Vista compró activos de Equinor en Vaca Muerta

Vista Energy anunció una operación clave en Vaca Muerta que involucra la compra de activos de Equinor y la cesión parcial de participaciones a YPF. El acuerdo, informado ante la Comisión Nacional de Valores, busca reorganizar el control en áreas estratégicas y fortalecer la presencia de ambas compañías en uno de los principales yacimientos del país.

La transacción contempla la adquisición por parte de Vista del 100% del capital social de Equinor Argentina, que posee el 30% del bloque Bandurria Sur, y del 50% del bloque Bajo del Toro. A partir de esta operación, la operadora que lidera Miguel Galuccio consolida su posición en zonas productivas con alto potencial de desarrollo.

En paralelo, la compañía acordó la venta a YPF del 16,3% de Equinor Argentina, lo que le permitirá a la empresa de mayoría estatal sumar de manera indirecta un 4,9% adicional en Bandurria Sur. También se estableció la cesión del 15% del bloque Bajo del Toro, reforzando el liderazgo de YPF en ambas áreas.

De concretarse todas las condiciones previas, YPF alcanzará una participación del 44,9% en Bandurria Sur y del 65% en Bajo del Toro y Bajo del Toro Norte. Estas cifras consolidan a la empresa como principal operadora en estos bloques, que forman parte del núcleo productivo de Vaca Muerta.

Vista Energy sigue creciendo de la mano de Vaca Muerta.

Una operación millonaria con impacto en la producción

El monto total de las transacciones entre Vista y YPF vinculadas a estos activos asciende a más de 163 millones de dólares, con ajustes al cierre y pagos contingentes. En paralelo, Vista informó que la operación global con Equinor supera los 700 millones de dólares, combinando efectivo y acciones.

Para financiar la compra, Vista recurrió a fondos propios y a un crédito sindicado con bancos internacionales por hasta 600 millones de dólares. El préstamo tiene un plazo de cuatro años y forma parte de la estrategia financiera para sostener su crecimiento en la cuenca neuquina.

Desde la compañía, su CEO Miguel Galuccio destacó que la incorporación de estos activos permitirá reforzar el portafolio y sumar pozos con alto nivel de productividad. Según explicó, Bandurria Sur y Bajo del Toro ofrecen una combinación de producción actual y oportunidades para nuevas perforaciones.

Los datos operativos respaldan esa visión. Durante el tercer trimestre de 2025, Bandurria Sur produjo más de 80.000 barriles equivalentes diarios, mientras que Bajo del Toro superó los 4.000 barriles equivalentes por día. Ambos bloques concentran mayoritariamente producción de shale oil.

Condiciones, plazos y proyección a futuro

La concreción definitiva del acuerdo está sujeta al cumplimiento de varias condiciones. Entre ellas, se destacan la renuncia de los derechos de preferencia por parte de YPF y Shell, y la aprobación de autoridades de competencia en Chile vinculadas a exportaciones de crudo.

Vista informó que ya firmó la renuncia a sus derechos de preferencia en Bandurria Sur y Bajo del Toro, mientras espera que Shell haga lo propio. Una vez cumplidos estos requisitos, el cierre de la operación y las cesiones deberá realizarse de manera simultánea.

La empresa estima que el proceso podría completarse durante el segundo trimestre de 2026. A partir de ese momento, se iniciará una nueva etapa operativa, con foco en mejorar la eficiencia, ampliar la producción y aprovechar sinergias con otras áreas vecinas ya desarrolladas.

En este escenario, Bandurria Sur continuará siendo operada por YPF y contará con la participación de Vista y Shell, mientras que Bajo del Toro quedará bajo control mayoritario de la petrolera estatal. Ambas áreas no registran compromisos de inversión pendientes, lo que brinda mayor flexibilidad para planificar futuras etapas.

Crown Point sale a buscar US$30 millones y pone el petróleo de El Tordillo como garantía

Crown Point Energía S.A. anunció una nueva colocación de obligaciones negociables en el mercado local, con el objetivo de fortalecer su estructura financiera y acompañar el desarrollo de sus operaciones en Argentina. La compañía emitirá instrumentos en dólares por un monto total de US$30 millones, con vencimiento en enero de 2029 y una tasa fija anual del 10,75%.

La emisión corresponde a la Clase IX dentro del Programa Global de Obligaciones Negociables de la empresa, que contempla un techo de hasta US$300 millones. Según informó la compañía, los fondos podrán integrarse en pesos o en especie, pero serán pagaderos en moneda local al tipo de cambio correspondiente, ofreciendo flexibilidad a los inversores.

Desde Crown Point señalaron que esta operación forma parte de una estrategia integral para sostener el crecimiento de sus activos y mejorar su perfil financiero. La autorización fue otorgada por el directorio en enero de 2026 y cuenta con el aval de la Comisión Nacional de Valores, en el marco de la normativa vigente.

