Empresas de servicios se suman al Instituto Vaca Muerta

Las empresas de servicios que trabajan en la producción no convencional de petróleo y gas en Neuquén se incorporan como socios al Instituto Vaca Muerta (IVM), una iniciativa educativa puesta en marcha por la industria energética para impulsar la formación de alta especialización en Upstream.

El acuerdo fue firmado por los directivos de las trece empresas que se suman como socias: Halliburton, San Antonio Internacional, DLS Archer, Pason DGS, TSB, Oilfield & Production Services, Contreras Hermanos, Calfrac Well Services, Huinoil, Industrias Juan F. Secco, Milicic, Wenlen y Marbar. Actualmente, las empresas operadoras que integran el IVM son YPF, TotalEnergies, Vista Energy y Pluspetrol.

De este modo, con la participación de las empresas más importantes del sector energético, se consolida un ámbito de colaboración y trabajo conjunto de toda la industria con el fin de formar el talento que demandará el Upstream en los próximos años.

El IVM será clave para impulsar la capacitación de los técnicos que necesita el desarrollo de Vaca Muerta y para el proyecto de transformar al país en exportador de energía. Ofrece formación técnica inédita en la región, basada en la práctica, teniendo como premisas fundamentales la seguridad y la excelencia operativa.

Se proyecta que capacite entre 2.000 y 3.000 personas por año en perfiles clave para la operación en Vaca Muerta, en áreas como perforación, fractura, producción, mantenimiento y tratamiento de crudo y gas.

Acompañar el crecimiento de Vaca Muerta

San Antonio es una de las empresas que se suma al instituto. Esta adhesión se inscribe en una visión de largo plazo que pone a la capacitación, la transferencia de conocimiento y el fortalecimiento de capacidades locales en el centro de la competitividad y la sostenibilidad de la industria.

“Vaca Muerta es una oportunidad histórica. El recurso no es el límite; el límite es humano. Por eso San Antonio es parte del Instituto Vaca Muerta y ponemos nuestro propio rig como Pozo Escuela: para formar entre 2.000 y 3.000 personas por año en operación real. Hace 65 años perforamos pozos; hoy formamos a quienes van a hacer posible el futuro energético del país”, destacó Nicolas Ziperovich, CEO de San Antonio Internacional.

El Instituto Vaca Muerta articula al sector productivo con el sistema educativo, con foco en la formación de perfiles técnicos demandados por la industria energética y en la generación de empleo calificado. Su propuesta se caracteriza por una fuerte orientación práctica, orientada a mejorar la empleabilidad, profesionalizar la cadena de valor y acompañar el desarrollo de Vaca Muerta con talento preparado para los desafíos actuales y futuros del sector.

En este contexto, la incorporación de San Antonio refuerza su compromiso con el desarrollo de las comunidades donde opera y con la construcción de un ecosistema de educación técnica alineado a las necesidades reales del sector energético argentino.

Tenaris marca un hito en Vaca Muerta con fracturas alimentadas en más del 80% con gas

Tenaris completó con éxito las dos primeras operaciones de fractura hidráulica alimentadas en más de un 80% con gas, mediante el uso de bombas con tecnología Dynamic Gas Blending (DGB). Las pruebas se llevaron a cabo en una serie de PADs operados por Tecpetrol, marcando un hito para la Cuenca Neuquina y la industria de servicios petroleros en la región.

Las bombas DGB utilizadas en estas operaciones forman parte del tercer set de fractura hidráulica que Tenaris pondrá en funcionamiento en Vaca Muerta durante 2026. Esta tecnología permite sustituir el uso de diésel por gas generando beneficios económicos y ambientales.

“Esto marca un avance en la reducción de emisiones y representa un hito para toda la cuenca. La tecnología DGB se encuentra aún en una etapa inicial de implementación, incluso en cuencas como Permian, Estados Unidos. Haber superado el 80% de reemplazo de diésel por gas es un nivel de eficiencia que ninguna otra compañía de servicios había alcanzado hasta el momento en Argentina”, destacó Francisco Liberatore, Director de Tenaris Oil & Gas Services.

Además de contribuir a la reducción de emisiones de CO₂, la tecnología DGB permite optimizar los costos de combustible, ya que los equipos pueden ser abastecidos con el mismo gas producido en las perforaciones del pad o en pads cercanos, mejorando la eficiencia integral de las operaciones.

Las primeras 10 bombas DGB probadas en estas operaciones forman parte de una inversión de 110 millones de dólares, anunciada por Tenaris en marzo del año pasado, destinada a fortalecer sus capacidades de fractura hidráulica en Argentina. El proyecto contempla la incorporación de un tercer equipo de fractura con 28 bombas y 70.000 hhp, además de su correspondiente equipo de coiled tubing.

