estrategia de Phoenix de combinar eficiencia operativa con proveedores y capacidades nacionales.

El equipo cuenta con el perforador automático Autodriller Pro 2.0, que permite un monitoreo permanente mediante un sistema de cámaras de transmisión en tiempo real y una cabina diseñada para optimizar la ergonomía del operario. La empresa apunta así a reducir tiempos muertos, mejorar la seguridad y optimizar costos por pozo.

Con esta incorporación, Phoenix busca incrementar la velocidad de perforación y consolidar un esquema de trabajo más previsible. La automatización de procesos se convirtió en una herramienta central para sostener el crecimiento productivo, especialmente en áreas con desafíos geológicos como las que opera la compañía en el límite oriental de la cuenca.

El impacto del pozo de Confluencia Sur

El dato más relevante de la reciente actividad de Phoenix se concentra en el bloque Confluencia Sur, donde el pozo PET.RN.CoS.x-3 (h) superó los 3.100 barriles diarios de petróleo. El resultado sorprendió al mercado por tratarse de un yacimiento ubicado en el extremo de la formación Vaca Muerta, en una zona históricamente considerada marginal.

Este “superpozo” permitió validar el potencial geológico del sector este, una región que Phoenix logró dinamizar tras inversiones superiores a los 110 millones de dólares en los bloques Confluencia Norte y Sur. En conjunto, estos activos aportan cerca de 9.000 barriles diarios a partir de apenas siete pozos productivos.

El área Confluencia presenta condiciones particulares que exigen un alto nivel de precisión técnica. En este sector rionegrino, la formación se adelgaza hasta unos 40 o 50 metros, muy por debajo del espesor promedio del centro de la cuenca, y exhibe una mayor presencia de carbonatos.

Además, las presiones son aproximadamente un 10% más bajas que en Mata Mora, el principal yacimiento de la compañía en Neuquén. Estas variables obligaron a Phoenix a desarrollar estrategias específicas de geonavegación, diseño de pozos y esquemas de fractura adaptados a una roca más rígida.

La combinación de perfiles especiales, análisis de laboratorio, sísmica de detalle y diseños de completación diferenciados permitió alcanzar productividades superiores a las previstas. De este modo, la empresa logró romper paradigmas técnicos y extender la frontera de desarrollo de Vaca Muerta hacia nuevas áreas.

Nueva infraestructura y proyección productiva

El aumento de la producción en boca de pozo requiere una respuesta inmediata en superficie. En ese marco, Phoenix prevé inaugurar en abril una nueva Planta de Tratamiento de Crudo en Mata Mora Norte. Esta instalación permitirá procesar hasta 40.000 barriles diarios, duplicando la capacidad actual de la compañía.

Actualmente, la operadora cuenta con un hub integrado entre sus áreas de Neuquén y Río Negro que genera más de 22.000 barriles diarios. Esta base productiva constituye el punto de partida para un ambicioso plan de expansión apoyado en infraestructura, eficiencia operativa y mayor ritmo de perforación.

El plan de negocios de Phoenix apunta a alcanzar un plateau de producción de entre 50.000 y 60.000 barriles por día en los próximos años. La combinación de nuevos equipos, automatización y obras estratégicas busca consolidar a la compañía como uno de los actores de mayor crecimiento sostenido en la cuenca neuquina.