En términos patrimoniales, la compañía informó un patrimonio neto superior a los $10.500 millones al cierre de septiembre de 2025. Este respaldo financiero es uno de los pilares que busca transmitir confianza al mercado, en un contexto marcado por la volatilidad cambiaria y las restricciones al acceso al crédito externo.

Crown Point acelera en Chubut.

Garantías, plazos y respaldo productivo en Chubut

Uno de los puntos centrales de la emisión es el esquema de garantías asociado a las obligaciones negociables. La empresa constituyó una prenda sobre los créditos provenientes de la venta de petróleo crudo en las áreas El Tordillo, La Tapera y Puesto Quiroga, ubicadas en la provincia de Chubut, dentro de la Cuenca del Golfo San Jorge.

Estas áreas productivas funcionan como respaldo directo del repago de capital e intereses, mediante un contrato firmado con el Banco de Servicios y Transacciones como agente de garantía. De esta manera, los inversores cuentan con un derecho real de primer grado sobre los flujos generados por esas operaciones.

El esquema de amortización contempla diez cuotas trimestrales iguales, que comenzarán a pagarse en octubre de 2026 y finalizarán en enero de 2029. Cada cuota representa el 10% del capital emitido, lo que permite un repago escalonado y previsible durante todo el período de vigencia.

En paralelo, los intereses se abonarán de manera trimestral a una tasa fija nominal del 10,75% anual. Los pagos están previstos desde abril de 2026 hasta enero de 2029, lo que configura un flujo estable para los tenedores de los títulos, en un escenario donde predominan las inversiones de corto plazo.

Asimismo, Crown Point destacó que mantiene un historial de cumplimiento en sus emisiones anteriores, muchas de las cuales ya fueron canceladas en su totalidad. Este antecedente, sumado al respaldo productivo en Chubut y al ordenamiento financiero, busca consolidar la confianza del mercado en su plan de crecimiento.

“Por primera vez, los recursos naturales de la Patagonia se industrializan en la región”

El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, destacó que la firma del convenio con YPF se inscribe en una estrategia de largo plazo que posiciona a la provincia como una de las principales provincias exportadoras de gas y petróleo del país, y remarcó que el impacto de estos proyectos alcanzará a toda la Patagonia.

“El desarrollo energético no es solo para la costa atlántica. Es trabajo, oportunidades y actividad económica para todos los rionegrinos, vivan donde vivan”, afirmó el mandatario.

Weretilneck explicó que el proceso iniciado hace más de dos años ya se expresa en obras concretas, con inversiones en marcha y plazos definidos. “No estamos hablando de promesas. Antes de fin de año Río Negro y Neuquén van a estar exportando petróleo desde el mar rionegrino, y en los próximos años se sumará la exportación de gas natural licuado”, señaló.

Exportar desde la Patagonia

En ese marco, el mandatario rionegrino recordó el avance del proyecto VMOS (Vaca Muerta Oil Sur), que ya supera el 50% de ejecución y contempla la construcción de una terminal exportadora en Sierra Grande. “Esta obra moviliza mano de obra, empresas y servicios en distintos puntos de la provincia, desde la cordillera hasta la costa”, destacó.

El gobernador también se refirió a los proyectos de GNL (gas natural licuado) en desarrollo, tanto el liderado por Pan American Energy (PAE) como el recientemente firmado con YPF y ENI. “Estos proyectos implican gasoductos, plantas, logística y servicios que atraviesan Río Negro de punta a punta. Eso significa empleo directo e indirecto en cada región”, sostuvo.

Asimismo, Weretilneck subrayó la integración regional con Neuquén. “La producción en Vaca Muerta también genera trabajo para los rionegrinos: hay trabajadores, proveedores y empresas de nuestra provincia que participan de esta cadena de valor. El crecimiento es compartido”, remarcó.

El avance de los proyectos

Weretilneck afirmó que uno de los ejes centrales de la política provincial es agregar valor en origen. “Por primera vez, los recursos naturales de la Patagonia se industrializan en la región. No solo exportamos energía: generamos empleo, conocimiento y nuevas oportunidades productivas para toda la provincia”, indicó.

Además, el mandatario destacó que la llegada de inversiones de esta magnitud responde a un rumbo claro. “Nadie invierte miles de millones de dólares ni se compromete a 30 años si no hay reglas claras. Río Negro ofrece estabilidad política, seguridad jurídica y previsibilidad, y eso se traduce en trabajo y desarrollo para todos los rionegrinos”, aseveró.

El Gobierno formalizó el ingreso al RIGI del proyecto Carbonatos Profundos

El Gobierno aprobó formalmente la adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) del proyecto “Carbonatos Profundos (DCP)”, que prevé una inversión de US$ 519 millones en desarrollo de minería de oro y plata en San Juan.

El ingreso oficial al RIGI del proyecto minero quedó autorizado mediante la Resolución 6/2026, publicada este jueves en el Boletín Oficial, donde se explicó que el “Carbonatos Profundos” se encuentra enmarcado en el sector minería.

