Equinor redobla su apuesta por el offshore

El acuerdo entre Vista Energy y Equinor marca el retiro de la compañía noruega de Vaca Muerta. La transacción incluyó la participación no operada del 30% de Equinor en Bandurria Sur y su participación no operada del 50% en Bajo del Toro. Sin embargo, la empresa aseguró que su licencia offshore no está afectada por esta operación.

El monto total de la transacción se valora en aproximadamente 1.100 millones de dóalres. La transacción tiene una fecha efectiva del 1 de julio de 2025; los intereses devengados se incluirán y pagarán al cierre.

“Estamos materializando el valor de dos activos de alta calidad que hemos desarrollado activamente, mientras continuamos optimizando nuestra cartera internacional”, afirmó Philippe Mathieu, vicepresidente ejecutivo de Exploración y Producción Internacional de Equinor.

“Esta transacción fortalece la flexibilidad financiera de Equinor mientras evaluamos oportunidades en nuestros mercados internacionales estratégicos, donde prevemos un crecimiento sustancial hacia 2030. Al mismo tiempo, mantenemos nuestra opcionalidad a través de nuestras posiciones offshore en Argentina”, agregó.

Equinor está presente en el país desde 2017, ingresando a Vaca Muerta mediante un acuerdo de exploración conjunta con YPF en el activo Bajo del Toro y luego ampliando su cartera en 2020 con la adquisición de Bandurria Sur. La participación de Equinor en la producción de esta área promedió 24.400 barriles de petróleo equivalente (boe) por día en el tercer trimestre de 2025. Bajo del Toro, que aún se encuentra en una fase temprana de desarrollo, aportó 2.100 boe netos por día.

Luego de Argerich, el offshore busca una nueva etapa.

El corazón de las operaciones de Equinor

En 2019, Equinor sumó ocho licencias de exploración offshore a su cartera en la Cuenca Argentina Norte y en las cuencas australes de Malvinas y Austral. La evaluación del subsuelo está en curso para determinar el camino comercialmente más atractivo para la cartera offshore. Actualmente no existen compromisos de perforación en las licencias.

“Esta es una decisión impulsada para incrementar el valor de nuestra cartera internacional y para agudizar nuestro enfoque en Argentina”, señaló Chris Golden, vicepresidente senior para Estados Unidos y Argentina en Exploración y Producción Internacional de Equinor.

El antecedente en el Mar Argentino

Argerich significó la gran apuesta de Equinor en Argentina. El pozo en el bloque Cuenca Argentina Norte (CAN)-100 generó grandes expectativas en la industria hidrocarburífera para encontrar un nuevo polo productivo, pero los resultados no fueron los esperados.

Es que en junio de 2024, el pozo no presentó indicios claros de hidrocarburos, pero sirvió para que la operadora recolectara información valiosa para los próximos proyectos.

“El pozo EQN.MC.A.x-1 en el bloque CAN_100 fue completado de forma segura. Si bien se ha podido confirmar el modelo geológico, no se han encontrado indicios claros de hidrocarburos, por lo cual el pozo ha sido clasificado como seco”, destacaron desde la compañía.

Los especialistas estimaban que había un 20% de probabilidades de encontrar petróleo en el proyecto Argerich. El número era bajo, pero elevado en los valores que se manejan dentro de la exploración offshore.

Asimismo, la perforación de este primer pozo en aguas profundas fue un hito en la historia de la exploración costa afuera en la Argentina.

Ahora, Equinor apuntará todos sus cañones a la exploración de sus áreas en el Mar Argentino teniendo en cuenta que el offshore es su core bussiness.

Las áreas que lideran la producción en Vaca Muerta

Mes a mes, Vaca Muerta confirma que su expansión no se detiene. Diciembre volvió a marcar un nuevo récord para la producción petrolera argentina, con un total de 860.036 barriles diarios. Detrás de ese número aparecen áreas que funcionan como verdaderas locomotoras, que marcan una etapa de crecimiento constante y redefinen el mapa energético nacional.

El avance del shale se refleja en un incremento mensual del 1,54% y un salto interanual del 13,77%. La producción no convencional creció 2,36% respecto de noviembre y más de 31% en comparación con el mismo mes del año anterior. Estos datos confirman que el impulso central proviene de Vaca Muerta y de sus áreas más productivas.

En contraposición, el segmento convencional volvió a mostrar una tendencia descendente. En diciembre registró una leve baja mensual del 0,24% y una caída interanual del 12,01%. Este retroceso refuerza el cambio estructural que vive la industria, con el shale desplazando progresivamente a los yacimientos maduros.

El liderazgo de Vaca Muerta y sus áreas más productivas

Según los datos analizados por el consultor Fernando Salvetti, Loma Campana continúa siendo el principal motor del petróleo argentino. El yacimiento operado por YPF alcanzó en diciembre una producción de 102.433 barriles diarios, equivalente al 11,91% del total nacional. Además, registró una suba mensual del 10,45%, consolidando su posición como el área más importante del país.

En segundo lugar aparece La Amarga Chica, también bajo operación de YPF, con 86.385 barriles diarios y una participación del 10,04%. Su crecimiento del 2,11% mensual refleja estabilidad operativa y eficiencia productiva, factores que le permiten sostenerse como uno de los pilares del desarrollo no convencional.

Bandurria Sur completa el podio de Vaca Muerta con 63.686 barriles diarios y una mejora del 3,35% respecto del mes anterior. Este bloque se consolidó como una de las áreas más relevantes del shale, combinando altos niveles de producción con una curva de crecimiento sostenida.

