Tenaris marca un hito en Vaca Muerta con fracturas alimentadas en más del 80% con gas

Tenaris completó con éxito las dos primeras operaciones de fractura hidráulica alimentadas en más de un 80% con gas, mediante el uso de bombas con tecnología Dynamic Gas Blending (DGB). Las pruebas se llevaron a cabo en una serie de PADs operados por Tecpetrol, marcando un hito para la Cuenca Neuquina y la industria de servicios petroleros en la región.

Las bombas DGB utilizadas en estas operaciones forman parte del tercer set de fractura hidráulica que Tenaris pondrá en funcionamiento en Vaca Muerta durante 2026. Esta tecnología permite sustituir el uso de diésel por gas generando beneficios económicos y ambientales.

“Esto marca un avance en la reducción de emisiones y representa un hito para toda la cuenca. La tecnología DGB se encuentra aún en una etapa inicial de implementación, incluso en cuencas como Permian, Estados Unidos. Haber superado el 80% de reemplazo de diésel por gas es un nivel de eficiencia que ninguna otra compañía de servicios había alcanzado hasta el momento en Argentina”, destacó Francisco Liberatore, Director de Tenaris Oil & Gas Services.

Además de contribuir a la reducción de emisiones de CO₂, la tecnología DGB permite optimizar los costos de combustible, ya que los equipos pueden ser abastecidos con el mismo gas producido en las perforaciones del pad o en pads cercanos, mejorando la eficiencia integral de las operaciones.

Las primeras 10 bombas DGB probadas en estas operaciones forman parte de una inversión de 110 millones de dólares, anunciada por Tenaris en marzo del año pasado, destinada a fortalecer sus capacidades de fractura hidráulica en Argentina. El proyecto contempla la incorporación de un tercer equipo de fractura con 28 bombas y 70.000 hhp, además de su correspondiente equipo de coiled tubing.

Entre 2020 y 2026, Tenaris habrá invertido aproximadamente 240 millones de dólares en el desarrollo de su unidad de negocios de servicios petroleros en el país. Actualmente, la compañía se posiciona como el tercer proveedor de servicios de la cuenca, con más de 6.000 etapas de fractura realizadas.

Un barril a U$S 60, equipos e infraestructura incrementarán un 20% la actividad en Vaca Muerta

Durante 2026, Vaca Muerta se prepara para transitar un nuevo año de crecimiento, con un aumento proyectado de más del 20% en su nivel de actividad. El impulso llegará principalmente desde el shale oil, acompañado por precios internacionales favorables, nuevas obras de infraestructura y una mayor disponibilidad de equipos.

Luego de varios años de consolidación, el desarrollo no convencional atraviesa una etapa de mayor estabilidad. Las operadoras avanzan con planes más ordenados, campañas continuas y una planificación que apunta a sostener el ritmo de inversión sin los altibajos que marcaron etapas anteriores.

El precio del barril, estabilizado en torno a los 60 dólares, aparece como uno de los principales factores que explican este escenario. Con ese nivel de cotización, los proyectos en Vaca Muerta mantienen su rentabilidad y permiten seguir apostando por nuevos pozos y desarrollos.

En diálogo con eolomedia, Ernesto Díaz, vicepresidente para Latinoamérica de la consultora Rystad Energy, destacó que los datos anticipan un año muy positivo. “Nuestros pronósticos indican que el nivel de actividad va a ser muy bueno, superior al de 2025. Nosotros seguimos dos indicadores principalmente: los pozos nuevos iniciados mes a mes y la cantidad de etapas de fractura. Las dos cosas juntas nos dan una sensibilidad del nivel de actividad, y para el próximo año esperamos ambos indicadores por encima del 20%”, afirmó.

Este crecimiento, explicó, no surge de manera espontánea. Es el resultado de una combinación de experiencia acumulada, mejoras en los procesos y una mayor coordinación entre las distintas áreas de la industria.

Tecpetrol sumó un perforador para Vaca Muerta.

Precios e infraestructura, las claves del crecimiento en 2026

Uno de los pilares del nuevo ciclo es el sostenimiento del precio internacional del crudo. Con valores cercanos a los 60 dólares, las compañías encuentran un marco favorable para sostener sus planes y proyectar inversiones a mediano plazo.

Díaz explicó cómo incide este factor en las decisiones empresarias. “Uno de los grandes motivos del crecimiento es el nivel de precios que se sostiene alrededor de los 60 dólares, que para Vaca Muerta sigue siendo bastante competitivo. Eso permite que los proyectos sigan avanzando y que las empresas mantengan su ritmo de inversión”, señaló.

A este escenario se suma el avance de obras clave para el transporte del petróleo. La ampliación de la capacidad de evacuación se transformó en una condición indispensable para que la producción pueda seguir creciendo sin trabas.