Objetos del proyecto 

  • Exploración de las concesiones mineras Gualcamayo 1 y Gualcamayo 2.
  • Determinación de la factibilidad de su yacimiento de reservas minerales de oro y plata.
  • Construcción, puesta en marcha y operación de la planta de tratamiento de dichos minerales extraídos del Proyecto.

La solicitud de adhesión fue presentada por MINAS ARGENTINAS SA en calidad de Vehículo de Proyecto Único (VPU) para el proyecto que se ubica en la región de Gualcamayo, a 270 km al norte de la capital provincial de San Juan.

El ministro de Economía, Luis Caputo, había destacado días atrás, al momento de anunciar su aprobación, que “este proyecto permite la extensión de vida de una mina en etapa de agotamiento con el desarrollo de un tipo distinto de mineralización y va a emplear 1700 personas en forma directa”.

El proyecto representará una inversión total en activos computables de US$ 519.647.635, superando el monto mínimo de inversión requerido.

En este sentido, la empresa informó que el monto inicial a invertir para el primer año es de US$ 46.741.254 y para el segundo año de US$ 43.858.696, conformando un total de US$ 90.599.950, para lograr superar el 40% del monto mínimo de inversión dispuesto en la Ley Bases.

El texto oficial precisó que en la solicitud presentada al Ejecutivo, la empresa declaró que la fecha límite comprometida para alcanzar el monto mínimo de inversión en activos computables para el proyecto es el 31 de diciembre de 2028.

En el plan de desarrollo de proveedores, se estipuló que el 69% de la totalidad del monto de inversión destinado al pago de proveedores, bienes y obras de infraestructura, durante las etapas de construcción y operación, corresponde a proveedores locales, porcentaje que excede el 20% exigido por la normativa vigente.

El Comité Evaluador de Proyectos RIGI “efectuó un análisis de los antecedentes obrantes en el expediente y, con sustento en los informes técnicos producidos por las dependencias y reparticiones con competencia técnica en la materia, recomendó aprobar la solicitud de adhesión al RIGI del Proyecto Único denominado “Carbonatos Profundos (DCP)” y su plan de inversión”, lo que termina efectivizando este jueves el Ministerio de Economía.

“Carbonatos Profundos” se convirtió en el décimo proyecto RIGI aprobado, por lo cual el régimen ya suma un total de inversiones superior a los US$ 25.000 millones.

La oportunidad que Vaca Muerta puede perder si no aprende del colapso venezolano

La reciente captura de Nicolás Maduro no provocó un shock en el mercado petrolero internacional. El precio del Brent se mantuvo cerca de los USD 60 por barril, confirmando que Venezuela ya no influye en la oferta global. Para el análisis energético, este dato es más relevante que cualquier interpretación política o diplomática del acontecimiento. Vaca Muerta en el horizonte.

Según explicó Gustavo Pérego, director de ABECEB, “el problema venezolano no es de reservas, sino de instituciones”. La afirmación resume dos décadas de deterioro estructural. Venezuela posee una de las mayores dotaciones de crudo del planeta, pero carece del marco económico y jurídico necesario para transformarlas en producción sostenible.

El mercado absorbió la noticia sin sobresaltos porque ya no espera una recuperación rápida del petróleo venezolano. Washington, de hecho, dejó claro que la operación no implicaba un cambio de régimen inmediato. La lógica dominante es ordenar el tablero geopolítico, sin apostar a una reinserción acelerada del crudo caribeño.

El perfil del petróleo venezolano también explica parte del problema. La mayor parte proviene de la Faja del Orinoco, con crudos extra pesados y alto contenido de azufre. “Es petróleo caro de producir, caro de transportar y caro de refinar”, señaló Pérego, subrayando su desventaja frente a otros crudos pesados del continente.

A esa dificultad técnica se suma el colapso institucional. PDVSA perdió infraestructura, talento y credibilidad. “Recuperar los niveles de producción de los noventa no es un problema técnico, sino financiero e institucional”, advirtió Pérego, quien estimó inversiones necesarias entre USD 80.000 y 100.000 millones en más de una década.

Rubén Zárate analizó la intervención de Estados Unidos en Venezuela y afirmó que el conflicto revela una disputa global por energía, rutas estratégicas y control del petróleo pesado.

Guyana, el espejo que incomoda

El contraste regional resulta inevitable. Mientras Venezuela se estanca, Guyana avanza con reglas claras, contratos estables y seguridad jurídica. El resultado es una producción offshore que crece con rapidez y costos competitivos. Para los inversores, Guyana se convirtió en el verdadero motor incremental de oferta en el hemisferio occidental.

Pérego remarcó que el mercado no castiga la geología, sino la incertidumbre. “Sin protección de la propiedad privada y respeto contractual, Venezuela seguirá siendo una potencia petrolera en los papeles, pero irrelevante en los flujos reales”, sostuvo. Esa frase resume el drama estructural del país caribeño.

