Los activos de Shell en Vaca Muerta podrían llegar a valer U$S 3 mil millones

Los rumores sobre una posible venta de los activos de Shell en Vaca Muerta volvieron a sacudir al mercado energético en las últimas semanas. En ese contexto, un informe de Rystad Energy analizó en detalle el portafolio shale de la compañía en Argentina, que podría alcanzar un valor de hasta 3.000 millones de dólares, según estimaciones preliminares.

Si bien el momento elegido para una eventual desinversión puede resultar llamativo, el estudio sostiene que no es completamente inesperado. “Desde 2022, la supermajor con sede en el Reino Unido ha ido reduciendo silenciosa pero sostenidamente su actividad de perforación en la cuenca”, señala el reporte, que traza un recorrido detallado de su desempeño reciente.

El análisis también recuerda que Shell se retiró en 2024 del proyecto de exportación de GNL en Argentina, apenas un año después de firmar un acuerdo de desarrollo con YPF. Esa decisión fue interpretada como una señal de revisión estratégica sobre su compromiso de largo plazo con Vaca Muerta y con el país.

Durante el mismo período, sostener el ritmo operativo se volvió cada vez más complejo. La producción en sus principales activos se mantuvo mayormente estable desde 2022, a pesar de que anteriormente la empresa era considerada un par de Vista Energy, hoy el segundo mayor operador de la formación no convencional.

A estas dificultades se sumó una marcada inestabilidad en la conducción local. Entre 2022 y 2025, Shell Argentina tuvo tres directores ejecutivos distintos, un dato que, según Rystad, refleja los problemas para sostener una estrategia consistente en un entorno competitivo y cambiante como el de la Cuenca Neuquina.

Shell analiza irse de Vaca Muerta.

La historia de Shell en Vaca Muerta

Shell opera en Argentina desde hace más de 111 años y fue una de las pioneras en el desarrollo temprano del shale en Vaca Muerta. Actualmente, posee participación en siete bloques, cuatro operados y tres no operados, que abarcan unas 179.700 acres netas, principalmente en zonas productoras de petróleo y condensados.

Entre los bloques operados se destacan Cruz de Lorena, Coirón Amargo Sur Oeste, Bajada de Añelo y Sierras Blancas, mientras que Bandurria Sur, Rincón La Ceniza y La Escalonada corresponden a participaciones no operadas. Varios de estos activos integran el llamado “Core Hub”, una zona madura con infraestructura consolidada.

El informe destaca que esta área se beneficia de su cercanía a instalaciones clave, como el oleoducto Sierras Blancas–Allen, conectado directamente al sistema de Oldelval. Esta ventaja logística permitió a Shell sostener durante años una operación eficiente, con costos relativamente competitivos frente a otros jugadores del mercado.

La compañía comenzó a explorar Vaca Muerta en 2012 y perforó su primer pozo shale en 2013. Sin embargo, fue recién después de la pandemia cuando avanzó con mayor decisión hacia un desarrollo a escala. Hoy, produce alrededor de 30.000 barriles diarios en activos operados y unos 20.000 barriles netos en áreas no operadas.

En total, la producción ronda los 50.000 barriles diarios, con volúmenes que se mantuvieron estables desde 2022, aunque con cambios internos entre bloques. La última gran inversión en infraestructura se remonta a 2021, cuando amplió su capacidad de procesamiento hasta 42.000 barriles por día.

En 2024, Shell había anunciado un objetivo de 70.000 barriles diarios para 2025, meta que finalmente no logró cumplir. “Esta brecha entre las ambiciones declaradas y los resultados reales subraya los desafíos operativos que enfrenta la compañía”, remarca el informe de Rystad Energy.

Shell busca bajar sus emisiones de carbono en Vaca Muerta.

Menor actividad y señales de repliegue

El retroceso en los niveles de actividad fue uno de los puntos más notorios. Entre 2016 y 2022, Shell incrementó progresivamente su perforación hasta alcanzar un pico de 37 pozos iniciados en 2022. Luego, la cifra cayó de forma abrupta, con apenas cuatro pozos en 2024.

Para 2025, solo se reportaron cuatro pozos, aunque Rystad aclara que los retrasos en los datos sugieren que el número real podría acercarse a diez. La compañía suele operar uno o dos equipos, pero en 2025 sufrió un contratiempo adicional cuando su principal torre colapsó durante el traslado.

Desde el punto de vista geológico, el desempeño de los pozos se ubica cerca del promedio de Vaca Muerta, aunque con tasas de declinación algo más pronunciadas. Cruz de Lorena lidera los resultados, seguido por Sierras Blancas y CASO, según detalla el análisis.

En términos de recuperación final estimada por pie lateral, Shell alcanza unos 94 barriles, frente a un promedio de la cuenca cercano a los 117. Esta diferencia refleja un rendimiento aceptable, pero por debajo de los líderes del mercado en productividad por pozo.

La salida del proyecto de GNL refuerza, para Rystad, el giro estratégico. En 2024, Shell había sido anunciada como socia de YPF en la segunda fase del proyecto de Argentina LNG. Un año después, abandonó la iniciativa por cambios en el alcance y la escala.

El proyecto pasó de una idea inicial de 12 millones de toneladas anuales a unas 6 millones, alterando sustancialmente su rentabilidad. Esta situación guarda similitudes con la salida previa de Petronas, que luego vendió su participación en La Amarga Chica a Vista por 1.500 millones de dólares.