“La infraestructura ya está encaminada y los tiempos vienen según lo planeado. Esa capacidad se tiene que llenar, y eso va a empujar mayor nivel de actividad del lado del petróleo. Por eso vemos un crecimiento cercano al 20%”, sostuvo el especialista.

La disponibilidad de transporte cambia la lógica de trabajo. Las empresas pueden perforar más pozos, reducir interrupciones y planificar campañas más largas, sin depender de cuellos de botella logísticos.

Este escenario también favorece una mayor coordinación entre perforación, fractura y producción. Los procesos son cada vez más integrados, lo que permite ahorrar tiempo y reducir costos operativos.

Además, la experiencia acumulada en los últimos años permitió mejorar la eficiencia general. Hoy se perfora más rápido, se fractura con mayor precisión y se obtiene más producción por pozo que en etapas anteriores.

Nuevos proyectos y más equipos para sostener el ritmo

El crecimiento previsto para 2026 no estará limitado a los yacimientos tradicionales. Varios proyectos que venían desarrollándose de manera gradual comenzarán a acelerar su actividad, aportando nuevos volúmenes al sistema.

“Seguramente haya proyectos grandes que estén acelerando más allá de los tradicionales. Proyectos nuevos como Rincón de Aranda con Pampa, Bajo del Choique con Pluspetrol, y otros desarrollos deberían avanzar a una buena velocidad. Los grandes proyectos también deberían seguir como hasta ahora”, detalló Díaz.

La ventana norte de Vaca Muerta continuará ganando protagonismo. Se trata de una zona con alta productividad, aunque todavía enfrenta desafíos vinculados a la logística y los costos.

“Los bloques son súper productivos, a niveles muy similares a los del hub core de Loma Campana. El principal desafío es la infraestructura y el costo de los pozos por estar lejos de un centro de servicios desarrollado”, explicó el analista.

Otro factor clave será la llegada de nuevos equipos. Durante los últimos meses, varias compañías cerraron acuerdos para incorporar tecnología de última generación, tanto en perforación como en fractura.

“Hoy no vemos que los equipos vayan a ser un gran inconveniente. Están llegando rigs nuevos y también nuevos sets de fractura con tecnología más moderna. Eso permite acompañar el crecimiento sin que se genere un cuello de botella”, afirmó.

Y-FRED: la fórmula argentina para sacar más petróleo de Vaca Muerta

Vaca Muerta requiere enfocarse tecnologías que permitan llevar los niveles de eficiencia al siguiente nivel. Las compañías buscan que la producción de los pozos sea cada vez más redituable y, para eso, es necesario encontrar soluciones propias en el shale neuquino.

YPF es una de las compañías que lidera esa aventura y le encargó a Y-TEC trabajar en un proyecto que permita mejorar los costos. Y-FRED es el nombre del polímero de diseño desarrollado especialmente para las etapas de fractura en Vaca Muerta.

“Es una solución pensada a medida para Vaca Muerta, que combina eficiencia técnica con competitividad económica. Gracias a su diseño molecular, permite operar mejor y a menor costo, con ensayos de laboratorio que ya muestran mejoras muy significativas frente a los productos comerciales disponibles”, sostuvo Horacio Marín, presidente y CEO de YPF, en una visita que realizó en las instalaciones de Y-TEC.

“Hacer más competitiva a Vaca Muerta también implica desarrollar soluciones propias, alineadas a nuestra operación y al talento de nuestros equipos”, agregó el pope de la empresa de mayoría estatal.

Según informó Y-TEC, el polímero Y-FRED es la combinación de ciencia aplicada, desarrollo local y trabajo integrado con la operación para acelerar resultados y crear valor para el negocio.

Las particularidades del shale

Tal como viene informando +e, la próxima etapa de Vaca Muerta no estará centrada solo en perforar más pozos, sino en recuperar el petróleo que aún permanece atrapado en la roca. La industria busca diferentes técnicas para sumar millones de barriles de petróleo y el uso de polímeros parece ser el camino para seguir.

La recuperación terciaria (EOR, por sus siglas en inglés) consiste en inyectar compuestos químicos que modifican las propiedades del reservorio para facilitar el flujo del crudo hacia los pozos productores. Aunque su aplicación en yacimientos convencionales está ampliamente probada, el verdadero desafío es adaptarla a las condiciones particulares del shale neuquino, caracterizado por baja permeabilidad, alta salinidad y temperaturas elevadas.

YPF revolucionó su modelo de trabajo.

Según explicó Álvaro Campomenosi, tecnólogo senior de I+D de Y-TEC, el potencial de Vaca Muerta contrasta con un factor de recobro muy bajo, que en promedio se ubica entre el 3% y el 7%. Esto implica que entre el 90% y el 98% del petróleo original queda en el subsuelo, aun cuando los pozos dejan de ser económicamente viables. Reducir esa brecha permitiría mejorar la rentabilidad y extender la vida útil de los desarrollos.