En este escenario, la captura de Maduro no revaloriza al petróleo venezolano. Por el contrario, refuerza la percepción de que, sin un cambio jurídico profundo, el capital internacional no regresará. Las grandes compañías priorizan previsibilidad, acceso financiero y reglas de largo plazo por sobre cualquier promesa política.

La consecuencia es directa: el capital que no va a Venezuela busca otros destinos. Shale norteamericano, Brasil offshore, Guyana y, potencialmente, Argentina aparecen como alternativas. La competencia por inversiones energéticas ya no se define solo por reservas, sino por credibilidad institucional.

Vaca Muerta, en ese contexto, juega en otra liga. Produce crudos medianos y livianos, más fáciles de refinar, con costos en descenso y curvas de aprendizaje consolidadas. Además, compite en un sistema global donde cada proyecto es evaluado bajo la misma vara macroeconómica y regulatoria.

Vaca Muerta y la mirada sobre la reforma laboral.

Lecciones para Vaca Muerta

Para Pérego, la ventana de oportunidad argentina no se abre porque Venezuela caiga, sino porque no puede volver sin reformarse. “Si la transición venezolana no redefine sus instituciones, el capital no regresará”, advirtió. Y ese capital, inevitablemente, buscará alternativas más previsibles.

Sin embargo, la oportunidad para Vaca Muerta no es automática. El caso venezolano demuestra que las reservas no alcanzan. Argentina puede tener uno de los mejores shales del mundo, pero sin seguridad jurídica, estabilidad regulatoria y reglas claras de salida, el desarrollo energético pierde atractivo para el capital internacional.

“La discusión no es geológica, es institucional”, enfatizó Pérego. La frase condensa la enseñanza central. El petróleo no fluye hacia donde hay más recursos, sino hacia donde existen más reglas. La competitividad energética ya no depende solo del subsuelo, sino del marco legal que lo rodea.

Venezuela confirma que el siglo XXI no premia al que tiene petróleo, sino al que sabe organizarlo. La producción energética moderna exige contratos confiables, financiamiento internacional, integración logística y previsibilidad macroeconómica. Sin esos elementos, incluso los mayores reservorios quedan atrapados en el potencial.

Para Vaca Muerta, la lección es clara. Argentina puede transformarse en un proveedor relevante de crudo y gas, pero solo si entiende que el verdadero upstream comienza en el derecho y no en la roca. El desafío no es perforar más, sino construir confianza.

En síntesis, el colapso venezolano no altera el equilibrio petrolero global, pero sí ilumina el camino. Vaca Muerta tiene la oportunidad de aprender de ese error histórico. El futuro energético argentino dependerá menos de su geología que de su capacidad para garantizar reglas, contratos y estabilidad.

Jorge Brito reasume la presidencia de Genneia

Genneia anunció oficialmente el regreso de Jorge Brito como presidente de su Directorio. Brito, quien ya ha desempeñado este cargo exitosamente entre diciembre de 2015 y abril de 2022, retoma la conducción de la compañía, continuando con el proceso de crecimiento y fortalecimiento de la posición de Genneia como el actor principal en la generación de energía limpia, tanto eólica como solar.

Junto a sus nuevas responsabilidades en Genneia, Brito continúa desempeñándose como presidente del Directorio del Banco Macro, cargo que ocupa desde marzo de 2023.

Recientemente, Genneia puso en operación el Parque Solar San Rafael, superando de esta manera los 1.500 MW de potencia instalada renovable y consolidando su liderazgo en el sector. Con sus 8 parques eólicos y 6 solares en funcionamiento, la empresa lleva una inversión acumulada superior a 1.600 millones de dólares desde 2016.

Asimismo, la compañía se posiciona hoy también como el principal emisor de bonos verdes del país, con más de 1.280 millones de dólares emitidos hasta la fecha.

Genneia es la empresa líder en generación de energía renovable.

Continuidad y Visión Estratégica

Genneia actualmente lidera el sector con una capacidad instalada que la posiciona a la vanguardia de la industria, operando los parques eólicos y solares más importantes del territorio nacional.

“Es un orgullo volver a presidir una compañía que es emblema de la energía del futuro en nuestro país. Nuestro foco seguirá puesto en la innovación, la sostenibilidad y en continuar ampliando nuestra matriz renovable para acompañar el crecimiento de la industria argentina”, señaló Jorge Brito.

Con este cambio en la presidencia, Genneia reafirma su objetivo de abastecer a la industria nacional y al sistema con energía limpia, eficiente y competitiva.

Genneia puso en operación a su octavo parque eólico en el país.

Líder en energía renovables

Genneia es la compañía líder en la provisión de soluciones energéticas sustentables en Argentina, con un 20% del total de la potencia instalada, alcanzando el 21% de la generación de energía eólica y el 12% de la solar.

La reciente entrada en operación del Parque Solar San Rafael en Mendoza, junto con la puesta en marcha del Parque Solar Anchoris y la inauguración del Parque Eólico La Elbita en la provincia de Buenos Aires, ha elevado la capacidad total de energía renovable de Genneia a más de 1.540 MW, consolidando su liderazgo en el sector y marcando un logro sin precedentes en el panorama energético del país.