Entre 2020 y 2026, Tenaris habrá invertido aproximadamente 240 millones de dólares en el desarrollo de su unidad de negocios de servicios petroleros en el país. Actualmente, la compañía se posiciona como el tercer proveedor de servicios de la cuenca, con más de 6.000 etapas de fractura realizadas.

Vista incrementó un 59% su producción en Vaca Muerta

Vista informó a los mercados que sus reservas probadas y estimadas de petróleo y gas al 31 de diciembre de 2025 totalizaron 588 millones de barriles de petróleo equivalente (MMboe), que se tradujeron en un incremento interanual de 57%.

Las adiciones a las reservas probadas, tras la adquisición de los activos de Petronas en Vaca Muerta en abril pasado, fueron 255.1 MMboe, lo cual significó un índice de reemplazo de reservas de 605%. El índice de reemplazo de reservas de Vista excluyendo adquisiciones fue 260%.
Vista aumentó la producción en vaca Muerta

En su comunicado a la bolsa, Vista informó una actualización de sus métricas operativas. Durante el cuarto trimestre de 2025, la compañía alcanzó una producción diaria promedio de 135.414 barriles de petróleo equivalente por día, un 59% de incremento año contra año y un aumento del 7% respecto al trimestre anterior.

A su vez, registró una producción de crudo de 118.285 barriles de petróleo por día durante el trimestre, 8% por encima del trimestre anterior. Dicha producción fue impulsada por la inversión en pozos nuevos y las buenas productividades registradas. La compañía conectó 40 pozos nuevos durante el tercer y cuarto trimestre de 2025.

Vista Energy prevé un cierre de año aumentando su producción.

El mapa de Vista Energy

En abril del año pasado, la compañía que dirige Miguel Galuccio concretó la adquisición del 50% de La Amarga Chica, uno de los principales bloques de petróleo no convencional del país. Tras la operación, se consolidó como el mayor productor independiente de crudo y el principal exportador de petróleo de la Argentina.

Días atras, Vista Energy dio otro gigantesco paso en su expansión al acordar la compra de los activos de Equinor en Vaca Muerta por un pago inicial neto de las cesiones a YPF de 712 millones de dólares. Como resultado de la operación, la empresa incorporá una participación del 25,1% en el bloque Bandurria Sur y del 35% en Bajo del Toro.

La compañía acumula inversiones a la fecha por más de USD 6.500 millones en Vaca Muerta, y el acuerdo se enmarca en la estrategia de crecimiento rentable que viene desplegando para el desarrollo de la formación.

Una vez completados los procesos legales en marcha y concretado el cierre de la transacción, que se estima para el segundo trimestre de 2026, Vista sumará aproximadamente 22.000 barriles equivalentes de petróleo por día, y llevará su producción total proyectada por encima de los 150.000 boe/d agregando. Además, sumará 54 millones de barriles equivalentes de reservas probadas. También, incorporaría 27.730 acres netos en el epicentro de Vaca Muerta y un robusto inventario de pozos, que reforzarán su posicionamiento en las zonas más productivas de la formación.

Se trata de activos que durante 2025 generaron un EBIDTA estimado en USD 269 millones y que suman flujo de caja positivo desde 2026 en adelante, apuntalando de manera directa los objetivos anunciados de generación de caja de la compañía. La transacción profundizará el perfil exportador de Vista.

Tres buques exportarán crudo de Vaca Muerta hacia Estados Unidos

Vaca Muerta continúa batiendo récords de producción, exportaciones y gana presencia en los mercados internacionales. El shale argentino es el gran protagonista de la balanza comercial argentina y se prepara para seguir haciendo historia en este 2026.

La roca madre alcanzó en los últimos meses niveles históricos de extracción y despacho al exterior, impulsada por inversiones, mejoras operativas y mayor capacidad logística. Ese escenario favorable se refleja ahora en una nueva secuencia de exportaciones que tendrá como protagonista a Puerto Rosales..

Más de dos millones de barriles de petróleo provenientes de Vaca Muerta serán embarcados en los próximos días con destino a Estados Unidos. La operatoria se realizará en un período acotado e involucrará a tres buques de gran porte, que concentrarán sus cargas en la terminal ubicada en el sur de la provincia de Buenos Aires.

Según informó Argenports, el volumen total superará las 300 mil toneladas de shale oil. La mercadería será despachada desde la nueva terminal operada por Otamérica, una infraestructura clave para acompañar el crecimiento de las exportaciones y responder a la mayor demanda de servicios logísticos.

La magnitud de estos embarques resulta significativa incluso dentro del actual contexto de expansión del sector energético. Las cifras confirman el salto de escala que viene experimentando la logística vinculada a Vaca Muerta, con operaciones cada vez más frecuentes y de mayor volumen, orientadas principalmente al mercado norteamericano.