Posibles compradores y protagonismo regional

Si Shell decide finalmente desprenderse de sus activos, la operación abriría una oportunidad poco frecuente. Se trata de bloques contiguos, desarrollados, con infraestructura, producción en marcha y un inventario significativo de ubicaciones de perforación aún disponibles.

Desde 2023, los actores regionales concentraron alrededor del 72% del valor total de las operaciones en Vaca Muerta, con inversiones cercanas a los 4.900 millones de dólares. Este dato refleja el creciente protagonismo local frente al repliegue de varias compañías internacionales.

En ese escenario, Rystad menciona a Pluspetrol, Vista Energy, YPF y Pan American Energy como posibles interesados. Por el tamaño del portafolio, no se descarta que surjan consorcios o alianzas, incluso con participación directa de la petrolera estatal.

El informe también señala que empresas estadounidenses enfocadas en shale podrían evaluar su ingreso, atraídas por unas 1.000 locaciones de perforación en bloques operados. Continental Resources ya dio una señal en ese sentido, y otras firmas analizan oportunidades en la formación.

Según Rystad Energy, varios operadores norteamericanos están estudiando inversiones en Vaca Muerta, en busca de inventario internacional de calidad. En ese contexto, el futuro de los activos de Shell se inscribe en un mercado cada vez más dinámico, con fuerte competencia regional y creciente interés externo.

La pelea por los tubos del GNL reaviva el debate sobre la industria nacional

La licitación para proveer caños de acero al proyecto de exportación de gas natural licuado (GNL) de SESA se convirtió en el centro de una disputa que trascendió el plano empresarial y llegó al debate político. Tenaris, del Grupo Techint, perdió el contrato frente a un proveedor indio, pese a haber igualado su precio, y su presidente, Paolo Rocca, salió a explicar públicamente su postura.

El proceso involucró la provisión de 137 mil toneladas de tubos de 36 pulgadas con recubrimiento anticorrosivo, un insumo clave para la infraestructura del proyecto. La adjudicación definía cerca del 60% del volumen anual del mercado argentino de tubos con costura, lo que convirtió a la licitación en una de las más relevantes del sector en los últimos años.

Según explicó Rocca en una carta, Tenaris presentó una oferta inicial de 2.090 dólares por tonelada, alineada con valores internacionales y con los costos operativos locales. Tras conocer una propuesta más baja de origen indio, la empresa decidió reducir su precio un 24% para igualarla, aun sabiendo que no sería rentable.

Pese a ese esfuerzo, SESA resolvió adjudicar el contrato al proveedor extranjero, en el marco de sus reglas internas. La decisión generó cuestionamientos públicos y abrió un debate sobre el rol de la industria nacional en proyectos estratégicos, en un contexto de apertura comercial y competencia internacional creciente.

Energía Argentina puso en marcha el llamado a licitación para el suministro de caños de la segunda etapa del GPNK.

EL GNL y el impacto del mercado global del acero

Rocca enmarcó el conflicto dentro de un escenario mundial marcado por una fuerte sobrecapacidad siderúrgica. Según planteó, varios países asiáticos impulsan exportaciones a precios muy bajos, muchas veces subsidiadas, lo que genera distorsiones en el comercio internacional y presiona sobre los mercados más abiertos, como el argentino.

El empresario señaló que, frente a este fenómeno, las principales economías occidentales adoptaron medidas defensivas. Estados Unidos, Europa, México, Canadá, Brasil e incluso India aplican aranceles, cuotas y salvaguardas para frenar el ingreso de acero considerado desleal, con el objetivo de proteger sectores estratégicos.

Como consecuencia de estas restricciones, una parte importante del excedente asiático se redirige hacia países con menos barreras comerciales. Rocca advirtió que esta dinámica expone a la industria local a una competencia desigual, que dificulta sostener inversiones, empleo calificado y desarrollo tecnológico en el largo plazo.

En ese sentido, recordó que el reciente acuerdo entre Argentina y Estados Unidos incluye compromisos para combatir prácticas no orientadas al mercado y revisar subsidios distorsivos. Para Techint, estos lineamientos deberían reflejarse en políticas concretas que permitan equilibrar apertura y protección productiva.

Inversiones, competitividad y diálogo con el Gobierno

En su carta, Rocca también destacó los avances macroeconómicos del actual gobierno, como la reducción de la inflación, el equilibrio fiscal y la baja del riesgo país. Reconoció además el respaldo internacional y el resultado favorable en las elecciones legislativas, que fortalecieron el rumbo económico.

Sin embargo, advirtió que las empresas continúan enfrentando una elevada carga tributaria, altos niveles de informalidad y tensiones en el mercado laboral. Estos factores, sostuvo, reducen la competitividad frente a competidores internacionales que operan con menores costos y mayores incentivos estatales.

En ese contexto, remarcó el compromiso inversor del Grupo Techint en el país. Detalló desembolsos por 1.400 millones de dólares en 2024, 1.600 millones en 2025 y proyectos por 2.400 millones en marcha para 2026, orientados principalmente al desarrollo industrial y energético.

Rocca señaló que Tenaris exporta actualmente cerca del 70% de su producción desde Campana, lo que refleja su integración al mercado global. Para sostener ese perfil, consideró clave mantener un diálogo fluido entre el sector privado y el Gobierno sobre políticas comerciales y reformas estructurales.

Hacia adelante, el empresario sostuvo que la construcción de industrias competitivas requiere inversión sostenida, recursos humanos calificados, innovación tecnológica y compromiso con las comunidades. En ese marco, reafirmó que el Grupo Techint continuará apostando por la Argentina, como lo hace desde hace más de ocho décadas.