Más atrás, Bajada del Palo Oeste, operada por Vista Energy, registró 51.044 barriles diarios. Aunque mostró una baja mensual del 2,32%, sigue siendo una referencia dentro del desarrollo no convencional. Por su parte, La Angostura Sur I sorprendió con una suba del 12,11%, alcanzando los 34.333 barriles diarios.

Uno de los datos más destacados fue el ingreso de Bajo del Choique–La Invernada, de Pluspetrol, al top ten nacional. Con 22.580 barriles diarios y un salto mensual del 33,87%, se posicionó como una de las áreas de mayor dinamismo. A esto se suman El Trapial Este, de Chevron, y La Calera, también de Pluspetrol, ambas superando los 21 mil barriles diarios.

La nueva vida para el convencional.

El aporte del Golfo San Jorge en un contexto de transición

Aunque el protagonismo se concentra en Vaca Muerta, la Cuenca del Golfo San Jorge sigue teniendo un rol relevante en la producción nacional. Anticlinal Grande–Cerro Dragón, operada por Pan American Energy, produjo en diciembre 60.494 barriles diarios, con una suba mensual del 5,08%, representando el 7,03% del total país.

Este yacimiento continúa siendo el principal exponente del petróleo convencional argentino, mostrando capacidad de sostener volúmenes significativos en un contexto de madurez. Su desempeño permite amortiguar, en parte, el retroceso general del segmento tradicional.

En tanto, Manantiales Behr, operada por YPF, pero adquirido por Rovella Energy, alcanzó los 25.433 barriles diarios, con un crecimiento mensual del 2,81%. Aunque lejos de los niveles del shale, sigue siendo un activo relevante dentro de la cuenca.

Venezuela concreta su primera exportación de GLP

La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, informó este domingo la salida del país del buque que transporta la primera carga de gas licuado de petróleo (GLP) con destino al exterior. El anuncio se produce dos semanas después de que la funcionaria comunicara la firma de un acuerdo de comercialización, sin brindar mayores detalles.

“Orgullosa de compartir este momento: zarpó desde Venezuela el buque Chrysopigi Lady con el primer cargamento de gas licuado de petróleo”, expresó Rodríguez a través de su canal de Telegram. Sin embargo, no precisó cuál será el país receptor de esta primera exportación.

La dirigente chavista destacó que, junto a los trabajadores de la estatal PDVSA, el país alcanzó un hito histórico al concretar por primera vez la exportación de este tipo de combustible. Según indicó, se trata de un paso relevante para el fortalecimiento del sector energético nacional.

El pasado 16 de enero, Rodríguez había anunciado la firma de un contrato que habilita a Venezuela a exportar gas licuado de petróleo por primera vez en su historia. En esa oportunidad, tampoco especificó la duración del acuerdo ni la identidad de la contraparte.

Desde hace varios meses, el Gobierno venezolano venía adelantando gestiones para avanzar en la exportación de gas, pese a las sanciones impuestas por Estados Unidos a la industria petrolera en 2019, que limitaron el acceso del país a los mercados internacionales.

En paralelo, el jueves pasado la Asamblea Nacional aprobó por unanimidad una reforma a la Ley Orgánica de Hidrocarburos, impulsada por Rodríguez, con el objetivo de promover la inversión privada y extranjera en el sector energético.

La iniciativa legislativa se da en un contexto internacional marcado por el interés del presidente estadounidense, Donald Trump, en reactivar la infraestructura energética venezolana. Tras los cambios aprobados, se habilita la participación privada en actividades primarias como exploración, extracción, transporte y almacenamiento.

Además, la reforma contempla mecanismos alternativos para la resolución de conflictos, incluyendo instancias de mediación y arbitraje, lo que busca ofrecer mayor seguridad jurídica a los inversores.

Rodríguez presentó el proyecto días después del operativo militar en el que Estados Unidos capturó al presidente Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores, y luego de que Trump afirmara que la comercialización del petróleo venezolano se realizará bajo supervisión estadounidense, tras un acuerdo bilateral por 500 millones de dólares.

Crown Point sale a buscar US$30 millones y pone el petróleo de El Tordillo como garantía

Crown Point Energía S.A. anunció una nueva colocación de obligaciones negociables en el mercado local, con el objetivo de fortalecer su estructura financiera y acompañar el desarrollo de sus operaciones en Argentina. La compañía emitirá instrumentos en dólares por un monto total de US$30 millones, con vencimiento en enero de 2029 y una tasa fija anual del 10,75%.

La emisión corresponde a la Clase IX dentro del Programa Global de Obligaciones Negociables de la empresa, que contempla un techo de hasta US$300 millones. Según informó la compañía, los fondos podrán integrarse en pesos o en especie, pero serán pagaderos en moneda local al tipo de cambio correspondiente, ofreciendo flexibilidad a los inversores.

Desde Crown Point señalaron que esta operación forma parte de una estrategia integral para sostener el crecimiento de sus activos y mejorar su perfil financiero. La autorización fue otorgada por el directorio en enero de 2026 y cuenta con el aval de la Comisión Nacional de Valores, en el marco de la normativa vigente.

En términos patrimoniales, la compañía informó un patrimonio neto superior a los $10.500 millones al cierre de septiembre de 2025. Este respaldo financiero es uno de los pilares que busca transmitir confianza al mercado, en un contexto marcado por la volatilidad cambiaria y las restricciones al acceso al crédito externo.

Crown Point acelera en Chubut.

Garantías, plazos y respaldo productivo en Chubut

Uno de los puntos centrales de la emisión es el esquema de garantías asociado a las obligaciones negociables. La empresa constituyó una prenda sobre los créditos provenientes de la venta de petróleo crudo en las áreas El Tordillo, La Tapera y Puesto Quiroga, ubicadas en la provincia de Chubut, dentro de la Cuenca del Golfo San Jorge.