Tres buques y una misma ruta: Vaca Muerta-Estados Unidos

El primero de los buques en operar será el Moscow Spirit, un petrolero de 274 metros de eslora y bandera de Bahamas. La embarcación cargará cerca de 100 mil toneladas de crudo, que serán transportadas hasta puertos estadounidenses, en una travesía habitual para este tipo de exportaciones de larga distancia.

Por sus características técnicas y capacidad, el Moscow Spirit pertenece al segmento Suezmax, uno de los más utilizados para el comercio internacional de petróleo. Este tipo de buques permite optimizar costos y tiempos en rutas transoceánicas, consolidando la competitividad del crudo argentino en los principales mercados.

En la misma secuencia operará el Monique Glory, un petrolero de 250 metros de eslora y también con bandera de Bahamas. Esta nave embarcará un volumen similar de petróleo, reforzando el flujo continuo de exportaciones desde Puerto Rosales hacia el hemisferio norte.

Para fines de la próxima semana está previsto el arribo del Aqualegacy, un buque de 250 metros de eslora y bandera de Liberia. Con su carga, completará la serie de despachos programados, sumando un nuevo embarque de crudo proveniente de los yacimientos no convencionales de la cuenca neuquina.

En términos de flota, la operatoria combinará dos buques del tipo Aframax y uno del segmento Suezmax. Esta configuración es habitual en la región y permite ajustar los volúmenes transportados según la disponibilidad de embarcaciones y las condiciones operativas de la terminal.

De toneladas a barriles y el rol estratégico de Puerto Rosales

Desde el punto de vista técnico, las más de 300 mil toneladas previstas equivalen a poco más de dos millones de barriles de petróleo, considerando la densidad promedio del shale oil de Vaca Muerta. En términos prácticos, cada buque transportará cerca de 700 mil barriles hacia el mercado estadounidense.

Este tipo de operaciones requiere una coordinación precisa entre los sistemas terrestres y marítimos. El crudo llega desde Neuquén a través de oleoductos, se almacena en tanques de la terminal y luego se bombea a los buques bajo estrictos protocolos de seguridad y control ambiental.

Los tiempos de carga dependen del caudal disponible, las condiciones climáticas y las ventanas operativas del puerto. Cada etapa debe ser monitoreada de manera constante para garantizar la continuidad de los embarques y minimizar riesgos, en un contexto de creciente actividad exportadora.

Los activos de Shell en Vaca Muerta podrían llegar a valer U$S 3 mil millones

Los rumores sobre una posible venta de los activos de Shell en Vaca Muerta volvieron a sacudir al mercado energético en las últimas semanas. En ese contexto, un informe de Rystad Energy analizó en detalle el portafolio shale de la compañía en Argentina, que podría alcanzar un valor de hasta 3.000 millones de dólares, según estimaciones preliminares.

Si bien el momento elegido para una eventual desinversión puede resultar llamativo, el estudio sostiene que no es completamente inesperado. “Desde 2022, la supermajor con sede en el Reino Unido ha ido reduciendo silenciosa pero sostenidamente su actividad de perforación en la cuenca”, señala el reporte, que traza un recorrido detallado de su desempeño reciente.

El análisis también recuerda que Shell se retiró en 2024 del proyecto de exportación de GNL en Argentina, apenas un año después de firmar un acuerdo de desarrollo con YPF. Esa decisión fue interpretada como una señal de revisión estratégica sobre su compromiso de largo plazo con Vaca Muerta y con el país.

Durante el mismo período, sostener el ritmo operativo se volvió cada vez más complejo. La producción en sus principales activos se mantuvo mayormente estable desde 2022, a pesar de que anteriormente la empresa era considerada un par de Vista Energy, hoy el segundo mayor operador de la formación no convencional.

A estas dificultades se sumó una marcada inestabilidad en la conducción local. Entre 2022 y 2025, Shell Argentina tuvo tres directores ejecutivos distintos, un dato que, según Rystad, refleja los problemas para sostener una estrategia consistente en un entorno competitivo y cambiante como el de la Cuenca Neuquina.

Shell analiza irse de Vaca Muerta.

La historia de Shell en Vaca Muerta

Shell opera en Argentina desde hace más de 111 años y fue una de las pioneras en el desarrollo temprano del shale en Vaca Muerta. Actualmente, posee participación en siete bloques, cuatro operados y tres no operados, que abarcan unas 179.700 acres netas, principalmente en zonas productoras de petróleo y condensados.

Entre los bloques operados se destacan Cruz de Lorena, Coirón Amargo Sur Oeste, Bajada de Añelo y Sierras Blancas, mientras que Bandurria Sur, Rincón La Ceniza y La Escalonada corresponden a participaciones no operadas. Varios de estos activos integran el llamado “Core Hub”, una zona madura con infraestructura consolidada.