Los surfactantes cumplen un rol clave en este proceso. Estas moléculas reducen la tensión interfacial entre agua, petróleo y roca, y modifican la mojabilidad del reservorio. De ese modo, ayudan a liberar el crudo atrapado en los poros, facilitando su migración hacia las fracturas y, finalmente, hacia el pozo. Este fenómeno, conocido como imbibición espontánea, permite movilizar hidrocarburos que antes permanecían inmóviles.

En laboratorio, los resultados muestran que ajustar variables como salinidad, temperatura y concentración es fundamental para maximizar la eficiencia y evitar problemas operativos, como la formación de emulsiones. Sin embargo, el verdadero reto es trasladar estos resultados al campo, donde cada reservorio presenta características propias.

Del laboratorio a Vaca Muerta

Para ello, primero se realiza una caracterización detallada de fluidos y roca, que permite seleccionar la formulación química más adecuada. Luego se ejecutan pruebas piloto para validar el comportamiento en condiciones reales. También es clave asegurar la compatibilidad de los surfactantes con otros aditivos utilizados en la fractura hidráulica y su estabilidad dentro del reservorio.

El monitoreo posterior, mediante trazadores y análisis de salinidad y concentración, permite evaluar el desempeño de la química y su impacto en la producción. Campomenosi advirtió que una selección inadecuada puede no solo ser ineficiente, sino también dañar la formación.

Fracking en retirada: Chubut no logró llegar a las mil fracturas en todo 2025

Chubut cerró su peor año en su historia en industria petrolera. El 2025 será recordado como un año negro marcado por el retiro de empresas, programas de retiros voluntarios y el cierre de pymes históricas vinculadas al convencional. El impacto fue directo sobre el empleo, la cadena de servicios y la estructura productiva de la Cuenca del Golfo San Jorge.

Los indicadores fueron pálidos y los actores de la parte norte de la cuenca esperan que 2026 ofrezca una salida para un camino que hoy aparece lleno de obstáculos. La caída del convencional no comenzó en 2025: los vaivenes se arrastran desde hace al menos tres años y se profundizaron con la falta de nuevas inversiones.

Las etapas de fractura son un buen termómetro para medir el deterioro del aparato productivo. Si bien el fracking se utiliza tanto en pozos no convencionales como, en menor escala, en pozos convencionales, en estos últimos su aplicación puede resultar clave para sostener o mejorar la productividad de campos maduros.

Según el informe elaborado por Luciano Fucello, Country Manager de NCS Multistage, el pico de actividad en Chubut se registró en 2022, cuando se superaron las 1.400 punciones. En 2025, en cambio, se alcanzó el nivel más bajo del período analizado.

Los datos procesados por eolomedia indican que en 2020 se realizaron 1.301 etapas de fractura, en 2021 se desarrollaron 1.618 punciones, en 2022 se llegó a 1.472 operaciones, en 2023 se completaron 1.306 fracturas, en 2024 se registraron 1.240 punciones y en 2025 se contabilizaron apenas 927 operaciones.

La Cuenca del Golfo San Jorge frente a una nueva oportunidad.

El registro por operadoras

El informe del presidente de la Fundación Contactos Petroleros establece que Pan American Energy (PAE) domina ampliamente la parte norte de la Cuenca del Golfo San Jorge. La operadora de Cerro Dragón solicitó 6.778 etapas de fractura en los últimos cinco años, lo que representa el 86% del total.

En el mismo período, YPF quedó en segundo lugar. La empresa de mayoría estatal, que el viernes firmó su salida del convencional en Chubut, requirió 616 operaciones, equivalentes al 8% de las punciones del lustro.

El tercer puesto fue para Tecpetrol, que también vendió sus activos en la cuenca y solicitó 244 etapas de fractura. Luego se ubicaron Capsa con 81 operaciones, Capex con 64 y Capetrol con 46 punciones.

El 2025 marcó además el debut de Pecom en el convencional. La compañía del Grupo Pérez Companc, que asumió el clúster El Trébol–Escalante a fines de 2024, solicitó 20 etapas de fractura durante el año pasado.

El cierre del listado correspondió a Pilgrim, con ocho punciones –todas en 2025–, y a Colhue Huapi, con siete fracturas.

Las medidas de fuerza se suspenden en Vaca Muerta.

El servicio en el convencional

En el segmento de operaciones especiales, Chubut sufrió el deterioro de equipos, personal y cantidad de compañías dispuestas a prestar servicios. La reducción del mercado terminó de expulsar a varios jugadores históricos.

Calfrac fue la empresa con más operaciones en los últimos cinco años, con 3.041 punciones. Es una de las tres compañías que aún continúan activas en la provincia.

En segundo lugar, se ubicó Latitud 45, que completó 2.016 operaciones y proyecta crecer en 2026.