Con sus parques eólicos Rawson, Trelew, Madryn, Chubut Norte, Villalonga, Pomona, Necochea y La Elbita, Genneia cuenta con una capacidad total de 945 MW en energía eólica. Actualmente, la compañía avanza con la construcción del Parque Solar San Juan Sur, con una capacidad de 130 MW, ubicado en la provincia de San Juan. Con sus seis parques solares en operación —Ullum, Sierras de Ullum, Tocota III, Malargüe I, Anchoris y la reciente incorporación de San Rafael (140 MW) — Genneia alcanza un total de 630 MW de capacidad instalada en energía solar

El dato que confirma que Vaca Muerta dejó atrás su fase experimental

Vaca Muerta transita un punto de inflexión que redefine su lugar en la industria energética regional. Los datos más recientes ya no hablan de promesas ni de pruebas piloto, sino de un cambio estructural en la forma de operar la cuenca. La transición que atravesó 2025 abre paso a un escenario operativo mucho más estable y maduro.

Según Ernesto Díaz, Senior Vice President Latin America de Rystad Energy, dos indicadores reflejan con claridad el pulso real de la actividad: los pozos iniciados y las etapas de fractura. Ambos muestran que la volatilidad de años anteriores empieza a quedar atrás, dando lugar a un patrón productivo más previsible y continuo.

Durante 2024, la actividad fue elevada, pero extremadamente irregular. De acuerdo con los datos difundidos por Díaz en LinkedIn, los pozos iniciados oscilaron entre 25 y 46 por mes, mientras que las etapas de fractura variaron entre 1.000 y 2.000 mensuales. Fue un año fuerte, aunque con altibajos operativos muy marcados.

El panorama de 2025 mostró una dinámica distinta. Ernesto Díaz destacó que noviembre cerró con 46 pozos iniciados y diciembre con 53, confirmando que la actividad real se mantuvo en niveles elevados. El dato más contundente fue mayo, cuando se alcanzaron 3.411 etapas de fractura, el máximo mensual histórico registrado en Vaca Muerta.

Ese récord marcó un antes y un después. Para Rystad Energy, el salto no fue solo cuantitativo, sino cualitativo, porque evidenció una capacidad operativa sostenida. La cuenca comenzó a consolidar un ritmo que ya no depende de picos aislados, sino de una planificación industrial con mayor consistencia y previsibilidad.

El cambio silencioso que puede convertir a Vaca Muerta en una potencia shale.

El punto de quiebre estructural para Vaca Muerta

Las proyecciones de Ernesto Díaz anticipan que 2026 será el cambio estructural más importante para Vaca Muerta. El nuevo régimen operativo prevé entre 48 y 55 pozos iniciados por mes, de forma constante, junto con 2.400 a 2.700 etapas de fractura mensuales. Por primera vez, la cuenca entraría en un plateau alto, estable y continuo.

Para la industria, este escenario implica mayor estabilidad en la producción y en las exportaciones, además de una demanda sostenida de servicios asociados como perforación, fractura, logística, arenas y midstream. También mejora la previsibilidad para los inversores, un factor clave para acelerar decisiones de largo plazo en proyectos de gran escala.

Díaz remarca que Vaca Muerta ya no discute si puede producir gas de clase mundial. El debate ahora se centra en cómo escalar, diversificar y capturar más valor. La productividad se ubica en niveles comparables a los mejores shales, con capacidad de respuesta rápida a la demanda regional y avances concretos en infraestructura y LNG.

En ese marco, el gas argentino se posiciona como un recurso flexible, competitivo y estratégico. La integración entre upstream y midstream, nuevas formas de monetizar el gas fuera del invierno y la innovación operativa en campo aparecen como los ejes del próximo salto. Para Rystad Energy, la oportunidad está abierta y el momento es ahora.

Asimismo, Ernesto Díaz también advierte que Vaca Muerta debe aprender de la experiencia del shale estadounidense. En Estados Unidos, la longitud de los laterales se redujo tras comprobar que más metros no garantizan mayor producción. El foco pasó a la eficiencia de diseño, buscando el equilibrio técnico y económico, una lección clave para el desarrollo argentino.

La historia secreta detrás del nacimiento de Pampa Energía

Marcelo Mindlin suele decir que su historia empresarial no nació de un plan maestro, sino de una sucesión de decisiones tomadas con convicción y sentido de oportunidad. Desde muy joven entendió que el mundo corporativo exigía sacrificio, disciplina y una dosis constante de aprendizaje, especialmente cuando se trata de construir proyectos en un país tan cambiante como Argentina.

Su primer gran salto profesional llegó al incorporarse al equipo de Eduardo Elsztain en la Bolsa de Comercio. “Ahí empecé a navegar las aguas del mundo empresarial”, recordó. Con apenas veinticinco años, Mindlin asumió jornadas extenuantes, viajes permanentes y negociaciones complejas, en un entorno donde la adrenalina y la ambición eran parte cotidiana del trabajo.