El informe destaca que esta área se beneficia de su cercanía a instalaciones clave, como el oleoducto Sierras Blancas–Allen, conectado directamente al sistema de Oldelval. Esta ventaja logística permitió a Shell sostener durante años una operación eficiente, con costos relativamente competitivos frente a otros jugadores del mercado.

La compañía comenzó a explorar Vaca Muerta en 2012 y perforó su primer pozo shale en 2013. Sin embargo, fue recién después de la pandemia cuando avanzó con mayor decisión hacia un desarrollo a escala. Hoy, produce alrededor de 30.000 barriles diarios en activos operados y unos 20.000 barriles netos en áreas no operadas.

En total, la producción ronda los 50.000 barriles diarios, con volúmenes que se mantuvieron estables desde 2022, aunque con cambios internos entre bloques. La última gran inversión en infraestructura se remonta a 2021, cuando amplió su capacidad de procesamiento hasta 42.000 barriles por día.

En 2024, Shell había anunciado un objetivo de 70.000 barriles diarios para 2025, meta que finalmente no logró cumplir. “Esta brecha entre las ambiciones declaradas y los resultados reales subraya los desafíos operativos que enfrenta la compañía”, remarca el informe de Rystad Energy.

Shell busca bajar sus emisiones de carbono en Vaca Muerta.

Menor actividad y señales de repliegue

El retroceso en los niveles de actividad fue uno de los puntos más notorios. Entre 2016 y 2022, Shell incrementó progresivamente su perforación hasta alcanzar un pico de 37 pozos iniciados en 2022. Luego, la cifra cayó de forma abrupta, con apenas cuatro pozos en 2024.

Para 2025, solo se reportaron cuatro pozos, aunque Rystad aclara que los retrasos en los datos sugieren que el número real podría acercarse a diez. La compañía suele operar uno o dos equipos, pero en 2025 sufrió un contratiempo adicional cuando su principal torre colapsó durante el traslado.

Desde el punto de vista geológico, el desempeño de los pozos se ubica cerca del promedio de Vaca Muerta, aunque con tasas de declinación algo más pronunciadas. Cruz de Lorena lidera los resultados, seguido por Sierras Blancas y CASO, según detalla el análisis.

En términos de recuperación final estimada por pie lateral, Shell alcanza unos 94 barriles, frente a un promedio de la cuenca cercano a los 117. Esta diferencia refleja un rendimiento aceptable, pero por debajo de los líderes del mercado en productividad por pozo.

La salida del proyecto de GNL refuerza, para Rystad, el giro estratégico. En 2024, Shell había sido anunciada como socia de YPF en la segunda fase del proyecto de Argentina LNG. Un año después, abandonó la iniciativa por cambios en el alcance y la escala.

El proyecto pasó de una idea inicial de 12 millones de toneladas anuales a unas 6 millones, alterando sustancialmente su rentabilidad. Esta situación guarda similitudes con la salida previa de Petronas, que luego vendió su participación en La Amarga Chica a Vista por 1.500 millones de dólares.

Posibles compradores y protagonismo regional

Si Shell decide finalmente desprenderse de sus activos, la operación abriría una oportunidad poco frecuente. Se trata de bloques contiguos, desarrollados, con infraestructura, producción en marcha y un inventario significativo de ubicaciones de perforación aún disponibles.

Desde 2023, los actores regionales concentraron alrededor del 72% del valor total de las operaciones en Vaca Muerta, con inversiones cercanas a los 4.900 millones de dólares. Este dato refleja el creciente protagonismo local frente al repliegue de varias compañías internacionales.

En ese escenario, Rystad menciona a Pluspetrol, Vista Energy, YPF y Pan American Energy como posibles interesados. Por el tamaño del portafolio, no se descarta que surjan consorcios o alianzas, incluso con participación directa de la petrolera estatal.

El informe también señala que empresas estadounidenses enfocadas en shale podrían evaluar su ingreso, atraídas por unas 1.000 locaciones de perforación en bloques operados. Continental Resources ya dio una señal en ese sentido, y otras firmas analizan oportunidades en la formación.

Según Rystad Energy, varios operadores norteamericanos están estudiando inversiones en Vaca Muerta, en busca de inventario internacional de calidad. En ese contexto, el futuro de los activos de Shell se inscribe en un mercado cada vez más dinámico, con fuerte competencia regional y creciente interés externo.

Vaca Muerta no se detiene: enero marcó el segundo mayor nivel de fracking de la historia

Enero suele ser un mes sin grandes novedades, pero Vaca Muerta es la exención a cualquier regla. La actividad en la roca madre no se toma vacaciones y sigue arrojando números récord para la industria hidrocarburífera. El año comenzó con la impactante cifra de 2.401 etapas de fractura en la formación.