Vista compró activos de Equinor en Vaca Muerta

Vista Energy anunció una operación clave en Vaca Muerta que involucra la compra de activos de Equinor y la cesión parcial de participaciones a YPF. El acuerdo, informado ante la Comisión Nacional de Valores, busca reorganizar el control en áreas estratégicas y fortalecer la presencia de ambas compañías en uno de los principales yacimientos del país.

La transacción contempla la adquisición por parte de Vista del 100% del capital social de Equinor Argentina, que posee el 30% del bloque Bandurria Sur, y del 50% del bloque Bajo del Toro. A partir de esta operación, la operadora que lidera Miguel Galuccio consolida su posición en zonas productivas con alto potencial de desarrollo.

En paralelo, la compañía acordó la venta a YPF del 16,3% de Equinor Argentina, lo que le permitirá a la empresa de mayoría estatal sumar de manera indirecta un 4,9% adicional en Bandurria Sur. También se estableció la cesión del 15% del bloque Bajo del Toro, reforzando el liderazgo de YPF en ambas áreas.

De concretarse todas las condiciones previas, YPF alcanzará una participación del 44,9% en Bandurria Sur y del 65% en Bajo del Toro y Bajo del Toro Norte. Estas cifras consolidan a la empresa como principal operadora en estos bloques, que forman parte del núcleo productivo de Vaca Muerta.

Vista Energy sigue creciendo de la mano de Vaca Muerta.

Una operación millonaria con impacto en la producción

El monto total de las transacciones entre Vista y YPF vinculadas a estos activos asciende a más de 163 millones de dólares, con ajustes al cierre y pagos contingentes. En paralelo, Vista informó que la operación global con Equinor supera los 700 millones de dólares, combinando efectivo y acciones.

Para financiar la compra, Vista recurrió a fondos propios y a un crédito sindicado con bancos internacionales por hasta 600 millones de dólares. El préstamo tiene un plazo de cuatro años y forma parte de la estrategia financiera para sostener su crecimiento en la cuenca neuquina.

Desde la compañía, su CEO Miguel Galuccio destacó que la incorporación de estos activos permitirá reforzar el portafolio y sumar pozos con alto nivel de productividad. Según explicó, Bandurria Sur y Bajo del Toro ofrecen una combinación de producción actual y oportunidades para nuevas perforaciones.

Los datos operativos respaldan esa visión. Durante el tercer trimestre de 2025, Bandurria Sur produjo más de 80.000 barriles equivalentes diarios, mientras que Bajo del Toro superó los 4.000 barriles equivalentes por día. Ambos bloques concentran mayoritariamente producción de shale oil.

Condiciones, plazos y proyección a futuro

La concreción definitiva del acuerdo está sujeta al cumplimiento de varias condiciones. Entre ellas, se destacan la renuncia de los derechos de preferencia por parte de YPF y Shell, y la aprobación de autoridades de competencia en Chile vinculadas a exportaciones de crudo.

Vista informó que ya firmó la renuncia a sus derechos de preferencia en Bandurria Sur y Bajo del Toro, mientras espera que Shell haga lo propio. Una vez cumplidos estos requisitos, el cierre de la operación y las cesiones deberá realizarse de manera simultánea.

La empresa estima que el proceso podría completarse durante el segundo trimestre de 2026. A partir de ese momento, se iniciará una nueva etapa operativa, con foco en mejorar la eficiencia, ampliar la producción y aprovechar sinergias con otras áreas vecinas ya desarrolladas.

En este escenario, Bandurria Sur continuará siendo operada por YPF y contará con la participación de Vista y Shell, mientras que Bajo del Toro quedará bajo control mayoritario de la petrolera estatal. Ambas áreas no registran compromisos de inversión pendientes, lo que brinda mayor flexibilidad para planificar futuras etapas.

Cuenca del Golfo San Jorge: la discusión que la política viene evitando hace 15 años

En los últimos dos años, la Cuenca del Golfo San Jorge vivió una transformación sustancial. Caída de su producción, retiro de compañías y llegada de nuevos actores, migración de trabajadores y olas de despidos que obligó a los actores de la industria a preguntarse qué hacer para reactivar la actividad convencional.

En este marco, Rubén Zárate afirmó que el nuevo escenario internacional debería obligar a las provincias de Chubut y Santa Cruz a revisar su política hidrocarburífera. “La verdad que deberían estudiar un poco más”, sostuvo, al referirse a las decisiones que se toman sobre el petróleo del Golfo San Jorge.

El presidente de Comodoro Conocimiento recordó que el petróleo Escalante es un crudo pesado, de alrededor de veinte grados API. “Es el tipo de petróleo que utilizan las grandes petroquímicas integradas como Exxon, Phillips o Chevron”, explicó en diálogo con eolomedia.

Pecom avanza en la Cuenca del Golfo San Jorge.

Las oportunidades de la Cuenca del Golfo San Jorge

Zárate remarcó que ese crudo es similar al que hoy Estados Unidos busca en Venezuela. Por eso, cuestionó que las decisiones locales se basen en precios generales sin distinguir tipos de petróleo ni mercados específicos.

“Uno debe tomar decisiones sobre aquellos que son los compradores reales y estables del petróleo que tiene”, afirmó, al señalar que la región no está analizando correctamente su inserción en el comercio internacional.

El analista advirtió que, de lo contrario, “las crisis que generan decisiones como la de YPF se agravan innecesariamente para la región”. Y agregó que es necesario visualizar cómo se mueve efectivamente el petróleo Escalante en el mercado mundial.