Estas áreas productivas funcionan como respaldo directo del repago de capital e intereses, mediante un contrato firmado con el Banco de Servicios y Transacciones como agente de garantía. De esta manera, los inversores cuentan con un derecho real de primer grado sobre los flujos generados por esas operaciones.

El esquema de amortización contempla diez cuotas trimestrales iguales, que comenzarán a pagarse en octubre de 2026 y finalizarán en enero de 2029. Cada cuota representa el 10% del capital emitido, lo que permite un repago escalonado y previsible durante todo el período de vigencia.

En paralelo, los intereses se abonarán de manera trimestral a una tasa fija nominal del 10,75% anual. Los pagos están previstos desde abril de 2026 hasta enero de 2029, lo que configura un flujo estable para los tenedores de los títulos, en un escenario donde predominan las inversiones de corto plazo.

Asimismo, Crown Point destacó que mantiene un historial de cumplimiento en sus emisiones anteriores, muchas de las cuales ya fueron canceladas en su totalidad. Este antecedente, sumado al respaldo productivo en Chubut y al ordenamiento financiero, busca consolidar la confianza del mercado en su plan de crecimiento.

GeoPark apuesta fuerte y adquiere los activos de Frontera Energy en Colombia

GeoPark anunció la adquisición del 100% de los activos de exploración y producción de Frontera Energy en Colombia, en una operación valuada en USD 375 millones más un pago contingente de USD 25 millones. La transacción representa un punto de inflexión en la estrategia regional de la compañía.

La operación, comunicada oficialmente desde Bogotá, posiciona a GeoPark como el mayor operador privado de petróleo y gas en Colombia y fortalece su plataforma de crecimiento en América Latina. Además, refuerza su capacidad financiera para sostener e impulsar sus inversiones en Vaca Muerta.

El acuerdo no incluye la compra de la sociedad holding canadiense de Frontera ni sus activos en Guyana o infraestructura, sino exclusivamente su portafolio de exploración y producción en territorio colombiano. De esta manera, GeoPark enfoca su estrategia en activos de alta productividad y sinergia operativa.

La transacción tiene como fecha efectiva el 1 de enero de 2026 y está sujeta a las aprobaciones regulatorias correspondientes. Será financiada mediante caja disponible y líneas de financiamiento comprometidas, sin emisión de nuevas acciones.

Según informó la compañía, esta adquisición permitirá duplicar su producción y reservas, mejorar su generación de flujo de caja y consolidar una plataforma regional más resiliente frente a los ciclos del mercado energético.

Geopark sigue creciendo en Vaca Muerta.

Una plataforma regional más fuerte y con foco en el crecimiento

Con esta operación, GeoPark busca consolidar una estructura regional integrada entre Colombia y Argentina, combinando activos maduros, oportunidades exploratorias y una gestión disciplinada del capital. El objetivo central es crear valor sostenible a largo plazo.

Felipe Bayón, CEO de la compañía, destacó que el acuerdo es el resultado de un proceso de diálogo de más de un año con Frontera Energy. Según explicó, la incorporación de estos activos posiciona a GeoPark como el mayor operador privado del país y fortalece su perfil financiero.

Uno de los ejes estratégicos es el desarrollo integral de campos como Quifa y otros bloques en la cuenca de los Llanos. La empresa apunta a extender la vida productiva de estos activos, moderar su declinación natural y maximizar la recuperación de reservas.

GeoPark cuenta con una amplia experiencia en Colombia, con más de dos décadas de presencia en el país. Este conocimiento operativo, sumado a relaciones consolidadas con comunidades, reguladores y contratistas, es clave para garantizar una integración eficiente.

La compañía anticipa un incremento sostenido en la actividad de perforación, reacondicionamiento de pozos, ampliación de instalaciones y proyectos de gestión hídrica. Estas inversiones impactarán en el empleo local, las regalías y la recaudación fiscal.

En términos productivos, se espera que la producción pro forma supere los 90.000 barriles equivalentes por día hacia 2028. A su vez, el EBITDA proyectado ronda los USD 950 millones, casi el doble de las estimaciones previas como empresa independiente.

La mayor escala permitirá reducir el punto de equilibrio en efectivo en aproximadamente USD 8 por barril, fortaleciendo la resiliencia financiera ante escenarios de precios volátiles.

Felipe Bayón es el nuevo CEO de GeoPark.

Impacto financiero, reservas y sinergias operativas

Uno de los principales beneficios de la operación es el crecimiento transformacional de las reservas. La adquisición incorpora cerca de 99 millones de barriles equivalentes en reservas 1P y 147 millones en reservas 2P certificadas.

Con esta incorporación, GeoPark más que duplica su base consolidada de reservas, mejorando la visibilidad de sus flujos de caja de largo plazo y respaldando una agenda de desarrollo sostenida.

Desde el punto de vista de la valuación, el precio de entrada resulta atractivo. La operación implica múltiplos de aproximadamente USD 6,1 por barril en reservas 1P y USD 4,1 en reservas 2P, además de un EV/EBITDA estimado en 2,0 veces.

Estas métricas se ubican por debajo de los múltiplos de mercado de GeoPark, lo que genera una creación inmediata de valor para los accionistas. Además, no contemplan sinergias futuras ni potenciales descubrimientos.

En materia de balance, la compañía proyecta un apalancamiento neto cercano a 2,0 veces EBITDA en 2026, con una reducción progresiva hasta 1,4 veces en 2028 y por debajo de 1,0 en el largo plazo.

La transacción incluye la asunción de deuda por USD 310 millones y obligaciones vinculadas a una facilidad de prepago. En conjunto, el valor empresarial estimado ronda los USD 600 millones.