El número es superlativo por dos cuestiones. El primero se basa en que es la segunda marca más alta en la historia del fracking en Vaca Muerta. El más alto fue alcanzado en mayo del año pasado cuando se contabilizaron 2.588 punciones.

La segunda razón es que se registró una suba del 36% con respecto al mismo mes del 2025, cuando las compañías completaron 1.761 fracturas.

Los datos del informe de country manager de NCS Multistage, Luciano Fucello, establece que de las 2.401 operaciones 433 estuvieron vinculadas al gas y 1.968 fueron a la ventana petrolera.

Las compañías del primer mes del año

Como suele suceder en Vaca Muerta, YPF es la compañía que lidera la actividad en el no convencional. La empresa de mayoría estatal registró 1.092 etapas de fractura. Las operaciones fueron encargadas a Halliburton que realizó 545 punciones y SLB que completó 547 facturas.

La segunda operadora más activa fue Vista Energy. La compañía liderada por Miguel Galuccio realizó 296 operaciones, que fueron distribuidas entre 49 de Calfrac y 247 de SLB.

El podio fue completado por Pluspetrol Cuenca Neuquina, división que se encarga de los activos adquiridos a ExxonMobil. La compañía de capitales nacionales realizó 224 etapas de fractura, que fueron realizadas por Halliburton.

El informe posiciona a TotalEnergies con 196 punciones. La operadora francesa encargó el total de sus operaciones a Tenaris.

Debajo se ubicó Tecpetrol. El brazo petrolero del Grupo Techint completó 192 etapas de fractura y todas las punciones fueron completadas por Tenaris, su compañía hermana.

En tanto, Pan American Energy (PAE) realizó 179 fracturas que fueron completadas por Calfrac. Mientras que Pampa Energía desarrolló 163 operaciones, que fueron llevadas a cabo por Halliburton.

Asimismo, Pluspetrol cerró la actividad con 59 punciones y todas fueron realizadas por Servicios Petroleros Integrados (SPI), la empresa que fue creada por la compañía tras adquirir los servicios de fractura de Weatherford en Argentina.

YPF trabaja en un polímero para Vaca Muerta.

Un horizonte de crecimiento

Hay que recordar que el 2025 terminó de la mejor manera para Vaca Muerta. El informe de Fucello marcó que las compañías realizaron 23.784 punciones, lo que se traduce en un crecimiento del 34% con respecto al 2024. La diferencia entre un año y otro fue de 5.988 operaciones.

Las proyecciones para este año solo marcan una tendencia: seguir creciendo. De acuerdo con el relevamiento elaborado por Fundación Contactos Petroleros se estima que las compañías alcanzarán las 28 mil en 2026, marcando un nuevo récord en la roca madre. Esto representaría un incremento interanual del 22%.

El relevamiento toma como base el desempeño de las operadoras durante el 2025 y sus programas ya definidos para este 2026.

Vista compró activos de Equinor en Vaca Muerta

Vista Energy anunció una operación clave en Vaca Muerta que involucra la compra de activos de Equinor y la cesión parcial de participaciones a YPF. El acuerdo, informado ante la Comisión Nacional de Valores, busca reorganizar el control en áreas estratégicas y fortalecer la presencia de ambas compañías en uno de los principales yacimientos del país.

La transacción contempla la adquisición por parte de Vista del 100% del capital social de Equinor Argentina, que posee el 30% del bloque Bandurria Sur, y del 50% del bloque Bajo del Toro. A partir de esta operación, la operadora que lidera Miguel Galuccio consolida su posición en zonas productivas con alto potencial de desarrollo.

En paralelo, la compañía acordó la venta a YPF del 16,3% de Equinor Argentina, lo que le permitirá a la empresa de mayoría estatal sumar de manera indirecta un 4,9% adicional en Bandurria Sur. También se estableció la cesión del 15% del bloque Bajo del Toro, reforzando el liderazgo de YPF en ambas áreas.

De concretarse todas las condiciones previas, YPF alcanzará una participación del 44,9% en Bandurria Sur y del 65% en Bajo del Toro y Bajo del Toro Norte. Estas cifras consolidan a la empresa como principal operadora en estos bloques, que forman parte del núcleo productivo de Vaca Muerta.

Vista Energy sigue creciendo de la mano de Vaca Muerta.

Una operación millonaria con impacto en la producción

El monto total de las transacciones entre Vista y YPF vinculadas a estos activos asciende a más de 163 millones de dólares, con ajustes al cierre y pagos contingentes. En paralelo, Vista informó que la operación global con Equinor supera los 700 millones de dólares, combinando efectivo y acciones.