Según Zárate, también existe una responsabilidad histórica. “Nunca se abordó cuando la oportunidad estaba, hace quince años, que el petróleo Escalante era necesario en Estados Unidos”, sostuvo,

Señaló además que, ¨Estamos ante una nueva generación de dirigentes que regionales se apasionan más en discutir la ideología de Chavez y Maduro que el rol que juegan sus recursos naturales en los conflictos geopolíticos en general y con EEUU en particular y no c+omo se relaciona eso con los propios territorios a los que dedican sus esfuerzos políticos¨.

Santa Cruz quiere impulsar su producción de hidrocarburos. Crown Point es una de las empresas que busca crecer.

Reservas, estrategia y desarrollo

Zárate planteó que los cambios tecnológicos indican que es fundamental separar el análisis del gas y del petróleo, y dentro del petróleo distinguir entre crudo liviano y pesado, y otros aspectos en su relación con el refino. “Nosotros tenemos que ubicarnos en los productos que efectivamente tenemos”, explicó.

También advirtió que la tecnología de las grandes destilerías fue diseñada para petróleo pesado. “No es sencillo cambiar una destilería basada en un cierto equipo, es carísimo”, afirmó, al remarcar que la demanda de crudo pesado seguirá existiendo mientras esas destilerías existan.

El presidente de Comodoro Conocimiento cuestionó el enfoque fiscal de las políticas públicas. “No podemos seguir analizando los recursos naturales desde el punto de vista fiscal o financiero”, sostuvo.

Para Zárate, el análisis debe centrarse en las cadenas materiales de valor. De lo contrario, afirmó, nunca se llegará a una conclusión válida sobre las relaciones que deben existir entre el desarrollo territorial y los recursos hidrocarburíferos, o la minería y otros recursos naturales.

El analista recordó que el Golfo San Jorge perdió una estrategia clave. “Antes, por cada barril que se sacaba se agregaba un barril de reserva. Esto ya no está ocurriendo. Debemos recuperar esa mirada para los gobiernos. Hay que asumir que gobernar es gobernar el futuro y los recursos naturales son patrimonio de las futuras generaciones”, advirtió.

Según explicó, esa pérdida implica un debilitamiento del horizonte productivo y del desarrollo territorial. “La materia prima y las cadenas de logística se está desenganchando de las estrategias de desarrollo del territorio, de su sustentabilidad, esto es peligroso para el futuro”, sostuvo.

Recordemos que la Agencia Comodoro Conocimiento, creada en 2008, fue justamente para contribuir a abordar estos problemas que ya se percibían en los escenarios futuros. Hay que recuperar ahora estudios, análisis y estrategias que no se asumieron los últimos 15 años.

Zárate aseveró que es necesario recuperar una visión integral que vincule el recurso natural con empleo, ingresos, innovación, comercio e industria. Sin esa estrategia, advirtió, la cuenca seguirá perdiendo relevancia a pesar de tener un petróleo que el mundo todavía necesita.

Horacio Marín: “Nos preparamos para un escenario de precios más bajos”

YPF avanza con una estrategia diseñada para atravesar un contexto internacional incierto, marcado por la volatilidad del precio del petróleo y los cambios geopolíticos que pueden alterar el equilibrio del mercado energético. Así lo dejó en claro su presidente y CEO, Horacio Marín, en diálogo con El Cronista.

Lejos de transmitir preocupación, Marín sostuvo que la compañía de mayoría estatal trabaja con supuestos conservadores y márgenes de seguridad que le permiten sostener su plan de inversiones aun con precios del crudo por debajo de los niveles actuales.

Nos preparamos para un escenario de precios más bajos”, afirmó el ejecutivo, al explicar cómo YPF construye su presupuesto y toma decisiones de largo plazo sin quedar atrapada en la coyuntura.

La referencia no es menor. En un contexto donde distintos analistas internacionales proyectan presiones bajistas sobre el precio del petróleo, YPF decidió anticiparse y ajustar su estructura financiera para no comprometer su hoja de ruta.

Según explicó Marín, el precio que utiliza la compañía para planificar sus números surge de un promedio de estimaciones internacionales. “Tomamos un precio de 63 dólares porque usamos el promedio de consultoras internacionales”, señaló.

Ese valor funciona como base, pero no como un límite rígido. El CEO dejó en claro que una eventual baja adicional no alteraría de forma sustancial el rumbo de la empresa.

Si el petróleo está a 55 dólares, no nos cambia mucho el escenario”, afirmó, al remarcar que YPF ya conoce con precisión el impacto que cada variación del crudo tiene sobre su resultado operativo.

YPF logró un nuevo récord en Vaca Muerta.

Un presupuesto defensivo y foco en el largo plazo

Uno de los puntos centrales del mensaje de Marín fue la preparación interna de YPF frente a un ciclo de precios más bajos. El ejecutivo explicó que la empresa mide con detalle la sensibilidad de sus números ante cada movimiento del barril.

Por cada 10 dólares que baja el petróleo, nosotros ya sabemos cuánto se mueve el EBITDA”, sostuvo. Esa información, remarcó, permite tomar decisiones anticipadas y evitar sobresaltos.

En ese marco, YPF avanzó con operaciones que funcionan como un colchón financiero. Marín explicó que algunas desinversiones y ventas de activos se pensaron también como una forma de proteger el balance frente a un contexto adverso.

Nos sirve como colchón para un año que pueda tener bajos precios”, explicó, al referirse a esas decisiones estratégicas.