Aunque no presta servicios desde marzo de 2021, Baker Hughes completa el podio con 1.117 etapas de fractura realizadas antes de su salida del país.

La base que la empresa tenía en el barrio Industrial de Comodoro Rivadavia hoy apenas conserva un par de camionetas y un cartel de “se vende”, una postal que resume el retroceso del sector.

Detrás se ubicó Halliburton, que anunció su retiro del convencional en marzo de 2025 y cerró el lustro con 923 punciones. En el terreno, donde se solían ver los equipos del gigante petrolero, solo quedaron un par de camiones viejos.

San Antonio Internacional (SAI) se mantuvo activa con 691 operaciones, mientras que SLB cerró el listado con 76 fracturas registradas hasta marzo de 2020.

El último año de Chubut

Entre 2024 y 2025, la actividad cayó un 27,5%. En 2024 se habían contabilizado 1.240 etapas de fractura y en 2025 se desarrollaron 899 punciones, lo que implica una diferencia de 341 operaciones.

La baja alcanzó a casi todas las operadoras, con la única excepción de Capex. La firma pasó de 25 fracturas en 2024 a 35 en 2025.

Colhue Huapi registró la mayor caída porcentual, con un descenso del 60%, al pasar de cinco etapas en 2024 a dos en 2025. Capsa también mostró un fuerte retroceso, con una baja del 59%, al reducir sus operaciones de 32 a 13.

YPF registró una caída del 47%, al pasar de 1.105 operaciones en 2024 a 808 en 2025. En tanto, PAE redujo su actividad un 27%, con 297 fracturas menos entre un año y otro. Tecpetrol cerró con una baja del 14%, al pasar de siete operaciones en 2024 a seis en 2025.

El dato que confirma que Vaca Muerta dejó atrás su fase experimental

Vaca Muerta transita un punto de inflexión que redefine su lugar en la industria energética regional. Los datos más recientes ya no hablan de promesas ni de pruebas piloto, sino de un cambio estructural en la forma de operar la cuenca. La transición que atravesó 2025 abre paso a un escenario operativo mucho más estable y maduro.

Según Ernesto Díaz, Senior Vice President Latin America de Rystad Energy, dos indicadores reflejan con claridad el pulso real de la actividad: los pozos iniciados y las etapas de fractura. Ambos muestran que la volatilidad de años anteriores empieza a quedar atrás, dando lugar a un patrón productivo más previsible y continuo.

Durante 2024, la actividad fue elevada, pero extremadamente irregular. De acuerdo con los datos difundidos por Díaz en LinkedIn, los pozos iniciados oscilaron entre 25 y 46 por mes, mientras que las etapas de fractura variaron entre 1.000 y 2.000 mensuales. Fue un año fuerte, aunque con altibajos operativos muy marcados.

El panorama de 2025 mostró una dinámica distinta. Ernesto Díaz destacó que noviembre cerró con 46 pozos iniciados y diciembre con 53, confirmando que la actividad real se mantuvo en niveles elevados. El dato más contundente fue mayo, cuando se alcanzaron 3.411 etapas de fractura, el máximo mensual histórico registrado en Vaca Muerta.

Ese récord marcó un antes y un después. Para Rystad Energy, el salto no fue solo cuantitativo, sino cualitativo, porque evidenció una capacidad operativa sostenida. La cuenca comenzó a consolidar un ritmo que ya no depende de picos aislados, sino de una planificación industrial con mayor consistencia y previsibilidad.

El cambio silencioso que puede convertir a Vaca Muerta en una potencia shale.

El punto de quiebre estructural para Vaca Muerta

Las proyecciones de Ernesto Díaz anticipan que 2026 será el cambio estructural más importante para Vaca Muerta. El nuevo régimen operativo prevé entre 48 y 55 pozos iniciados por mes, de forma constante, junto con 2.400 a 2.700 etapas de fractura mensuales. Por primera vez, la cuenca entraría en un plateau alto, estable y continuo.

Para la industria, este escenario implica mayor estabilidad en la producción y en las exportaciones, además de una demanda sostenida de servicios asociados como perforación, fractura, logística, arenas y midstream. También mejora la previsibilidad para los inversores, un factor clave para acelerar decisiones de largo plazo en proyectos de gran escala.

Díaz remarca que Vaca Muerta ya no discute si puede producir gas de clase mundial. El debate ahora se centra en cómo escalar, diversificar y capturar más valor. La productividad se ubica en niveles comparables a los mejores shales, con capacidad de respuesta rápida a la demanda regional y avances concretos en infraestructura y LNG.

En ese marco, el gas argentino se posiciona como un recurso flexible, competitivo y estratégico. La integración entre upstream y midstream, nuevas formas de monetizar el gas fuera del invierno y la innovación operativa en campo aparecen como los ejes del próximo salto. Para Rystad Energy, la oportunidad está abierta y el momento es ahora.