Durante más de una década, fue parte del crecimiento del grupo IRSA. Participó en operaciones financieras, inmobiliarias y agropecuarias, siempre desde un rol de alto nivel. Sin embargo, con el paso del tiempo, comenzó a sentir que algo faltaba. “Ya no me divertía”, confesó, al describir el momento en que empezó a pensar en un cambio profundo.

La comodidad del cargo contrastaba con su deseo de liderar un proyecto propio. “Quería ser el número uno de algo, aunque fuera más chico”, explicó en el primer episodio de “Pampa, veinte años de historia”, el podcast que recorre la trayectoria de la empresa energética. Esa necesidad interna terminó imponiéndose sobre la estabilidad económica y el reconocimiento profesional, empujándolo a tomar una de las decisiones más importantes de su vida empresarial.

El diálogo con su esposa fue determinante. “Cuando le dije que quería irme de IRSA, se quedó tranquila”, recordó. Ese respaldo fue clave para avanzar. Poco después, convocó a su hermano Damián y a Gustavo Mariani, dos piezas fundamentales que aceptarían acompañarlo en un camino lleno de incertidumbre, pero también de posibilidades.

Un proyecto que nació sin un plan definido

El nuevo proyecto comenzó sin un rumbo preciso. Mindlin incluso pensó en tomarse un año sabático, tras catorce años de trabajo ininterrumpido. Sin embargo, el mercado no le dio tiempo para detenerse. Antes de dejar definitivamente las oficinas de IRSA, apareció la oportunidad de comprar Transener, una operación que marcaría el inicio de su etapa energética.

Era 2003 y Argentina todavía arrastraba las consecuencias de la crisis de 2001. Para muchos, invertir en ese contexto era una locura. Para Mindlin, en cambio, era una oportunidad. “Las crisis son duras, pero también ofrecen posibilidades únicas”, afirmó, convencido de que el contexto financiero abría puertas que en épocas de estabilidad no existían.

Su estrategia se basó en comprar deuda de empresas en default a precios muy bajos y convertirla en participación accionaria. “Comprábamos bonos a 30 o 40 centavos por dólar”, explicó. Esa lógica le permitió ingresar en compañías valiosas, aportando capital fresco y participando activamente en su reestructuración financiera.

El aprendizaje del negocio energético fue progresivo. “No entendíamos el sector, lo fuimos aprendiendo”, reconoció. Transener fue el primer paso. Luego llegaron empresas de generación eléctrica, Edenor y más tarde TGS. Cada incorporación implicaba nuevos equipos, desafíos técnicos y un mayor entendimiento del entramado energético argentino.

Con varios activos bajo su control, surgió la necesidad de unificarlos en una sola estructura. La solución fue tan creativa como simbólica: comprar una empresa sin actividad operativa, pero que cotizaba en bolsa desde 1950, el Frigorífico de la Pampa. “Ese fue el vehículo”, explicó Mindlin sobre el origen formal de Pampa Energía.

El nombre no fue casual. “Pampa era Argentina y Energía era lo que queríamos hacer”, afirmó. En 2005, la nueva compañía comenzó a consolidar todos los activos adquiridos, con una identidad local y una clara vocación internacional, pensada para atraer inversores extranjeros interesados en el mercado energético argentino.

Rincón de Aranda es la gran apuesta de Pampa Energía en Vaca Muerta.

Expansión, vértigo y consolidación

El primer aumento de capital permitió recaudar 100 millones de dólares. Poco después, en 2007, Pampa realizó una colocación internacional que sumó entre 400 y 450 millones. “Fueron dos semanas de road show en Europa y Estados Unidos”, recordó. Esa inyección de fondos marcó el inicio de una etapa de crecimiento acelerado.

Entre 2005 y 2008, la compañía protagonizó una serie de adquisiciones y operaciones financieras que consolidaron su presencia en el sector. “Fue una etapa de mucha adrenalina”, describió Mindlin. No había un plan a veinte años, sino una lógica de aprovechar cada oportunidad que el mercado ofrecía.

La cultura interna se transformó en un rasgo distintivo. “Los socios fundadores trabajamos todos los días acá, cuidando cada gasto como si fuera nuestro”, destacó. Esa cercanía con la gestión diaria, según Mindlin, marcó una diferencia clave frente a las multinacionales y a los grandes conglomerados corporativos.

El momento más desafiante llegó con la compra de Petrobras Argentina. En ese entonces, Pampa valía en bolsa unos 500 millones de dólares y la operación se concretó por 1.300 millones. “Fue un antes y un después”, afirmó. La magnitud de la transacción generó vértigo incluso dentro del propio equipo.

“Nos miramos y nos preguntamos si nos animábamos”, recordó. La respuesta fue afirmativa. La compra incorporó activos en generación eléctrica, petróleo, gas, refinación, petroquímica y operaciones internacionales. Esa operación terminó de consolidar a Pampa Energía como uno de los principales grupos del sector en Argentina.