El CEO insistió en que la clave está en no sobrerreaccionar ante el corto plazo. Para Marín, la industria petrolera se define por ciclos largos y no por movimientos coyunturales.

El desarrollo no se define por el ruido coyuntural del precio”, afirmó, al defender la lógica de inversión sostenida en Vaca Muerta.

Desde su mirada, incluso si el mercado atraviesa una etapa de debilidad, el escenario de mediano y largo plazo sigue siendo favorable. “En 2030 y 2031 va a haber un gap grande entre oferta y demanda que debería llevar a precios altos tanto en petróleo como en gas”, anticipó.

Ese desbalance, explicó, es el que justifica continuar con proyectos de gran escala, aun cuando el contexto actual muestre señales de enfriamiento.

Venezuela, el factor geopolítico y la comparación con Vaca Muerta

Uno de los interrogantes que sobrevuelan al mercado es el posible impacto de Venezuela en la oferta global, en caso de un cambio político que facilite su regreso pleno como exportador de crudo. Marín abordó el tema con cautela y relativizó su efecto inmediato.

Puede presionar el precio, pero más por expectativa que por realidad”, señaló, al analizar el posible retorno de Venezuela al mercado internacional.

El CEO de YPF habló desde la experiencia personal. “Yo trabajé en Venezuela antes de venir acá y la verdad que está muy dejada y lleva su tiempo reconstruirla”, afirmó.

Marín explicó que no se trata solo de decisiones políticas, sino de limitaciones técnicas y operativas. En ese punto, comparó el crudo venezolano con el potencial argentino.

La Faja del Orinoco tiene 10 grados API, es más pesado que el agua”, describió. Ese tipo de petróleo, explicó, implica mayores costos y complejidades operativas.

Tiene mucho costo operativo y necesita mucha inversión”, agregó, al remarcar que la recuperación de la producción venezolana no sería inmediata.

Frente a ese escenario, dejó una frase que resume su visión comparativa: “No sé si Vaca Muerta no es mejor que la Faja del Orinoco”.

La estrategia de Marín

Para el pope de la empresa de mayoría estatal, aun cuando Venezuela logre recuperar parte de su producción, su aporte será gradual. “Será otro lugar del mundo que ayudará a cubrir el gap, pero no de manera inmediata”, sostuvo.

En ese contexto, Vaca Muerta aparece como una ventaja competitiva clara para la Argentina, tanto por calidad del recurso como por la escala de las inversiones ya en marcha.

El mensaje de Marín combina prudencia y ambición. Por un lado, YPF se prepara para atravesar un escenario de precios más bajos sin alterar su equilibrio financiero. Por otro, sostiene una visión de crecimiento basada en el potencial exportador del país.

La clave, según el CEO, es sostener una mirada de largo plazo y evitar decisiones defensivas que frenen el desarrollo. “Las compañías grandes miran el largo plazo, miran la robustez del proyecto”, remarcó.

Vaca Muerta y el dilema exportador: potencial enorme, riesgo político persistente

Vaca Muerta enfrenta una tensión estructural en su política energética: necesita acelerar exportaciones para generar divisas y reducir subsidios, pero la incertidumbre política, fiscal y regulatoria frena inversiones estratégicas.

Esa tensión quedó expuesta en el informe Energy Insights del Baker Institute, que analiza la relación entre potencial exportador y riesgo político en jurisdicciones con recursos no convencionales. El documento concluye que la geología argentina es competitiva, pero las condiciones institucionales continúan siendo el talón de Aquiles.

Vaca Muerta aparece como el caso testigo de este dilema. Con reservas abundantes, aprendizajes operativos y costos decrecientes, podría posicionarse como proveedor regional y global de LNG. Sin embargo, el riesgo país, la volatilidad cambiaria y la fragilidad de reglas de largo plazo desalientan proyectos de inversión intensiva.

El informe describe una paradoja: aun con retornos teóricos atractivos, la exposición al riesgo político reduce la disposición del capital global a comprometer inversiones por décadas. La necesidad de dólares obliga a pensar en exportaciones; el riesgo institucional, en cautela.

Vista aumentó su producción en Vaca Muerta.

El potencial exportador de Vaca Muerta y su ventana temporal

El Baker Institute subraya que la demanda global de gas licuado podría crecer en las próximas dos décadas, antes de un eventual declive asociado con la transición energética. Para Argentina, esa ventana no es indefinida.

Los proyectos de licuefacción requieren inversiones multimillonarias, acuerdos contractuales estables y acceso garantizado a divisas para repago de deuda.

El informe advierte que mientras otros productores consolidan posiciones competitivas, países con recursos pero sin estabilidad institucional corren riesgo de perder la oportunidad. En ese escenario, el potencial exportador argentino se vuelve un activo condicionado por decisiones administrativas.

El crecimiento reciente de producción en Vaca Muerta demuestra capacidad técnica, pero el salto exportador exige infraestructura: gasoductos, plantas de LNG y regulaciones previsibles.

El tiempo aparece como variable crítica. Si Argentina no avanza antes de que la transición energética reduzca el horizonte del gas, el potencial se diluirá.

Vaca Muerta sumó más infraestructura.

Riesgo político: la variable que redefine las inversiones

El informe señala que el riesgo político impacta en cuatro dimensiones: acceso a divisas, continuidad contractual, volatilidad tributaria y controles a exportaciones.

Las empresas evalúan no solo retornos esperados, sino probabilidad de que esos retornos puedan realizarse. En ese sentido, un entorno regulatorio cambiante pesa más que la calidad geológica del recurso.