Asimismo, Ernesto Díaz también advierte que Vaca Muerta debe aprender de la experiencia del shale estadounidense. En Estados Unidos, la longitud de los laterales se redujo tras comprobar que más metros no garantizan mayor producción. El foco pasó a la eficiencia de diseño, buscando el equilibrio técnico y económico, una lección clave para el desarrollo argentino.

El fracking de Vaca Muerta aumentó un 34% en 2025

Vaca Muerta tiene la misión de llevar los niveles de actividad hidrocarburífera al siguiente nivel. La roca madre es el motor energético del país y se prepara para conquistar a la región de la mano de la sinergia, innovación y eficiencia que impulsan las empresas.

La mejor manera de observar este avance son los datos de las etapas de fractura en la Cuenca Neuquina. El informe de country manager de NCS Multistage, Luciano Fucello, establece que en 2025 se realizaron 23.784 punciones, lo que se traduce en un crecimiento del 34% con respecto al 2024. La diferencia entre un año y otro fue de 5.988 operaciones.

Si se desglosa los registros por mes se destaca que en enero se completaron 1.761 punciones, en febrero 1.978 operaciones, en marzo 1.960 fracturas, en abril -segunda marca top del año- se completaron 2.214 etapas, en mayo – cifra histórica para el shale- se realizaron 2.588 punciones y en junio se contabilizaron 1.968 operaciones.

En tanto, julio cerró con 1.793 punciones y en agosto se completaron 2.163 fracturas. Mientras que en septiembre se realizaron 1.831 punciones y en octubre las compañías completaron 2.020 etapas de fractura.

Noviembre fue un mes flojo con 1.762 operaciones y diciembre cerró el registro con 1.791 fracturas.

El fracking de Vaca Muerta en diciembre

El podio en Vaca Muerta

La actividad en diciembre no presentó grandes cambios con respecto a lo que se registró a lo largo del año. YPF fue la principal operadora en el shale. La compañía de mayoría estatal se anotó 778 punciones, lo que significa el 43% de las operaciones en Vaca Muerta.

Vista Energy se ubicó en segundo lugar con 260 etapas de fractura. La compañía liderada por Miguel Galuccio se adjudicó el 15% del fracking en la Cuenca Neuquina.

El tercer lugar fue para Tecpetrol. La empresa del Grupo Techint logró la marca de 201 operaciones, lo que significa el 11% de las etapas de fractura en la roca madre.

El fracking de Vaca Muerta sigue en valores top.

La actividad del último mes del año

El trabajo del también presidente de la Fundación Contactos Petroleros también estableció que Pampa Energía registró 158 punciones, lo que explica el 9% del total de las operaciones.

Chevron, la única multinacional que registró actividad en diciembre, sumó 124 punciones. La misma cifra registró Pluspetrol, con la salvedad que sus operaciones se dividieron en dos entidades: Pluspetrol (115) y Pluspetrol CN (9). La primera está destinada a la actividad en La Calera mientras que la segunda respecta a los activos comprados a Exxonmobil (Bajo del Choique – La Invernada)

El registro fue cerrado por Phoenix Global Resources (PGR) con 87 etapas de fractura, lo que explica el 5% de las operaciones y por Pan American Energy (PAE) que sumó 59 punciones, que significó el 3% de las tareas en Vaca Muerta.

YPF y un nuevo estándar en Vaca Muerta: 22 etapas de fractura en un solo día

YPF volvió a marcar un hito en el desarrollo de Vaca Muerta al alcanzar un nuevo récord de productividad en sus operaciones de fractura hidráulica. La compañía logró completar 22 etapas de fractura en un solo día, una marca inédita que refuerza su liderazgo operativo.

El nuevo récord confirma la aceleración del desarrollo no convencional y la efectividad de las mejoras tecnológicas implementadas por la empresa de mayoría estatal. El foco está puesto en aumentar la eficiencia, reducir tiempos y consolidar estándares operativos de clase mundial.

Desde YPF destacaron que el logro fue posible gracias a la implementación del sistema de fracturas simultáneas. Esta modalidad permite ejecutar múltiples etapas de manera coordinada, optimizando recursos y mejorando los tiempos de operación.

Otro factor clave fue el monitoreo permanente desde el Real Time Intelligence Center (RTIC). Desde este centro, los equipos controlan en tiempo real los parámetros de fractura, el bombeo y los tiempos entre etapas, lo que permite una gestión más precisa de la operación.

“Sumamos un nuevo récord en Vaca Muerta al alcanzar 22 etapas de fractura en un solo día. Un logro que confirma que vamos por el camino correcto”, señalaron desde la compañía al comunicar el hito.