Pampa Energía recibió la autorización comercial de tres aerogeneradores de PEPE VI

Pampa Energía, un símbolo de trabajo

Con el paso del tiempo, Mindlin decidió dejar la gerencia general para enfocarse en la estrategia. Gustavo Mariani asumió como CEO. “Me di cuenta de que ya no le prestaba la misma atención al día a día”, explicó. El cambio le permitió concentrarse en las grandes decisiones de inversión y crecimiento.

Hoy, Pampa Energía se encuentra en una posición diferente. “Ahora las oportunidades nos buscan a nosotros”, sostuvo. Cada nuevo proyecto es analizado con detalle, manteniendo una política estricta de liquidez y control del endeudamiento, dos principios que Mindlin considera fundamentales para operar en Argentina.

Para el empresario, el país sigue siendo una oportunidad. “Si sos cuidadoso con la deuda y mantenés liquidez, Argentina es una oportunidad”, afirmó. Reconoce los vaivenes económicos, pero insiste en que quien sabe leer esos ciclos puede transformar la inestabilidad en crecimiento sostenido.

Al mirar hacia atrás, Mindlin asegura que su mayor aprendizaje no está solo en las cifras. “Lo más importante es armar los equipos adecuados y pasarla bien”, concluyó. En ese recorrido, Pampa Energía dejó de ser un proyecto incipiente para convertirse en un actor central del negocio energético argentino.

Petróleo barato y ruido geopolítico: el combo que amenaza el plan de Vaca Muerta

La intervención militar de Estados Unidos en Venezuela volvió a introducir un factor de incertidumbre en el mercado energético internacional. Para Juan José Carbajales, consultor y exsubsecretario de Hidrocarburos de la Nación, los efectos no serán inmediatos, pero sí relevantes para Vaca Muerta.

“Venezuela fue un gran productor de hidrocarburos, de petróleo en particular”, recordó Carbajales al analizar el contexto regional. En diálogo con Radio Con Vos, el especialista explicó que el país caribeño contaba con reservas probadas que permitían una producción sostenida, con infraestructura y mercados consolidados.

Durante años, Venezuela produjo alrededor de 3,5 millones de barriles diarios, un volumen comparable al de Brasil en la actualidad. Sin embargo, esa capacidad se fue deteriorando de manera sostenida. “Eso fue declinando, pasó después a dos millones, esto durante 15 o 20 años del chavismo”, señaló.

Según Carbajales, la combinación de la reformulación de PDVSA y el embargo internacional terminó de impactar en el nivel de actividad. “Hoy está en un poquito más de un millón [de barriles por día] o ahí rondando”, precisó, al trazar una comparación directa con la meta productiva de Argentina.

En ese marco, descartó una recuperación acelerada. “Pensar que Venezuela va a inmediatamente hacer nuevamente un gran exportador nos lleva a un mediano plazo, no vamos a ver efectos inmediatos”, afirmó.

Incertidumbre geopolítica y precios internacionales

Para Carbajales, el principal impacto en el corto plazo es la incertidumbre. “La única certeza que tenemos es que hay un conflicto geopolítico”, advirtió. Ese escenario, explicó, nunca es positivo para los mercados, ya que agrega volatilidad y dudas sobre la evolución de la oferta y los precios.

El especialista remarcó que el esquema político en Venezuela aún no está claro. “No está claro cómo va a ser el esquema político de la transición y nada de eso puede beneficiar en el corto plazo a los niveles de producción y de precios internacionales”, sostuvo.

En ese contexto, explicó que la continuidad del embargo y la falta de crecimiento productivo podrían sostener los precios en el corto plazo. Sin embargo, el panorama cambia si Venezuela logra estabilizar su producción. “Si la producción venezolana se estabiliza y puede tener un repunte, ahí sí en el mediano plazo vamos a ver otra causal de sobreoferta de crudos”, alertó.

Esa sobreoferta, según Carbajales, ya se refleja en el mercado. “Hace que sistemáticamente en los últimos años, año y medio, dos años, el precio del Brent descienda. Hoy está a menos de 60 dólares”, indicó.

Ese nivel de precios genera preocupación para Vaca Muerta. “Eso no es una buena noticia para Vaca Muerta, para los planes de inversión de las compañías”, enfatizó.

Al referirse a los costos, citó al presidente de YPF: “Dijo que el shale de Vaca Muerta, los pozos no convencionales, son rentables a 45 dólares”. No obstante, advirtió sobre las implicancias de ese umbral. “Puede ser rentable para mantener la producción, pero no para ampliar los volúmenes de inversión”.

YPF rompió una nueva marca en la perforación de Vaca Muerta.

Vaca Muerta, GNL y el riesgo de largo plazo

Carbajales advirtió que una baja de precios sostenida podría ralentizar el crecimiento de la actividad. “Si se diera esa baja del precio, los planes de inversión van a ralentizarse”, sostuvo. En ese escenario, los objetivos productivos se correrían en el tiempo. “Llegar a ese millón, millón y medio de barriles (…) ya no va a ser en el corto plazo, sino 2030”.