El riesgo país encarece financiamiento externo y eleva los costos de capital. Esto obliga a proyectos a requerir tasas de retorno más altas o contratos con garantías soberanas que Argentina históricamente evitó.

La incertidumbre electoral aumenta la percepción de riesgo. El informe indica que la falta de consensos políticos transversales limita la previsibilidad necesaria para inversiones con horizontes de 20 o 30 años.

Incluso con incentivos fiscales, la ausencia de estabilidad complica la viabilidad de grandes proyectos de LNG.

Infraestructura y estrategias para reducir riesgo

El Baker Institute plantea que algunos mecanismos podrían atenuar el riesgo político percibido. Entre ellos, se destacan contratos dolarizados con garantías internacionales, esquemas de gobernanza corporativa transparentes y participación de organismos multilaterales en financiamiento.

El desarrollo de infraestructura modular aparece como alternativa. Los sistemas FLNG, señala el informe, reducen costos hundidos porque permiten trasladar unidades ante cambios regulatorios. Esta flexibilidad mitiga el riesgo soberano y podría acelerar inversiones.

Los gasoductos internos y plantas de tratamiento también requieren planificación coordinada. La fragmentación de proyectos aumenta costos y multiplica riesgos. Un marco integral, independiente del ciclo electoral, es condición para atraer capital sostenido.

Los consensos legislativos, la independencia regulatoria y la estabilidad macro son elementos claves para reducir la percepción de riesgo en el sector del gas.

Loma Campana es uno de los bloques más productivos de Vaca Muerta. Neuquén sigue creciendo en producción.

Un camino posible para Argentina

El país enfrenta una disyuntiva histórica. Si logra reducir riesgo político y fortalecer instituciones, podría aprovechar el momento y consolidarse como exportador de LNG.

Si no lo hace, el potencial de Vaca Muerta permanecerá restringido a ciclos internos, sin acelerar el salto exportador.

El informe del Baker Institute enfatiza que cambiar la percepción internacional es tan importante como construir infraestructura. La credibilidad regulatoria, la estabilidad fiscal y el acceso garantizado a divisas son condiciones tan esenciales como el recurso geológico.

El potencial está. La oportunidad existe. Pero el riesgo político define el ritmo y la dirección de la inversión.

Ante esto, Argentina deberá optar entre continuidad estratégica o improvisación coyuntural. La respuesta marcará el futuro energético y macroeconómico del país.

Baker Institute: por qué Vaca Muerta no despega como el Permian

Argentina convive con una paradoja energética: posee uno de los recursos de shale más competitivos del planeta, pero no logra consolidar un proceso de desarrollo pleno. Vaca Muerta es la segunda reserva mundial de gas no convencional y la cuarta de petróleo no convencional. Aun así, continúa atrapada entre ciclos de inversión intermitentes, incertidumbre macroeconómica y tensiones regulatorias persistentes.

El informe Energy Insights 2025, elaborado por el Baker Institute, sostiene una conclusión categórica: si Vaca Muerta estuviera ubicada en Texas, ya estaría plenamente desarrollada. El documento atribuye esa afirmación a la combinación de geología favorable y menores riesgos regulatorios y políticos existentes en Estados Unidos.

El contraste con Texas y el Permian

Texas consolidó la revolución del shale por condiciones que trascienden la geología. El Permian Basin se expandió con rapidez por seguridad jurídica, financiamiento privado disponible, estabilidad contractual e infraestructura adecuada para evacuar producción.

En Argentina, el desarrollo energético choca con riesgos macroeconómicos estructurales. La volatilidad inflacionaria, el cepo cambiario, controles a las exportaciones y subsidios cruzados afectan la planificación. Los cambios frecuentes en impuestos y regulaciones complican inversiones a largo plazo.

La infraestructura también constituye un límite. Los proyectos de gasoductos y plantas de LNG requieren compromisos por 20 o 30 años. Las empresas evalúan riesgos políticos, acceso a divisas para repago de deuda y certeza contractual. Sin esos elementos, los avances se ralentizan.

Para especialistas internacionales, la productividad del shale neuquino ya se asemeja a niveles observados en cuencas estadounidenses. La diferencia crucial no está bajo tierra, sino arriba: estabilidad institucional y económica sostenida.

El potencial exportador de Vaca Muerta

El mercado mundial del gas vive transformaciones. La demanda futura de LNG se proyecta creciente, impulsada por Asia y la transición energética. Argentina podría ocupar un lugar relevante si acelera infraestructura y certidumbre para atraer capital.

El informe del Baker Institute señala que, ante elevados costos hundidos y horizonte extendido, la previsibilidad es determinante. Sin estabilidad, las inversiones se fragmentan o migran hacia proyectos de menor madurez temporal.

Las alternativas como el FLNG ganan terreno como esquemas menos expuestos a riesgo país. Su traslado entre cuencas y menores costos hundidos ofrecen flexibilidad ante eventuales cambios políticos o regulatorios. Varias compañías analizan trenes flotantes vinculados a YPF, Shell y ENI para reducir incertidumbre.

Sin embargo, incluso con avances tecnológicos y estrategias contractuales, la incertidumbre electoral pesa. Las legislativas de 2025 y la presidencial de 2027 definirán la continuidad de reformas y señales de largo plazo al mercado energético.

Tenaris sumó un nuevo set de fractura en Vaca Muerta.