Para financiar la compra, Vista recurrió a fondos propios y a un crédito sindicado con bancos internacionales por hasta 600 millones de dólares. El préstamo tiene un plazo de cuatro años y forma parte de la estrategia financiera para sostener su crecimiento en la cuenca neuquina.

Desde la compañía, su CEO Miguel Galuccio destacó que la incorporación de estos activos permitirá reforzar el portafolio y sumar pozos con alto nivel de productividad. Según explicó, Bandurria Sur y Bajo del Toro ofrecen una combinación de producción actual y oportunidades para nuevas perforaciones.

Los datos operativos respaldan esa visión. Durante el tercer trimestre de 2025, Bandurria Sur produjo más de 80.000 barriles equivalentes diarios, mientras que Bajo del Toro superó los 4.000 barriles equivalentes por día. Ambos bloques concentran mayoritariamente producción de shale oil.

Condiciones, plazos y proyección a futuro

La concreción definitiva del acuerdo está sujeta al cumplimiento de varias condiciones. Entre ellas, se destacan la renuncia de los derechos de preferencia por parte de YPF y Shell, y la aprobación de autoridades de competencia en Chile vinculadas a exportaciones de crudo.

Vista informó que ya firmó la renuncia a sus derechos de preferencia en Bandurria Sur y Bajo del Toro, mientras espera que Shell haga lo propio. Una vez cumplidos estos requisitos, el cierre de la operación y las cesiones deberá realizarse de manera simultánea.

La empresa estima que el proceso podría completarse durante el segundo trimestre de 2026. A partir de ese momento, se iniciará una nueva etapa operativa, con foco en mejorar la eficiencia, ampliar la producción y aprovechar sinergias con otras áreas vecinas ya desarrolladas.

En este escenario, Bandurria Sur continuará siendo operada por YPF y contará con la participación de Vista y Shell, mientras que Bajo del Toro quedará bajo control mayoritario de la petrolera estatal. Ambas áreas no registran compromisos de inversión pendientes, lo que brinda mayor flexibilidad para planificar futuras etapas.

Un barril a U$S 60, equipos e infraestructura incrementarán un 20% la actividad en Vaca Muerta

Durante 2026, Vaca Muerta se prepara para transitar un nuevo año de crecimiento, con un aumento proyectado de más del 20% en su nivel de actividad. El impulso llegará principalmente desde el shale oil, acompañado por precios internacionales favorables, nuevas obras de infraestructura y una mayor disponibilidad de equipos.

Luego de varios años de consolidación, el desarrollo no convencional atraviesa una etapa de mayor estabilidad. Las operadoras avanzan con planes más ordenados, campañas continuas y una planificación que apunta a sostener el ritmo de inversión sin los altibajos que marcaron etapas anteriores.

El precio del barril, estabilizado en torno a los 60 dólares, aparece como uno de los principales factores que explican este escenario. Con ese nivel de cotización, los proyectos en Vaca Muerta mantienen su rentabilidad y permiten seguir apostando por nuevos pozos y desarrollos.

En diálogo con eolomedia, Ernesto Díaz, vicepresidente para Latinoamérica de la consultora Rystad Energy, destacó que los datos anticipan un año muy positivo. “Nuestros pronósticos indican que el nivel de actividad va a ser muy bueno, superior al de 2025. Nosotros seguimos dos indicadores principalmente: los pozos nuevos iniciados mes a mes y la cantidad de etapas de fractura. Las dos cosas juntas nos dan una sensibilidad del nivel de actividad, y para el próximo año esperamos ambos indicadores por encima del 20%”, afirmó.

Este crecimiento, explicó, no surge de manera espontánea. Es el resultado de una combinación de experiencia acumulada, mejoras en los procesos y una mayor coordinación entre las distintas áreas de la industria.

Tecpetrol sumó un perforador para Vaca Muerta.

Precios e infraestructura, las claves del crecimiento en 2026

Uno de los pilares del nuevo ciclo es el sostenimiento del precio internacional del crudo. Con valores cercanos a los 60 dólares, las compañías encuentran un marco favorable para sostener sus planes y proyectar inversiones a mediano plazo.

Díaz explicó cómo incide este factor en las decisiones empresarias. “Uno de los grandes motivos del crecimiento es el nivel de precios que se sostiene alrededor de los 60 dólares, que para Vaca Muerta sigue siendo bastante competitivo. Eso permite que los proyectos sigan avanzando y que las empresas mantengan su ritmo de inversión”, señaló.

A este escenario se suma el avance de obras clave para el transporte del petróleo. La ampliación de la capacidad de evacuación se transformó en una condición indispensable para que la producción pueda seguir creciendo sin trabas.