En paralelo, se espera que la integración genere sinergias anuales recurrentes de entre USD 30 y 50 millones a partir de 2027. Estos ahorros provendrán de optimización operativa, uso compartido de infraestructura y eficiencias administrativas.

El portafolio adquirido incluye 17 bloques en Colombia, con presencia destacada en la cuenca del Valle Inferior del Magdalena y en los Llanos. Ambos núcleos ofrecen complementariedad con los activos actuales de GeoPark.

Además, la operación incorpora proyectos ambientales y de gestión del agua, como la planta SAARA y el proyecto ProAgrollanos, que refuerzan el enfoque en sostenibilidad.

GeoPark pone primera en Vaca Muerta.

Vaca Muerta como eje central de la estrategia futura

Más allá del impacto en Colombia, uno de los principales objetivos de la operación es fortalecer la capacidad de inversión de GeoPark en Vaca Muerta. La mayor generación de caja permitirá sostener un crecimiento disciplinado en el shale argentino.

La compañía considera que el desarrollo no convencional en Argentina es una de las principales fuentes de valor futuro. Por ese motivo, busca asegurar financiamiento estable y un balance sólido para acompañar ese proceso.

La mejora en el flujo de fondos operativos permitirá acelerar proyectos, ampliar programas de perforación y profundizar alianzas estratégicas en la cuenca neuquina. Esto posiciona a GeoPark como un actor cada vez más relevante en el mercado argentino.

Asimismo, la diversificación geográfica reduce riesgos y estabiliza ingresos, un factor clave para sostener inversiones de largo plazo en entornos macroeconómicos complejos.

Desde la perspectiva corporativa, la operación consolida un modelo basado en escala, eficiencia y prudencia financiera. GeoPark apuesta a combinar activos maduros con oportunidades emergentes, manteniendo una disciplina estricta en la asignación de capital.

La empresa también destaca la opcionalidad adicional del portafolio adquirido, con potenciales incorporaciones de reservas en campos como Quifa y Cubiro, así como mayor exposición al gas natural.

En este contexto, la adquisición de los activos de Frontera no solo amplía la presencia regional de GeoPark, sino que refuerza su posicionamiento como una compañía preparada para liderar el próximo ciclo de crecimiento energético en América Latina, con Vaca Muerta como uno de sus pilares estratégicos.

YPF avanza con Argentina LNG y consolida a Río Negro como salida al mar de Vaca Muerta

El Gobierno de Río Negro firmó este viernes el Acta Acuerdo con YPF S.A. y la empresa Argentina LNG SAU, que establece las condiciones para el desarrollo del Proyecto Argentina LNG. Así, Río Negro se posiciona como epicentro del polo exportador de gas natural licuado, petróleo y derivados.

El acuerdo fue suscripto este viernes por el gobernador Alberto Weretilneck; el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín; y el vicepresidente de Asuntos Públicos de la compañía, Lisandro Delonardis. Se enmarca en el proyecto impulsado por YPF para la producción, procesamiento, licuefacción y exportación de gas natural, con eje en el Golfo San Matías y con infraestructura asociada en territorio rionegrino.

El Proyecto Argentina LNG consolida a Río Negro como plataforma logística, industrial y exportadora de energía, integrando la producción de Vaca Muerta con infraestructura de clase mundial en la costa atlántica. Se trata de una iniciativa de escala internacional que fortalecerá el rol de la provincia en el desarrollo energético argentino, con impacto directo en empleo, inversión, infraestructura y crecimiento sostenido.

El proyecto tiene como objetivo central la exportación de gas natural licuado (GNL) y subproductos, con una capacidad inicial de hasta 12 millones de toneladas anuales, y contempla futuras expansiones.

Luego de la firma del acuerdo, Weretilneck reafirmó que el avance de los proyectos energéticos “no son promesas, son realidades”, y remarcó que la Argentina tiene hoy “la posibilidad concreta de estar entre los diez principales exportadores de gas natural licuado del mundo, y que eso se haga desde Río Negro no es un dato menor”.

“Río Negro está llamada a convertirse en el principal polo exportador de gas y petróleo de la Argentina, a partir del desarrollo de infraestructura estratégica vinculada a Vaca Muerta y al Golfo San Matías, y de un marco político, legal y económico que brinda previsibilidad a las inversiones de largo plazo”, sostuvo.

Río Negro suma apoyo para que la planta de GNL se instale en el Golfo San Matias.

Un paso clave para Río Negro

Por su parte, Marín destacó que “este marco conjunto representa un paso clave para avanzar en un proyecto estratégico que posicionará a la Argentina como un proveedor confiable de energía para el mundo, generará empleo de calidad”.

Weretilneck sostuvo además que “Río Negro es protagonista del cambio energético de la Argentina, pero también proyectos como éste son la base de un cambio profundo en la matriz productiva rionegrina. Río Negro sigue cambiando con la mirada puesta en el desarrollo y la creación de empleo genuino”.

“Neuquén produce el gas y el petróleo de Vaca Muerta, y Río Negro pone la infraestructura, la logística y la costa para que esa energía se exporte al mundo. Es una complementariedad clave para el desarrollo energético de la Argentina”, sostuvo el Gobernador rionegrino. Agregó en ese sentido que “el gigante neuquino de Vaca Muerta necesita una salida al mar y esa salida es Río Negro. Lo que se produce en Neuquén se transforma en exportaciones, empleo y desarrollo desde nuestra costa atlántica”.

Mucho más que hidrocarburos

Por otra parte, Weretilneck remarcó la importancia de este tipo de proyectos, ya que “no se trata solo de producir hidrocarburos, sino de agregarles valor, industrializarlos y generar trabajo y desarrollo a partir de esa energía”.