Una ventana que podría cerrarse

El riesgo de perder competitividad frente a otros productores es real. Si no se reduce el riesgo país y no se consolidan instituciones estables, el capital global optará por jurisdicciones previsibles. En ese escenario, países con geología menos favorable pero mayor estabilidad podrían capturar inversiones destinadas a la transición energética.

El Baker Institute advierte que la oportunidad argentina es enorme, pero el tiempo es limitado. La ventana podría cerrarse si los avances no se concretan antes de que el mercado global se reconfigure con nuevos oferentes.

Vaca Muerta tiene geología probada y curvas de aprendizaje que permiten eficiencias crecientes. La demanda internacional existe y la infraestructura comienza a expandirse. Pero el factor decisivo será institucional: continuidad, estabilidad y reglas claras.

PAE exporta gas de Vaca Muerta a Uruguay para generación eléctrica

Pan American Energy (PAE) dio un nuevo paso en la consolidación del gas natural argentino en los mercados regionales al firmar un contrato con la Administración Nacional de Usinas y Trasmisiones Eléctricas (UTE) de Uruguay para la exportación de gas proveniente de Vaca Muerta, destinado a la generación térmica de energía eléctrica.

Las exportaciones se concretan a través del Gasoducto Cruz del Sur, la infraestructura que une Punta Lara, en la provincia de Buenos Aires, con las ciudades de Colonia y Montevideo, en Uruguay.

El ducto es operado por un consorcio integrado por Pan American Energy, la empresa estatal uruguaya ANCAP, Harbour Energy y Shell, lo que garantiza una plataforma binacional clave para el intercambio energético entre ambos países.

Según informaron las compañías, PAE ya entregó más de 7 millones de metros cúbicos de gas natural, y se prevé que los volúmenes exportados se incrementen durante los meses de verano, en función de la demanda del sistema eléctrico uruguayo.

El gas exportado se utiliza para alimentar la central de ciclo combinado de Punta del Tigre, una de las principales usinas térmicas de Uruguay. La sustitución de combustibles líquidos más costosos por gas natural permite reducir significativamente los costos de generación y disminuir las emisiones asociadas, fortaleciendo la eficiencia y sustentabilidad del sistema energético del país vecino.

Desde el punto de vista argentino, la operación refuerza el posicionamiento del gas de Vaca Muerta como un insumo competitivo en la región y contribuye a la generación de divisas.

Pan American Energy es uno de los principales productores de gas natural del país y abastece tanto al mercado interno como a los mercados regionales, aprovechando excedentes estacionales de producción.

En paralelo, la compañía avanza en su estrategia de largo plazo en el mercado internacional de gas. A partir de 2027, PAE formará parte del consorcio Southern Energy, con el que apunta a convertirse en uno de los actores relevantes de Argentina en el negocio global de Gas Natural Licuado (GNL), ampliando las oportunidades de exportación a mercados de mayor escala.

Por su parte, UTE, la empresa pública responsable del sector eléctrico uruguayo, cumple un rol central en la generación, transmisión, distribución y comercialización de energía eléctrica en el país.

La incorporación de gas natural importado desde Argentina se inscribe en su estrategia para garantizar el abastecimiento, contener costos y ofrecer energía accesible, en un contexto de transición hacia una matriz más eficiente y sostenible.

Consorcio brasileño analiza comprar gas de Vaca Muerta en un proyecto estratégico a 30 años

A fin de destacar el potencial energético de Neuquén y construyendo alianzas estratégicas que impulsen el desarrollo de Vaca Muerta, el gobernador Rolando Figueroa recibió hoy a directivos del consorcio brasileño GásBra Energía SA, recientemente conformado y que representa a empresas industriales del sector productivo de San Pablo; Garantía Capital Ltd., y Transportadora Sulbrasileira de Gás (TSB).

En el encuentro en Casa de Gobierno, también estuvieron presentes el ministro de Energía, Gustavo Medele; la ministra de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales, Leticia Esteves; y el vicepresidente de Gas y Petróleo del Neuquén (GyP), Alejandro Monteiro.

El objetivo de la visita de la delegación brasileña es conocer de cerca la actividad que se está desarrollando en la provincia y poder avanzar en una agenda de trabajo que les permita comprar gas de Vaca Muerta en el futuro.

El ministro Medele explicó que “desde Brasil, conformaron un consorcio de empresas consumidoras. Es decir, son empresas que consumen gas y le compran gas al mercado. Ya con ese conglomerado decidieron venir acá a Neuquén”.

Agregó que “GásBra está compuesta por distintos empresarios, empresas e industrias del complejo productivo de São Paulo. El objetivo de ellos es entender un poco cuánto volumen podrían comprar a la industria local, a las operadoras locales. También entender cómo podrían llevarlo, si pueden llevarlo por los gasoductos existentes o tendrían que mejorar alguna parte. Además de entender la cadena de valor completa”.

El ministro precisó que “la industria petrolera neuquina tiene muchos años y está muy acostumbrada al petróleo. Eso tiene mucho valor, porque no es una actividad nueva, no es una actividad que hay que aprender”. “Nuestra gente sabe cómo debe trabajarse en el petróleo y eso también los empresarios que vienen de otros países lo aprecian mucho”, resaltó.

Medele sostuvo: “Entendemos que ahora nuestro trabajo es salir a buscar mercados, como Chile, Brasil y Uruguay; mercados de la región a los que se pueda llegar rápidamente y que podamos tener planes de inversión en el corto plazo”.