“La infraestructura ya está encaminada y los tiempos vienen según lo planeado. Esa capacidad se tiene que llenar, y eso va a empujar mayor nivel de actividad del lado del petróleo. Por eso vemos un crecimiento cercano al 20%”, sostuvo el especialista.

La disponibilidad de transporte cambia la lógica de trabajo. Las empresas pueden perforar más pozos, reducir interrupciones y planificar campañas más largas, sin depender de cuellos de botella logísticos.

Este escenario también favorece una mayor coordinación entre perforación, fractura y producción. Los procesos son cada vez más integrados, lo que permite ahorrar tiempo y reducir costos operativos.

Además, la experiencia acumulada en los últimos años permitió mejorar la eficiencia general. Hoy se perfora más rápido, se fractura con mayor precisión y se obtiene más producción por pozo que en etapas anteriores.

Nuevos proyectos y más equipos para sostener el ritmo

El crecimiento previsto para 2026 no estará limitado a los yacimientos tradicionales. Varios proyectos que venían desarrollándose de manera gradual comenzarán a acelerar su actividad, aportando nuevos volúmenes al sistema.

“Seguramente haya proyectos grandes que estén acelerando más allá de los tradicionales. Proyectos nuevos como Rincón de Aranda con Pampa, Bajo del Choique con Pluspetrol, y otros desarrollos deberían avanzar a una buena velocidad. Los grandes proyectos también deberían seguir como hasta ahora”, detalló Díaz.

La ventana norte de Vaca Muerta continuará ganando protagonismo. Se trata de una zona con alta productividad, aunque todavía enfrenta desafíos vinculados a la logística y los costos.

“Los bloques son súper productivos, a niveles muy similares a los del hub core de Loma Campana. El principal desafío es la infraestructura y el costo de los pozos por estar lejos de un centro de servicios desarrollado”, explicó el analista.

Otro factor clave será la llegada de nuevos equipos. Durante los últimos meses, varias compañías cerraron acuerdos para incorporar tecnología de última generación, tanto en perforación como en fractura.

“Hoy no vemos que los equipos vayan a ser un gran inconveniente. Están llegando rigs nuevos y también nuevos sets de fractura con tecnología más moderna. Eso permite acompañar el crecimiento sin que se genere un cuello de botella”, afirmó.

Las áreas que lideran la producción en Vaca Muerta

Mes a mes, Vaca Muerta confirma que su expansión no se detiene. Diciembre volvió a marcar un nuevo récord para la producción petrolera argentina, con un total de 860.036 barriles diarios. Detrás de ese número aparecen áreas que funcionan como verdaderas locomotoras, que marcan una etapa de crecimiento constante y redefinen el mapa energético nacional.

El avance del shale se refleja en un incremento mensual del 1,54% y un salto interanual del 13,77%. La producción no convencional creció 2,36% respecto de noviembre y más de 31% en comparación con el mismo mes del año anterior. Estos datos confirman que el impulso central proviene de Vaca Muerta y de sus áreas más productivas.

En contraposición, el segmento convencional volvió a mostrar una tendencia descendente. En diciembre registró una leve baja mensual del 0,24% y una caída interanual del 12,01%. Este retroceso refuerza el cambio estructural que vive la industria, con el shale desplazando progresivamente a los yacimientos maduros.

El liderazgo de Vaca Muerta y sus áreas más productivas

Según los datos analizados por el consultor Fernando Salvetti, Loma Campana continúa siendo el principal motor del petróleo argentino. El yacimiento operado por YPF alcanzó en diciembre una producción de 102.433 barriles diarios, equivalente al 11,91% del total nacional. Además, registró una suba mensual del 10,45%, consolidando su posición como el área más importante del país.

En segundo lugar aparece La Amarga Chica, también bajo operación de YPF, con 86.385 barriles diarios y una participación del 10,04%. Su crecimiento del 2,11% mensual refleja estabilidad operativa y eficiencia productiva, factores que le permiten sostenerse como uno de los pilares del desarrollo no convencional.

Bandurria Sur completa el podio de Vaca Muerta con 63.686 barriles diarios y una mejora del 3,35% respecto del mes anterior. Este bloque se consolidó como una de las áreas más relevantes del shale, combinando altos niveles de producción con una curva de crecimiento sostenida.

Más atrás, Bajada del Palo Oeste, operada por Vista Energy, registró 51.044 barriles diarios. Aunque mostró una baja mensual del 2,32%, sigue siendo una referencia dentro del desarrollo no convencional. Por su parte, La Angostura Sur I sorprendió con una suba del 12,11%, alcanzando los 34.333 barriles diarios.

Uno de los datos más destacados fue el ingreso de Bajo del Choique–La Invernada, de Pluspetrol, al top ten nacional. Con 22.580 barriles diarios y un salto mensual del 33,87%, se posicionó como una de las áreas de mayor dinamismo. A esto se suman El Trapial Este, de Chevron, y La Calera, también de Pluspetrol, ambas superando los 21 mil barriles diarios.