En total en toda la infraestructura con poliducto incluido serian 30.000 puestos de trabajo directos e indirectos.

Con la planta en funcionamiento, habrá inicialmente dos buques —cantidad que se prevé incrementar— operando las 24 horas del día durante 30 años, generando múltiples oportunidades para los prestadores de servicios, empleo y movimiento económico en la región.

El mandatario recordó que Río Negro fue la primera provincia del país en adherir al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), “una decisión que ratifica el compromiso provincial con el desarrollo productivo, la seguridad jurídica y la generación de empleo genuino”.

Asimismo, Weretilneck señaló que este proceso se apoya en estabilidad política, reglas económicas y fiscales claras y un marco normativo previsible, condiciones indispensables para atraer inversiones de magnitud internacional. En ese sentido, resaltó el rol del Estado provincial como garante de certezas, planificación y cumplimiento de las normas.

“Esto no es solo energía. Es una estrategia integral de desarrollo, con impacto directo en la economía, el empleo y el crecimiento de la provincia”, sostuvo, al tiempo que remarcó que el desarrollo energético permitirá diversificar la matriz productiva y fortalecer los ingresos provinciales.

YPF y ENI firmaron un MOU sobre el GNL.

Un proyecto de escala

El Proyecto Argentina LNG representa la mayor inversión extranjera directa prevista en la Argentina, con un impacto decisivo en la economía nacional y provincial. Su ejecución permitirá incrementar la producción de gas natural y su inserción en mercados internacionales; diversificar la matriz productiva de Río Negro; generar empleo directo e indirecto durante las etapas de construcción y operación; impulsar la demanda de bienes y servicios locales; y fortalecer la infraestructura estratégica de la Provincia.

En este marco, el acuerdo contempla una Contribución por Aporte Comunitario a favor de la Provincia, que se traducirá en inversiones anuales destinadas a seguridad, salud y obras que beneficien directamente a la comunidad rionegrina.

Asimismo, se prevé la implementación de un Programa de Formación Técnico-Profesional, que será desarrollado en conjunto con la Fundación YPF e instituciones educativas de la zona de influencia del proyecto. El objetivo es formar recursos humanos locales para cubrir los perfiles técnicos que demandará la cadena de valor del GNL, promoviendo empleo calificado y oportunidades para trabajadores rionegrinos.

Así será la operatoria

El complejo industrial del Proyecto Argentina LNG incluirá la totalidad de las instalaciones necesarias para que el gas natural licuado esté en condiciones de ser exportado. El esquema contempla una Planta de Tratamiento de Gas en tierra y dos unidades flotantes de licuefacción (FLNG) que estarán ubicadas en el Golfo San Matías.

Las dos unidades FLNG estarán emplazadas mar adentro, a una profundidad aproximada de 40 metros y a una distancia cercana a los 7 kilómetros de la línea de costa. Cada unidad contará con una capacidad de producción de 6 millones de toneladas por año y estará diseñada para licuar, almacenar y exportar GNL, requiriendo únicamente un pretratamiento mínimo a bordo. En conjunto, dispondrán de una capacidad total de almacenamiento de aproximadamente 270.000 metros cúbicos y operarán con sistemas de amarre submarino de diseño flexible.

La exportación se realizará mediante la transferencia de GNL a buques metaneros de entre 140.000 y 215.000 metros cúbicos, en modalidad side-by-side. Para estas operaciones se prevé la utilización de infraestructura portuaria destinada a maniobras marítimas, soporte logístico, mantenimiento, áreas de almacenamiento e instalaciones de respuesta ante emergencias, conforme a un estudio logístico integrado.

En términos de capacidad, el proyecto prevé una producción neta de hasta 12 millones de toneladas de GNL por año, lo que equivale a una demanda promedio de alrededor de 45 millones de metros cúbicos diarios de gas natural. Para abastecer este volumen, se estima una extracción superior a los 56 millones de metros cúbicos diarios, destinados exclusivamente a la exportación. La operación presentará variaciones estacionales a lo largo del año, con mayor eficiencia y volumen durante los meses de invierno, como resultado de las condiciones de temperatura que favorecen el rendimiento del sistema.

Southern Energy suma un segundo barco de licuefacción al proyecto de exportación de GNL

De Vaca Muerta a la costa rionegrina

El gas natural producido será transportado mediante un gasoducto dedicado, no interconectado con el Sistema Nacional de Transporte. La traza prevista contempla ductos de 48 pulgadas de diámetro y una extensión aproximada de 520 kilómetros hasta la costa del Golfo San Matías, donde el sistema se conectará con las unidades FLNG ubicadas offshore, a través de ductos submarinos.

Asimismo, los líquidos asociados al gas natural (NGL) serán valorizados para su exportación mediante un poliducto de 22 pulgadas de diámetro, que los conducirá hasta una zona industrial, donde serán fraccionados para su posterior comercialización.

Con Vaca Muerta como punta de lanza: Neuquén cruzó la barrera de los 600 mil barriles

La producción bruta de hidrocarburos de la provincia del Neuquén registró en diciembre de 2025 un nuevo récord histórico, consolidando la tendencia de crecimiento sostenido del sector energético provincial, de acuerdo con datos del Capítulo IV de la Secretaría de Energía de la Nación.

En el caso del petróleo, la producción alcanzó los 601.274 barriles diarios, superando la barrera de los 600 mil barriles por día. Esto representa un incremento del 1,85% respecto de noviembre de 2025 y un crecimiento interanual del 28,62% en comparación con diciembre de 2024. En términos acumulados, la producción de petróleo de 2025 fue 24,7% superior a la registrada durante todo el año 2024.