La combinación de tecnología, análisis de datos y equipos especializados es uno de los pilares de la estrategia operativa de YPF. El objetivo es hacer de la compañía una operadora cada vez más eficiente y competitiva dentro del mercado energético.

YPF realizó en Vaca Muerta la primera fractura con su propio gas natural comprimido, reduciendo costos y marcando un hito en innovación energética

Una sucesión de hitos operativos en Vaca Muerta

El nuevo récord de 22 etapas diarias se suma a una serie de avances que YPF viene registrando a lo largo del año en Vaca Muerta. En septiembre, la compañía ya había alcanzado una marca destacada al completar 20 etapas de fractura por día.

En aquella oportunidad, la operación demandó 21 horas de bombeo y también se realizó bajo la modalidad de fracturas simultáneas. El hito fue anunciado por el CEO y presidente de YPF, Horacio Marín, quien destacó el impacto del logro en los estándares operativos.

“Alcanzamos una nueva marca que redefine nuestros estándares operativos. Este nuevo hito fortalece nuestro posicionamiento de cara a los próximos retos”, escribió Marín a través de sus redes sociales.

Ese récord se concretó en el PAD LC335 y se ejecutó de manera completamente remota desde la sala RTIC. Según informó la compañía, el control en tiempo real permitió optimizar los tiempos entre etapas y garantizar la seguridad de la operación.

YPF detalló que la ejecución se llevó adelante sin registrar incidentes, un aspecto clave en operaciones de alta complejidad como la fractura hidráulica. La seguridad es uno de los ejes centrales de la estrategia operativa.

Marín también subrayó la importancia del trabajo conjunto con los proveedores estratégicos. “Un gran trabajo del equipo YPF SA y SLB que representa un paso más hacia el futuro de la industria”, afirmó el directivo.

YPF rompió una nueva marca en la perforación de Vaca Muerta.

Innovación tecnológica y foco en la eficiencia

El nuevo récord operativo se apoya en una serie de innovaciones que YPF viene incorporando en Vaca Muerta. En septiembre, la compañía concretó la primera operación de fractura abastecida con GNC producido, despachado y transportado íntegramente por la empresa.

La operación se realizó en el bloque La Amarga Chica y permitió alimentar un set de fractura bifuel que funciona con una combinación de diésel y gas natural. El gas utilizado provino directamente de la producción de YPF en la formación.

El suministro de GNC fue abastecido desde una nueva estación de carga a granel ubicada en Añelo, diseñada para permitir el despacho continuo y seguro de gas. Esta innovación contribuye a la reducción del costo por pozo.

En julio, YPF también dio un paso clave en su transformación tecnológica al aplicar fibra óptica descartable en operaciones de fractura hidráulica. La tecnología permitió monitorear en tiempo real las etapas y detectar eventos críticos.

Según informó la compañía, la fibra óptica se implementó en 27 etapas sin que se registraran incidentes. Durante el proceso, se identificaron eventos de frac-hits sin generar pérdidas de tiempo ni horas operativas.

Noviembre fue uno de los meses más apagados para la actividad en Vaca Muerta

Aunque Vaca Muerta continúa encadenando hitos productivos, noviembre terminó destacándose por el retroceso en el ritmo de operaciones. El mes cerró con 1.762 etapas de fractura, una cifra que solo supera a enero —con 1.761 punciones— y se mantiene por debajo del registro de marzo, cuando se contabilizaron 1.960 fracturas.

A lo largo del año, las operadoras concretaron 22.045 etapas de fractura en la roca madre, con un fuerte predominio del segmento petrolero, que explica el 85% de la actividad acumulada.

El informe mensual elaborado por Luciano Fucello, country manager de NCS Multistage, confirma que siete empresas tuvieron actividad durante noviembre. YPF volvió a encabezar el movimiento del shale con 934 etapas de fractura, lo que representa el 53% del total realizado en la formación no convencional.

Vista Energy se ubicó en segundo lugar con 201 operaciones, seguida por Pampa Energía, que cerró el podio con 196 punciones. Más atrás se posicionaron Pluspetrol, con 172 etapas, y Tecpetrol, con 146. Por debajo del centenar quedaron Chevron, con 82 fracturas, y Phoenix Global Resources, que aportó 31.

El mapa de los servicios en Vaca Muerta

En el segmento de compañías de servicio, SLB volvió a liderar con claridad el fracking en Vaca Muerta. Sus equipos completaron 746 etapas, distribuidas entre 545 para YPF y 201 para Vista Energy.

Halliburton quedó como su competidora más cercana con 667 punciones, de las cuales 389 se realizaron para YPF, 196 para Pampa Energía y 82 para Chevron.

Tenaris tuvo un mes particularmente activo, con 177 operaciones: 146 destinadas a Tecpetrol —su socia dentro del Grupo Techint— y 31 para Phoenix Global Resources.