La nueva vida para el convencional.

El aporte del Golfo San Jorge en un contexto de transición

Aunque el protagonismo se concentra en Vaca Muerta, la Cuenca del Golfo San Jorge sigue teniendo un rol relevante en la producción nacional. Anticlinal Grande–Cerro Dragón, operada por Pan American Energy, produjo en diciembre 60.494 barriles diarios, con una suba mensual del 5,08%, representando el 7,03% del total país.

Este yacimiento continúa siendo el principal exponente del petróleo convencional argentino, mostrando capacidad de sostener volúmenes significativos en un contexto de madurez. Su desempeño permite amortiguar, en parte, el retroceso general del segmento tradicional.

En tanto, Manantiales Behr, operada por YPF, pero adquirido por Rovella Energy, alcanzó los 25.433 barriles diarios, con un crecimiento mensual del 2,81%. Aunque lejos de los niveles del shale, sigue siendo un activo relevante dentro de la cuenca.

VMOS, el proyecto que en un año sentó las bases para duplicar la producción de Vaca Muerta

El impulso de Vaca Muerta como motor del crecimiento energético argentino encontró en el Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) una pieza clave para consolidar ese salto. A un año del inicio de su construcción, el oleoducto ya muestra avances determinantes que permiten transformar el potencial productivo en capacidad real de transporte, exportación y generación de divisas.

VMOS cumple su primer aniversario como el primer proyecto del sector petróleo y gas enmarcado en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). En apenas doce meses, la iniciativa se consolidó como la obra de transporte de hidrocarburos más relevante de las últimas décadas y como el eslabón indispensable para duplicar la producción de petróleo de Vaca Muerta.

El proyecto contempla la construcción de 437 kilómetros de ducto que conectan la cuenca neuquina con el Mar Argentino, además de una terminal portuaria en Punta Colorada con una capacidad de almacenamiento de 720.000 metros cúbicos. En su configuración final, permitirá exportaciones anuales por más de 15.000 millones de dólares en shale oil.

Desde su concepción, el VMOS fue pensado como una solución estructural al principal cuello de botella del shale argentino: la falta de infraestructura para evacuar volúmenes crecientes de producción. La magnitud del proyecto refleja ese objetivo, al integrar ducto, estaciones de bombeo, instalaciones eléctricas y una terminal marítima preparada para operaciones a gran escala.

Avances técnicos y logros del primer año

Durante 2025, la obra avanzó de manera sostenida en sus distintos frentes. En la Estación Cabecera Allen se alcanzaron hitos relevantes en la construcción de tanques, con el levantamiento de las últimas virolas en el TK 7 y el cierre de soldaduras finales en el TK 8, además de progresos generales en infraestructura y servicios.

En paralelo, la Estación de Bombeo 1 Chelforó registró avances significativos en obra civil, tanto en la estación de bombeo como en la estación transformadora. Se completaron instalaciones de bases, premoldeados, piping y drenajes, consolidando una etapa fundamental para el funcionamiento integral del sistema de transporte.

 

El tendido del oleoducto también alcanzó un punto clave: se completaron todas las soldaduras de línea regular y las pruebas hidráulicas correspondientes. Además, se ejecutaron 76 cruces especiales que incluyeron caminos, arroyos y otras intersecciones, un desafío técnico central para garantizar la integridad del ducto.

En la Terminal Punta Colorada, los trabajos continuaron tanto en tanques como en obra civil. Se finalizaron virolas en los tanques TK 404 y TK 401, mientras avanzaron las tareas de movimiento de suelos, cañeros, campamentos y vallado perimetral, preparando el terreno para la futura operación portuaria.

Proyecciones 2026 y la etapa exportadora

Las proyecciones para 2026 marcan el inicio de una fase decisiva del proyecto. Entre los hitos previstos se destaca el Cruce Horizontal Dirigido del Río Negro y nuevas pruebas hidráulicas del ducto durante el primer bimestre del año, además del inicio de la obra marina a lo largo de todo el período.

También está previsto el comienzo de las obras de la Estación de Bombeo 2 Santa Rosa y de una tercera estación, con arranque durante el primer trimestre de 2026. En simultáneo, continuarán los trabajos de finalización en Allen, Chelforó y Punta Colorada, con la mirada puesta en la inauguración operativa en enero de 2027.

Según lo proyectado, el oleoducto iniciará su operación con un bombeo de 180.000 barriles diarios, para luego escalar hasta los 550.000 barriles diarios en una segunda fase de ampliación. Ese salto consolidará a la Argentina como un jugador competitivo en el mercado energético global.