El aumento mensual estuvo impulsado principalmente por una mayor producción en las áreas Loma Campana (+9.465 bbl/d), Bajo del Choique – La Invernada (+5.722 bbl/d), La Angostura Sur I (+3.715 bbl/d), Bandurria Sur (+1.900 bbl/d) y La Amarga Chica (+1.677 bbl/d).

El gas de Neuquén

Por su parte, la producción de gas natural alcanzó en diciembre los 90,81 millones de metros cúbicos diarios, lo que implica un incremento del 11,75% respecto de noviembre de 2025 y un crecimiento del 10,41% interanual. En el acumulado enero–diciembre, la producción de gas fue 1,74% superior a la del mismo período de 2024.

El crecimiento mensual del gas se explicó principalmente por el aumento en las áreas Aguada Pichana Oeste (+2,58 MMm³/d), El Mangrullo (+2,41 MMm³/d), Fortín de Piedra (+2,11 MMm³/d), Sierra Chata (+0,8 MMm³/d) y Aguada Pichana Este (+0,66 MMm³/d).

En cuanto a la participación por tipo de producción, el petróleo no convencional representó el 96,96% del total, con 582.972 barriles diarios, mientras que el gas no convencional explicó el 90,73% de la producción total, alcanzando los 82,39 millones de m³ diarios. De ese volumen, el gas shale aportó 72,61 millones de m³ diarios (79,96%) y el gas tight 9,78 millones de m³ diarios (10,77%).

Estos resultados ratifican el rol estratégico de Neuquén como principal provincia productora de hidrocarburos del país y el liderazgo de los desarrollos no convencionales en la matriz energética nacional.

La oportunidad que Vaca Muerta puede perder si no aprende del colapso venezolano

La reciente captura de Nicolás Maduro no provocó un shock en el mercado petrolero internacional. El precio del Brent se mantuvo cerca de los USD 60 por barril, confirmando que Venezuela ya no influye en la oferta global. Para el análisis energético, este dato es más relevante que cualquier interpretación política o diplomática del acontecimiento. Vaca Muerta en el horizonte.

Según explicó Gustavo Pérego, director de ABECEB, “el problema venezolano no es de reservas, sino de instituciones”. La afirmación resume dos décadas de deterioro estructural. Venezuela posee una de las mayores dotaciones de crudo del planeta, pero carece del marco económico y jurídico necesario para transformarlas en producción sostenible.

El mercado absorbió la noticia sin sobresaltos porque ya no espera una recuperación rápida del petróleo venezolano. Washington, de hecho, dejó claro que la operación no implicaba un cambio de régimen inmediato. La lógica dominante es ordenar el tablero geopolítico, sin apostar a una reinserción acelerada del crudo caribeño.

El perfil del petróleo venezolano también explica parte del problema. La mayor parte proviene de la Faja del Orinoco, con crudos extra pesados y alto contenido de azufre. “Es petróleo caro de producir, caro de transportar y caro de refinar”, señaló Pérego, subrayando su desventaja frente a otros crudos pesados del continente.

A esa dificultad técnica se suma el colapso institucional. PDVSA perdió infraestructura, talento y credibilidad. “Recuperar los niveles de producción de los noventa no es un problema técnico, sino financiero e institucional”, advirtió Pérego, quien estimó inversiones necesarias entre USD 80.000 y 100.000 millones en más de una década.

Rubén Zárate analizó la intervención de Estados Unidos en Venezuela y afirmó que el conflicto revela una disputa global por energía, rutas estratégicas y control del petróleo pesado.

Guyana, el espejo que incomoda

El contraste regional resulta inevitable. Mientras Venezuela se estanca, Guyana avanza con reglas claras, contratos estables y seguridad jurídica. El resultado es una producción offshore que crece con rapidez y costos competitivos. Para los inversores, Guyana se convirtió en el verdadero motor incremental de oferta en el hemisferio occidental.

Pérego remarcó que el mercado no castiga la geología, sino la incertidumbre. “Sin protección de la propiedad privada y respeto contractual, Venezuela seguirá siendo una potencia petrolera en los papeles, pero irrelevante en los flujos reales”, sostuvo. Esa frase resume el drama estructural del país caribeño.

En este escenario, la captura de Maduro no revaloriza al petróleo venezolano. Por el contrario, refuerza la percepción de que, sin un cambio jurídico profundo, el capital internacional no regresará. Las grandes compañías priorizan previsibilidad, acceso financiero y reglas de largo plazo por sobre cualquier promesa política.

La consecuencia es directa: el capital que no va a Venezuela busca otros destinos. Shale norteamericano, Brasil offshore, Guyana y, potencialmente, Argentina aparecen como alternativas. La competencia por inversiones energéticas ya no se define solo por reservas, sino por credibilidad institucional.

Vaca Muerta, en ese contexto, juega en otra liga. Produce crudos medianos y livianos, más fáciles de refinar, con costos en descenso y curvas de aprendizaje consolidadas. Además, compite en un sistema global donde cada proyecto es evaluado bajo la misma vara macroeconómica y regulatoria.

Vaca Muerta y la mirada sobre la reforma laboral.

Lecciones para Vaca Muerta

Para Pérego, la ventana de oportunidad argentina no se abre porque Venezuela caiga, sino porque no puede volver sin reformarse. “Si la transición venezolana no redefine sus instituciones, el capital no regresará”, advirtió. Y ese capital, inevitablemente, buscará alternativas más previsibles.

Sin embargo, la oportunidad para Vaca Muerta no es automática. El caso venezolano demuestra que las reservas no alcanzan. Argentina puede tener uno de los mejores shales del mundo, pero sin seguridad jurídica, estabilidad regulatoria y reglas claras de salida, el desarrollo energético pierde atractivo para el capital internacional.