El listado se completa con Servicios Petroleros Integrados (SPI), la firma creada por Pluspetrol tras la compra de los activos de fractura de Weatherford en el país. La compañía aportó 172 punciones en noviembre.

Cómo se movió el fracking mes a mes

El relevamiento de Fucello, también presidente de la Fundación Contactos Petroleros, permite trazar la evolución mensual del fracking en Vaca Muerta durante 2024.

Enero cerró con 1.761 punciones; febrero escaló a 1.978; marzo sumó 1.960; y abril logró una de las marcas más altas del año con 2.214 etapas. Mayo se consolidó como un mes histórico para el shale, alcanzando 2.588 punciones, mientras que junio registró 1.968.

En la segunda mitad del año, julio marcó 1.793 operaciones y agosto volvió a trepar con 2.163 fracturas. En septiembre se realizaron 1.831 etapas y octubre completó 2.020 punciones.

Noviembre, con sus 1.762 operaciones, quedó entre los meses de menor actividad y ahora todas las miradas apuntan a diciembre para completar el balance anual del fracking en Vaca Muerta.

PAE perforará en noviembre el primero de sus cuatro pozos shale en Cerro Dragón

Pan American Energy (PAE) comenzará a perforar en noviembre el primer pozo no convencional incluido en el plan piloto a través de una inversión superior a 40 millones de dólares y destinará más de 200 millones de dólares a la construcción de 17 proyectos de inyección de polímeros para recuperación terciaria en Cerro Dragón, de las cuales 6 serán inaugurados en los próximos 12 meses.

De esta manera, la compañía avanza con el desarrollo no convencional comprometido con una inversión inicial de más de 250 millones de dólares en la provincia.

La comitiva visitó la base de DLS en Comodoro Rivadavia donde se está acondicionando el equipo de perforación, el cual será trasladado a Cerro Dragón una vez finalizada la construcción de la locación que se está realizando en el yacimiento. La perforación se iniciará a mediados de noviembre.

Las etapas del plan piloto

La perforación con objetivo shale se realizará en dos etapas. La primera se iniciará con la perforación del pozo vertical Cerro Tortuga -x1000 de hasta 3.700 metros de profundidad para investigar un intervalo de shale de 120 metros de espesor. En esta fase se obtendrá un testigo corona de roca de más de 100 metros de longitud que permitirá tener un mejor conocimiento de las propiedades de la formación.

La información recopilada será analizada en ensayos de laboratorio por dos de los expertos internacionales más respetados del mundo en geomecánica y diseño de fracturas hidráulicas, de manera de asegurar que los resultados que se obtengan reflejen el verdadero potencial del objetivo a evaluarse. Posteriormente, se realizará el diseño de las fracturas con la utilización de simuladores de última tecnología.

La segunda etapa se realizará a partir del diagnóstico de los expertos con la información obtenida en el pozo vertical, por lo que en 2026 se prevé perforar una rama lateral de 3.000 metros saliendo del mismo pozo vertical, con 50 etapas de fractura.

PAE y su programa de recuperación terciaria

PAE también anunció un plan de recuperación terciaria a través de la construcción de 17 proyectos de inyección de polímeros. En la actualidad hay alrededor de 20 plantas de este tipo en toda la cuenca del Golfo San Jorge, – dos de ellas en PAE -, de manera que la compañía casi duplicará la cantidad actual de plantas de inyección de polímeros en la región.

La recuperación terciaria es una técnica que se aplica una vez agotadas las etapas de recuperación primaria (flujo natural y bombeo) y secundaria (inyección de agua de formación para mantener la presión), con el objetivo de movilizar el petróleo remanente atrapado en el yacimiento y maximizar su recuperación. Se estima que su factor de recobro, – cantidad de hidrocarburo que se puede producir respecto al volumen total en el reservorio -, puede mejorar hasta un 4% adicional por sobre el alcanzado con la recuperación secundaria, lo que permite contrarrestar el declino, alargar la vida útil del yacimiento y alcanzar un mayor nivel de reservas.

En los próximos 12 meses PAE inaugurará 6 de los 17 proyectos de inyección de polímeros adicionales incluidos en el plan. Estos proyectos, integrados a pozos de inyección de agua, transforman el polímero sólido en una solución lista para ser inyectada en el yacimiento con la finalidad de aumentar la viscosidad del agua y desplazar una mayor cantidad de petróleo hacia los pozos productores.