En tanto el CEO de GásBra, Marco Maia, expresó la satisfacción de “poder participar de este proyecto que dialoga con intereses brasileños que necesitan gas, necesitan energía para su desarrollo, para su crecimiento y también para los intereses de Neuquén, que dispone de este gas, de esta energía para Brasil. Es un proyecto muy interesante que tiene conexión con los intereses de ambos lados”.

Además, destacó que “estamos extremadamente satisfechos con esta posibilidad, con este proyecto y con todo aquello que Neuquén nos ha presentado en este momento”.

Maia adelantó que “mañana vamos a ir a visitar Vaca Muerta y hoy por la tarde tendremos un encuentro donde discutiremos el proyecto en sí, presentaremos todas las ideas y todas las cuestiones que envuelven un proyecto de esta magnitud”.

Agregó que “estamos trabajando para algo de 30 años, por lo tanto, es estratégico tanto para Neuquén como para el Brasil”. Por último, indicó que “hoy nos damos un plazo de seis meses para montar toda la estructura del proyecto”.

Cabe recordar que este encuentro surgió a partir de la visita a Río de Janeiro en octubre, con motivo de la Offshore Technology Conference (OTC) Brasil 2025, donde el gobernador Rolando Figueroa se reunió con distintos grupos de empresas que mostraron interés en gas de Vaca Muerta.

Nación analizará incluir las inversiones para el upstream de Vaca Muerta en el RIGI

La provincia del Neuquén solicitó al gobierno nacional la incorporación de las inversiones vinculadas al upstream de petróleo y gas natural -particularmente aquellas destinadas a generación incremental de producción- dentro del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI). El principal objetivo es impulsar el desarrollo de Vaca Muerta.

Durante un encuentro que mantuvieron en la ciudad de Neuquén, el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, le entregó la solicitud al ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo. El mandatario provincial destacó que la propuesta permitiría contribuir significativamente al superávit de la balanza energética, garantizar mayor recaudación fiscal nacional y provincial y fortalecer la integración energética regional con Chile, Brasil y Uruguay.

El mandatario también le transmitió a Caputo la necesidad de extender el alcance del RIGI a actividades de upstream específicas, que incluye la liberación gradual del cepo cambiario; el congelamiento de las normas tributarias, mantenimiento de tasa impositiva por 30 años; la reducción de la alícuota del Impuesto a las Ganancias; y la exención de aranceles por la importación de bienes de capital (repuestos e insumos esenciales).

“Neuquén y la Argentina pueden escalar rápidamente su producción si se incentivan las inversiones en upstream dentro de un marco como el RIGI que ofrezca horizonte de largo plazo y reglas uniformes”, destacó el gobernador en la nota que entregó a Caputo.

 

Vaca Muerta como punta de lanza

Se refirió al impacto directo en divisas, exportaciones y balanza energética y aseguró que la inclusión de proyectos de upstream dentro del RIGI permitiría “acelerar el ingreso de capital en perforación y completación de pozos; generar producción incremental de petróleo con impacto exportador inmediato; aumentar la oferta de gas natural, clave para sustituir combustibles líquidos importados; multiplicar los saldos exportables de crudo y gas en los próximos 3-5 años; contribuir significativamente al superávit de la balanza energética; y garantizar mayor recaudación fiscal nacional y provincial”.

Entre los fundamentos, Figueroa destacó que “el desarrollo de petróleo y gas natural, y en especial el no convencional, constituye el principal motor económico de la República Argentina en términos de generación de divisas, sustitución de importaciones, empleo, actividad industrial asociada e ingresos fiscales”.

Además, explicó que su dinámica requiere elevadas tasas de reinversión anual, con ciclos de inversión continua; escalabilidad para sostener curvas de producción crecientes; financiamiento intensivo, en dólares, para perforación, completación, infraestructura de superficie y transporte; y reducción del riesgo macroeconómico, en particular acceso a divisas, estabilidad fiscal y previsibilidad de largo plazo.

“El RIGI fue diseñado precisamente para habilitar decisiones de inversión de gran escala bajo condiciones estables y financiables, y entendemos que el segmento upstream de hidrocarburos cumple con todos los criterios objetivos del régimen, tanto por magnitud como por impacto económico”, indicó el gobernador.

El mandatario neuquino explicó que a nivel global y regional existen regímenes de promoción permanentes a la explotación de hidrocarburos, como por ejemplo en Brasil bajo el esquema de REPETRO, que reconoce la necesidad de contar con un esquema de incentivo a este tipo de inversiones.

“Asimismo, las condiciones actuales de mercado (precios, acceso a mercados) dificultan la elegibilidad de nuevos proyectos de inversión en el upstream de nuestro país, siendo en este contexto necesario generar condiciones equiparables al resto del mundo para hacer de Argentina un destino para nuevas inversiones”, expresó.

 

El futuro

Figueroa remarcó que la previsibilidad regulatoria que brinda el RIGI permite acelerar proyectos vinculados a nuevos usos del gas, tales como GNL modular y a gran escala, orientado a exportación; fertilizantes nitrogenados, clave para la competitividad agroindustrial; ampliación petroquímica, con impacto en valor agregado; GNC pesado / gas para transporte, sustituyendo gasoil importado; integración energética regional (Chile, Brasil, Uruguay); y producción de hidrógeno azul, con captura de carbono asociada.

“Todos estos sectores dependen críticamente de la disponibilidad de gas incremental, que solo puede asegurarse si la inversión upstream se acelera. Por ello, la incorporación al RIGI no solo favorece al sector productor, sino que habilita a toda la cadena energética e industrial”, finalizó.