“La discusión no es geológica, es institucional”, enfatizó Pérego. La frase condensa la enseñanza central. El petróleo no fluye hacia donde hay más recursos, sino hacia donde existen más reglas. La competitividad energética ya no depende solo del subsuelo, sino del marco legal que lo rodea.

Venezuela confirma que el siglo XXI no premia al que tiene petróleo, sino al que sabe organizarlo. La producción energética moderna exige contratos confiables, financiamiento internacional, integración logística y previsibilidad macroeconómica. Sin esos elementos, incluso los mayores reservorios quedan atrapados en el potencial.

Para Vaca Muerta, la lección es clara. Argentina puede transformarse en un proveedor relevante de crudo y gas, pero solo si entiende que el verdadero upstream comienza en el derecho y no en la roca. El desafío no es perforar más, sino construir confianza.

En síntesis, el colapso venezolano no altera el equilibrio petrolero global, pero sí ilumina el camino. Vaca Muerta tiene la oportunidad de aprender de ese error histórico. El futuro energético argentino dependerá menos de su geología que de su capacidad para garantizar reglas, contratos y estabilidad.

Offshore en Argentina: entre el potencial geológico y el desafío político

La exploración offshore se consolida como uno de los principales ejes de discusión dentro de la industria energética global. Según un informe reciente de la Universidad Austral, los márgenes continentales siguen siendo áreas críticas para garantizar seguridad energética, atraer inversiones y sostener la transición ordenada hacia matrices más diversificadas, especialmente en países con fuerte dependencia de hidrocarburos.

En ese contexto, el Atlántico Sur volvió a posicionarse como una de las regiones más prometedoras para la exploración de hidrocarburos. La reactivación de licencias en Argentina, Uruguay y el sur de Brasil consolidó un corredor geológico que, pese a sus distintos niveles de madurez, concentra expectativas técnicas, estratégicas y políticas dentro de la industria regional.

Del lado sudamericano, la Ronda Argentina Costa Afuera 1, lanzada en 2018, marcó el inicio de una nueva etapa exploratoria. A partir de 2019, las operadoras priorizaron la adquisición de sísmica 2D y 3D en las cuencas Austral, Malvinas Oeste y Argentina Norte, configurando la mayor base de datos marina del país.

Entre 2019 y 2025 se relevaron cerca de 35.000 kilómetros de sísmica 2D y más de 40.000 kilómetros cuadrados de sísmica 3D. Empresas como TGS, PXGeo y BGP lideraron las campañas, trabajando para operadoras internacionales y nacionales como ExxonMobil, TotalEnergies, Shell, Equinor, YPF y Tullow Oil.

El primer hito operativo de esta etapa fue el pozo Argerich.x-1, perforado en 2024 por Equinor junto a YPF y Shell. Se trató del primer pozo en aguas ultraprofundas de la Argentina, con 1.500 metros de columna de agua y 4.000 metros de profundidad total, utilizando el drillship Valaris DS-17.

Aunque el resultado no fue comercialmente exitoso, la operación aportó información geológica clave para calibrar los modelos exploratorios. En la industria, este tipo de resultados no implica el descarte del área, sino una etapa necesaria de aprendizaje dentro de cuencas prácticamente vírgenes desde el punto de vista exploratorio.

Luego de Argerich, el offshore busca una nueva etapa.

Una pausa que es técnica, no estratégica

Tras la finalización del pozo Argerich y de las campañas sísmicas comprometidas, la información pública sobre offshore disminuyó de forma notable. Sin embargo, esta baja exposición mediática no refleja una paralización de la actividad, sino una fase de interpretación técnica que demanda tiempo, rigurosidad y análisis integrado de grandes volúmenes de datos.

Las compañías ingresaron en una etapa donde se definen decisiones estratégicas y económicas de largo plazo. Antes de fines de 2026 vencerán los primeros períodos exploratorios de la ronda offshore, momento en el cual las operadoras deberán decidir si avanzan hacia una segunda fase con nuevos pozos o si revierten sus áreas.

En paralelo, el proceso exploratorio estuvo acompañado por un esquema inédito de participación pública. Entre 2021 y 2024 se realizaron consultas tempranas y audiencias públicas que involucraron a empresas, ONGs, universidades, cámaras empresarias, sindicatos y ciudadanos, generando un debate sin precedentes sobre la actividad offshore.

Los resultados evidenciaron una fuerte polarización. Mientras los sectores productivos destacaron el impacto en empleo, divisas, soberanía energética y desarrollo tecnológico, los sectores críticos enfatizaron los riesgos ambientales, la pesca, el turismo y la desconfianza institucional respecto al control de impactos.

Este proceso derivó en la emisión de Declaraciones de Impacto Ambiental que habilitaron proyectos bajo un marco regulatorio homogéneo. Sin embargo, también quedaron áreas pendientes, como el bloque MLO-122 de Tullow Oil, que aún no cuenta con una definición administrativa final sobre su continuidad.

En contraste, ExxonMobil y Qatar Petroleum devolvieron formalmente varias áreas en Malvinas Oeste durante 2024, reflejando la dinámica normal de una exploración de frontera, donde no todos los proyectos avanzan hacia etapas de perforación o desarrollo.

Shell y una nueva oportunidad para el offshore.

Producción, logística y el espejo regional

Mientras la exploración offshore avanzaba en el norte, el sur argentino recuperó protagonismo con el proyecto Fénix, operado por TotalEnergies en la Cuenca Austral Marina. Entre 2023 y 2024 se perforaron tres pozos de desarrollo que hoy aportan cerca de 10 millones de metros cúbicos diarios de gas al sistema nacional.