Autoridades

La visita a la base de DLS contó con la presencia del gobernador de la Provincia, Ignacio Torres; el vicegobernador Gustavo Menna, los intendentes de Comodoro Rivadavia, Othar Macharashvili; de Rada Tilly, Mariel Peralta; el Ministro de Hidrocarburos, Federico Ponce; el Secretario General del Sindicato del Petróleo, Gas Privado y Energías Renovables del Chubut, Jorge Ávila; el Secretario General del Sindicato Petrolero Jerárquico de la Patagonia Austral, José Lludgar; el Presidente de Petrominera Chubut, Héctor Millar; el Secretario General de la UOCRA Comodoro Rivadavia, Raúl Silva; y el Secretario General del Sindicato de Camioneros de Chubut, Jorge Taboada. En representación de Pan American Energy asistieron el Vicepresidente Corporativo de Relaciones Institucionales, Daniel Felici; el Vicepresidente de Relaciones Laborales, Sergio Faraudo; y el Vicepresidente de Operaciones en Golfo San Jorge, Tomás Catzman.

En este marco, el gobernador de Chubut, Ignacio Torres, destacó que “este es el principio de un proyecto que tiene un potencial enorme en términos productivos para la provincia, pero también es el principio de un cambio de paradigma, de dejar de pelearnos entre nosotros y ponernos espalda con espalda a defender lo nuestro”.

Tomás Catzman, Vicepresidente de Operaciones de PAE en el Golfo San Jorge, afirmó que “con estos anuncios buscamos abrir un nuevo horizonte de inversión en la cuenca del Golfo San Jorge a través del desarrollo del no convencional y la recuperación terciaria. Basados en los aprendizajes del último pozo y aplicando las mejores prácticas recomendadas por los expertos mundiales, estamos confiados en que este nuevo pozo nos dará buenos resultados y esperamos que su perforación pueda confirmarnos un posible sweet spot”.

El plan piloto con objetivo no convencional de PAE incluye la perforación de 5 pozos. El primero de ellos fue perforado a fines del año pasado y permitió comprobar la viabilidad operativa y la existencia de shale gas. La perforación del pozo anunciado este viernes es el primero de los cuatro pozos restantes previstos en el plan comprometido con la provincia de Chubut.

Aluvional trasladará su planta de procesamiento de arenas al corazón de Vaca Muerta

Aluvional trasladará su planta de procesamiento de arena al yacimiento Bajada del Palo, en Vaca Muerta. Con esta reubicación, la compañía busca optimizar la logística y garantizar un suministro más eficiente de arenas a las operaciones en la Cuenca Neuquina.

La empresa cambiará su modelo operativo para poder tomar arenas de distintas locaciones, incorporando arenas de cercanía.

Los trabajos de traslado comenzarán en el cuarto trimestre de 2025, y se prevé que la planta entre en operación en su nueva localización durante el primer trimestre de 2026.

Aluvional opera una planta de procesamiento que, a través de sistemas de atrición, lavado y filtrado en húmedo, permite eliminar impurezas —como la arcilla— y obtener arenas silíceas con la granulometría requerida para la estimulación hidráulica de pozos no convencionales. Actualmente, la planta procesa unas 130 toneladas de arena cruda por hora.

Aluvional, un actor clave en Vaca Muerta

La fractura hidráulica en Vaca Muerta, al igual que en otras cuencas productoras, se basa en inyectar agua, arena y aditivos a alta presión para abrir microcanales en la roca madre. En ese proceso, la arena cumple un rol clave: mantiene abiertos esos conductos para que el petróleo y el gas puedan fluir hacia la superficie.

Uno de los cambios más importantes en esta etapa operativa es la sustitución de la arena seca por arena húmeda. A diferencia de la primera, que debe someterse a un costoso proceso de lavado y secado en hornos alimentados a gas, la arena húmeda conserva hasta un 6 % de agua, evitando así todo ese circuito industrial previo.

La mejora genera un doble beneficio. Por un lado, reduce las emisiones de gases de efecto invernadero al eliminar el uso de hornos para el secado. Por otro, implica un ahorro económico significativo para las operadoras. Hoy, el costo de una tonelada de arena ronda los 180 dólares cuando proviene de Entre Ríos y cerca de 140 dólares si llega desde Río Negro. Con la adopción de arena húmeda, las proyecciones apuntan a reducir el valor a unos 115 dólares ya colocada en el pozo.

A gran escala, ese cambio representa cifras concretas: cada pad de cuatro pozos demanda alrededor de 45.000 toneladas de arena, lo que podría traducirse en un ahorro de medio millón de dólares por pozo y hasta 2 millones por pad.

Una técnica probada en EEUU

La fractura hidráulica en Vaca Muerta se realizó tradicionalmente con arena seca. Sin embargo, desde 2019 en Estados Unidos y en los últimos dos años en Argentina, comenzó a probarse con arena húmeda, una alternativa más económica y sustentable.

La pionera en incorporar esta tecnología en el país fue Vista Energy, que perforó sus primeros pozos bajo esta modalidad. A partir de esa experiencia, la compañía optimizó sus operaciones: reemplazó las sand boxes iniciales, incorporó camiones tolva para el transporte y rediseñó el sistema dosificador de arena, lo que mejoró la fluidez y la eficiencia en cada etapa del proceso de fractura.