El impacto también alcanzaría a los proyectos de gas natural licuado. “Indirectamente los planes de exportación de GNL (…) también podrían sufrir cierta demora en los cronogramas”, explicó, en referencia a los buques licuefactores previstos para operar desde 2027.

Desde la mirada de Estados Unidos, Carbajales remarcó que el objetivo es económico. “Los recursos naturales nos tienen que servir a nuestra estrategia de América primero y a bajar los costos de los combustibles en Estados Unidos”, citó al analizar la política energética norteamericana.

Esa estrategia puede tener efectos contradictorios para Argentina. “Podrá ser una buena noticia para los consumidores (…) pero no es una buena noticia para la industria en general, que tiene planes agresivos de inversión”, advirtió.

Más allá de los precios, Carbajales puso el foco en un factor menos visible. “Algo que valoran los inversores de Argentina es que la producción no pasa por ningún estrecho”, explicó, al destacar la estabilidad logística y geopolítica del país.

Sin embargo, alertó que ese activo comienza a ponerse en duda. “Tener a la mayor potencia mundial agrediendo a un país de Sudamérica militarmente le agrega un costado que Argentina no tenía”, sostuvo.

Ese ruido regional, concluyó, puede afectar la confianza de largo plazo. “Es ponerle un signo de interrogación a algo de las pocas cosas que Argentina tenía para ofrecer” cuando sale al mundo a vender su petróleo y su gas.

Gualcamayo ingresa al RIGI con un megaproyecto aurífero de U$S 665 millones

El Gobierno nacional aprobó la incorporación del proyecto minero Gualcamayo al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), con una inversión comprometida de USD 665 millones. La confirmación llegó a través del ministro de Economía, Luis Caputo, y convierte a esta iniciativa en el segundo emprendimiento minero de San Juan en ingresar al régimen, luego de Los Azules.

La empresa Minas Argentinas S.A., controlada por Aisa Group, informó que el Comité Evaluador del Gobierno emitió un dictamen técnico favorable para el Proyecto Carbonatos Profundos (DCP). Este aval constituye el paso previo a la resolución definitiva y sienta las bases para transformar a Gualcamayo en un complejo productivo con proyección mínima de 30 años.

Desde la compañía destacaron que la aprobación del RIGI refuerza su estrategia de largo plazo para reactivar la minería en San Juan y aportar al desarrollo económico nacional, mediante la generación de empleo, incorporación de tecnología y previsibilidad para inversiones de gran escala.

El plan aprobado contempla desembolsos por más de USD 660 millones, incluyendo USD 50 millones destinados exclusivamente a exploración geológica. El núcleo del proyecto es el desarrollo del yacimiento Carbonatos Profundos, que cuenta actualmente con más de 3,5 millones de onzas de oro en recursos certificados bajo los estándares internacionales NI 43-101 y JORC. De ese total, 2,45 millones de onzas ya están clasificadas como reservas.

El proyecto Gualcamayo

Según el último reporte técnico de abril de 2025, el distrito minero Gualcamayo concentra más de 5 millones de onzas de oro en recursos, con 3,2 millones de onzas en la categoría de reservas probadas y probables. La empresa se encuentra finalizando una actualización de estos datos y proyecta un incremento del 20% respecto del informe anterior.

En paralelo, Minas Argentinas avanza con un programa de exploración distrital tanto de corto como de largo plazo. Hasta el momento, apenas el 4% de la superficie del proyecto fue explorada en profundidad, lo que abre un amplio margen para ampliar la base de recursos y extender la vida útil del yacimiento.

Los estudios de prefactibilidad se encuentran en una etapa avanzada y la compañía confirmó que en el corto plazo comenzará con las ingenierías y la factibilidad técnica. La etapa de construcción, prevista para fines de 2027, demandará entre 1.000 y 1.500 trabajadores, mientras que en la fase operativa, estimada para fines de 2029, se consolidarán alrededor de 600 empleos directos permanentes.

El visto bueno de Nación

El desarrollo incluye una mina subterránea de última generación, una nueva planta de procesamiento y la instalación de una planta de oxidación a presión (POX), una tecnología clave para el tratamiento de minerales complejos. Esta planta será una de las primeras de su tipo en Sudamérica y posicionará a San Juan entre los polos mineros más avanzados de la región.

Además, el proyecto incorpora un parque solar fotovoltaico de 50 MW que permitirá abastecer gran parte de la demanda energética de la operación y reducir de forma significativa la huella de carbono.

La aprobación del RIGI representa un punto de inflexión para Gualcamayo, que hace apenas dos años atravesaba un proceso de cierre. El anuncio fue celebrado por el ministro Luis “Toto” Caputo, quien destacó públicamente la incorporación del proyecto sanjuanino al régimen de incentivos a través de sus redes sociales.