Con este aporte, la producción offshore representa aproximadamente el 20% del gas del país, considerando también los históricos yacimientos Carina y Vega Pléyade. Este desempeño reafirma la capacidad técnica y operativa de Argentina para sostener proyectos marinos de escala relevante.

No obstante, el país aún carece de una cadena de suministros específicamente desarrollada para abastecer proyectos offshore de gran magnitud. La logística, los servicios especializados y la infraestructura portuaria siguen siendo uno de los principales desafíos para capitalizar futuras inversiones.

En este sentido, Uruguay aparece como un ejemplo regional de planificación. Con bloques adjudicados a compañías majors, marcos regulatorios estables y compromisos de perforación asumidos, el país logró posicionarse como un actor avanzado dentro del margen atlántico sudamericano.

APA Corporation y Chevron ya anunciaron actividades sísmicas y compromisos exploratorios entre 2025 y 2027 en aguas uruguayas, lo que anticipa un nuevo ciclo de exploración activa en la región. En paralelo, el sur de Brasil reactivó su Cuenca de Pelotas mediante rondas licitatorias permanentes.

Del otro lado del Atlántico, Namibia consolidó descubrimientos comerciales que reforzaron el interés global por este sistema conjugado. Ambos márgenes comparten una historia geológica común desde la apertura del Atlántico Sur, lo que fortalece el atractivo exploratorio del corredor regional.

YPF descartó que tenga negociaciones abiertas con Petrobras.

Una frontera que exige continuidad

El potencial energético del offshore argentino permanece intacto. La información sísmica, los datos de pozo, la experiencia operativa y los avances regulatorios conforman una base sólida para una nueva etapa exploratoria, siempre que exista continuidad institucional y visión estratégica a largo plazo.

Explorar el Atlántico Sur no implica únicamente una apuesta hidrocarburífera. Representa una oportunidad para fortalecer la soberanía energética, el desarrollo tecnológico, la formación de recursos humanos y la integración industrial, en un contexto donde la energía sigue siendo un factor central para el crecimiento económico.

La ventana de oportunidad está abierta. Convertir el conocimiento acumulado en progreso concreto dependerá de sostener políticas estables, reglas claras y una planificación que trascienda los ciclos políticos. En esa ecuación, el offshore argentino sigue siendo una de las cartas más relevantes del tablero energético nacional.

Shoe to shoe: la apuesta de Halliburton que sacude a Vaca Muerta

Halliburton es uno de los principales referentes de la industria hidrocarburífera global y mantiene una presencia decisiva en Vaca Muerta. La compañía continúa enfocada en elevar la eficiencia operativa y acompañar el desarrollo del shale, con una actividad sostenida en la Cuenca Neuquina que la posiciona entre las empresas de servicios con mayor despliegue.

En ese marco, la firma avanza con un pozo bajo el esquema “shoe to shoe”, una modalidad que permite gestionar la perforación de manera continua entre una zapata de casing y la siguiente. Este enfoque evita cambios de contratistas y de esquemas operativos, reduciendo tiempos no productivos y mejorando la coordinación integral del proceso.

El término shoe hace referencia a la zapata del revestimiento, ubicada en el extremo inferior de cada sarta de casing. Cada vez que una sección es corrida y cementada, se cierra una etapa del pozo. El concepto shoe to shoe integra todos esos tramos bajo una misma estrategia de ejecución.

“Como parte del equipo de Halliburton, estoy entusiasmado de participar en un pozo shoe to shoe en Vaca Muerta, actualmente perforando la sección lateral tras completar con éxito la tangente, la curva y el aterrizaje”, expresó Julio César Sánchez, Directional Driller de la compañía, en una publicación en LinkedIn.

El especialista agregó que, pese a enfrentar desafíos direccionales como altos doglegs y una sección negativa, el proyecto avanza por encima de los KPIs del cliente. Según detalló, el desempeño se apoya en tecnologías como MARSS, motor NitroForce, iCruise RSS y la broca HyperSteer, desarrolladas por Halliburton.

Avances en la perforación de Vaca Muerta

Hernán Carbonell, gerente de Desarrollo de Negocios de Halliburton en Argentina, destacó que los mayores avances tecnológicos se concentran actualmente en perforación y completación. En el primer segmento, remarcó la incorporación de herramientas inteligentes que optimizan los pozos horizontales mediante mayor información en tiempo real.

En completación, Carbonell subrayó la posibilidad de operar de forma remota con sistemas digitales que permiten mejorar la eficiencia operativa y reducir los costos de desarrollo. Este enfoque, explicó, se volvió clave para sostener la competitividad en proyectos no convencionales cada vez más exigentes.

Durante 2025, Halliburton desplegó en la Cuenca Neuquina tecnologías como el bombeo simultáneo de pozos (Simul Frac), el bombeo continuo y el uso de gas mediante la tecnología B-Fuel. Estas metodologías, según el ejecutivo, marcaron un salto relevante en productividad y en aprovechamiento de los recursos.

La evolución también alcanzó a las herramientas de perforación direccional. Carbonell señaló que el objetivo fue acompañar la creciente demanda de la industria, manteniendo altos niveles de productividad y, al mismo tiempo, reduciendo costos operativos. “Muchas de estas tecnologías ya están aplicadas en clientes de Argentina”, afirmó.

Uno de los desarrollos más relevantes fue la implementación de fibra óptica para capturar datos del subsuelo en tiempo real. Esta innovación permite que las decisiones en superficie sean más precisas y automatizadas, incrementando la eficiencia general de las operaciones y consolidando un nuevo estándar tecnológico en Vaca Muerta.